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J. C. García Fajardo

Multiculturalismo contra Unilateralismo ideologizado y fundamentalista

Necesitamos que EEUU regrese al  multilateralismo  antes de que sea demasiado tarde. Interesante artículo del antiguo Ministro de Asuntos Exteriores y vicecanciller de Alemania, Joschka Fischer, "La maldición del unilateralismo". Sugiero su lectura para comentarlo porque corremos un gran peligro al confundirnos de adversario. Porque Rusia, China e India ya estan en marcha y no ofrecen las mínimas garantías democráticas necesarias para abordar un nuevo orden mundial en una realidad globalizada como la que ya existe.  El Uniculturalismo está ideologizado y comporta fundamentalismo, fanatismo y exclusión que aborta toda  pretensión de diálogo racional y libre. No vayamos a arrojar al niño con el agua del baño. Es preciso discernir y ser coherentes.  Nesemu
"Que Estados Unidos se haya dado cuenta de que ha perdido la guerra en Irak es tal vez el dato más trascendental de la política internacional en 2006. La era del unilateralismo norteamericano está objetivamente acabada. Sólo el futuro nos dirá si la política exterior estadounidense va a reflejar o no esa realidad. Por desgracia, esto significa también que se ha perdido una oportunidad extraordinaria. Porque sólo Estados Unidos -con todo su poder y su sentido de misión- tenía la capacidad de crear un nuevo orden mundial a principios del siglo XXI. Para lograrlo, habría tenido que supeditar su poder al objetivo de construir el nuevo orden, tal como hizo al terminar la II Guerra Mundial en 1945. En lugar de eso, sucumbió a la tentación del unilateralismo.
La grandeza nacional de una potencia mundial nace siempre de su capacidad de definir el mundo. Si la potencia mundial lo olvida, o pierde la capacidad de actuar en consecuencia, empieza su declive. Resulta casi tentador pensar que el gran rival de Estados Unidos en la guerra fría, la Unión Soviética, le dejó con su brusca desaparición -de la que se cumplen 15 años- un caballo de Troya: el regalo envenenado del unilateralismo.
Sin un vuelco fundamental en la conciencia política estadounidense, la amnesia unilateralista de su política exterior tendrá consecuencias de gran alcance y dejará un inmenso vacío en el sistema mundial. Ninguna otra nación -ni China, ni Europa, ni India, ni Rusia- tiene ese poder y ese sentido de misión necesarios para asumir el papel de Estados Unidos. Sólo este país podía (y potencialmente puede aún) aunar en su política exterior el realismo y el idealismo, el interés y la ética.
Sólo Estados Unidos tenía una política exterior que se proponía como misión la libertad y la democracia. No siempre fue así, ni tampoco en todas partes; desde luego, no en el caso de Latinoamérica. Pero, cada vez que ha actuado con arreglo a ese principio, su fuerza y su voluntad de buscar la cooperación internacional ha impulsado un orden cuyas instituciones siguen manteniendo unido el mundo.
La ONU, la OTAN, el FMI y el Banco Mundial, el derecho internacional público y el derecho penal internacional y hasta la Europa libre y unida de hoy son los logros supremos de la política exterior estadounidense. Señalan unos momentos históricos en los que Estados Unidos utilizó su poder para impulsar un orden mundial y, al mismo tiempo, proteger sus propios intereses de la manera más eficaz y sostenible.
El alejamiento de esta gran tradición no comenzó con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Ya en los últimos años de la guerra fría, EE UU había empezado a considerar todo el sistema de tratados e instituciones internacionales como un obstáculo para sus intereses. Las élites responsables de la política exterior veían cada vez más su país como un Gulliver maniatado y oprimido por enanos políticos, con sus leyes internacionales, sus tratados y sus instituciones multilaterales. Los estadounidenses empezaron por valorar menos el orden mundial que ellos mismos habían creado, luego lo debilitaron y, por último, lo atacaron deliberadamente.
Así, pues, el debate actual que existe en Estados Unidos sobre las consecuencias de la derrota en Irak no es todo lo profundo que debería, porque, a pesar de las críticas que se hacen al poder estadounidense, sigue siendo una discusión basada en el uso unilateral de dicho poder. Ocurre tanto con las opiniones de la oposición demócrata como con el Informe Baker-Hamilton.
Lo que hace falta es un regreso consciente y deliberado de la política exterior estadounidense al multilateralismo. Un cambio de actitud que es esencial para que mejoren las cosas, porque la situación en Irak representa, sobre todo, una derrota de la orientación unilateralista de EE UU.
Oriente Próximo, Corea del Norte, Darfur, África central y oriental, el Cáucaso: en ninguno de estos lugares puede actuar con éxito EE UU si lo hace solo. No obstante, sin EE UU y su poder, las perspectivas de futuro en todos esos sitios son aún más pesimistas: más peligros y más caos.
La situación es similar con respecto al crecimiento mundial, la energía, la gestión de los recursos naturales, el cambio climático, el medio ambiente, la proliferación nuclear, el control de armas y el terrorismo. Ninguno de estos problemas puede solucionarse, ni siquiera contenerse, de forma unilateral. Pero ninguna solución que se intente podrá llegar muy lejos sin Estados Unidos y su capacidad de dirigir con decisión.
Lo mismo sucede con el futuro del derecho internacional, el derecho penal internacional recién creado y Naciones Unidas. Si no desarrollamos más estas normas e instituciones, la globalización también será cada vez más caótica.
Madeleine Albright dijo una vez que EE UU era "el país indispensable". Tenía razón entonces, y sigue teniéndola hoy. Sólo hay una potencia capaz de arrebatar el puesto a Estados Unidos: Estados Unidos. Lo que hay que saber hoy es si su crisis de conciencia actual significa el comienzo de una vuelta al multilateralismo. ¿Volverán los estadounidenses a recuperar el espíritu de 1945 o decidirán, a pesar de la lección y la decepción, mantenerse en su camino solitario?
Ninguna otra potencia puede asumir el papel de Estados Unidos en el mundo en un futuro inmediato. La alternativa a su liderazgo es el vacío y el caos creciente. Ahora bien, de aquí a 10 o 20 años, si Washington sigue rechazando sus responsabilidades multilaterales, es posible que China defina las reglas. Por todo esto, los amigos de Estados Unidos no son los únicos vitalmente interesados en que regrese al multilateralismo. Dados los peligros que representa el unilateralismo para el orden mundial actual, también lo están sus enemigos."

