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J. C. García Fajardo

Seres de encuentro

Después de treinta años de enseñanza en la universidad, cada vez me impresiona más la sensación de orfandad, de desamparo y de fragilidad que muestran los jóvenes universitarios, tan provocadores y descarados por fuera, pero en realidad tan necesitados de ser escuchados. Hemos convertido la universidad en una guardería de adultos para atiborrarlos de conocimientos en una demencial tarea impropia de su ser auténtico, de ese compartir los saberes, como la definiera el rey Sabio, hace casi mil años.
Desde siempre, recibo a cada alumno en mi despacho para conocerlos y escucharlos, y tratar de comprender su situación personal. No pocas veces me he sorprendido al escucharles, entre tímidos y ruborizados, que era la primera vez que alguien les preguntaba lo que pensaban, lo que sentían, lo que anhelaban.
No se lamentan ni se quejan, han aprendido a hacer lo que quieren porque quieren lo que hacen. Saberse queridos y necesitados en una relación de inter-independencia, conforma la plenitud de una existencia. Porque los animales existen, pero las personas existen para. Somos seres de encuentro, nudo de relaciones, redes de solidaridad que se comunican por la palabra.
Desde que eran niños los hemos tratado como almacén de seguridades, como corredores para conseguir un título, para tener cultura, virtudes, poder; pues para eso les hemos dado a entender que servían los conocimientos. “No seas vago, haz algo útil, no pierdas el tiempo, tienes que prepararte para ocupar un puesto en la vida, para trabajar”. Como si viviéramos para trabajar, en lugar de trabajar para vivir. Como si el trabajo fuera un castigo, en lugar de un quehacer que tiene que ver con la creación, con la techné que libera en vez de la imposición que esclaviza.
Y todo arranca de una soledad impuesta por una sociedad de consumo, de prisas y de competitividad regida por la funesta máxima de “cuanto más, mejor”, en vez de “cuanto mejor, más”. Es la nueva moral que proclama que no tener es pecado. Es la enajenación por las cosas que nos encadenan y poseen, en vez de liberarnos. Es la sensación de inseguridad que el sistema político ha impuesto para vigilarnos, con el pretexto de guardarnos.
Mi experiencia personal, la más dura de mi extensa vida de docente es percibir la creciente soledad de los jóvenes, la ausencia de los abuelos, de esas personas que hacían la familia más rica que el mero matrimonio y el cada vez menor número de hijos.
La casa cada vez es menos un hogar, espacio de encuentro y de relaciones, de solidaridad y de afectos, que un aparcamiento o una posada en un incierto camino. Se multiplican los electrodomésticos y se incrementa la soledad en un ruido que cada cual lleva a su celda. Por supuesto, con los cascos de sus mp3 conectados a sus orejas.
Tengo para mí que se ha perdido la palabra, el acoger y saberse parte de una tradición en marcha. Ya no hay lugar para los abuelos, para aquella tía que se quedó soltera o para esas personas de las familias que nos visitan, nos atienden y nos cuentan.
El grado de civilización de una sociedad se percibe por el modo de tratar a los niños, a las mujeres y a las personas mayores. El creciente desarraigo, perder las raíces y con ellas las señas de identidad, arranca de haber olvidado que la educación es el arte de saber adaptarse a las circunstancias. Que educar, proviene de educere, no conducir sino sacar lo mejor de cada uno para que pueda ser él mismo, para que sea capaz de alcanzar su plenitud y de quererse en una relación de afecto y de creatividad.
La alarmante soledad de las muchedumbres solitarias conduce a la violencia, a la angustia y a la evasión por medio de otras drogas que las de diseño: las adicciones a sucedáneos de una vida humana en la que necesitamos sabernos queridos y compartir nuestra búsqueda. Quizá, como intuyó Albert Camus, todo consista en cambiar solitario por solidario. No es más que una letra, pero a algunos parece que les cuesta.

