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01/12/2005
(Como les había prometido, vamos a aprovechar estos días para darnos un paseo por las raices que desconociamos. Sin mayor pretensión que asombrarnos)
Sin confundir fe con religión o con creencia, es bueno aproximarse al misterio del que surgimos y al que nos encaminamos, cualquiera que sea la forma como lo denominemos. La fe es una apertura a la trascendencia para dar un salto a algo que ni los sentidos justifican ni la razón lo prueba. Dice el filósofo Raimon Panikkar que la fe está asentada en el corazón, como la capacidad de lo infinito. De ahí la absurda división entre creyentes y no creyentes. Como la de fieles e infieles. Se trata de una distinción de poder por la que se descalifica al contrario y se llega a las guerras de religión. La creencia es la formulación de unas ideas hechas por una colectividad en forma de doctrina. Puede perderse cuando esa formulación ya no es coherente para nosotros. La experiencia de lo absoluto suele venir a través de una creencia, aunque no deba ser identificado con ella. De ahí la importancia de conocer las diferentes creencias que han correspondido a las distintas culturas que las han formulado para caer en la cuenta de que toda experiencia religiosa es inédita y que corresponde al individuo formularla. A través del silencio, de la admiración o del camino. Para comprender a las procedentes de diversas culturas y para reconocernos a nosotros mismos. La historia de la humanidad demuestra que existen pueblos sin alfabeto, sin rueda o sin el fuego, pero no sin tradiciones religiosas: desde los enterramientos de los pueblos cazadores del Paleolítico hasta las formulaciones más elementales de las tribus urbanas con sus ritos, códigos e iniciación a los misterios. Ciertas ideas del pensamiento oriental pueden cambiar la visión del mundo a un occidental de mentalidad abierta y modificar su actitud ante la vida. Oriente está a la búsqueda de lo Absoluto, pero no intelectualmente, sino por la experiencia del todo y en especial por medio de la meditación. Como recuerda el teólogo Miret Magdalena, lo espiritual no es un ejercicio sin compromiso, es algo que nos estimula a vivir la experiencia honda del ser humano; porque las ideas no tienen entidad sino en relación con la vida. En Occidente se separa lo intelectual y lo práctico, y la religión se entiende de dos modos: como un reto intelectual que queda en el mundo de las ideas o como una fe que nada tiene que ver con la vida corriente. El fenómeno religioso, continua Miret, ha sido expuesto en sus raíces de diversas maneras que pueden reducirse a tres: Religión viene de religare, unir lo que estaba disperso; es el sentimiento absoluto de estar penetrado por algo más grande que nos trasciende. Es un sentimiento liberador que, en el budismo, llega a decir que la religión honda y abierta no religa a nada dominador sino "desliga" de tanta atadura que nos atenaza para hacernos libres. También puede decirse, con Cicerón, que la palabra religión procede de relegere, releer o reconsiderar, profundizar en el sentido de la vida. O se puede afirmar que viene de reeligere que significa cambiar de vida por otra mejor y más desprendida. Este lenguaje de lo religioso no es un lenguaje filosófico. Sino la definición del ser humano como "hombre simbólico". Lo que significa la religión es casi imposible de expresar de otro modo que no sean el mito y el rito, que es un mito en acción. No se trata ni de panteísmo ni de ateísmo, sino de un panenteísmo: dios en todas las cosas. Todos los signos indican que vivimos el momento para una fertilización mutua: Occidente renunciando al afán misionero y a las agresiones colonialistas, Oriente aceptando la tecnología que puede mejorar sus condiciones materiales y un individualismo activo que redima del fatalismo teocrático. En Oriente, la filosofía no pretende la verdad sino un estado de ánimo, un cambio en el programa del cerebro, no seguir las programaciones del programa racional como en la filosofía occidental. No es información lo que pretende sino transformación. Oriente ve la realidad como un ser único, océano de energía en continua transformación. Aunque conciben la realidad como flujo y cambio perpetuos, no son un caos desordenado, sino evolución con sentido donde todo sucede por mutaciones encauzadas dentro de leyes naturales de movimiento. "Cada copo de nieve cae en su sitio". Como el amor, que no es un depósito, sino un flujo; no un estanque sino una corriente. El amor sólo existe en movimiento y se genera saliendo, no al acumularlo dentro de uno mismo. José Carlos Gª Fajardo
(Esta mañana en clase les cité esta pintada en un a pared de Quito que me conmovió. Como es un tema del que se habla, a veces, sin mucho conocimiento, vaya mi cuarto a espadas.Nesemu) Sorprenden las pintadas con graffitis y chapoteos en las paredes de nuestras ciudades. En muchas películas, como Ciudad de Dios, ya constituyen el principal argumento. Pero desde la violencia, desde la amenaza que representan para el orden que ven amenazado por estas pandillas. Los medios de comunicación han incorporado el tema de los raperos, pandilleros, violencia juvenil y drogas en un magma de difícil inteligencia. ¿O interesa que no se entienda el mensaje que nos están enviando? Tampoco los romanos entendían las señales que les enviaban los bárbaros que padecían la expansión del Imperio. Desde EEUU a Latinoamérica y a las urbes europeas han llegado las bandas, pandillas y las maras (de marabunta). Son diferentes pero con muchos rasgos comunes que tienen que interesarnos si queremos abordar en sus justos términos el problema que plantean. Es preciso tratarlos como sujetos y no como problemas sin rostro a resolver por la policía. Son los invisibles que ahora meten ruido. Organizaciones de la sociedad civil, como Ser Paz, en Ecuador, han aceptado el desafío de “reconstruir ciudadanía apoyándose en las fortalezas que estos grupos tienen, potenciando sus capacidades y formas de expresión, utilizando sus liderazgos, sus formas de cohesión para revertir el proceso marginal de las pandillas para reconstruir el tejido social de la ciudadanía que les los rechaza”. Aspiran a que puedan convertirse en protagonistas de su propia historia mediante su inserción en la sociedad desde las perspectivas culturales que ellos viven. Se trata de revertir los procesos apoyándose en valores que ignoramos. La alarma se produce cuando hemos sabido que los jefes de bandas latinoamericanas han transmitido collares que los identifican a otros jefes constituidos en Europa con sus códigos secretos, sus tatuajes simbólicos, sus lenguajes con los dedos y la posición de las manos y con el cuerpo, con la indumentaria (pantalones anchos caídos, zapatos y colores determinados, corte de pelo, pañuelos y gorras en distintas posturas, percing y lentes) y con bailes como el breakdance. Disponen de estructuras que representan unas culturas ciudadanas que respetan su autoridad y jerarquías, junto con poderosos lazos de fraternidad y de solidaridad entre sus miembros. Hasta la muerte por el grupo, aunque haya que esculpirla con lágrimas negras en las mejillas. Algunos insensatos las equiparan a las muescas en las culatas de los revólveres de los cuatreros del Oeste americano. Sería como calificar de bandidos a los misioneros franciscanos porque iban en grupos con su jerga, su lenguaje, sus ritos, sus vestimentas y su mensaje que rompía el orden establecido. Las maras y pandillas se componen de 20 o 30 miembros sin cadenas de mando ni reglas escritas que se reúnen en parques para conversar, planear y “echar cabeza”. Las naciones son grupos de un centenar de integrantes que obedecen a un jefe, con organización jerárquica y piramidal semejante a la militar y a la religiosa con sus ceremonias de iniciación y el “amor de corazón. Imperios son las naciones sometidas a una autoridad y que respetan una jerarquía con un poder compartido. Son herederos de la cultura HIP HOP proveniente del género Underground. El graffiti tiene un valor artístico y es una explosión de color y de formas que expresan caricaturas, paisajes oníricos y escrituras elaboradas. Chapetear son las letras que se ven en las paredes de los barrios y les sirven para marcar sus territorios. Los analfabetos somos nosotros por ser incapaces de descodificar esos mensajes al ignorar sus polifacéticos lenguajes. Desconocemos el significado de una corona con unos ceros encima, o el de las letras atormentadas o gloriosas que campean en las fachadas. No comprendemos el lenguaje de los dedos, la posición de las manos, el significado de esa ropa colocada de tal o cual manera. No somos capaces de escuchar el grito de soledad que nos envían desde sus fraternidades construidas como las antiguas comunidades en territorio extraño. Son jóvenes entre 13 y 30 años, muchos de los cuales pertenecen a una misma familia entre sí y han huido de un entorno hostil. Rompieron los mecanismos usuales de integración en la sociedad educación y trabajo-, después vino la separación afectiva y el desapego a su propia vida. Los jóvenes son espejo de la sociedad en la que viven, reflejan sus problemas y devuelven una imagen que no queremos ver. Son productos de una sociedad violenta, conflictiva y a veces inhumana en la que sobreviven los más crueles o los más hipócritas. Por eso responden con violencia, afirmándose en comunidades que les dan seguridad y afecto que ocultan con ademanes guerreros pero que expresan con naturalidad en sus bailes y reuniones privadas. Las bandas son comunidades emocionales de víctimas que se convierten en victimarios. De ahí la actitud positiva de Organizaciones como Ser Paz para recoger el desafío de estos jóvenes. Parten de elementos que se encuentran en las mismas bandas para una acción desde lo cultural y sacarlos de la clandestinidad, e integrarlos en la sociedad para que aporten sus valores. Buscan apoyarse en los liderazgos existentes y en la capacidad de convocatoria que los grupos tienen. Asumen que el respeto a la autoridad y al orden jerárquico que los jóvenes viven en sus organizaciones puede derivar a liderazgos positivos si se realiza un trabajo adecuado. Ante la creatividad demostrada en sus vestidos, bailes y pinturas ellos mismos pueden proporcionar los elementos para generar propuestas creativas en cerámicas, decoraciones, ropas y bisutería. La generación de espacios donde puedan demostrar sus habilidades les daría la posibilidad de salir de la clandestinidad y hacerse visibles desde la propuesta y nos desde la confrontación. Valoran la capacidad de adaptación, que les puede llevar a actividades lúdicas y técnicas ligadas al diseño, al marketing. El sentido de lo erótico, del valor y la expresividad del cuerpo puede llevar a nuevas formas de relación en un mundo competitivo del que la caricia está ausente y la ternura desterrada. Rescatar el valor de los afectos que la pandilla tiene para sus miembros. Nosotros les abrimos nuestras páginas porque recordamos aquel graffiti, en una pared de Quito, “Siempre voy a volver, mantengan prendida una luz” Los conocí en Guayaquil y tuve ocasión de charlar mucho con Nelsa Curbelo, propuesta para el Nobel de la Paz, que trabaja con ellos y que es un mar de sav¡duría. Vivio una semana en nuestra casa y fue una esxperiencia inolvidable. Regresará y la llevaré de nuevo a la universidad. Por favor, sean prudentes en los post, estamos en fase de aprender y corremos el riesgo de actuar movidos por reacciones confundidas. El tema es complejo. No son ángeles, tampoco demonios... pero son el simbolo de una realidad que al menos a mi, todavía se me escapa. Tratemos de descodificar, de acercarnos con prudencia, de no simplificar porque no tnemos las claves, todavía. Pero el tema es una realidad preocupante en nuestras sociedades urbanas del mundo "rico", en el cual ellos se encuentran desarraigados y corren el enorme riesgo de sentirse superfluos. José Carlos Gª Fajardo
