Ante la Cumbre de los Grandes (G-8) del próximo mes se anuncia que anularán deuda exterior por valor de 44.550 millones de euros. Supondrá la cancelación inmediata del endeudamiento de 18 países pobres. Con razón, las ONG afirman que el acuerdo es un paso importante, pero insuficiente. El servicio de la deuda, o sea los intereses sobre intereses de demora que los obliga a endedurarse para pagar los inteerses de las deuda.... algo infernal y que no tienen solución, es la mayor partida de los países pobres de Africa, Latinoamérica y Asia. Es dicez veces superior a sus presupuesto en Educación, Sanidad, Obras Públicas, I+D, y cobertura de las necesidades de niños y de ancianos. Todo el mundo sabe que así no podrán salir jamás de esa maraña de intereses ni acometer el progreso necesario para bastarse a sí mismos. Pero no quieren acometer la cancelación total de la deuda porque temen que ese dinero vaya a parar a los bolsillos de líderes corruptos que los países ricos han acostumbrado a llenar a cambio de concesiones y de explotaciones asombrosas. Desde la década de los 80 el progreso del Norte lo sostiene el Sur, pues desde hace más de dos décadas los flujos de capitales del Sur al Norte son mayores que a la inversa. Esta es la verdad contarstada: no sólo pagan intereses sino que se endeudan más y han modificado la estructura de sus cultivos para plantar seguiendo orden las necesidades de sus aceredores. Han modificado el ciclo de las cosechas, sus alternancias que controlan las necesidades alimenticias y contenían las plagas propias de los monocultivos. Las antiguas colonias dominadas por los europeos hoy se han hecho dependientes de ellos sin que las antiguas metrópolis se ocupen de la sanidad, la educación, el desarrollo y la seguridad necesarios para que prosperen los países. Parece un mal sueño pero la realidad es todavía más dura: se desarraigan las poblaciones, se les arrebatan sus sueños y su memoria, se promueven guerras criminales para tener controladas a las poblaciones y han convertido al hambre en un arma de destrucción masiva. Es posible reconocer que la deuda externa ya está pagada con creces pues se han alterado los supuestos de su creación: bajos intereses a largo plazo y garantía de compra de sus producciones. Desde hace 20 años es un infierno de explotación y de sometimiento. Los países ricos pueden obligar a los acreedores a condonar esas deudas y establcer un sistema de control para que ese dinero condonado se invierta exclusivamente en educación, sanidad y desarrollo así como en la mejora del medio ambiente.
Nesemu //Begoña Arce lo comenta para El Periódico: Las ocho potencias más ricas del mundo hicieron ayer un gesto sin precedentes para atajar la pobreza en las zonas más castigadas del mundo. Los ministros de Finanzas del Grupo del G-8, reunidos ayer en Londres, acordaron la cancelación inmediata del 100% de la deuda exterior de 18 países ahogados por la enfermedad y la miseria. La mayoría de los estados que van a beneficiarse de la medida forman parte del África subsahariana (Benín, Burkina Faso, Etiopía, Ghana, Madagascar, Malí, Mauritania, Mozambique, Níger, Ruanda, Senegal, Tanzania, Uganda y Zambia), si bien cuatro de los elegidos (Bolivia, Honduras, Nicaragua y Guyana) están en América. El monto de la deuda perdonada asciende a más de 40.000 millones de dólares, aunque la cifra final puede alcanzar los 55.000 millones (44.550 millones de euros o más de 7,5 billones de pesetas), ya que otros 20 países muy deprimidos aspiran a una cancelación similar. El anfitrión de la reunión, el ministro de Finanzas británico, Gordon Brown, calificó el acuerdo de "histórico" ya que es "el más exhaustivo en cuanto a deuda, desarrollo y salud" de los alcanzados hasta ahora.
SANIDAD Y EDUCACIÓN La cancelación supondrá para estos países un ahorro total de unos 1.500 millones de dólares al año, dinero que, como indicó Brown, ha de ir destinado a Sanidad, Educación y Desarrollo de las infraestructuras. El acuerdo establece que se irán anulando por etapas las deudas de los 18 países beneficiarios, la mayor parte contraídas con el Banco Mundial, aunque también habrá que compensar al Fondo Monetario Internacional y el Banco Africano de Desarrollo. En el plazo de los próximos 18 meses se procederá a la anulación de la deuda multilateral de otros nueve países por un montante de 11.000 millones de dólares. Finalmente se irá cancelando la deuda de 11 países más (3.240 millones de euros), a medida que hayan alcanzado los criterios de transparencia y de lucha contra la corrupción. Los ministros se comprometieron a sufragar algunos de los gastos que implica la condonación para las organizaciones multinacionales, aunque el dinero en algunos casos saldrá, según han denunciado las agencias de cooperación, de presupuestos que ya estaban dedicados a la ayuda al desarrollo.
EL MISMO GASTO QUE EN SEGURIDAD Las agencias recibieron el acuerdo como un importante primer paso, pero fueron unánimes al calificarlo de demasiado escaso. La BBC se puso a echar cuentas y llegó a la conclusión de que la aportación de los contribuyentes británicos a las ayudas acordadas ayer será de 50 millones de libras al año, la misma cantidad que se va a gastar el Gobierno en la seguridad de la cumbre de dos días del G-8 el mes próximo. A esta cumbre han quedado relegadas las discusiones para doblar, como pretende el Reino Unido, las dotaciones destinadas a la ayuda al desarrollo, incluidos programas de vacunación y lucha contra el sida.//
BUSH, CONTRA LA SEGURIDAD SOCIAL, es el artículo escrito por NOAM Chomsky y que merece la pena leerlo. Nesemu
El Gobierno de EEUU se ha inventado una crisis falsa para poder privatizar las pensiones
En el debate sobre la Seguridad Social, los asesores del presidente George W. Bush ya han ganado, al menos a corto plazo. Bush y Karl Rove, el número dos de su gabinete, han conseguido convencer a la mayoría de la población de Estados Unidos de que hay un serio problema con la Seguridad Social. Eso abre el camino para considerar la propuesta del Gobierno de invertir en fondos privados en vez de confiar en el sistema público de pensiones. Los ciudadanos han sido aterrorizados, de un modo similar a lo que pasó con la amenaza de Sadam Husein y sus armas de destrucción masiva. Ahora aumenta la presión sobre los políticos: los líderes del Congreso esperan tener redactado un proyecto de ley sobre la Seguridad Social para el próximo mes. Para ver las cosas con perspectiva, es bueno señalar que la Seguridad Social en EEUU es uno de los sistemas públicos de pensiones menos generosos de entre los que existen en los países avanzados, según un nuevo informe de la OCDE. Y el Gobierno de Bush quiere reformar esta Seguridad Social, lo que significa desmantelarla. Una enorme campaña gubernamental de propaganda ha creado una "crisis fiscal" que no existe. Porque si aparece algún problema en un futuro distante, se podría superar con medidas triviales, como elevar los topes del impuesto sobre la renta. La historia oficial es que los baby boomers (niños nacidos tras la segunda guerra mundial, cuando hubo una explosión demográfica) van a imponer un carga más pesada al sistema, porque el número de gente trabajando en relación a los ancianos declinará, lo cual es cierto. Pero ¿qué pasó con los baby boomers durante sus primeros 20 años de vida? ¿No estaban los trabajadores haciéndose cargo de ellos? Y eso, en una sociedad mucho más pobre. En la década de los años 60, la demografía fue un problema, pero no una crisis. Se encaró ese boom con un gran aumento del gasto en escuelas y otras infraestructuras. El problema no fue grande cuando los baby boomers tenían entre 1 y 20 años. Entonces, ¿por qué lo ha de ser ahora, cuando están entre los 70 y los 90? La cifra que hay que tomar en cuenta es la proporción de población activa respecto de la población total. Esta proporción alcanzó su punto más bajo en 1965. No va a alcanzar nuevamente ese punto hasta el año 2080, según los cálculos de la Administración de la Seguridad Social. Además, cualquier problema fiscal que pudiera surgir en el cuidado de los boomers ancianos ya ha sido pagado, a través del aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social, diseñadas con ese propósito. Y para el momento en que haya fallecido el último boomer, la sociedad será mucho más rica, con cada trabajador produciendo mucho más.
EN OTRAS palabras, ya hemos pasado la crisis. Cualquier cosa que venga será sólo una cuestión de ajustes. Mientras tanto, otra crisis fiscal muy real está vislumbrándose: la atención médica. EEUU tiene uno de los sistemas más ineficientes del mundo industrializado, con un costo per cápita mucho más alto que el de otras naciones y con uno de los peores resultados. El sistema está privatizado, lo que es una de las razones de su ineficacia. Pero reformar el sistema de atención médica no está en la agenda. Así que nos enfrentamos a una paradoja: la verdadera crisis nos dicen que no existe, y en cambio se exige actuación drástica, que socavará un sistema eficiente, para solucionar una falsa crisis. Un observador sin prejuicios podría encontrar qué diferencias entre la Seguridad Social y el sistema de salud pública explican la paradoja. Las razones son simples. No se puede reformar un sistema de atención médica que está bajo el control de las compañías de seguros y de las empresas farmacéuticas. Ese sistema es inmune, aunque esté causando tremendos problemas financieros y humanos. la Seguridad Social tiene muy poco valor para los ricos, pero es crucial para la supervivencia de los trabajadores, de los pobres, de los dependientes y de los incapacitados. Y como es un programa gubernamental, tiene costes administrativos tan bajos que no le ofrece nada a las instituciones financieras. Beneficia solamente a la "población subyacente", no a los "ciudadanos sustanciales", para utilizar la ácida terminología de Thorstein Veblen. El sistema médico, en cambio, trabaja muy bien para la gente de "importancia", en un sistema donde la atención médica se recibe en función de la riqueza, y enormes ganancias fluyen a poderes privados gracias a una administración de enorme ineficacia. El Congreso de EEUU promulgó recientemente una reforma sobre quiebras que aumenta la opresión de la "población subyacente". Cerca de la mitad de las quiebras en EEUU son resultado de gastos médicos.
LA OPINIÓN y la política oficial no están sincronizados. Como en el pasado, la mayoría de los americanos están a favor de un seguro de salud nacional. En una encuesta de The Washington Post y ABC News del 2003, un 80% consideraba la atención médica universal "más importante que rebajar los impuestos". La Seguridad Social se basa en un principio extremadamente peligroso: el de que usted debe preocuparse de si la viuda incapacitada que vive en su pueblo tiene alimentos. Los reformadores de la Seguridad Social preferirían que usted se concentre en aumentar su consumo y que se subordine al poder. Así es la vida. Preocuparse por otra gente y asumir responsabilidades sociales por cosas tales como salud y jubilación es algo profundamente subversivo.
