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J. C. García Fajardo

Retazos de la Luna Azul 026: Hay que fijarse

La primera vez que el Mulá Nasrudín vio un minarete en una mezquita fue cuando su padre lo llevó desde su pueblo a Basora. El niño, al ver al almuédano llamando a la oración desde los cuatro puntos cardinales del alminar, se acercó a la base y le gritó al almuédano “¿Por qué se subió a un árbol tan liso que ahora no sabe cómo bajar? ¡Hay que fijarse,! dice mi padre, y tiene mucha razón”

José Carlos Gª Fajardo

1 comentario

Dorian Gray -

Más razón que un santo, como se suele decir...