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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2006.
La ofensiva israelí por tierra, mar y aire que machaca diariamente Gaza tras la captura de un cabo israelí el pasado 25 de junio -y que el primer ministro Olmert ordenó ayer intensificar- no puede considerarse como un medio lícito ni proporcionado para obtener la liberación del soldado. El objetivo israelí, pese a afirmar que no se busca una crisis humanitaria, parece más bien la destrucción material de la Autoridad Palestina, de sus líderes y de sus ya escasos medios materiales. Sólo eso explica el bombardeo de una central eléctrica, de una escuela, de la oficina del primer ministro -el líder de Hamás, Ismael Haniye- y, en general, de objetivos básicamente civiles. Entre ellos están la mitad del Gabinete y la veintena de legisladores palestinos detenidos.¿por queé no decimos secuestrados? Esa devastación por tiempos es una espiral que reclama más y más violencia. Así, Hamás y el Gobierno israelí rechazaban ayer, con una coincidencia que no les honra, la tentativa egipcia de mediación. El Cairo propone la liberación del militar capturado, Gilad Shalit, a cambio de la de un número indeterminado de presos palestinos en las cárceles de Israel. Hamás reclama, en cambio, la libertad de 1.200 presos -en primer lugar, las mujeres y menores de edad- e ignora la iniciativa egipcia precisamente por su inconcreción. Y su brazo armado advertía ayer a Israel de que si no cesa en su ofensiva atacaría también objetivos civiles en territorio del ocupante; como si eso no hubiera sido ya moneda corriente de su acción terrorista, al menos hasta que declaró la tregua en febrero de 2005, que había venido cumpliendo con bastante rigor hasta el secuestro. El soldado debe ser liberado; Israel debe cesar no ya en su ofensiva, sino en el permanente hostigamiento, bajo el argumento perverso de los asesinatos selectivos, con el que diezma las filas palestinas; el Gobierno de Haniye, tras cinco decepcionantes meses en el poder, debe mostrarse dispuesto al reconocimiento mutuo con Israel, así como renunciar al terrorismo; y, finalmente, el Estado judío debe iniciar negociaciones con la Autoridad Palestina -sin excluir al Gobierno de Hamás- para una retirada libremente pactada bajo supervisión internacional de los territorios ocupados, que permita la creación de un Estado palestino. Todo ello es hoy utopía, pero casi nadie ignora que ése es el único camino hacia la paz.
Mientras Sergei ayudaba al Noble Ting Chang a limpiar su arco, le contó su rabia por las calumnias que la viuda andaba propalando por el pueblo. Sergei estaba furioso porque él se había limitado a dejarla en Nanking debido a sus obligaciones en las chozas". La rabia iba creciendo y Sergei no lograba controlar su ira imaginando qué pensaría la gente. El Noble Ting Chang le dijo con una sonrisa: - ¿Conoces la historia de aquel barquero que un día de lluvia remaba contra corriente y vio bajar hacia él otra barca que cada vez se aceleraba más por la fuerza de las olas? - No la conozco, Noble Ting Chang, y no acierto adónde me quieres llevar. - El barquero veía que cada vez se le acercaba más y más la otra barca y comenzó a gritar a pleno pulmón increpando al otro marinero, a quién no veía por causa de la lluvia. Pero éste no parecía hacer caso a sus gritos ni gobernar su embarcación que amenazaba con estrellarse contra su barca. "¿Habráse visto animal semejante? ¿No sabes gobernar tu embarcación? ¡Animal, más que animal! ¡Ojalá se te seque y nunca te la encuentres! ¡Así te ahogues y no vuelvas a ver a tu familia! ¡Hijo de Satanás! ¡Maldito seas, una y mil veces!" Pero ni el otro le respondía ni corregía el rumbo de su embarcación. Entonces, nuestro barquero, incapaz de controlar su ira, dio un golpe de timón y fue hacia la orilla dispuesto a saltar sobre el barquero odiado cuando estuviera a su altura. - ¿Y qué ocurrió? -, le preguntó Sergei que era incapaz de resistirse ante una historia bien contada. - Pues que cuando la otra barca llegó a su altura vio que no iba nadie al timón sino que navegaba sola llevada por las olas. - ¿Entonces? - Pues que nuestro barquero se sosegó de inmediato ya que no tenía contra quién desahogar su ira. - Ahora comprendo. - Sergei, ¿qué más da lo que piensen o dejen de pensar o imaginemos que piensan los demás, si nuestra conducta es honesta? El universo se desenvuelve como debiera. José Carlos Gª Fajardo China ya es la cuarta economía del mundo y relega a Reino Unido al quinto puesto, según las últimas cifras publicadas por el Banco Mundial, y está por detrás de Estados Unidos, Japón y Alemania. Pese a estos datos, la economía China sigue estando entre los últimos países del mundo en cuanto a la renta per cápita, que le sitúa en el número 128, por detrás incluso de Estados como Gabón, Namibia o Botswana. "En función de la calidad, aún existe una distancia abismal entre la economía de China y la del Reino Unido y el resto de países desarrollados", ha afirmado hoy Han Meng, profesor del Instituto de Economía de la Academia China de Ciencias Sociales al rotativo China Daily. "Debemos mantener la cabeza fría y reconocer que el modelo y la estructura del crecimiento económico chino aún puede mejorar mucho", ha reconocido este experto. Pero no olvidemos que para muchos inversores sin escrúpulos ese mercado en donde se vulneran los más elementales derechos sociales es una fuente de ganancias rápidas. La comunidad internacional no debe olvidar lo que sucedió con los dragones asiáticos: subieron como la espuma y cuando los especuladores retiraron sus ganancias todo se vino abajo con una enorme repercusión en los servicios sociales, que pagaron, una vez más, los más pobres de esos deslumbrantes países. Nesemu Siempre he respetado la opinión ajena, y en este caso la de mi colega Rosa Montero, admirada por tantos motivos. Reproduzco su reflexión sobre el matrimonio aunque personalmente, después de 42 años de convivencia volvería a casarme otra vez, y con la misma mujer madre de nuestros seis hijos. En cuanto a calificar de matrimonios a las legítimas y, al fin, legales uniones de personas del mismo sexo, mantengo mi opinión de que aunque se equiparen en todos los derechos existen otras formas de designarlo que como matrimonios. En algunas cosas somos tan progres y en otras tan retrógrados. Pero, allá ellos con tal de que nadie les moleste en el ejercicio de sus derechos ni ellos nos molesten pretendiendo que digamos amén a todo lo que se les ocurra. Pienso que las calbalgatas del día del orgullo gay me parecen una fantochada, con despropósitos que no favorecen mucho el reconocimiento de un estado de hecho que desfiguran en un carnaval esperpéntico. Si eso es la homosexualidad y sólo eso, flaco servicio les hacen a quienes pretenden vivir su opción sexual y vital con naturalidad y sin alharacas. Nesemu Matrimonios ´Nada más lejos de mi intención que criticar el deseo de los gays de casarse con el argumento seudoizquierdista de que el matrimonio es una institución retrógrada y de que reivindicar una boda es de derechas. Esta tesis, proveniente de la progresía más casposa, es una necedad con ribetes dictatoriales y algo fascistas, porque supone desdeñar los derechos de aquellos que no piensan exactamente igual que tú, como si la única manera admisible de ser gay (o persona) fuera ser un progre contrario al matrimonio. Pues no. La vida plena y democrática, y la ampliación de las libertades sociales, pasa porque cada cual pueda ser lo que quiera, en tanto en cuanto no violente la libertad de los demás. Y así, conseguir que dos hombres o dos mujeres puedan casarse es sin duda un progreso. Además, habrá que repetir que ser homosexual no te convierte en una persona diferente. Por eso entre los gays, como entre los heteros, hay gentes de todas las ideologías. Dicho esto, debo reconocer que, para mí, el matrimonio es, en efecto, algo más bien retrógrado. Por eso nunca entendí el guirigay de la derechona contra las bodas homo, porque suponen una reivindicación y un ennoblecimiento del valor del matrimonio en momentos de decadencia de la institución. Yo provengo de una generación reacia a las bodas y me enorgullece no haberme casado. Es verdad que antes el matrimonio era peor, más tradicional y asfixiante, pero incluso ahora sigue arrastrando una carga de convencionalidad que en ocasiones pesa demasiado. Leo que el primer matrimonio homosexual ya ha pedido el divorcio. Se casaron en octubre y en junio dieron su unión por acabada. Pero lo más triste es que estaban viviendo juntos desde 1993. He aquí una pareja que presumiblemente se llevaba bien y sobre la que el matrimonio cayó como un rayo. Este efecto devastador del vínculo es bastante común. La conyugalidad, reconozcámoslo, puede crear vicios; hay personas que, tras la boda, se creen demasiado seguras del otro y le descuidan. La rutina engorda, la individualidad se resiente, familiares y amigos empiezan a hablarte en un plural perpetuo. El amor es demasiado frágil y la convivencia demasiado difícil como para sumarle la complicada ortopedia de un matrimonio.
Las negociaciones en el seno de la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC) han vuelto a fracasar. Más de medio centenar de ministros han sido incapaces de encontrar el consenso suficiente sobre tres puntos esenciales para el avance en la liberalización comercial. La Unión Europea debía reducir de forma significativa los aranceles que pesan sobre las importaciones agrícolas; EE UU, hacer lo propio con los subsidios a sus productores de esos mismos productos; y de los países menos desarrollados, representados por el Grupo de los Veinte, se esperaba que abrieran más sus mercados a las manufacturas y bienes industriales. Como se temía, en los dos primeros puntos no ha sido posible el avance. Ahora deberá ser el director de la OMC, Pascal Lamy, quien, antes de agosto, intente salvar la propia ronda. La extensión del comercio, el aumento de los intercambios y, muy especialmente, del número de países que los realizan es una de las condiciones necesarias para el desarrollo. Todos asumen una premisa tal, pero en su concreción afloran las resistencias de grupos de interés. Los agricultores de los países más avanzados, de forma particular, son capaces de bloquear la generación de bienestar para segmentos mucho más amplios de población, incluidos los de sus propios países. Instituciones como la OCDE o el Banco Mundial han divulgado estudios que demuestran el muy favorable impacto sobre el bienestar global derivado del desmantelamiento de esas protecciones. Dificultar el acceso a los mercados agrícolas nacionales de los países ricos o subvencionar a los productores domésticos impide que los menos desarrollados, mucho más dependientes de las exportaciones agrícolas, encuentren oportunidades de crecimiento, al tiempo que penalizan a los consumidores. A pesar de que nadie gana a medio plazo, los gobiernos parecen entregados a defender los intereses a corto plazo de unos pocos. La posición de la Unión Europea no es precisamente ejemplar. A las mayores concesiones de EE UU no acompaña una disposición similar comunitaria, presa de las presiones políticas de pequeños grupos de agricultores. La incapacidad para alcanzar un consenso, antes de que expire el periodo de que dispone el presidente de EE UU para aprobar acuerdos de este tipo sin necesidad de someterlos al Congreso de su país (fast track), puede desembocar en un peligroso escenario, propiciador de la extensión del proteccionismo, y de esa inestabilidad geopolítica que le ha acompañado a lo largo de la historia. La OMC es la más importante herramienta de gestión del proceso de globalización. Es necesario fortalecerla.
Andaba Sergei más solícito que nunca con las supuestas necesidades del Maestro y del Noble Ting Chang cuando éste se acercó y le dijo sonriente: - Sergei, todo esto no durará más que el tiempo de un sueño. Después, todo regresará a una nueva normalidad. - Si regresa no será tan nueva, Noble Amigo. - Depende de la perspectiva desde la que lo consideres. El niño ya lleva en su cuerpo las hormonas que habrán de despertarse en la adolescencia, y los nuevos registros para su voz, el vello nuevo que un día habrá de desaparecer. Todo es nuevo porque lo hacemos nuevo. - Sí, Noble señor, pero parece como si estuvierais cambiando las normas tradicionales. - ¿Las que figuran en las Sagradas Escrituras? - Más o menos: vivís de noche, casi no coméis ni dormís, no asistís a los Sagrados Oficios en el Templo ni atendéis a los pobres ni a los enfermos. Vivís a caballo de los demás. - Esto suena duro pero la realidad no es así. Según este planteamiento, los largos períodos que los sabios y los santos, los Budas y los profetas han pasado en los desiertos y en la soledad de sus pruebas significarían un tiempo perdido. - ¡Es que hay tanto qué hacer! - ¿Sabes cuántos años de la vida de un médico se requieren para ser eficaz en su profesión? - Muchos. - No, Sergei, toda una vida. Y en cuanto a la supuesta intocabilidad de las Escrituras recuerda lo que le sucedió al Buda. - Cuenta, Noble Señor. - Un hombre erudito se acercó al Buda y le dijo "Las cosas que enseñas no se encuentran en las Sagradas Escrituras" "Pues, ponlas tú en las Escrituras", le respondió con una sonrisa el Theratava. "Es que, si me lo permites, Bienaventurado, muchas de las cosas que practicas están en contradicción con las Sagradas Escrituras". "Bueno, querido amigo, entonces corrige tú las Escrituras". - ¡Caramba!, dijo Sergei. - Un gran Avatar de la divinidad, el Rabí Jesús dijo un día "La escrituras, como el sábado, son para el hombre y no el hombre para las Escrituras". José Carlos Gª Fajardo El Pentágono declaró ayer que planea vender armas a Pakistán: 36 nuevos aviones del modelo F-16 como parte de un paquete de armas que podría superar los 5.000 millones de dólares. Como si no tuviera otras necesidades ese empobrecido país de 150 millones de habitantes, con una esperanza de vida de 61 años, mortalidad infantil del 136 por 1.000, 52 médicos por cada 100.000 personas, ANALFABETISMO del 60 %, con sólo el 4% en la universidad, dependencia importación de alimentos 20% ... y con un gasto militar en relación a la salud y a educación del 125% Pakistán con bomba atómica y un arsenal de misiles impresionantes, con un general presidente de la república islámica... con un componente fundamentalista en la población explosivo. Según elñ Pentágono lo que necesita son más armas... Nesemu Esta Carta al Director del El País, del embajador de Israel, Victor Harel, es un insulto a la inteligencia, a la libertad de opinión y a la tolerancia que exigen para ellos, pero que niegan a los demás. Se han apropiado del concepto de holocausto como si sólo ellos lo hubieran padecido en la historia ¿Y la masacre de kurdos y de armenios, de pueblos indígenas de América, de africanos en toda Africa a manos de los misioneros intolerantes de las religiones reveladas, y hoy del pueblo palestino por parte de los israelíes masacrado, explotado, enviado al exilio por millones, cercado, asfixiado y víctima de continuos asesinatos selectivos? ¿Esto no es un genocidio y un auténtico holocausto? ¿Y se atreve usted a calificar de antisemitas a quienes no comulguen con la política y la ideología de los gobernantes del Estado de Israel? ¿Habrá alguine más xenófovo y excluyente que quine pretende ser "el pueblo escogido de Dios"? ¿De qué Dios, señor embajador? Ustedes siembran vientos y recogerán tempestades que no quisiéramos ver nunca más, pero ustedes provocan, insultan, agreden, controlan y se han copnriotuido en un lobby descomunal pero en un país libre como España usted n o puede descalificar a El Roto porque lo súnicos rotos y destrozados en Oriente Medio son los palestinos, y no pocos árabes gracias a las gestiones del al amás derechista que gobierna el estadio de Israel. Ojo, no se apropien también de concepto de semitismo pues tanto como a ustedes conviene a los árabes y a otros pueblos. Se diría que viven obsesionados por la venganza y así como han estrujado al Estado alemán actual en nombre d eun Estado de Israel que no existía en tiempo de las atrocidades nazis, no crean que van a hacer culpables de susproblemas al resto d elospueblos que anhelan vivir en paz y con libertad, con justicia y sosiego y lo más alejados de ideologías como la que le anima. Nesemu Banalización del Holocausto "La viñeta de El Roto publicada ayer en EL PAÍS establece una comparación insostenible y moralmente injustificable entre el Holocausto y los acontecimientos que están teniendo lugar actualmente en Gaza. Precisamente, una de las "líneas rojas" más nítidas a partir de la cual la crítica, toda crítica, se convierte de legítima en antisemitismo es el establecer paralelismos insostenibles entre Holocausto y otras situaciones. Hacer comparaciones a la ligera del Holocausto -singular por seis millones de razones- es una forma odiosa y lamentable de banalizarlo. La caricatura debería provocar indignación y repulsa a todos aquellos con una mínima sensibilidad por los horrores de la Shoá y unos mínimos conocimientos sobre su magnitud y características monstruosas, así como a quienes mantienen una actitud ecuánime ante las circunstancias del conflicto entre Israel y los palestinos." Victor Harel
Así solía decir un dictador que también censuraba a los intelectuales “por su reconocida soberbia”. Para este militar que gobernó España durante 40 años, al pueblo le bastaba con obedecer pues la Providencia había colocado al frente de los destinos de la católica España a un “caudillo por la gracia de Dios”, como rezaban las monedas. En ese planteamiento mental, tan pobre como miserable, le ayudaron los representantes de la Jerarquía católica española. El Papa no dudó de calificar como Cruzada a la rebelión militar, con la consiguiente depuración, exterminio y deportaciones de centenares de miles de españoles. Así quedaron diezmadas nuestras escuelas y universidades, nuestros ateneos y centros de pensamiento ilustrado, liberal y abierto. Nunca pagará esa prepotente jerarquía, que aún pretende mantener regalías y prebendas inadmisibles en un estado no confesional, libre, democrático e ilustrado, el daño que causaron durante décadas y el erial en que dejaron al mundo de la universidad, de la enseñanza y de los medios de comunicación. Ahora, con la visita del Papa a Valencia se están reproduciendo situaciones grotescas al pretender la Curia Vaticana que Benedicto XVI “reciba en audiencia” al Jefe del Gobierno español en su residencia episcopal, como si se tratara de un extraño cuando es el Presidente del Gobierno elegido democráticamente por la mayoría de los españoles. Es un insulto a la inteligencia. Para los organizadores del Encuentro de las Familias la visita era “estrictamente pastoral”, para obviar la condición de visita de Estado, pues el Vaticano tiene a su Nuncio o Embajador como decano del cuerpo diplomático español. De acuerdo con los usos diplomáticos, el Papa, en calidad de Jefe de Estado, no puede visitar ningún país sino es invitado por el Gobierno de éste. Una condición que se cumplió el 5 de septiembre de 2005 cuando los Reyes invitaron al Papa a visitar España por medio de una carta del Jefe del Gobierno español. El Papa tiene previsto visitar al presidente de la Comunidad Autónoma de Valencia, del partido Popular, en la Generalitat, pero el presidente del Gobierno del Estado español acudiría al palacio episcopal a visitar a Benedicto XVI como quien va a Canosa. También quieren ocuparse de la seguridad del Papa cuando es un tema que compete a las autoridades del Estado por su complejidad y trascendencia al tratarse de un Jefe de Estado, no lo sería tratándose del Dalai Lama o del Muftí de Jerusalén. De hecho, este fin de semana se pondrán en activo aviones de la OTAN para cubrir la visita del Papa. Entre ellos los aviones AWACS E3-D pertenecientes al escuadrón número 9 de la Royal Air Force Británica, lo cual no deja de tener su gracia cuando la Reina de ese país es la Cabeza de la Iglesia anglicana. También causan escándalo los gastos con motivo de ese viaje que superan los 30 millones de Euros, a costa del contribuyente, sea creyente o agnóstico, porque la alcaldesa y el Presidente de la Comunidad, ambos del PP, han dicho que se gastará “todo lo que haga falta”. Esto en un momento en que han fallecido casi 50 personas víctimas de un accidente del metro de Valencia por manifiesto abandono y a pesar de las repetidas denuncias de los usuarios y de los sindicatos. Por eso son apropiadas las reflexiones del profesor Bustelo sobre la necesidad de pensar por sí mismo, algo que no soportan los del pensamiento único o de cualquier otra ideología. Cita a Kant en su explicación de la Ilustración como “la salida de una minoría de edad culposa”. Por minoría de edad se entiende la incapacidad de usar la razón por uno mismo, plegándose a la dirección de otro; y somos culpables porque aceptamos esta dependencia voluntariamente. En cambio, ilustrado es el que piensa por sí mismo. Para la mayor parte de la gente les resulta difícil pensar por sí misma por pereza. En un mundo en el que se puede comprar todo, ¿por qué no las respuestas que se precisan en los diferentes ámbitos de la vida? También por cobardía renunciamos a pensar y nos abandonamos a las directrices de otros, mientras que la educación consiste en enseñar a pensar. Explica cómo las iglesias predican "el no razonéis, pues por ese camino no llegaréis a ninguna parte, sino creed la palabra de Dios, tal como os la comunico". El que piensa por sí mismo pronto se convierte en hereje al que la comunidad persigue encarnizadamente. Kant basa su esperanza en que el cristianismo llevaría en su entraña la posibilidad de pasar de una "fe histórica", meramente eclesiástica, a una "racional o moral". Y ello porque en "la boca del primer Maestro surge como una religión no ordenancista, sino moral". Jesús superó la Ley para proclamar, como única categoría moral, el amor. La tarea principal que tenemos planteada sigue siendo lograr que cada vez un mayor número sea capaz de pensar por sí mismo aspecto que, ante anécdotas como la visita del papa a Valencia con prepotencia tridentina, no va a ayudar al diálogo con una sociedad joven, educada y con compromisos sociales muy diferente a la que ellos estaban acostumbrados a pastorear. José Carlos Gª Fajardo Una tarde en la que el Maestro estaba descansando sus pies en una tinaja con agua salada y Sergei se preparaba para darle un masaje con bálsamo, la liebre siberiana le dijo: - La verdad, Maestro, y sin querer meterme en este trajín que os traéis por las noches, al otro lado del río, es que mejor sería que lo compartierais con toda la comunidad para que ellos avanzasen en ese camino. Porque, ¡mira cómo traes los pies y cómo tienes las manos! Además, estáis adelgazando los dos de manera preocupante. - Ay Sergei, Sergei. Según los Libros Santos de Occidente, todas las desgracias les sobrevinieron a los hombres cuando pretendieron conocer los secretos del Cielo sin estar debidamente preparados. - ¿Y quiénes eran los responsables de que no estuvieran preparados y, lo que es peor, de que supieran que existían otras dimensiones que podrían hacerlos más felices? ¡Pues, los dioses! - No te fíes de las apariencias, joven Sergei. Aparte de que se trata de géneros literarios para que podamos comprenderlo, los hombres tenían, en su origen, todo lo necesario para ser felices si vivían de acuerdo con su naturaleza. - Entonces, ¿por qué no podían comer de aquel árbol de la sabiduría que los haría como dioses? - Ese fue el engaño. Lo tenían todo, pero su inmenso error fue no reconocerlo. Creyeron que "podrían ser como dioses"... ¡cuando ya lo eran, Sergei, ya lo eran! - ¿Y ahora? - No podemos dejar de serlo, Sergei. Se trata de caer en la cuenta desprendiéndonos de tantas costras que oscurecen nuestra mente. Mira los bambúes que hemos plantado hace unos años. ¿Los ves? - Sí, Maestro. - No hay dos iguales, unos son más altos que otros, unos más flacos, otros más verdes, unos llevan agua y otros están secos, unos se inclinan al paso del viento y otros resisten porque se consideran más viejos. ¡Y todos son bambúes, Sergei! José Carlos Gª Fajardo Benedicto XVI llega hoy a Valencia cuando sus habitantes están todavía sobrecogidos por la tragedia sobrevenida en la línea 1 del metro. La estancia del Papa, así como su programa de actuación, se desarrollarán en medio del dolor y del recuerdo todavía caliente de las víctimas, lo que sin duda marcará el tono de los contactos previstos con las autoridades del Estado y de las intervenciones estrictamente religiosas en el marco del Encuentro Mundial de las Familias. La tragedia ha rebajado, inevitablemente, las expectativas propagandísticas del encuentro, al tiempo que ha reforzado las críticas de algunos grupos al "derroche de recursos públicos" con motivo de la visita papal, poniéndolo en contraste con la supuesta penuria de los dedicados a infraestructuras de la ciudad. Los organizadores del evento -el PP valenciano, la jerarquía eclesiástica y grupos católicos como el Opus Dei- lo habían concebido no sólo como una reivindicación del modelo católico de familia, sino como una crítica beligerante al Gobierno y a sus leyes de corte social, en especial la del matrimonio homosexual. De ahí el ridículo intento de marginar al Gobierno y de diluir en lo posible el carácter de Estado de la visita papal. Pero el enfado no parece ser sólo con el Gobierno, sino con la sociedad española entera. De ella han dicho nada menos que "está apagada, moribunda, y no se siente responsable de su futuro". ¿Quiénes son los obispos para juzgar de forma tan peyorativa a 44 millones de españoles? ¿Qué títulos tienen para juzgar con tal contundencia? ¿En qué criterios se basan? ¿De qué datos disponen? Eso sólo se explica por la desconexión de una parte importante de la jerarquía de la realidad social. Tras 30 años de democracia, buena parte de los obispos siguen siendo alérgicos al pluralismo religioso y se resisten a admitir que no todos los ciudadanos son creyentes, que muchos no son católicos y que su inmensa mayoría se muestran tolerantes con otros modelos de familia, además del católico. No les vendría mal a algunos obispos aprender un poco de algunas virtudes de la sociedad española, de su tolerancia por ejemplo. O de su actitud hacia la democracia y el Estado de derecho. El cardenal de Toledo, Antonio Cañizares, se ha permitido erigirse en juez moral que declara injustas ciertas leyes, y en autoridad política que declara que no deben ser "obedecidas", pasando por encima de la soberanía popular y de la legitimidad del Parlamento que las aprobó. Es inexplicable a estas alturas una actitud tan soberbia y displicente respecto a la sociedad española. Del teólogo Ratzinger se recuerda lo que fue; del cardenal se conoce la línea ortodoxa que siguió al frente de la Congregación de la Doctrina de la Fe (antiguo Santo Oficio); del Papa hay aspectos todavía inéditos. Pero hay algo común y positivo en los tres Ratzinger: ser un hombre extremadamente culto e intelectualmente preparado. Es de suponer, por ello, que dispondrá de información contrastada para saber que los juicios sombríos y despreciativos sobre la sociedad y las llamadas a incumplir leyes del Estado no son el mejor modo de acercar a los ciudadanos a la Iglesia y de reforzar las relaciones con el Gobierno.
