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J. C. García Fajardo

Elecciones en Kazajistán

Es bueno seguir la peripecia de este inmenso país, tan grande como Europa continental, con 15 millones de habitantes de los cuales sólo el 53% son kazajos, 30% rusos y el resto de otras minorías. La misma proporción de musulmanes y de ortodoxos. Alfabetizados al 100%. Pero mirad el mapa, limita con China, Rusia, Uzbekistán, Kirguizistán y Mar Caspio. Tiene inmensas reservas de petróleo (el doble que Kuwait), uranio, hulla, cobre, oro y otros recursos de materiales estratégicos. Nunca fue un Estado independiente antes del fin de la URSS, fueron inmensos territorios controlados por tribus a cuyo frente había un caudillo que aseguraba su independcenia como pueblos nómadas. Vale la pena echar un vistazo a www.guiadelmundo.org.uy   Al frente tiene a un antiguo lider soviético, Nursultán, desde hace 16 años y que hoy renovará su autoritario mandato por otros 7 años. La economía creció un 9'4% en 2004 y seguirá la escalada.  Es un país clave entre Rusia, China y ese mosaico de ricas antiguas repúblicas soviéticas en donde se debate hoy el futuro del mundo, aún más que en Oriente Medio. Pero sobre todo, porque EEUU ha decidido que debe convertirse en el "guardián de la zona", el sheriff, vamos sobre el que quisieran montar bases permanentes para sustituir a las antiguas rusas... ¿Y China? Calla por ahora porque en esa frontera tiene súbditos chinos de religión musulmana y lo que menos le gustaría sería un fundamentalismo islámico...

Es obsc eno estar en el Limbo

Con la que está cayendo... sida, hambre, ancianos abandonados, trabajo de los niños, explotación sexual, armas,  trata de blancas, droga, marginación de la mujer, pena de muerte, niños soldados, destrucción del medio ambiente, paro, cárceles abarrotadas, imigrantes sin horizontes, el papa Benedicto nombre una comisión de teólogos para estudiar qué se hace con el Limbo, - un invento medieval para que les saliesen las cuentas de su alucinante estructura ideológica y que ahora tiene que confesar que era eso, un invento, como tantas otras cosas - hay personas muy preparadas que emplean su tiempo y recursos en estas cosas. Lean el artículo del director de la revista Fusión, es más largo pero lo puedne encontrar en http://revistafusion.com/actualidad

'Muy mal deben andar las cosas por el Vaticano cuando deciden prescindir de un terreno en el 'más allá', una parcela que tenían dedicada a ubicar en ella a aquellos que decidían morirse sin haber probado el agua bautismal. Me refiero al limbo.
Una comisión teológica internacional se pasó varias días estudiando los pros y los contras de tal decisión, porque por una parte es sabido que cuando una empresa se deshace de bienes, de patrimonio, es señal de malos tiempos,y eso puede producir psicosis en los socios y caen en picado las acciones.
Por otra parte, la parcela en cuestión llevaba muchos siglos recibiendo y acomodando inquilinos, sobre todo niños, a los que no dio tiempo a bautizar o que nunca supieron que existía tal requisito para optar a otra ubicación celestial con mejores vistas y más exquisitas compañías.
Y claro, ¿qué se va a hacer ahora con toda esa población de almas? Es un claro problema de inmigración. Muy actual.
Al piso de arriba, o sea, al cielo, no pueden subir, porque no sólo sería romper las reglas de la Iglesia, sino que además podría provocar un motín entre los allí acomodados, que bastante tuvieron ellos que 'abstenerse y purificarse' para alcanzar tan excelso premio, para que ahora vengan otros, desplazados por problemas de espacio, a disfrutar de lo que no sudaron.
Según dice el Vaticano, el asunto tiene un carácter retroactivo que va desde Jesucristo hacia atrás, o sea, hasta el principio de la humanidad, ya que el bautismo, elemento esencial que decide la posibilidad de entrar en el cielo, cuenta a partir de Jesús.
Y ante tamaña sarta de estupideces, uno se pregunta como es posible que unos señores tan mayores, aunque la edad en un obispo es indescifrable, se pasen el tiempo discutiendo cosas así, cuando el planeta está como está, cuando su “divina” nave hace agua por todas partes, y cuando se van a quedar pronto sin personal por el veto ese de Ratzinger a los homosexuales.
Ahora se entiende porqué piden más dinero al Estado español, claro, tienen por delante el problema de alimentar y reubicar a todos los que tienen que abandonar el limbo por cierre y liquidación.
Yo, que me muevo entre el cabreo, la ironía y el humor cuando leo y oigo cosas como estas, tengo, no obstante, mi propia teoría al respecto. ¿No será que el limbo intentó ser una explicación abstracta para definir el estado mental de los que moran en el Vaticano, Papa incluido, y que ahora, entre deslices sexuales, corrupciones financieras, pactos con dictadores y demás lindezas, dejó de ser abstracto y ya no se sostiene por sí solo? ¿No serán sus Eminencias las únicas almas que habitan en ese indefinible lugar, estén o no bautizadas?
Yo creo que sí, porque siempre vivieron entre el más allá y el más acá, sin enterarse del uno ni del otro. Y siguen igual.
Miguel Coppa.- Director Revista Fusión
 
 


 

 

 

 


 
 


 
 


 

 


 


 

 

Pobreza cero

Con este lema, un grupo de más de 400 organizaciones se ha asociado en torno de un objetivo común, la lucha contra la pobreza, que en España la Alianza Española contra la Pobreza ha traducido en el Programa Otoño contra la Pobreza, que está realizando una serie de actividades informativas, pedagógicas, artísticas, lúdicas...; una cada día, con el propósito de movilizar a los ciudadanos en favor de este objetivo. Los medios de comunicación le han prestado una atención muy escasa, a pesar de que la situación en el mundo es cada año más dramática, y de que pobreza y miseria están alcanzando cotas insoportables.

El número de personas obligadas a sobrevivir con menos de dos dólares al día ha aumentado en 100 millones en los últimos dos años, acercándose a los 3.000 millones de personas, de las cuales 250 millones en el África subsahariana tienen que subsistir con apenas un dólar diario, casi 2.500 millones carecen de todo tipo de asistencia sanitaria, y la esperanza de vida de un recién nacido en los países pobres del Sur no llega a los 38 años. Todo ello es consecuencia de una desigualdad mundial que hace que apenas el 10% de los países más ricos del mundo controlen más del 70% de las riquezas disponibles, y que un puñado de multinacionales tengan unos ingresos anuales que exceden el PIB de la mitad de los países del mundo. Lo cual es resultado de unas prácticas políticas y de un orden económico que conducen a esa situación.

En primer lugar, los presupuestos militares de los Estados que absorben gran parte de sus disponibilidades económicas impidiendo que se dediquen a la promoción del bienestar social, lo que, en el caso de EE UU y de sus guerras permanentes, ha superado los 500.000 millones de dólares con un aumento del 41% en los últimos cuatro años. A lo que hay que agregar el mantenimiento de una organización económica basada en el principio de la acumulación de riquezas y del enriquecimiento personal, con el hedonismo individual como meta y recompensa. La competencia y la competitividad son los instrumentos por excelencia para alcanzar esos fines y, por tanto, para conseguir el éxito y la felicidad. Desde esa perspectiva y puesto que los recursos son necesariamente limitados, los pobres son inevitables y la pobreza es un estado natural que carece de sentido querer completamente erradicar. De lo que se trata pues, según los defensores del orden establecido, es de llegar a la gestión más eficaz posible de la situación actual y de la estabilidad y progreso que representa. Esta lectura irenista de la realidad oculta que la cifra de los muertos por hambre y las víctimas del sida y la malaria son cada día más impresionantes, y que esa extrema miseria global no puede confundirse con los procesos individuales de pobreza y necesidad.