José Carlos García Fajardo 

 

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43 comentarios

noemí -

Cada vez la soledad nos inunda más y el pensamiento individualista se hace dominante. Me acuerdo cuando era pequeña y saliamos a jugar a las calles de mi pueblo todos los niños en las tardes de verano. Es una sensación que anhelo, el sentirte acogido y fuerte como grupo dentro de tu mentalidad todavía infantil. Una sensación que no se va a repetir más en la vida, y que se va a perder entre los niños, pues se ha puesto fin a la cultura de la calle, para dar lugar a la "compañía" que te puede dar un ordenador o una consola.

alejandro estrada -

Totalmente de acuerdo, la sociedad en la que vivimos está llena de apariencias y nadie piensa que es lo que realmente vive cada uno de nosotros. Puede que a veces nosotros mismos nos hagamos solitarios ¿porqué?, la respuesta es muy simple. En la sociedad actual predomina el egoísmo y la traición, lo cual hace que nos aislemos, ahora bien, no hay que dejarse llevar por los sentimientos, hay que aprender a ser fuertes y buscar nuestro camino.

Cristina Olivas -

El año pasado leí un libro llamado “la crisis de las identidades” de Claude Dubar. En un principio me pareció un poco alarmista, pues en cada capítulo analizaba un tipo de crisis que en conjunto acababan llevando al individuo a una crisis de identidad. He de reconocer que cada vez le veo más sentido, aunque no comulgue con absolutamente todo lo que se dice.
Los núcleos familiares, que suelen ser uno de los pilares que cimientan la base de las personas, cada vez son más débiles. Actualmente es muy frecuente provenir de una familia desestructurada. Antes, en el caso de desestructuración familiar, el hueco se solía cubrir con la ayuda de los parientes más cercanos: los abuelos, los tíos u otros apoyos externos como los vecinos o los padrinos. Parece que estas uniones se han ido perdiendo y nos hemos ido quedando cada vez más solos.

Belén Lobos Montañés -

En la Antigua Roma la palabra negotium (ahora "NEG-OCIO")tenía una connotación negativa puesto que era la la "negación del ocio", como podemos deducir. El trabajo estaba relegado a los esclavos y la vida contemplativa era la "buena vida", la vida auténtica. Ahora parece que se han invertido los papeles y EL TRABAJO ES EL QUE ESCLAVIZA y el ocio viene "después" y en el tiempo sobrante.
La etimología muchas veces nos hace ver un poco más allá.

Pablinator -

Y como dicen Los celtas cortos "al final siempre la soledad"... pero después de un final siempre hay un principio.

Patricia Perez Camara -

La universidad ha pasado de ser un foco de enseñanza no obligatoria, donde la gente iba a enriquecer su mente, abrir campos desconocidos y disfrutar con lo impartido, a una enseñanza obligatoria donde si no llegas as fracasado, nunca ser nada y la fase obligatoria para tener un buen sueldo en el futuro.
Esto a hecho que el trato que debía haber antes entre profesor y alumno, se aya desvanecido y convertido en una mera transacción de conocimientos como si esto fuera un banco.

Carlos Fernández-Marcote -

Sí sí, todos nuestros abuelos son geniales no lo dudo, pero son precisamente los ancianos que NO son nuestros abuelos los que más necesitan de compañía. Aquellos que no tienen nadie con quien compartir nada.Es sorprendente la cantidad de ancianos que viven y mueren en la más absoluta de las soledades....y en algunos casos en la más absoluta miseria.

Teresa Villar -

He leído el libro del profesor "Encenderé un fuego para tí"y he podido comprobar la diferente concepción que tienen los africanos de la figura del anciano y la que tenemos aquí. Recuerdo como un nativo decía "...en África cuando muere un anciano se pierde una biblioteca" Es hermosa esa afección a los ancianos.
En el que llamamos Primer Mundo, los ancianos no tienen cabida como seres activos en la sociedad. La gente se queja porque tiene que pagar las pensiones, porque se quiere ir de vacaciones y el abuelo o la abuela es una carga, porque se pone enfermo y hay que llevarlo de un médico a otro... Nadie los ve como algo positivo. Todos vamos a llegar a esa edad y no hacemos más que cabar buestra propia tumba, pues con la educación ejemplar que les estamos dando a nuestros hijos ¿qué esperamos que ellos hagan con nosotros cuando alcancemos la vejez?
Estamos en una sociedad insolidaria hasta el punto que somos egoístas con nosotros mismos, porque no debemos olvidar que nuestros abuelos y antepasados forman parte de nosotros.