Los porteros del monasterio tenían orden de no dejar pasar a nadie para no importunar al Maestro. Pero un día, llegó un antiguo discípulo que había convivido diez años con el Maestro y que había recibido el reconocimiento de éste y estaba al frente de un monasterio en la montaña. Llovía mucho y los monjes porteros no se atrevieron a impedir el paso a aquel santo venerable de cuya sabiduría todos se hacían lenguas. Así, pues, cuando llegó ante la baranda en la que descansaba el Maestro, descalzó sus pies y depositó los chanclos junto con el paraguas, en el rellano. Se inclinó profundamente ante su Maestro que lo acogió levantándose para abrazarlo y les pidió a Ting Chang y a Sergei que les preparasen un té especiado pues sabía que a su visitante también le gustaba así. Permanecieron en silencio y, al cabo, el joven Maestro le pidió al anciano que le aconsejase pues se daba cuenta de que no avanzaba como debiera. El Maestro, sin dejar su amable sonrisa, le preguntó: - Maestro Tenno, has dejado tus chanclos y tu paraguas a la entrada, ¿verdad? - Así es, Maestro. - ¿Puedes decirme si has dejado los chanclos a la derecha o a la izquierda del paraguas? Tenno no supo qué responder y se inclinó en silencio. En ese momento, hicieron su entrada Sergei y el Noble Ting Chang, que depositaron las bandejas en una mesita, se arrodillaron y postraron sus frentes sobre el suelo mientras extendían sus manos con las palmas hacía arriba. Eran conscientes de que asistían al "paso del Buda" por aquella estancia y la única actitud posible eran el silencio y el asombro. - Preparadle al joven Maestro Tenno una choza, como le sucedió al Venerado y antiguo Maestro cuyo nombre este monje quiso llevar en su reconocimiento. Pasará otros diez años conmigo hasta alcanzar la Consciencia Constante. El mucho trabajo al servicio de su comunidad le ha hecho escoger esa estratagema para descansar y reciclarse. - ¡Cuándo se entere el Abad!, - exclamó Sergei que era incapaz de controlarse. - Este Abad había sido condiscípulo de Tenno y está muy a gusto en su puesto haciéndolo todo a la perfección. - ¡Hasta que, a su vez, caiga del caballo!, - musitó Ting Chang. - No hay peligro, Noble Ting Chang, no hay peligro. A causa de la generosidad de vuestro ilustre padre, el Abad ya no viaja a caballo. José Carlos Gª Fajardo Como durante la hora de la cena, el Maestro y Ting Chang desaparecían, prepararon una comida con las viandas que el Abad se había apresurado a enviarles advertido de la llegada de tan Noble Maestro. El Noble Ting Chang pidió permiso al Maestro para abrir una de las botellas de vino que había traído y que lucía una ilustrada etiqueta. - Sergei, - dijo el Maestro -, ¿qué te parece si, en lugar de descorcharla, nos contentásemos con leer esa etiqueta en la que nos cuenta las excelencias de este vino? - ¡Ni locos! Mejor saboreemos ese rico vino. ¿Quién puede contentarse con leer el Menú de un restaurante para sentirse satisfecho, como me dijiste un día? - Pues eso, liebre mongola, pues eso. No se trata de subir a la montaña ni de descender de ella, de entrar en el mar o de regresar a la orilla sino de saber actuar con arreglo a la naturaleza de las cosas. - Es lo que yo digo, Maestro. - Ya, pero darías un brazo por ser sonámbulo. Los demás se rieron mientras Sergei insistía. - Aunque sólo fuera para mirar, Nobles Señores. Ya me parecía a mí que el Maestro Tenno no había llegado aquí por casualidad ni para aprender a colocar los chanclos y el paraguas. - No se trata de que él lo aprenda sino de que tú despiertes, dijeron entre risas que confundían al rapaz. - Eso quisiera yo, Maestro, pero me parece que el té que me ofreces en la noche está algo bautizado; de lo contrario, no me explico como se me caen los párpados a pesar de mis esfuerzos. - Escucha, liebre de las estepas, lo que sucedió al Buda al final de sus días del Buda. Tiene que ver con las etiquetas. - Cuenta, Luz de la noche. - Ya estaba el Buda dispuesto para su viaje final y quería transmitir el manto, el cuenco y el bastón a quien hubiera de sucederle al frente de la shanga, o comunidad. Entonces, les mostró una flor a sus discípulos y permaneció en silencio. Después de un rato, comprendiendo los más avispados que se trataba de una prueba, formularon, uno después de otro, las más diversas interpretaciones filosóficas, otros crearon poemas, alguno ideó una parábola. Pero el Bienaventurado Theratava, el Buda Sakyamuni, Sidharta en su plenitud, se dio cuenta de que no hacían más que fabricar etiquetas y se perdían la esencia. Hasta que su querido Mahakashyap miró la flor y sonrió, sin decir nada. Sólo él la había visto. - La moraleja, Maestro, es que es preferible embriagarse, - soltó Sergei mientras vertía el oloroso vino. - ¡Tampoco es eso, Sergei, tampoco es eso! Pero es mejor que quedarse descifrando etiquetas. José Carlos Gª Fajardo Así escribió Andrés Ortega sobre el genocidio del pueblo palestino a manos de los militares de Israel: Devastadora "Lluvia de verano" "La entrada masiva del Ejército israelí en Gaza, en la Operación Lluvia de Verano (¿quién diablos elige estos nombres?), ha puesto de manifiesto el fracaso de la retirada unilateral impuesta por Sharon. Contra la desconexión unilateral, que con tanta alegría apoyó la comunidad internacional pues no había otra cosa, alertaron desde posiciones y razones opuestas el ex ministro laborista Shlomo Ben Ami y el ex primer ministro derechista Netanyahu. Pensar que Israel podía desconectarse era ilusorio. Divorcio antes que paz, Israel pretendía forzar a los palestinos a aceptar un Estado demediado o nada, y forzar sus contradicciones. Pero tras la retirada el pasado otoño, la frustración ha crecido en una Gaza prácticamente en estado de sitio -de forma absoluta con la reinvasión-; desde la franja se han disparado decenas de cohetes caseros contra Israel matando a civiles, los palestinos se han radicalizado, lo que se tradujo en la victoria de Hamás, Israel ha proseguido con sus asesinatos selectivos, pero con crecientes daños colaterales, muertes no buscadas. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ordenó la reinvasión de Gaza en principio en busca de un cabo capturado por Hamás tras una inusitada incursión en suelo israelí dirigida contra militares. Su captura tocó una fibra muy sensible de la opinión pública israelí que veía cómo sus fuerzas armadas habían perdido capacidad de persuasión y de disuasión. La captura se convirtió en secuestro, contrario a las convenciones que protegen a los prisioneros de guerra y prohíbe usarlos como rehenes, en este caso para exigir la liberación de un millar de presos palestinos en cárceles israelíes. También la destrucción por Israel de puentes, carreteras, edificios, del aeropuerto (que ya estaba destrozado), de centrales eléctricas en Gaza y otros "objetos indispensables para la supervivencia de la población" que un Estado ocupante, como lo es Israel en los territorios palestinos, no debe tocar. Una de las razones de la retirada unilateral de Gaza (y de la planteada por Olmert para una parte de Cisjordania) era hacer ver que estaba frente a una apariencia de Estado que se podía atacar desde fuera. No ha sido así, e Israel ha tenido que volver a Gaza, lanzando además un aviso a Damasco que no parece dirigido sólo contra Siria, sino contra todo el mundo árabe para que no se meta en esto. Éste no es un conflicto que pueda aislarse. Las imágenes de los destrozos de la Lluvia de Verano han vuelto e recorrer el mundo árabe y musulmán, sembrando más odio. La operación recuerda a la forma en que Israel invadió el sur de Líbano en 1982, sembrando también la destrucción, y de donde tuvo que retirarse en 2000 presionado por una opinión pública que no aguantó las muertes en vano de sus jóvenes. Esta vez, ante Gaza, Olmert y su Gobierno se han visto obligados a intervenir, lo que ha puesto al Ejecutivo en manos del Ejército, algo que no pasaba hace tiempo. La política israelí puede radicalizarse y esfumarse el sueño de gobernar Israel desde un nuevo centro. La detención de decenas de parlamentarios y varios ministros es un paso más que provocado que refuerza a Hamás cuando el Gobierno del grupo terrorista e integrista estaba perdiendo popularidad. Une a los palestinos y a un Hamás que estaban divididos. El acercamiento entre Al Fatah, el partido del presidente Abu Mazen, y una parte de Hamás sobre la base del llamado documento de los presos (que cuenta con el apoyo de Maruán Barguti, el verdadero líder carismático de Al Fatah desde la cárcel) y que se puede interpretar como un reconocimiento implícito de Israel, abonaba también la posibilidad de un Gobierno de tecnócratas con el que el resto del mundo pudiera tratar. " Y así escribió el relator de la ONU sobre los derechos humanos en los territorios ocupados, John Dugard, criticó ayer a EE UU, la UE, Rusia y las propias Naciones Unidas por ignorar el sinfín de violaciones que comete Israel, entre ellas, el uso de bombas sónicas, que causan graves daños a los niños y castigan a la población civil. "La conducta de Israel es moralmente indefendible, viola las normas más elementales del derecho humanitario", dijo. La actividad militar israelí prosigue sin pausa. La artillería bombardeó todo el día de ayer la zona norte de Gaza, y cazabombarderos F-16, tras dos días sin estruendo, volvieron a romper la barrera del sonido provocando las bombas sónicas, una práctica que acarrea severos daños psicológicos a los niños y graves trastornos a las mujeres embarazadas. El Ejército israelí ha disparado en los 10 últimos días miles de proyectiles sobre la franja de Gaza. Es dueño absoluto del espacio aéreo. En tierra, los milicianos palestinos se mueven con dificultad. El brazo armado de Hamás lanzó un cohete sobre la ciudad israelí de Ashkelon el martes. El Gobierno de Ehud Olmert fue contundente: "Las reglas de juego deben cambiar" para golpear a Hamás y a "las instituciones palestinas en Gaza y Cisjordania". La aviación israelí lanzó un misil pasado el mediodía en la capital de la franja y calcinó a dos supuestos milicianos -en Jericó (Cisjordania) mataron a tiros a otro activista, y ya son 12 desde que fuera capturado, el 25 de junio, el cabo israelí Gilad Shalit-. Una escuela fue destrozada y la Universidad Islámica fue objetivo de los misiles por segunda vez. El Ministerio del Interior en Gaza, ya atacado la semana pasada, quedó destrozado durante la madrugada, al igual que las viviendas adyacentes, varios de cuyos vecinos fueron heridos. En la tarde de ayer, otro cohete de Hamás alcanzó Ashkelon. "Se adoptarán medidas muy serias. Existe una amplia operación que continuará", dijo el ministro israelí Isaac Herzog. No hay respuesta de los dirigentes políticos palestinos, que se hallan en la clandestinidad en un territorio en estado calamitoso tras el bombardeo de la única central eléctrica y de decenas de carreteras. La guerra contra Hamás no tiene vuelta atrás. Lo saben los médicos que ayer, en un hospital de Beit Lahia, en el extremo norte de la franja, aseguraban: "Si comienzan a llegar entre 10 y 15 heridos al día tenemos sueros, antibióticos y anestesia para una semana". Están seguros de que no tardarán en atender a milicianos malheridos. Pero los palestinos, que desdeñan las amenazas, no creen que haya cambio a peor en las reglas de juego, tal como advirtió el Gobierno israelí. Están convencidos de que la captura del soldado judío es un pretexto al que se acoge el Ejecutivo israelí para justificar sus operaciones militares. La mayoría aguarda una grave escalada militar; el asesinato de sus dirigentes e incluso la vuelta atrás que supondría la división de Gaza, con los militares israelíes impidiendo la circulación dentro de la franja. Nada nuevo. ESTE ES UN GENOCIDIO QUE CLAMA AL CIELO ¿DÓNDE ESTÁN LAS VOCES DE PROTESTA DE LA UNION EUROPEA Y DEL RESTO DE DEMOCRACIAS DEL MUNDO? ¿DÓNDE ESTÁ LA CONDENA DEL GOBIERNO ESPAÑOL? Nesemu
El Maestro Tenno había alcanzado la plenitud en el tiro con arco, el noble kyudo, mientras que el Barredor de Esmeraldas había alcanzado la iluminación como Maestro indiscutible de Taichí, en plena Revolución cultural china. Había servido en el Ejército y sobresalió en todas las artes del Bushido, o Camino de detener la flecha en el aire, que encierra todos los caminos que en Occidente llaman impropiamente artes marciales. - ¿Por qué sucedió así, Maestro? - Por el afán reduccionista de las gentes. Cuando el Budismo llegó aquí a China se encontró con la sabiduría del Tao muy extendida mientras que el pensamiento de Confucio servía para formar a las personas para convivir en sociedad, y a los funcionarios para desempeñar sus cometidos mientras que los dirigentes deberían educar su espíritu y sus formas en el noble arte de dirigir, o Arte de la Estrategia. - ¡Qué bueno! - Pero Confucio no fue escuchado y hasta fue calumniado y, durante trece años, tuvo que vagar por diferentes cortes de reyes para intentar que sus príncipes aceptaran educarse en la sabiduría que reflejaban los Libros Sagrados de la antigüedad y que el mismo Confucio había recopilado con sus discípulos. No logró nada y tuvieron que pasar siglos hasta que la Corte de Pekín aceptara sus enseñanzas pero ¡convirtiéndolas en religión de Estado! - ¡Siempre igual! ¡Qué manía! - Así es, por eso el Maestro Barrendero de Esmeraldas abandonó su puesto de instructor en el Ejército y se retiró al monasterio de los monjes Saolín, en donde había tenido lugar, hace dos mil años, la feliz integración del Taoísmo y del Budismo dando lugar al Chang. - Que tanto había de asombrar a los monjes japoneses que vinieron a practicar con los maestros chinos, desde el patriarca Bodidarma, dando lugar a las dos más célebres escuelas del Zen – comentó Ting Chang. - Maestro, ¿por qué no se unifican todos los conocimientos y experiencias para que así podamos seguir el verdadero camino? – preguntó Sergei. - El verdadero camino es el de cada uno. No existen dos iguales. Escucha lo que le sucedió a un explorador que se fue a recorrer la Amazonía. Cuando regresó a su pueblo y contó lo que había visto, le pidieron que se lo pusiera por escrito. Él arguyó que eso era imposible pues así no tendrían la experiencia personal. De nada valieron sus objeciones de que era imposible conocer la sensación de contemplar las flores al amanecer y de las puestas de sol y el canto de los pájaros de hermosos colores. Las gentes insistieron tanto que el explorador les dibujó un mapa muy completo para que no se extraviasen en el camino. - ¿Le hicieron caso? - Nada de eso. Hicieron una copia para cada vecino. Se aprendieron de memoria los meandros y las veredas, los saltos de agua y dónde estaban las más hermosas colinas. Pero nadie se puso en camino. Al contrario, enmarcaron el mapa original y lo colocaron en una urna de plata en el más espléndido salón del a Ayuntamiento. Lo contemplaban con veneración. - ¿Y el explorador? - Toda su vida lamentó haberles dibujado ese mapa. Las gentes se contentaron, como tantos hombres religiosos, leyendo sus Escrituras. - ¿Qué hubiera hecho el Buda? - Ni escribió nada ni hizo mapa alguno. Se cuidó mucho de no hablar jamás de Dios en sus charlas. José Carlos Gª Fajardo Sé que os alegrará saber que he comenzado el libro prometido, los Ryads de Asilah. Llevo unos días viviendo en una casita de dos plantas y terraza, frente al mar. En la parte de atrás tengo un jardín que me recuerda algunos rincones de Jhany, pero me faltaría Sitino, el viejo jardinero tan querido. Mi única obligación consiste, como sabéis, en cerrar las cinco puertas de la medina al anochecer y en abrirlas antes de que amanezca. Para que salgan las sombras de la noche y para dar paso a la luz del día. No tengo reloj, ni cuadros ni fotos. Una biblioteca seleccionada y buenos diccionarios, está claro que me acompañan. Mi vida es sencilla, cuido el jardín y las plantas de la terraza, voy al zoco cada mañana a comprar lo que necesito para hacerme la comida, escribo para vosotros y para tantos otros que no saben que existimos, en algún lugar tan mágico como Asilah y que pensamos en ellos, como quería Withman..."A ti, quienquiera que seas, así que pasen cien años, cuando tengas este libro en tus manos comprendarás que pienso en ti". No, esta vez no participo en el Mussem ni hago vida social alguna. Ha saludado al alcalde Benaissa y al querido artista Melehi a quienes debemos el resurgir de Asilah. También he saludado a Aixa y a su hermana, cada vez más cerca de los cien años las dos pero con una memoria privilegiada que me ayuda en mi tarea. Por supuesto que, después de cenar, me voy a la terraza que hay en la Plaza de Ibn Khaldum a beberme una cerveza, fumarme un narguile y escuchar su buena música mientras contemplo estas puestas de sol que algunos tanto echáis de menos. Lo sé. Pero en donde quiera que estéis, a la hora que sea, en el día o bajo las estrellas, siempre podréis localizarme con el corazón, allí abajo, a la izquierda según bajáis, a 40 kilómetros de Tánger. Sí, pienso en todos vosotros. ¡Claro que me acompaña Blog, mi labrador amigo de todos vosotros. Le afecta el calor pero sabe capearlo en sus sitios preferidos del jardín o de la terraza. Mientras escribo, está aquí, junto a mi relajado y digno. Valete, Nesemu En derecho sólo las leyes penales son irretroactivas. Todo pronunciamiento jurídico sobre todo del Tribunal Supremo lleva consigo la reparación por el daño causado, así como la compensación por el lucro cesante, esto es, por lo que han dejado de percibir los`detenidos durante su detención y por los daños ocasionados a sus familias. Aunque en estos casos los daños morales sean incalculables y muchos irreparables, en derecho existen unos baremos de compensaciones económicas aceptables por la práctica jurídica comuún. Aque se los apliquen con rigor y con justicia. Porque nunca el Pentágono ni la Casa Blanca podrán alegar ignorancia de las leyes, mucho menos de la Convención de Ginebra y de las Declaraciones universales de Derechos Humanos. Nesemu Tras pasar más de cuatro años sin derechos, confinados en un limbo jurídico, todos los detenidos en la prisión de Guantánamo y en otras instalaciones bajo custodia militar estadounidense verán reconocidos los derechos y garantías de en la Convención de Ginebra. El Pentágono anunció ayer la decisión -primera consecuencia directa del fallo del Supremo sobre las comisiones militares- cuando el Senado abría la discusión sobre el futuro de los juicios a los presos. "No vamos a dar al Departamento de Defensa un cheque en blanco", dijo el republicano Arlen Specter. El portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, hizo equilibrios al asegurar al mismo tiempo que la decisión refleja el fallo del Supremo de hace dos semanas y que "no es contradictoria con la anterior política" de Bush. (qué bestias!) "Todos los detenidos han sido tratados de manera humanitaria, pero queremos hacer las cosas bien", añadió Snow. (Esto es un ataque a la inteligencia y los jueces pueden acusafrlos por contumacia) El artículo 3º de la Convención de Ginebra prohíbe, entre otras cosas, la violencia, el trato cruel y la tortura sobre prisioneros de guerra, y también los atropellos de la dignidad de los detenidos y los tratos humillantes y denigrantes. El alcance de la nueva orden no se refiere sólo a la prisión en la base de Guantánamo, que comenzó a ser utilizada como penal en enero de 2002, sino a todos aquellos lugares en el mundo en los que haya detenidos bajo custodia de personal militar estadounidense. En 2002, la Casa Blanca decretó que los militantes de la red terrorista Al Qaeda detenidos en Afganistán eran "combatientes ilegales", y que, por lo tanto, no estaban reconocidos por la Convención de Ginebra, en la medida en que no eran soldados de ningún país ni llevaban uniforme. En 2003, el entonces portavoz, Ari Fleischer, dijo que "la guerra contra el terrorismo no se contemplaba en 1949, cuando se firmó la Convención. El presidente ha dicho que Estados Unidos se adhiere a sus principios, pero cree que Ginebra no cubre todas las situaciones". Una de las consecuencias de esa filosofía fue la puesta en marcha de comisiones militares, los tribunales especiales para juzgar a estos presos. Lo que el Tribunal Supremo dijo hace dos semanas, en el fallo del caso Hamdan vs Rumsfeld, es que la autoridad presidencial se había extralimitado al no contar con el Congreso para establecer estas comisiones, y que el artículo 3 de la Convención de Ginebra afecta a todos los combatientes armados, tengan detrás un Estado o no. Por crimenes similares otras personas y gobernantes del mundo han sido llevados a los Tribunales Penales internacionales, o están reclamándolos por ellos. Confiemos en ver algún día antes estos Tribunales Penales a estos auténticos criminales. - Maestro, - le dijo un día Sergei mientras preparaban la polenta que solían cenar-, ¿por qué en todos los monasterios hay grandes y cuidadas bibliotecas y en estas chozas en donde