02/12/2005
cada año se conmemora el Día del Voluntariado Social. Como dijo Pérez de Cuéllar, Secretario general de ONU,"Los voluntarios sociales son mensajeros de paz que roban unas horas a su tiempo para ayudar a que los demás se ayuden a sí mismos". El auge del voluntariado social es uno de los síntomas de una transformación ante unos modelos de vida injustos. Los datos de la ciencia, la experiencia de la peripecia de los pueblos, el creciente diálogo intercultural están presentes gracias al desarrollo de las comunicaciones que nos permiten ser testigos del ocaso de unos modelos de desarrollo que, junto al mito del progreso ilimitado, han llegado a un punto de saturación sin retorno porque ha alcanzado el techo de su contradicción. Ignorarlo es no saber escrutar los signos de los tiempos, y silenciarlo es convertirse en cómplices. Algo no va bien cuando la vida se transforma en espera, muchas veces sin esperanza. Lo malo es cuando no se actúa por temor a equivocarse o por creerse incapaz de hacer algo por los demás. Durante mucho tiempo nos han presentado como personas extraordinarias a aquellas que supieron ayudar a otros. Son seres como nosotros que supieron descubrir la radical indigencia de toda criatura y comprendieron que, en el reconocimiento de la propia debilidad, están las raíces de la auténtica fortaleza. Un día comprendemos que nos agobiábamos por problemas que dejaban de serlo ante las desgracias que se descubren cuando nos asomamos a los umbrales de la marginación. Uno se pasma de haber pasado tantos años junto al dolor y junto a la soledad de los que estaban ahí, "a la vuelta de la esquina". La gota que se sabe océano tiene una actitud radicalmente distinta a las de las gentes manipuladas por el consumismo, la inseguridad y el miedo. No hay que calentarse la cabeza buscando ocasiones extraordinarias para hacer cosas grandes que quizá nunca lleguen. No existen límites de edad, de sexo o de condición social para practicar la solidaridad. Lo que importa es echarse a andar y sentir la pasión por la justicia. Residencias de ancianos, hospitales, hogares para niños, hogares de discapacitados, clínicas psiquiátricas, comedores para transeúntes y personas sin hogar... es inmensa la lista de posibilidades. Sólo hay que animarse y se da uno cuenta de que es más fácil de lo que suponíamos. Nunca es tarde para comenzar porque hoy es siempre, todavía. Siempre se pueden sacar dos horas a la semana para ayudar a los demás. Así podremos ser fieles a esa cita con lo mejor de nosotros mismos: el que nos necesita y se agarra a la mano que le tendemos, abierta y frágil, pero generosa. José Carlos Gª Fajardo El viajero que llegue a India con mentalidad occidental encontrará una "religión llena de dioses", de los cuales los más conocidos son Brahma, Visnú y Siva, la Trinidad hindú. Pero esto nada tiene que ver con la realidad. En India, más que panteísmo existe un panenteísmo. La divinidad lo es todo en todas las cosas. Lo que los extraños llaman dioses no son más que aspectos del único Dios que está en nosotros, y "en el que vivimos, nos movemos y somos", como escribiría San Pablo mil años después. "El hinduismo no es una religión -dice el filósofo Raimon Panikkar- ni una doctrina, ni siquiera una esencia: es aquello que queda cuando se excluye todo lo demás. En términos occidentales, el hinduismo es una ex-sistencia", una actitud que nos abre a las puertas del conocimiento mediante el silencio y la quietud. Aunque haya deformaciones populares con templos, ritos e imágenes, es una manera de considerar las cosas y la propia vida. Ni hay un dogma establecido ni un clero organizado. De los 750 millones de hindúes que hay en el mundo, unos 700 viven en India. Es la tercera "creencia" del mundo, después del cristianismo con 1500 millones y el islamismo con 1.000 millones. En India también viven 150 millones de musulmanes, 15 millones de sijs y dos millones de seguidores del jainismo, aparte de minorías cristianas y budistas. Sus libros sagrados más conocidos son los Vedas. El Rig- Veda fue escrito hace más de tres mil años. Muy popular es la Bhagavad- Gita, una de las epopeyas más hermosas de la literatura universal. Es El canto del Señor que recoge las enseñanzas del "dios" Krishna, un avatar de la divinidad, una de tantas manifestaciones del Absoluto inefable. Nada de dioses personales que serían ídolos. Por eso, pueden reconocer a Buda y a Cristo como avatares de la divinidad. Los cuatro conceptos fundamentales del hinduismo son: karma, maya, nirvana y yoga. Karma es la ley de la causa y del efecto encadenados entre sí porque todo está inter relacionado. Es la justicia inmanente del mundo. Maya es ilusión de las interpretaciones de la realidad porque desde pequeños nos hemos desconectado de lo real. Nirvana es la liberación de la ignorancia. El anhelado despertar a la realidad real, que se alcanza por medio de técnicas adecuadas. Yoga, un método psicofísico encaminado a un retorno sobre sí mismo, trabajando sobre la mente con la respiración. Su difusor por medio de los Aforismos, a comienzos de nuestra era, fue el indio Patanjali que lo definió como "la tranquilidad de los movimientos del mundo exterior". Para esa auto realización hay que unificar el espíritu y abolir la dispersión. Ramakrishna, maestro que enseñó en Occidente, afirma que "a través del yoga, un hindú se vuelve mejor hindú, un cristiano mejor cristiano, un musulmán mejor musulmán y un judío mejor judío". Su discípulo Vivekanada, añade que "se puede practicar el yoga lo mismo si se es teísta que ateo, agnóstico o seguidor del Vedanta, cristiano o musulmán". Hay diversas clases de yoga pero todas consisten en adoptar ciertas posturas; respirar y aquietar la mente. Hay caminos morales: no violencia activa; veracidad; respetar al otro; ser puro o auténtico y ser desprendido. Dhyana es la meditación y Samhadi es la plenitud que todos podemos alcanzar, aquí y no en un hipotético futuro. Dice el gran sabio de las religiones, Mircea Eliade, que en la Bhagavad-Gita está la clave de la bóveda del hinduismo, la síntesis del espíritu hindú y de todos sus caminos. El gran problema era si, para encontrar el sentido de la existencia, sería preciso abandonar la sociedad como los yoguis o dedicarse a la devoción. Krishna revela que todos pueden encontrar el sentido de la existencia superando esta nada de ilusiones y de pruebas con tal de que no se persiga un objetivo personal, de que no se actúe por odio, ira o codicia. Si se renuncia al fruto de sus actos. Así se supera el ciclo del karma, de causa y efecto. En La prueba del laberinto Mircea Eliade escribe: "Lo sagrado no es una etapa en la historia de la conciencia, sino un elemento de la estructura de esa misma conciencia. En los grados más arcaicos de la cultura, vivir como ser humano es ya en sí mismo un acto religioso, puesto que la alimentación, la vida sexual y el trabajo poseen un valor sacramental. La experiencia de lo sagrado es inherente al modo de ser del hombre en el mundo" Al final de sus días, como director del Departamento de Historia de las Religiones en la Universidad de Chicago, afirmaba: "Estoy seguro de que las formas futuras de la experiencia religiosa serán completamente distintas de las que ya conocemos en el cristianismo, en el judaísmo, en el Islam, que ya están fosilizadas, desvirtuadas, vacías de sentido. Habrá otras expresiones. La gran sorpresa es siempre la libertad del espíritu, su creatividad" Porque lo sagrado es la revelación de la realidad, el encuentro con lo que nos salva al dar sentido a nuestra existencia. Es "la contemplación del cielo inmenso lo que revela al hombre la trascendencia, lo sagrado". Se lee en el Katha Upanishad "Esta serena quietud de los sentidos se llama Yoga. Hay que estar muy atento, porque Yoga viene y se va" como humo que flota ocioso hacia el cielo, o los copos de nieve cayendo cada uno en su sitio. Occidente busca la verdad por medio de la razón. En Oriente saben que, más allá de la razón, hay otro nivel de conciencia que es posible despertar. Occidente pone el Paraíso después de la vida, Oriente lo pone aquí y ahora. Mientras que en uno se va desde la vida hacia la muerte, el otro proclama el paso de la muerte hacia la vida. En este valle de lágrimas puede brotar el Jardín del Edén. Viajó un discípulo para visitar a su maestro, llamó a su puerta y éste preguntó "¿Quién eres?" "Soy yo" "Vete, no te conozco". Volvió varios días e hizo la misma pregunta, respondiendo ambos lo mismo que la primera vez. Se preguntaba el discípulo si habría olvidado la doctrina del maestro hasta que cayó en la cuenta de su error. Regresó junto a su maestro que de nuevo le preguntó "¿Quién eres?" El discípulo respondió "Soy tú" "Pasa entonces", respondió el maestro. La vida no contesta nunca con palabras, sino con la misma cosa que preguntamos. José Carlos Gª Fajardo Juan José Millás es un articulista de primera, sabe poner el dedo en la llaga, por eso lo reproduzco con respeto. Máxime cuando la citada Cumbre se había convocado sobre todo para promover el diálogo y el desarrollo entre ambas orillas. La Mano que mece la cuna, aún sin hacerse presente, redujo todo una vez más a una cuestión de terrorismo. No es eso, no es eso: es lajusticia social, el bienestar social, la paz que procede de la justicia. No se trata de que todo esté tranquilo, aunque sea a fuerza de trancazos, si no de que las personas puedan vivir bien. Non est quod vivant sed quod bene vivant . Nesemu Definiciones La Cumbre Euromediterránea de Barcelona concluyó con una condena sin paliativos al terrorismo. El problema es que sus participantes no se pusieron de acuerdo sobre el significado del término. Tampoco es que se movieran en una ignorancia absoluta. Todo el mundo sabe, por ejemplo, que secuestrar un avión y lanzarlo contra un edificio habitado es un ejercicio de terrorismo (y de los más salvajes, para decirlo todo). Hay cosas, en fin, que saltan a la vista. El problema es cuando desciendes a los matices. ¿Es terrorismo, por ejemplo, invadir un país bajo la coartada de que representa una amenaza que luego se demuestra falsa? ¿Es terrorismo emplear armas de destrucción masiva, como el napalm o alguna o sus numerosas variantes, contra la población civil de una localidad del país indebidamente atacado? ¿Se podría calificar de terrorista, pongamos por caso, la entrada en Faluya? ¿Es terrorismo secuestrar a personas y recluirlas en limbos legales como Guantánamo? ¿Es terrorismo la tortura? ¿Son terroristas las cárceles secretas denunciadas por la prensa norteamericana? ¿Es terrorismo resistirse a la invasión de una potencia extranjera? ¿De qué hablamos cuando hablamos de terrorismo? A la Cumbre Euromediterránea de Barcelona no fueron invitados (al menos que uno sepa) académicos, ni lingüistas ni filósofos. Estos profesionales habrían ofrecido con mucho gusto a los políticos una buena definición de terrorismo. "Pero es que nosotros necesitamos una definición a la carta, es decir, una definición que no nos incluya". Si a Al Capone le hubieran pedido una definición de gánster, habría solicitado lo mismo. Es muy humano. Y ahí está el problema. La definición de gallina incluye a todas las gallinas, y la de mesa, a todas las mesas, y la de hombre, a todos los hombres. La de terrorismo, inevitablemente, incluiría todos los terrorismos. La definición es un invento diabólico, porque explica el significado de las palabras con la exactitud con la que un cronómetro divide en 60 partes un segundo. La definición es un arma de destrucción masiva de la mentira, del engaño. Hay una solución, y es calificar de terrorista la definición de terrorista. Todo se andará. Juan José Millás