Frente a la afirmación paseísta de que "pobres habrá siempre" y frente a la autocomplacida generosidad de quienes se ocupan a ratos de ellos -"Doña Amparo, ¿cómo van sus pobres?", le preguntaban a mi madre cuando yo era niño-, hemos de asumir nuestra plena responsabilidad por una situación insostenible y negarnos a seguir aceptando el cinismo de los políticos que han hecho de la lucha contra la pobreza el recurso retórico permanente de sus discursos. No hay reunión internacional de algún fuste en que desde hace más de 30 años no se proponga acabar con la pobreza. Ese obligado estribillo llevamos oyéndolo desde la cumbre de 1974, en la que la comunidad internacional se comprometió a afectar el 0,7% del PIB de todos los países a la ayuda pública al desarrollo, compromiso que ha ido incumpliéndose año tras año, aunque se haya reiterado en múltiples ocasiones. En el año 2000, Naciones Unidas dio máxima solemnidad al hacer de la eliminación de la pobreza, de la educación primaria universal y de la asistencia sanitaria básica los objetivos del milenio del desarrollo que deberían haberse alcanzado antes del año 2015. Jeffrey Sachs, en El fin de la pobreza, alarga hasta 2025 la fecha para enterrar a la pobreza, y Martin Meredith, en su último libro, El destino de África, se concentra en el continente africano, sus servidumbres y sus esperanzas, pero ambos coinciden en que puede ponerse fin a la pobreza, que no es la simple desigualdad, si logramos poner en pie una economía fundada en los bienes comunes, movilizados por un conjunto de servicios públicos mundiales cuyo sujeto jurídico y político sea la humanidad.'

 Así escribe el gran pensador José Vidal Beneyto, y estamos de acuerdo con él. Pero en otro post colgaré lo que escribe el director de la Revista Fusión y que hace estremecer... con la que está cayendo.

Nesemu

 

El Estado puede ahorrar dinero en los medicamentos innecesarios

AL fin, algo parece que comienza a funcionar. Preparémonos para las andanadas y ¿manifestaciones¿ d ela poderosa industria farmacéuetica -farmacocracia, uno de  los mayores poderes en la sombra - y de sus representantes políticos en el Parlamento. Muchos de nosotros sabemos adónde destinaríamos esos mil millones de euros que se pueden ahorar en medicamentos innecesarios y que hasta ahora iban al oligopolio farmacéutico, uno de los financiadores de algunas conocidas fundaciones. Nesemu

El Ministerio de Sanidad espera ahorrar 1.000 millones de euros en un año con la nueva Ley del Medicamento que ayer aprobó el Consejo de Ministros. Los objetivos de la norma son generalizar la prescripción de genéricos, restablecer los precios de referencia (el máximo subvencionado por el Estado) y fomentar el buen uso de los medicamentos. La patronal Farmaindustria y los farmacéuticos reiteraron su rechazo al proyecto, y el PP la calificó como "una ley del siglo pasado".
El gasto público en medicamentos (9.500 millones de euros el año pasado) acapara el 25% del presupuesto sanitario español, un porcentaje que el Gobierno considera excesivo. Para reducir esta carga, se potenciará que los medicamentos genéricos, que actualmente alcanzan sólo 7,5% del mercado (en Alemania superan el 40%) , adquieran un peso relevante. Para conseguir sus objetivos, el proyecto de Ley de Garantías y Uso racional de los Medicamentos establece:
- Genéricos y precio de referencia.Para lograr esta reducción en el gasto de medicamentos, todos los fármacos con el mismo principio activo que tengan un genérico, formarán parte de un conjunto para el que se calculará, con la media de los tres más baratos, el "precio de referencia". Si la rebaja supera el 30%, ésta se aplicará gradualmente.
Tras la expiración de la patente, después de 10 años, los medicamentos reducirán su precio en un 20%, pero sólo en caso de que tengan un genérico en la Unión Europea. Además se establece la denominada cláusula Bolar, que permite a los fabricantes de genéricos solicitar los permisos y preparar la producción dos años antes de que se agote la patente. - No a los intereses comerciales. Habrá un sistema de información sobre medicamentos a médicos "independiente de los laboratorios, basado en la objetividad, la transparencia y la rápida disponibilidad", asegura Sanidad. La mayoría de los datos que los médicos reciben ahora sobre los fármacos proviene de los laboratorios fabricantes y a menudo forma parte de su promoción. La ley garantizaría que se recetara un medicamento sólo por intereses comerciales.

 

 

¿Que podemos hacer por nuestros mayores necesitados?

Espléndido reportaje de Ana Alfageme sobre el Informe del Inserso 'Las personas mayores en España,publicado en El País.Causa rubor, indignación y mueve al compromiso mientras se urge a la Administración a que resuelva estas lacerantes injusticias. No es justo que en un país rico y desarrollado como el nuestro se den estos casos. Contra esto sí que merece echarse a la calle y exigir a nuestros políticos que cesen de babear y de ladrar en Las Cortes y cumplan sus compromisos elctorales. El PSOE había prometido servicio de teleasistencia para 1.200.000 personas mientras que sólo alcanza a unas 150.000. También se había comprometido a que 850.000 personas recibieran ayuda en sus casas y sólo han llegado a unas 250.000. En el Informe del Inserso sobre los mayores se resalta que los servicio sociales sólo atienden al 9,4% de la población, algo más de 600.000 personas. Esto es lo que debe preocuparnos y no otras cosas que parece que amenazan con que van a destrozar España. Una nación se destroza cuando no atiende a sus mayores y permite que sufran en soledad y en tristeza sus últimos años. Para mí, esto sí que atenta a los principios fundamentales de la Constitución y del sentido común. Mientras tanto, no podemos quedarnos en el grito, la protesta y la denuncia si podemos transformar la indignación en compromiso. ¿Cómo salir del agujero? Subir las pensiones, gastar más en servicios de asistencia a los mayores y expandir el voluntariado social, responde el Informe del Inserso. Aquí sí que podemos comprometernos: Existen Instituciones de la sociedad civil, ONG, bien preparadas para formar un auténtico voluntariado, ponerlo en contacto con ancianos que piden ese servicio (otros muchos ni se atreven, porque creen que no lo merecen), sostenerlos y apoyarlos ¿Quién no puede dedicar dos horas a la semana a visitar a un anciano al que luego hace alguna llamadita de un par de minutos durante la semana? No es difícil, basta querer y dejarse ayudar. Este blog, no es imparcial sino comprometido
dido con la causa de la justicia social, Véase el banner en un lado de la página inicial. Repito, hay muchas organizaciones serias y responsables pero yo al menos conozco una, en Donoso Cortés 65, donde los viernes a las 5 de la tarde explican lo que se puede hacer por los más necesitados, dónde, cómo y cuándo. Me consta que lo hacen bien y es justo ofrecer estos servicios para que, como dice Albert Camus, nuestros hijos no tengan que avergonzarse de nosotros porque, habiendo podido tanto, nos atrevimos a tan poco. Nesemu