La revuelta de Bolivia no es más que un pálido episodio en la lucha contra el despojo colonial, los criollos oligarcas y los acaparadores de las riquezas de ese crucificado país. El más pobre de América, con una población mayoritariamente indígena que no alcanza los 2$ al día, expoliados de sus tierras por los conquistadores ahora quieren apoderarse de las riquezas de su subsuelo. En una injusticia ante la cual la comunidad de naciones, la ONU y la OEA deberían tomar partido por los m´s pobres. por los expoliados que han padecido otra forma de holocausto y de genocidio pero que no tienen capacidad de marketing para darlo a conocer y denunciarlo por todos los medios, y exigir las reparaciones debidas, no sólo la restitución, sino el lucro cesante. ¿Acaso no es esta la pretensión de EEUU con en relación a los bienes de sus nacionales expropiados por la revolución castrista en Cuba? El genocidio nazi duró unos años, el de los pueblos indígenas lleva 500 años. En Bolivia todavía existe una mayoría de indígenas que pueden reclamar sus derechos y echarse a la calle por ellos. En EEUU los indígenas masacrados, empobrecidos y alienados con el alcohol y el desarraigo ya nunca podrán. ¿No exige este crimen continuado y cuyos verdugos son conocidos una denuncia, una protesta y una acción solidaria? A mí me importan más estos crímenes que las elecciones en tal o cual autonomía, la enseñanza de la religión en la escuela o cómo se organizan las personas que tienen opciones sexuales distintas a las de la mayoría numérica. No digamos ya preocuparme por donde se archivan unos papeles. Desde la perspectiva de un indígena guatemalteco, ecuatoriano, boliviano y un largo etcétera comprenderé siempre el derecho a la rebelión y a la conquista de los derechos fundamentales por los medios que puedan. Así como suena. Hemos elevado a los altares a quienes habían sido muertos por su fé, llamado héroes a los libertadores de sus patrias que comenzaron con sabotajes y actos terroristas... y permanecemos impasibles ante esta monstruosa sangría. La riqueza de la tierra boliviana y de su subsuelo pertenecen a los bolivianos y la forma de reparar algo el tremendo daño causado es ayudarlos a la gestión de sus bienes. Para eso quiero el FMI y el BM, la ONU, UNESCO, FAO, OIT, OEA........... Nesemu
Somos el tiempo que nos queda, titula su artículo en ABC el gran historiador Fernando Gª de Cortázar. La idea es de Heggel: somos lo que no somos. Pero se comprende mejor en boca del poeta inglés John Milton cuando estaba en casa de Galileo Galilei. Uno de los disípulos de éste le preguntó al escritor ¿Cuántos año tiene, Maestro? y Milton le respondió con una sonrisa: A mucho tirar, seis o siete, porque no creerá usted que tengo los que ya he vivido. Es bueno tenerlo en cuenta y no olviden quienes se consideran jóvenes cronológicamente que la edad depende de los años que vivamos. Hay jóvenes ahora de 20 años que podrían estar en su vejez más prematura... si ocurriera un accidente o una enfermedad mortal. Toda nuestra vida es prestada, vivimos en la pura dependencia y en la fé en que todo va a seguir así, como si nada. De ahí la importancia de vivir consciente y plenamente cada minuto de nuestras vidas. Nesemu
En línea con la reflexión del crecimiento de la población anciana en España, aquí va la reflexión de la sicóloga y escritora Remei Margarit en su artículo Abuelos y nietos qe publica en La Vanguardia. Sabéis que en Solidarios tenemos un enorme desafío cpn este problema que hemos aborado hace años y al que queremos dar un gran impulso desde el próximo curso. Necesitaremos toda vuestra ayuda: dos horas a la semana... y se produce una transformación impresionante. Es terrible que miles de familias aparquen a los abuelos... cuando dejan de producir. O que los dejen sufrir en una injusta soledad. Nesemu
//La relación entre abuelos y nietos suele ser especial. Salvo rarísimas y tristes excepciones, los nietos y nietas se entienden muy bien con sus abuelos y abuelas. Lejos ya del modelo de familia amplia, o sea, aquella en la que los abuelos convivían con sus hijos y sus nietos, la de ahora, un modelo de familia más reducido -tan sólo padres e hijos- se organiza frente al trabajo exterior del padre y de la madre, combinando los horarios de guarderías o colegios con los del trabajo, en un, a veces, difícil equilibrio frente a lo posible. Si bien es cierto que aún muchas abuelas y abuelos se hallan incluidos en la dinámica de ayuda a la familia, como, por ejemplo, recoger a los niños a la salida del colegio, darles de cenar y esperar a que los padres los vayan a buscar a la salida de sus trabajos, otras familias se organizan para combinar cotidianamente sus horarios sin recurrir a la ayuda de los abuelos. Ello requiere de un coraje importante, porque ese ritmo supone un largo trecho de la vida, hasta que los niños o niñas se convierten en adolescentes y pueden manejarse a su aire. Aunque los hijos sean lo mejor que puede ocurrir en la vida de una persona, ese coraje suele ser al precio de energías vitales, una clase de cansancio que tan bien conocen los que están en ello. Además, hay que educar a los niños y darles explicaciones de todo lo que preguntan, que no es poco. Las y los que hemos tenido hijos sabemos de lo que hablamos en lo que se refiere a ese cansancio de la atención continuada, hijos y trabajo. Es por ello que los niños, cuando visitan a sus abuelos y abuelas, encuentran en ellos otro tipo de discurso, más calmado, menos tenso, y si los abuelos tienen paciencia, que suelen tenerla, les hacen partícipes de algunas historias de la familia, de la infancia de los padres, de cómo eran, cómo dormían, cuándo empezaron a caminar, las primeras palabras, los gustos particulares de cada cuál, las peleas entre hermanos; todas esas cosas que les ocurren a ellos mismos en aquellos mismos momentos en que están viviendo. Si no están los padres presentes, y dependiendo de la edad, el discurso de los nietos se parece más a una persona ref lexiva que a una criatura pequeña; en ese discurso emerge ya la persona que se está formando.Tanto es así, que la actitud de los niños frente a sus abuelos se centra en encontrar puntos de conexión de intereses mutuos, por ejemplo, si a un abuelo le gusta la música, el niño o niña, en algún momento dado le hablará de su música; si le gustan los libros, se hablará o se mostrará el último libro que le han regalado. Es como si el niño o la niña buscara senderos por dónde llegar al amor de su abuelo o abuela, no tanto con expresiones de afecto físico, como pueden ser un abrazo o un beso, como de acercamiento de sus almas, en un intercambio de intereses comunes. Ello lo procura el hecho de que, más lejos en el tiempo, los abuelos no significan un contrincante al que vencer, simbólicamente hablando, sino una especie de guía para un bosque todavía bastante desconocido. Los padres son los guías principales y cotidianos de un camino que encontrar, los abuelos recorren senderos de matices y de formas y, con ellos, los niños pueden encontrar los atajos entre las normas de los padres y sus propios deseos. Para los niños, los abuelos se convierten en un punto de referencia, porque sienten que en su amor incondicional no habrá nada que los traicione. No quiero decir con ello que los padres traicionen, de ninguna manera, pero, para los niños, los padres son la ley y en cambio los abuelos, prescindiendo ya de unas cuantas leyes, son sus aliados comprensivos, quizás porque, con el tiempo, se han dado cuenta de que muchas cosas no tienen importancia.
Una media de edad de 55 años de edad, eso es lo que habrá en nuestro país en la próxima década. Hace años que conocemos este dato, y ahora lo recalca la revista semestral Panorama Social. Pero nuestras autoridades, universidades e instituciones que sostenemos con nuestros impuestos no se movilizan y sacan conclusiones con programas eficaces. Estre es el dato más tremendo: por cada cuatro personas mayores de 60 años habrá un niño. Ahí queda eso a pesar de los buenos oficios de inmigrantes potentes. Al cabo de dos años, cambian sus costumbres y nos imitan en empeñarse hasta las cejas para pagar hipotecas, electrodomésticos, comida basura, ropa de usar y tiras y un largo etcétera de esta malhadada sociedad de consumo. Nesemu
//España será el país más viejo del mundo en 2050, con una media de edad de 55 años, fecha en la que habrá cuatro personas de más de 60 años por cada niño, según datos de Naciones Unidas recogidos en un estudio de la socióloga María Teresa Bazo. El informe, publicado en el primer número de la revista semestral "Panorama Social", de la (Funcas), refleja que a España le seguirán Italia, Eslovenia y Austria, con 54 años de media, en 2050. En esa fecha, se estima que tanto en España como en Italia habrá cuatro personas mayores de 60 años por cada niño/a. En 2050, habrá cuatro personas de más de 60 años por cada niño Asimismo habrá diez países en los que más del 10 por ciento de la población tendrá más de 80 años, añade el informe de la catedrática de sociología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). En la actualidad el país más viejo es Japón con 41 años de media, siendo la media mundial de 26 años. Por otro lado, el estudio recoge la tendencia creciente de las personas mayores de 65 y más años a vivir solas en su hogar, siendo la proporción de un 20 por ciento, cuatro puntos más que hace una década. A pesar de ello, España registra los valores más bajos de mayores que viven solos dentro de los países de la Unión Europea, "siendo sobre todo en los países nórdicos donde los porcentajes duplican a los españoles". El número de varones mayores que viven solos gira en torno a los 316.000 y el de mujeres a algo más de un millón, mientras que la proporción más alta corresponde a las personas viudas. Por otro lado, el estudio se refiere a las bajas tasas de institucionalización de los ancianos, que "no suelen superar el 5 por ciento en las distintas comunidades autónomas". Las personas mayores no institucionalizadas viven en su propio hogar de forma mayoritaria; el grueso de ellas en compañía de su pareja, con o sin hijos. Los porcentajes descienden obviamente entre las más ancianas, pero los varones octogenarios o de más edad viven a solas con las parejas en el 34 por ciento de los casos, y las mujeres en el 9 por ciento de los casos.