A pesar de su tamaño, me resisto a dejar de compartir esta reflexión del sabio Prof. Ulrich Beck. A ella me referí en clase. Nadie puede ser superfluo. Nesemu Las lentes conceptuales para comprender la nación están cambiando. No basta con limitarse a Francia para localizar las causas de la quema de los suburbios franceses, ni sirven los conceptos en principio incuestionables de "desempleo", "pobreza" y "jóvenes inmigrantes". De hecho, se está produciendo un nuevo tipo de conflicto del siglo XXI. La pregunta clave es la siguiente: ¿qué ocurre con los que quedan excluidos del maravilloso nuevo mundo de la globalización? La globalización económica ha llevado a una división del planeta que ha quebrado las fronteras nacionales, con lo que han aparecido centros muy industrializados de crecimiento acelerado al lado de desiertos improductivos, y éstos no están sólo "ahí fuera" en África, sino también en Nueva York, París, Roma, Madrid y Berlín. África está en todas partes. Se ha convertido en un símbolo de la exclusión. Hay un África real y muchas otras metafóricas en Asia y en Suramérica, pero también en las metrópolis europeas donde las desigualdades del planeta en su tendencia globalizada y local van dejando su impronta tan particular. Y las definiciones de "pobre" y "rico", que parecían eternas, se están transformando. Los ricos de antes necesitaban a los pobres para convertirse en ricos. Los nuevos ricos de la globalización ya no necesitan a los pobres. Por eso los jóvenes franceses son inmigrantes africanos y árabes que soportan, además de la pobreza y del desempleo, una vida sin horizontes en los suburbios de las grandes metrópolis. Porque las nociones de "pobreza" y de "desempleo", tal como nosotros las entendemos, proceden de las tensiones de poder de la sociedad de clases propia de un Estado nacional. Es de suponer que, para grupos cada vez más extensos de la población a lo ancho del planeta, es cada vez menos válido que la pobreza es una consecuencia de la explotación y que en este sentido ésta sea útil -la pobreza de unos crea la riqueza de otros-. Esta premisa histórica se ha roto. A la sombra de la globalización económica, cada vez más personas se encuentran en una situación de desesperación sin salida cuya característica principal es -y esto corta la respiración- que sencillamente ya no son necesarios. Ya no forman un "ejército en la reserva" (tal como los denominaba Marx) que presiona sobre el precio de la fuerza de trabajo humano. La economía también crece sin su contribución. Los gobernantes también son elegidos sin sus votos. Los jóvenes "superfluos" son ciudadanos sobre el papel, pero en realidad son no-ciudadanos y por ello una acusación viviente a todos los demás. También quedan fuera del mundo de las reivindicaciones de los trabajadores. ¿Qué son para la sociedad? "¡Un factor de gastos!". La "poca utilidad" que les queda es que se mueven por el odio y una violencia sin sentido; al final incluso provocan destrozos, y con este drama real que asusta a los ciudadanos ofrecen a los movimientos y políticos de derechas la posibilidad de destacarse. En Alemania, pero también en muchos otros países, se cree de manera realmente obsesiva que hay que buscar las causas que llevan a los jóvenes inmigrantes alborotadores a la violencia en las tradiciones culturales de origen de estos inmigrantes y en su religión. Los estudios empíricos sobre esta cuestión, realizados por excelentes sociólogos, demuestran lo contrario: no se trata de los inmigrantes que no se han integrado, sino de los que sí lo han hecho. Mejor dicho: hay una contradicción entre la asimilación cultural y la marginación social de estos jóvenes, que alimenta su odio y su predisposición a la violencia. Pues no se trata precisamente de inmigrantes anclados en su cultura de origen, sino de jóvenes con pasaporte francés, que hablan perfectamente el francés y que han pasado por el sistema escolar francés, pero a los que, al mismo tiempo, la sociedad francesa de la igualdad los ha marginado en auténticos guetos "superfluos" en la periferia de las grandes ciudades. Los deseos y las opiniones de estos jóvenes asimilados cuyos padres eran inmigrantes, apenas se distinguen de los de los grupos de la misma edad de sus países de origen. Al contrario: están bastante cerca de ellos, y precisamente por ello se aprecia el racismo que hay en la marginación de estos grupos de jóvenes heterogéneos tan terriblemente agrios y, por lo demás, tan escandalosos. Se puede formular con una paradoja: una escasa integración de la generación de los padres desactiva los problemas y los conflictos, y una buena integración de la generación de los hijos los agrava. Los padres de los jóvenes alborotadores, que emigraron del norte de África y que siguen vinculados a su lugar de origen, compensan su integración escasa y la discriminación abierta con el ascenso social que, a pesar de todo, han vivido. Aceptan su condición de marginados mejor que sus hijos, quienes han perdido el contacto con el lugar de origen africano, y ahora, heridos en su dignidad de franceses, están creando su propio folclore con una "Intifada francesa". Esto explica que los jóvenes actores de la revuelta de los suburbios se refieran a su situación en términos de dignidad, derechos humanos y marginación. Pero de manera sorprendente no se refieren en absoluto al trabajo, aunque no tengan. Las élites de la economía y de la política no desisten de la idea de pleno empleo. Por consiguiente, les afecta un extraño daltonismo que les impide medir la dimensión de la desesperación que se extiende en los guetos superfluos, los cuales se ven aislados de una vida segura y ordenada mediante un trabajo remunerado. Tanto los partidos de la izquierda como los de la derecha, los nuevos y los viejos socialdemócratas, los neoliberales y los nostálgicos del Estado social no quieren admitir que en un contexto de aumento del desempleo hace tiempo que el trabajo ha pasado de ser un "gran integrador" a convertirse en un mecanismo de marginación. Evidentemente, es falso afirmar que no hay suficiente para todo el mundo, pero el trabajo que antaño creaba seguridades que se consideraban adquiridas disminuye rápidamente, incluso detrás de la fachada del pleno empleo. Por todas partes hay nuevas formas de desempleo oculto. Algunos lo llaman ’1euro job’; otros, ’formación’, y aun otros, ’hacerse autónomo’. La verdadera miseria se manifiesta en el último eslabón de la jerarquía de la formación: los trabajos para jóvenes con un título educativo de bajo nivel o sin título alguno se convierten en trabajos automatizados o se ponen a salvo en países con sueldos más bajos. Por eso, en toda Europa la escuela primaria amenaza con convertirse en el muro del gueto, tras el que los grupos con un estatus más bajo quedan atrapados en el desempleo permanente y la ayuda social. La formación, que de manera previsible acaba siendo "superflua", se convierte en foco de "violencia molecular" (Enzensberger) que ya sólo persigue complacerse a sí misma. Pero la política y la economía, influenciadas por la ortodoxia del pleno empleo, se olvidan de la pregunta clave: ¿cómo pueden las personas llevar una vida razonable si no encuentran un empleo? La intranquilidad que en toda Europa han causado las llamas nocturnas de París se traduce en la siguiente inquietud: ¿tenemos que contar con que a partir de ahora, además del peligro de atentados terroristas, existirá el peligro de incendios intencionados y que ello se convertirá en una constante de la vida cotidiana y del debate político? Nadie puede hoy responder a ello. Pero puede tener sentido contrastarlo con la historia relativamente exitosa de Alemania. Aunque en la monotonía del malestar alemán el multiculturalismo se haya dado mil veces por muerto, existe en Alemania una extensa clase media turco-alemana que crea puestos de trabajo. Aquí el título escolar tampoco facilita ningún trabajo. Pero los jóvenes que se ven afectados no son de color, no viven apretujados en pisos lóbregos y son heterogéneos: hijos de expatriados, turcos que se han criado en Alemania y jóvenes alemanes sin trabajo cuya rabia se concentra contra todo lo "extranjero" (también contra los hijos de expatriados y de turcos alemanes).Por eso mismo no hay que cambiar las soluciones políticas -quizá habría que introducir la "discriminación positiva", así como la contratación selectiva de profesores, policías, trabajadores sociales conocedores de la inmigración-, porque en el fondo se trata de un conflicto de reconocimiento cultural. Los conflictos de reconocimiento son juegos de sumas positivas en los que todos pueden salir ganando, distinto de los conflictos de reparto material, en el que uno sale ganando cuando el otro pierde. Pero esto supone un cambio automático de la propia imagen de la sociedad mayoritaria. Ocurre lo contrario: que el racismo inocente de los falsos conceptos es tan evidente que nadie se da cuenta de él. Se habla de inmigrantes, pero nos olvidamos de que son franceses. Se pone en el punto de mira al islam, pero se ignora que a muchos de los incendiarios les importa un bledo la religión. Se evoca la importancia del origen y no se quiere admitir que las llamas surgen del haber nacido aquí, de la exitosa asimilación y precisamente de la Égalité que han interiorizado. Se trata de una sublevación airada típicamente francesa contra la dignidad herida de los superfluos y a favor del derecho a ser iguales y diferentes. Lo mínimo para reconocerles sería que la superficie incendiada del odio que amenaza con declararse en todo el mundo no se minimizara rebajándola a la categoría de zombi. Pero esto ya parece que es pedir demasiado. (Ulrich Beck es profesor de Sociología en la Universidad de Múnich.)
03/12/2005
Descalzarse y encender varillas de incienso, juntar las manos y postrarse en silencio, desde el vacío, porque llegamos arrastrando nubes de gloria, dice Wordsworth, mientras Hopkins señala que la más cara frescura vive en lo hondo de las cosas. Pretender escribir sobre el Tao es desconocer el Tao y, sin embargo, no hay realidad fuera del Tao, por eso, quien sabe, no habla y quien habla, no sabe. Sin límites ni substancia, sin adjetivos ni definición, sin arriba ni abajo, sin adentro ni afuera, sin bueno ni malo, justo o injusto, yang o jin, la mayor felicidad consiste en no hacer nada para obtener la felicidad porque el gozo perfecto es carecer de él. Si uno está en armonía con el Tao –el Tao cósmico, el que no puede nombrarse -, la respuesta llegará cuando llegue el momento de actuar pues uno actuará con arreglo al modo espontáneo del wu wei que, según Merton, es el modo de acción propio del Tao y es la fuente de todo bien, hacer sin hacer y plegarse a la naturaleza de las cosas sabiéndose uno con ellas. Acercarse a los textos sagrados del I Ching, o libro de las mutaciones; al Tao Te King, de Lao Tsé; a El Camino, de Chuang- Tzú; o a las obras de Li- Chi o de Lie-Tzu, es abismarse en la esencia del pensamiento taoísta que, como el sabor del té, no puede explicarse pero puede alcanzarse. Y saber cuando detenerse. Algo pueden ayudar los poetas tang, Li Po, Tu Fu, Po Chu-Li o adecuar la respiración ante los paisajistas chinos en su anhelo de captar los ritmos vitales porque la estética china es animista y busca medios de unión con la naturaleza. El Taoísmo adquiere una enorme relevancia en nuestro tiempo porque puede resolver la crisis ecológica creada por la visión de antagonismo a la naturaleza del pensamiento judeo-cristiano que pretendió dominarla, y ayudarnos a recuperar el contacto con los ritmos de la naturaleza y con el fluir de las energías en el cuerpo. Lo que el Zen denominará recuperar el rostro originario, la identidad perdida. El Taoísmo es el sistema filosófico y religioso fundamental en China. Su