Desde aquí decir que soy afortunada por los abuelos que tengo. Son geniales.

Sara Sequeiro Robledo -

Hermosa frase la de Albert Camus

Silvie -

Las soledad es nuestro peor castigo... y por desgracia muchas circunstancias nos pueden llevar a ella... y como consecuencia de la mentira y de los espejismos que vivimos hoy, muchos se abandonan en ese rincón de soledad sin querer mirar hacia delante... tan solo contemplan ante ellos un muindo de alternativas que le tienen preso en ese rincón ( drogas, alcol etc).
La solidaridad por eso es vital... porq si que es cierto que en algun momento todos nos hemos sentido perdidos... pero quien es ayudado, quien es querido tiene la obligación moral de hacer lo mismo por quienes se abandonan y dejan escapar una vida entera ante sus ojos.

Marta Gálvez Z. -

Yo a mis padres los tengo en Madrid, pero a mis abuelos, tios... los tengo en otra provincia y sólo los veo en vacaciones. Y puedo asegurar que me da mucha envidia de la gente que puede ver a todos sus familiares a menudo, porque yo los momentos que paso con ellos en vacaciones los atesoro como una fortuna. Dicen que el hombre es un animal solitario, pero yo discrepo: quién afirme que no le gusta dar y recibir amor (de familiares, de amigos, de tu pareja...) o se engaña a sí mismo, o es que no ha tenido la oportunidad de comprobar lo maravilloso que es!

Dicen en Moulin Rouge: "The greatest thing you'll ever learn...is just to love, and be loved in return".

Sara Ayllón -

Muchas veces, la soledad es un arma de defensa... aunque, para mí no deja de ser el sentimiento más triste del mundo....sentirse solo... cuando estamos rodeados...

Se echa de menos las Navidades hogareñas, todos sentados alrededor de un árbol jugando al parchís o al bingo... ahora, los jóvenes preferimos salir fuera y como otro sábado cualquiera, ir a una discoteca a bailotear un rato y demás.
Estoy segura, que los que sois de fuera habéis valorado mucho más avuestra gente en estos meses...a mí la universidad me ha servid para darme cuenta de quien está a mi lado, quien se preocpa por mí...aunque no tenga tiempo para ellos, lo entienden y me apoyan...eso es la Amistad....eso es no estar sólo!

FELIZ NAVIDAD!!

Patricia Pérez -

Leer este texto y observarlo desde el punto de vista del alumno de periodismo, es duro ya que es cierto que cada vez se está perdiendo la comunicación entre los seres humanos. Ya ni siquiera existe el buenos días en el portal, ni siquiera el preocuparnos por nuestros vecinos. Pero si ni siquiera nos preocupamos por las personas de nuestro alrededor, jamás lo haremos de extraños. Es bonito escuchar al otro y observar quién es, por qué ha llegado ahí y qué quiere para su futuro. Porque la vida es más que el actuar, es vivirla con los demás.

Leticia -

Yo no estoy de acuerdo. Por lo menos en mi caso, mis abuelos me hablan de su vida, de los libros que han leído y me dan consejos. Me rio mucho cuando veo los cambios respecto al amor, la educación... Desde que estoy en Madrid mi abuelo está buscando noticias por mi pueblo para decirmelas y que pueda contarlas. Es maravilloso.

Diego López -

Tampoco es plan de criminalizar la soledad... No sé si a vosotros os pasa, pero a mí hay momentos en los que prefiero estar solo, para reflexionar, pensar y analizar todo. Pero claro, el problema es cuando esta soledad pasa a ser algo rutinario y no elegido. Todo en la vida es malo en exceso, todo.