La tercera parte de los niños-mineros vive en América Latina, es el informe de Agencias con los datos facilitados por la Organización Mundial del Trabajo (OIT). No se trata de opiniones sino de hechos comprobados. Pensar que hoy miles de ciudadanos van a manifestarse por el emplazamiento de unos papeles en Salamanca o en Barcelona... se me abren las carnes. Hay materia para preocupaerse. Cuando estos niños crezcan, en menos de una década, comprenderé cualquier alternativa que elijan. El terrorismo se cuece más en la miseria y en la explotación que en el campo de las ideologías, aunque estas aprovechen el viaje. Nesemu
//Un millón de niños trabajan en pequeñas minas y canteras de todo el mundo, y de ellos casi la tercera parte vive en América Latina, según informó ayer la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que ha decidido lanzar una campaña mundial para eliminar esa forma de trabajo infantil. La gran mayoría de los casi 300.000 niños que participan en actividades mineras en América Latina están en Bolivia, Ecuador, Colombia y Perú. En esos cuatro países, la OIT ejecuta programas para rescatar a los menores de las minas y canteras artesanales o familiares, que generalmente no cumplen con las medidas mínimas de seguridad y que están fuera de todo control o regulación. Fuentes de la OIT aseguraron ayer que hay 103.000 niños en esa situación en Colombia, 50.000 en Perú, 13.500 en Bolivia y 1.500 en Ecuador, a los que deben sumarse los casos de Brasil y Nicaragua, aunque se carece de cifras exactas sobre estos dos últimos países. En esa perspectiva, representantes de Gobiernos, trabajadores y empleadores, reunidos en Ginebra con ocasión de la Conferencia anual de la OIT, han firmado un acuerdo que los compromete a eliminar ese tipo de trabajo infantil. Entre los suscriptores del documento se encuentran Brasil, Colombia, Ecuador, Nicaragua y Perú, por América Latina, así como Burkina Faso, Costa de Marfil, Mali, Gana, Senegal, Togo y Tanzania, por África, además de Mongolia, Filipinas y Pakistán, por Asia. El compromiso asumido por estos países se enmarca en la campaña general de la OIT, que será oficialmente lanzada hoy, durante la 93ª reunión de la Conferencia anual de la organización, y está destinada a devolver una vida normal en el plazo de cinco a diez años a ese millón de niños mineros. Expertos de la OIT aseguran que se trata de una meta realista en vista de que los niños en ese sector son relativamente pocos con respecto a los 245 millones de niños trabajadores en todo el mundo. De ellos, 179 millones realizan actividades peligrosas o son forzados a participar en el tráfico de drogas, en conflictos armados o a prostituirse, según datos de la agencia especializada de la ONU. La atención que se ha decidido prestar a los niños involucrados en actividades mineras se debe a que generalmente son los que están expuestos a los riesgos más graves, aseguró el director del Programa de Eliminación del Trabajo Infantil de la OIT, Guy Thijs. Al respecto, explicó que los niños son utilizados por su pequeña talla en túneles estrechos, donde deben pasar varias horas al día para extraer los minerales, sin ventilación alguna y expuestos al polvo y al calor, con los consiguientes problemas respiratorios que ello acarrea.//
El ex canciller alemán Helmut Scmitt ha escrito un esléndio artículo DEBEMOS SER VALIENTES, en Die Zeit y en La Vanguardia en donde pone el dedo en la llaga, porque en la UE carecemos de auténticos hombres de Estado y nos enredan los políticos y los burócratas asfixiantes: //La dirección política sólo puede surgir de las personas. El discernimiento, el dinamismo, la valentía y el sentido de la responsabilidad no se pueden sustituir por nuevos documentos. En realidad, los ministros de Exteriores y los jefes de Gobierno habían presentido la posibilidad de fracaso de los referendos, pero no tuvieron fuerzas para pensar siquiera en un plan B.// Nesemu
Vale la pena leerlo todo y archivarlo: HELMUT SCHMIDT - 10/06/2005
Europa tiene muchos puntos débiles, pero no está acabada. Hace un año y medio tuve que hablar acerca de la Unión Europea (UE) ante un auditorio de historiadores y politólogos. Lo cierto es que el borrador de la Constitución europea ya estaba sobre la mesa, pero preferí abordar la "crisis de la capacidad de actuación" de la Unión, puesto que la desintegración de la UE ya no era "impensable, por desgracia".
Los referendos de Francia y Holanda han confirmado mis temores y, sobre todo, han suscitado desconcierto en toda Europa. Tanto si quieren seguir adelante con el proceso de ratificación como si quieren interrumpirlo, los jefes de Gobierno y de Estado de la UE se sienten bastante confusos ante los escombros a que ha quedado reducida la obra de artesanía que habían elaborado desde el tratado de Maastricht, sus borradores visionarios y demás castillos en el aire, así como sus increíbles políticas de ampliación. En Maastricht, en 1992, éramos doce; hoy ya somos 25 estados miembros. Sin embargo, para casi todas las cuestiones importantes se sigue utilizando aún esa regla de la unanimidad que ni siquiera funcionaba cuando éramos doce.
La Constitución europea, por el contrario, se habría encargado de conseguir claridad y sencillez. No obstante, puesto que por el momento no entrará en vigor (con la forma del actual borrador seguramente no lo hará nunca), siguen teniendo validez los tratados ratificados con anterioridad.
No sólo sigue siendo válido Maastricht, con sus modificaciones al texto de la CECA de 1952 y de los tratados de Roma de 1957-1958, no sólo conservan su validez los 17 protocolos y las 33 disposiciones de Maastricht, sino también el tratado de Amsterdam de 1997 y (de especial relevancia) el tratado de Niza del 2000, con todas sus enmiendas y añadidos a los tratados precedentes. Asimismo, siguen teniendo validez los trece tratados de adhesión firmados hasta el momento con todas sus disposiciones especiales. El derecho internacional vincula a los estados miembros mediante todos estos tratados y restos de tratados. En realidad, no obstante, ni uno solo de los 25 ministros de Exteriores ni de los 25 jefes de Gobierno tiene ya una clara comprensión de los cientos de páginas que ocupan los textos completos. Se trata de un modelo ejemplar de caos burocrático.
La dirección política sólo puede surgir de las personas. El discernimiento, el dinamismo, la valentía y el sentido de la responsabilidad no se pueden sustituir por nuevos documentos. En realidad, los ministros de Exteriores y los jefes de Gobierno habían presentido la posibilidad de fracaso de los referendos, pero no tuvieron fuerzas para pensar siquiera en un plan B.
La gran mayoría de estados europeos y sus economías nacionales están aquejados de varias enfermedades simultáneas; la crisis de la UE que se ha destapado en las últimas dos semanas es, a partir de ahora, un factor patógeno adicional. Con todo, este factor no tiene una relevancia determinante en el caso de Polonia ni en el de ningún otro de los nuevos estados miembros con sus reformas sociales y económicas, como tampoco en el caso de Alemania, Francia, Italia y otros países.
Cuando un médico va a visitar a un enfermo, lo primero que hace es aliviarle el dolor y prestarle primeros auxilios, pero después estudia su historial clínico para poder dar un diagnóstico e iniciar la terapia necesaria. A medio plazo, el drástico descenso de las tasas de natalidad y el consiguiente envejecimiento de casi todas las naciones europeas serán los causantes de una peligrosa pérdida de vitalidad, la más importante de las causas de enfermedad de Europa. Con la significativa excepción de Francia, en casi toda la Unión se carece de propuestas de terapia, puesto que aún no se tiene suficiente consciencia del historial ni del diagnóstico. Por eso falta también previsión en cuanto a las repercusiones que tendrán el envejecimiento y la disminución simultánea de la financiación del Estado del bienestar.
Amodo de ejemplo, dentro de 15 años la mayoría de alemanes sobrepasará la edad de 60 años. Sin embargo, ya en la actualidad las con-tribuciones a la Seguridad Social no permiten financiar más que tres quintas partes de las rentas legítimas; dos quintas partes proceden de los impuestos. Dinamarca, que llevaba años en una situación similar, hace tiempo que realizó unas reformas ejemplares de su mercado laboral y del Estado del bienestar. Por eso Dinamarca goza de salud económica en la actualidad, y los demás estados escandinavos siguen su ejemplo. Sin embargo, la mayoría de políticos europeos se amilanan ante algo así... por miedo a los votantes.
La enfermedad actual más importante, según parece, es el alto desempleo que impera en la mayoría de estados miembros de la UE. Al investigar su génesis, debe reconocerse lo siguiente: sus causas no se encuentran en eventuales errores de la UE, y en modo alguno en el euro, como tampoco ahora en la globalización, sino que están originadas más bien por políticas interiores defectuosas de los estados miembros. Esto se aplica tanto a las políticas del mercado laboral como a las salariales, a cierta exageración del Estado del bienestar y las políticas sociales, y a la excesiva regulación de todos los campos económicos relevantes. En este sentido, Italia, Francia, Alemania y otros países parecen estar en el mismo barco, pero la responsabilidad no la tiene la UE en conjunto, ¡sino cada uno de los estados individualmente! Los gobiernos y los parlamentos nacionales son los únicos que tienen la obligación de equilibrar mejor los ingresos y los gastos de sus achacosos presupuestos. Sin embargo, cualquier terapia necesaria requiere de dinamismo y valentía.
Muchos ciudadanos y votantes presienten las desgracias venideras y tienen miedo. Cuanto mayor es una persona, menos desea aceptar cambios en sus condiciones de vida. Lo que desea es que todo se quede como está: ninguna novedad, ningún nuevo invento, ni nuevos competidores por los puestos de trabajo, ni inmigración, ni globalización. No obstante, muchos jóvenes sienten también que se les exige demasiado. El no de los referendos de Francia y Holanda (en Alemania seguramente habría tenido un resultado similar) está causado por diversos motivos. El principal motivo común es el rechazo y el miedo a novedades cuyas consecuencias no pueden calcularse. Lo mismo sucede en Alemania.
La ampliación del mercado común a diez nuevos estados miembros es jurídicamente legítima. Conllevará una nueva competencia, igual que el inmediato auge económico y tecnológico de China, India y otros países. Si no damos con un nuevo invento, si no logramos ofrecer nuevos productos y prestaciones, pronto otros no nos suministrarán sólo productos textiles, cámaras o embarcaciones; porque esos otros son capaces de fabricar los mismos productos que nosotros, pero con salarios y precios más bajos. Por eso, para nosotros la investigación y el desarrollo son infinitamente más importantes que el autoempleo y demás jueguecitos de la política del mercado laboral. El hecho de refugiarse siempre tras nuevas leyes y artículos, tanto si son de Bruselas como de Berlín, no le sirve a nadie. Cuando los parlamentos de los länder tengan que ocuparse de la adopción (en el derecho alemán) de una directiva europea superflua sobre el diseño de funiculares, o cuando la conferencia de consejeros de Cultura quiera modificar la ortografía por enésima (y siempre innecesaria) vez, tendrán que someterse a este afán de querer regularlo y ordenar todo lo que está arrasando en toda Europa.
Sólo populistas como Le Pen, Fortuyn o Lafontaine hablan como si se pudiera aislar la economía europea del mercado mundial y de la competencia. De hecho, hace ya siglos que nuestro bienestar depende de nuestro éxito en los mercados del mundo; en Alemania, por ejemplo, las exportaciones y las importaciones suponen desde hace mucho alrededor del treinta por ciento del producto nacional. La globalización no es más que una palabra nueva que define unos hechos antiguos, porque ni Airbus ni Peugeot, ni Volkswagen ni Siemens, ni los buques portacontenedores de las compañías navieras de Hamburgo serían concebibles sin el mercado mundial.
¿Abandonar el euro? ¡No se puede ser tan insensato! Si hoy en día hay periodistas y políticos imprudentes que lanzan la pregunta sobre si no supondría una ventaja abandonar la moneda única, entonces es que son tan insensatos como irresponsables. Los consejos de ministros y los comisarios de Bruselas no serán tan insensatos, a pesar de que hasta el momento la planificación a largo plazo no ha sido su punto fuerte. Una nueva lira se convertiría al instante en objeto de especulación de los miles de fondos hedge y bancos de inversión que actúan en todo el mundo. Sin la integración en un sistema monetario europeo, esto podría sucederle incluso a un nuevo marco alemán, como le ocurrió en el pasado a la libra esterlina.