vivimos no hay más que tres o cuatro libros? - Porque la sabiduría hay que imprimirla en el corazón de los discípulos y no en las páginas de un libro. El Maestro Zen Mun-nan, llegada la hora, ya sabía quién había de ser sucesor. Por eso, llamó a su discípulo Shoju y le mostró un libro bellamente encuadernado diciéndole: "Aquí tienes el libro que ha pasado de Maestro en Maestro durante siete generaciones. Cada uno hemos ido añadiendo algunas observaciones que te pueden ser de utilidad. Además de recibir el cuenco, el manto y el bastón, conserva este libro como señal de que has recibido la auténtica transmisión". A lo que Shoju respondió, "Maestro tú me transmitiste el Zen "de corazón a corazón" I shin den shin, de acuerdo con la tradición, ¿para qué necesitaría yo un libro por mucha sabiduría que encierre?" "Ya lo sé", le respondió Mu-nan, pero este libro ha servido a siete generaciones y tú, cuando llegue el momento, has de transmitirlo a tu sucesor. Por lo tanto, cójelo y consérvalo". Los dos estaban charlando junto al fuego, entonces, Shoju agarró el libro y lo arrojó a las llamas que lo devoraron por completo. El anciano Mu-nan le dijo "¿Qué tontería estás haciendo Shoju?" "¿Qué tontería estás diciendo, Mu-nan?" Y ambos se echaron a reír cuando comprobaron que las llamas mostraban unas hojas en blanco ardiendo. José Carlos Gª Fajardo Millones de paredes pintadas por grafiteros anónimos producen un comprensible malestar en muchas personas de buena voluntad. Las interpretan como un atentado a la belleza pero, sobre todo, a la propiedad privada. Cuando un fenómeno se produce en decenas de países, en cientos de miles de ciudades y en muchos millones de fachadas es necesario reflexionar sobre lo que mueve a tantas personas jóvenes a utilizar ese medio de expresión. Gritos de silencio y desde la soledad que no podemos liquidar con un frívolo rechazo. No vaya a sucedernos como a los habitantes del Imperio Romano que no supieron interpretar a tiempo las señales que les enviaban sin cesar los bárbaros y pagaron las consecuencias echando a perder una inmensa cultura que hubiera podido enriquecerse con una relación más justa con los pueblos de las tierras que habían conquistado sin derecho alguno. Sólo en nombre del poder y de la fuerza. Estos conceptos hoy son interpretados de distinta manera pero con la misma fuerza por los más de mil millones de seres del planeta que padecen hambre, guerras, marginación y explotación por parte de nosotros, los desarrollados, los ricos, los poderosos que pretendemos imponer una concepción de la vida y unos modelos de desarrollo que chocan con tradiciones y culturas, con modos de vida que no siempre conocemos y respetamos como es debido. Por otra parte, este presunto modelo de desarrollo sólo ha producido riqueza, desarrollo y confort para una parte muy pequeña de la humanidad, y a costa del esfuerzo y de las riquezas naturales de millones de seres en más de la mitad de los países de la tierra. Luego, como habitantes de este Imperio del pensamiento único y de la globalización financiera conviene que “nos demos por enterados” de los mensajes que quizás nos están enviando estos nuevos extranjeros. Darse por enterado es una expresión muy española de difícil traducción a otras lenguas.El graffiti tiene un valor artístico y es una explosión de color y de formas que expresan caricaturas, paisajes oníricos y escrituras elaboradas. Quizás los analfabetos seamos nosotros por ser incapaces de descodificar esos mensajes al ignorar sus polifacéticos lenguajes.Una tarde, en Quito, este graffiti me golpeó muy fuerte: “Mantengan prendida una luz, siempre voy a volver”.Les invito a recorrer una serie de fachadas en las que quizás nos sorprendan estas barbaridades.“¡Ya basta! Todos somos inocentes.” Ellos, los pobres, también.“Les propongo legalizar la vida y dejar salir al sol todos los días”. No parece una propuesta desproporcionada, legalizar la vida.“No permitas que la moral te impida hacer el bien”. Si lo que muchos entienden por moral continua enviando a la desesperación a millones de personas es natural que nos pongamos de parte del bien y de la justicia.“¿Hasta cuándo estaremos esperando lo que nos pertenece?” Si esto lo leemos en Rilke “es menester que nada extraño nos acontezca fuera de lo que nos pertenece desde siempre”, entonces, nos admira su belleza.Consideremos estas perlas: “La justicia tarda pero no llega”. “No sé adónde voy, pero sé que debo ir”. “Pobres del mundo unios, última llamada”.“Vivimos la resaca de una orgía en la que no participamos” “¿Hasta cuándo seremos los pacíficos dueños de tanto absurdo?Pero no se alarmen del todo “Retomaremos la ira hasta volverla esperanza”. A pesar de ser conscientes de que “Jesús no viene por falta de promotor” y, a veces, se desaniman “Olvídense de lo que soñaron sus sueños ya fueron vendidos”. Lo saben. “Somos mártires de una causa perdida, pero seguimos”, ya que, “Cuando habíamos aprendido las respuestas, nos cambiaron las preguntas”. ¿Acaso no nos suenan estos cambios en el sistema para perpetuar las injusticias? “Nos quieren privatizar hasta la memoria”. “Privatizar, privatizar ¿Quién piensa en redistribuir? Y aportan pruebas: “Quieren iniciar el futuro mientas subastan el presente”. Pero luchan a pesar de esto “Nada y nada. Hasta salir de la nada”. ¡Parece un texto de Qohelet! A veces, les acomete la desesperanza “No nacimos para sobrevivir, nacimos para esperar en vano”, pero insisten y suplican haciéndose eco de nuestras ecológicas campañas “No mate los ideales, son especie en extinción”. Han leído a Brecht y golpean “Hay hombres que luchan un día... ¿y el resto?”. No les falta el humor “La policía me persigue, y yo pintando esta pared”, “Sr. Dueño de esta casa, no es nada personal, pero su pared blanca tiene un no sé qué” y remata en otra fachada “Si esta pared es el límite de su propiedad, déjenos decorar sus limitaciones” porque nos desconciertan con verdades como puños “Nuestra única deuda es con la alegría de los niños”. ¿Qué decir? Y llaman como testigos a las aves del cielo “Menos mal que los pájaros se siguen cagando en las estatuas” porque, con palabras atribuidas a García Márquez, “Cuando a la mierda le pongan precio, los pobres nacerán sin culo”.No obstante, la más radical para mi y que me estremece es este grito de soledad que anuncia la desesperación de quienes ya no tienen nada que perder: “¿Hay alguien ahí?” José Carlos Gª Fajardo Ya nadie habla de las repetidas y firmes resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU por las que se obligaba a Israel a abandonar los territorios ocupados en 1967. Israel insiste en no reconocer un Estado palestino, sarcasmo inconcebible enn un pueblo que llegó pidiendo un "hogar" y se ha quedado con los territorios palestinos enviando por millones a este pueblo al exilio. Más aún, su sueño no declarado oficialmente es la construcción del "Gran Israel", desde el Nilo hasta el Eufrates, que jamás había existido ni en los delirantes sueños sionistas. Pero a los hechosnos remitimos: bombardean poblaciones civiles, atacan desde el mar y desde el aire objetivos de un país soberano como es Líbano, con el pretexto de defenderse de la facción de Hezbolá que irracionalmente opera en el sur del país. ¿quién mece esa cuna? A Israel le interesa extender el conflicto lo más lejos posible de sus fronteras para implicar a la comunidad internacional en el avispero en el que se han metido EEEUU y Gran Bretaña. Ante nuestros ojos se está actuando con una lógica criminal increíble: niega todo, acusa al enemigo, declara que actuas sólo en defensa propia, implica al mayor número de fuerzas en el conflicto... actúa como el abanderado de los intereses geopolíticos de EEUU y de los grandes grupos financieros que anhelan controlar el flujo del petróleo. Israel es el portaviones que se ha construído EEUU en Oriente Medio y los lobbies sionistas, no por ser judíos sino porque la actual interpretación del Msias que ha de venir lo han visto personalizado en el poder del dinero, de las finanzas, de la fabricación de armamentos y del control de los medios de comunicación. Por eso actúan sin justicia y sin reparo alguno, es la razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón. Es la irracionalidad que movió a déspotas criminales y sin escrúpulos como Hitler y como Stalin. Es el lenguaje de la venganza, de la ambición y de la codicia que ciega a quienes enloquece con su dinámica. Nesemu. Interesante el Editorial del hoy en El País: "Los graves focos de inestabilidad abiertos en Irak, Irán, Gaza y ahora Líbano deberían ser suficiente motivo como para que la comunidad internacional reaccionara con mayor diligencia y que fueran objeto de debate y medidas concretas del Consejo de Seguridad de la ONU. Especialmente, el asunto del bloqueo israelí de todo el territorio libanés en respuesta al secuestro de dos militares hebreos y la muerte de otros ocho soldados por Hezbolá y que ha causado ya más de medio centenar de muertos. El presidente Bush dijo ayer en Alemania que Israel tiene derecho a defenderse y ha advertido a Siria que deberá rendir cuentas por el apoyo a la guerrilla islamista. La Casa Blanca acusa a Damasco y Teherán de respaldar las acciones de Hezbolá; e Israel, a su vez, a Beirut al estar de alguna manera representado el movimiento integrista con dos ministros en el Gobierno de coalición libanés. Rusia y Francia consideran desproporcionada la acción militar de los israelíes y así lo comunicarán a Bush durante la cumbre del G-8 este próximo fin de semana en San Petersburgo. No faltan pues elementos perturbadores como para presagiar que el siempre frágil castillo de naipes de Oriente Próximo está de nuevo a punto de desmoronarse y se corre el serio peligro de una guerra regional abierta. De ahí la urgencia de que la comunidad internacional deba buscar respuestas para apagar el volcán. La escasa acción diplomática de la Administración de Bush en el conflicto palestino-israelí tiene su cuota de responsabilidad en la victoria electoral de los radicales de Hamás, cuya llegada al poder no ha hecho más que empeorar la situación y agravar las condiciones de vida de los palestinos, tras la suspensión de la ayuda de EE UU y la Unión Europea y el endurecimiento de Israel. Resulta, por otro lado, un sarcasmo evocar hoy la Iniciativa de Asociación Estados Unidos-Oriente Próximo que Bush presentó después de los atentados del 11-S con el fin de desarrollar un proyecto para la democratización del mundo árabe, que tendría como punto de arranque Irak una vez derribado el régimen de Sadam. La política del presidente republicano en la región en general y en Irak en particular ha sido un rotundo fracaso. En Irak, el jefe del Pentágono, Rumsfeld, ha podido ser testigo esta misma semana de la impotencia del Gobierno de unidad nacional que preside el chií Al Maliki para frenar el clima de violencia sectaria que se respira especialmente en Bagdad, propiciada sobre todo por la mayoritaria comunidad chií, y que está deslizando al país hacia la guerra civil".
A pesar de su extensión, reproduzco el interesante artículo "La tragedia del pueblo palestino" del politólogo y profesor Sami Naïr, por no tenéis acceso al mismo: "Lo sabemos desde hace tiempo: es posible tratar de destruir un pueblo con la complicidad silenciosa del mundo entero. Ocurrió con el pueblo iraquí, sometido a un horrible embargo durante 12 años (1991-2003); hoy ésa podría ser la suerte reservada al pueblo palestino. En medio de un gran, de un espantoso silencio. Pero como la hipocresía humana no tiene límites, también sabemos que aquellos que hoy callan ante el crimen, mañana vendrán a darnos lecciones de derechos humanos y sobre el deber de la memoria. Ésta es la situación: delante de nuestros ojos, el pueblo palestino es aplastado bajo las bombas de una de las mayores potencias militares contemporáneas. Por tanto, los sucesivos gobiernos de Israel han ganado. No frente a los palestinos, ya que éstos siguen resistiendo, por desgracia utilizando en ocasiones unos medios dementes, sino frente a los gobiernos del mundo entero y frente a la opinión pública internacional. El actual primer ministro israelí Ehud Olmert, apoyado por el Partido Laborista, puede utilizar sus bombarderos para destruir ciudades, sus misiles para asesinar a dirigentes palestinos, sus soldados para matar a mujeres y niños en la calle, y sus bombas para extender la muerte en las playas palestinas. Y nadie reacciona. Sin duda se debe a que Israel viola desde hace tanto tiempo la ley internacional que ha conseguido agotar la indignación del mundo. Y todos saben que este país disfruta de la doble complicidad de Estados Unidos y de los regímenes árabes a su servicio. En Europa, ni una sola condena, ni una palabra, ni un suspiro, nada. Europa prefiere defender el derecho abstracto, la democracia abstracta, la justicia abstracta. ¿Cómo interpretar este silencio? Seguramente no se debe a una hostilidad de principio hacia la causa palestina. En Europa existe, independientemente de las preferencias respecto a tal o cual protagonista de este conflicto, un acuerdo sobre el reconocimiento mutuo y la existencia de dos Estados, uno israelí y otro palestino. Pero esta posición siempre ha sido rechazada por Israel (que no admite un Estado palestino) y ya no es consentida por los palestinos (Hamás no acepta oficialmente la declaración de reconocimiento de Israel por la OLP). Además, el principal actor del conflicto, Estados Unidos, que es el único que puede imponer a su aliado israelí una decisión de derecho internacional, se niega a hacerlo. Es tan sensible a los grupos de presión favorables a Israel en EE UU, que le interesa utilizar al Estado hebreo como policía de su estrategia en Oriente Próximo. Por último, la victoria de Hamás ha debilitado todavía más a Europa, ya que la ayuda que ésta le concede deberá ser gestionada a partir de ahora por un gobierno palestino que no comparte formalmente su posición de principio. Conclusión: Europa, que no existe como potencia política (no puede influir ni sobre EE UU, ni sobre Israel, ni sobre los palestinos), se ve reducida en este conflicto a un testimonio simbólico y moral. Pero lo aberrante de la situación actual es que incluso ha renunciado a desempeñar este papel. Se trata de un giro estratégico de suma importancia. ¿Significa que Europa comparte ahora la presuposición israelo-estadounidense de que la única estrategia que cuenta es la de la fuerza militar? ¿O quiere castigar al pueblo palestino por haber votado a Hamás? En ambos casos, es una estrategia arriesgada. Porque nunca habrá una solución exclusivamente militar a este conflicto, y los dirigentes de Hamás pueden aducir que no tienen ninguna lección de democracia que recibir de una Europa que no respeta el veredicto de la soberanía popular. Y, en efecto, Hamás ha sido elegido libremente y de acuerdo con todas las reglas de la democracia. Europa ha recusado de entrada esta decisión, exigiendo unas condiciones que se niega a plantear a Israel. Para mantener relaciones con Hamás, le exige que renuncie a la violencia y reconozca a Israel. Está bien. Pero, ¿por qué no plantea las mismas condiciones a Israel: que renuncie a la violencia de Estado y reconozca el derecho a la existencia de un Estado palestino en los territorios ocupados ilegalmente desde 1967? ¿Acaso no es el deseo de toda la comunidad internacional? Es el doble rasero. ¿Los regímenes árabes? En su mayoría, están ocupados en aplastar a sus pueblos. La prensa árabe, desde luego, está que rebosa de cólera y estos regímenes dejan que sus medios de comunicación calienten los ánimos, todavía más cínicamente porque se niegan a mover un dedo. ¿La opinión pública mundial? ¿Nosotros? La impotencia. Entonces, ¿qué queda? Lo peor: la espiral de la violencia ciega de los palestinos frente a la violencia racional, fría, industrial, de los militares israelíes. Porque se trata de lo siguiente: el actual Gobierno israelí ha decidido tomar como rehenes a todos los palestinos, después de que una banda de locos tomara como rehén a un soldado israelí. Todos los palestinos: mujeres, niños, ancianos y hombres. Es el principio de la responsabilidad colectiva, condenado tanto por el humanismo más elemental como por la Convención de Ginebra sobre las leyes de la guerra. Pero parece que en la época del derecho internacional hay potencias que están por encima de las demás: al parecer, ningún derecho humano, basado en la justicia, puede pretender perturbar sus intereses. EE UU en Irak e Israel en Palestina están por encima del derecho. Así, desde la victoria de Hamás, el Gobierno israelí se ha permitido pura y simplemente detener a ministros, funcionarios, a personas cuya culpabilidad es el único en determinar. Y actúa todavía con más facilidad porque la victoria de Hamás ha perturbado totalmente los puntos de referencia. Sin embargo, este movimiento fue ayudado en secreto por Israel a comienzos de los años ochenta, para debilitar al Al Fatah laico y convertir la guerra israelo-palestina en una guerra de religión. La derecha y la extrema derecha israelíes, entonces en el poder, y los islamistas palestinos, apoyados por el imán Jomeini, se aprovecharon de ello. Porque tanto los unos como los otros tienen una visión mutuamente integrista de este conflicto. Por ello, 20 años después -después de que Sharon, ayudado por la falta de visión estratégica de Arafat, destruyera los Acuerdos de Oslo- Israel y los islamistas se han convertido en los principales protagonistas del conflicto. El Gobierno israelí y EE UU han establecido que el "islamismo" es una amenaza para el mundo. Tomar como rehén a un pueblo que ha votado a un partido islamista se convierte en algo legítimo. Así pues, la trampa se ha cerrado sobre los palestinos. Están solos. Y en el mundo, este crimen ha sido perpetrado a la sombra de un ambiente festivo: el fútbol es lo que interesa a la gente. Ésa es la realidad de nuestro tiempo. Sin embargo, nos queda un consuelo: quienes han realizado la crítica más honesta contra el comportamiento del Gobierno israelí son algunos grandes medios de comunicación israelíes. El Yediot Aharonot se subleva ante la destrucción de las infraestructuras (centrales eléctricas, canalizaciones de agua, infraestructuras); el periódico Haaretz acusa al Gobierno de haber "perdido la razón" y, en su editorial del 6 de julio, escribía: "El encanto de la retórica de la seguridad, una vez más, cautiva el corazón de la opinión pública, pese a que esta fórmula, utilizada durante los 40 años que dura la ocupación, ha fracasado totalmente. En estos momentos, hay que decir y repetir que, a la larga, a Israel no le queda más opción que retirarse de los territorios y poner fin a la ocupación. Y terminar con la ocupación debería ser el objetivo al que debería conducir toda táctica utilizada en la crisis actual". Al día siguiente, el Gobierno israelí recordaba que no cambiaría de táctica. Poco importa, porque las dudas de la opinión pública bien informada en Israel son una verdadera llamada de socorro. ¡Si los gobiernos del mundo fuesen tan valientes como estos editorialistas israelíes! ¿Quién ayudará a los palestinos e israelíes a salir de este ciclo infernal? ¿Qué coalición de potencias dirá que en este conflicto infinito la paz debe ser impuesta por una Conferencia Internacional con todos los protagonistas implicados? ¿Quién tendrá la virtud de reafirmar la fuerza del derecho y el respeto a la vida de los civiles, palestinos e israelíes? Nos habría gustado que fuese Europa, porque encarna una idea de civilización de la que nos gustaría sentirnos orgullosos. Nos habría gustado, aunque ella calle de una forma tan bochornosa".
¿Por qué será que mientras mueren hombres, mujeres y niños, y se destruyen ciudades y centrales eléctricas hay gente que se enriquece con la subida del petróleo? Los ataques de Israel en el Líbano y Gaza, unidos a nuevas interrupciones en el flujo del crudo nigeriano por la violencia, están sirviendo como detonantes de una nueva subida de precios del barril de petróleo crudo. La OPEP ha alertado sobre la escalada de precios y ha instado a todos los grandes participantes en el mercado mundial de crudo a contribuir a estabilizarlos, después de que el barril Brent batiera un nuevo récord, situándose en los 78,03 dólares. Se anuncian nuevas subidas en el precio de la sangre de la Tierra mientras se derrama la sangre de los seres humanos. Mientras sigue la escalada, Israel bombardea Líbano, tras bloquearlo por tierra, mar y aire en contra de todas las convenciones internacionales. Más de 50 personas, la mayoría civiles inocentes, murieron ayer en los bombardeos masivos lanzados por el Ejército israelí sobre Líbano, país que quedó bloqueado por tierra, mar y aire. Los aviones y helicópteros israelíes atacaron el aeropuerto internacional de Beirut, el principal aeródromo de la aviación libanesa en el este y otro aeropuerto al norte del país.