fundación se suele atribuir al maestro Lao-Tsé que vivió hacia el siglo V antes de Cristo y fue contemporáneo de Confucio y de Chuang-Tsé. En realidad, el Tao Te King es una recopilación de aforismos de épocas diversas atribuidos a un bibliotecario de la corte imperial de los Cheu que, hastiado de la decadencia de las costumbres, se alejó hacia Occidente montado sobre un carabao azul. Cuenta la tradición que al guardián de la frontera, seguidor suyo, le dejó como recuerdo el famoso tratado, en 5.000 caracteres, Tao Te King o Tratado sobre el Tao y el Te, o sobre el Supremo Ser inefable y sobre la virtud que hace al hombre prudente para andar el Camino. Algunos de sus seguidores aventuraron que el Maestro, o más bien su doctrina, se dirigió hacia la India y que su doctrina habría influido en el Budismo. Como posteriormente éste llegará desde la India y, en contacto con el Taoísmo, dará lugar al Chang que, más adelante, en contacto con el Sintoísmo, dará lugar al Zen en el Japón. Pocas lecturas habrá superiores al Tao Te King y a El Camino de Chuang Tzú. Podría eliminarse gran parte de la literatura universal sin que la echáramos de menos si podemos gustar con la punta de la lengua la sabiduría del Tao, nada digamos si acertamos a tragarla. El Taoísmo, como otras profundas sabidurías, admite que lo real es, en el fondo, Uno: hay un principio de orden y de unidad que es misterioso e inefable, trascendente e inmanente, al que por no saber su auténtico nombre, sólo lo llamamos Tao, o el Camino. Hay algo que lo contiene todo. Es antes que el cielo y la tierra, es inmóvil, incorpóreo, en sí, inalterable, lo penetra todo, por siempre moviéndose. De modo que puede actuar como Madre de todas las cosas. Si ha de ser nombrado, que su nombre sea Grande. La grandeza significa seguir adelante, seguir adelante significa llegar lejos, y llegar lejos significa regresar. El Taoísmo es la realidad suprema que reabsorbe todas las contradicciones, es principio de liberación para quien lo capta. El hombre del Tao escapa al mundo ilusorio y alcanza la plenitud. Después de la época de los emperadores Han, se constituyó el Taoísmo religioso. Por desgracia, posteriormente se mezclaron prácticas mágicas y supersticiones populares que lo desvirtuaron. Pero su esencia está ahí, aquí, en el silencio, en el vacío, en el ritmo y en el caminante que se sabe Camino, Verdad y Vida. Como dirá el shivaísmo de Cachemira, el secreto es que no hay secreto por eso, saberse Krishna, Buda, Tao, Cristo es saberse necesario como el hueco vacío del eje en donde confluyen los radios de la rueda, o el vacío que da su ser a la olla de arcilla, o el de las puertas y ventanas que se lo dan a la casa. El Taoísmo excluye el concepto de Ley, tan querido para Confucio y no digamos para el Judaísmo, y prefiere el de Orden, como ritmo que armoniza una infinidad de ritmos menores. Su concepto clave es el de Estructura. Es un pensamiento asociativo o coordinativo que reemplaza a la idea de causalidad, como señalan Granet y Wilheim, recogidos por Needham en su monumental obra Ciencia y Civilización en China. Las cosas están relacionadas, más que causadas, el pensamiento chino desarrolló el aspecto orgánico, visualizando el universo como una jerarquía de partes y todos, infundidos por una armonía de voluntades. El sabio ve todas las cosas a la luz de la intuición. Está en el centro del círculo y ahí se mantiene mientras el sí y el no se persiguen en torno a la circunferencia. Los hombres verdaderos no tenían miedo cuando se encontraban solos en sus puntos de vista... respiraban profundamente desde los talones. José Carlos Gª Fajardo (para Daniel, con afecto)
Espléndido reportaje de Ana Alfageme sobre el Informe del Inserso 'Las personas mayores en España,publicado en El País.Causa rubor, indignación y mueve al compromiso mientras se urge a la Administración a que resuelva estas lacerantes injusticias. No es justo que en un país rico y desarrollado como el nuestro se den estos casos. Contra esto sí que merece echarse a la calle y exigir a nuestros políticos que cesen de babear y de ladrar en Las Cortes y cumplan sus compromisos elctorales. El PSOE había prometido servicio de teleasistencia para 1.200.000 personas mientras que sólo alcanza a unas 150.000. También se había comprometido a que 850.000 personas recibieran ayuda en sus casas y sólo han llegado a unas 250.000. En el Informe del Inserso sobre los mayores se resalta que los servicio sociales sólo atienden al 9,4% de la población, algo más de 600.000 personas. Esto es lo que debe preocuparnos y no otras cosas que parece que amenazan con que van a destrozar España. Una nación se destroza cuando no atiende a sus mayores y permite que sufran en soledad y en tristeza sus últimos años. Para mí, esto sí que atenta a los principios fundamentales de la Constitución y del sentido común. Mientras tanto, no podemos quedarnos en el grito, la protesta y la denuncia si podemos transformar la indignación en compromiso. ¿Cómo salir del agujero? Subir las pensiones, gastar más en servicios de asistencia a los mayores y expandir el voluntariado social, responde el Informe del Inserso. Aquí sí que podemos comprometernos: Existen Instituciones de la sociedad civil, ONG, bien preparadas para formar un auténtico voluntariado, ponerlo en contacto con ancianos que piden ese servicio (otros muchos ni se atreven, porque creen que no lo merecen), sostenerlos y apoyarlos ¿Quién no puede dedicar dos horas a la semana a visitar a un anciano al que luego hace alguna llamadita de un par de minutos durante la semana? No es difícil, basta querer y dejarse ayudar. Este blog, no es imparcial sino comprometido dido con la causa de la justicia social, Véase el banner en un lado de la página inicial. Repito, hay muchas organizaciones serias y responsables pero yo al menos conozco una, en Donoso Cortés 65, donde los viernes a las 5 de la tarde explican lo que se puede hacer por los más necesitados, dónde, cómo y cuándo. Me consta que lo hacen bien y es justo ofrecer estos servicios para que, como dice Albert Camus, nuestros hijos no tengan que avergonzarse de nosotros porque, habiendo podido tanto, nos atrevimos a tan poco. Nesemu Mujer. Mayor. Sola. Y Pobre Una de cada tres españolas con más de 65 años vive en la pobreza Inocencia vive en una casa sin baño, y se viste con la ropa que le dan las vecinas. El piso sin ascensor donde Josefa pasa las noches en blanco, deseando morir, es de su hija. Las dos han sobrepasado los 80 años y viven solas. Cobran alrededor de 300 euros al mes, la pensión de viudedad de sus maridos. Aunque ellas trabajaron, y mucho, durante años. Una limpiando en bares y casas, la otra cosiendo pantalones. En España, el país de Europa que menos gasta en mayores en comparación con su nivel de envejecimiento, ser mujer, mayor y vivir sola multiplica el riesgo de convertirse en pobre. Una de cada tres españolas mayores de 65 años lo es. Son las más necesitadas de Europa, sólo después de las italianas. -Todo el día me lo paso llorando. Soy una persona inútil. -Lo que tienes, Josefa, es una depresión. María, la voluntaria, toma la mano de Josefa, huesuda, transparente, entre las suyas. Y sólo entonces los ojos de la anciana, que tiene 85 años, eluden las lágrimas. Josefa lleva cuatro años sola, desde que enviudó, en este piso de Móstoles. Cosía pantalones en su casa y luego los llevaba al comercio. Pero entonces, dice, no se aseguraba. Así que sus únicos ingresos provienen de la pensión de viudedad: 300 euros. Este piso sin ascensor -está a nombre de mi hija, yo no tengo nada, aclara la mujer- se ha convertido, casi, en una torre inexpugnable. "Desde que me caí, el 26 de diciembre, volviendo de casa de mi hijo, me dá miedo todo. Me duele el pecho. Me duele el estómago. Me mareo y no me atrevo a salir sola". Mujer. Mayor. Sola. Estos tres atributos, que Josefa posee, se combinan peligrosamente para producir otro calificativo: pobre. Lo señalaban los autores del informe del Imserso Las personas mayores en España, 2004, la gran radiografía de ese sector creciente de la población. Más de siete millones de personas. La estadística constata la desigualdad a estas edades en la situación de hombres y mujeres. Ellas viven más (superan en siete años a los hombres en esperanza de vida, 82 frente a 75), y estarán más tiempo solas. Como Josefa, una de cada cuatro españolas mayores vive sin compañía (26,7%), frente a uno de cada 10 hombres. Como ella, cuatro de cada 10 (47%) son viudas, situación que casi se dobla a partir de los 80 años (71%). 'El problema de las españolas no es que no hayan trabajado fuera de casa, sino que muchas, las que no tienen estudios, se han dedicado a tareas más humildes, con más economía sumergida, así que no pueden acreditar su trabajo. Mayoritariamente perciben pensiones de viudedad, que son menores". Según el informe del Imserso, las españolas mayores son las más pobres de la Unión Europea, sólo por detrás de las italianas. Se puede decir que es pobre alguien que gane menos de 5.177 euros al año.O 369 euros al mes, si se divide por 14 pagas. Treinta y cinco de cada 100 españolas, según el informe del Imserso, están necesitadas. Sólo les superan las italianas (51%). Comparando el gasto en pensiones con el índice de envejecimiento, la situación de España es la peor de todos los países de la Unión Europea. Pero Josefa no se queja y eso que su pensión (300 euros) ni se acerca al salario mínimo, que es de 512 euros. Dice que una hija que vive en el extranjero. Sufre más por estar así, siempre sentada en el sofá, frente a una pequeña estufa. Los días se hacen largos. Prepara la comida, apaña la cama, a cuyo costado ha puesto el artilugio de la teleasistencia (es una de las 148.000 personas -3,14% de los mayores- que la reciben) y después, sólo queda esperar hasta las ocho y media de la tarde, hora en la que se acuesta. "Pero las pastillas no me hacen efecto y yo me desespero". Sólo hay un día distinto. El viernes. Cuando María viene a verla, durante una hora, y la lleva a pasear por el barrio. 'Es curioso,no se quejan de lo poco que tienen, porque han llevado una vida muy dura, llena de cargas, y viven a veces la vejez como una liberación'. Inocencia tampoco se queja, más que de no poder salir a dar unas vueltas al polideportivo del barrio, porque desde hace unos meses le entran mareos. A sus 81 años, se sienta muy erguida en el sofá. "La ropa me la dan los vecinos, y mire usted, voy tan limpita". La fachada de la casita donde vive, en Fuencarral, un pueblo anexo a Madrid que ha sido absorbido por la ciudad, tiene apenas tres metros de ancho. En el dormitorio, sin ventana, cabe poco más que la cama. El piso superior está clausurado, después de que uno de sus hijos muriera, arrasado por la droga. Un angosto ventanuco que da sobre la calle es la única ventilación de su retrete. "No tengo baño, pero me apaño bien. Esta mañana me he lavado primero la cabeza, que mire lo limpio que llevo el pelo, y luego por partes". Tiene teleasistencia y dos días a la semana acude a una iglesia evangélica, donde le dan un paquete de alimentos. "Gano 60.000 pesetas y hasta puedo ir pagándome el entierro", dice. ¿Y vender su casa para ir a un lugar más cómodo? "No, eso no", dice, "pero me gustaría que me la arreglaran". "A veces no quieren perder el poco patrimonio que tienen para que los hijos puedan heredar algo", explica Pérez Ortiz. "Incluso algunas habitan en casas enormes que no pueden sostener. Viven como pobres ricos". Inocencia se marea, pero sigue saliendo todos los días. 'Arrimadita a la acera, por si me caigo'. Pero Josefa, no. Sobre todo llora. - Tengo el corazón bien, qué lastima- insiste la mujer. - No digas eso-, le responde la voluntaria María- que no se puede pedir la muerte, por si te hacen caso. Y no le suelta la mano.