Las instituciones de la UE no pueden curar las enfermedades sociales y económicas de los estados miembros. En el mejor de los casos, pueden ayudar a Polonia, Hungría y la República Checa, a los nuevos socios en general, a asimilar los miles de reglamentos que les han echado encima precipitadamente como acquis communautaire. Sin embargo, la UE no puede ayudarlos económicamente ni mucho menos, de forma parecida a como hizo en el pasado con Irlanda, España o Grecia, o del mismo modo en que los alemanes occidentales contribuyeron al bienestar de los orientales. Los gobiernos y los parlamentos de todos los estados miembros europeos, así como su opinión pública, tendrían que hacer mucho más: ellos mismos deberían reconocer sus enfermedades y sus déficit, y también las respectivas consecuencias.
Lo mismo vale para Alemania. Aquel o aquella que gobierne este otoño en Berlín debe saber: que la Agenda 2010 de Schröder llegó muy tarde; que era acertada, aunque a todas luces insuficiente. El famoso discurso que pronunció Roman Herzog el 26 de abril de 1997, con sus amplias propuestas y terapias, sigue siendo actualmente válido. No obstante, el estancamiento financiero, económico y psicológicamente importante del proceso de recuperación de la antigua Alemania oriental no debe dejarse de lado, ya que es el más importante de los factores patógenos alemanes. El que quiera gobernar necesita tener valor para buscar la verdad y la perseverancia, y esta necesidad no nos diferencia de todos nuestros vecinos de la Unión Europea.
El hecho de que la aclaración de las competencias y del peso de los votos dentro de la UE aún no se haya llevado a cabo es comparable a los fracasos de la Comunidad de Defensa Europea (CDE) del año 1954; por aquel entonces surgió confusión y decepción, pero no se interrumpió el curso de la integración europea. El fracaso de la Constitución europea es una fractura ósea, pero no una paraplejia. De cualquier forma, esto no impide a ninguno de los estados miembros solucionar sus problemas y curar sus enfermedades.
Así que se espera un rendimiento como no se había visto jamás en la historia mundial. Cierto que en el futuro más inmediato no se va a desatar una euforia europea, pero esto no es motivo para caer en el pesimismo. En lugar de eso, imperará el realismo. Europa no está acabada, ya que los europeos de ahora tienen los mismos genes que generaciones anteriores. Estos factores hereditarios permitieron que los europeos soportaran el inmenso número de víctimas de la Segunda Guerra Mundial y las dictaduras nacionalsocialistas, fascistas y comunistas, y que a la vez pudieran reconstruir sus sociedades con vigor, pero sin guerras civiles ni de ningún otro tipo.
¡Casi ninguno de los europeos que haya vivido había gozado jamás de mayor libertad que hoy en día, casi ninguno había vivido con un mayor bienestar: menudo rendimiento! El hecho de que quinientos millones de europeos, divididos en veinticinco naciones, con veinte idiomas nacionales que han evolucionado a lo largo de veinte siglos, hayan decidido unirse en virtud de su libre voluntad y sin la intervención de ninguna fuerza extranjera, es algo único en la historial de la humanidad. El fracaso de los referendos no cambiará nada de eso.
La Unión Europea tiene ante sí varios caminos factibles. Es posible que no se lleven a cabo los procesos de ampliación iniciados hasta el momento. Es posible, por desgracia, que la Unión Europea quede reducida a una zona de libre comercio con multitud de instituciones, algo que haría muy felices a los ingleses. Es posible que, aun sin Constitución, el Parlamento Europeo pueda forzar la parlamentarización necesaria y urgente de todas las decisiones de Bruselas. También es posible que, dentro de unos años, exista un grupo de varios gobiernos y naciones que formen un núcleo interno de Europa.
Sea como fuere, nosotros los alemanes, que estamos rodeados por nueve vecinos en el centro de Europa, que tenemos el mayor número de habitantes y la mayor economía nacional, debemos saber que no tenemos ninguna tarea estratégica mundial en otras partes de la Tierra; a decir verdad, nuestra tarea más importante es la de mantener una relación estrecha y pacífica con todos nuestros vecinos. Dentro de cien años seguirán siendo vecinos nuestros y, desde la edad media europea, Francia y Polonia son los más importantes. En un mundo cada vez más superpoblado, nosotros los alemanes aún dependemos más de la Unión Europea que la mayoría de nuestros vecinos.
Puesto que los pueblos de Europa pueden repasar su evolución como naciones a lo largo de un milenio, no es posible que una serie de ministros y diplomáticos lleven a cabo el proceso de unificación europea en unas pocas décadas. La UE necesita la aprobación y la voluntad de sus ciudadanos. La inminente sensación de impotencia que experimentarán las naciones pequeñas y medianas que actúan de modo individual permitirá que los ciudadanos se percaten de la necesidad de una Unión. Esto requiere tiempo y tomar mucho aliento. Jean Monnet, Robert Schuman, Giscard d´Estaing, Jacques Delors, muchos de los históricos lo sabían: sólo paso a paso podemos hacer retroceder el tradicional nacionalismo egocéntrico de los europeos. ¡Los estadistas de hoy en día y los comisarios de Bruselas excesivamente entusiastas deberían seguir su ejemplo!
Dentro del seguimiento que hacemos de la política internacional con énfasis en UE, EEUU y Asia, el artículo de Carlos Eelordi, en PD, me parec que ayuda en la reflexión. Nesemu
//Algunos vaticinan que la cumbre financiera que la próxima semana se celebrará en Bruselas será un fracaso sonado al que seguirá una paralización política de la Unión Europea de consecuencias imprevisibles. Otros analistas creen que, justamente para evitar lo anterior, los líderes europeos urdirán un apaño que, sin resolver ninguno de los contenciosos que los separan, mantendrá formalmente abierta la expectativa de futuros entendimientos. Lo que está cada vez más claro es que ninguna de esas soluciones, ni otras intermedias, va a frenar la consolidación de la idea de que se están quebrando algunas de las piezas fundamentales de la integración europea y que será muy difícil recomponerlas. Es sintomático al respecto lo que ha escrito Eric Le Boucher en LE MONDE: "Hacia donde se mire, la situación es mala. El futuro más probable es que la cincuentenaria construcción se bloquee y se quede así durante una década, como poco. El proceso de integración no volverá a ponerse en marcha, si lo hace, hasta que sea asumido por unos nuevos héroes europeos capaces de colocar a sus países por encima de las contingencias nacionales. ... Pero hasta entonces habrá que evitar que lo logrado se deshaga en pedazos. Lo cual será objetivamente difícil, pues las fuerzas de la deconstrucción están sólidamente armadas en un contexto mundial favorable al retorno de los nacionalismos. ... En efecto, la mundialización se encuentra frente a una encrucijada histórica. Corre el riesgo de dejar de ser un juego de suma cero para todos sus participantes (con la excepción de África) para convertirse en una guerra por el crecimiento. Cada país quiere ir más rápido, aunque sea a costa de los demás. ... No era el momento de romper Europa".
Aún más pesimista ha sido la descripción de la situación que Timothy Garton Ash ha hecho en THE GUARDIAN. Con una diferencia respecto del articulista de Le Monde: que el escritor británico aún cree posible revertirla a base de voluntarismo sin límites: "Una interpretación plausible de las caóticas reacciones que ha habido en Europa tras el 'no' francés es que las mismas son síntomas de una civilización en declive, si no en decadencia. ... Seguramente no se les habrá escapado que ese análisis de la decadencia europea tiene muchas coincidencias con el que hacen los neoconservadores antieuropeos norteamericanos, contra los que tantas veces he luchado. Pero demostremos que están equivocados. Mi fórmula, tomada de Romain Rolland vía Antonio Gramsci, es 'el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad'. Contemplemos el abismo con el pesimismo de la inteligencia. Pero, tras un periodo de reflexión, actuemos". Con todo, a mitad de su artículo dice: "Si fuera chino, me lo estaría pasando en grande. Tras los siglos europeos, desde 1500 a 1945, y el siglo norteamericano, desde 1945 hasta algún momento de la mitad de éste, el siglo asiático se alza en el horizonte".
Jim Hoagland ha escrito en THE WASHINGTON POST que será la India, más que China, el país que encabece ese dominio asiático que está a la vuelta de la esquina. Y THE INDEPENDENT, en un duro editorial dedicado a la noticia de que el mundo se gastó un billón de dólares en armamento en 2004, apostilla: "El mayor crecimiento del gasto militar se registró en China y en la India".
Dentro de 15 años la población mundial habrá alcanzado casi los 8 mil millones de personas. De cada 100 habitantes, 56 serán asiáticos; de los cuales, 20 chinos y 17 indios; 16 serán africanos, de ellos, 13 subsaharianos; 13 vivirán en el continente americano pero sólo 4 en EEUU; 7 provendrán de Europa del Este y de la antigua URSS y sólo 5 vivirán en Europa del Oeste; queda un 3% que habitarán el Medio Oriente. Los datos demográficos son fácilmente extrapolables, millón arriba o abajo, y con una grave tendencia a empeorar. Recordemos que, en 1914, cuando el atentado al archiduque Fernando en Sarajevo, el mundo tenía unos 1.200 millones de habitantes y en ese mismo siglo, en Sarajevo, en 1991, Kofi Annan recibió en sus manos simbólicamente al niño que hacía los 6.000 millones. En menos de un siglo, con dos guerras mundiales espantosamente cruentas, con las guerras de Corea y de Vietnam y los innumerables conflictos en África y en Indonesia, China y la URSS. Recordemos las horribles muertes de millones de rusos y de chinos, así como la devastadora sangría del sida en África cuyas auténticas cifras se ocultan por diferentes razones. La explosión demográfica es la mayor catástrofe que amenaza a la humanidad teniendo en cuenta que en los países mas desarrollados, con regímenes democráticos y con mayor nivel de vida, la curva demográfica se ha estancado o desciende de forma que no garantiza la supervivencia de su población, las pensiones y las cuotas a la Seguridad Social. Sin la inmigración, la mayor parte de esas sociedades hoy opulentas, menos de 30 países que pertenecen a la OCDE, desaparecerían como sociedades activas. Los datos proceden del National Intelligence Council de EEUU. Mapping the Global Future es en un estudio objetivo destinado a informar a los responsables americanos después de haber interrogado a los mejores expertos, significando que ninguno procedía de la esfera del gobierno americano. Gracias a su crecimiento económico sostenido, de un 6% a un 9% en los últimos 20 años, China e India marcarán con su impronta los próximos 15 años. Así como los emergentes Brasil, Indonesia, México, Sudáfrica. Los PIB de China y de India superarán al Reino Unido, Alemania, Italia, Francia y Japón antes de quince años y a los EEUU lo alcanzará China antes del 2040. Las consecuencias de estos cambios afectarán a miles de millones de personas: de una parte, a los de esos dos colosos junto a los grandes países emergentes y, de otra parte, a lo que quede de esta maltrecha Unión Europea , a Japón y a EEUU. Es preciso llamar la atención sobre el alarmante descenso demográfico en Japón que es proporcionalmente uno de los países con menos niños del mundo. A pesar del crecimiento de los gigantes asiáticos, la mayor parte de su población trabajará en el sector agrícola y con ingresos muy bajos mientras un gran sector de su población competirá en sectores dinámicos y estratégicos a nivel internacional. Con la integración progresiva de China, India y de otros grandes países en desarrollo en la economía mundial, centenares de millones de adultos en edad de trabajar competirán por un puesto en el mercado mundial de trabajo. Sufrirán una gran transformación las estructuras mundiales de producción, de comercio, de empleo y de salarios por causa de las deslocalizaciones de empresas, de los flujos de capitales y de la globalización financiera. Esta enorme fuerza de trabajo, de la cual una parte creciente estará bien educada, será una fuente barata tan pronto como las innovaciones tecnológicas se extiendan por el planeta. Ya hemos visto que todas las previsiones anteriores fueron superadas en el campo de las comunicaciones, informática, robótica, fibras ópticas, satélites etc. La concurrencia de esta fuerza de trabajo exigirá recalificaciones profesionales y afectará a los salarios pues siempre habrá un ejército de parados que hundirá los mercados, como había previsto Marx. Aunque aumente el nivel de vida en los países ricos y desarrollados, sólo una parte de la población de los gigantes emergentes la alcanzará y hasta la superará a costa de miles millones de pobres que supondrán una incontrolable bomba social, como había pronosticado Butros Galli en la Cumbre de Coppenhague sobre el Desarrollo, cuando anunció que la explotación y la injusticia social darían paso a auténticas situaciones inhumanas. Como había escrito el Jefe indio Seattle al Gran Padre Blanco de Washington termina la vida y comienza la supervivencia... por no haber comprendido que la Tierra no pertenece al hombre sino que el hombre pertenece a la Tierra. Lo que resultó profético para los pueblos indios de América, exterminados por la codicia de los blancos cristianos y mesiánicos que iban a salvarlos y a civilizarlos, amenaza ahora a la humanidad entera por la misma ceguera implacable.