El Pentágono no prorrogará el macrocontrato que suscribió en 2001 con el consorcio petrolero y de servicios Halliburton, que dirigió en el pasado el vicepresidente de EE UU, Dick Cheney. Kellogg Brown & Root (KBR), de Halliburton, dedica 50.000 personas a proporcionar combustible, agua, alimentación, lavandería y otros servicios de infraestructura a las tropas en Irak, Kuwait y Afganistán, y ha recibido serias críticas en el Congreso. La empresa ha sido objeto de varias investigaciones por los altos precios, las sospechas de fraude y el bajo rendimiento. La interrupción se debe, según un portavoz del Pentágono, a las "lecciones aprendidas" con la experiencia. Parte de los contratos multimillonarios otorgados a KBR por cantidades -que suman más de 17.000 millones de dólares (13.400 millones de euros), de los que 15.400 millones corresponden a Irak- no fueron sometidos a concurso público, sino adjudicados a dedo. Halliburton, basado en Tejas, estuvo bajo la dirección de Dick Cheney antes de que fuera vicepresidente. Para evitar la acumulación en una sola empresa, es muy posible que Defensa divida en tres las adjudicaciones. A las nuevas subastas podrá acudir KBR. Una portavoz del grupo dijo que la no renovación es algo común y defendió la labor de KBR, que ha preparado "375 millones de comidas y transportado cientos de millones de litros de combustible", entre otras cosas. Pero el demócrata Byron Dorgan dijo que ha habido "cientos de millones de dólares mal gastados, una cantidad increíble de despilfarro y quizá de fraude". Dorgan enseñó una toalla de las que usan los soldados y dijo que costaba el doble porque KBR se empeñó en marcar sus iniciales. Y su compañero Henry Waxman dijo: "Los contribuyentes pueden respirar mejor al saber que se van a acabar los días de las cajas de bebidas a 45 dólares y las coladas de ropa a 100 dólares". En cualquier país democrático este escándalo sería llevado ante los tribunales, pero sucede en EEUU y en su guerra en Iraq. Esta vez no pueden achacar la corrupción al sistema tercermundista de Latinoamérica, Africa o Asia. Todos los sabían, ahora lo confirman... y nadie es responsable. Si esto es así, evidente y vergonzoso, tenemos derecho a desconfiar de otras muchas decisiones del gobierno de Washington. Israel y los matices Illan Pappe, historiador revisionista israelí, procede de una familia de judíos alemanes de sólidas credenciales liberales, y él mismo fue educado dentro de esta corriente de pensamiento que defiende la sociedad abierta, el mercado, al individuo contra el Estado y opone al colectivismo -la definición del ciudadano por su pertenencia a una clase social, una raza, una cultura o una religión- la soberanía individual. Hace unos días le oí contar que, cuando empezó a tomar distancias contra el sionismo, doctrina que sustenta la creación y la naturaleza del Estado de Israel, pensó que su evolución política estaba dentro de la ortodoxia liberal y que cuestionar la ideología sionista era, además de otras cosas, dar una batalla contra el colectivismo. Pero no encontró en su país partido o movimiento político liberal donde encajaran sus ideas, pues la inmensa mayoría de los liberales israelíes eran sionistas. Esto lo fue acercando a quienes, por doctrina, eran sus naturales adversarios políticos, los comunistas, con quienes discrepaba en todo lo demás, pero coincidía en su posición crítica del sionismo. Y eso hace que desde entonces, se quejaba, los amantes de la simplificación y enemigos de los matices, lo cataloguen de "comunista". La abolición de los matices facilita mucho las cosas a la hora de juzgar a un ser humano, analizar una situación política, un problema social, un hecho de cultura, y permite dar rienda suelta a las filias y a las fobias personales sin censuras y sin el menor remordimiento. Pero es, también, la mejor manera de reemplazar las ideas por los estereotipos, el conocimiento racional por la pasión y el instinto, y de malentender trágicamente el mundo en que vivimos. Hay ciertos conflictos que, por la violencia y los antagonismos que suscitan, conducen casi irresistiblemente a quienes los viven o siguen de cerca a liquidar los matices a fin de promover mejor sus tesis y, sobre todo, desbaratar las de sus adversarios. Quiero ilustrar con un ejemplo personal lo que trato de decir. La Fundación Internacional para la Libertad organizó hace unos días, en Madrid, un encuentro entre intelectuales judíos y árabes, en el cual, en una de sus intervenciones, el periodista Gideon Levy, crítico severo del Gobierno de su país, dijo que él militaba contra la ocupación de Cisjordania porque no quería sentirse avergonzado de ser israelí. Yo, por mi parte, al clausurar el evento, parafraseando a Levy, dije que mis críticas a la política con los palestinos de los dos últimos gobiernos de ese país se debían a que tampoco quería sentirme avergonzado de ser amigo de Israel. Dos días después, el diario israelí Haaretz publicaba una crónica del propio Gideon Levy sobre el encuentro madrileño, bastante exacta, pero con un título que, al cambiar el matiz, me hacía decir algo que yo no había dicho: "Vargas Llosa tiene vergüenza de ser amigo de Israel". El diario recibió 199 cartas de lectores israelíes indignados, que publicó en su blog. Las he ojeado con cierta estupefacción, pese a que ellas no hacen más que confirmar algo que, desde que empecé a pensar por mi propia cuenta en cuestiones políticas hace cuarenta años, ya sé de sobra: lo fácil que es tergiversar, caricaturizar o desacreditar a quien disiente, o parece disentir, de nuestras convicciones dogmáticas. Lo curioso es que casi todas las cartas me llaman "comunista", "ultra izquierdista", "castrista", "otro Saramago", "antisemita", y, una de ellas, la más imaginativa, se pregunta: "¿Qué se puede esperar de alguien que sube a los escenarios con la conocida actriz estalinista Aitana Sánchez Gijón y que escribe en EL PAÍS, el periódico más izquierdista de toda Europa?". Bueno, bueno. Mis vociferantes objetores no parecen sospechar siquiera que de lo que yo suelo ser acusado más bien, en España y en América Latina, es de neo-con, de ultra liberal, de pro americano y otras lindezas por el estilo por atacar a Fidel Castro, a Hugo Chávez y criticar con frecuencia el fariseísmo y el oportunismo de los intelectuales de izquierda. En realidad, una de las cosas que soy, o, mejor dicho, trato de ser en la vida, es un leal amigo de Israel. Muchas veces he escrito que visitar ese país hace treinta y pico de años fue una de las experiencias más emocionantes que he tenido y que sigo creyendo que construir un país moderno, en medio del desierto, de lineamientos democráticos, con gentes provenientes de culturas, lenguas, costumbres tan distintas, y rodeado de enemigos, fue una gesta extraordinaria, de enorme idealis mo y sacrificio, un modelo para los países como el mío, o los demás países latinoamericanos o africanos, que, con muchos más recursos que Israel, no consiguen todavía salir del subdesarrollo. Es verdad que Israel en el curso de su breve historia ha recibido mucha ayuda exterior. Pero ¿no la han recibido también muchos otros, que la han desaprovechado, derrochado o simplemente saqueado? Para mí, el derecho a existir de Israel no se sustenta en la Biblia, ni en una historia que se interrumpió hace miles de años, sino en la gestación del Israel moderno por pioneros y refugiados que, luchando por la supervivencia, demostraron que no son las leyes de la historia las que hacen a los hombres, sino éstos, con su voluntad, su trabajo y sus sueños los que le marcan a aquélla unas pautas y una dirección. Ningún país existía allí, en esa miserable provincia del imperio otomano, cuando nació Israel, cuya existencia fue luego legitimada por las Naciones Unidas y el reconocimiento de la mayoría de países del mundo. Ahora bien, para que Israel tenga un porvenir seguro y sea por fin un país "normal", aceptado por sus vecinos, debe encontrar un modo de coexistencia con los palestinos. Y contra esta coexistencia conspira esa ocupación de Cisjordania que se prolonga indefinidamente y que ha convertido a Israel en un país colonial, lo que ha crispado de manera indecible sus relaciones con los palestinos. Las condiciones en que éstos han vivido, en Gaza, y viven todavía dentro de los territorios ocupados, sobre todo en los campos de refugiados, son inaceptables, indignos de un país civilizado y democrático. Lo afirmo porque lo he visto con mis ojos. Los amigos de Israel tenemos la obligación de decirlo en alta voz y censurar a sus gobernantes por practicar en esos territorios una política de intimidación, de acoso y de asfixia que ofende las más elementales nociones de humanidad y de moral. Y, también, de condenar sus reacciones desproporcionadas a los actos terroristas, como la actual, que, a raíz del secuestro criminal de un soldado israelí por militantes palestinos, ha causado ya decenas de muertos civiles inocentes en Gaza y amenaza con resucitar la guerra con el Líbano. Esto no significa, en modo alguno, justificar las acciones criminales de los terroristas de Hamás o la Jihad Islámica o de los otros grupúsculos armados que operan por la libre. Pero sí reconocer que detrás de estas acciones injustificables y crueles -las bombas de los suicidas, los ataques ciegos a la población civil, los secuestros, etcétera- hay un pueblo desesperado al que la desesperación empuja cada vez más a escuchar no la voz de los moderados y razonables sino la de los fanáticos y a creer, estúpidamente, que el fin del conflicto no está en la negociación sino en la punta del fusil o la mecha de la bomba. La superioridad de Israel sobre sus enemigos en el Medio Oriente fue política y moral antes que la de sus cañones, sus aviones y su modernísimo Ejército. Pero, debido a su extraordinario poderío, algo que suele volver a los países arrogantes, la está perdiendo, y eso lleva a algunos de sus dirigentes, como creía Ariel Sharon, a pensar que la solución del conflicto con los palestinos puede ser un diktat, una fórmula unilateral impuesta por la fuerza. Eso es una ingenuidad que sólo prolongará indefinidamente el sufrimiento y la guerra en toda la región. Mi amigo israelí David Mandel (¿o debo decir ahora ex amigo, ya que me he vendido a los palestinos?) me conmina en una carta abierta a que devuelva el premio Jerusalén que recibí en 1995. Se trata de un premio más bien simbólico, pero que a mí me llena de orgullo, y no voy a renunciar a él, porque, aunque David no pueda entenderlo, lo que yo hago y escribo sobre Israel no tiene otro objetivo que seguir siendo digno de esa hermosa distinción, que me fue concedida por mi compromiso con la democracia y la libertad. Para mí, mi adhesión a Israel es inseparable de aquel compromiso, como es el caso de tantos israelíes que, a la manera de Illan Pappe, Gideon Levy, Amira Hass o Meir Margalit, pero sin duda de manera más radical que yo, denuncian las políticas de su Gobierno con los palestinos y plantean alternativas. Es verdad que ellos representan una minoría, ese matiz que los adoradores de verdades dogmáticas desprecian. Ni siquiera sé si yo estoy de acuerdo en todas las posiciones que ellos defienden. Probablemente, no. Creo, por ejemplo, que el sionismo tiene unas razones que no pueden descartarse de manera abstracta, prescindiendo de un contexto histórico preciso. Pero que ellos, y otros muchos como ellos, vayan contra la corriente y sean capaces de oponerse de manera tan resuelta a lo que les parecen políticas equivocadas, contraproducentes o brutales, y que puedan hacerlo sin ser perseguidos, encarcelados, o liquidados, como ocurriría -ay- entre casi todos los otros países de la región, es una de las realidades que todavía mantiene viva mi esperanza de que haya un cambio en Israel, y, otra vez, la negociación sea posible, y pueda llegarse a un acuerdo razonable que ponga fin a esa infinita hemorragia de dolor y de sangre. El encuentro madrileño de judíos y árabes fue asimétrico, porque cerca de diez palestinos que habían aceptado nuestra invitación no pudieron venir, y porque algunos israelíes, como Amos Oz y David Grossman, cuyas voces queríamos escuchar, tampoco lo hicieron. Pero no fue inútil: una gota de agua en el desierto es mejor que ninguna. Hubo, por ejemplo, exposiciones magníficas y no del todo irreconciliables, de Shlomo Ben Ami y de Yasser Abed Rabbo, que participaron en las negociaciones de Camp David. Trataré de seguir convocando estos diálogos, invitando no sólo a quienes hablan por la mayoría, sino también por las pequeñas minorías, esos matices
Estaban preparando la cena para los cuatro y el Maestro le dijo a Sergei que esa noche les acompañaría el Maestro Barredor de Esmeraldas. El discípulo, lleno de entusiasmo por poder ver al Barredor de cerca, le dijo: - ¿Me voy zumbando a pedir unos platos nuevos al Ecónomo del Monasterio!" - ¿Por qué?, - le respondió con suavidad el Maestro. - Es que hoy es día de fiesta. Desde que ese santo barrendero llegó al Monasterio es como si todo se hubiera transformado. - Recuerda, Sergei, que era analfabeto y que no querían admitirlo porque no podría estudiar las Escrituras. Por su insistencia, le dieron una escoba para barrer los claustros. - ¡Pero es que se trataba de un auténtico Maestro y ahora ya todos los sabemos! - ¿Cambia algo esto? - Bueno, Luz de Otoño, tú mismo me dices que hay que saber celebrar los acontecimientos como si fueran únicos en nuestras vidas. - Exacto, liebre de las estepas. Pero lo que tú consideras acontecimientos me recuerda que, en octubre de 1917, cuando estaba en su apogeo la Revolución Rusa y el mundo entero iba a sufrir una enorme convulsión, el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa estuvo varios días reunido para discutir si el sobrepelliz que se utilizaba en las funciones litúrgicas debería de seguir siendo blanco o convendría que fuera de otro color. Unos decían que negro para los funerales, otros que rojo para conmemorar a un mártir, otros que azul para las festividades de la Virgen y aún algunos sostenían que convendría cambiar el color blanco tradicional por el morado para las festividades de la Semana Santa. - ¿No tenían otra cosa mejor que hacer en esos momentos que cambiaron la historia? - Al parecer, no. Anda y coloca nuestros cuencos de barro para la polenta. José Carlos Gª Fajardo
En un interesante artículo del Historiador y Profesor Santos Juliá se aborda este tema: Denunciar los Acuerdos. EN EL Memorial y manifiesto contra los impuestos para la enseñanza de la religión, escrito por James Madison en 1785, figura un argumento que no ha perdido nada de su vigor y que debía suscitar alguna reflexión entre la ensoberbecida jerarquía de la Iglesia católica española. Dice allí Madison que apoyar con subvenciones a la religión cristiana representa una contradicción con la propia religión, "pues todas las páginas de su doctrina excluyen una dependencia de los poderes de este mundo". Más aún, unos creyentes convencidos de la verdad de su fe no tendrían por qué recurrir al Estado para subvencionar la enseñanza de su religión: si lo hacen es porque en el fondo son "demasiado conscientes de sus falacias como para confiar en sus propios méritos". Toda la experiencia atestigua -siempre según Madison- que los reconocimientos oficiales de las Iglesias, en lugar de mantener la pureza y eficacia de la religión, han operado convirtiéndola en causa de sangrientos conflictos. Como banderas de la actitud levantisca adoptada por los obispos españoles, ocupan lugares de privilegio la financiación de su Iglesia por medio de impuestos estatales y la obligatoriedad de enseñanza de su religión en horario escolar, con efectos académicos equiparables a las materias curriculares. Conscientes los obispos de que, sostenida en las contribuciones voluntarias de sus fieles, perdería su Iglesia más de la mitad del poder del que suele hacer vana ostentación, exigen del Estado un incremento del porcentaje de IRPF que hasta ahora reciben. Y como la proverbial tacañería del feligrés español a la hora de rascarse el bolsillo para sufragar los gastos de su Iglesia no tiene remedio, los obispos quieren que papá Estado se ocupe. Si no lo hace en la medida deseada, "¡persecución!", clama la crecida grey de propagadores de falacias. Por lo que respecta a la enseñanza de su religión, los obispos exigen mantener como catequistas (o sea, como personas susceptibles de ser destituidas según la libre voluntad episcopal) a los encargados del adoctrinamiento católico, mientras cargan sobre el Estado los salarios y el astronómico coste de las indemnizaciones por despidos improcedentes: más de 300 millones llevamos gastados los españoles en indemnizar a catequistas despedidos por sus obispos. La falacia episcopal consiste en considerar a estos docentes como catequistas, en lo que tienen de gentes que reciben de los obispos la venia para propagar el dogma y la moral católicas, mientras el Estado les paga religiosamente un sueldo y, en su caso, una indemnización, en cuanto profesores de una mal llamada asignatura de religión. La buena doctrina exige que si alguien es catequista lo sea a todos los efectos: su fe, acendrada; su moral, intachable; su trabajo, voluntario. Así no habría obispo capaz de despedirlo. Si alguien, por el contrario, quiere ser profesor de religión tendría que pasar una oposición sobre un programa determinado por las autoridades competentes y enseñar su materia como un hecho que reviste diferentes características en distintos tiempos y culturas; sería miembro permanente de un claustro que para nada se entrometería en su vida privada y... ¡no habría más despidos por salir de copas, divorciarse o contraer segundo matrimonio, aunque fuera homosexual! Todo esto es tan elemental como el transparente Memorial de Madison. Pero el Estado español ha caminado en dirección contraria: no sólo paga un salario a los catequistas católicos, tratándolos como empleados públicos, sino que ha firmado acuerdos con otras religiones para que todas tengan la oportunidad de propagar sus creencias en las escuelas. Pasable sería que esta propaganda de fe religiosa en espacios públicos se organizara fuera del horario escolar, en colegios abiertos una hora extra para que catequistas, pastores, rabinos o imanes transmitan sus doctrinas a quienes lo deseen; pero es un disparate que las creencias y morales religiosas se impartan en horario escolar, obligando además a quienes opten por no recibir ninguna a consumir un tiempo inútil. Las religiones tienen como lugar propio de transmisión las respectivas comunidades de creyentes, que de ninguna manera pueden identificarse con la comunidad de ciudadanos. Si los acuerdos con la Santa Sede de 3 de enero de 1979 se esgrimen, como acostumbra el cardenal de Toledo y el portavoz de la Conferencia Episcopal -máximos expertos en argumentos falaces- para exigir que los colegios impartan dogma y moral católicos en horario escolar y en idénticas condiciones que las materias curriculares, entonces a un Estado no confesional no le queda más remedio que denunciarlos. James Madison estaría encantado de proporcionar a las autoridades públicas razones suficientes para demostrar que esos acuerdos chocan con la letra de la Constitución promulgada una semana antes.
Aquellos momentos, al final del día, en que el Maestro se sentaba en la baranda mientras Ting Chang, Tenno y el Barrendero de Esmeraldas tomaban un baño, antes de la cena, eran deliciosos para Sergei. Le gustaba ayudar al Maestro colocándole un barreño con agua caliente y sal para después darle un poco de masaje en los brazos y en la espalda. El Maestro seguía atravesando a nado el río cada tarde y se envolvía en la túnica negra que Sergei le tendía después de ayudarlo a secarse. Los demás ya sólo utilizaban las blancas para las prácticas que tenían lugar al otro lado del río durante la larga noche. - Maestro, ¿por qué es tan necesario seguir los Ritos y conservar las costumbres de los antepasados? Al parecer, estás trabajando mucho en ese Tratado de Confucio para preparar al Noble Ting Chang. - ¿Y tú cómo lo sabes? - Bueno, he visto al Noble médico que coloca ese Tratado bajo su cabeza, como almohada. - ¡Menos mal que los otros tres libros sagrados los lleva en el corazón! Pero, escucha, liebre curiosa, lo que sucedió en un ashram de India con un gurú que le tenía manía a los gatos porque distraían a los discípulos durante el culto. - Si hubieran tenido otra mascota como nosotros no les habría sucedido eso. - Pues bien, el gurú ordenó que ataran al gato durante los oficios religiosos de la tarde. Así se hizo y cuando el gurú ya había muerto, seguían atando al gato precisamente para la oración de la tarde. Y cuando el gato murió, compraron otro gato para poder atarlo en el templo del ashram durante las plegarias vespertinas. - ¡No me lo puedo creer! - ¿Ah, no? Pues has de saber, liebre de las estepas, que muchos siglos más tarde, los discípulos del gurú escribieron sesudos tratados sobre la importancia trascendental del gato para llevar a cabo un culto como es debido. Vuelve a por otra, Sergei. Así sucede en la mayoría de las religiones establecidas, por no decir en todas. José Carlos Gª Fajardo Algún día nos preguntarán nuestros hijos y nietos dónde estábamos nosotros mientras se consumaba la tragedia en Orietne Medio. Y no nos atreveremos, como el Papa, a preguntarnos retóricamente ¿dónde estaba Dios, entonces? Porque nosotros sí estamos aquí n y nunca podremos decir que no sabíamos nada, como hicieron tantos alemanes y tantas confesiones religiosas durante el nazismo y otros totalitarismos.Sigo las noticias por los medios de comunicación, que son verdaderamente escandalosas en su sesgo tendencioso y su intencionada disparidad de criterios. No en las opiniones, que son libres, sino en el tratamiento de las noticias, lo cual ya es más peligroso. Pero sobre todo sigo la actualidad por Internet y me avergüenzo de la falta de criterio y de decisión de los responsables de la Unión Europea y de los componentes del grupo de los países más ricos del mundo, ¡qué criterio, estar rico sin preguntarnos a costa de quiénes y de qué! El G8 presidido actualmente por el sátrapa Putin. En este caso, el respeto y cumplimiento de los derechos humanos fundamentales no parece importar porque Putin se ha convertido en "garante de los suministros de gas y de petróleo a los países de la UE! Han encomendado a la zorra la custodia del gallinero.Sí que lo es y peor que una zorra. Lo justifican diciendo que, en fechas próximas, ya le pedirán a, cambio de tanto poder, que lo tiene porque es dueña de las mayores reserva de hidrocarburos en Europa, digo que en fecha próxima le van a pedir a Putin que haga algo en el campo de los derechos humanos... Ni una palabra sobre Chechenia porque allí hay terroristas y la doctrina del Washington de Bush y de su banda es que ante las supuestos o sospechosos terroristas hay barra libre, tirar a matar y luego nada de jusrtificar nada, las cosas se hacen como las hace Israel, porque les conviene. Y ya está. Y yo digo más: el gobierno de Israel no preparó esta contundente y desproporcionada respuesta al pretendido secuestro del pobre soldado de 19 años. Los israelíes "hacen prisoneros", los otros "secuestran" y siempre siempre actúan en legítima defensa, el derecho a defenderse del que se jacta Bush auqnue eso conlleve la irresponsable doctrina de los ataques preventivos. Hacía años que el Ejército de Israel tenía un plan de destrucción de cualquier modo de vida autónoma en Gaza y en Cisjordania, pero sobre todo lo tenía para destrozar Líbano. Por eso, no se limitó a atacar en el Sur a las milicias de Hezbollah que calleron en la trampa de capturar a otros dos soldados isaelíes, movidos por la mano que mece la cuna. No lo duden los bloggers. Están destrozando sistemáticamente las centrales eléctricas, las autopistas, las carreteras principales, los puertos y aeropuertos, no sólo militares sino sobre todo los civiles. Para hacer el mayor daño posible en su locura por sembrar de sal los campos de vida en Líbano. Y tiene los planes militares para hacer lo mismo en Siria y en Jordania, y si los americanos de Bush los respaldan ¿o quién respalda a quién? llevarán su insania con una guerra que abarque todo Oriente Medio, Irán incluido. No le importa ejecutar la denostada fantasía sionista del Gran Israel. Lo saben y actúan sin piedad y sin miedo a los dirigentes árabes que están comprometidos de hoz y coz en el proyecto económico y financiero de Occidente. A espaldas de sus pueblos, a los que temen. Por eso colaboran con los designios de Israel y de EEUU. Ni Arabia Saudí, ni Egipto, ni Pakistán, ni Jordania, ni los emiratos del Golfo Pérsico se moverán cuando podrían detener esa guerra cerrando el grifo del crudo. Pero necesitan este escandalosa estado de cosas para poder seguir aferrados al poder despótico y criminal que detentan. Por eso recalco que el MOSAD está detrás d ela locura de Hezbollah. Fue el MOSAD el instrumento del desprestigio de Arafat por la corrupción que imperaba en Al Fath en lugar de utilizar el dinero recibido en mejorar la situación del pueblo. Así, el MOSAD contribuyó a erigir el poder de Hamás para poner piedras en los zapatos de Al Fatah y del pobre Arafat, finalmente asesinado porque ya no les hacía falta. Pero Hamás se les fue de las manos a los muñidores de la geopolítica del Gran Israel y de un Oriente Medio al servicio de los intereses económicos y políticos de Occidente. Al igual que Hezbollah, Hamás se dedicó a cuidar a los más pobres, a los enfermos, a los analfabetos y a los fáciles de adoctrinar en el fundamentalismo islámico. Esto sucede a los afrendices de brujo movidos por idelogías: sionista o islámica, ambas son fundamentalismos comootros que conocemos y padecemos en otros lugares del mundo. No podemos callar porque gritarán las piedras pero cuando ya no haya nada que hacer más que lamentarnos llenos de vergüuenza por nuestra cobardía y miseria. ¿Dónde están los bloggers y todos los que compartían seminarios y tertulias? Ah, están de vacaciones mientras arde el mundo. Para algunos parece que el tiempo de informarse, de preocuparse y de enterarse, de participar y de actuar se restringe al tiempo del año escolar. Qué pena, qué desolación y qué tristeza... Nesemu Por si encuentro alguno al que le interese leer el editorial de El País, ya que no leen ni las crónicas de Andrés Ortega desde Tel Aviv, de Maruja Torres desde Beirut, de Angeles Espinosa desde Damasco o de Muñoz desde Jerusalén y de tantos otros corresponsales y enviados espciales, pues, aquí lo adjunto... por si pasan por aquí en un momento tonto durante sus vacaciones. Me viene a la mente las palabras de Bukanin en el momento de su muerte en Suiza, pero dejémoslo. Quizás por eso y otras cosas más me he venido a Asilah para escribir mi libro. Nesemu Invocación a la paz Mientras el nudo de la guerra se aprieta sobre Líbano y Gaza y se cobraba ayer más de treinta muertos, los líderes del G 8, el conjunto de naciones más ricas del mundo, hacía ayer pública una declaración que instaba a Israel, a los palestinos y a la milicia de Hezbolá a que suspendan las operaciones militares. Una invocación tan seráfica tiene por fuerza que resultar inocua, salvo que se interprete, como parecería lógico, que Estados Unidos hará valer su influencia sobre Israel para detener el sangriento ataque sobre el sur de Líbano. Pero, en sus propios términos, la declaración es la demostración de que Estados Unidos, Rusia y Francia mantienen significativos desacuerdos sobre el origen y alcance de este episodio bélico. Lo que George Bush presenta como el derecho de Israel a defenderse -una versión de la política de intervención preventiva aplicada por su Administración en Afganistán e Irak-, para Francia es una respuesta excesiva de Israel, que quizá apunte a otros objetivos políticos y militares(Irán y Siria). En tan malas condiciones, el G 8 ha cumplido el expediente de llamar al orden a las partes en conflicto, pero la invocación es forzada e insuficiente. La presencia de Putin, Bush y Chirac daba pie a esperar una declaración más contundente; quizá una promesa de que los países con influencia en la zona intervendrían activamente para detener la matanza. Pero la llamada "comunidad internacional" carece de resortes para frenar el conflicto y el país que puede hacerlo, Estados Unidos, no tiene voluntad de realizarlo. Sus prioridades políticas se orientan lisa y llanamente a debilitar a las repúblicas islámicas. La reunión del G 8 en San Petersburgo tenía una lista de problemas económicos en la agenda que, finalmente, han sido oscurecidos por la gravísima crisis en Oriente Próximo. No hay imagen mejor para describir la vulnerabilidad a la que está expuesta la economía mundial. Para Rusia, el asunto prioritario era garantizar su admisión a la Organización Mundial de Comercio (OMC). Pero las negociaciones previas han concluido sin acuerdo, porque Rusia impone restricciones a las importaciones de bienes agrícolas con el pretexto del control sanitario. La esperanza de que la ronda de Doha quedara apuntalada en estas reuniones (el director general de la OMC ha estado presente en San Petersburgo) queda abierta con el acuerdo de que en el plazo de un mes vuelvan a reanudarse las conversaciones. La seguridad energética era el otro gran expediente sobre el tapete. Tolerancia para la energía nuclear -con la reticencia de Alemania-, aunque es evidente que los proyectos nucleares tienen carácter empresarial y nacional. Rusia se ha ofrecido a garantizar la seguridad de aprovisionamiento de los mercados mundiales -los que funcionan en los países del G 8, en resumen- con su gas y con su petróleo. Europa ha pedido a Rusia que haga más transparente su mercado y no utilice el gas como un instrumento de política exterior. Probablemente, la oferta de petróleo y gas ruso como gran regulador del mercado mundial podrá intercambiarse en el futuro por una presencia más activa en los organismos multilaterales.
