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J. C. García Fajardo

Retazos de Sergei 049: Saber descansar (vacar al ocio)

Al reincorporarnos a la falsa rutina del curso, veo a estudiantes que comienzan a preocuparse por el verano, vista la experiencia de estas últimas/nuevas vacaciones. Se agobian ante el temor de no tener nada que hacer. Necesitan que alguien les organice el ocio. Algunos piensan en matricularse en cursos inverosímiles, en someterse a "prácticas absurdas e inútiles" en medios de comunicación esclavistas. En fin, todavía no han descubierto el placer de “hacer nada”, la inmensa riqueza que puede proporcionar el descanso como otra manera de realizarse para dejar aflorar las mejores esencias. Viajar con amigos, leer, hacer deporte, descubrir gentes y andar caminos que, según Cervantes, hace a los hombres prudentes. Pero,por otra parte, me preocupa que muchos estudiantes de universidad creen que las vacaciones consisten en no hacer nada (algo opuesto a hacer nada) y dejan de leer, de estudiar ¡por placer!, de conectarse a la realidad sin orden alguno en sus vidas y, claro, se llenan de vacío. Regresan con la sensación de haberse puesto un sombrero lleno de lluvia o de haber acarreado agua en un cesto. Muchos se quejan de la actual universidad. ¿Han conocido otra mejor? ¿No podríamos entre todos, al menos entre nosotros, crear o dar a luz una vida universitaria distinta? No es una fórmula que valga para todos y que pretendamos que la acepten los demás. No,aquí y ahora, podemos actuar sin esperar a que el profesor dicte apuntes o nos indique qué capítulos o libros tenemos que leer, o qué lección aprender. Esto es de una pobreza ramplona y cutre. Ya es pasado, es la vieja práctica que debimos dejar atrás. Sobreto todos nosotros los periodistas, ¿Cómo no vamos a permanecer atentos a lo que transmiten los medios de comunicación? No se puede interrumpir por vacaciones el seguimiento de los políticos, del arte, del cine, de la música, de la vida... No puede existir un tiempo para estudiar y otro para aprender. No me cabe en la cabeza. ¡Confunden la vida universitaria, rica, creativa e imprevisible con pasar unos exámenes! Qué pena. Sobre todo cuando se trata de una asignatura optativa en la que uno puede participar a diario mediante un blog, o mediante lecturas y aperturas hacia la inédito y desconocido, para dejarnos sorprender, asombrar, admirar... Creemos que cuanto más difícil es el camino, que cuanto más cuesta, más vale. Solemne tontería. De ella nace el creer que tenemos que descansar desconectándonos de todo en tiempo de vacaciones. Vacare ad otium= entregarnos a una actitud y actividad creativa sin que nadie nos pida cuentas y sin tener que rendir cuentas a nadie. Eso es vacatio.
Me recuerdan a aquel discípulo, muy exigente consigo mismo, y que se presentó ante el Buda para contarle sus proezas:
- Señor, durante años me he sometido a las más duras disciplinas, he ayunado, he perdido las pestañas desentrañando las Escrituras, me he esforzado en hacerlo todo con perfección, no he concedido descanso a mi cuerpo.
- ¿Y qué has logrado con todo eso?, - le preguntó el Buda.
- ¡He conseguido caminar sobre las aguas!
Entonces, el Buda, amable y compasivo, le dijo con una dulce sonrisa:
- ¿Y para qué están las barcas? ¡Qué lástima de tiempo perdido!
No hay mayor conquista que la de la paz interior. Dicen los Maestros que, a veces, es mejor descansar. Si permanecemos alerta, comprobaremos que los mejores dones son gratis. No hay que dejarlos escapar.

José Carlos Gª Fajardo

 

10 comentarios

Escila -

A mí el hacer nada me gusta. De primeras parece como que no me lo creo, con el estrés del trabajo y los horarios, el no parar me tiene tan absorbida que no logro descansar mentalmente, me parece que siempre tengo algo que hacer. Después de esos primeros días me entrego al no hacer nada, he de reconocerlo y lo disfruto, hasta que me agobio y busco algo para hacer. La verdad es que no me preocupa hacer o no hacer ya que no dura siempre, las obligaciones siempre vuelven.