Ahora se rebelan los intelectuales, escribe con maestría como siempre el gran periodista y amigo Fernando Onega en La Voz de Galicia. Nada de lo que pase en las autonomías nos puede ser ajeno a nosotros, ciudadanos del mundo con pasaporte de la Unión Europea y españoles (gallegos, catalanes, andaluces, vascos, castellanos etc) de orígen. ¿A dónde nos están llevando? ¿O es que nos dejamos ir? Pues va a ser que no, al menos a quienes tenemos la responsabilidad de pensar, de opinar y de ofrecer criterios a los demás por nuestra condición de periodistas. Nesemu
//Los intelectuales despiertan. Y se mueven. Y redactan manifiestos, como en los viejos tiempos y en las grandes crisis de identidad. Ayer ha ocurrido en Cataluña. Un interesante grupo de escritores, artistas, pensadores y profesores, encabezados por Albert Boadella, se ha lanzado a la arena pública con un escrito que pretende agitar y liderar el descontento provocado por la deriva nacionalista del socialismo del señor Maragall y del actual tripartito.
Es una de las primeras muestras de disidencia de la sociedad civil en la España del cambio constitucional. Es un conjunto de voces minoritarias, pero selectas, que llaman a la conciencia del poder para denunciar las desviaciones que se están produciendo en contra de la lógica. Como se trata de una protesta en toda regla contra el poder actual y de demanda de alternativa, hay que sospechar que será cuidadosamente silenciada por los medios más adictos a ese poder.
Y, sin embargo, es importante. Es importante porque surge en Cataluña, donde pensábamos que existía un «pensamiento único» en demanda del concepto de nación y otras reclamaciones que asomarán en el nuevo Estatuto. Es importante porque recoge una demanda que se percibe en otras comunidades: la necesidad de un nuevo partido laico, progresista y con mentalidad más universal, que no se encierre en las paredes de una región. Es importante porque es el asomo de una nueva conciencia crítica, que no puede ser acusada de reaccionaria ni centralista, espantajo tras el que siempre se refugian los nacionalismos. Supongo que nadie llamará reaccionarios a Boadella, Félix de Azúa o Arcadi Espada. Y es importante porque indica que se ha perdido el miedo y el complejo ante corrientes de opinión que parecían dominantes. Y asfixiantes.
Pienso, además, que pudiéramos estar ante un serio aviso al Partido Socialista, en cualquiera de sus acepciones autonómicas. El PSOE, si mantuviera su coherencia ideológica, sería precisamente esa fuerza que reclaman: laica, progresista, «socialista a fuer de liberal», que decía don Indalecio Prieto. Pero sus aventuras nacionalistas, su necesidad de conseguir el poder con pactos que desnaturalizan su esencia, hacen que haya perdido su identidad ante quienes le daban, precisamente, una vitola de prestigio y credibilidad.
El señor Zapatero no debería estar tranquilo ante hechos como éstos. Su política -interesante, pero defectuosamente gestionada, peor explicada y apoyada en socios discutibles- suscita más deserciones que adhesiones nuevas. Algunos de sus virreyes regionales (perdón, «federales») actúan con desorden y fidelidades localistas. Y si, encima, empieza a perder simpatías intelectuales, que eran su patrimonio, ¿qué le queda?// La Voz de Galicia
¿Les sirve el pasado a los adolescentes? se pregunta en PD Justo Serna, y me parece una reflexión muy interesante. No podemos abdicar de la reflexión por estar con exámenes o en vacaciones. Como comer o dormir, reflexionar y tomar conciencia de lo que sucede es inexcusable. Nesemu
//Tener conocimiento del pasado me exige asumir mi condición de arrojado al mundo, es tedio y es el destino que nos hace epígonos y que fatalmente se nos impone. Sin embargo, la historia puede ser concebida de otro modo, como un libro en el que adentrarse sin saber lo que sus páginas depararán, como un texto en el que explorarse, buscarse y alejarse de uno mismo. No se trata de crear buenos patriotas con la memoria abarrotada de conocimientos, fieles defensores de un pasado nacional, respetuosos con los mitos que a todos nos igualan o nos separan. Los contenidos académicos así transmitidos o se olvidan pronto o resultan simplemente dañinos, tóxicos. ¿Les sirve el pasado, ese pasado, a los adolescentes? ¿Podemos tomarlo de otro modo?
Con la historia se pude ayudar a los jóvenes a ordenar el caos que llevan dentro, a concebir el pasado como un depósito u observatorio de experiencias. Igual que viajamos y admiramos los parajes que nos refutan, también la historia tiene que ser el dominio en donde apreciar el contraste, lo que nos extraña y lo que nos perturba. El saber y la maduración --admitámoslo-- sólo son resultado de la incomodidad y de la sorpresa que los demás, los extranjeros y los antepasados, nos provocan. Cuando la realidad que tenemos enfrente sólo nos corrobora, entonces la percepción de lo extraño es inasimilable y, por eso, tendemos a tomar a ese otro como pervertido o anómalo o patológico. Las geografías variadas y distantes nos fuerzan a acomodar lo raro, a darle acogida dentro de nuestro marco cultural. De ahí que la mejor enseñanza de la historia no sea o, al menos, no pueda ser-- la mera confirmación del limo original con el que fuimos presuntamente modelados.
No me propongo sugerir cómo organizar la enseñanza de la historia en la escuela. Hablo de cosas más simples, de un humanismo, de un entusiasmo y de un riesgo, de una investigación personal, de los hallazgos a qué nos obliga nuestro crecimiento y de la maduración a qué aspiramos. Tener conocimiento del pasado me exige asumir mi condición de arrojado al mundo, la chiripa de mi existencia y mi limitación; me obliga a luchar contra el valor infinitesimal que se me concede; me permite rebelarme contra la determinación que me niega, contra la debilidad, la enfermedad y la muerte.
Por eso, leer, leer las experiencias de otros según los géneros diversos que están a nuestro alcance, es la forma de averiguar ese pasado y de hacer acopio de vivencias que no son mías. La circunstancia de mi vida es fugaz y ese individuo que creo ser, que creen que soy y que acabo aceptando me es demasiado previsible. Es de los demás y de los libros que son sorpresa e indagación de los que esperamos el relato de otros avatares que alivien el tedio que nuestra conducta nos provoca o el miedo que el futuro nos depara.
Las historias que leo y las que me cuentan me amplían el mundo, dilatan sus límites, lo que creo que son su periferia y su centro. Pero, claro, para esto pueda verificarse entre los adolescentes desconcertados, los adultos que les rodean no pueden abandonarse a la simple amonestación, al entreguismo, a la exasperación o a la fatalidad rendida.
Hacen falta políticos sensibles que no intoxiquen con munición ideológica, que no erijan el pasado como el patrimonio al que te debes. Hacen falta padres que eduquen en la excelencia, en la ironía y en la tolerancia, en la apertura cultural, pero también en la autoexigencia. Hacen falta también profesores que no se abandonen al fatalismo de las violencias explícitas o implícitas que hay en los Institutos: mi hijo mayor acude a uno y no olvida a un buen docente, no olvida a los que tratan con coraje, con rigor y con educación, y no olvida a los que amparándose en una falsa campechanía se entregan a camaraderías imposibles. Hacen falta profesores que no se supongan atados por las prescripciones ministeriales, las pasadas o las venideras, unos profesores de humanidades que se descubran creadores de sí mismos, maestros de vida y de lectura como recomendaba George Steiner--, proveedores de futuro, mediadores que persuadan.
Pero sobre todo hacen falta adolescentes dispuestos a tomarse como individuos, dispuestos a responsabilizarse de sí mismos, dispuestos a aventurarse en ese riesgo del espíritu que es la lectura y que es la historia. El pasado no es destino ni fuente primitiva y frente a lo pretérito hemos de rebelarnos, cosa que nos exige conocerlo: si lo ignoramos estaremos repitiendo conductas que creemos nuestras y originales y que, a la postre, sólo son remedo degradado de individuos de otros tiempos.
Muchachos, no podemos resignarnos a la elemental y grosera ley de simetría, a ser simples copias de algo ya dado o ya vivido. ¿Lo conseguiremos? //
¿No en mi nombre? se pregunta Quim Monzó en La Vanguardia. ¡Qué pena que se utilice a los muertos en batallas políticas! En el artículo 1º del Pacto Antiterrorista se había excluido expresamente esa posibilidad. Es una verdadera pena. Ya no estamos en una democracia orgánica, como en tiempos de Franco o Musolini, en la que los ciudadanos-súbditos se expresaban o participaban a través de la sorganizaciones sociales. En las democracias constitucionales existen otros cauces de partcipación establecidos y de manera primordial el Parlamento. Que la gente se manifieste es un derecho irrenunciable, que las OSC (Organizaciones de la Sociedad Civil) expresen su parecer, denuncien y presenten propuestas alternativas es una riqueza formidable. Pero que no manipulen a las víctimas de un terrorismo atroz contra el que tenemos que alzarnos toda la ciudadanía. Esta reflexión de Quim Monzó puede ayudarnos para poder seguir esta algarabía. Nesemu
//De todas las frases de las pancartas de la manifestación del sábado en Madrid, la más repetida y fotografiada fue "¡No en mi nombre!". Vista en la tele, nos remitió de inmediato a aquellos "¡No en mi nombre!" de las concentraciones contra la guerra de Iraq. Pero, antes de esas concentraciones, en el 2000, No En Mi Nombre fue la denominación que adoptó un grupo de pacifistas judíos que se oponían (y se oponen) a la ocupación israelí de los territorios palestinos. En su declaración de principios explican que lo escogieron "porque el Estado de Israel a menudo proclama que actúa en nombre de todos los judíos del mundo y de sus intereses", y eso -dicen- no es cierto.