Que en un día como hoy, que durante más de 40 años se conmemoró como Día del Alzamiento nacional, cuando no fue sino la rebelión de unos generales facciosos con ayuda de tropas marroquíes y de los obispos, religiosos y clérigos españoles, lo cualno deja de ser paradójico o esperpéntico (curas y moros, como ellos siempre les llaman) un general de adrtillería del Ejército español escriba tan luminoso y valiente artículo El terrorismo israelí , nos puede ayudar para desengrasarnos de la basta propaganda que destilan otros trabajos. Os lo brindo porque sé que a él, muy buen amigo mío, le encantará su difusuión: "Recuérdese cómo comenzó, hace unas tres semanas, el último acto de la tragedia que viene asolando las tierras de Palestina durante varios sangrientos decenios. Miembros de la resistencia palestina —no olvidemos que están combatiendo la violenta y prolongada ocupación militar de su país— mataron a dos soldados israelíes y apresaron a un tercero. En respuesta, Israel bombardeó y destruyó las centrales eléctricas de Gaza, inutilizó los sistemas de alcantarillado y agua potable, arruinó puentes y carreteras, cerró “la franja” y aterrorizó al pueblo mediante las explosiones y las atronadoras pasadas sónicas, día y noche, de sus aviones de combate. En términos de derecho internacional, esto es un castigo colectivo infligido a la población civil, prohibido por los convenios de Ginebra. Hoy en Gaza se vive —y se muere— bajo el imperio del terror y en la miseria casi total, impuestos por Israel. Entonces Europa miró hacia otra parte. Apenas hubo unas vagas declaraciones pidiendo moderación y expresando preocupación. Sólo el diario israelí Haaretz se atrevió a expresarse así: “No es legítimo privar de electricidad a 750.000 personas. Expulsar de sus casas a 20.000 y convertir sus ciudades en pueblos fantasma. No es legítimo secuestrar a medio Gobierno y a un cuarto del Parlamento. Un Estado que adopta esas medidas no se distingue en nada de una organización terrorista”. Ese terrorismo de Estado, perpetrado por Israel y denunciado en Haaretz, tiene hoy un objetivo claro: hacer imposible la vida del pueblo palestino en lo que siempre ha sido su tierra y forzar su emigración. El Gobierno israelí se mofa de la comunidad internacional y menosprecia a Naciones Unidas, apoyado por EEUU, que recurrió a un ignominioso veto (¿recuerda el lector cuán acerbamente Washington recriminaba a la extinta URSS cuando ésta hacía lo mismo si la votación le era adversa?) para oponerse a una resolución del Consejo de Seguridad que pretendía condenar los ataques israelíes contra Gaza. Aquella brutal, ilegal y desproporcionada respuesta militar reprodujo días después, como era de esperar, la habitual escalada, cuyo fin no se percibe al escribir estas líneas. Nuevos soldados israelíes apresados y muertos, ahora por Hezbollah —que entró en la lucha, también sin contemplaciones—, muchos más muertos palestinos, y agravamiento y extensión del conflicto al sufrido pueblo libanés, cuyo país es bloqueado y ferozmente atacado desde tierra, mar y aire, y que contribuye con más víctimas inocentes a esta nueva carnicería. Súmese a esto una muy poco velada amenaza israelí a Siria y el recuerdo de que Irán también puede estar en el punto de mira de su agresividad. Como también era de esperar, el presidente Bush —cuya peligrosidad aumenta a medida que, en el ocaso de su mandato, puede sentirse inclinado a hacer algo sonado que le lleve a los libros de Historia— afirmó que Israel tiene derecho a defenderse. ¿No tiene Líbano también el mismo derecho? Y, sobre todo, ¿quién defiende al pueblo palestino, invadido, humillado y exterminado sistemáticamente durante largos años de incumplimiento israelí de las resoluciones de la ONU? ¿Se le deja solo el terrorismo como único recurso para alimentar su esperanza? Si del lado israelí se escuchan voces valientes, como la antes citada, también se percibe irracionalidad. Mostrando su desprecio por el democrático triunfo electoral de Hamas, un ministro israelí, apoyando el secuestro de parlamentarios y miembros del Gobierno por el Ejército israelí, declaró: “Si desaparece el gobierno de Hamas, los palestinos tendrán que elegir a otro”. Además de desdén por la democracia, el ministro en cuestión mostraba poca perspicacia: ¿sería más favorable a Israel —es decir, más sumiso y pasivo— un Gobierno elegido bajo la presión armada de la ocupación israelí? Es más probable todo lo contrario. El precio que los palestinos están pagando en sangre, víctimas y resentimiento por las operaciones militares de estos días será el que produzca los nuevos y más peligrosos terroristas suicidas del futuro. De nuevo conviene leer a Haaretz: “Hay que afirmar y reafirmar que Israel no tiene más opción, a largo plazo, que retirarse de los territorios [ocupados] y poner fin a la ocupación. Esto debería ser el propósito de cualquier táctica a utilizar en la actual crisis”. Nada indica que el Gobierno israelí avance por ese camino. Frente a esa opinión se oyen en Israel otras voces que expresan aspiraciones muy distintas. De entre ellas no faltan las que sueñan con expulsar de su tierra a los palestinos, que habrían de emigrar definitivamente y sin retorno. Quedaría así una Palestina ideal, sin palestinos (y sin nombre, pues para ellos se trata de las bíblicas Judea, Samaria y Galilea), lo que recuerda a aquel falaz engaño del sionismo primitivo —“Una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”— del que nació el grave problema que hoy afronta toda la humanidad. La ostensible deriva israelí hacia la aniquilación y desarticulación de la sociedad palestina tiene el marchamo de las más abominables limpiezas étnicas que ha contemplado la historia de la humanidad. No es, pues, una aberración hablar de terrorismo israelí, cuando de terrorismos se trata. Difícil tesitura sería la de Bush, en su personal guerra universal contra el terror, si ante la contundencia de los hechos se viera forzado a reconocer que su principal aliado en la zona más crítica del mundo, en relación con el terrorismo, es considerado también terrorista por bastantes de sus propios ciudadanos. Aunque en la política de Washington sea larga tradición la de admitir la existencia de terroristas buenos —cuando sirven a sus designios— es difícil que el resto de la humanidad vaya a seguir aceptando a ojos cerrados tanta ficción, cuando ésta le trae guerra, muerte y desolación. Alberto Piris, General de Artillería en la Reserva Analista del Centro de Investigación para la Paz (FUHEM) Sugiero leer el interesante artículo de Shlomo Ben-Ami , antiguo Embajador de Israel en España y que fue ministro israelí de Exteriores. Pertenece a la corriente progresista, laica y no sionista. Es inteligente aunque en esta ocasión su análisis no me parece tan acertado. No olvidemos que escribe desde el interior de un país en guerra y en el que, en un próximo futuro, el actual Gobierno tiene que dar paso a otro quizás de concentración nacional que procura salir del infierno en el que le han metido, una vez más, los furibundos militares israelíes respaldados por el ala más siniestra del Pentágono. Confío en que lo podías abrir, d elo ocntrario, decidme cómo tengo que hacer. Sergei, porfa... Nesemu http://www.elpais.es/articulo/elpporopi/20060718elpepiopi_6/Tes/guerra/Israel/frentes Sexto día de matanza de civiles en Líbano. El Ejército israelí insiste en que su objetivo es crear en el sur del país árabe una zona en la que no se puedan mover los milicianos de Hezbolá. Pero son personas ajenas a la guerra, que por decenas de miles huyen de las ciudades más próximas a la frontera, las que pagan con su vida. Al menos 12 murieron en un puente cerca de Tiro cuando viajaban en dos vehículos. Otras 41 personas, entre militares, que no guerrilleros chiíes, y civiles perecieron en más de 60 ataques aéreos a lo largo y ancho de un país sometido a una destrucción sin piedad. Es difícil que unas Fuerzas Armadas que cuentan con la tecnología más avanzada cometan tantos errores. Abundan los que opinan que se trata de una táctica deliberada, entre ellos el primer ministro libanés, Fuad Siniora, que acusó a Israel de emplear métodos propios de terroristas. El Ejército israelí tiene claro su propósito. Establecer en el sur de Líbano un área "limpia" de milicianos. Soldados judíos se adentraron por la mañana en territorio libanés para destrozar las bases empleadas por los guerrilleros chiíes y se retiraron más tarde, según informó un portavoz militar. Sin embargo, esa limpieza conlleva efectos dramáticos que nada preocupan a los dirigentes políticos y militares del Estado judío. Doce civiles perecieron, entre ellos una mujer y siete de sus familiares, en el puente de Rumeile, en las proximidades de Tiro, a pocos kilómetros de la frontera. Escapaban de la destrucción hacia Beirut, pero fueron aniquilados en el camino. Ni siquiera acatando lo que los mandos militares israelíes tildan de recomendación de huir del sur del país están a salvo los civiles. Otras 10 personas murieron en Zaleh, en el centro de Líbano; seis más en un aparcamiento de camiones en Chim, al sur de Beirut, y nueve militares y seis civiles en un bombardeo en una base militar en la norteña Trípoli. Otra decena de personas murieron en distintos ataques. Rondan los 200 muertos libaneses desde el miércoles. Bien entrada la noche, la aviación israelí atacó el poblado libanés de Aitarún, al sur del país, matando a seis civiles, según informó la televisión de Hezbolá. Es al Ejército libanés, cuyas instalaciones machaca la aviación judía, a quien el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, se dirigió ayer desde el Parlamento de Jerusalén. Le instó a que se haga cargo del sur del país expulsando a Hezbolá de su baluarte. Y el dirigente judío añadió tres condiciones para acabar la bestial ofensiva: la devolución de los dos soldados capturados por Hezbolá el 12 de julio, la detención del lanzamiento de Katiushas, y el desarme de la milicia chií, tal como exige la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU. El puerto de Beirut, depósitos de gas, centrales eléctricas, de comunicaciones, cuarteles militares, carreteras, puentes... Nada queda a salvo de los bombardeos israelíes. Como sucede en Gaza, el Gobierno de Ehud Olmert, en lo que denomina "lucha contra el terrorismo", ha decidido arrasar Líbano. Al igual que en el territorio palestino, el castigo contra la población civil pretende ser una misiva sangrienta para que retiren su apoyo a Hezbolá y a Hamás. "Continuará hasta que entiendan el mensaje", comentaba días atrás un portavoz castrense. La mayoría de los expertos, por el contrario, opinan que lo único que se consigue es reforzar a estos movimientos fundamentalistas, suní el palestino, chií el libanés. (De la crónica del J. M. Muñoz, corresponsal de El País, desde Haifa.
Para los que envidiáis mi trabajo aquí aislado y concentrado y todo lo demás, y escribiendo cada día... mirad lo que me salió, de repente, cuando estaba abordando el tema d ela tercera edad... Claro tuve que dejarlo e irme a comer y a beber algo porque es que se me aparecían Los Gazules o el Luismi de Aída. ¿Veis? Para que andéis envidiando a nadie. Estos son los fantasmas, no de la razón, sino de la profesión... claro que peor sería tirarse por la ventana o comprarse una sombrilla con volantes y ponerse a cantar la madelón o la marsellesa o el himno de riego hoy 18 de julio. qué dias llevo...(prohibida la reproducción y mucho menos la asignación de autor...). "...De vez en cuando surge la urgencia de leer tres o cuatro libros sobre la tercera edad, la edad de oro, la edad del júbilo y una serie de sandeces que insultan a la inteligencia porque ocultan la realidad más dolorosa, inevitable y triste de que vas perdiendo facultades. Sí, entre ellas la sexuales, qué carajo. Dejémoslo estar por ahora. Y como lees tres o cuatro libros en tu furia acostumbrada por querer saberlo todo para poder controlarlo te das cuenta de que se repiten, como es natural y te sabe a déjà vu, deja entendu pero no asimilado. Lo me más te fastidia es el tono de celebración y de descubrimiento glorioso con que te lo cuentan. Como si fueras memo o retrasado. Es la sensación que siempre he tenido en los viajes en barco, o en buenos hoteles pero con muchos turistas en los que una serie de animadores tratan de ocupar tu tiempo libre para que no te aburras. Ellas son jóvenes desinhibidas y ellos no sólo eso sino cachas de gimnasio que sonríen a las señoras de cierta edad como si estuvieran encantados por haberlas conocido. Pocas veces he experimentado tanto el sentido del ridículo que viendo a aquellas personas ya de una cierta edad participando en bailes, gimnasias, ruedas y canciones que les producirían vergüenza en sus ambientes habituales. Lo peor es que luego, cuando regresan, van y lo cuentan a familiares y a amigos, convenientemente transformado y edulcorado porque la realidad le sigue atormentando y piensa ¿Cómo habremos sido capaces de hacer el indio de aquella manera? Si era para subnormales. Arriba, abajo, izquierda, derecha, vuelta, un dos tres, vuelta, de nuevo... Qué horror. Y después, comer y beber como cerdos, porque como “todo estaba incluido” y dormir con la boca abierto como boas, desparramados sobre una hamaca, tumbona o toalla con anuncios de whisky o veleros compradas en las rebajas. Qué vergüenza, seguro que esos monitores, “encantados de haberos conocido”, porque vosotros erais únicos y distintos entre toda aquella barahúnda de descerebrados con michelines, calvicie, varices en las piernas, tintes y barriguitas imposiblemente encerradas en unos bañadores o ¡horror! en pantalones cortos que llamabais chorts, o con equis que casi es peor. Y la sangría y el mojito, y los platos a rebosar en el buffet, que algunos llamaban bufete, total ¿qué más daba? Todo iba incluido y aquí mandamos nosotros que para eso hemos pagado y si no fuera por nosotros cómo estarían estas gentes, qué atraso y qué miseria y luego se contentan con nada que les das. Por eso se vienen y nos invaden con lo bien que se vive aquí, sin hacer nada y con aire acondicionado, si es porque no quieren porque son vagos y porque creen que las cosas nos las regalan, vamos que si supieran lo que nos ha costado a nosotros salir adelante, y luego vienen y lo quieren todo, oye, que lo exigen y ya se visten como nosotros, exigen todos los derechos y ventajas, oye, como si no nos hubiera costado lo que nos ha costado llegar adonde hemos ( enfatizando) llegado, vamos que me acuerdo de mis padres, y ya no quiero hablar de mis abuelos ni de la guerra, que esa es otra, pero estos llegan como llegan, sin papeles, lo quieren todo, seguridad social, vacaciones, escuelas gratis y colegios para sus hijos, oye, y que son como conejos, tú, qué barbaridad, mi chica, sin ir más lejos, que acaba de comprarse un apartamento y no creas que ahí al lado que tiene que echarle cuatro horas entre ir y venir al trabajo y como está pagando los plazos del coche y de la lavadora y de la termomix y del horno modelo Aliens 74, y aún tiene los cómodos plazos del préstamo para las vacaciones con su antepenúltima pareja, oye, que esta sí que es buena para acordarte de los nombres de esas prendas, y no les digas nada, tú, a ver y a callar sin mirar ni preguntar, oye, que lo saben todo ¿y el hermano? Bueno, del chico es mejor no hablar, mejor no hablar y me quedo callado. Ese dejó los estudios, porque él era para el deporte que tenía que entrar en el INEM ese o en el IFEMA o en cómo se llama eso en donde estudian para ser profesores de educación física, que eso para los que terminan, pero tú nada, ver oír y callar, y a pagar claro, que esa es otra, y eso que van para deportistas de élite que no é yo que en UNICEF o cómo se llame lo de la UNEFA esa, chico que no me viene ahora y no sé si es por los mojitos que, chico están tan buenos y como todo está incluido, pues nada, chico, que en España a veces me da por pensar en el Alzaimer ese, qué barbaridad, he visto al marido de mi hermana y qué barbaridad cómo está y eso que ahora dicen que van a hacer una ley de dependencia, la llaman, tanto luchar contra las dependencias y ahora te las van a subvencionar que digo yo que si no hubieran podido buscar otra palabra porque a mi eso de la ‘dependencia’ me trae a la cabeza lo de mi sobrino, ¡Jesús!, no es que se llame así es que estaba desahogándome, qué calvario para sus padres, oye, no sé si me entiendes, fue la ruina de la familia y nosotros porque supimos poner distancias a tiempo, fue como en lo de los sellos esos, que si era una buena inversión que si daban tanto y cuenta de intereses y digo yo que ahora hasta las ‘inversiones’ son recomendables, que dice mi cuñada que si te organizas un poco desde que llegaron ‘estos’ al gobierno, bueno, jubilación anticipada para los dos, porque mi señora también trabajaba, había hecho unas oposiciones y no he visto a persona más capaz que ella para los permisos, los moscosos, los días que le debían de vacaciones, por la maternidad o por el estrés, que esa es otra, ahora una embarazada dice que tiene estrés y que como puede afectar al feto, que a ver qué jefe de personal se atreve a enviarle un inspector a casa y qué inspector se atreve a incoar un expediente que, total, luego ya llegan las vacaciones dice mi cuñada o mi mujer que ya no recuerdo, que te estaba contando lo del chico que ese tuvo vacaciones acumuladas durante toda su vida porque no sabes que dejó lo de no sé si Caprabo, no que esto es lo que antes era, bueno, como sea, dejó lo del deporte, ya, ya, pero quiso hacerse periodista, pero no como los demás ahí estudiando como lelos materias innecesarias, él quería ser periodista radiofónico, no de los de la tele que no se por qué decía que todos estaban agilipoyados, perdone la expresión pero en España se utiliza mucho, el caso es que mi chico echó unos buenos siete años en la facultad pero no me pregunte si ha terminado o no, que eso es demasiado preguntar, para nosotros, que ni su madre ha sido capaz de sacarle nada, pero, en fin, lo de la chica, ya ve usted, trabajar trabaja como una burra, con lo de la hipoteca de la casa y no vea usted los muebles que se compró para la sala que es estar, comedor, ofís, cocina y baño si me apuran que, no me gusta criticar, pero es que todavía los tiene envueltos en los plásticos en que vinieron de la tienda, por si hay que devolverlos, decía el sandio del maromo, que era cubano, no el último que este llevaba no sé cuántos años dice que haciendo unas oposiciones, no es que me quiera meter en nada pero ella bien que critica a su hermano que la verdad es que no hay por donde cogerlo, ahora dice que lo que a él , al chico digo, siempre le ha gustado era la música, pero ser compositor no intérprete que eso dice que se lo habíamos sacado nosotros de la cabeza, vaya por Dios, con lo que luchamos para que bajase algunos miles de decibelios la música que atronaba a los vecinos y que se echaban por las ventanas del patio de luces gritando y claro entonces vivía con nosotros la abuela, la madre de mi mujer, y entonces no había eso dela dependencia, que como le decía, mi cuñada que para esto siempre ha sido muy lista, para esto y en fin, vamos a callarnos que como yo digo, ver, oír y callar y aquí sí que habría mucho que decir, pero me callo, me callo y punto en boca que bastantes broncas he tenido con mi señora a cuenta del cuñado, mare de Deus, ahora esto se dice mucho en lo que queda de España, vamos que no hay más que escuchar a Federico, sí, Jiménez los Santos, qué pico de oro, vamos, un Crisóstomo o un Castelar o qué le voy a decir, un Queipo de Llano, que ahora ‘estos’ lo traen mucho a colación porque quieren, a estas alturas, revisar el pasado, qué pasado, que expliquen lo de Paracuellos o lo de las checas, o lo que pasa con la familia, oiga que se están cargando a las familias, yo es que no me gusta hablar de política ni voy a misa ni estoy casado ni tengo a los hijos bautizados, oiga pero es que no se puede más, no hay más que leer La Razón o ver los únicos telediarios que se pueden ver en la Tele, que son los de Telemadrí y no es porque yo lo diga pero esos presentadores es que hablan convencidos, no lo dicen porque lo estén leyendo en el telepronto ese sino que lo dicen porque están convencidos y luego la programación, vanos que es una desvergüenza, digo la de las otras, usté ya me entiende, yo es que no veo más que los partidos de fútbol, bueno y ahora, con lo Fernando Alonso, que no para el asturiano este aunque lo de que tenga el domicilio en Londres o en Andorra o en algún otro país pues normal, la verdad, para que se lo lleven ‘estos’, no tiene más que ver a las ministras, cómo visten, y lo de la vicepresidenta como dice mi señora, una vergüenza, qué exhibición, con razón la critican tanto en los programas del corazón, bueno, algunos veo pero es por acompañar a mi señora y poder comentar algo porque si no es que me pierdo, oiga que esa gente, porque no parecen personas oiga y como salen a despellejarse unos a otros, porque es que son de la misma familia, o lo fueron o lo que sea porque no hay más que escuchar al David ese que lo de Rociíto no es oro todo lo que reluce, y lo de la nieta de Franco que también son ganas y lo del hijo de Paquirri, y su madre, que tan bien fue buena, en fin que yo, fuera de los deportes, porque claro ahora con ese fenómeno del tenis, el Rafa de los pantalones bermudas que se le meten, ya sabe, y cada vez que saca, bueno, ya me entiende, dicen que es un tic, aunque un amigo mío, bueno era compañero en la gestría y que era un poco, bueno, usted ya sabe que como ahora ‘estos’ ya no saben qué hacer, bueno, sigo pero no le digo lo que mi antiguo compañero bueno era empleado mío, las cosas que dice por esa boca que lo que él haría si fuera su manager, o su cómo se llaman esos que siempre llevan el agua y les tocan el c..., bueno, ya sabe a lo que me refiero y cómo saben ponerse de espaldas cuando están tumbados en la hierba agarrándose sus partes, y yo no digo nada pero las deben tener de oro, como los sesos ya les han volado con los cabezazos pues digo yo que ahora van a por los otros sesos, qué buen pareado, y es asombroso y el dinero que estará ganando, ese chico digo, no el mío, ay ojalá mi señora hubiera parido un torero o un futbolista o un tensita de esos aunque digo yo que con la suerte que hemos tenido, a lo peor nos salía, bueno ya sabe... porque lo de la vuelta al mundo en esos barcos que costaron una millonada y que a ver de dónde ha salido, pues de dónde siempre que deje usted cuando llegue lo de las regatas mundiales que ya ni me acuerdo del nombre y no es por lo del Alsaimer ese sino que en Valencia, como tienen a esa Alcaldesa que esa sí que los tiene bien puestos, qué mujer, qué carácter, qué voz es que le echa un pulso al Camps ese y lo tumba a la primera, bueno ella, dicen, pero yo en esas cosas no me meto que si es por el bien de la ciudad pues vale que no vea usted lo que ha sido lo del viaje del Papa, bueno, yo no le he visto porque me cargan también todo lo de los curánganos esos, pero en fin, si es para echar a ‘estos’, pues vale. Aunque yo nunca he sido de los otros, ¡si los habré criticado! Aunque hay que andarse con ojo con el papa alemán este, oiga, que mucho haber estado en la Inquisición o en el Oficio Santo ese pero era porque el Papa anterior no se fiaba y lo quería tener cerca, porque aquel sí que era listo, oía crecer la hierba porque dígame a ver quien acabó con el comunismo y con la URSS, que ahora viene este, va de vista a Auswich, o como se escriba, qué cruz, y no se le ocurre decir, qué barbaridad, que dónde estaba Dios mientras sucedían estas cosas, lo de los judíos digo y lo del holocausto ese, que también son ganas de enredar pues con lo que está pasando en Israel, que es mejor no hablar porque con lo de los moros estos esa es otra y luego andamos con que si somos sus amigos tradicionales, hombre ayudar ayudaron en lo del alzamiento pero no eran cosa buena, y digo que si el Papa no sabía dónde estaba Dios mientras ocurrían aquellas cosas... pues buena pregunta, si no lo sabe él, mejor callamos. Yo no es que me quiera meter con lo de las corridas de toros que no es que esté a favor ni en contra pero que haya que pagar y hacerse socio del Canal Plus ese que es, en fin, usted ya me entiende, como El País, la SER y todo el montaje de Polanco, oiga, usted sabe lo de los libros de texto si es que los edita él y por eso dicen que los cambian todos los años, este es como el de la Jalaiburton esa de Cheny, sí el vicepresidente de Estados Unidos, qué negocios y miren que hace negocios, millones de millones y no hablamos de pesetas sino de dólares contantes y sonantes porque los cobra él directamente del Pentágono, si es que es un escándalo que el que no roba es porque no puede o porque tiene miedo a que lo trinquen, sí es una expresión muy española, a ver, a nosotros nos gusta hablar en buen español, el de Castilla el de siempre y no me vengan ahora con lo delas autonomías que es un desastre pero es que un desastre... ¡Uy, mi señora! “¡Voy, ya voy que estaba aquí hablando con este señor!” “Pero ¿qué señor ni qué niño muerto? Si esta es una estatua del camarada Cienfuegos, que por eso hemos venido a este hotel con los del Sindicato, estás tú bueno, bueno y cocido, ah pero te espabilas que, después de comer, tenemos una visita organizada a unas cuevas que dicen que era en dónde se escondías los piratas y en dónde hacían el ron, bueno o en dónde lo guardaban. Anda, echa para adelante que a saber lo que le has contado tú al pobre Cienfuegos”. “¿Yo? Andá, con razón me miraba tan fijamente la negra del guardarropía, pensaría que desvariaba” “No señó”, intervino la interfecta, que a una servidora le encantan las telenovelas y yo pensaba, ¿sabe? Que usted era un actor que estaba preparándose para la funsión de esta noche, ¿sabe? Dicen que son muy buenos, vienen de España y nosotros tenemos allá a una muchachita... que primero se fue a Maiami y luego saltó a España porque en Los Esteits ya no se puede abrir una camino pero en España... si yo le contara?... paré ahí, a tiempo...