J.Lennon -

Por supuesto que hay que aprender a valorar el tiempo libre, cultivarlo, ver transcurrir los minutos en el reloj (eso sí, mientras hacemos algo útil...)... con los años he descubierto que hay tiempo para todo. Lo que no estoy de acuerdo es en criticar el tema de \"las prácticas en verano\" ya que, a veces... en esta profesión que te lo pone tan dificil para abrirte camino... no queda más remedio que \"desperdiciar?? sí, quizá desperdiciar\" nuestro valioso tiempo para ir cogiendo \"tablas\" que quizá mañana nos aporten cierta estabilidad laboral. Por todos es sabido que en esta profesión prima mucho un extenso curriculum (a veces formado a base de doctorados, etc... //dinero, dinero...//) o de un buen enchufe que nos ayude a entrar... los que venimos aquí co lo puesto, simplemente cn ganas de aprender, crear y trabajar, quizá si tengamos que realizar ese tipo de \"prácticas esclavas\"... // es sólo mi modo de ver respecto a esa puntualización.//

felicitas -

Es curioso, porque el “hacer nada” es prácticamente imposible. Y sin embargo, el “no hacer nada” es tan evidente como la vida misma, pues no podemos evitarlo, estamos haciendo algo, constantemente. Es importante saber, a mi modo de ver las cosas, que siempre que dedicas parte de tu tiempo a hacer algo, ello te valga la pena después. No estoy hablando ni de carreras, ni de masters, ni de cursillos (aunque puedan ser útiles, y para ello están), tan sólo de experiencias. Todos podemos perder el tiempo en muchas cosas que consideremos inútiles, pero nos damos cuenta después y aprendemos de ello para no cometer el mismo error. He aquí otra experiencia. Todo vale mientras te sirva para algo.
Podemos buscar lo extravagante, lo alejado, lo exótico, incluso lo ajeno. Pero debemos aprender a valorar lo que tenemos, pues caemos en la rutina, en la maldita costumbre, y entonces no lo apreciamos ... hasta que lo perdemos. “Afilarse los ojos” como nos dijo algún profesor, y saber ver a veces no necesitamos ir tan lejos para encontrar lo que estamos buscando.

felicitas -

Es curioso, porque el “hacer nada” es prácticamente imposible. Y sin embargo, el “no hacer nada” es tan evidente como la vida misma, pues no podemos evitarlo, estamos haciendo algo, constantemente. Es importante saber, a mi modo de ver las cosas, que siempre que dedicas parte de tu tiempo a hacer algo, ello te valga la pena después. No estoy hablando ni de carreras, ni de masters, ni de cursillos (aunque puedan ser útiles, y para ello están), tan sólo de experiencias. Todos podemos perder el tiempo en muchas cosas que consideremos inútiles, pero nos damos cuenta después y aprendemos de ello para no cometer el mismo error. He aquí otra experiencia. Todo vale mientras te sirva para algo.
Podemos buscar lo extravagante, lo alejado, lo exótico, incluso lo ajeno. Pero debemos aprender a valorar lo que tenemos, pues caemos en la rutina, en la maldita costumbre, y entonces no lo apreciamos ... hasta que lo perdemos. “Afilarse los ojos” como nos dijo algún profesor, y saber ver que, a veces, no necesitamos ir tan lejos para encontrar lo que estamos buscando.

Úrsula -

Lo más fácil es hacer el vago durante las vacaciones para desconectar del mundo, pero yo creo que haciendoi esto no aprovechas el momento, la vida, las cosas que existen ahí fuera por conocer que aún no conocemos, pienso que esto deberiamos hacer todos en nuestro tiempo libre. Hay que aprovechar el momento, pues no se va a volver a repetir.