Hay una obra teatral, creo que de The Living Theatre, titulada No en mi nombre y que se presenta como un alegato contra la pena de muerte. Y hace dos meses, tras los funerales de Juan Pablo II, una columnista de The Guardian,Polly Toynbee, tituló No en mi nombre un artículo contra Tony Blair. Baste el destacado para resumir el espíritu de aquel escrito: "¿Cómo se atreve Tony Blair a arrodillarse en nuestro nombre ante el cadáver de un hombre cuyos edictos han matado a millones de personas?" La frase -"No en mi nombre"- fue objeto de polémica en el 2003, cuando la periodista Catherine Bennett la acusó de petulante, fatua e individualista. La calificó como"el eslogan político más estúpido de la historia". Su idea venía a ser: ¿en tu nombre?, ¿y qué importancia tiene tu nombre en concreto, si todos tenemos uno y es la suma de todos lo que da valor a cualquier protesta? Los que no estaban de acuerdo con Bennett la acusaban de cuestionar matices sin importancia en vez de unirse sin rechistar a la masa que condenaba la guerra de Iraq.
Y ahora aparece de nuevo, en Madrid, en una manifestación en la que se pedía que el Gobierno no negocie con ETA. Que toda frase política es una gabardina reversible quedó claro desde que, una tras otra, las mejores pintadas que en 1968 ocuparon los muros de París empezaron a ser utilizadas como titulares o eslóganes de anuncios: de perfumes, de automóviles, de casas adosadas... Muchas ideas políticas y culturales son tan frágiles que las palabras con las se expresan tienen que ser confortables, blandas y maleables, para que aquéllas no se quiebren al envolverlas. Pero el resultado es que, luego, resulta sencillo tomar esas palabras-envoltorio y adaptarlas a otras ideas, según convenga y aunque sean opuestas a las primeras. Es una de las fascinaciones del mundo actual, en el que, en el terreno de las convicciones, el transformismo se valora como en pocas épocas anteriores. Qué pobre parece hoy, a los ojos de la mayoría, aquella persona pública que en la madurez se mantiene en los mismos trece en los que se mantenía en su juventud. Cuánto se valora, por el contrario, a aquel que puede levantar la barbilla con orgullo y oír cómo unos le acusan de traidor y otros alaban su conversión. Es el reciclaje como modelo de vida, que no sólo permite construir en Mejorada del Campo una catedral con bidones, neumáticos y cubos de plástico que luego sale en la tele anunciando Aquarius, sino que recupera consignas de un color para teñirlas de cualquier otro, y convierte a los gobernantes de ayer en los pancarteros de hoy, y viceversa. Tot s´aprofita era un título inteligentísimo. // La Vanguardia
No nos puede ser ajeno lo que suceda en Japón, el pais más culto, desarrollado y con la democracia más organizada de Extremo Oriente. Allí se ventilará el futuro de la humanidad. La explosión demográfica va aparejada con la disminución de la población en los países más desarrollados, todos lo smiembros de la OCDE. No hace falta ser un sabio para hacer las extrapolaciones más elementales. Así cayeron Roma y todos los imperios y civilizaciones del pasado. ¿Hay que resignarse a una vuelta a la barbarie, a la ley de la jungla? En este caso quine no lo podrá soportar es el planeta Tierra. Nesemu
//Tres millones de solteros japoneses viven con sus padres y la mayoría de las mujeres prefiere esperar a después de los 40 para tener hijos. A este ritmo, la población de Japón se reducirá a la mitad a fin de siglo. Escribe Justin McCurry que no parece justo describir a Makoto Nishio y a Mayuko Suzuki como lacras sociales. Son ambiciosos, educados, trabajan mucho y le dedican todo el tiempo que pueden a la familia y a los amigos. Sin embargo, están entre los millones de japoneses de su edad a los que se acusa de conspiradores de una desaparición lenta y dolorosa, la de su propio país. Ellos colaboraron para poner en marcha una bomba de tiempo demográfica que nadie logró frenar porque, a los 30 y pico, optan por quedarse solteros y sin hijos. Las predicciones de la caída de la población en el mundo industrial no son nada nuevo, pero recién ahora Japón está tomando en serio la crisis que se desata. Las nuevas estadísticas publicadas la semana pasada demuestran que el año pasado la tasa de natalidad llegó a su nivel más bajo. Si la tendencia persiste, después de llegar a 127,7 millones el año próximo, la población seguirá en caída: a 109 millones en 2050 y a 64 millones para fin de siglo, según el Instituto Nacional de Investigación sobre Población y Seguridad Social de Tokio. Mucho antes que eso, Japón enfrentará problemas sociales y económicos para los que no está preparado. La fuerza laboral se achicará, el sistema de jubilación corre riesgo de entrar en bancarrota, el crecimiento económico negativo será la norma y las mayores cargas impositivas y de seguridad social afectarán aún más el margen competitivo de Japón. Frente a esta perspectiva apocalíptica, el mensaje del gobierno a la gente es cásense y tengan más hijos. El único problema es que Japón no escucha. Nishio, 38, es un estereotipo. Licenciado en matemáticas, trabajó como asalariado durante cuatro años antes de abrir su propia consultora de sistemas informáticos hace casi diez años. Tuvo novias su relación más larga duró un par de años-, pero pierde interés mucho antes de que surja el tema del matrimonio. No tengo planeada la vida, dice Nishio. Nunca pensé A esta altura debo casarme, debo tener hijos antes de determinada edad. Lo mío, básicamente, es una cuestión económica. La economía colapsó en 1992 así que tuve que concentrarme en mi trabajo. No pensé en otra cosa, menos que nada en el matrimonio. Nishio no es el único que ve el matrimonio y la paternidad como un inconveniente; el amor, dice, puede sostener una relación por un tiempo. Yo creo que el amor sobrevive los dos o tres primeros años, pero empieza a sufrir después del matrimonio y cuando llegan los hijos. Es uno de los muchos hombres japoneses, cada vez más, que encuentran plenitud en su trabajo y en el ocio y que eligen, a veces pasados los 40, vivir con sus parejas o, en el caso de Nishio, con su madre. Aproximadamente la mitad de todos los hombres solteros japoneses entre 25 y 39 años tres millones- viven con sus padres. Una de cada cuatro mujeres entre 30 y 34 años estaba soltera en el 2000, comparado con el 7% hace 30 años. La cantidad de hombres solteros de la misma edad alcanzó el 43%. La gente que nos echa la culpa a nosotros por los problemas de la sociedad se equivoca, dice Suzuki, una soltera de 30 años. Mientras seamos felices, nadie tiene derecho a interferir. Las mujeres tienen hijos pasados los 40, así que no me preocupo. Yo me voy a casar y a tener un hijo, pero no ahora. La consecuencia es que los chicos japoneses se están convirtiendo en una especie en extinción. La cantidad de menores de 15 años cayó año tras año en los últimos 25 años, y hoy representan el 14% de la población. Los tamaños de las aulas se reducen. Los parques temáticos cierran por falta de ingresos. Entrar a las mejores universidades de Japón se está volviendo cada vez más fácil por falta de competencia. No En respuesta, las autoridades están diseñando nuevas maneras de aumentar la tasa de natalidad. En la ciudad de Yamatsuri, por ejemplo, las mujeres reciben un millón de yenes si tienen un hijo y en Ishikawa, las familias con tres hijos pueden obtener descuentos en los negocios y los restaurantes. A nivel nacional, el gobierno instó a las empresas a reducir la cantidad de horas extra para que los hombres puedan pasar más tiempo con sus hijos, o para que les quede energía para engendrar más. El debate recién está llegando al parlamento. Cuando Seiko Noda, una parlamentaria de 44 años del partido demócrata liberal que no pudo concebir a través de fertilización in vitro, instó al gobierno a facilitarle a las mujeres la tarea de tener hijos, un colega de sexo masculino dijo que las mujeres infértiles como ella no tenían derecho a aportar al debate. Noda, que para algunos tiene posibilidades de convertirse en la primera primer ministro de Japón, quiere aumentar los beneficios para los flamantes padres de 5.000 yenes a 50.000 yenes por mes y que se estimule a las mujeres a que regresen al trabajo después de dar a luz. Su mensaje está empezando a prender. En abril, se les pidió a las empresas que emplean a más de 300 trabajadores que presentaran planes para alentar a su personal a tener hijos. Pero son pocos los expertos que creen que el sector corporativo, que está saliendo de una década de recesión, reducirá las horas extra y le permitirá a los empleados varones trabajar más desde su casa, y volverá a contratar a las mujeres que dieron a luz. Suzuki, una empleada part-time, no haya tenido suerte en el amor: hace diez años que está con su novio. No tuve tiempo de casarme. No estoy buscando excusas; hice exactamente lo que quise hacer. Parte del problema, dice, reside en los hombres. Los maridos japoneses que tienen por lo menos un hijo de menos de seis años pasan sólo 21 minutos por día con sus hijos. Como defensa, ellos argumentan que son víctimas de una cultura corporativa que espera una devoción absoluta a la empresa. De las mujeres se espera que se ocupen de las tareas domésticas y de la crianza de los hijos y, en algunos casos, hacen trabajos part-time al mismo tiempo. Es una propuesta que cada vez resulta menos atractiva. Suzuki dice que su decisión de quedarse soltera y sin hijos, al menos por ahora, tiene que ver con la experiencia de su madre. Su padre murió cuando ella tenía 18 años, dejando su empresa en manos de su mujer, que no estaba calificada para manejarla. Fui testigo de todo el lío en el que se metió, dice. Y yo decidí que no quería que me pasara lo mismo. Nadie puede controlar mi vida; sólo yo.
Los ríos pierden el 41% de su caudal en un año. España puede morir de sed. Este es un tema que nod eberíamos quitarnos de la cabeza. En el agua está la vida. Mientras tanto, sólo en la cuenca española del Mediterráneo, hay 90 proyectos de campos de golf aprobados. Otros muhcos en el norte de África. Lo escribo con conocimiento de causa,me gusta ese deporte, pero más me gusta la vida de los seres humanos, de los campos y de las ciudades. Que no nos digan que utilizan agua reciclada. No se debería perder ni una gota de los cauces de los ríos ni de las conducciones en las ciudades. Es un auténtico suicidio. Nesemu
//El panorama no puede ser más desolador. La reserva hidráulica descendió de nuevo esta semana, en casi un punto, hasta situarse en el 58,3 por ciento de su capacidad total. La escasez de lluvias durante el último año está pasando factura. Los principales ríos españoles han perdido el 41,03% de su caudal.