 

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17 comentarios

PATRICIA JIMÉNEZ BARCELÓ -

Si queremos que el mundo funcione mejor, si queremos llegar a algo realmente importante, está claro que como debemos hacerlo es unidos. El problema está en como convencer de esto a EE.UU. Un país que a pesar de los últimos desastres que ha ocasionado en el mundo, quiere seguir gobernándolo.
Tal vez debiera unirse de nuevo a la política internacional del multilateralismo, pero no como cabeza de grupo sino como un miembro más.
Y puesto que las riendas de un caballo siempre tiene que llevarlas alguien, sugiero la lectura de este libro, para comprobar quién podría ser: "¿Por qué Europa liderará el siglo XXI?", el autor es Mark Leonard.

Pablo J -

Debemos dejar de lado el unilateralismo en favor de una sociedad que solvente sus problemas de forma global. Si no nos tenemos en cuenta los unos a los otros, esto acabará por convertirse en el mundo de unos pocos, un mundo egoísta en el que las difencias sociales, políticas y económicas se verán aún más incrementadas.

ulises lazaro -

La diferencia entre la hegemonia estadounidense y el resto de Imperios de la historia es que, pese a haber cometido las mayores atrocidades en beneficio de sus intereses, EEUU es el primero que ha tenido que rendir cuentas a la opinion publica y molestarse en justificar moralmente todas sus actuaciones, algo que no se puede decir de los gobiernos de las otras grandes potencias: rusia, china o india. por descontado que a Europa nos interesa que el dominio de EEUU se prolongue, pues los lazos que tenemos con ellos son mas estrechos que con ninguna de las otras potencias

Teresa Villar -

EEUU va a actuar siempre en pro de sus intereses y el resto de la sociedad internacional continuara agachando la cabeza y aceptando sus decisiones. Puede que su política unilateralista le pase factura a la gran potencia, pero lo que está claro es que el resto del mundo ya está siendo profundamente afectado.