Pablete -

La verdad es que quién no ha estado rodeado de gente y se ha sentido solo alguna vez.Nos la pintan como algo a evitar pero,¿La soledad es algo malo?. Yo soy uno de esos que tiene miedo a la soledad. Cuántos errores habré cometido por no haber sabido ser selectivo con mi entorno porque como dice el profesor no es cuanto más mejor si no cuanta más calidad humana tenga tu entorno más te enriquecerá-

jose navareño garrido -

Muchos seres se sienten solos por que quieren, muchas veces cuando estas en casa no te das cuenta de lo que tienes , y cuando te marchas lo hechas de menos. Llevo cuatro años fuera de casa y todavía no me hago a levantarme y no poder dar un beso a mi madre, a no poder discutir con mi hermana y a no poder ver siempre que quiera a mi abuela.
La verdad que si yo tuviera la posibilidad volvería a casa pero por estudios no puede ser asi. Le diría a todo el que vive en su casa, que lo aproveche que cuando y ves solo, si es verdad que tienes libertad pero realmente es como te sientes, solo. Saber que el día de tu cumpleaños todos se reúnen en tu casa para llamarte y hablar todos con tigo, es una sensación dura. Para mi, mi cumpleaños se a convertido en el peor día del año y eso es por que quiero a los míos y lo necesito a mi lado, además nunca los podré comparar con un amigo o una novia, ya que son cosas diferentes. Pero yo lo unico que digo es que me gustaría estar mucho mas tiempo con los mías, asi que disfrutad de los vuestros.

Ya llega la navidad Y por fin me voy a cas jejejejeje

Mamu-in-crestado -

Tus palabras Jose Carlos, dicen mucha verdad. La educacion lo primero que deberia hacer es preocuparse por los educados.Yo he tenido la suerte de haber estudiado en un colegio que premiaba mucho la relacion alumno-profesor, y en el que no podias estar a medias sino que hacian que te entregases. Y como ha dicho Sonia Sanz, meparece que lo mas interesante que he aprendido en mi largo proceso educativo ha sido conocer a profesores que dejando de lado su profesion y docencia optan por un trato con el alumno que favorece cualquier ambito, primero de confianza y entendimiento y a partir de eso estudio e investigacion. A esos profesores que han significado un plus en nuestra enseñanza, gracias.
P.D:A veces tienes en casa a los mejores profesores de la vida

Belén -

Raquel C.M: No creo que seamos seres solitarios, al contrario. De hecho, pienso que muchos de los comentarios que se se han hecho aquí así lo demuestran (están estudiando en otra ciudad, echan de menos a su familia...)
Necesitamos ser independientes, poder tomar decisiones y llevar una vida propia, pero sin dejar de compartirla con los demás. Sin unos, otros no seríamos.

Por mucha tecnología que nos metan en casa, utilizamos Internet para hablar con los amigos, para participar en blogs en los que intercambiar impresiones y usamos el teléfono móvil de última generación para hablar con los demás.

No estamos solos, ni queremos estarlo, aunque a veces lo parezca.

Un abrazo!

Teresa Montesinos -

Es lo peor estar solo. Me vine hace dos meses a Madrid para estudiar y los primeros días lo pasé fatal, el no tener a nadie con quien hablar o quien pasar un momento agradable al llegar a casa...es horrible. Pero en cierto modo me ha servido para darme cuenta de que quiero más, si cabe, a mi familia y de que es lo más importante que tengo.

José Manuel Martínez garcía -

Yo no soporto estar sólo. Necesito a la gente, me es inevitable.Fui unos días en verano a un apartamento que tienen mis padres en la playa, fui sólo...la intención era de quedarme 10 días, pero al cuarto agarré carretera y manta y me vine a Madrid de nuevo.En fin, viva la gente, la hay donde quiera que vas guachi dubi dubi;)

beatriz saez -

la soledad es la peor enfermedad...

Raquel C.M. -

Somos seres solitarios. Gente desconfiada, aprendices a la fuerza de independencia, rodeados de aparatos que hacen nuestra vida tan cómoda que hasta hay veces en las que pensamos que ésta carece de sentido.

Pero... todos sabemos que no nos cambiamos, aunque deberíamos, y que intentamos cumplir con nuestro papel, aunque no siempre lo consigamos.



Buena reflexión.