La situación de las reservas de agua en España sigue siendo preocupante. Una semana más, los embalses han bajado sus recursos, y están al 58,3% de su capacidad, casi un punto menos que la semana pasada. Además, los principales ríos españoles han perdido el 41,03% de su caudal en un año.
Actualmente hay 31.016 hm3 de agua embalsada, lo que representa una disminución de 468 hm3 con respecto a los niveles de la semana anterior.
Las cuencas más preocupantes siguen siendo las de la vertiente mediterránea, especialmente la del Segura (al 17% de su capacidad) y la del Júcar (al 30,7%), aunque las reservas del Tajo y las cuencas internas de Cataluña tampoco son abundantes.
Según los datos suministrados por el Ministerio del Medio Ambiente, las precipitaciones esta semana han sido escasas en toda España. La máxima se ha producido en Navacerrada, con 31 litros por metro cuadrado.
La situación en los ríos
Las cosas no van mucho mejor en los ríos españoles, que han perdido el 41,03% de su caudal durante el último año a causa de la escasez de lluvias, y la cantidad de metros cúbicos que pasan cada segundo por las estaciones medidoras de las cuencas hidrográficas es muy inferior a la del pasado año en las mismas fechas.
Según datos del Ministerio de Medio Ambiente, el río más caudaloso en la actualidad es el Duero, que en la estación de Castro (Zamora) registra un caudal de 165,51 metros cúbicos por segundo, una cantidad incluso superior en quince metros cúbicos a la que pasaba por ese punto en las mismas fechas del pasado año.
Sin embargo, el descenso de los caudales es más acentuado aguas arriba de ese punto, y por Garray (Soria) pasan 10 metros cúbicos (el pasado año eran 11), por Aranda 5,89 (frente a los 22,20 del pasado año) por Villamarciel (Valladolid) 24,40 metros cúbicos (frente a los 116 del pasado año) y por Toro (Zamora) pasan ahora 21,80 metros cúbicos al segundo y el año pasado por el mismo punto el río arrastraba 126.
Destaca también la pérdida de caudales que se ha observado en ríos como el Tajo, que a su paso por la estación de Valdecañas (Cáceres) lleva 6 metros cúbicos por segundo, mientras que el pasado año en las mismas fechas ese caudal ascendía a 114 metros cúbicos.
A su paso por Alcántara, también en la provincia de Cáceres, el Tajo lleva 12 metros cúbicos por segundo, que contrastan con el caudal de 76 metros cúbicos del pasado año, y en la estación de Azután (Toledo) el río pasa con 11 metros cúbicos frente a los 79 del año pasado.
En la misma cuenca, el río Tiétar, uno de los principales afluentes del Tajo, se encuentra prácticamente seco a la altura de la estación medidora de Torrejón de Tiétar, un punto por el que el pasado año discurrían 61 metros cúbicos al segundo.
La cuenca mediterránea, seca
Otra de las cuencas que más está acusando la escasez de lluvias de los últimos meses es la del Ebro, cuyo río principal pasa por la localidad navarra de Castejón con 57 metros cúbicos (frente a los 131 del pasado año), por Zaragoza con 47 (frente a 129) y a Flix, en Tarragona, llega con 157 metros cúbicos al segundo, por debajo de los 184 de las mismas fechas en 2004. El Segre, que enriquece también el Ebro, arrastra 19 metros cúbicos de agua por Seo de Urgel (el año pasado eran 46) y a la altura de Serós, también en la provincia de Lérida, este río llega con 70 metros cúbicos, frente a los 125,70 del año pasado.
En las cuencas internas de Cataluña se ha detectado un acusado descenso de los caudales, y el río Llobregat, a su paso por la estación ubicada en Martorell, lleva este año apenas cuatro metros cúbicos de agua, a diferencia de los 22 del pasado año, cifras que se asemejan al agua que lleva el Ter, que a la altura de Roda tiene 7 metros cúbicos, veinticinco menos que el ejercicio anterior.
El río Turia, uno de los principales de la cuenca del Júcar, lleva tan sólo un metro cúbico al segundo a su paso por la localidad valenciana de Zagra, por donde el pasado año, en estas fechas, pasaban 14 metros cúbicos al segundo.
En la misma cuenca, el río Mijares, a la altura de Villareal (Castellón) arrastra poco más de tres metros cúbicos frente a los 12 del pasado año, aunque el Júcar ha experimentado una tendencia al alza, y ha pasado de los 22,50 metros cúbicos del año pasado a los 38,20 del actual a la altura de Millares (Valencia).
El río Segura sigue este año con caudales muy bajos, de 22,73 metros cúbicos por segundo a su paso por la estación de Almadenes (Murcia), una cifra ligeramente inferior a los 28 metros cúbicos del pasado año.
En la Cuenca del Guadalquivir, su río principal lleva a la altura de la estación medidora de Mengíbar (Jaén) 23,50 metros cúbicos al segundo, una cantidad ligeramente superior a los 21,21 del pasado año, aunque aguas abajo, a la altura de la presa de Alcalá del Río (Sevilla) el caudal ha disminuido ligeramente y ha pasado de los 34,90 del año pasado a los 30,46 del presente.
En el Norte, el Miño ha registrado un notable aumento de los caudales a su paso por Los Peares (Orense), con 47,70 metros cúbicos al segundo, casi el doble que el pasado año, y en Frieira (Pontevedra) ha pasado de los 77,31 del pasado año a los 133,89 de la actualidad. (Agencias y PD)
El presidente del Gobierno de Bolivia, Carlos Mesa, ha presentado su renuncia al cargo tras una multitudinaria manifestación de protesta. El país está sumido en una grave crisis desde hace tres semanas en demanda de la nacionalización de los hidrocarburos. En un mensaje a la nación, Mesa ha puesto su cargo, por tercera vez, a disposición del Congreso, para no constituirse en un "factor de obstrucción" en la búsqueda de una salida a la peor crisis política y social de esta nación, entre las más pobres de la región. La renuncia, que no ha dicho que fuera irrevocable, se ha producido mientras los obispos católicos intentan sentar ante una mesa de diálogo a las partes en conflicto a pesar del rechazo al mismo presentado esta noche en La Paz por los dirigentes de las Juntas Vecinales de El Alto y la Central Obrera Boliviana. /Quiero expresarle a la Patria mi disculpa si no he sido capaz de conducirla adecuadamente, quiero expresarle a usted, ciudadano y ciudadana que ha creído en mí, que hice lo que estuvo en mi mano para entregarle una manera distinta, una visión y una acción distintas para lograr que Bolivia cumpliese una agenda que es la agenda de todos", ha dicho Mesa antes de destacar que como Presidente ha mantenido a todo trance su compromiso de respeto a la vida./
Menos mal que las instituciones democráticas y parlamentarias van a recibir ayuda de los poderes de facto, una vez más, como siempre. Todo el problema de la empobrecida Bolivia es de saqueo de las riquezas del país más pobre de América, explotación de los indígenas y de los cioudadanos más pobres, empobrecimiento continuo por una cosmovisión que promete el cielo a quienes sufran con resignación en su paso por la tierra. Llegan los milicos financiados desde los paraísos en donde asientan su poder los de siempre. ¡Qué pena! Nesemu
Todos los logros son reversibles, escribe Luis Foix con su maestría de siempre en La Vanguardia. La clave está en el nivel de incompetencia alcanzado por los burócratas de Bruselas a los que la tostada se les ha vuelto a caer del lado de la mermelada, y la ausencia clamorosa de líderes políticos en Europa Nesemu
//Si Europa no avanza hacia un acuerdo de mínimos sobre el ropaje jurídico que sancione políticamente lo que es una realidad para cientos de millones de europeos, todo lo que se ha conseguido hasta ahora puede ser reversible.
Que la Constitución quede definitivamente encallada después de que Francia y Holanda le hayan dado un puntapié tiene la importancia que se le quiera dar. Tampoco es determinante que Tony Blair haya aparcado indefinidamente su prometido referéndum. O que el texto acabe en un sarcófago en el museo de las frustraciones de la historia de la Unión.
Lo importante es que no se desvanezca la voluntad para construir un espacio de libertad, de libre circulación de personas, bienes y capitales, de un modelo social que no tiene parangón en el mundo y, en definitiva, de que los europeos se comprometan a no enfrentarse más en guerras fratricidas. Una constitución es un marco jurídico sobre el que descansan los acuerdos tácitos o implícitos de quienes la aprueban.
Esta Constitución ha acabado su trayecto antes de que sea ratificada. Habrá que regirse por los tratados anteriores y muy especialmente por el de Niza, que dibuja una Europa más nacionalista que solidaria.
Los padres de Europa pensaron que para llegar a una unión política había que transitar primero por acuerdos concretos en el ámbito de la economía y de las relaciones materiales entre los estados miembros. Se ha recorrido este trayecto sin mayores contratiempos.
El problema es que si desaparece la voluntad común para ir hacia una cierta unidad política, todo lo que se ha conseguido hasta ahora puede desaparecer. Puede desaparecer el euro y también la libre circulación de bienes, capitales y personas. Podemos regresar a la Europa en la que los estados recuperen su endogamia y desaparezca el concepto de solidaridad entre los que más tienen y los que tienen menos.
Puede haber más Estado social en Francia, Gran Bretaña, Holanda o Alemania. Pero no existirá el espíritu solidario que tanto ha contribuido al reequilibrio económico y democrático entre el norte y el sur europeos.
Vuelve el nacionalismo de los estados, que ha sido el responsable principal de muchas guerras europeas desde Richelieu hasta hoy. Ya sé que mencionar la posibilidad de una guerra puede parecer una irresponsabilidad y que las jóvenes generaciones no la contemplan en su horizonte vital. Pero sólo hay que hacer un rápido recorrido por la historia para darse cuenta de que lo más normal para los europeos es el enfrentamiento entre los pueblos y naciones.
Queda la experiencia de que las crisis europeas se han saldado con un paso hacia delante en el proceso de unidad. Espero que esta vez ocurra lo mismo.
Para ello es preciso un puñado de líderes que estén a la altura del momento. La ampliación al Este ha causado un miedo general en muchas sociedades que llevan mucho tiempo dentro de la Unión. No se ha explicado, por ejemplo, que todas las ampliaciones parecían inciertas y han acabado siendo una bendición tanto para los que estaban en la UE como para los recién llegados.
Se ha combatido la Europa liberal para defender la Europa social. No vaya a ser que al final acabemos sin modelo liberal y, lo que es peor, sin el modelo social que tanto ha beneficado a tantos millones de ciudadanos. Un modelo que instaure las treinta y cinco horas semanales obligatorias, por ejemplo, perjudica a cualquier modelo.
