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J. C. García Fajardo

Nesemu: Ingenios nucleares sueltos por los mares

Acabo de encargar un artículo para el Centro de Colaboraciones Solidarias sobre un tema que me preocupa y hasta me obsesiona: el de los submarinos nucleares como ingenios de destrucción masiva.
La energía nuclear en forma de armas atómicas sólo se ha utilizado en dos ocasiones que bastaron para la disuasión de su uso durante más de medio siglo. Las centrales nucleares para uso civil se extienden cada vez más por el planeta como alternativa para los combustibles fósiles, que no son renovables. Los peligros de esas centrales, por su mal uso, por su deterioro, y ahora cada vez más porque los materiales y las tecnologías con las que fueron construidas están llegando a su fin, suponen una amenaza terrible para las poblaciones de los países en donde han sido construidas. Aunque Chernóbil nos demostró que su capacidad de contamninación no conocía ni respetaba fronteras.
Lo terrible e inexplicable es que los ingenios nucleares que propulsan submarinos surcan todos los mares amenazando no sólo a poblaciones inocentes sino a la fauna y a la flora de los océanos que tardarían una enormidad de tiempo en recuperarse de los efectos de una explosión semejante. Además de que, una vez dispersada en las aguas la radioactividad, ésta centuplicaría sus efectos nocivos hasta extremos inimaginables, entre otros por la cadena trófica.
Si nadie puede construir una central nuclear sin los estudios y permisos pertinentes. Si los efectos nocivos de las mismas afectan principalmente a los habitantes del territorio donde están. Si nos aterran los peligros de aviones cargados de bombas nucleares que surcan los cielos en tiempos de guerra y los países tienen derecho a prohibirles volar por sus espacios aéreos. Si nadie debería de andar caminando o navegando por ahí con un grave factor de riesgo radioactivo...
Los submarinos de propulsión nuclear son una flagrante amenaza para la humanidad y para el medio ambiente que deberían de estar prohibidos por la Comunidad de Naciones por su peligro indiscriminado de destrucción incontrolada.
El tema es apasionante para un debate serio. Por eso he encargado ese trabajo, pero os invito a reflexionar sobre el mismno.

Nesemu

4 comentarios

Anónimo -

Antonio García Fuentes (escritor y Filósofo) -

El gravísimo problema de la humanidad, es siempre LA AMBICIÓN Y EL EGOÍSMO, los que unidos A LA PRISA O VELOCIDAD DE REALIZACIÓN, provoca todas las consecuencias que estamos pagando hoy, con el grado de contaminación PLANETARIA, que se reconoce. Se inventa, se prueba la efectividad EGOÍSTA de lo que sea y se lanza. No hay estudios ni se someten a pruebas exhaustivas los inventos y se dice... "cuando surja el problema ya veremos", o como dijo aquel rey..."después de mí el diluvio". Trabajé con multinacionales y en un laboratorio alemán de cosmética, se preparaba el lanzamiento de la gama de productos para comercializar en Brasil; pues bien, crearon el clima medio y sometieron aquellos cosméticos, a un año de espera para ver como reaccionaban... después, procederían al lanzamiento. Ello ocurría en una gran ciudad Alemana y en 1977; que cada cual interprete: Saludos AGF

Nesemu -

De acuerdo cien por cien. Lo has cogido
N

Hormiguero -

Hasta que no tuvimos la catástrofe del Prestige no nos concienciamos de la peligrosidad de estos barcos monstruosos. Hasta que no ocurra una catástrofe sin precedentes gracias a alguno de estos submarinos tampoco seremos capaces de ver sus graves consecuencias. El problema será cuando nos demos cuenta de lo demoledor que puede llegar a ser un accidente en estos submarinos. Porque quitar chapapote es algo casi simbólico a lo que puede ser cuando pregunten los niños por qué nacieron deformados o por qué no hay peces de colores en el fondo del mar. ¿Para eso fueron inventados los submarinos?