Mujer. Mayor. Sola. Y Pobre

Una de cada tres españolas con más de 65 años vive en la pobreza
Inocencia vive en una casa sin baño, y se viste con la ropa que le dan las vecinas. El piso sin ascensor donde Josefa pasa las noches en blanco, deseando morir, es de su hija. Las dos han sobrepasado los 80 años y viven solas. Cobran alrededor de 300 euros al mes, la pensión de viudedad de sus maridos. Aunque ellas trabajaron, y mucho, durante años. Una limpiando en bares y casas, la otra cosiendo pantalones. En España, el país de Europa que menos gasta en mayores en comparación con su nivel de envejecimiento, ser mujer, mayor y vivir sola multiplica el riesgo de convertirse en pobre. Una de cada tres españolas mayores de 65 años lo es. Son las más necesitadas de Europa, sólo después de las italianas.
-Todo el día me lo paso llorando. Soy una persona inútil.
-Lo que tienes, Josefa, es una depresión.
María, la voluntaria, toma la mano de Josefa, huesuda, transparente, entre las suyas. Y sólo entonces los ojos de la anciana, que tiene 85 años, eluden las lágrimas.
Josefa lleva cuatro años sola, desde que enviudó, en este piso de Móstoles. Cosía pantalones en su casa y luego los llevaba al comercio. Pero entonces, dice, no se aseguraba. Así que sus únicos ingresos provienen de la pensión de viudedad: 300 euros.
Este piso sin ascensor -está a nombre de mi hija, yo no tengo nada, aclara la mujer- se ha convertido, casi, en una torre inexpugnable. "Desde que me caí, el 26 de diciembre, volviendo de casa de mi hijo, me dá miedo todo. Me duele el pecho. Me duele el estómago. Me mareo y no me atrevo a salir sola".
Mujer. Mayor. Sola. Estos tres atributos, que Josefa posee, se combinan peligrosamente para producir otro calificativo: pobre. Lo señalaban los autores del informe del Imserso Las personas mayores en España, 2004,
la gran radiografía de ese sector creciente de la población. Más de siete millones de personas.
La estadística constata la desigualdad a estas edades en la situación de hombres y mujeres. Ellas viven más (superan en siete años a los hombres en esperanza de vida, 82 frente a 75), y estarán más tiempo solas. Como Josefa, una de cada cuatro españolas mayores vive sin compañía (26,7%), frente a uno de cada 10 hombres. Como ella, cuatro de cada 10 (47%) son viudas, situación que casi se dobla a partir de los 80 años (71%).
'El problema de las españolas no es que no hayan trabajado fuera de casa, sino que muchas, las que no tienen estudios, se han dedicado a tareas más humildes, con más economía sumergida, así que no pueden acreditar su trabajo. Mayoritariamente perciben pensiones de viudedad, que son menores".
Según el informe del Imserso, las españolas mayores son las más pobres de la Unión Europea, sólo por detrás de las italianas. Se puede decir que es pobre alguien que gane menos de 5.177 euros al año.O 369 euros al mes, si se divide por 14 pagas. Treinta y cinco de cada 100 españolas, según el informe del Imserso, están necesitadas. Sólo les superan las italianas (51%).
Comparando el gasto en pensiones con el índice de envejecimiento, la situación de España es la peor de todos los países de la Unión Europea.
Pero Josefa no se queja y eso que su pensión (300 euros) ni se acerca al salario mínimo, que es de 512 euros. Dice que una hija que vive en el extranjero. Sufre más por estar así, siempre sentada en el sofá, frente a una pequeña estufa. Los días se hacen largos. Prepara la comida, apaña la cama, a cuyo costado ha puesto el artilugio de la teleasistencia (es una de las 148.000 personas -3,14% de los mayores- que la reciben) y después, sólo queda esperar hasta las ocho y media de la tarde, hora en la que se acuesta. "Pero las pastillas no me hacen efecto y yo me desespero".
Sólo hay un día distinto. El viernes. Cuando María viene a verla, durante una hora, y la lleva a pasear por el barrio.
'Es curioso,no se quejan de lo poco que tienen, porque han llevado una vida muy dura, llena de cargas, y viven a veces la vejez como una liberación'.
Inocencia tampoco se queja, más que de no poder salir a dar unas vueltas al polideportivo del barrio, porque desde hace unos meses le entran mareos. A sus 81 años, se sienta muy erguida en el sofá. "La ropa me la dan los vecinos, y mire usted, voy tan limpita". La fachada de la casita donde vive, en Fuencarral, un pueblo anexo a Madrid que ha sido absorbido por la ciudad, tiene apenas tres metros de ancho. En el dormitorio, sin ventana, cabe poco más que la cama. El piso superior está clausurado, después de que uno de sus hijos muriera, arrasado por la droga. Un angosto ventanuco que da sobre la calle es la única ventilación de su retrete. "No tengo baño, pero me apaño bien. Esta mañana me he lavado primero la cabeza, que mire lo limpio que llevo el pelo, y luego por partes".
Tiene teleasistencia y dos días a la semana acude a una iglesia evangélica, donde le dan un paquete de alimentos. "Gano 60.000 pesetas y hasta puedo ir pagándome el entierro", dice. ¿Y vender su casa para ir a un lugar más cómodo? "No, eso no", dice, "pero me gustaría que me la arreglaran". "A veces no quieren perder el poco patrimonio que tienen para que los hijos puedan heredar algo", explica Pérez Ortiz. "Incluso algunas habitan en casas enormes que no pueden sostener. Viven como pobres ricos".
Inocencia se marea, pero sigue saliendo todos los días. 'Arrimadita a la acera, por si me caigo'. Pero Josefa, no. Sobre todo llora.
- Tengo el corazón bien, qué lastima- insiste la mujer.
- No digas eso-, le responde la voluntaria María- que no se puede pedir la muerte, por si te hacen caso.
Y no le suelta la mano.

El Camino del Tao

Descalzarse y encender varillas de incienso, juntar las manos y postrarse en silencio, desde el vacío, porque llegamos arrastrando nubes de gloria, dice Wordsworth, mientras Hopkins señala que la más cara frescura vive en lo hondo de las cosas.
Pretender escribir sobre el Tao es desconocer el Tao y, sin embargo, no hay realidad fuera del Tao, por eso,  quien sabe, no habla y quien habla, no sabe. Sin límites ni substancia, sin adjetivos ni definición, sin arriba ni abajo, sin adentro ni afuera, sin bueno ni malo, justo o injusto, yang o jin, la mayor felicidad consiste en no hacer nada para obtener la felicidad porque el gozo perfecto es carecer de él. Si uno está en armonía con el Tao –el Tao cósmico, el que no puede nombrarse -, la respuesta llegará cuando llegue el momento de actuar pues uno actuará con arreglo al modo espontáneo del wu wei que, según Merton, es el modo de acción propio del Tao y es la fuente de todo bien, hacer sin hacer y plegarse a la naturaleza de las cosas sabiéndose uno con ellas.
Acercarse a los textos sagrados del I Ching, o libro de las mutaciones; al Tao Te King, de Lao Tsé; a El Camino, de Chuang- Tzú; o a las obras de Li- Chi o de Lie-Tzu, es abismarse en la esencia del pensamiento taoísta que, como el sabor del té, no puede explicarse pero puede alcanzarse. Y saber cuando detenerse.
Algo pueden ayudar los poetas tang, Li Po, Tu Fu, Po Chu-Li o adecuar la respiración ante los paisajistas chinos en su anhelo de captar los ritmos vitales porque la estética china es animista y busca medios de unión con la naturaleza.
El Taoísmo adquiere una enorme relevancia en nuestro tiempo porque puede resolver la crisis ecológica creada por la visión de antagonismo a la naturaleza del pensamiento judeo-cristiano que pretendió dominarla, y ayudarnos a recuperar el contacto con los ritmos de la naturaleza y con el fluir de las energías en el cuerpo. Lo que el Zen denominará recuperar el rostro originario, la identidad perdida.
El Taoísmo es el sistema filosófico y religioso fundamental en China. Su fundación se suele atribuir al maestro Lao-Tsé que vivió hacia el siglo V antes de Cristo y fue contemporáneo de Confucio y de Chuang-Tsé. En realidad, el Tao Te King es una recopilación de aforismos de épocas diversas atribuidos a un bibliotecario de la corte imperial de los Cheu que, hastiado de la decadencia de las costumbres, se alejó hacia Occidente montado sobre un carabao azul. Cuenta la tradición que al guardián de la frontera, seguidor suyo, le dejó como recuerdo el famoso tratado, en 5.000 caracteres, Tao Te King o Tratado sobre el Tao y el Te, o sobre el Supremo Ser inefable y sobre la virtud que hace al hombre prudente para andar el Camino.
Algunos de sus seguidores aventuraron que el Maestro, o más bien su doctrina, se dirigió hacia la India y que su doctrina habría influido en el Budismo. Como posteriormente éste llegará desde la India y, en contacto con el Taoísmo, dará lugar al Chang que, más adelante, en contacto con el Sintoísmo, dará lugar al Zen en el Japón.
Pocas lecturas habrá superiores al Tao Te King y a El Camino de Chuang Tzú. Podría eliminarse gran parte de la literatura universal sin que la echáramos de menos si podemos gustar con la punta de la lengua la sabiduría del Tao, nada digamos si acertamos a tragarla.
El Taoísmo, como otras profundas sabidurías, admite que lo real es, en el fondo, Uno: hay un principio de orden y de unidad que es misterioso e inefable, trascendente e inmanente, al que por no saber su auténtico nombre, sólo lo llamamos Tao, o el Camino. Hay algo que lo contiene todo. Es antes que el cielo y la tierra, es inmóvil, incorpóreo, en sí, inalterable, lo penetra todo, por siempre moviéndose. De modo que puede actuar como Madre de todas las cosas. Si ha de ser nombrado, que su nombre sea Grande. La grandeza significa seguir adelante, seguir adelante significa llegar lejos, y llegar lejos significa regresar. El Taoísmo es la realidad suprema que reabsorbe todas las contradicciones, es principio de liberación para quien lo capta. El hombre del Tao escapa al mundo ilusorio y alcanza la plenitud. Después de la época de los emperadores Han, se constituyó el Taoísmo religioso. Por desgracia, posteriormente se mezclaron prácticas mágicas y supersticiones populares que lo desvirtuaron.
Pero su esencia está ahí, aquí, en el silencio, en el vacío, en el ritmo y en el caminante que se sabe Camino, Verdad y Vida. Como dirá el shivaísmo de Cachemira, el secreto es que no hay secreto por eso, saberse Krishna, Buda, Tao, Cristo es saberse necesario como el hueco vacío del eje en donde confluyen los radios de la rueda, o el vacío que da su ser a la olla de arcilla, o el de las puertas y ventanas que se lo dan a la casa.
El Taoísmo excluye el concepto de Ley, tan querido para Confucio y no digamos para el Judaísmo, y prefiere el de Orden, como ritmo que armoniza una infinidad de ritmos menores. Su concepto clave es el de Estructura. Es un pensamiento asociativo o coordinativo que reemplaza a la idea de causalidad, como señalan Granet y Wilheim, recogidos por Needham en su monumental obra Ciencia y Civilización en China. Las cosas están relacionadas, más que causadas, el pensamiento chino desarrolló el aspecto orgánico, visualizando el universo como una jerarquía de partes y todos, infundidos por una armonía de voluntades.
El sabio ve todas las cosas a la luz de la intuición. Está en el centro del círculo y ahí se mantiene mientras el sí y el no se persiguen en torno a la circunferencia. Los hombres verdaderos no tenían miedo cuando se encontraban solos en sus puntos de vista... respiraban profundamente desde los talones.
 