Ana Carrión Guijarro -

Cada vez más nos vamos despegando de nuestras raíces, sobretodo la gente que estudiamos fuera de nuestra ciudad natal. Muchas veces preferimos estar con nuestros amigos/as, ver la televisión o introducirnos en Internet antes que estar con nuestros padres. No sé si la culpa la tiene la tecnología, nuestro carácter de adolescente o la sociedad en general. Personalmente, me encanta estar con mis padres y muchas veces cuando llega el final del fin de semana sentimos que nos ha "sabido a poco" por ocupar mucho más tiempo con otras personas. Es ahora más que nunca cuando mejor hablo ellos porque es en estos años cuando entendemos muchas cosas de distintas índoles que podemos comentar y ayudarnos. Además en la universidad que es cuando ya somos casi independientes, es emocionalmente cuando más les necesitamos.
Mis abuelos para mí son mi vida, mi abuela es la "jefa" de mi casa y me encanta sentarme en el brasero a charlar con ella. Sentiría mucha tristeza si estas uniones algún día desaparecieran.

Belén -

Creo que el problema es que mucha gente piensa que ser independiente es, irremediablemente, estar solo.

Patricia Bendala -

sin duda la familia ya no es lo que era. Y eso que gracias a Dios no es mi caso,porque tengo varios hermanos y mi madre ya no trabaja fuera de casa. Pero yo creo que nuestra generación no es la peor...sino las que vienen detrás.Yo veo a mi hermano pequeño y me doy cuenta de que su ocio depende de una pantalla(consola,tele,ordenador...)y que el día que se va la luz se encuentra perdido.Veo eso mucho más escandalizante que la situación de los de mi edad.

montoya -

ahora es cuando comprendo a las abuelo y abuelas cuando dicen que los timepos pasados fueron mejores , por desgracia vivimos en un mundo cada vez mas contaminado por la idea de la supervivencia a toda costa , claro esta que te las tendras que apañar tu solo.Parece que nos tratamos a nosotros mismos como robot ¿tenemos que ser perfectos?el hombre por naturaleza es imperfecto pero en el pasado nos hemos apoyado los unos a los otros para conseguir el bien común.Preguntale a un niño que es mas bonito que la amistad ¿te responderá ? creo que no , lo mas importante en el mundo deberia ser la relación humana , por eso somos seres racionales y sociales por definición , no perdamos a nuestros semejantes sin ellos no somos nada en este mundo cada vez mas impuro.

Javi -

No creo que sea un problema de la tan socorrida "sociedad" ni de egoísmo. LA mayoría de nosotros gastamos las horas en el PC porque queremos "chatear" con nuestros amigos, porque tenemos una necesidad de comunicarnos, de preguntar al colega que no vemos en toda la semana cómo le va.
Tal vez las nuevas generaciones estén más centrados en otras cosas que en bajar a la calle a jugar al fútbol con los amigos. Pero los tiempos cambian, y quizás estamos dentro de un proceso de cambio que con el tiempo podremos analizar.

David Gamella Perez -

Más de una vez he escuchado como describían al ser humano como "animal social". Se supone que nuestra sociedad se está desarrollando y nosotros con ella.... si cada vez somos más egoístas e indivualistas... ¿Cómo nos podrán describir en un futuro?? ¿Seremos únicamente animales?

NaDiA -

Yo también soy una persona muy afortunada, porque aún tengo a mis 4 abues,y son el pilar de la familia entera. Siempre considere a mi familia especial, entre la de muchos de mis amigos, conocidos… porque mis papás a pesar de llevar más de 25 años de casados aún siguen juntos y lo mejor es que todavía se aman!!, hoy en día con tantos divorcios esto es un milagro, a demás desde chicos nos enseñaron a mis hermanos y a mí a querernos y respetarnos, porque como dice mi mamá "la familia es lo más importante, cuídense, quiéranse, que lo que le pase a uno le duela y alegre por igual a los 4, porque si ustedes no se preocupan por sus hermanos al de afuera no tiene porque importarle, y si se puede hasta se va alegrar de lo que les pase” Por eso me parece increíble q existan familias en donde los hermanos no se pueden ni ver, y matrimonios q no tienen ni idea de lo q pasa con sus hijos, porque no existe comunicación entre ellos. En mi familia estas fechas son las más importantes, porque nos reunimos todos y comentamos lo más sobresaliente q ha tenido el año para todos, desde pequeña la cena del 24 y 31 han sido mis fechas favoritas del año, por ello hoy q estoy tan lejos de todos me parece el diciembre más triste y solitario de mi vida… me encantaría q todos tuvieran la oportunidad y la bendición q he tenido de tener, amar, ser y sentirse orgulloso de pertenecer a un hogar y una familia.