AL fin, algo parece que comienza a funcionar. Preparémonos para las andanadas y ¿manifestaciones¿ d ela poderosa industria farmacéuetica -farmacocracia, uno de los mayores poderes en la sombra - y de sus representantes políticos en el Parlamento. Muchos de nosotros sabemos adónde destinaríamos esos mil millones de euros que se pueden ahorar en medicamentos innecesarios y que hasta ahora iban al oligopolio farmacéutico, uno de los financiadores de algunas conocidas fundaciones. Nesemu El Ministerio de Sanidad espera ahorrar 1.000 millones de euros en un año con la nueva Ley del Medicamento que ayer aprobó el Consejo de Ministros. Los objetivos de la norma son generalizar la prescripción de genéricos, restablecer los precios de referencia (el máximo subvencionado por el Estado) y fomentar el buen uso de los medicamentos. La patronal Farmaindustria y los farmacéuticos reiteraron su rechazo al proyecto, y el PP la calificó como "una ley del siglo pasado". El gasto público en medicamentos (9.500 millones de euros el año pasado) acapara el 25% del presupuesto sanitario español, un porcentaje que el Gobierno considera excesivo. Para reducir esta carga, se potenciará que los medicamentos genéricos, que actualmente alcanzan sólo 7,5% del mercado (en Alemania superan el 40%) , adquieran un peso relevante. Para conseguir sus objetivos, el proyecto de Ley de Garantías y Uso racional de los Medicamentos establece: - Genéricos y precio de referencia.Para lograr esta reducción en el gasto de medicamentos, todos los fármacos con el mismo principio activo que tengan un genérico, formarán parte de un conjunto para el que se calculará, con la media de los tres más baratos, el "precio de referencia". Si la rebaja supera el 30%, ésta se aplicará gradualmente. Tras la expiración de la patente, después de 10 años, los medicamentos reducirán su precio en un 20%, pero sólo en caso de que tengan un genérico en la Unión Europea. Además se establece la denominada cláusula Bolar, que permite a los fabricantes de genéricos solicitar los permisos y preparar la producción dos años antes de que se agote la patente. - No a los intereses comerciales. Habrá un sistema de información sobre medicamentos a médicos "independiente de los laboratorios, basado en la objetividad, la transparencia y la rápida disponibilidad", asegura Sanidad. La mayoría de los datos que los médicos reciben ahora sobre los fármacos proviene de los laboratorios fabricantes y a menudo forma parte de su promoción. La ley garantizaría que se recetara un medicamento sólo por intereses comerciales. Con este lema, un grupo de más de 400 organizaciones se ha asociado en torno de un objetivo común, la lucha contra la pobreza, que en España la Alianza Española contra la Pobreza ha traducido en el Programa Otoño contra la Pobreza, que está realizando una serie de actividades informativas, pedagógicas, artísticas, lúdicas...; una cada día, con el propósito de movilizar a los ciudadanos en favor de este objetivo. Los medios de comunicación le han prestado una atención muy escasa, a pesar de que la situación en el mundo es cada año más dramática, y de que pobreza y miseria están alcanzando cotas insoportables. El número de personas obligadas a sobrevivir con menos de dos dólares al día ha aumentado en 100 millones en los últimos dos años, acercándose a los 3.000 millones de personas, de las cuales 250 millones en el África subsahariana tienen que subsistir con apenas un dólar diario, casi 2.500 millones carecen de todo tipo de asistencia sanitaria, y la esperanza de vida de un recién nacido en los países pobres del Sur no llega a los 38 años. Todo ello es consecuencia de una desigualdad mundial que hace que apenas el 10% de los países más ricos del mundo controlen más del 70% de las riquezas disponibles, y que un puñado de multinacionales tengan unos ingresos anuales que exceden el PIB de la mitad de los países del mundo. Lo cual es resultado de unas prácticas políticas y de un orden económico que conducen a esa situación. En primer lugar, los presupuestos militares de los Estados que absorben gran parte de sus disponibilidades económicas impidiendo que se dediquen a la promoción del bienestar social, lo que, en el caso de EE UU y de sus guerras permanentes, ha superado los 500.000 millones de dólares con un aumento del 41% en los últimos cuatro años. A lo que hay que agregar el mantenimiento de una organización económica basada en el principio de la acumulación de riquezas y del enriquecimiento personal, con el hedonismo individual como meta y recompensa. La competencia y la competitividad son los instrumentos por excelencia para alcanzar esos fines y, por tanto, para conseguir el éxito y la felicidad. Desde esa perspectiva y puesto que los recursos son necesariamente limitados, los pobres son inevitables y la pobreza es un estado natural que carece de sentido querer completamente erradicar. De lo que se trata pues, según los defensores del orden establecido, es de llegar a la gestión más eficaz posible de la situación actual y de la estabilidad y progreso que representa. Esta lectura irenista de la realidad oculta que la cifra de los muertos por hambre y las víctimas del sida y la malaria son cada día más impresionantes, y que esa extrema miseria global no puede confundirse con los procesos individuales de pobreza y necesidad. Frente a la afirmación paseísta de que "pobres habrá siempre" y frente a la autocomplacida generosidad de quienes se ocupan a ratos de ellos -"Doña Amparo, ¿cómo van sus pobres?", le preguntaban a mi madre cuando yo era niño-, hemos de asumir nuestra plena responsabilidad por una situación insostenible y negarnos a seguir aceptando el cinismo de los políticos que han hecho de la lucha contra la pobreza el recurso retórico permanente de sus discursos. No hay reunión internacional de algún fuste en que desde hace más de 30 años no se proponga acabar con la pobreza. Ese obligado estribillo llevamos oyéndolo desde la cumbre de 1974, en la que la comunidad internacional se comprometió a afectar el 0,7% del PIB de todos los países a la ayuda pública al desarrollo, compromiso que ha ido incumpliéndose año tras año, aunque se haya reiterado en múltiples ocasiones. En el año 2000, Naciones Unidas dio máxima solemnidad al hacer de la eliminación de la pobreza, de la educación primaria universal y de la asistencia sanitaria básica los objetivos del milenio del desarrollo que deberían haberse alcanzado antes del año 2015. Jeffrey Sachs, en El fin de la pobreza, alarga hasta 2025 la fecha para enterrar a la pobreza, y Martin Meredith, en su último libro, El destino de África, se concentra en el continente africano, sus servidumbres y sus esperanzas, pero ambos coinciden en que puede ponerse fin a la pobreza, que no es la simple desigualdad, si logramos poner en pie una economía fundada en los bienes comunes, movilizados por un conjunto de servicios públicos mundiales cuyo sujeto jurídico y político sea la humanidad.' Así escribe el gran pensador José Vidal Beneyto, y estamos de acuerdo con él. Pero en otro post colgaré lo que escribe el director de la Revista Fusión y que hace estremecer... con la que está cayendo. Nesemu Con la que está cayendo... sida, hambre, ancianos abandonados, trabajo de los niños, explotación sexual, armas, trata de blancas, droga, marginación de la mujer, pena de muerte, niños soldados, destrucción del medio ambiente, paro, cárceles abarrotadas, imigrantes sin horizontes, el papa Benedicto nombre una comisión de teólogos para estudiar qué se hace con el Limbo, - un invento medieval para que les saliesen las cuentas de su alucinante estructura ideológica y que ahora tiene que confesar que era eso, un invento, como tantas otras cosas - hay personas muy preparadas que emplean su tiempo y recursos en estas cosas. Lean el artículo del director de la revista Fusión, es más largo pero lo puedne encontrar en http://revistafusion.com/actualidad 'Muy mal deben andar las cosas por el Vaticano cuando deciden prescindir de un terreno en el 'más allá', una parcela que tenían dedicada a ubicar en ella a aquellos que decidían morirse sin haber probado el agua bautismal. Me refiero al limbo. Una comisión teológica internacional se pasó varias días estudiando los pros y los contras de tal decisión, porque por una parte es sabido que cuando una empresa se deshace de bienes, de patrimonio, es señal de malos tiempos,y eso puede producir psicosis en los socios y caen en picado las acciones. Por otra parte, la parcela en cuestión llevaba muchos siglos recibiendo y acomodando inquilinos, sobre todo niños, a los que no dio tiempo a bautizar o que nunca supieron que existía tal requisito para optar a otra ubicación celestial con mejores vistas y más exquisitas compañías. Y claro, ¿qué se va a hacer ahora con toda esa población de almas? Es un claro problema de inmigración. Muy actual. Al piso de arriba, o sea, al cielo, no pueden subir, porque no sólo sería romper las reglas de la Iglesia, sino que además podría provocar un motín entre los allí acomodados, que bastante tuvieron ellos que 'abstenerse y purificarse' para alcanzar tan excelso premio, para que ahora vengan otros, desplazados por problemas de espacio, a disfrutar de lo que no sudaron. Según dice el Vaticano, el asunto tiene un carácter retroactivo que va desde Jesucristo hacia atrás, o sea, hasta el principio de la humanidad, ya que el bautismo, elemento esencial que decide la posibilidad de entrar en el cielo, cuenta a partir de Jesús. Y ante tamaña sarta de estupideces, uno se pregunta como es posible que unos señores tan mayores, aunque la edad en un obispo es indescifrable, se pasen el tiempo discutiendo cosas así, cuando el planeta está como está, cuando su “divina” nave hace agua por todas partes, y cuando se van a quedar pronto sin personal por el veto ese de Ratzinger a los homosexuales. Ahora se entiende porqué piden más dinero al Estado español, claro, tienen por delante el problema de alimentar y reubicar a todos los que tienen que abandonar el limbo por cierre y liquidación. Yo, que me muevo entre el cabreo, la ironía y el humor cuando leo y oigo cosas como estas, tengo, no obstante, mi propia teoría al respecto. ¿No será que el limbo intentó ser una explicación abstracta para definir el estado mental de los que moran en el Vaticano, Papa incluido, y que ahora, entre deslices sexuales, corrupciones financieras, pactos con dictadores y demás lindezas, dejó de ser abstracto y ya no se sostiene por sí solo? ¿No serán sus Eminencias las únicas almas que habitan en ese indefinible lugar, estén o no bautizadas? Yo creo que sí, porque siempre vivieron entre el más allá y el más acá, sin enterarse del uno ni del otro. Y siguen igual. Miguel Coppa.- Director Revista Fusión
04/12/2005