José Carlos Gª Fajardo (para Daniel, con afecto)

La revuelta de los superfluos

A pesar de su tamaño, me resisto a dejar de compartir esta reflexión del sabio Prof. Ulrich Beck. A ella me referí en clase. Nadie puede ser superfluo. Nesemu

Las lentes conceptuales para comprender la nación están cambiando. No basta con limitarse a Francia para localizar las causas de la quema de los suburbios franceses, ni sirven los conceptos en principio incuestionables de "desempleo", "pobreza" y "jóvenes inmigrantes". De hecho, se está produciendo un nuevo tipo de conflicto del siglo XXI. La pregunta clave es la siguiente: ¿qué ocurre con los que quedan excluidos del maravilloso nuevo mundo de la globalización?
La globalización económica ha llevado a una división del planeta que ha quebrado las fronteras nacionales, con lo que han aparecido centros muy industrializados de crecimiento acelerado al lado de desiertos improductivos, y éstos no están sólo "ahí fuera" en África, sino también en Nueva York, París, Roma, Madrid y Berlín. África está en todas partes. Se ha convertido en un símbolo de la exclusión. Hay un África real y muchas otras metafóricas en Asia y en Suramérica, pero también en las metrópolis europeas donde las desigualdades del planeta en su tendencia globalizada y local van dejando su impronta tan particular. Y las definiciones de "pobre" y "rico", que parecían eternas, se están transformando.
Los ricos de antes necesitaban a los pobres para convertirse en ricos. Los nuevos ricos de la globalización ya no necesitan a los pobres. Por eso los jóvenes franceses son inmigrantes africanos y árabes que soportan, además de la pobreza y del desempleo, una vida sin horizontes en los suburbios de las grandes metrópolis. Porque las nociones de "pobreza" y de "desempleo", tal como nosotros las entendemos, proceden de las tensiones de poder de la sociedad de clases propia de un Estado nacional. Es de suponer que, para grupos cada vez más extensos de la población a lo ancho del planeta, es cada vez menos válido que la pobreza es una consecuencia de la explotación y que en este sentido ésta sea útil -la pobreza de unos crea la riqueza de otros-. Esta premisa histórica se ha roto.
A la sombra de la globalización económica, cada vez más personas se encuentran en una situación de desesperación sin salida cuya característica principal es -y esto corta la respiración- que sencillamente ya no son necesarios. Ya no forman un "ejército en la reserva" (tal como los denominaba Marx) que presiona sobre el precio de la fuerza de trabajo humano. La economía también crece sin su contribución. Los gobernantes también son elegidos sin sus votos. Los jóvenes "superfluos" son ciudadanos sobre el papel, pero en realidad son no-ciudadanos y por ello una acusación viviente a todos los demás. También quedan fuera del mundo de las reivindicaciones de los trabajadores. ¿Qué son para la sociedad? "¡Un factor de gastos!". La "poca utilidad" que les queda es que se mueven por el odio y una violencia sin sentido; al final incluso provocan destrozos, y con este drama real que asusta a los ciudadanos ofrecen a los movimientos y políticos de derechas la posibilidad de destacarse.
En Alemania, pero también en muchos otros países, se cree de manera realmente obsesiva que hay que buscar las causas que llevan a los jóvenes inmigrantes alborotadores a la violencia en las tradiciones culturales de origen de estos inmigrantes y en su religión. Los estudios empíricos sobre esta cuestión, realizados por excelentes sociólogos, demuestran lo contrario: no se trata de los inmigrantes que no se han integrado, sino de los que sí lo han hecho. Mejor dicho: hay una contradicción entre la asimilación cultural y la marginación social de estos jóvenes, que alimenta su odio y su predisposición a la violencia. Pues no se trata precisamente de inmigrantes anclados en su cultura de origen, sino de jóvenes con pasaporte francés, que hablan perfectamente el francés y que han pasado por el sistema escolar francés, pero a los que, al mismo tiempo, la sociedad francesa de la igualdad los ha marginado en auténticos guetos "superfluos" en la periferia de las grandes ciudades. Los deseos y las opiniones de estos jóvenes asimilados cuyos padres eran inmigrantes, apenas se distinguen de los de los grupos de la misma edad de sus países de origen. Al contrario: están bastante cerca de ellos, y precisamente por ello se aprecia el racismo que hay en la marginación de estos grupos de jóvenes heterogéneos tan terriblemente agrios y, por lo demás, tan escandalosos.
Se puede formular con una paradoja: una escasa integración de la generación de los padres desactiva los problemas y los conflictos, y una buena integración de la generación de los hijos los agrava. Los padres de los jóvenes alborotadores, que emigraron del norte de África y que siguen vinculados a su lugar de origen, compensan su integración escasa y la discriminación abierta con el ascenso social que, a pesar de todo, han vivido. Aceptan su condición de marginados mejor que sus hijos, quienes han perdido el contacto con el lugar de origen africano, y ahora, heridos en su dignidad de franceses, están creando su propio folclore con una "Intifada francesa". Esto explica que los jóvenes actores de la revuelta de los suburbios se refieran a su situación en términos de dignidad, derechos humanos y marginación. Pero de manera sorprendente no se refieren en absoluto al trabajo, aunque no tengan.
Las élites de la economía y de la política no desisten de la idea de pleno empleo. Por consiguiente, les afecta un extraño daltonismo que les impide medir la dimensión de la desesperación que se extiende en los guetos superfluos, los cuales se ven aislados de una vida segura y ordenada mediante un trabajo remunerado. Tanto los partidos de la izquierda como los de la derecha, los nuevos y los viejos socialdemócratas, los neoliberales y los nostálgicos del Estado social no quieren admitir que en un contexto de aumento del desempleo hace tiempo que el trabajo ha pasado de ser un "gran integrador" a convertirse en un mecanismo de marginación. Evidentemente, es falso afirmar que no hay suficiente para todo el mundo, pero el trabajo que antaño creaba seguridades que se consideraban adquiridas disminuye rápidamente, incluso detrás de la fachada del pleno empleo. Por todas partes hay nuevas formas de desempleo oculto. Algunos lo llaman ’1euro job’; otros, ’formación’, y aun otros, ’hacerse autónomo’.
La verdadera miseria se manifiesta en el último eslabón de la jerarquía de la formación: los trabajos para jóvenes con un título educativo de bajo nivel o sin título alguno se convierten en trabajos automatizados o se ponen a salvo en países con sueldos más bajos. Por eso, en toda Europa la escuela primaria amenaza con convertirse en el muro del gueto, tras el que los grupos con un estatus más bajo quedan atrapados en el desempleo permanente y la ayuda social. La formación, que de manera previsible acaba siendo "superflua", se convierte en foco de "violencia molecular" (Enzensberger) que ya sólo persigue complacerse a sí misma. Pero la política y la economía, influenciadas por la ortodoxia del pleno empleo, se olvidan de la pregunta clave: ¿cómo pueden las personas llevar una vida razonable si no encuentran un empleo?
La intranquilidad que en toda Europa han causado las llamas nocturnas de París se traduce en la siguiente inquietud: ¿tenemos que contar con que a partir de ahora, además del peligro de atentados terroristas, existirá el peligro de incendios intencionados y que ello se convertirá en una constante de la vida cotidiana y del debate político? Nadie puede hoy responder a ello. Pero puede tener sentido contrastarlo con la historia relativamente exitosa de Alemania. Aunque en la monotonía del malestar alemán el multiculturalismo se haya dado mil veces por muerto, existe en Alemania una extensa clase media turco-alemana que crea puestos de trabajo. Aquí el título escolar tampoco facilita ningún trabajo. Pero los jóvenes que se ven afectados no son de color, no viven apretujados en pisos lóbregos y son heterogéneos: hijos de expatriados, turcos que se han criado en Alemania y jóvenes alemanes sin trabajo cuya rabia se concentra contra todo lo "extranjero" (también contra los hijos de expatriados y de turcos alemanes).Por eso mismo no hay que cambiar las soluciones políticas -quizá habría que introducir la "discriminación positiva", así como la contratación selectiva de profesores, policías, trabajadores sociales conocedores de la inmigración-, porque en el fondo se trata de un conflicto de reconocimiento cultural. Los conflictos de reconocimiento son juegos de sumas positivas en los que todos pueden salir ganando, distinto de los conflictos de reparto material, en el que uno sale ganando cuando el otro pierde. Pero esto supone un cambio automático de la propia imagen de la sociedad mayoritaria.
Ocurre lo contrario: que el racismo inocente de los falsos conceptos es tan evidente que nadie se da cuenta de él. Se habla de inmigrantes, pero nos olvidamos de que son franceses. Se pone en el punto de mira al islam, pero se ignora que a muchos de los incendiarios les importa un bledo la religión. Se evoca la importancia del origen y no se quiere admitir que las llamas surgen del haber nacido aquí, de la exitosa asimilación y precisamente de la Égalité que han interiorizado.
Se trata de una sublevación airada típicamente francesa contra la dignidad herida de los superfluos y a favor del derecho a ser iguales y diferentes. Lo mínimo para reconocerles sería que la superficie incendiada del odio que amenaza con declararse en todo el mundo no se minimizara rebajándola a la categoría de zombi. Pero esto ya parece que es pedir demasiado.