Todos vimos las imágenes en televisión, la reconstrucción del crimen cometido por los policías británicos. Cuando la impunidad llega a estos extremos (Abu Graib, Guantánamo, Gaza, Chechenia, Cuba, Sudán, Turquía, Nigeria, etc) es que algo va mal, muy mal en nuestra sociedad. Un año después de que la policía londinense matase por error en el metro a un joven brasileño al que confundió con un terrorista (si se puede calificar de matar por error a alguien a quien, tras un largo seguimiento por una de las fuerzas más adiestradas del mundo, se le acaban disparando siete tiros a quemarropa), la fiscalía ha concluido que nadie será juzgado por la muerte del electricista Jean-Charles de Menezes. No hay pruebas para acusar a ningún miembro de la policía de asesinato, ni siquiera de homicidio. En la muerte de Menezes -el 22 de julio, al día siguiente de que fracasara un triple atentado en el metro por fallo de los explosivos y dos semanas después de la masacre terrorista perpetrada por fanáticos musulmanes británicos que dejó 52 muertos y 700 heridos- se produjeron errores de bulto y confusiones policiales en cadena. Pero la fiscalía ha decidido, con el aplauso general de la clase política, que la policía de la capital británica sólo hará frente a cargos administrativos que se zanjarán presumiblemente con una multa por vulnerar la ley sobre higiene y seguridad en el trabajo en sus disposiciones sobre protección de los ciudadanos. ¡Este cinismo, esta hipocresía, no son nuevos. Toda la conquista y colonización inglesa está informada por esta actitud de prepotencia, desprecio e injusticia. No hay más que estudiar su historia y conocer esos países 2civilizados" por los adalides de la democracia. Casi nada funcionó en la apreciación policial y su cadena de mando. Desde la confusión de Menezes con uno de los terroristas que habían atentado fallidamente en el metro la víspera, y que vivía en su mismo bloque, hasta la presunción, por lo "abultado" de su ropa, de que portaba explosivos. Hubo también, según los agentes, una supuesta resistencia a la autoridad antes de que fuera acribillado, inmóvil, con disparos a la cabeza, aunque la jefa del comando antiterrorista niega que hubiese dado a sus hombres la orden de matar al brasileño trágicamente confundido. El jefe de una de las policías más reputadas del mundo, Ian Blair, sostuvo durante los dos días siguientes que Menezes era un terrorista suicida. Cuando semejante rosario de despropósitos acaba en la ominosa muerte de un inocente y los hechos se producen en un país que se considera faro de las libertades democráticas, es preciso encontrar responsables entre las fuerzas de seguridad o entre los políticos con autoridad sobre ellas. No ha sido el caso. Aparte de la absolución sin juicio decidida el lunes por el fiscal, ningún cargo policial ha dimitido en Londres por la muerte de Menezes, ni tampoco ningún miembro del Gobierno laborista de Tony Blair. Su muerte, injusta e inuca nos salpica y afecta a todos. Pero callaremos, como siempre.
Una tarde en la que el Maestro Tenno había terminado su baño antes que los demás, se acercó a Sergei y le entregó un buen manojo de hojas de dientes de león para su conejo. Sergei se maravilló y le dijo agradecido: - Y pensar, Maestro Tenno, que en el monasterio piensan que estoy algo loco por tener a un conejo como mascota. Me dicen que esto “son apegos”. - Déjalos que hablen, - le respondió con una amplia sonrisa-. Cuando yo era joven padecía una fuerte neurosis y mis familiares, profesores y hasta educadores en mi monasterio no hacían más que decirme “¡Cambia! ¡Tienes que cambiar! ¡Eso no son más que manías y falta de voluntad!” Sufrí mucho hasta que un día encontré a nuestro Maestro que, cuando le expuse mi sufrimiento por ser neurótico, me dijo con esa sonrisa que todos conocemos “¡No cambies! Sigue siendo tal como eres. En realidad, importa poco el color de tus ojos o el tamaño de tus pies. Te queremos así como eres y no podemos dejar de quererte”. Aquellas palabras fueron como una música celestial en mi corazón. ¡Me quería así como era! - ¿Y después, Maestro Tenno? - Después de producirse el despertar, comprobé que ¡seguía siendo neurótico, pero ya no sufría! Así actúa el Cielo con sus hijos. No somos amados por lo que valemos o por lo que hacemos o por lo que tenemos, sino por lo que somos. - Pues tengo yo un cierto problema con una viuda de Nanking que vive en el pueblo y que me recuerda a una historia de una tigresa que nos contó el Maestro. - No sigas por ese camino, Sergei, que la voluntad influye en el juicio. - Estábamos hablando de mascotas que se alimentan con dientes de león que, para quienes cultivan jardines, constituyen una plaga y para mí y para mi mascota, son una fuente inagotable. - De eso, podemos hablar otro día. - ¿Y de la viuda? - Sergei, no hagas un problema de lo que no son más que fluidos. - ¡Jobár, Maestro! Puestos así... José Carlos Gª Fajardo Este sí que es un verdadero atentado contra la inteligencia que frena la investigación. Y las razones "para conseguir votos de los católicos integristas" me parece monstruoso. Tan malo como arrebatar la vida con violencia es no prevenir y curar, pudiendo, dolencias que afectan siempre a seres inocentes. Mientras la política de la potencia hegemónica esté enmanos de este descerebrado nada de cuanto suceda en Orietne Medio o en el resto del mundo podrá extrañarnos. Aquí sí que no hay diferencias entre judíos, árabes, blancos o negros, hombres o mujers, del Norte o del Sur. Este Bush es un peligro para la humanidad, luego es lógico desear que desaparezca cuanto antes, sobre todo antes de que lleve al mundo a una guerra sin límites. Nesemu Sugiero la lectura de este sensato editorial: El amplio margen de votos por el que el Senado estadounidense aprobó el martes una ley favorable a la investigación con células madre -un texto similar a los vigentes desde hace años en Reino Unido, Suecia, Bélgica o España- da una buena idea del coste político que asume el presidente Bush con su rechazo a ese conocimiento. El resultado (63-37) implica que 19 senadores republicanos sumaron su voto a los demócratas, como ya habían hecho otros 50 congresistas del partido de Bush el año pasado, cuando la misma ley fue aprobada por la Cámara de Representantes. Si se añade que estas investigaciones cuentan con un apoyo ciudadano cercano al 70%, estimulado por los principales científicos del país y por media docena de celebridades de la pantalla, sorprende aún más que haya elegido precisamente esta ley para ejercer por primera vez su derecho a veto, como hizo público anoche desde la Casa Blanca. La explicación no es que Bush haya sufrido un acceso de fervor fanático -pese a todos sus esfuerzos por aparentarlo y montar una cruzada contra el asesinato de los embriones congelados en las clínicas de fertilidad-, sino un cálculo muy cuidadoso con vistas a dos elecciones que no le afectan personalmente, las legislativas del próximo noviembre y las presidenciales de 2008. Los estrategas republicanos han calculado que el riesgo de perder apoyos entre los sectores liberales de su electorado es mucho menor que el beneficio de complacer a la derecha religiosa. Y seguramente han hecho bien sus números. Pero hay costes políticos más difíciles de calcular. El veto presidencial afecta de manera crítica a la asignación de los fondos públicos para la ciencia, perjudica la libertad de investigación de miles de profesionales de primera línea e hipoteca la futura competitividad de la industria biotecnológica estadounidense. Bush es el responsable de que la mayor maquinaria de investigación biomédica del planeta, los Institutos Nacionales de la Salud de EE UU, hayan tenido que permanecer al margen de este campo durante los últimos cinco años. La exasperación de los científicos contra la irracionalidad de su presidente, que ya era grande, se acentuará tras el veto de ayer, y las encuestas demuestran que sus conciudadanos están predispuestos a escuchar sus argumentos. La investigación pública con células madre seguirá bloqueada esta legislatura -el veto de Bush es aritméticamente insalvable-, pero, gane quien gane las próximas presidenciales, es muy improbable que se atreva a perpetuar esa anomalía. En las grandes ciudades de los países más ricos ya no es frecuente ver a mendigos pidiendo limosna por las calles. Es lo correcto en una ciudad bien administrada. Los ciudadanos pagamos impuestos para que funcionen las instituciones sociales: albergues, centros de desintoxicación y de lucha contra el alcoholismo, hospitales, asilos, comedores y centros de día para personas mayores y para las que necesitan ayuda por sus circunstancias personales. Pero un problema que permanece es el de las personas sin hogar, o vagabundos que duermen en soportales entre cartones. Muchos son enfermos mentales que, desde que la medicina moderna ha cerrado con razón los antiguos manicomios, no siempre han organizado centros de atención adecuada para estas personas que necesitan ayuda y que han huido de sus casas. También llegan a esta situación personas vencidas por la vida y que se perdieron por los infiernos de la droga, del alcohol o del abandono personal hasta no poder tomar decisiones por ellos mismos. Su número se ha incrementado con inmigrantes sin papeles y sin trabajo, enfermos y derrotados, que tratan de esconderse en las sentinas de la noche. También hay antiguos presos que no han logrado reinsertarse, y vagos que han destrozado a sus familias y que no han sido capaces de reorganizar sus vidas. No hay que hacer especulaciones impropias en sociedades democráticas que defienden los derechos humanos para todos y que tienen que arbitrar los medios posibles para estas situaciones. Antes, a estas personas las socorrían personas de buen corazón, organizaciones religiosas o altruistas que no ponían remedio duradero sino que trataban de aliviar las necesidades que podían. Se trataba de un asistencialismo bien intencionado pero peligroso por la dependencia que creaba en los menesterosos, y por un cierto alivio de las conciencias en quienes pensaban que no se podía hacer más. Hoy eso no es de recibo porque lo que se debe en derecho no se ha de recibir por caridad ni por lástima. Desde hace unos años, voluntarios sociales han tratado de aliviar esas situaciones pero con el peligro de convertirse en ese asistencialismo que crea dependencia porque no ataca los problemas en su raíz. En algunos casos se ha llegado a situaciones tan absurdas como organizarles visitas a museos o a exposiciones. También les organizan encuentros deportivos y han llegado a constituir competiciones de fútbol entre ciudades y hasta entre personas sin techo de diversos países. El colmo es haber leído y escuchado defender “el derecho al ocio” de estas personas. Como si no tuvieran otros derechos y obligaciones más perentorios. Frente a estas situaciones, en muchas ciudades de Europa los organismos del Estado han provisto a sus necesidades recogiendo a los mendigos, llevándolos a centros de acogida para estudiar cada caso: unos son tratados de sus enfermedades, a otros se les facilitaba el ingreso en instituciones adecuadas, otros son incluidos en programas de desintoxicación, o se les busca una ocupación proporcionada a sus capacidades. Pero no se les permite deambular por las calles, arrastrando inmundicias, revolviendo en contenedores, haciendo sus necesidades en jardines y en esquinas, y hasta haciendo fuegos de ocasión para calentar sus pobres alimentos. No se concibe que estas personas puedan estar en esta situación por ellas mismas, en primer lugar, y por el derecho del resto de los ciudadanos a mantener un entorno limpio, seguro y habitable. Las autoridades de Madrid preparan una ley para abordar estos problemas con el preceptivo debate y posterior aprobación por el Parlamento. Y salieron a la palestra voces que sostienen que ninguna autoridad puede obligar al traslado contra su voluntad de prostitutas, mendigos y toxicómanos. Según este planteamiento, a quienes no les guste pagar impuestos que no los paguen, que circulen por donde les dé la gana, que no respeten las leyes, que pasen los cursos sin examinarse, que no respeten las reglamentaciones de los hospitales y un inmenso desvarío que echaría por tierra esta sociedad de los derechos y de las libertades inconcebible sin los correspondientes deberes y obligaciones. Lo mismo acaba de suceder en Nueva York. Su alcalde quiere afrontar este problema y explicó ante la National Alliance to End Homelessness que el propósito de la acción de su gobierno es llegar a los vagabundos y ofrecerles ayuda. Para evitar excesos y salvaguardar derechos están las instituciones democráticas del Estado de Derecho, las organizaciones de la sociedad civil para cooperar en donde no alcancen aquellas, y los medios de comunicación sensatos para seguir las actuaciones e informar a la opinión pública que sabrá presionar y controlar a los políticos. Lo que no es de recibo es ver a niños mendigando por las calles, o a personas enfermas, alcoholizadas, drogodependientes o prostituyéndose y deteriorándose hasta extremos inhumanos. Los derechos y libertades de los ciudadanos tienen sus límites y sus contrapartidas para poder seguir ejerciéndose y disfrutándose. Aquellas personas que no sean capaces de valerse por sí mismas han de ser ayudadas para que puedan llevar una vida digna, en las mejores condiciones posibles sin que pueda primar su criterio o su falta del mismo para integrarse en una sociedad que ofrece servicios y que exige el cumplimiento de las normas. Bienvenidos al debate pero sin caer en simplismos degradantes cuando no peligrosos. Nosotros seguiremos desde el CCS este debate informando como es preciso. José Carlos Gª Fajardo
El Maestro entró a tiempo de oír las últimas palabras de Sergei al Maestro Tenno y el discípulo se puso colorado por la ligereza de sus expresiones. - No te preocupes, Sergei. Mientras llegan los demás para tomar la polenta, escucha lo que el admirado Maestro árabe Jalal Ud Din Rumí contaba cuando alguno de sus ayudantes se mostraba demasiado exigente con los recién llegados. - Cuenta, Maestro, porque tengo proyectado ir a Persia para visitar los lugares en donde vivieron esos santos hombres que predicaron un Islam abierto y humano. - Y con mucho humor y ternura. Pero, escucha. Dicen que un día estaba el profeta Mahoma predicando en la mezquita de Medina a jóvenes nuevos en la fe y de los que se ocupaba en la oración de la mañana. Resulta que, cuando llegó al pasaje de Libro Sagrado de los Judíos, - porque en el Islam todavía no estaba escrito el Corán -, en el que el Faraón, lleno de soberbia exclama: " !Escucha, yo soy tu verdadero y único Dios¡", un joven que se encontraba sentado al fondo de la mezquita de palmeras exclamó lleno de ira: "¿Será fantasma el muy hijo de puta ese?" - ¡Qué bueno! Ese los tenía bien puestos, Maestro. - ¡Sergei! - Maestro, las cosas por su nombre. Mira, Luz de todos los otoños, con ese joven árabe me entendería yo bien. - ¡No lo dudo! ¡Y con el lucero del alba! Pero escucha lo que sigue, que todavía es mejor. Resulta que el Profeta no dijo nada y continuó con su prédica. Al terminar las oraciones, los ayudantes del Profeta abroncaron al joven árabe por haber usado un lenguaje tan procaz. Mahoma, ¡cuyo Nombre Alá bendiga!, se acercó al muchacho que estaba colorado como un pimiento y le dijo: "El arcángel Gabriel acaba de traerme los saludos de Alá y me pide, de parte del Altísimo, que te haga saber que tu sincera expresión Le ha conmovido más que las piadosas plegarias de otros muchos. Que continúes así y transformaremos el mundo, pues tú has echado el corazón por delante de los caballos". - Sería a "los pies de los caballos", - metió la pata, una vez más, Sergei. - No te pases de listo, Sergei. Cuándo mis hijos comenzaron a montar a caballo tenían un profesor que les decía "Al llegar al obstáculo, ¡echad los huevos por encima y seguís vosotros detrás!" - ¡Caramba con el educador! Y cuando tenían que saltar tus hijas, Maestro, ¿qué les decía? - Mira que eres brujo, Sergei. Pues les decía lo que el Profeta Mahoma "Echad vuestro corazón por delante de vuestros caballos." ¿Lo has cogido ahora o necesitas más detalles, liebre calenturienta? - Maestro, nunca me habías dicho que hayas tenido hijos. ¡Esta sí que es buena! - ¡Tú sí que estás bueno! Mira cómo te has librado de preparar la polenta. ¡Vas a fregar cacharros durante tres lunas! José Carlos Gª Fajardo
Ahora va a resultar que los ciudadanos del Estado de Israel, así como cualquier judío de la nacionalidad que sea podrá criticar y dar su opinión sobre cualquier política de cualquier gobierno o institución del mundo, pero si alguiense atreve a criticar o dar su mera opinión sobre las políticas del Gobierno del Estado de Israel ya es en condenado como antisemita. Con todo lo que esto conlleva. Es un abuso inadmisible. Los judíos, ni los ciudadanos de cualquier otra nacionalidad o grupo tiene patente de corso alguna. Se han erigido en las víctimas propiciatorias del mundo como si otros pueblos y grupos no hubieran sufrido lo suyo. Creíamos que era un tema superado, nos habíamos acostumbrado a considerar a los judíos como a cualquier otro pueblo del mundo. Si continuan con esta furia descalificadorat, si amenazan y se sientern pueblo escogido, raza predilecta, gente distinta y superior están repitiendo el error que tanto daño les ha causado en la historia. Si siembran vientos de exclusión, de pretendidos privilegios o de víctimas del resto de la humanidad, recogerán tempestades. Que un ciudadano español (o con los dos pasaportes, como suelen muchos) se atreva a calificar al presidente del Gobierno español de antisemita, repito con lo que esto conlleva es intolerable. Que el embajador del Estado de Israel actúe como si fuera el Censor ey Gran Inquisidor de los tiempos modernos, causaría risa si no fuera preocupante. Si la Ilustración y el Modernismo, la ciencia y la cultura nos han ayudado tanto a liberarnos de tabúes religiosos y tratamos a los representantes de las diversas confesiones como lo que son, ciudadanos como los demás sin privilegio alguno, ahora va a resultar que el único tabú en este mundo va a ser la omnimoda y no pocas veces errática o criminal política de algunos Gobiernos del Estado de Israel. No estamos de acuerdo y es preciso pararlos a tiempo. No podemos tolerar que nos califiquen de antisemitas por expresar nuestra opinión libre y democráticamente. En este terreno no podemos dar ni un solo paso atrás. Lo que ocurre y les duele y les remuerde con un sentimiento de culpa que se ha convertido en complejo para muchos descendientes de judíos europeos es el no haber alzado su voz en el mundo libre lo suficiente , elno haber aportado su influencia para denunciar y luchar en todos los frentes contra las monstruosidades de los regímenes nazis o soviético. Muchos callaron por una ancestral manía de intentar pasar desapercibidos en espera de la ocasión propicia. Y así, muchos callaron y muchos vieron morir y padecer a sus parientes y amigos y algunos no soportaron la liberación y se quitaron la vida (Primo Levi, y tantos otros) por eso, después del Holocausto, se juramentaron para que Nunca Más volviera a ocurrir ese estruendoso silencio de tantos judíos en aquellos años. Y se propusieron saltar sobre el primero que osase criticar algo referido a algún judío, dar primero el golpe y preguntar o razonar después. Esa es la madre de todo este asunto del supuesto e inventado antisemitismo, porque tan semitas son los judíos como los árabes, los nabateos o los arameos. Como, encima, una gran mayoría de judíos son ateos o agnósticos y se aferran a unas tradiciones como fenómeno cultural que los distingue y los mantiene por encima de los demás poueblos pues se han tragado esa especie de ser "elegidos", pues ya tenemos el cirio montado. Felizmente no todos los judíos reacionan como estos visionarios excluyentes y atorrantes. Por si acaso les recordamos las palabras de Cevantes "Llaneza, muchachos, que toda afectación es vana" Y peligrosa para la convivencia racional, libre y democrática. Nesemu Adjunto el juicioso análisis de un editorial de ayer en El País, y no creemos que nadie se atreva a calificar a ese medio de comunicación de antisemita,: "Una foto poco afortunada del presidente del Gobierno con la kufiya o pañoleta palestina y una crítica contundente a Israel por el uso de "una fuerza abusiva" en su enfrentamiento con Hezbolá han propiciado la aparición de acusaciones de antisemitismo contra el Gobierno español, aplaudidas con ardor guerrero por el Partido Popular. Se trata de acusaciones injustas y perjudiciales para todos, empezando por los propios intereses de Israel. La reacción del Gobierno de Ehud Olmert contra las provocaciones de Hamás y de Hezbolá es tan susceptible de crítica como las acciones de sus adversarios. Nadie puede protegerse detrás de la condición de víctima propiciatoria universal para rechazar el cuestionamiento de su política. Criticar la política del Gobierno de Israel no es antisemitismo. La actuación de Israel, en un entorno claramente hostil, puede entrar perfectamente dentro del principio de la legítima defensa. Pero la legítima defensa exige una respuesta proporcionada al ataque del que ha sido víctima. ¿Lo es la que está dando el Gobierno israelí? El Ejecutivo de Olmert no puede atacar objetivos civiles y destruir infraestructuras básicas para la vida de los ciudadanos acogiéndose a la legítima defensa. Menos aún tratar de justificar con ese argumento la muerte de más de 300 personas, en su mayor parte civiles inocentes, en apenas una semana de hostilidades. Rodríguez Zapatero, en perfecta sintonía con gran parte de la opinión española e internacional, piensa que la acción de Israel es desproporcionada, al tiempo que condena las actuaciones de Hamás y Hezbolá y apela a una solución diplomática. Considerar todo esto como signo de antisemitismo es una ofensa a los propios ciudadanos israelíes, especialmente a aquellos que han expresado democráticamente el desacuerdo con su Gobierno. Por eso, agitar el fantasma del antisemitismo está completamente fuera de lugar... Si las relaciones entre España e Israel pasan un mal momento, como ha señalado el embajador Víctor Harel, no es ni mucho menos para alegrarse. Al contrario. Zapatero debe trabajar para evitar que las instituciones internacionales traten con tanta asimetría a Israel y a los palestinos, porque es la mejor manera de que las cosas avancen en Oriente Próximo. Pero debe ser cauto, sabiendo que cualquier cosa será aprovechada en un conflicto que tanto envenena las relaciones internacionales. En cualquier caso, hace falta que el jefe del Ejecutivo se implique más a fondo en esta materia. En un mundo tan interrelacionado, la política internacional no puede ser la cenicienta del Gobierno.