Es bueno seguir la peripecia de este inmenso país, tan grande como Europa continental, con 15 millones de habitantes de los cuales sólo el 53% son kazajos, 30% rusos y el resto de otras minorías. La misma proporción de musulmanes y de ortodoxos. Alfabetizados al 100%. Pero mirad el mapa, limita con China, Rusia, Uzbekistán, Kirguizistán y Mar Caspio. Tiene inmensas reservas de petróleo (el doble que Kuwait), uranio, hulla, cobre, oro y otros recursos de materiales estratégicos. Nunca fue un Estado independiente antes del fin de la URSS, fueron inmensos territorios controlados por tribus a cuyo frente había un caudillo que aseguraba su independcenia como pueblos nómadas. Vale la pena echar un vistazo a www.guiadelmundo.org.uy Al frente tiene a un antiguo lider soviético, Nursultán, desde hace 16 años y que hoy renovará su autoritario mandato por otros 7 años. La economía creció un 9'4% en 2004 y seguirá la escalada. Es un país clave entre Rusia, China y ese mosaico de ricas antiguas repúblicas soviéticas en donde se debate hoy el futuro del mundo, aún más que en Oriente Medio. Pero sobre todo, porque EEUU ha decidido que debe convertirse en el "guardián de la zona", el sheriff, vamos sobre el que quisieran montar bases permanentes para sustituir a las antiguas rusas... ¿Y China? Calla por ahora porque en esa frontera tiene súbditos chinos de religión musulmana y lo que menos le gustaría sería un fundamentalismo islámico... El budismo enseña que el camino a la Verdad es un viaje hacia el interior de uno mismo; todos poseemos la naturaleza de Buda en lo más profundo y el sentido de la vida consiste en despertar a la auténtica realidad. La iluminación no viene de afuera,como pretenden las religiones supuestamente reveladas. Señala A. Shearer que el género humano es único en cuanto a su capacidad de infelicidad. Es como si nos hubieran herido con una flecha envenenada pero, antes de aceptar ayuda, nos debatimos razonando sobre quién la ha disparado, en qué dirección vino y de qué material está hecha. La actitud budista es arrancarse inmediatamente la flecha. Aceptamos las limitaciones y adversidades como algo consubstancial a la vida mientras nos enajenamos buscando satisfacciones en el trabajo, las relaciones sociales o con los sentidos. Es como un preso que pintase de purpurina los barrotes de su celda, pero sigue privado de libertad. De acuerdo con el budismo, vivimos dominados por el sufrimiento y urge encontrar una solución, porque si no reconocemos este hecho y encontramos la causa, no seremos capaces de reconocer nuestro derecho a ser felices en armonía con los demás seres. Buda jamás admitió tener ningún don especial, ni inspiración divina o ser enviado de Dios para fundar religión alguna, nos legó una doctrina basada en conocimientos científicos cuyas fuentes ignoramos. De hecho, advertía a sus oyentes de que no aceptasen sus palabras ciegamente sino que las contrastase con la ineludible experiencia personal. Conocida es su expresión Venid y vedlo por vosotros mismos que los maestros Zen transformarán en "¿Cómo te voy a contar el sabor de una taza de té?". Se trata de una revolución de la consciencia al trascender el sentido individual del yo. Este cambio radical en la percepción es la única curación del sufrimiento que padecemos y que causamos a los demás. El despertar significa plenitud, felicidad y gozo. Su mensaje se recoge en el Dhammapada Las enseñanzas que conducen a la paz y no a las pasiones, al despego y no al egoísmo, a la frugalidad y no a la avidez, a la satisfacción y no a la insatisfacción, a la soledad y no a la multitud, a la alegría de hacer el bien y no el mal, son las que nos permiten afirmar con certeza. Sidharta Gautama nació hacia el 560 a. C. en una región fronteriza entre India y Nepal. Su padre era rey del clan de los sakyas, de donde le vendría el sobrenombre de Sakyamuni. Aunque personaje histórico, su infancia se ha mitificado y nos ha llegado envuelta en leyendas, como las de los demás fundadores de religiones. Vivió en una época en la que, en el espacio de un siglo, serían contemporáneos Lao- Tsé y Confucio, en China; Heráclito, Pitágoras y Sócrates, en Grecia; Zoroastro, en Persia; el profeta jaín Mahavira, en India y los grandes profetas de Israel, separados entre sí por millares de kilómetros y surgidos en culturas diferentes. Su padre rodeó al príncipe de todos los lujos sin permitirle salir del palacio. Se casó a los dieciséis años y tuvo un hijo al que llamó Rahula. Pero un día, Sidharta salió y vio pasar a un anciano encorvado, después a un enfermo y, finalmente, vio un cadáver envuelto en un sudario. A sus preguntas, respondió su fiel Channa Es la vida, mi señor. Profundamente impresionado, regresaba al palacio cuando descubrió a un sadhu, santón errante, con la serena expresión de su rostro y tomó la determinación de abandonar la vida que llevaba y acompañar a los santones en su búsqueda de la Verdad que permanece. Abandonó el palacio con Channa, cortó sus cabellos y cambió sus vestidos por los de un mendigo a quien regaló el caballo y, durante siete años, practicó la meditación en la aspereza del ascetismo. Pero no encontró la felicidad y abandonó a los ascetas después de haber oído a un pescador que recomendaba a su hijo, refiriéndose a las cuerdas del laúd Ni tan tenso que se rompa ni tan flojo que no suene. Se retiró a los jardines de Bodh Gaya, y se sentó bajo una higuera (o un ficus) a meditar hasta que alcanzase la iluminación. Así permaneció durante cuarenta y nueve días hasta que el 8 de diciembre, cuando Venus brillaba en el firmamento, alcanzó la iluminación, o budheidad, y exclamó Todos los seres son Budha. Comprendió que todos están iluminados pero que no son conscientes de ello por vivir atados a los apegos. Lector, bloger, tú y yo también... auqnue todavía no hayamos caído en la cuenta. Budha, o el plenamente consciente, tenía 35 años cuando tuvo lugar su nirvana y hasta su muerte, a los ochenta años, viajó por el noreste de la India enseñando el camino, dharma, estableciendo comunidades de monjes, shanga, y viviendo la compasión por todos los seres. Antes de morir, reunió a sus monjes y les rogó que no se afligieran porque la decadencia es inherente a todas las cosas compuestas y les urgió para que fueran diligentes para alcanzar su despertar. ¡No cejéis!, les dijo antes de cerrar su ojos. Buda enseñaba el dharma a todo aquel que encontraba sin importarle su estado o condición social, hombre o mujer, rechazaba el sistema de las castas. Cuando le preguntaban por los dioses o por la vida después de la muerte les remitía a sus propias experiencias, advirtiéndoles de que no aceptasen doctrinas porque las propusiera una autoridad o las avalase la costumbre. El bienaventurado Gautama enseña el dharma utilizando un sistema que escapa al razonamiento y que se basa en la práctica, decían sus acompañantes. Buda no escribió nada. Sus enseñanzas se recogieron en los Aforismos del Dhammapada. Surgieron varias escuelas: el Theravada, o Doctrina de los Ancianos que se extendió a Ceilán, Birmania y Tailandia y el Mahayana o Gran vehículo que se extendió por Tíbet, China y Japón. La enseñanza de Buda fue enunciada en el Parque de los ciervos de Sarnath, cerca de Benarés, en el discurso sobre Las cuatro nobles verdades: del sufrimiento, de la causa del sufrimiento, del fin del sufrimiento y de la óctuple senda. La vida es sufrimiento porque nada permanece y nos aterra morir. Aunque Buda jamás negó la felicidad que pueden ofrecer el amor, el trabajo, la familia y la amistad, su realismo descubre que toda experiencia es insatisfactoria porque no perdura. Para Buda la causa de nuestra penuria radica en la ignorancia o percepción equivocada de la realidad y llama a trascender este sentido de existencia aislada y descubrir la libertad y felicidad del nirvana. Una mente clarificada por la meditación ve las cosas como son en realidad. En el Sermón de las flores, cuando le preguntaron por la naturaleza del nirvana, cogió una flor y permaneció en silencio. Sólo su discípulo Ananda sonrió, y Buda le entregó el manto, el cuenco y el bastón, símbolos del Maestro en que se había convertido Ananda. Había descubierto que no había nada que descubrir: la flor es la flor. Cuando le preguntaron por la causa de la alegría de sus discípulos, respondió No se arrepienten de su pasado, ni se obsesionan con el futuro. Viven en el presente y por eso están radiantes de felicidad. José Carlos Gª Fajardo
05/12/2005
Me parece de una gran importancia por su actualidad la serie Utopía solidaria. que Lola Galán escribe en El País www.elpais.es/articulo/elpporesp/20051205elpepinac_1/Tes. Aún a riesgo de que resulte largo, lo voy a copiar porque quizás algunos no puedan tener acceso. Los tiempos del mero altruismo han dejado paso a grandes estructuras que combinan la presión política con la captación de cuantiosos recursos económicos. Las organizaciones no gubernamentales han crecido de manera impresionante en España en la última década, gracias a las subvenciones públicas, hasta convertirse en un potente movimiento capaz de incidir en la política nacional e internacional. Se habla mucho de su papel humanitario, pero poco de su nuevo perfil empresarial, su democracia interna y su eficacia. Si acudimos a textos bien documentados podremos enfrentarnos a tantos charlatanes que ocultan su actitud, quizás insolidaria, en ataques sin fundamento a la enorme labor de tantos voluntarios sociales en favor de los más necesitados, de una sociedad más justa y de un decidido respeto al medio ambiente que nos sustenta. Hay interesantes cuadros que no copio aquí. Nesemu ’’Son una nueva fuerza política capaz de plegar a los gobiernos. Desde Río 92 vienen presionando con éxito para imponer su agenda alternativa, que asume las principales reivindicaciones del movimiento antiglobalización, en las grandes reuniones internacionales de Naciones Unidas. Viena 93, Pekín 95, Kioto 97, han sido banco de prueba de su creciente potencia. Su capacidad movilizadora contribuyó a poner en marcha el Tribunal Penal Internacional y el Protocolo de Kioto, a popularizar el comercio justo y el desarrollo sostenible. Son las organizaciones no gubernamentales que en las dos últimas décadas se han convertido en protagonistas absolutas del activismo social. De la campaña contra el maltrato a las mujeres a la igualdad de derechos para el matrimonio homosexual. No hay campo que no toquen. En España fueron el elemento catalizador en las movilizaciones contra la guerra de Irak y en las protestas masivas por la catástrofe del Prestige que pusieron al Gobierno del Partido Popular contra las cuerdas. Y han conducido al nuevo Ejecutivo socialista por el sendero de la igualdad entre los sexos y la legalización del matrimonio homosexual. Porque, aunque el mundo de las ONG es tan variado como plural, la fuerza del movimiento se sitúa en un área progresista antiglobalista. Y su voz tiene cada vez más fuerza. ¿Un ejemplo? El desembarco, en noviembre, de una veintena de activistas de Greenpeace en la playa del Algarrobico (Almería) para tomar simbólicamente un hotel construido ilegalmente a orillas del mar provocó una reacción casi inmediata del Gobierno, que anunció a toda prisa actuaciones contra este monstruo de cemento, prácticamente terminado ya. Toda una prueba de la influencia de un movimiento que goza de enorme aceptación social. Pero pocos de los 4,5 millones de españoles que contribuyen a su financiación parecen saber demasiado de los intríngulis de su tarea. A esa conclusión se llega al menos a partir de un reciente sondeo de la Coordinadora de ONG de Cooperación para el Desarrollo (CONGDE) (que engloba a unas 400 organizaciones). Un 86% de los encuestados se declaraba convencido de su eficacia y de su capacidad para mejorar la vida de las poblaciones que atienden, pero sólo un tercio creía que la gestión de sus fondos era transparente. Las respuestas dejaban además al descubierto la realidad de una base social que ignora en qué consiste realmente la ayuda que ofrecen y quiénes son sus financiadores fundamentales. Nada de esto mina la confianza social en la bondad intrínseca de las ONG. Las propias organizaciones no están precisamente faltas de autoestima, lo que las hace bastante susceptibles a cualquier intromisión ajena. Los primeros contactos para realizar este reportaje provocaron desconfianza en alguna, como si el deseo de saber entrañara en sí mismo un juicio inaceptable. Es una reacción que no se limita al caso español. En Estados Unidos, el movimiento de organizaciones no gubernamentales acogió con bastantes reticencias la iniciativa del American Enterprise Institute de crear un observatorio de ONG (NGO Watch) con la pretensión de informar sobre la financiación, las operaciones y los objetivos de las principales. Y, sin embargo, son las propias organizaciones no gubernamentales, al menos las más serias, las que reclaman más transparencia para poner orden en el llamado tercer sector aquejado de gigantismo. Para empezar, nadie sabe a ciencia cierta cuántas ONG hay. Los profesores Víctor Pérez-Díaz y Joaquín P. López Novo, que publicaron en 2003 el informe El tercer sector social en España, calculaban que en nuestro país hay más de 15.000. Si se contabilizan las que pertenecen a las dos grandes agrupaciones, la citada CONGDE y la Plataforma de ONG de Acción Social (que abarca el grueso de las que se dedican a este tipo de ayuda), la suma no llega a las 3.000. Pero quedarían fuera algunas tan emblemáticas como Greenpeace y Amnistía Internacional. Si el número total es incierto, de lo que no cabe duda es de su solvencia económica. El presupuesto global de las que están integradas en ambas estructuras está en torno a los 2.000 millones de euros anuales, y sus recursos humanos incluyen más de un millón de voluntarios y unos 200.000 asalariados. Mucho poder, mucho dinero, para dar un techo a los inmigrantes, atender a los enfermos de sida en cualquier rincón del mundo, luchar contra la pobreza y contra la marginación, defender el planeta de las agresiones medioambientales