Olga -

La sociedad nos marca una vida rutinaria que está en nuestras manos cambiar. Pero somos perezosos hasta para perder la rutina. Pensamos que si tenemos que estudiar, pues todos a estudiar, a agobiarnos y a "no vivir". Y si tocan vacaciones , pues todos a hacer el vago. Pero es cierto que durante el curso decimos mil veces cómo me gustaría hacer esto o ir a este sitio. Ese es el momento de "cumplir tus sueños". No creo que el principal sueño de una persona sea un sofá, ¿o sí?

Dorian Gray -

Se supone que vienes a la Universidad a aprender una profesión y, sobre todo, a aprender a pensar. El 70% de la asignaturas son relleno inútil que no te aportan casi nada y que olvidas a los 10 minutos de realizar el examen. Otras, en cambio, sacan lo mejor de ti: te inspiran.

Yo me quedo con eso y con la gente que has conocido. Personas con las que has compartido momentos, historias, risas, filias y manías. Bebes de mil fuentes que te empapan y te hacen discurrir. Ves películas y lees libros por tu cuenta, dejando el manuscrito infumable de Historia del cine para después. Y haces esto sin la sensación de estar perdiendo el tiempo, sino aprendiendo de la vida y de otros cerebros que perciben o percibieron el mundo mucho más tiempo que tú y mucho antes; que respiraron en épocas distintas. Sus obras están llenas de sensaciones que nunca dejarán de emanar: ahí reside su magia. Para mí la vida del "hacer nada" primará siempre sobre la de "hacer cosas que parecen importantes" pero que huyen de tu cabeza con la misma rapidez con la que han entrado.

Las vacaciones están para aparcar la rutina y disfrutar de tu familia y tus amigos (muchos estamos de "semi-Erasmus"), sin dejar aparte la realidad de un mundo que sigue sin gustarnos.

Iker -

El problema es que nadie intenta comprender la realidad en la que vive, se limita a vivirla, a hacer las cosas que se le ponen por delante como estudiar, como tener vacaciones. Lo hacen porque les toca, igual que en un momento toca trabajar y en otro descansar. ¡NO HAY VERDADEROS INTERESES! ¡NADIE QUIERE APRENDER SIN RECIBIR NADA A CAMBIO! Es muy triste.
Aprendamos a vivir comprendiendo, para así poder aprender de cada cosa que vivimos.

Almudena -

Ante el tiempo libre la gente tiene medio, nos quejamos continuamente de no tener tiempo para hacer las cosas que queremos y cuando lo tenemos lo desaprovechamos, pero ¿que es aprovechar el tiempo?
Para unos será estar con los amigos, estar explotado de becario o ver una pelicula. Da igual
Y es que se nos olvida lo mas importante, el tiempo es lo que queramos que sea, no se mide por las cosas que hagamos sino por lo que éstas signifiquen para nosotros.
Que nadie te diga lo que tienes que hacer asusta porque es cuando realmente tienes que elegir tu mismo que es lo que quieres.

Sánchez Vigo -

Estar ocioso es nocivo para el ser humano. El que piense lo contrario no pertenece a la especie. El cerebro humano es distinto al animal porque piensa, discurre. Si se interrumpe esta actividad empieza a divagar hasta que se pierde. No es simplemente un problema de "estudiantes universitarios que deciden no hacer nada durante el verano". A veces eso no es malo, siempre que se haga unos pocos días. Al fin y al cabo, cuando terminan las vacaciones esos estudiantes vuelven a su actividad cerebral intensa. El problema se lo encuentran verdaderamente multitud de nuevos jubilados, que de la noche a la mañana se ven de estar toda la vida trabajando a no tener nada que hacer. Durante unos días están bien, pero luego empiezan a aburrirse y no saben que hacer. Algunos saben que no pueden quedarse de brazos cruzaos y se apuntan a actividades culturales, deportivas o creativas pensadas para ellos. Otros cogen el camino opuesto y empiezan a pensar: "si ya no valgo para trabajar es porque ya no valgo para nada". Esto hace que cada vez haya más demencias prematuras.