Condoleezza Rice, emprende una gira que la llevará a Israel y a Italia, con el objetivo de realizar un primer paso para la resolución de la crisis bélica abierta entre Israel y Líbano. Estados Unidos se ha dedicado hasta ahora a mirar desde la barrera cómo Israel respondía a las provocaciones del grupo terrorista libanés Hezbolláh, y, justo en el momento en que hace el primer gesto dirigido a buscar una solución al conflicto, ha indicado, por boca de la secretaria de Estado, que no se trata de conseguir un alto el fuego "que no va a durar". La señora Rice ha señalado que no apoyará un alto el fuego que no signifique el desarme de Hezbolá y la toma de control por parte del Ejército libanés del sur del país, en un ejercicio algo cínico que cambia el orden de las cosas: los objetivos que hay que conseguir son presentados como condición previa o simultánea para algo tan elemental, necesario y previo a cualquier cosa como que callen las armas y dejen de caer civiles a ambos lados de la frontera lo más pronto y rápidamente posible. Estas declaraciones son el equivalente a dar un cheque en blanco a Israel para que siga en su ofensiva hasta cuando considere conveniente, con independencia del número de víctimas civiles, del peligro de una crisis de alimentos y de sanidad que puede desencadenarse y de lo que quede de las infraestructuras del país árabe. Con esta toma de posición, Estados Unidos ratifica su inhibición a la hora de actuar en Oriente Próximo como un agente con algún asomo de capacidad de mediación y negociación. Y lo que es peor todavía, aparece como una potencia errática, incapaz de fijar el rumbo de sus decisiones: después de promover y animar a Líbano, conjuntamente con Francia, a democratizarse y desembarazarse de la tutela asfixiante de Siria, no ha gastado ni un minuto de su diplomacia para intentar en primer lugar que se aplique la resolución 1.559 de Naciones Unidas, que exige entre otras cosas la desmilitarización de la frontera con Israel, y en segundo lugar para evitar que las provocaciones de Hezbolá conduzcan a una crisis de tal envergadura. Y ahora, cuando todavía Washington está a tiempo de evitar lo que puede terminar convirtiéndose en la destrucción de Líbano y en una carnicería entre la población civil, que supera toda capacidad de comprensión del concepto de daños colaterales, se limita a abrir con parsimonia el camino diplomático. El alto el fuego, exigido por Naciones Unidas y por todos los Gobiernos sensatos, no admite ni dilaciones ni argumentos sofísticos. Su aplicación por la comunidad internacional debe llevar en un corto espacio de tiempo a la neutralización militar de la zona libanesa fronteriza, al desarme de Hezbolá y a la devolución sanos y salvos de los soldados israelíes secuestrados por las milicias proiraníes. El objetivo más importante y urgente es garantizar la seguridad de la población civil a ambos lados de la frontera: los ataques con katiushas sobre las ciudades y poblados israelíes de Galilea son tan intolerables como los de la aviación y la artillería israelí sobre Líbano, por más que los primeros estén en el origen de la crisis y que estos últimos sean 10 veces más sanguinarios. Si hace falta, debe desplegarse una fuerza internacional. Los Gobiernos europeos debieran unirse por una vez para impulsar una iniciativa de este tipo, que encontrará una buena sintonía en la comunidad internacional. Dejar pasar el tiempo y que la situación se resuelva a cañonazos, y esperar a la vez que de todo ello saldrá un Oriente Próximo más democrático y más estable, es el ensueño de unas mentes irresponsables. La crisis se ha producido a partir del vacío político creado en la región por la guerra de Irak. Sería una locura convertir en deseable la profundización de este vacío que tiene su origen en una política americana errónea. Hasta ahora se ha dicho y repetido que la Unión Europea es un agente menor en las actuales crisis porque no tiene política exterior. Quizá ha llegado la hora de invertir los términos: ya que nos hallamos ante una crisis tan seria, es el momento de que la UE tome la iniciativa y la aproveche para empezar a dotarse de una política exterior. A falta de mayor energía por parte de otros Gobiernos europeos, el Gobierno español tiene en esta ocasión una oportunidad y una obligación de liderazgo que no debe echar a perder.
(Es más fácil denostar, cuando no se comprende que colgar un post interesante. Nadie está obligado, abstenerse indocumentados) La vida proseguía su ritmo en las chozas durante el día. El Maestro había suspendido las charlas a la comunidad de monjes en el monasterio y se entregaba de lleno a preparar al Noble Ting Chang en el Arte de la Estrategia. Nadie les interrumpía durante las charlas y sólo el Maestro Tenno les acompañaba, pues también él las necesitaba para el buen gobierno de su monasterio. Esta fue la causa por la que nuestro Maestro le hizo llegar el aviso de lo que iba a llevar a cabo en las chozas con el Noble Ting Chang. El Barrendero de Esmeraldas se ocupaba de todo lo relativo a las armas y al buen estado en el claro del bosque del que habían hecho un auténtico dojo bajo la luna. El Maestro Tenno se encargaba del kyudo y del kendo, o caminos del arco y de la espada, artes en las que había sobresalido pues pudo recibir las enseñanzas del mismísimo Herrigel. - Maestro, - le dijo un día Sergei, así, como de pasada –¿Quién fue Herrigel? - Eugen Herrigel fue un Maestro alemán que, junto con su esposa, habían ido a Japón para perfeccionarse. Él, en el camino del arco, y ella, en el de la ibetana, o arreglo floral. Ambos habían alcanzado la iluminación y regresaron a su vida universitaria en la universidad de Erlangen, de la que Herrigel llegaría a ser Rector. - ¿Había ido para perfeccionar el tiro con arco? - No. Había ido para dar clases en la universidad Imperial pero lo que le movía era el íntimo deseo de profundizar en el budismo Zen. El descubrimiento del Arte de la arquería fue una auténtica casualidad que le ayudó en su camino hacia la iluminación pues, en ese arte, no precisaba conocer la lengua japonesa sino poseer el estado de ánimo que los maestros exigían a cualquier discípulo aventajado. - ¿Por qué no se quedaron en Japón? - Porque comprendieron que su testimonio en Occidente sería crucial para el mutuo enriquecimiento de Oriente y Occidente. Hasta entonces, el Zen había sido enseñado en Europa y en América por el Maestro Suzuki, pero éste era japonés mientras que Herrigel fue uno de los primeros occidentales en ser reconocido como Maestro Zen. Alcanzado el despertar Zen, fue muy famoso su libro "El Zen en el arte del tiro con arco". La traducción al chino la había realizado el Maestro Tenno del original alemán. - ¡Y parecía tan humilde y discreto! - Lo es, pero tú sólo te quedas en las apariencias, como algunos bloggers errrnates y erráticos, no discretos. Además, tiene un profundo sentido del humor. Ya lo irás conociendo si eres discreto y no metes las narices en donde no te llamen. Lo que sucede al otro lado del río no te concierne. - ¡Oído y copiado, Maestro! - Cuenta Herrigel que, ya siendo estudiante, había sentido atracción por el misticismo pero que no encontró apoyo en el ambiente universitario alemán de la época. Cuando, poco después de haber comenzado su actividad como profesor de la Universidad de Heidelberg, recibió la invitación para enseñar historia de la filosofía en la Universidad Imperial de Tohoku Sendaï, en el Japón, aceptó con entusiasmo y durante seis años se empleó en el estudio del Zen por medio de la práctica del tiro con arco y de la meditación profunda. - ¿Por eso os aplicáis tan profundamente al tiro con arco y al arte de la espada? - Sobre todo, al Taichí que es la madre de todas las artes. El Taichí nos da la forma en el vacío, nos revela el poder del espacio en movimiento, nos hace sentirnos otros con todo cuanto existe. - ¿Hasta con el enemigo? - No existen enemigos, sino adversarios que hay que reconducir a su verdadera naturaleza. Así, si en el Taichí descubrimos que somos instrumentos de una fuerza inmensa, podremos aplicarla a la espada, al arco, al bastón o al despliegue de la mano desnuda en el judo o en el taekwondo. - ¿Por qué no les gusta que les llamen artes marciales? - Porque no lo son aunque los caballeros samuráis las hayan aplicado al arte de la guerra. Mientras que en Occidente han hecho muchos destrozos al convertirlas en disciplinas deportivas con el nefasto objetivo de vencer y derrotar al contrario. - Entonces, ¿no se trata de vencer? - Nunca, Sergei. El Bushido es el arte de detener la flecha en el aire, para no tener que responder al contrario. Para detener su ira, su cólera y su agresión. Al final, todo se resuelve en una danza. - Hoy nos hemos quedado sin cuento, Maestro. - ¿Tú crees? Recuérdame mañana que te cuente lo que le sucedió al Maestro indio Narada, porque no debemos hacer esperar a nuestros huéspedes. José Carlos Gª Fajardo
El acuerdo ha sido posible gracias al compromiso asumido por la Comisión Europea de no financiar ningún proyecto que suponga la destrucción de embriones humanos, ni siquiera para obtener células madre. Ello significa que sólo se otorgaran fondos europeos para investigaciones con líneas celulares ya existentes. Esta declaración del Ejecutivo comunitario ha hecho cambiar de postura a Alemania, que exigía la prohibición expresa de la destrucción de embriones. El ministro de Investigación portugués, José María Gago, ha criticado las restricciones que impone este compromiso a la investigación biomédica en la UE, y ha atacado la "incoherencia e hipocresía" de los Estados miembros por "esconder" la necesidad de obtener células madre embrionarias si se quiere investigar con ellas.Los ministros de la Unión Europea han llegado hoy a un acuerdo político que permitirá seguir financiando con fondos comunitarios la investigación con células madre en los países donde sea legal. Esto ha permitido la aprobación del séptimo Programa Marco de Investigación de la Unión Europea para el periodo 2007-2013, dotado con 50.521 millones de euros. En contra del compromiso y por "razones éticas", han votado Polonia, Austria, Malta, Eslovaquia y Lituania. Hawking y la donación de órganos: El científico británico Stephen Hawking ha criticado a EE UU y la UE por poner trabas a la investigación con células madre. En un artículo publicado hoy por el diario británico The Independent, Hawking asegura: “Europa no debería seguir el liderazgo reaccionario del presidente [de EE UU, George W.] Bush”. La investigación de células madre es la clave para llegar a tratar enfermedades degenerativas, según el científico, que ha comparado la oposición a estos proyectos con la que podría ejercerse contra el uso de órganos donados por personas muertas. En estos momentos de confusión y de ceguera por la loca pretensión de controlar las fuentes de los hidrocarburos y establecer un enclave de obediencia norteamericana en Oriente Medio, nos inundan desde los medios de comunicación con auténtica propaganda dirigida a minusvalorar, y hasta a despreciar la impresionante civilización árabe-musulmana expresada en diversas culturas. Es hora de reconocer la enorme aportación a la historia de la humanidad de la gran civilización árabe musulmana así como a las incalculables aportaciones de las tradiciones y culturas judías, que no hay sólo una sino que son diversas y que han contribuido al progreso y a la civilización. Son imprescindibles para desenmascarar un pretendido antisemitismo, que no existe, pero del que llevan décadas intentando aprovecharse algunos sectarios judíos que han llegado nada menos que a apropiarse del concepto de “semita”. Los árabes, los nabateos y otros pueblos son tan semitas como los israelitas o judíos. Nosotros, muchos occidentales europeos y americanos, también tenemos un rico componente semita sin el cual perderíamos nuestras señas de identidad. Tanto los componentes greco romanos, como judío cristianos son inseparables de los aportes árabe musulmanes sin los cuales sería incomprensible la verdadera naturaleza de muchas culturas europeas, y por extensión de toda América. No estamos hablando de los israelíes que son, exclusivamente, los ciudadanos del Estado de Israel, desde 1945, cuando Ben Gurión creó ese Estado bajo los auspicios de la ONU. Antes no había israelíes, y desde entonces, entre los ciudadanos del nuevo país, nación o Estado, muchos eran judíos, otros musulmanes y otros cristianos. Poco a poco, el pensamiento sionista, en su disparatada aventura de crear Ersetz Israel el Gran Israel, que nunca ha existido en la historia, salvo en la calenturienta fantasía de una serie de iluminados, pero que lleva explotando sin tregua el victimismo por las persecuciones que los judíos habían padecido a lo largo de la historia, pero sobre todo desde la ignominiosa persecución nazi que alcanzó su culmen en el Holocausto. Es cierto, que por motivos no siempre justificados ni transparentes, por el mundo existen muchas personas, sobre todo muy influyentes, que poseen los dos pasaportes, el de su Estado de origen y el del Estado de Israel. Es una loca pretensión, cada vez menos defendible, de disfrutar de las ventajas de su país de origen y de una pretendida supranacionalidad que les podría permitir actuar financieramente desde la mítica capital Jerusalén, convertida en capital de un paraíso fiscal con numerus clausus y, a la vez, formar parte del poderoso lobby judío. Estos aventureros, que no el pueblo judío ni el pueblo de Israel, son responsables de muchos de los malentendidos y de las incomprensiones que padecen honorables y justas personas que pertenecen a la rica tradición cultural hebrea. Hoy en día ya no se puede hablar del componente religioso como fundamental ya que una gran parte de estos propagandistas sectarios no profesan más religión que la del dinero, la del poder y la de una pretendida superioridad que sin rubor enlazan con el mítico concepto de pertenecer a un pueblo elegido, ¿por quién? Por eso es preciso desenmascarar a estos arribistas y considerar las circunstancias de los ciudadanos del Estado de Israel distinguiéndolos de los millones de judíos que viven desde hace siglos en los más diversos lugares del mundo, pagando sus impuestos, sirviendo en sus ejércitos, respetando sus leyes y cooperando en el progreso de esas naciones, que son las suyas. La confusión querida por personas sin escrúpulos nos han traído a la situación actual que no produce más que perplejidad, asombro y rechazo. Sólo el mutuo conocimiento y respeto podrá llevarnos a todos a un mañana más justo, libre y habitable. El Estado de Israel ya es un hecho refrendado por la comunidad de naciones y que debe merecer todo nuestro respeto, comprensión y ayuda. Lo inadmisible e injusto es que los palestinos no puedan disfrutar de los mismos derechos que los israelíes dentro de un Estado de Palestina reconocido internacionalmente. ¿Por qué les temen?¿Por qué no han respetado y cumplido las repetidas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que les obliga a reconocer y a retirarse a las fronteras de 1976? ¿Por qué esa locura injustificable, agresiva y contra todo derecho de la construcción del Muro, que en muchos tramos arrebata tierras que pertenecen a los palestinos? ¿Por qué se han apoderado de las aguas que regaban sus campos, en los que trabajaban y los alimentaba, y de la libre circulación entre naturales de unas mismas tierras, los palestinos, mediante la construcción de ese muro de la infamia que no puede generar más que reacciones de legítima defensa por parte de los despojados y exiliados en campos desde hace más de cuarenta años? ¿Es que los más de cinco millones de palestinos desterrados no tienen derecho a defenderse y a recuperar sus tierras? ¿O lo que ellos hacen de manera tan dolorosa y lamentable es terrorismo y lo que llevan décadas haciendo los diversos gobiernos del Estado de Israel perpetuando y agravando no es otra cosa que terrorismo de Estado? ¿ Han cumplido las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que les obliga a retirarse de las tierras ocupadas en Cisjordania, los altos del Golán y Gaza en su integridad, así como tuvieron que hacerlo del sur del Líbano? Se han emperrado en construir colonias ilegales en tierras que no les pertenecen. No es de recibo el pretexto de que lo hacen para garantizar su seguridad. Ese es el criterio infame de los dictadores, déspotas y tiranos que pretenden aplicar la imperialista teoría del espacio vital, Das Lebens Raum, antes de la guerra preventiva, en espera de proclamar la teoría de las fronteras naturales.¿Establecidas por quién? Ante este dolor inicuo, en el que padecen civiles, niños, mujeres y enfermos hay evidencias de la u1tilización de bombas de fósforo blanco contra civiles. Son bombas prohibidas por la ONU y que el ejército israelí dice que lanza con fines de orientación estratégica. Hemos visto las fotos que dan la vuelta al mundo con rostros de niños abrasados. Ante todo esto, nos declaramos semitas, mestizos descendientes de judíos y de árabes y exigimos el alto el fuego sin condiciones porque ninguna víctima civil es un daño colateral sino que son nuestras víctimas. Como hizo el rey de Dinamarca al ver sus tierras invadidas por las tropas nazis. Estos impusieron las ignominiosas leyes racistas por las que los ciudadanos daneses judíos tenían que llevar una estrella amarilla cosida a sus ropas. El anciano rey, salió una mañana a caballo, sin acompañamiento alguno, en un silencio impresionante que quitaba el aliento en Copenhague, llevando dos estrellas amarillas cosidas a sus ropas en el pecho y en la espalda. Que no tengamos hoy que ponernos la media luna como infamia porque las acompañaremos con la cruz y con la estrella de David. José Carlos Gª Fajardo
Mientras Ting Chang ayudaba a Sergei a calentar el agua que llevaban en un termo para preparar el té al otro lado del río, se acercó el Maestro acompañado de Tenno que salía del baño y Sergei les dijo: - Venerables y Nobles señores, ¿por qué no aprovechamos, mientras se deshacen el cardamomo, la canela, el clavo, algo de pimienta y un toque de jengibre, para que el Maestro nos cuente lo que le aconteció al Maestro indio Narada? - "Aconteció", qué sentencioso estás, Sergei, pero mientras añades una pizca de miel, porque esta noche se anuncia fría, te lo contaré. ¡Aquí viene el Barredor de Esmeraldas! Ya estamos todos. - ¡Animo, Maestro! - Resulta que el sabio indio Narada se dirigía al templo de Vishnú en la montaña y se le hizo de noche en el camino. Lo acogieron con gran respeto un matrimonio muy humilde, pero sin hijos. Al despedirse por la mañana y recibir las bendiciones del sabio Narada, le dijeron con ilusión "Señor, no tenemos hijos, pídele al gran Vishnú que nos conceda alguno para consuelo de nuestra vejez". "Así lo haré", les respondió Narada. En efecto, fue lo primero que le pidió a Vishnú para premiar a aquel matrimonio tan amable con él. Vishnú le respondió con ese aire taciturno que solía tener por plenilunio "!No está en los designios del Cielo que esa pareja tenga descendencia! Está en su karma, es su destino". Y, sin más, se envolvió en su túnica y se subió al pedestal. - Maestro, no te cae muy bien Vishnú, claro que si fuera Shiva... - Déjame terminar, melón. Pasados unos años, Narada acertó a pasar de nuevo por aquel camino y vio a unos hermosos niños jugando en un jardín que habían construido delante de la casa. El matrimonio salió a saludarlo y Narada les preguntó "¿De quién son esos niños?" "Son nuestros, Señor. Hace cinco años, después de que pasaras tú, llegó un santo mendigo y lo acogimos lo mejor que pudimos. Antes de partir nos bendijo y sin atrevernos a pedirle nada, al cabo de su tiempo, el Señor nos bendijo con estos hijos". - Vaya con el mendigo, exclamó Sergei. - Sergei, no seas bruto, se trataba de un santo de los que en India vagan por los caminos. El caso es que cuando Narada estuvo en la presencia de Vishnú le espetó casi antes de postrarse ante él "¿No me habías dicho que el destino de aquel matrimonio era no tener hijos, de acuerdo con su karma? ¡Ahora resulta que tienen dos!" "Mira, Narada, toma asiento y sosiégate. Esto debe haber sido cosa de un santo que pasó por allí. A diferencia de los sabios, los santos pueden cambiar el destino de las gentes. José Carlos Gª Fajardo