jose navareño garrido -

Que si globalizacion que si unilateralismo solo buscamos soluciones que no mejoran para nada el mundo solo mejoran la clidad de vida de unos cuantos. Siempre las mismas injusticias y siempre intentando favorecerse los mismo de siempre para que los tambien las mismos de siempre sean los perjudicados, menos mal que queremos un mundo de igualdad, y un mundo que sea justos para todos. pues nada vamos bien dentro de unos años no se que pasara, bueno si que estaremos comiendonos los unos a los otros al paso que vamos.

Marta -

Lo que no entiendo es cómo un país, una nación creada a partir de tantas nacionalidades, de tantas etnias, de tantas culturas... un país que podría ser tan rico, es tan cerrado, tan etnocentrista... por mucho que la comunidad internacional vea los errores, el cambio tiene que llegar desde dentro.

alejandro estrada -

Está claro que el unilateralismo no es bueno para el país que lo adopta ni para los demás, solo conduce al enfrentamiento entre gobiernos; mucho mejor es la opción del multiculturalismo que supone progreso y diálogo entre los países.

Carpintero -

el unilateralismo es el egoismo de un pais altruista que sacrifica fines éticos para alcanzar objetivos´, ya sea mediante actos bélicos u otras formas de coacción internacional...

Ana Carrión Guijarro -

El unilateralismo por una razón u otra no beneficia a ningún país, ni siquiera a EE.UU. Pienso que la política internacional está saliendo de su fase occidental y se están produciendo interacciones entre Occidente y los países no-occidentales. Por otra parte,creo que China protagonizará una nueva revolución mundial.

María Vindel -

Estados Unidos sabe perfectamente que es la mayor potencia en el mundo actualmente, es la que mayor poder tenie. Cuando Estados Unidos estornuda todos los demás países ya están constipados. ¿Para qué abrir las puertas al multiculturalismo cuando puede tener todos los beneficios para sí sola? Estados Unidos sabe muy bien lo que quiere, la hegemonía mundial, y no va a renunciar a ello.

Silvie -

De nuevo vuelve a estar en el centro de la cuestión Estados Unidos...siempre igual...
Evidentemente va siendo hora de darse cuenta que el multiculturalismo es el camino y el unilateralismo, una condena al caos...

Patricia Perez Camara -

El logro seria que estados unidos tuviera una población con la conciencia que tienen los europeos. Lo bueno es un país fuerte como EEUU, con una población como la europea.
Tampoco entiendo como el promotor de tantas buenas instituciones internacionales, ahora las desprecia e ignora.

Rôvënty -

los problemas globales requieren respuestas globales. el unilateralismo lleva al fracaso

Noelia (Roja) -

Una de las dificultades de tomar en cuenta a los multiculturalistas es que definir una sociedad multicultural parece estar determinada por la perspectiva propia. Un punto de vista que suele sostenerse es que ser multicultural involucra la tolerancia hacia las minorías raciales y étnicas, principalmente en lo que se refiere a la vestimenta, el idioma, la comida, las creencias religiosas y otras manifestaciones culturales...EEUU podrá?

Belén -

El abandono del unilateralismo requiere grandes dosis de humildad y responsabilidad.
Para llevar las riendas es necesario el caballo...

Alberto Luque -

Pero empieza a notarse el cambio hacia el multiculturalismo dentro de sus fronteras como en Massachussets y el caso del Corán de Thomas Jefferson.
He aquí un enlace (aunque es la web oficial del Gobierno y todo lo que conlleva) que yo lo interpreto como un cambio de actitud por lo menos desde los demócratas.
http://usinfo.state.gov/xarchives/display.html?p=washfile-spanish&y=2006&m=November&x=20061101134618mnamdeirf0.5773432

noemí -

La política internacional no debe estar controlada nunca de forma dominante por un único Estado. El unilateralismo no es bueno, pues el poder corrompe y además produce rencores que pueden a cabar en conflicos. Nunca se debió abandonar el multiculturalismo, esperemos que EEUU vuelva a él lo antes posible.
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