Los líderes no han sabido defender con inteligencia los logros obtenidos y han trasladado a la opinión pública un miedo insuperable. Hay que recuperar la sintonía entre los gobernantes y los gobernados.//
Un 'NO' masivo a esta Europa, es el artículo de Bernard Cassen Director general de Le Monde Diplomatique, publicado en El Periódico. Ya que él y la organización Attac han tenido tanto que ver en la respuesta fracnesa, es necesario reflexionar sobre su contenido. Sólo así podremos hacernos con una opinión solvente Nesemu
//El rechazo de la Constitución responde a la inseguridad social y política del modelo actual de la UE
Parece ser que el no masivo de los holandeses a la Constitución Europea el 1 de junio, después del no de los franceses el 29 de mayo, todavía no ha provocado el examen de conciencia de los responsables institucionales de la UE. Tanto el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, como el del Consejo Europeo, Jean-Claude Juncker, y el del Parlamento Europeo, Josep Borrell, consideran que se trata de "incidentes de recorrido", y que el proceso de ratificación debe continuar. Eso es dar una respuesta administrativa a una cuestión de una amplitud mucho mayor: la propia legitimidad del modelo actual de construcción europea. En Francia, como en Holanda, los ciudadanos han reprobado totalmente a su Gobierno, a la casi totalidad de los partidos políticos, de los parlamentarios y de los medios de comunicación que se habían posicionado a favor del sí. Jamás el divorcio entre los pueblos y las élites se había manifestado con tanta espectacularidad. Se ha producido una crisis de la representación política que también se habría manifestado en Alemania si se hubiera organizado un referendo. En cuanto a las direcciones sindicales, representadas por la Confederación Europea de Sindicatos (CES), que había aprobado la Constitución, pueden felicitarse retrospectivamente de no haber organizado una consulta entre sus miembros: muchas de ellas habrían sido reprobadas, también.
EL ARGUMENTO según el cual los problemas internos, el paro en primer lugar, explican este voto de protesta, no se sostiene. Las políticas nacionales, excepto algunas variantes, no son más que la declinación de las políticas decididas en el ámbito europeo. Al rechazar las primeras, el ciudadano rechaza también, de facto, estas últimas. Así pues, lo que está en juego es la lógica profunda del modelo social, político y económico promovido por las decisiones y tratados europeos. Éste es percibido de manera doblemente negativa por las opiniones públicas: en él ven un instrumento de expropiación, al mismo tiempo que un factor de inseguridad. El sentimiento de expropiación, muy fuerte en el voto expresado en Holanda, es consecuencia directa del funcionamiento institucional de la UE, donde unos actores lejanos son los que deciden cuestiones que afectan a la vida cotidiana de cada país. Los ciudadanos piensan que todavía tienen influencia sobre su representación parlamentaria nacional, pero como han demostrado los referendos francés y neerlandés, ¡ni siquiera les representa! Y qué decir de los mecanismos europeos, ya extremadamente complicados para los especialistas y francamente opacos para el común de los mortales. Desde este punto de vista, un tratado constitucional de 448 artículos, acompañado de 2 anexos, 36 protocolos y 48 declaraciones, sólo puede suscitar un sentimiento de desconfianza, incluso de rechazo. Y este rechazo sólo se acrecentaba si se leía el texto en detalle: en Francia, todos los estudios realizados durante estas últimas semanas muestran una correlación directa entre el grado de conocimiento del tratado y la amplitud del voto negativo. Por lo que respecta a la inseguridad económica y social, está inscrita en el propio modelo de construcción europea actual. El tratado lo recalca en exceso con sus referencias obsesivas a la primacía de la "competencia libre y no falseada" y de la libertad de circulación de los capitales, los bienes y los servicios, mientras que, al mismo tiempo, excluye toda armonización social y fiscal, y no menciona ni el derecho a la jubilación ni la instauración, ahí donde todavía no exista, de un salario mínimo garantizado. ¡Lo sorprendente es que un texto así haya podido ser aprobado por los dirigentes sindicales!
LA CRISIS de confianza que testimonian las votaciones francesa y holandesa no apunta a la idea de Europa en sí misma. Apunta a la manera en que dicha idea se ha traducido en las instituciones y las políticas europeas. De todo ello debe extraerse una primera consecuencia: el rechazo de la Constitución por dos estados fundadores de la UE, que será seguido por otros, debe comportar un replanteamiento absoluto de los fundamentos del proyecto europeo. La cuestión se suscitaría incluso si los 23 estados restantes ratificasen el texto. Para que el sentimiento de expropiación retroceda, es necesario reintroducir a los parlamentos nacionales en la toma de decisiones, así como construir progresivamente un espacio común europeo, todavía embrionario. Y quien dice espacio dice fronteras, lo que implica una visión clara de las futuras ampliaciones. En cuanto al sentimiento de inseguridad, no puede ser vencido con la renuncia al todo liberal. Los electores franceses y holandeses habrán tenido el mérito no de interrumpir el proceso de unificación europea, sino, al contrario, de permitirle corregirse para ser duraderamente aceptado.//
El último que apague la luz, escribe Luis Ignacio Parada, en ABC. Da rubor constatar que la política termine reduciéndose a un precio, como en la profesión que dicen más antigua del mundo. Nesemu
/Bertrand Russell escribió que /uno de los problemas más difíciles en toda controversia es distinguir las discusiones sobre las palabras de las discusiones sobre los hechos/. Los políticos de antes discutían sobre realidades, los de ahora sobre opiniones. No entienden que donde esté un hecho que se quiten veinticuatro teorías. Para el Reino Unido, Europa es un cheque, no una moneda común ni un sistema métrico... El Gobierno británico anunció ayer que ha decidido posponer el referéndum sobre la Constitución europea, que estaba previsto para 2006, hasta que no se aclaren las consecuencias del rechazo francés y holandés. No ha fijado una fecha para una segunda lectura parlamentaria del proyecto de ley que permitiría la celebración de la consulta, pero se reserva el derecho a hacerlo si las circunstancias cambian. Después de las elecciones, se supone. Así que otra vez a discutir sobre las palabras y no sobre los hechos. En el referéndum, los políticos por un lado, los pueblos por otro. Tenía razón Remy de Gourmont al decir que «la política depende de los políticos más o menos como la climatología depende de los astrónomos». Antes de que apaguen la luz va a haber que darles una nueva vara de medir para que sepan la distancia que hay entre el cero y el infinito.//
¡Me parece excelente! Vámonos a Barcelona o urjámoslo en nuestras ciudades. ¿Se imaginan? Una hora a la semana largando y largando mientras alguien te escucha en silencio. Alguien que está acostumbrado a que le vuelquen de todo sin inmutarse. ¡Qué alivio! La verdad es que para algunos, si se lo organizan, pueden hacer la ronda semanal - descanso los fines de semana - por 25 euritos: 5 cada día con un escuchador distinto; uno no les dice nada a los otros, podría ser apasionante... o de vuelve loco del todo. Mejor que las máquinas tragaperras, el bingo, las videntes, el horóscopo, seguir la liga o las insulsas y vergonzantes campañas electorales, colgarse del móvil con la amiga o el colega, aligerarse de la play station, dejar los chats y los programas mancos, volver a recuperar un rostro sin ojeras y palideces del acaverna... bueno, bueno, bueno. Vo aquí una mina. ¿Os animáis y montamos una cadena?
Nesemu
//Psicoanálisis a 5 euros
Una red de 60 psicoterapeutas de BCN ofrece tratamiento al precio que el usuario pueda pagar La iniciativa proporciona terapia psicológica a camareros, mujeres de la limpieza o estudiantes
Analizar en voz alta, durante como mínimo una hora cada semana, las obsesiones, miedos, neurosis y angustias que hacen sufrir de forma importante exige tener un buen sueldo. Conscientes de esa realidad, una red de 60 psiquiatras, psicoterapeutas y psicoanalistas que ejercen en Barcelona han abierto sus consultas al amplio sector de la población que no puede prescindir de los 50, 60 o 120 euros que cobran por sesión esos profesionales, y ofrecen realizar una terapia hablada al coste que el usuario pueda pagar. No ponen precio mínimo, sino máximo: quien trabaja para la red no puede cobrar más de 30 euros por sesión. El usuario que menos paga ahora abona cinco euros, pero estarían dispuestos a aceptar un euro si fuera necesario. /Nunca dejaríamos a nadie sin terapia por causas económicas, pero no nos ha llegado nadie que diga que no puede pagar más de un euro --explica la psicoanalista Laura Kait, fundadora del proyecto, llamado la red Umbral--. No visitamos gratis porque, socialmente, lo que no se paga no tiene valor/. La mayoría de terapeutas de la red Umbral, añade, han conocido a gente necesitada de terapia que no la podía pagar. /La atención privada se ha transformado en un privilegio para quien tiene dinero/, asegura.
LA IMPLICACIÓN La iniciativa, creada en el 2003, ya ha puesto en tratamiento a 150 personas de sectores sociales inéditos en el mundo psicoterapéutico: camareros, mujeres de la limpieza, pintores de pared, azafatas de congreso, inmigrantes desarraigados, artistas plásticos sin fama y estudiantes con pánico a entrar en la competición laboral. Su edad oscila entre los 20 y los 40 años. En general, abonan entre 15 y 20 euros por sesión. /Con eso, no se pone precio a nuestro trabajo, sino al esfuerzo con que cada cual decide implicarse para sentirse mejor --añade Kait--. Lo que no se cobra con dinero se paga con síntomas/. Ese perfil de personas, que son los que tienen más problemas, explica, caían en el vacío que existe en Catalunya en la atención de los conflictos psicológicos que se pueden resolver con la palabra. /Antes, estos pacientes acudían a los servicios públicos de salud mental, que apenas pueden ofrecen terapias de 20 minutos al mes, o fármacos, tras esperar varios meses/, dice la especialista. La red Umbral tiene la estructura de una ONG sin ánimo de lucro. La idea surgió de la propia Laura Kait y de otras tres psicoanalistas con experiencia en el campo público y privado de la terapia hablada. Los profesionales que se suman al proyecto --abierto a nuevos ingresos-- fijan al llegar el número de pacientes derivados desde Umbral que podrán asumir. Se comprometen a trabajar con honorarios asumibles y a asistir a sesiones en las que se supervisará su trabajo. /Hasta ahora, hemos difundido la existencia de la red con cautela, por temor a generar una expectativa que nos desbordara, pero hemos comprobado que, a medida que aumenta la demanda, crece el número de profesionales que se apuntan/, añade Kait.
EDAD SORPRENDENTE Les ha sorprendido la edad de sus pacientes, cada vez más jóvenes. /Muchos son estudiantes de 20 a 25 años con problemas de pareja y sexo, horrorizados ante la idea de asumir su autonomía personal en el mundo laboral --describen--. También vienen bastantes mujeres en proceso de separación y con serios problemas económicos/. De forma general, dicen los profesionales, el problema que se expone al iniciar la terapia, el motivo por el que se pide visita, nunca es la verdadera causa de la angustia que se relata. /Un inmigrante viene por el sufrimiento que le supone no tener los papeles de residencia, pero ese problema no angustia a otro en su misma circunstancia --dice la psicoanalista--. La causa del malestar siempre es más profunda. Lo más interior es lo que crea el conflicto, pero lo que lleva a pedir ayuda es el síntoma/. El paciente que llega a Umbral pasa una primera entrevista con las coordinadoras, que, tras conocer el problema que sufre, lo derivan al terapeuta que más se adapta a la demanda. Así funciona esta red//.