(Ulrich Beck es profesor de Sociología en la Universidad de Múnich.)

Cuando alguien escribe bien

Juan José Millás es un articulista de primera, sabe poner el dedo en la llaga, por eso lo reproduzco con respeto. Máxime cuando la citada Cumbre se había convocado sobre todo para promover el diálogo y el desarrollo entre ambas orillas. La Mano que mece la cuna, aún sin hacerse presente, redujo todo una vez más a una cuestión de terrorismo. No es eso, no es eso: es lajusticia social, el bienestar social, la paz que procede de la justicia. No se trata de que todo esté tranquilo, aunque sea a fuerza de trancazos, si no de que las personas puedan vivir bien. Non est quod vivant sed quod bene vivant . Nesemu

Definiciones 

La Cumbre Euromediterránea de Barcelona concluyó con una condena sin paliativos al terrorismo. El problema es que sus participantes no se pusieron de acuerdo sobre el significado del término. Tampoco es que se movieran en una ignorancia absoluta. Todo el mundo sabe, por ejemplo, que secuestrar un avión y lanzarlo contra un edificio habitado es un ejercicio de terrorismo (y de los más salvajes, para decirlo todo). Hay cosas, en fin, que saltan a la vista. El problema es cuando desciendes a los matices. ¿Es terrorismo, por ejemplo, invadir un país bajo la coartada de que representa una amenaza que luego se demuestra falsa? ¿Es terrorismo emplear armas de destrucción masiva, como el napalm o alguna o sus numerosas variantes, contra la población civil de una localidad del país indebidamente atacado? ¿Se podría calificar de terrorista, pongamos por caso, la entrada en Faluya? ¿Es terrorismo secuestrar a personas y recluirlas en limbos legales como Guantánamo? ¿Es terrorismo la tortura? ¿Son terroristas las cárceles secretas denunciadas por la prensa norteamericana? ¿Es terrorismo resistirse a la invasión de una potencia extranjera? ¿De qué hablamos cuando hablamos de terrorismo?
A la Cumbre Euromediterránea de Barcelona no fueron invitados (al menos que uno sepa) académicos, ni lingüistas ni filósofos. Estos profesionales habrían ofrecido con mucho gusto a los políticos una buena definición de terrorismo. "Pero es que nosotros necesitamos una definición a la carta, es decir, una definición que no nos incluya". Si a Al Capone le hubieran pedido una definición de gánster, habría solicitado lo mismo. Es muy humano.
Y ahí está el problema. La definición de gallina incluye a todas las gallinas, y la de mesa, a todas las mesas, y la de hombre, a todos los hombres. La de terrorismo, inevitablemente, incluiría todos los terrorismos. La definición es un invento diabólico, porque explica el significado de las palabras con la exactitud con la que un cronómetro divide en 60 partes un segundo. La definición es un arma de destrucción masiva de la mentira, del engaño. Hay una solución, y es calificar de terrorista la definición de terrorista. Todo se andará.

Juan José Millás

Hinduísmo: una actitud ante la vida

El viajero que llegue a India con mentalidad occidental encontrará una "religión llena de dioses", de los cuales los más conocidos son Brahma, Visnú y Siva, la Trinidad hindú. Pero esto nada tiene que ver con la realidad. En India, más que panteísmo existe un panenteísmo. La divinidad lo es todo en todas las cosas. Lo que los extraños llaman dioses no son más que aspectos del único Dios que está en nosotros, y "en el que vivimos, nos movemos y somos", como escribiría San Pablo mil años después.
"El hinduismo no es una religión -dice el filósofo Raimon Panikkar- ni una doctrina, ni siquiera una esencia: es aquello que queda cuando se excluye todo lo demás. En términos occidentales, el hinduismo es una ex-sistencia", una actitud que nos abre a las puertas del conocimiento mediante el silencio y la quietud. Aunque haya deformaciones populares con templos, ritos e imágenes, es una manera de considerar las cosas y la propia vida. Ni hay un dogma establecido ni un clero organizado.
De los 750 millones de hindúes que hay en el mundo, unos 700 viven en India. Es la tercera "creencia" del mundo, después del cristianismo con 1500 millones y el islamismo con 1.000 millones. En India también viven 150 millones de musulmanes, 15 millones de sijs y dos millones de seguidores del jainismo, aparte de minorías cristianas y budistas.
Sus libros sagrados más conocidos son los Vedas. El Rig- Veda fue escrito hace más de tres mil años. Muy popular es la Bhagavad- Gita, una de las epopeyas más hermosas de la literatura universal. Es El canto del Señor que recoge las enseñanzas del "dios" Krishna, un avatar de la divinidad, una de tantas manifestaciones del Absoluto inefable. Nada de dioses personales que serían ídolos. Por eso, pueden reconocer a Buda y a Cristo como avatares de la divinidad.
Los cuatro conceptos fundamentales del hinduismo son: karma, maya, nirvana y yoga. Karma es la ley de la causa y del efecto encadenados entre sí porque todo está inter relacionado. Es la justicia inmanente del mundo.
Maya es ilusión de las interpretaciones de la realidad porque desde pequeños nos hemos desconectado de lo real.
Nirvana es la liberación de la ignorancia. El anhelado despertar a la realidad real, que se alcanza por medio de técnicas adecuadas.
Yoga, un método psicofísico encaminado a un retorno sobre sí mismo, trabajando sobre la mente con la respiración. Su difusor por medio de los Aforismos, a comienzos de nuestra era, fue el indio Patanjali que lo definió como "la tranquilidad de los movimientos del mundo exterior". Para esa auto realización hay que unificar el espíritu y abolir la dispersión.
Ramakrishna, maestro que enseñó en Occidente, afirma que "a través del yoga, un hindú se vuelve mejor hindú, un cristiano mejor cristiano, un musulmán mejor musulmán y un judío mejor judío". Su discípulo Vivekanada, añade que "se puede practicar el yoga lo mismo si se es teísta que ateo, agnóstico o seguidor del Vedanta, cristiano o musulmán". Hay diversas clases de yoga pero todas consisten en adoptar ciertas posturas; respirar y aquietar la mente. Hay caminos morales: no violencia activa; veracidad; respetar al otro; ser puro o auténtico y ser desprendido. Dhyana es la meditación y Samhadi es la plenitud que todos podemos alcanzar, aquí y no en un hipotético futuro.
Dice el gran sabio de las religiones, Mircea Eliade, que en la Bhagavad-Gita está la clave de la bóveda del hinduismo, la síntesis del espíritu hindú y de todos sus caminos. El gran problema era si, para encontrar el sentido de la existencia, sería preciso abandonar la sociedad como los yoguis o dedicarse a la devoción. Krishna revela que todos pueden encontrar el sentido de la existencia superando esta nada de ilusiones y de pruebas con tal de que no se persiga un objetivo personal, de que no se actúe por odio, ira o codicia. Si se renuncia al fruto de sus actos. Así se supera el ciclo del karma, de causa y efecto.
En La prueba del laberinto Mircea Eliade escribe: "Lo sagrado no es una etapa en la historia de la conciencia, sino un elemento de la estructura de esa misma conciencia. En los grados más arcaicos de la cultura, vivir como ser humano es ya en sí mismo un acto religioso, puesto que la alimentación, la vida sexual y el trabajo poseen un valor sacramental. La experiencia de lo sagrado es inherente al modo de ser del hombre en el mundo"
Al final de sus días, como director del Departamento de Historia de las Religiones en la Universidad de Chicago, afirmaba: "Estoy seguro de que las formas futuras de la experiencia religiosa serán completamente distintas de las que ya conocemos en el cristianismo, en el judaísmo, en el Islam, que ya están fosilizadas, desvirtuadas, vacías de sentido. Habrá otras expresiones. La gran sorpresa es siempre la libertad del espíritu, su creatividad"
Porque lo sagrado es la revelación de la realidad, el encuentro con lo que nos salva al dar sentido a nuestra existencia. Es "la contemplación del cielo inmenso lo que revela al hombre la trascendencia, lo sagrado".
Se lee en el Katha Upanishad "Esta serena quietud de los sentidos se llama Yoga. Hay que estar muy atento, porque Yoga viene y se va" como humo que flota ocioso hacia el cielo, o los copos de nieve cayendo cada uno en su sitio.
Occidente busca la verdad por medio de la razón. En Oriente saben que, más allá de la razón, hay otro nivel de conciencia que es posible despertar. Occidente pone el Paraíso después de la vida, Oriente lo pone aquí y ahora. Mientras que en uno se va desde la vida hacia la muerte, el otro proclama el paso de la muerte hacia la vida.
En este valle de lágrimas puede brotar el Jardín del Edén.
Viajó un discípulo para visitar a su maestro, llamó a su puerta y éste preguntó "¿Quién eres?" "Soy yo" "Vete, no te conozco". Volvió varios días e hizo la misma pregunta, respondiendo ambos lo mismo que la primera vez. Se preguntaba el discípulo si habría olvidado la doctrina del maestro hasta que cayó en la cuenta de su error. Regresó junto a su maestro que de nuevo le preguntó "¿Quién eres?" El discípulo respondió "Soy tú" "Pasa entonces", respondió el maestro.
La vida no contesta nunca con palabras, sino con la misma cosa que preguntamos.
 