o atender a las víctimas de las catástrofes naturales o las guerras. Pero también para fortalecerse y crecer como auténticas empresas y ejercer desde esta nueva dimensión un poder de lobby en la sociedad a favor de los intereses de un determinado colectivo. Cuanto más potente la organización, más poder de captación de ayudas y socios, y más capacidad de actuar en el frente elegido. Pero los equilibrios son complicados. La mayoría de las grandes ONG (con alguna excepción, caso de Cáritas) destinan entre el 14% y el 25% de sus ingresos a mantener sus propias estructuras (administración, captación de socios y de fondos), y algunas superan con creces estos porcentajes. Greenpeace, por ejemplo, dedicó más de un 20% de los 3,9 millones de euros que ingresó en 2004 a "desarrollo", es decir, a fundraising. Y del total de gastos -3,2 millones de euros-, sólo el 40% se dedicó a campañas en España. En cuanto a las de ayuda social, el dinero que asociaciones y fundaciones dedican globalmente a la actividad para la que han surgido no supera el 47% del gasto, según el citado Informe sobre el tercer sector en España. Uno de sus autores, el profesor de Sociología de la Universidad Complutense Joaquín López Novo, cree que existe el riesgo de equivocarse. "Organizaciones que nacen para ayudar pueden terminar viviendo de la ayuda". El estudio de la CONGDE anteriormente aludido detecta claramente los síntomas del pragmatismo empresarial que se ha ido imponiendo al reconocer ’el interés que las ONGD tienen en el marketing y en la publicidad’, como instrumentos para obtener mayor ’visibilidad social’. Por una razón esencial, todas "compiten" por los fondos privados. Con lo cual, ’la visibilidad de las ONGD y las causas que éstas persiguen parecen haberse convertido en un objetivo prioritario’. Si el dinero público dio vida al movimiento a partir de los años ochenta, cuando España dejó de ser receptora exclusiva de ayuda y pasó a engrosar las filas de los países donantes, el dinero privado (y la lucha por captarlo) ha terminado por convertirlas en auténticas empresas de servicios que suministran ayuda humanitaria o atención social, sin dejar de mirar escrupulosamente la cuenta de resultados. Empresas con abultadas cuentas corrientes que realizan inversiones financieras fichan a sus directivos en el mercado y han dado vida a un entramado de agencias y consultorías subsidiarias que trabajan para ellas. Necesitamos tener incidencia y hacer presión, porque si no, seríamos meros transmisores de fondos. Hacer lobby político es fundamental para cambiar la agenda política, explica el presidente de la CONGDE, David Álvarez. Cambiar la agenda política para mejorarla, obviamente. Pero la proliferación de agencias benefactoras, y la abundancia de subvenciones para programas de desarrollo no siempre avalados por estudios serios, ha tenido también consecuencias perversas. Como ocurrió en Bangladesh, donde el agua de los pozos perforados en los años setenta (con dinero del Banco Mundial y de Unicef) causó un masivo envenenamiento por arsénico entre la población del delta del Ganges. Otras veces lo que ha faltado ha sido constancia. ’En 1999 llegaron a Sierra Leona unas 500 ONG con grandes cantidades de dinero que había que gastar sin importar en qué. Pero tras el 11-S, los proyectos de desarrollo comenzaron a cerrarse’, se lamentaba recientemente el misionero javeriano Chema Caballero. La emergencia provocada por el tsunami, que asoló las costas de varios países del sureste asiático el 26 de diciembre de 2004, fue otro caso paradigmático. La ola de solidaridad no fue menos gigantesca, y centenares de ONG de todos los tamaños y nacionalidades se presentaron en la zona, colapsando los aeropuertos e impidiendo que las más expertas funcionaran con eficacia. Puede que no todo sea perfecto, pero en el movimiento alienta un impulso utópico, asegura Álvarez. Tenemos afán de transformación social, denunciamos la injusticia. Nuestro objetivo mayor es la erradicación de la pobreza en el mundo. Noto ilusión, convencimiento en todos los que participan en esto. Pero para erradicar el hambre y lograr un mundo más justo se necesitan estrategias bien planificadas y una gran capacidad de presión que los medios de comunicación pueden multiplicar. Por eso es fundamental aparecer en ellos, lograr una visibilidad, ya sea estando a pie de catástrofe o recurriendo a la publicidad convencional. ’Algunas ONG empezaron a pagar las inserciones publicitarias en la prensa y ahora es muy difícil para nosotros conseguir publicidad gratis’, reconoce Marisa Salazar, coordinadora de los Servicios Generales de Cáritas Española, con 164 millones de euros de presupuesto, 62.000 voluntarios, 4.200 trabajadores asalariados y más de 200.000 socios, una de las ONG más importantes, y más antiguas (60 años de historia). A la publicidad recurre, por ejemplo, Intermón Oxfam, la ONG de referencia en Cataluña. Intermón, que se asoció con la red de Oxfam hace unos nueve años, fue creada por los jesuitas hace casi medio siglo y cuenta con 1.300 voluntarios, más de 300 asalariados y 210.000 socios y colaboradores. En su patronato hay jesuitas, profesores afines a la compañía y algún empresario, además de un miembro del Consejo Nacional de Cáritas. Pero las similitudes son escasas entre ambas organizaciones católicas. La Conferencia Episcopal nombra a la cúpula de Cáritas Española, integrada por un presidente, un secretario general (que cobra 42.000 euros brutos al año) y un delegado episcopal, que es un sacerdote. Los demás cargos de responsabilidad, incluido el director, son de libre designación del secretario general. Frente al perfil asistencial de Cáritas, que trabaja más con los sectores desfavorecidos en España, Intermón, está más volcada en el Tercer Mundo y representaría el ala progresista de la Iglesia. Más del 70% de los 47 millones de euros de su presupuesto anual proceden de instituciones y empresas privadas. Desde La Caixa (con la que firmó un acuerdo de cesión de su logo) hasta la Cooperativa Mondragón, pasando por Caja Madrid, Ferrovial o Microsoft. Amnistía Internacional España (2,5 millones de presupuesto, procedente en su mayoría de los 35.000 socios) financia con una quinta parte de sus fondos a la oficina de Londres, la más importante, con 400 personas, que consume 30 millones de euros al año. Allí se elaboran los informes. Invariablemente críticos con la única superpotencia, aunque Beltrán señala a China como el país que vulnera más los derechos humanos. Y donde AI no puede entrar. Pero Estados Unidos es la principal democracia y es un mal ejemplo para los demás. Rafael Vilasanjuán, director general de Médicos Sin Fronteras (MSF) España, admite que toda ONG que se precie suele ser antiamericana y antiglobalización. Médicos Sin Fronteras, con 50 millones de presupuesto -un 85% procedente de sus 125.000 socios y de donaciones de empresas-, carece prácticamente de voluntarios. No podemos enviar gente a Somalia, o a Sudán, como simples voluntarios. Necesitamos personal cualificado, dice su director. Y recurre sin complejos a la publicidad. No es casual que en el plazo de unos años se haya convertido en la ONG más conocida. La organización huye de la política y critica la utilización que hacen las potencias de la ayuda humanitaria. ’El grueso del dinero va a Afganistán, Irak, a los Balcanes, donde les interesa. Pero habría que actuar donde está el dolor. En estos momentos, sobre todo en África, dice Vilasanjuán. Pero actuar en un continente tan complejo obliga a las ONG a someterse a los poderes in situ, lo que puede ser una trampa. Vilasanjuán lo admite. A veces nuestras intervenciones tienen consecuencias perversas. No todo el bien es bueno. Mañana, capítulo 2 La última gran causa En China se inventaron el papel, la brújula, la pólvora, el té, la seda, la porcelana; es la cuna de seres únicos como Lao-Tsé y Chuang-Tzú, poetas Tang, como Li Po y Tu-Fu; paisajistas de la pintura Sung, como Wang-Wei y Wu Tao-Tzú; o esa explosión armoniosa contenida en la porcelana Ming. Es la patria del arte del Bushi-do ’para detener la flecha en el aire’, de donde proceden ’caminos’ (Do) de la mano, Judo; de la espada, Kendo; del arco, Kyudo; de todo el cuerpo, Aikido. Todo arranca del Jiu-jitsu o arte de aprovechar la fuerza del contrario, para restablecer la armonía cuyo equilibrio se ha visto amenazado y que después inspiraría el Taekwondo. Nada pues que ver con supuestas artes marciales. Así como la ceremonia del té, Chado, y la sinfonía de la danza Tai-Chi-Chuang, no se pueden expresar con palabras. ’¿Cómo te voy a explicar el sabor de una taza de té?’; té de colores sepia, ámbar, rojo o negro, con sabor a humedad, a humo, a bayas o a magnolias. El té que degustaban ’El anfitrión, el huésped y el crisantemo... sin decir palabra’ ¿Qué habrían de decir si el colmo de la amistad es estar juntos en silencio? ’Desde hace poco conozco una profunda quietud. Mi espíritu no se inquieta por nada del mundo. La brisa que viene del bosque de pinos hace volar mi bufanda. La luna de la montaña brilla sobre el arpa. ¿Me preguntáis la razón del éxito o fracaso? La canción del pescador se hunde en el río’, escribía Wang-Wei. En Occidente, se construyen palacios y templos macizos y cerrados, para afirmar la fijeza y enraizarse como la piedra; en Oriente, los templos y los palacios tienen la ligereza del cerezo y del bambú y son abiertos para gozar de la naturaleza hasta el punto de que no se podría determinar donde terminan los pabellones y comienzan los jardines, y así expresar la entrega al fluir de las mutaciones. Nada permanece, todo fluye y todo pasa, como refleja el I Ching. El gran poeta del siglo XVII, Basho, padre de los haikú de 17 sílabas, subraya el gusto chino por plantar flores sobre el agua para afirmar su gusto por lo impermanente. El haikú es como un relámpago que ilumina la realidad, como si penetrara hasta el fondo de las cosas; ese relámpago entre dos oscuridades que queda aprehendido como signo de un paso. Como aquellos ’pasos’ de la pastora Marcela que recuerda el Quijote: ’Contemplar... el cielo, pasos con que camina el alma a su morada primera’. No pensar, dejar de lado palabras y conceptos. ’Los ánades no pretenden dejar su reflejo, ni el agua piensa recibir su imagen’. Emblemático de la sabiduría oriental es el loto que necesita hundir sus raíces en el cieno, extender sus hojas sobre el agua para subir y descender al ritmo de las mareas y abrir sus flores al sol sin permitir una mota de polvo sobre sus pétalos. Así, el discípulo camina en la senda de la sabiduría con los pies firmemente apoyados en el suelo pero sin que el polvo le impida ver la luna reflejada sobre el agua del estanque. Los monos, como los ignorantes, se quedan mirando el dedo que les señala la luna, o pretenden coger la imagen reflejada sobre la superficie del lago y se cuelgan de una rama, se caen y se ahogan, claro. Una de las más ricas aportaciones de Oriente a la sabiduría universal es el Zendo, el Camino del Zen. Educa para estar plenamente en lo que se hace: ’Pasar el río sin mojarse los pies significa hacer las cosas sin ser prisionero de ellas’, aconseja Liang Chieh. Es una manera de ver el mundo y de vivir estando aquí y ahora, trascendiendo la propia personalidad y las ataduras del ego,como se apaga una luz para mirar a través de los cristales. ’Mañana’ no es una realidad, sino una hipótesis; ’ayer’ tampoco existe, si acaso memoria que puede activar el recuerdo (pasar otra vez por el corazón); tan sólo son reales ’aquí’ y ’ahora’. No hay mañana, y hoy puede ser siempre, todavía. El discípulo, cuando tiene hambre, come; cuando tiene sed, bebe; cuando tiene sueño, duerme; cuando está cansado, se sienta. El Maestro Zen, cuando come, come; cuando bebe, bebe; cuando duerme, duerme; cuando descansa, descansa. Como Miguel de Unamuno apuntó, las cosas fueron primero, su para qué, después. Al despertar y adquirir la mentalidad Zen, se exclama ’¡Qué maravilla, qué misterioso! Llevo leña, subo agua’. Y, en otro lugar, ’Sentado tranquilamente, la primavera viene, la hierba crece’. Po-Chu-I, un poeta tang, explica el comportamiento adecuado a través de la sabiduría natural de los pinos: ’En otoño susurran un canto sedante, en verano esparcen fresca sombra, en primavera, la suave lluvia crepuscular llena sus agujas de perlas pequeñas y brillantes, al acabar el año, pesada nieve adorna sus ramas con jade inmaculado. Porque