Había una razón fundamental para conseguir un acuerdo antes de final de año en la Ronda Doha de negociaciones comerciales que se suponía aliviaría la pobreza de medio mundo e impulsaría el crecimiento económico: en diciembre vence la autoridad y el plazo de que dispone el presidente de EE UU para aprobar acuerdos comerciales sin consultar al Congreso de su país. La suspensión indefinida en Ginebra de las negociaciones comerciales abre, así, un periodo de incertidumbre que sólo podría ser salvado por un más que improbable acuerdo de los 149 países que integran la Organización Mundial del Comercio (OMC) para revivirlas. De nuevo son Estados Unidos y la Unión Europea -que se culpan el uno al otro- los causantes sistemáticos de la parálisis de unas negociaciones iniciadas hace casi cinco años y cuyo fracaso definitivo envía una ominosa señal a la economía internacional y preludia a la vez una nueva oleada de proteccionismo. Aunque eran seis los negociadores clave en el último intento -EE UU, la UE, Brasil, Australia, Japón e India- por conseguir la liberalización agrícola, ha sido la suma de la intransigencia estadounidense en reducir los subsidios a sus productores y la escasa disposición europea a rebajar los aranceles que pesan sobre las importaciones la causa fundamental del colapso. Un fracaso tanto más llamativo después de que en la reciente cumbre de San Petersburgo, Bush y otros dirigentes de las democracias más ricas del planeta airearan su compromiso en favor de un esfuerzo liberalizador redoblado. Una vez más, pagarán los más pobres. Todos asumimos que una de las premisas del desarrollo es la extensión del comercio, el aumento de los intercambios y del número de los países que los realizan. Pero, como se ha puesto de relieve durante el fin de semana, cuando se trata de poner en práctica prédicas tan edificantes aflora el verdadero poder y las resistencias de los grupos de presión. Los intereses de los agricultores de los países más avanzados -y su repercusión en las políticas domésticas de los grandes negociadores- prevalecen sobre la conveniencia general. Las naciones más desarrolladas vuelven a dar un penoso ejemplo. (Bloggers: He estado unos días deconectado, ojalá hubiera sido con la mente y no sólo por culpa de mi impericia con el blustooth. Desde esta casa junto al mar, continuaremos. He leido todos los post. Los respeto. Como administrador de este blog, dueño en nuestro argot, nunca he borrado ninguno a no ser que ofendiera a otra persona. Sólo ocurrió una vez y lo seguiré haciendo con quine no respete las reglas de este juego. Saludos. Nesemu) La vida transcurría plácida pero intensamente para todos. Durante el día, el Barrendero de Esmeraldas hacía su labor en el monasterio, cuidaba la limpieza del claustro y atendía a las necesidades del jardín que en esa época del año no eran muchas, más allá de recoger las hojas caídas de los árboles y amontonarlas para preparar el mantillo. Vivía envuelto en una sinfonía de colores amarillos y tostados, de apagados verdes y de oros viejos. Por donde él pasaba permanecía un suave rumor de regreso al origen. El Maestro Tenno dedicaba gran parte de su tiempo a pintar sobre sedas, como si tuviera la responsabilidad de inmortalizar las fases de un tiempo que no existía más que en la mente de los hombres. El Noble Ting Chan pasaba muchas horas con el Maestro ejercitándose en el arte de conocerse a sí mismo para poder dirigir a los hombres. Todo en las cabañas estaba impregnado por el orden sutil y profundo de la sabiduría de Confucio. Pero durante las noches, la vida más intensa y armoniosa se desplegaba al otro lado del río. Sergei andaba muy ocupado pero algo triste porque intuía que no participaba de algo grandioso que se le escapaba, a pesar de las continuas atenciones que todos le prodigaban. - Maestro – le dijo un día mientras le preparaba el té como a él le gustaba -, ¿qué será de nosotros mañana? - El mañana no existe, Sergei. Es sólo una hipótesis. Igual que el ayer sólo es memoria. Lo que cuenta es el instante presente. - Sí, Maestro, pero vosotros cuatro parece que vivís mil vidas a la vez. Todo está lleno de energía y es como si hasta las plantas participaran de vuestra danza. - Tú lo has dicho. Esa es la imagen de la que se sirven los sabios hindúes para describir la relación del Creador con su Creación: Él es el bailarín y la Creación es su danza. No se confunden pero no se puede concebir el uno sin la otra. - ¿Qué hacer? - Se trata de pensar menos, de reflexionar menos y de hablar menos para poder contemplar el pájaro, una piedra, la hoja marchita. Mirar, escuchar, oler, tocar y saborear la experiencia sin darle más vueltas. - Siento como si me ocultarais algo. - Un discípulo se quejaba a su Maestro de lo mismo que tú. “Me ocultas el último secreto del Zen”, le decía. Un día, el Maestro se lo llevó con él de paseo por el monte. El discípulo iba feliz. De repente, oyeron cantar a un pájaro. “¿Has oído el canto de ese pájaro?”, le preguntó el Maestro. “Sí”, respondió el discípulo. “Ya ves que no te he estado ocultando nada”. - Pero yo he oído cantar a miles de pájaros, Maestro, y nunca me ha pasado nada. - Porque siempre esperas algo. Cuando mires un árbol o el fluir del agua o una hoja seca sobre el suelo, y veas un milagro, entonces habrás visto un árbol, el agua y un milagro de la naturaleza. - Sí, como tú dices, Maestro, “e pois, mais nada”. Y el Maestro se rió con una sonora carcajada que se extendió por el valle, ascendió a los montes y se hizo cielo. José Carlos Gª Fajardo
Me parece muy acertado e interesante el artículo Mañana será demasiado tarde, del profesor Antoni Segura. Nesemu La intervención militar de Israel en Líbano ha vuelto a encender el Próximo Oriente, donde se juega una partida interminable en la que todos los actores mueven sus fichas según sus intereses y donde las piezas sacrificadas siempre son las mismas. El secuestro de dos soldados israelíes por la milicia de Hezbolá ha tenido una respuesta a todas luces desproporcionada, porque una cosa es el legítimo derecho a defenderse y otra la "violación del Derecho humanitario", tal como ha denunciado el secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Jan Egeland. El bombardeo sistemático de las infraestructuras y de la población civil de Líbano no puede justificarse bajo ningún concepto y nos retrotrae a otra intervención que hace un cuarto de siglo finalizó en tragedia. Israel intenta repetir los objetivos de 1982: castigar a la población civil buscando una reacción contra Hezbolá (en 1982 fue contra el sector de la OLP liderado por Yasir Arafat) y conseguir que se forme un gobierno no beligerante con Tel Aviv. En 1982, acabó mal: masacres de los campamentos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila; asesinato del presidente recién elegido, el cristiano maronita Bachir Gemayel; atentados suicidas un año después contra cuarteles de las tropas de EE UU (y de su Embajada en Beirut) y de Francia, que formaban parte de la Fuerza de Seguridad de la ONU, y del Ejército israelí en Tiro con un balance de más de 400 muertos. Era la carta de presentación de Hezbolá, que oficialmente vería la luz poco después, y de la conexión entre Damasco y Teherán. Los 18 años que siguieron fueron una sangría para el Ejército israelí que perdió casi 800 soldados. De ahí que tanto Israel como EE UU descarten la ocupación y se inclinen por la interposición de fuerzas de la OTAN o de la UE para garantizar la desmilitarización de Hezbolá, cosa que el Ejército libanés no está en condiciones de llevar a cabo. La solución puede añadir más leña al fuego y comprometer a tropas europeas en una crisis de difícil salida. Por su parte, Siria nunca ha aceptado la independencia de Líbano, pues lo considera una creación colonial para debilitar a Damasco. En 1976, el Ejército sirio entró en Líbano formando parte de una Fuerza de Disuasión Árabe, que tenía por misión interponerse entre las diferentes milicias libanesas. No se opusieron ni EE UU, ni la URSS, ni Israel. El Ejército sirio permaneció en Líbano hasta la primavera de 2005, cuando se retiró en cumplimiento de la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU de 2 de septiembre de 2004. Fue una decisión obligada tras las incógnitas que rodearon al asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri el 14 de febrero de 2005. Fue, sin embargo, una decisión forzada con aires de agravio comparativo, pues la comunidad internacional no puso el mismo empeño en hacer cumplir la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU que exigía a Israel retirarse de los Altos del Golán que ocupa desde 1967. La actual crisis puede abrir un nuevo statu quo que permita a Siria, en el punto de mira de Washington, volver a ser un actor protagonista en la política de Líbano al precio, seguramente, de sacrificar su apoyo a Hezbolá. Irán también mueve ficha. Es Hezbolá y no hay duda de que cada uno utiliza sus bazas como mejor le conviene. La crisis de Líbano ha rebajado la tensión internacional provocada por el programa nuclear iraní. La formación de un arco chiíta, desde Teherán a Líbano, pasando por Irak -donde Irán es un actor imprescindible- y por la minoría gobernante en Damasco constituiría un muro de rechazo a las teocracias sunitas de Oriente Medio, de las que poco pueden esperar los libaneses. Los perdedores serán los de siempre. La retirada israelí de Cisjordania se pospone indefinidamente, lo que deja al partido Kadima sin la base de su programa electoral. La reocupación de Gaza y la destrucción de las infraestructuras palestinas han quedado fuera de cámara tras la intervención israelí en Líbano. La población civil de este país, que miraba con optimismo la recuperación económica y política (la denominada "primavera libanesa"), ve de nuevo frustradas sus esperanzas y teme que tras la destrucción se desencadene un nuevo conflicto interno como hace tres décadas. El proceso de paz está hecho añicos y no se ve cómo puede empezar de nuevo mientras Israel no acepte la realidad de un Gobierno que Hamás conquistó en las urnas. En todo caso, Ehud Olmert debería meditar por qué se produjo la victoria de Hamás: falta de horizonte político tras 40 años de ocupación; desencanto de unos Acuerdos de Oslo que se mostraron inviables y corrupción de una ANP que Tel Aviv se encargó de demonizar. Porque, en el fondo, todo es bastante simple: la ocupación de Gaza y Cisjordania es el cáncer que corroe el Próximo Oriente desde hace décadas y la seguridad de Israel está, cada vez más, indisolublemente ligada a la creación de un Estado palestino independiente y viable capaz de garantizar la paz en base a las fronteras de 1967. Pero la situación internacional no es la misma que hace un cuarto de siglo. La ocupación de Irak, la situación en Gaza y Cisjordania, el conflicto permanente en Afganistán -donde las cosas van mucho peor de lo que se dice- y, ahora, el castigo de la población civil libanesa constituyen nuevos argumentos de legitimidad para los grupos vinculados al terrorismo internacional. Al mismo tiempo, como muestran las encuestas de opinión de The Pew Research Center de los últimos años, crece el sentimiento antioccidental en muchos países musulmanes, mientras gana simpatías Osama Bin Laden y Al Qaeda, reconvertida en un icono capaz de actuar mediante franquicias en cualquier parte del mundo. La vacilante y tardía respuesta internacional a la agresión que padece la población libanesa parece una imposición de Washington para dar tiempo a que Israel consiga sus objetivos, con el peligro de que el conflicto se internacionalice. Mañana será demasiado tarde para rectificar y, sin negar la responsabilidad de unos dirigentes árabes que utilizan la causa palestina para cubrir sus deficiencias democráticas y la brutalidad de sus regímenes, el sueño neoconservador de construir un Oriente Medio a la medida de sus intereses (y de Israel) nos conduce al borde del abismo. Tras la caída sólo queda el vacío o el apocalíptico escenario hobbesiano preconizado por Samuel P. Huntington en su "choque de civilizaciones". Sin duda, con nuestras reticencias y falta de decisión para saber comprender las dos caras del terror, habremos contribuido a crearlo. Interesante artículo del gran profesional del periodismo Lluis Basets ¿Somos antisemitas? Creo que vale la pena leer a personas documentadas para poder reflexionar y formarse una opinión personal y responsable. De la discusión visceral no suele salir la luz porque la apaga el apasionamiento. No olviden los bloggers que visitan este blog que el responsbale del mimso es profesor de la Universidad y periodista y que, con los mismos criterios que administro este blog, desempeño mi labor docente en la Facultad. Podré equivocarme pero procuro que mi reflexión la presidan la búsqueda de la Verdad, de la Justicia y de la Libertad. Si no lo consigo, no pasa nada, siempre estoy dispuesto a rectificar y a aprender de acuerdo con las normas que presiden la actividad universitaria. Ese es nuestro estilo y la participación en los blogs es libre pero debe ser responsable. Nesemu ¿Cuándo la crítica al Gobierno y al Estado de Israel puede considerarse antisemitismo? Recuerdo que el director del diario Haaretz, David Landau, propuso un criterio, el pasado noviembre, en una mesa redonda en Barcelona con motivo del décimo aniversario de la Conferencia del Mediterráneo: cuando lo que se pone en cuestión es la existencia del Estado de Israel, eso es antisemitismo; no lo es criticar al Gobierno de Israel y sus actuaciones. Haaretz -que quiere decir El País en hebreo- es un diario laico y liberal, de centro-izquierda, que ha apoyado ardientemente los procesos de paz y la creación de un Estado palestino. Ha sido el primer diario israelí en mantener corresponsales en los territorios ocupados, entre los que destaca Amira Hass (lean sus Crónicas desde Ramala, Galaxia Gutemberg), y no ha tenido empacho en criticar a sus gobiernos siempre que ha hecho falta. Su definición sitúa en el campo del antisemitismo, como es evidente, a Hamás y a Hezbolá, y convierte en su führer mundial al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad: quieren destruir Israel y se dedican a asesinar a los israelíes. Es verdad que sugiere también un ejercicio inverso: negar el derecho de los árabes de Palestina a tener su propio Estado podría ser también una forma de arabofobia o de pulsión irracional de exclusión y discriminación contra los palestinos. Casi todo lo que se ha oído y escrito en España sobre esta doble guerra actualmente en marcha en Gaza y en Líbano, en cambio, poco o nada tiene que ver con el antisemitismo. Hay una derecha española de inspiración neocon, que tiene la pasión de los conversos en los asuntos que implican a Israel. Sus antecesores ideológicos, y en algunos casos no tan sólo ideológicos, sí frecuentaron las malas compañías del antisemitismo europeo, responsable de los campos de exterminio donde perecieron seis millones de judíos europeos. Esta derecha tiene una idea del antisemitismo realmente original. ¿Será antisemitismo criticar los asesinatos selectivos de palestinos? ¿Lo será criticar los bombardeos de poblaciones civiles indefensas? ¿Serán antisemitas los periodistas y columnistas israelíes que escriben en Haaretz? ¿Yoel Marcus, por ejemplo, que tacha de estúpido al Ejército israelí? ("En vez de un Ejército pequeño pero listo, estamos vislumbrando un Ejército que es grande, rico y estúpido", escribe en su artículo del martes). ¿Lo será Ze'ev Maoz, un profesor de ciencia política de Tel Aviv que ha escrito otro artículo de título suficientemente expresivo: La moralidad no está de nuestro lado? Es un consuelo leer Haaretz en medio de tanta devastación (www.haaretz.com). Una de las asimetrías más profundas e insalvables en esta guerra es la que hay entre la sociedad israelí y las sociedades árabes e islámicas de su entorno. El pluralismo de Haaretz no se puede ni soñar en Siria, en Egipto, en Jordania o en Irán. Esta asimetría que nos acerca a Israel es también más desgarradora, por cuanto lo que está en juego es la existencia de Líbano, un país plural y multicultural, la única democracia en un mar de despotismo árabe, que tiene también prensa con criterio y capacidad de crítica (www.dailystar.com.lb). Si los pocos líbanos de la región reciben este trato, es de temer que jamás Israel tendrá enfrente a esos interlocutores democráticos que dice desear. Kofi Annan ha asegurado que el ataque aéreo contra las fuerzas de Naciones Unidas, con cuatro víctimas mortales, "fue aparentemente deliberado", algo que ha escandalizado al primer ministro Ehud Olmert. Es inconcebible que el Gobierno de un país democrático, e Israel lo es, pueda haber ordenado que se bombardee un puesto de Naciones Unidas o decenas de edificios de viviendas en barrios chiitas. ¿Había quizá en todos ellos guaridas de guerrilleros y lanzacohetes? Se deben al jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Dan Halutz, dos fanfarronadas que apenas han recibido atención en la prensa internacional. Este militar israelí ha amenazado con bombardear 10 edificios de los barrios chiitas por cada Katiusha lanzado contra Israel: lo está cumpliendo. Y ha prometido que hará "retroceder al Líbano 20 años": y a la vista está que también lo está cumpliendo. Lo leo en Haaretz y también en el Jerusalem Post. ¿Son tan inconcebibles las sospechas de Annan? ¿Son también manifestaciones de antisemitismo? El Gobierno israelí tiene ahora la carga de la prueba. Para quienes creemos que Israel tiene todo el derecho a vivir en paz dentro de fronteras seguras, como un Estado reconocido por sus vecinos (como lo tienen los palestinos), sería un auténtico alivio que probara su inocencia. Las cifras apenas dan idea del horror vivido en Qana. Dos largas horas de bombardeos terminaron derribando el edificio donde 63 personas habían buscado refugio de la aviación israelí durante la noche. Sólo ocho llegaron al hospital. Se han recuperado 54 cadáveres de debajo de los escombros, incluidos 27 niños (15 de ellos discapacitados). El ataque, el más mortífero desde que Israel iniciara su ofensiva contra Hezbolá hace más de dos semanas, hizo revivir a los libaneses la pesadilla vivida en esa misma localidad hace diez años. Qana se ha convertido ya en sinónimo de matanza. El primer ministro, Fuad Siniora, exigió un alto el fuego inmediato y se negó a recibir a Condoleezza Rice. El bombardeo israelí fue inmisericorde. Durante dos horas, la ciudad fue atacada por tierra, mar y aire. Qana había quedado completamente devastada. La memoria de los libaneses retrocedió diez años, al fatídico 18 de abril de 1996 cuando Israel mató a 105 libaneses que se habían refugiado en un cuartel de los cascos azules (FINUL). El primer ministro, Fuad Siniora, calificó la acción de ayer de "uvas del odio" en referencia a la Operación Uvas de la Ira que Israel lanzó en 1995. Condoleezza Rice no era bien recibida en Beirut, adonde tenía previsto trasladarse desde Tel Aviv. El primer ministro pidió también una investigación internacional. En contraste con su habitual moderación, Siniora denunció "a los criminales de guerra israelíes" . Nadie habla de los judíos, aquí no hay semitismo alguno, los criminales son los políticos del Gobierno de Israel y los halcones de su Ejército. También son criminales quienes los apoyan y quienes permanecen en silencio ante estas infames masacres de civiles incoventes y de niños. El espionaje de Isrfael conoce de sobra la situación de los objetivos que ataca sin miramiento alguno. Esto es terrorismo de un Estado que cada vez se pone más fuera de la Ley, como el de Hitler cuando masacraba a civiles inocentes. El Gobierno español, debería "llamar a consultas a nuestro Embajador en Israel, sería un mensaje de enorme impacto y comprendido internacionalmente. El Ejército israelí llevó a cabo un centenar de ataques aéreos sobre el sur y el este de Líbano. Cinco personas de una misma familia, incluidos dos niños, murieron por el bombardeo de su casa. Con ellos fueron 59 los muertos civiles confirmados ayer en Líbano, lo que eleva a 517 los fallecimientos confirmados desde el inicio de las hostilidades. Al menos 74 personas más se encuentran bajo los escombros en el sur del país.
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