Gloria García -

Tengo que decir que todo lo que comenta el profesor, en Madrid está multiplicado. Vengo de una ciudad pequeña, Palma de Mallorca, en la que cualquiera que sale a la calle se para mínimo 3 veces a saludar a gente conocida. Aquí en Madrid, con sus dimensiones y distancias, es todo menos familiar. Creo que he tenido suerte y ha coincidido que mi hermano también estudia aquí, al menos no estoy sola. Pero también se que hay mucha gente que no habla con sus hermanos, ni con sus padres, y los abuelos son como unos muebles que están encima de un sillón... Soy afortunada de tener una familia que a la vez es mi amiga y os animo a no desperdiciar ni un segundo al lado de cualquier persona.

Noelia H. -

Nada sigue igual. Las nuevas tecnologías, formas de vida, etc., todo ello se suma en un conjunto que nos parece irresistible. Y aún estamos satisfechos. Ya apenas somos personas hogareñas ni austeras en el sentido de “no a la tecnología“. Ya requerimos la posesión de las nuevas tendencias en el mundo del ocio para no aburrirnos, en lugar de conversar con
la familia, contarles qué tal todo, etc. Pero es lo que nos gusta ¿no?. Y aunque no seamos conscientes de ello, poco a poco cambiamos y nos encontramos más solos. Pero de nuevo lo vuelvo a reiterar: es algo que deseamos, pues sino pondríamos fin. Aunque también algo es cierto: la soledad es necesaria. Es el punto muerto de la vida. Ese silencio al que acudimos cuando algo no nos gusta, cuando algo no nos llena, y meditamos.

“El hombre solitario es una bestia o un Dios”
Aristóteles

Paloma Herrero Ortega -

Lo que más me estremece de esta idea de soledad es que va en un aumento constante. Hoy, se está perdiendo la comunicación familiar, pero dentro de algún tiempo, habrá dejado de existir. Como ella, caerán en el olvido también las conversaciones vanas que podamos tener en una tienda, una parada de autobús o un taxi, pinceladas en nuestro día a día de personas a las que no volveremos a ver; dejaremos de saber qué se sentía cuando un amigo te llamaba para tomar un café. La sociedad pasará a convertirse en un desierto, con palabras vacías de sentido, sin que logren comunicar nada de lo que los individuos guardan en su interior. No se podrán compartir experiencias ni sensaciones. Risas ni lamentos. Tampoco se encontrará entonces el valor que tiene el silencio, si llega a ser lo único que se conoce.
Pero afortunadamente, aún estamos a tiempo de cambiar todo esto. No podemos ver el cambio como algo abstracto e inalcanzable. Está en mano de todos.

Mario Jimenez -

Es cierto que la sociedad actual es más individualista. Está claro. También pienso que a muchos de nosotros nos encantaría tener una familia enorme y que cuando seamos mayores encontrarnos rodeados de nietos, pero las necesidades económicas no nos lo pueden permitir. Esta reflexión puede ser cierta en algunos aspectos pero deberíamos adaptarnos a la situación concreta de cada familia. Conozco un caso particular de una hija única que no ha tenido más remedio que meter a su madre en una residencia que la cuida durante el día ya que está muy enferma. Esto no quiere decir que se hayan perdido los valores de la sabiduría que esa madre siempre podrá aportarla, pero hay que pensar que vivimos en una jungla en donde hay que luchas por alcanzar y mantener la supervivencia. Esa hija tiene que trabajar para sacar a sus hijas adelante, para poder pagar sus estudios. Pero claro, sólo nos fijamos a veces en la frialdad de la hija que se "quita" a su madre de encima. Pensemos un poco más en esa hija que hace lo que puede para adorar a su madre para sobrevivir en la jungla de la sociedad actual. Seamos más humanos, y comprendamos cada situación en cada momento.