José Carlos Gª Fajardo

En el Día mundial del Voluntariado

cada año se conmemora el Día del Voluntariado Social. Como dijo Pérez de Cuéllar, Secretario general de ONU,"Los voluntarios sociales son mensajeros de paz que roban unas horas a su tiempo para ayudar a que los demás se ayuden a sí mismos".
El auge del voluntariado social es uno de los síntomas de una transformación ante unos modelos de vida injustos. Los datos de la ciencia, la experiencia de la peripecia de los pueblos, el creciente diálogo intercultural están presentes gracias al desarrollo de las comunicaciones que nos permiten ser testigos del ocaso de unos modelos de desarrollo que, junto al mito del progreso ilimitado, han llegado a un punto de saturación sin retorno porque ha alcanzado el techo de su contradicción.
Ignorarlo es no saber escrutar los signos de los tiempos, y silenciarlo es convertirse en cómplices. Algo no va bien cuando la vida se transforma en espera, muchas veces sin esperanza. Lo malo es cuando no se actúa por temor a equivocarse o por creerse incapaz de hacer algo por los demás. Durante mucho tiempo nos han presentado como personas extraordinarias a aquellas que supieron ayudar a otros. Son seres como nosotros que supieron descubrir la radical indigencia de toda criatura y comprendieron que, en el reconocimiento de la propia debilidad, están las raíces de la auténtica fortaleza. Un día comprendemos que nos agobiábamos por problemas que dejaban de serlo ante las desgracias que se descubren cuando nos asomamos a los umbrales de la marginación. Uno se pasma de haber pasado tantos años junto al dolor y junto a la soledad de los que estaban ahí, "a la vuelta de la esquina".
La gota que se sabe océano tiene una actitud radicalmente distinta a las de las gentes manipuladas por el consumismo, la inseguridad y el miedo. No hay que calentarse la cabeza buscando ocasiones extraordinarias para hacer cosas grandes que quizá nunca lleguen.
No existen límites de edad, de sexo o de condición social para practicar la solidaridad. Lo que importa es echarse a andar y sentir la pasión por la justicia.
Residencias de ancianos, hospitales, hogares para niños, hogares de discapacitados, clínicas psiquiátricas, comedores para transeúntes y personas sin hogar... es inmensa la lista de posibilidades. Sólo hay que animarse y se da uno cuenta de que es más fácil de lo que suponíamos. Nunca es tarde para comenzar porque hoy es siempre, todavía. Siempre se pueden sacar dos horas a la semana para ayudar a los demás. Así podremos ser fieles a esa cita con lo mejor de nosotros mismos: el que nos necesita y se agarra a la mano que le tendemos, abierta y frágil, pero generosa.
 

José Carlos Gª Fajardo

 

Mantengan prendida una luz

(Esta mañana en clase les cité esta pintada en un a pared de Quito que me conmovió. Como es un tema del que se habla, a veces, sin mucho conocimiento, vaya mi cuarto a espadas.Nesemu)

Sorprenden las pintadas con graffitis y chapoteos en las paredes de nuestras ciudades. En muchas películas, como Ciudad de Dios, ya constituyen el principal argumento. Pero desde la violencia, desde la amenaza que representan para el orden que ven amenazado por estas pandillas. Los medios de comunicación han incorporado el tema de los raperos, pandilleros, violencia juvenil y drogas en un magma de difícil inteligencia. ¿O interesa que no se entienda el mensaje que nos están enviando? Tampoco los romanos entendían las señales que les enviaban los bárbaros que padecían la expansión del Imperio.
Desde EEUU a Latinoamérica y a las urbes europeas han llegado las bandas, pandillas y las maras (de marabunta). Son diferentes pero con muchos rasgos comunes que tienen que interesarnos si queremos abordar en sus justos términos el problema que plantean. Es preciso tratarlos como sujetos y no como problemas sin rostro a resolver por la policía. Son los invisibles que ahora meten ruido.
Organizaciones de la sociedad civil, como Ser Paz, en Ecuador, han aceptado el desafío de “reconstruir ciudadanía apoyándose en las fortalezas que estos grupos tienen,  potenciando sus capacidades y formas de expresión, utilizando sus liderazgos, sus formas de cohesión para revertir el proceso marginal de las pandillas para reconstruir el tejido social de la ciudadanía que les los rechaza”.
Aspiran a que puedan convertirse en protagonistas de su propia historia mediante su inserción en la sociedad desde las perspectivas culturales que ellos viven. Se trata de revertir los procesos apoyándose en valores que ignoramos.
La alarma se produce cuando hemos sabido que los jefes de bandas latinoamericanas han transmitido collares que los identifican a otros jefes constituidos en Europa con sus códigos secretos, sus tatuajes simbólicos, sus lenguajes con los dedos y la posición de las manos y con el cuerpo, con la indumentaria (pantalones anchos caídos, zapatos y colores determinados, corte de pelo, pañuelos y gorras en distintas posturas, percing y lentes) y con bailes como el breakdance.
Disponen de estructuras que representan unas culturas ciudadanas que respetan su autoridad y jerarquías, junto con poderosos lazos de fraternidad y de solidaridad entre sus miembros. Hasta la muerte por el grupo, aunque haya que esculpirla con lágrimas negras en las mejillas. Algunos insensatos las equiparan a las muescas en las culatas de los revólveres de los cuatreros del Oeste americano. Sería como calificar de bandidos a los misioneros franciscanos porque iban en grupos con su jerga, su lenguaje, sus ritos, sus vestimentas y su mensaje que rompía el orden establecido.
Las maras y pandillas se componen de 20 o 30 miembros sin cadenas de mando ni reglas escritas que se reúnen en parques para conversar, planear y “echar cabeza”.
Las naciones son grupos de un centenar de integrantes que obedecen a un jefe, con organización jerárquica y piramidal semejante a la militar y a la religiosa con sus ceremonias de iniciación y el “amor de corazón.
Imperios son las naciones sometidas a una autoridad y que respetan una jerarquía con un poder compartido.
Son herederos de la cultura HIP HOP proveniente del género Underground.
El graffiti tiene un valor artístico y es una explosión de color y de formas que expresan caricaturas, paisajes oníricos y escrituras elaboradas. Chapetear son las letras que se ven  en las paredes de los barrios y les sirven para marcar sus territorios.
Los analfabetos somos nosotros por ser incapaces de descodificar esos mensajes al ignorar sus polifacéticos lenguajes. Desconocemos el significado de una corona con unos ceros encima, o el de las letras atormentadas o gloriosas que campean en las fachadas. No comprendemos el lenguaje de los dedos, la posición de las manos, el significado de esa ropa colocada de tal o cual manera. No somos capaces de escuchar el grito de soledad que nos envían desde sus fraternidades construidas como las antiguas comunidades en territorio extraño.
Son jóvenes entre 13 y 30 años, muchos de los cuales pertenecen a una misma familia entre sí y han huido de un entorno hostil. Rompieron los mecanismos usuales de integración en la sociedad
educación y trabajo-, después vino la separación afectiva y el desapego a su propia vida.
Los jóvenes son espejo de la sociedad en la que viven, reflejan sus problemas y devuelven una imagen que no queremos  ver.
Son productos de una sociedad violenta, conflictiva y a veces inhumana en la que sobreviven los más crueles o los más hipócritas. Por eso responden con violencia, afirmándose en comunidades que les dan seguridad y afecto que ocultan con ademanes guerreros pero que expresan con naturalidad en sus bailes y reuniones privadas. Las bandas son comunidades emocionales de víctimas que se convierten en victimarios.
De ahí la actitud positiva de Organizaciones como Ser Paz para recoger el desafío de estos jóvenes. Parten de elementos que se encuentran en las mismas bandas para una acción desde lo cultural y sacarlos de la clandestinidad, e integrarlos  en la sociedad para que aporten sus valores. Buscan apoyarse en los liderazgos existentes y en la capacidad de convocatoria que los grupos tienen. Asumen que el respeto a la autoridad y al orden jerárquico que los jóvenes viven en sus organizaciones puede derivar a liderazgos positivos si se realiza un trabajo adecuado. Ante la creatividad demostrada en sus vestidos, bailes y pinturas ellos mismos pueden proporcionar los elementos para generar propuestas creativas en cerámicas, decoraciones, ropas y bisutería. La generación de espacios donde puedan demostrar sus habilidades les daría la posibilidad de salir de la clandestinidad y hacerse visibles desde la propuesta y nos desde la confrontación. Valoran la capacidad de adaptación, que les puede llevar a actividades lúdicas y técnicas ligadas al diseño, al marketing. El  sentido de lo erótico, del valor y la expresividad del cuerpo puede llevar a nuevas formas de relación en un mundo competitivo del que la caricia está ausente y la ternura desterrada. Rescatar el valor de los afectos que la pandilla tiene para sus miembros.
Nosotros les abrimos nuestras páginas porque recordamos aquel graffiti, en una pared de Quito, “Siempre voy a volver, mantengan prendida una luz”