saben derivar de cada estación un encanto particular. No tienen par entre los árboles’. El Zen se originó en China, hacia el siglo VI, al encuentro del budismo Mahayana, originario de India, con el Taoísmo. Se tradujeron las obras budistas al chino, su implantación duró unos tres siglos y dio lugar al Ch’ang que corresponde al concepto sánscrito de Dhyana, contemplación. Los signos chinos para nombrarlo significan ’a solas con el Cielo’. Siglos más tarde, al llegar a Japón con el patriarca Dogen, los mismos signos o kanyis se pronunciarán ’Zen’. El Maestro Dogen, después de años de peregrinar por monasterios de China, practicando el Zen, resumió lo que había aprendido ’Los ojos son horizontales, la nariz es recta’. El fundador del Zen en China es el legendario Bodhidarma, representado con ojos saltones, de tanto mantenerlos abiertos para no dormirse durante la meditación. El Zen no es ni una religión ni una filosofía, es una actitud existencial de concentración en lo que está pasando, y de asombro ante las cosas corrientes de la vida. Por medio de la meditación, con la postura correcta y la respiración adecuada, se alcanza la experiencia del despertar, o satori. Sin pensar en nada, dejando circular los pensamientos ’como las nubes que acarician la montaña’. Sin acogerlos ni rechazarlos, dejarlos ir. El satori es la percepción inmediata de la realidad, que ilumina la naturaleza de las cosas y supera todo dualismo. Es la realización de la visión advaita, no dualista aportada por India. Todas las cosas son unidad ’empty oneness’, unidad vacía. La meditación ni cierra ni atrofia los sentidos sino que los agudiza y los hace más sutiles y delicados. Pero, una vez más, el que sabe no habla, el que habla no sabe. ’Espacio abierto, nada de sagrado’, respondió Bodhidarma al emperador a quien censuró por buscar el mérito de las acciones. Las cosas son como son... e mais nada. José Carlos Gª Fajardo Ante la gran confusión que entre unos y otros han montado a propósito del Statut para Cataluña, y porque han traspasado la línea de libertad, de seguridad y de independencia que representa la Constitución, me parece oportuno aportar algunas voces sensatas en esta algarabía en la que algunos irresponsables pretenden aprovecharse para confundir a la ciudadanía. El poder se consigue en las elecciones, los problemas se discuten en el Parlamento y al Gobierno del Estado le compete la dirección de la política y la representación de nuestros intereses en el exterior. Como ya conocemos los excesos,la confusión perversa y la algarabía interesada a la que se libran algunos políticos que todavía no han asimilado el resultado de las últimas elecciones, conviene leer al Prof Santos Juliá, una de las autoridades académicas más respetadas en el ámbito de la Historia de la España moderna. Este es su valiente y lúcido artículo sobre el arrebato de nacionalismo romántico que les ha acometido a muchos políticos catalanes. La verdad es que, a estas alturas de la historia y de las relaciones transnacionales, y con la que está cayendo en los campos de la economía, la pobreza, la explotación de personas y tierras, la carrera de armamentos, la atroz especulación urbanística, la contaminación del medio ambiente, el perverso uso de la globalización y tantos y tantos problemas candentes... es como para reflexionar si vale la pena pelearse por unos conceptos que a muchos no suenan a rancios y superados. Nesemu Sin ningún entusiasmo SE SORPRENDEN algunos políticos catalanes y no pocos columnistas de la prensa de Barcelona de que la izquierda de Madrid (cariñosa sinécdoque por España) no salga a la calle ni firme manifiestos en defensa del proyecto de Estatuto de Autonomía de Cataluña. ¿Dónde están los otros?, preguntan; ¿dónde se esconden, por qué que no levantan su voz para salir al paso de la ofensiva desatada por la derecha? Curiosamente, y a pesar de lo denostada que ahora está la transición, sobre todo entre nacionalistas, esos políticos y colegas echan de menos aquellos tiempos en que la izquierda se movilizaba y los intelectuales salían a la calle para reivindicar libertad, amnistía y estatuto de autonomía. La respuesta es muy simple: desde la primera página del preámbulo del proyecto, el atento lector se da de bruces con el rancio discurso de la nación hipostasiada. Cataluña aparece allí construyéndose a sí misma como nación desde el fondo del tiempo, afirmando su 'voluntad de ser', definiendo una lengua y cultura, labrando una identidad colectiva, modelando un paisaje, acogiendo otras lenguas. Cataluña habla como un ser que trasciende la historia, que se ofrece abierta siempre a un intercambio generoso, edificando un sistema de derechos y libertades, dotándose de leyes, desarrollando un marco de convivencia solidario. Tal vez parezca extraño a los cultivadores de tan romántico lenguaje, pero es lo cierto que los españoles hemos escuchado hasta la saciedad, desde nuestra nada tierna infancia, cosas muy parecidas, producto también de la obsesión por la identidad colectiva y la unidad cultural. Idéntico postulado de una nación eterna, idéntica exaltación de la lengua y la cultura, idéntica retórica sobre la justicia social, idéntico paraíso en la tierra mancillado por poderes espurios y extranjeros. Todo esto forma parte de las leyendas sobre el origen de la nación, de cualquier nación, adornada de los más bellos atributos, más allá de la historia: todo eso era el meollo de lo que se llamaba, en tiempos en los que todavía no habían aparecido constructores de nación pero sobraban manipuladores de conciencias, formación del espíritu nacional. Si donde antes se decía formación del espíritu se dice ahora construcción, todo lo que sigue es lo mismo, y ni una ni otra cosa son patrimonio de la izquierda: más bien, aquella izquierda recusó por reaccionario ese lenguaje. Que ahora se entone de Cataluña un himno a la nación similar al que hace cincuenta años oíamos cantar de España es más de lo que se puede sobrellevar sin caer en una paralizante melancolía, muy próxima al desaliento. España es una nación, se decía. Y claro que lo era: una y grande y libre. ¿Y nos tocará ahora recitar con idéntico afán Cataluña es una nación? Claro que lo es, ¿será también una y grande y libre? Viene, como España, de las profundidades del tiempo, y gozaba, como España, de sus libertades, que mano malvada le arrebató en desigual combate. Hasta las fechas se repiten: 1495, con España en la cima gracias a los Reyes Católicos; 1714, cuando España entraba en decadencia con la llegada de los Borbones. Los autores de este preámbulo y quienes han aprobado el proyecto de Estatuto podrán pedir a los colegas de Madrid que presten atención a lo que se dice en Barcelona; lo que no pueden pedir es entusiasmo. ¿Por qué, después de leer tal exaltación nacional, tendríamos que salir a la calle, firmar manifiestos? ¿Acaso la truculencia de Aznar, la mendacidad de Acebes y la chabacanería de Pujalte obligan a tomar partido a favor del Estatuto? El viejo argumento según el cual la crítica al amigo hace siempre el juego al enemigo no es más que una gastada forma de chantaje moral e intelectual, que ha acarreado consecuencias devastadoras para la cultura política de la izquierda. Por muy feroz que sea el ataque de esta derecha nuestra, en caída libre hacia la más pura reacción, no hace mejor el lenguaje de ese Estatuto. Para decirlo brevemente: tal como nos ha llegado, ese texto jamás debió haber sido escrito, menos aún aclamado. La exaltación nacionalista que rezuma por todos sus poros de ningún modo puede entusiasmar a quienes han construido sus identidades personales no ya al margen, sino contra los ídolos nacionales: demasiadas catástrofes se han acumulado bajo el sagrado manto de la nación. Por eso, cuando se vuelve a oír esa copla, si la cantan amigos, se le podrá, y aun deberá, prestar una cortés atención, pero que no pidan que salgamos a la calle a tocar palmas porque, la verdad, de lo que te entran ganas es de quedarte en casa y meterte en la cama a dormir. Santos Juliá
06/12/2005
Este es uno de los temas que sí deberían de quitarnos el sueño, mantenernos alerta y luchar con todos los medios por resolverlo. El Gobierno sí es responsable, y el resto de los partidos con representación parlamentaria que, en la lucha ciega por alcanzar ese poder que no utilizan para realizar la justicia, se olvidan de estos temas fundamentales. Sí, viudas de más de 70 años con pensiones de 300 euros, como las que leimos en el reportaje del otro día. A esto dedicaría yo lo que ahorremos en la factura de Farmaindustria. No veo otro destino más digno para esos mil millones de euros. Al menos, nosotros como periodistas, no podremos callar. Nesemu Una de cada cinco personas que reside en España se encuentra por debajo del umbral de pobreza relativa, según ha publicado hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Encuesta de Condiciones de Vida de 2004. Viven con 371, 75 euros al mes. El porcentaje de mujeres en estas condiciones alcanza el 20,8% y el de los hombres el 19%. Por edades, los grupos con tasas más elevadas de población situada por debajo de este umbral son las personas de 65 o más años y los menores de 16 años (con el 29,6% y el 24,3% respectivamente). Se trata de un resultado similar al obtenido en el periodo 1994-2001. Las comunidades autónomas que registran un mayor porcentaje de riesgo son Extremadura, con un 37% de personas en estas condiciones, y Andalucía, con un 31,1%. Mientras, las comunidades con una menor proporción de población por debajo de este umbral son Madrid y el País Vasco, con un 9,5% y un 11,2%, respectivamente. Por otra parte, el informe indica también que el ingreso medio anual de los hogares españoles alcanza los 21.551 euros, que los ingresos por persona ascienden a 7.591 euros, y que el salario por hora de los hombres es un 17,3% superior al de las mujeres. Con esas cifras, el 7% de los hogares no puede permitirse un coche y el 44% no puede pagarse unas vacaciones fuera de casa, ni tan siquiera de una semana. En cambio, el 60% de los hogares opina que tiene capacidad para hacer frente a gastos imprevistos. Cada hogar destina en media mensualmente 205 euros a gastos de la vivienda. Estos gastos incluyen alquiler (si la vivienda se encuentra en ese régimen), intereses de la hipoteca (para viviendas en propiedad con pagos pendientes) y otros gastos asociados (comunidad, agua, electricidad, gas y otros). La encuesta, que se ha realizado a 15.000 hogares de toda España, también refleja que uno de cada cuatro hogares sufre problemas de ruido en su vivienda y que el 18,9 % de los hogares detecta problemas de delincuencia y vandalismo en su zona. Mentira sobre mentira y prepotencia al despreciar la evidencia: Dice que 'al interrogar a los terroristas -está por demostrar que lo sean- salvan vidas , de los norteamericanos se entiende. Lo mismo que dijeron cuando arrojaron las bombas atómicas sobre Hisroshima y Nagasaki: 'así hemos ahorrado muchas vidas de soldados norteamericanos' ¡Qué infamia, que bestialidad y qué mentira! Está demostrado que los japoneses estaban en conversaciones para una rendición. Los Aliados impusieron la rendición sin condiciones -no admisible en derecho internacional- ... pero sobre todo, el presidente Truman, si quería ser reelegido (había sucedido a Roosvelt a su muerte,del que era vicepresidente) tenía que enfrentarse a un Congreso que sostenía que los inmensos gastos para fabricar la bomba atómica en Palo alto habían sido 'innecesarios'. Lanzándo las bombas y matando a centenares de millares de civiles 'demostró' que habían sido 'necesarias'. La secretaria de Estado de EE UU 'ha negado que los agentes de su país utilicen la tortura' mentira evidente en Guantánamo y en Abu Grahib. Lo hemos visto todos y lo han confesado militares norteamericanos. La jefa de la diplomacia estadounidense ha defendido la legalidad, bajo el derecho internacional, de la práctica de 'traslada' sospechosos a otros países, ya que 'dejan a los terroristas - ¿a cuales? - fuera de combate y salvan vidas'. Mentira infame, no han aplicado el derecho internacional porque Bush había declarado que en Iraq no había una guerra y que por lo tanto no podían regir las Convenciones de Ginebra. ¿Cómo que no había/hay una guerra porque no haya enfrente un ejército que desarticularon? ¿Tampoco había guerra entre los franceses invasores y los españoles que se alzaron contra ellos el |