Elia Pesquera -

Y no es solo el tema de la familia. Tampoco nos relacionamos con los vecinos. Antiguamente si te pasaba algo todo el vecindario se enteraba. Una vecina mia de enfrente tenía cancer y no me enteré hasta que se curó. No tenia porqué enterarme, pero hay está la cuestión, que ni si quiera me parezca raro el haberlo ignorado...

Berta -

Estoy de acuerdo en que cada vez las personas somos más solitarias, quizás por sentirnos más libres e independientes... Debemos recordar que la soledad es una de las peores "enfermedades". Todo sería más fácil, si como dice Camus, cambiáramos solitario por solidario. Sería genial.

Noelia (Roja) -

Debemos producir servicios para mejorar la calidad de vida de los y las estudiantes, en la perspectiva de procurar la igualdad de oportunidades en el acceso a satisfactores de necesidades básicas de tipo económico, social y de salud, y colaborar al otorgamiento de oportunidades para el desarrollo personal de los y las estudiantes en los ámbitos social y cultural.

Sonia Sanz -

Siempre he pensado que rendía más, que demostraba más en las asignaturas de aquellos profesores que me conocían (estoy hablando desde la primaria hasta ahora), que esperaban algo de mí. Supongo que por esa mezcla de sentirse observado y de no querer defraudar al saber que confiaban en ti.

T. Quiñones -

HOY EN DÍA YA NO SE DAN HÉROES DE NOVELA, PORQUE NO HAY INDIVIDUALISTAS, PORQUE LA INDIVIDUALIDAD SE HA PERDIDO, PORQUE EL HOMBRE ES UN SOLITARIO Y TODOS LOS HOMBRES SON IGUALMENTE SOLITARIOS, SIN DERECHO A LA SOLEDAD INDIVIDUAL, Y FORMAN UNA MASA SOLITARIA, SIN HOMBRES Y SIN HÉROES.
(EL TAMBOR DE HOJALATA)

Elena Merino -

Vengo de comer en casa de mis abuelos. Quiero a mis abuelos más que a nada en este mundo. Mi abuelo todavía me acompaña algunos días a la universidad y luego llama a mi madre por teléfono y le dice que me ha llevado al "cole". Tengo mucha suerte de tenerles tan bien todavía y de haberles tenido tan cerca en todo siempre. Qué ganas...mañana mi abuelo va a preparar migas extremeñas (de esa zona de España procedemos,de Badajoz) para toda la familia. ¿Las habéis probado? A mí me gustan con un huevo frito.

Diego López -

El hecho de que tanto el padre como la madre trabajen mañana y tarde provoca que el niño se encuentre más sólo. Si a eso añadimos que las nuevas tecnologías van dirigidas al disfrute personal y no colectivo. Los niños no salen de casa para jugar al pc, etc... conducen a esa soledad. De todos modos, nuestra generación creo que no es la peor.. las que vienen detrás hay que tenerlas en cuentas. Yo juego al ordenador por internet con amigos, que luego quedo con ellos en la calle para tomarnos una coca-cola.

A veces se echa en falta el pasado, cuando los niños no tenían todo y se las ingeniaban para divertirse en la plaza del barrio.

Marta Gálvez Z. -

Estoy de acuerdo en mucha cosas que ha comentado. Y es verdad que en las familias cada vez hay mas desunión, y que antiguamente la gente de verdad hablaba y se apoyaba. Hoy día impera una atmósfera de egoismo, los lazos se quebran, los familiares no se comunican y la gente nos sentimos solos incluso estando en compañía y la verdad, me apena que sea así.

Carmen Águeda -

Desde luego las sociedades están evolucionando y no siempre a mejor. Quizá en este ir y venir de tareas apremiantes deberíamos paranos a reflexionar acerca de hacia dónde vamos.
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