Los conocí en Guayaquil y tuve ocasión de charlar mucho con Nelsa Curbelo, propuesta para el Nobel de la Paz, que trabaja con ellos y que es un mar de sav¡duría. Vivio una semana en nuestra casa y fue una esxperiencia inolvidable. Regresará y la llevaré de nuevo a la universidad. Por favor, sean prudentes en los post, estamos en fase de aprender y corremos el riesgo de actuar movidos por reacciones confundidas. El tema es complejo. No son ángeles, tampoco demonios... pero son el simbolo de una realidad que al menos a mi, todavía se me escapa. Tratemos de descodificar, de acercarnos con prudencia, de no simplificar porque no tnemos las claves, todavía. Pero el tema es una realidad preocupante en nuestras sociedades urbanas del mundo "rico", en el cual ellos se encuentran desarraigados y corren el enorme riesgo de sentirse superfluos.

José Carlos Gª Fajardo

 

 

 

 

 


 

La sabiduría vino de Oriente

(Como les había prometido, vamos a aprovechar estos días para darnos un paseo por las raices que desconociamos. Sin mayor pretensión que asombrarnos)

Sin confundir fe con religión o con creencia, es bueno aproximarse al misterio del que surgimos y al que nos encaminamos, cualquiera que sea la forma como lo denominemos.
La fe es una apertura a la trascendencia para dar un salto a algo que ni los sentidos justifican ni la razón lo prueba. Dice el filósofo Raimon Panikkar que la fe está asentada en el corazón, como la capacidad de lo infinito. De ahí la absurda división entre creyentes y no creyentes. Como la de fieles e infieles. Se trata de una distinción de poder por la que se descalifica al contrario y se llega a las guerras de religión. La creencia es la formulación de unas ideas hechas por una colectividad en forma de doctrina. Puede perderse cuando esa formulación ya no es coherente para nosotros. La experiencia de lo absoluto suele venir a través de una creencia, aunque no deba ser identificado con ella.
De ahí la importancia de conocer las diferentes creencias que han correspondido a las distintas culturas que las han formulado para caer en la cuenta de que toda experiencia religiosa es inédita y que corresponde al individuo formularla. A través del silencio, de la admiración o del camino. Para comprender a las procedentes de diversas culturas y para reconocernos a nosotros mismos.
La historia de la humanidad demuestra que existen pueblos sin alfabeto, sin rueda o sin el fuego, pero no sin tradiciones religiosas: desde los enterramientos de los pueblos cazadores del Paleolítico hasta las formulaciones más elementales de las tribus urbanas con sus ritos, códigos e iniciación a los misterios.
Ciertas ideas del pensamiento oriental pueden cambiar la visión del mundo a un occidental de mentalidad abierta y modificar su actitud ante la vida. Oriente está a la búsqueda de lo Absoluto, pero no intelectualmente, sino por la experiencia del todo y en especial por medio de la meditación. Como recuerda el teólogo Miret Magdalena, lo espiritual no es un ejercicio sin compromiso, es algo que nos estimula a vivir la experiencia honda del ser humano; porque las ideas no tienen entidad sino en relación con la vida. En Occidente se separa lo intelectual y lo práctico, y la religión se entiende de dos modos: como un reto intelectual que queda en el mundo de las ideas o como una fe que nada tiene que ver con la vida corriente.
El fenómeno religioso, continua Miret, ha sido expuesto en sus raíces de diversas maneras que pueden reducirse a tres:
Religión viene de religare, unir lo que estaba disperso; es el sentimiento absoluto de estar penetrado por algo más grande que nos trasciende. Es un sentimiento liberador que, en el budismo, llega a decir que la religión honda y abierta no religa a nada dominador sino "desliga" de tanta atadura que nos atenaza para hacernos libres.
También puede decirse, con Cicerón, que la palabra religión procede de relegere, releer o reconsiderar, profundizar en el sentido de la vida.
O se puede afirmar que viene de reeligere que significa cambiar de vida por otra mejor y más desprendida.
Este lenguaje de lo religioso no es un lenguaje filosófico. Sino la definición del ser humano como "hombre simbólico". Lo que significa la religión es casi imposible de expresar de otro modo que no sean el mito y el rito, que es un mito en acción. No se trata ni de panteísmo ni de ateísmo, sino de un panenteísmo: dios en todas las cosas.
Todos los signos indican que vivimos el momento para una fertilización mutua: Occidente renunciando al afán misionero y a las agresiones colonialistas, Oriente aceptando la tecnología que puede mejorar sus condiciones materiales y un individualismo activo que redima del fatalismo teocrático.
En Oriente, la filosofía no pretende la verdad sino un estado de ánimo, un cambio en el programa del cerebro, no seguir las programaciones del programa racional como en la filosofía occidental. No es información lo que pretende sino transformación.
Oriente ve la realidad como un ser único, océano de energía en continua transformación. Aunque conciben la realidad como flujo y cambio perpetuos, no son un caos desordenado, sino evolución con sentido donde todo sucede por mutaciones encauzadas dentro de leyes naturales de movimiento. "Cada copo de nieve cae en su sitio".
Como el amor, que no es un depósito, sino un flujo; no un estanque sino una corriente. El amor sólo existe en movimiento y se genera saliendo, no al acumularlo dentro de uno mismo.
 
José Carlos Gª Fajardo


 

Pena de muerte, jamás.

"Mientras se vislumbraba en un corredor de la muerte de Estados Unidos la ejecución número 1.000, un verdugo saudí cortaba con sable, el pasado lunes en una plaza pública, la cabeza de Abdalá Hezazi y Nayí Kilaib, condenados a la pena capital por asesinato", escribe G. Fourmont en su crónica. "En China, el condenado debe arrodillarse por el suelo, con los ojos vendados, antes de recibir un balazo en la nuca. Cada año, esas escenas se pueden repetir en 75 países del mundo que aplican la pena de muerte para todo tipo de delitos, según datos de Amnistía Internacional (AI). El último estudio de la organización informa de que al menos 3.797 personas fueron ejecutadas en 2004 en 25 países; una cifra que contrasta con las 1.186 que se registraron en 2003.
Un total de 126 Estados suprimieron la pena de muerte en su legislación o en la práctica; Liberia la abolió en septiembre de este año.
China ilustra el problema de información cuando se trata de la pena capital. En 2003, de los 1.186 ejecutados en el mundo, 726 eran chinos; una cifra que alcanzó 3.400 en 2004, el 97% de las ejecuciones. De los 75 Estados que mantienen la pena de muerte, 21 son de Asia Oriental, como Vietnam, Japón, las dos Coreas o Indonesia. La mayoría -24- son del continente africano, mientras el único país europeo es Bielorrusia.
La pena de muerte desapareció de toda la legislación de 86 países, mientras 11 (Albania, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, El Salvador, Fiyi, islas Cook, Israel, Letonia y Perú) la abolieron sólo para los delitos comunes, como los asesinatos, aunque la mantienen para delitos excepcionales, como los cometidos en tiempo de guerra. Otros 24 países aplican la pena capital para todos los delitos, aunque varias organizaciones, como AI, consideran que la abolieron en la práctica porque no ejecutaron a nadie en los últimos 10 años o aplican una política de no llevar a cabo las sentencias de muerte. Es el caso, por ejemplo, de Argelia y de Rusia, donde las últimas ejecuciones datan de 1993 y 1999, respectivamente.
No aplicar la condena a muerte es también mantener a los detenidos -3.598 en 2004, según AI- en el corredor de la muerte. Uno de los objetivos de AI es mejorar las condiciones de detención de los presos, aunque lo que más les preocupa son los países en donde, a pesar de la abolición de la pena capital, se practican "ejecuciones extrajudiciales".
La pena de muerte es una monstruosidad aberrante y los países que la mantienen, con EEUU a la cabeza y como escándalo por ser la potencia hegemónica, deberían ser condenados ante el Tribunal Penal Internacional. Por muy poderosos que sean,  no deberíamos permitir que sigan cabalgando en contra de la ley.
Es tan grandes mi dolor y mi indignación que sólo puedo adjuntar este hermoso texto de José Agustín Goytisolo:

Nadie está solo

En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.


 

Jugarse la vida

Este año, en España se han gastado en juegos de azar cerca de 30.000 millones de euros, unos 37.000 millones de dólares. Para hacernos una idea, unos cuatro billones de las antiguas pesetas. Tan sólo en la tradicional lotería de Navidad se han gastado 2.300 millones de euros.
La suerte no desciende del cielo ni el bienestar está escrito en los genes o lo distribuye un inexistente destino. Forma parte de unas estructuras sociopolíticas enraizadas en nuestro pasado colectivo pero animadas por una concepción de la vida que proyecta nuestros anhelos y necesidades en un futuro próximo. Fuera de los casos extraordinarios en los que interviene el azar, la mayor parte de nuestro destino lo preparamos con nuestra actitud y con nuestro esfuerzo. Esa es la clave del karma, recogemos lo que sembramos.
Por eso, nos da que pensar esta pasión por los juegos de azar en los que van a la cabeza los ciudadanos de EEUU, Gran Bretaña, Francia y Alemania. Por lo que se refiere a España, las Fiestas de Navidad comienzan con la Lotería que se transmite el día 22 en directo por todos los medios de comunicación al país entero. Ya desde muy niños asociamos el soniquete de las voces de los niños del Colegio de San Ildefonso que cantan los números con el comienzo de las vacaciones escolares y de las fiestas familiares. Ni los villancicos ni la temperatura, ni los cargantes papás Noel o los casi desaparecidos portales de Belén alcanzan a tan elevado número de ciudadanos con independencia de su edad, sexo, origen, situación social o económica. Los inmigrantes que hoy forman parte de nuestra realidad social participan en los juegos de azar con el resto de los ciudadanos. El juego parece igualar más que la cultura o el deporte. Hasta ha llegado a convertirse en una enfermedad que no pocas veces necesita tratamiento, sobre todo después de que ha golpeado las economías familiares.
No existe familia en la que alguno de sus miembros no juegue algo en este sorteo. Se diría que es como un talismán pero que no garantiza nada. Si preguntamos en nuestro entorno, nadie conoce a quien le haya tocado una gran cantidad de ese dinero capaz de haberle cambiado la vida. No jugamos para ganar pues de hecho muchas veces nos olvidamos de comprobar la quiniela, la rifa o la lotería. Pero la llevamos en el bolsillo y, como decía una persona, “ayuda a aguantar la espera en los semáforos, se aprieta el brazo contra el bolsillo y allí está el boleto”.
De eso se trata, de entretener la espera de una semana para otra, de un día para el siguiente.
Las anécdotas que cuentan los expendedores de loterías son impresionantes. Las tensas caras de los compradores, que hablan en voz baja, piden tal o cual número resultado de extrañas y absurdas combinaciones. No se confiesa dimensión trascendental alguna pero se barajan las más variopintas supersticiones.
Acaso no sea más que otra de las muestras de una soledad existencial cada vez más profunda y extendida. De un vacío que no puede llenar un consumismo exacerbado por la publicidad incesante. Ya no se vive para trabajar, que era maldición arcaica, sino que se vive para poder gastar.
Lo más trágico del caso es que si se pregunta en qué emplearían el hipotético dinero conseguido en juegos de azar no son capaces de diseñar un mínimo proyecto de vida fuera de pagar algunas deudas, dar algo a la familia y viajar, sobre todo viajar. No pregunten adónde. De lo que se trata es de huir de una realidad que no satisface a un futuro incapaz de controlar. De hecho, las estadísticas demuestran que la mayor parte de las personas que han ganado algún premio gordo fueron destrozadas por esa tensión de no saber administrarlo y muchos generaron enfermedades, que esas sí, se provocaron a conciencia incapaces de soportar la culpa de haber ganado dinero sin poder disfrutarlo. Habrá que recordar, una vez más, que el derecho a ser felices coincide más con ser nosotros mismos que con amarrarnos más las cadenas de un vivir enajenado.
 

José Carlos Gª Fajardo

Necesitamos enviar bibliotecas a Latinoamérica

Hoy me salto las normas, ¿qué normas?, de los blogs y cuelgo una carta que estos días envío a mis amigos. ¿Por qué no a vosotros, quienes quiera que seáis? Por correo podéis pedirme papeletas, o comprarlas en la sede de Solidarios en Cantarranas, o en la FCI las tendrán las bedelas de la 3ª planta. No me da corte, corte es saber leer y no poder hacerlo. Por razones evidentes,  no se pueden comparar en mi despacho de la facultad. Nesemu

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Queridos amigos: Como cada año, rifamos una espléndida cesta de Navidad - es un pretexto, claro - para poder seguir enviando Bibliotecas de 5.000 libros a las Escuelas de Magisterio de América Latina, que los necesitan. Se trata de literatura universal, novela, teatro, poesía, arte, ensayo, enciclopedias, diccionarios y otros libros de consulta. No libros de texto. Es un servicio que llevamos haciendo desde hace años y con el que ya hemos enviado más de 600.000 libros para esas personas y que son imprescindibles para su formación. Hemos logrado seleccionar otros 400.000 nuevos volúmenes, tenemos personal y voluntarios muy capaces, pero no es fácil obtener financiación para enviarlos en containners a sus destinos. Obviamente, emociona y motiva más la foto de un niño pobre, pero nosotros creemos que es preciso actuar en todos los frentes a la vez: dar de comer al hambriento, cuidar al enfermo, enseñar al que no sabe y preguntarnos por qué hay gente que pasa hambre, que padece sin medicamentos o que permanece en la ignorancia que perpetuará su indigencia. Por eso, una vez más, acudo a vosotros. Otros años os pedía para el comedor que en Corrientes preparaba 4000 comidas diarias para 2500 niños y 1500 ancianos. Felizmente, esa situación desesperada ya se superó. Ahora os pido para este proyecto que llevo personalmente porque sé lo que significa saber leer y escribir y no disponer de libros para formarse.Dispongo de talonarios de 100 rifas a 1 Euro cada una. Enviadme un mail y pedidme las que podáis vender a vuestros amigos o para vosotros. Os las enviaré a vuelta de correo, junto con el número de una cuenta corriente a mi nombre para que podáis ingresar el importe. El año pasado funcionó muy bien. No os dé apuro, diez o las que sean nos ayudarán a vender las mismas que el año pasado.

 

 Un abrazo y Feliz Navidad,

 

 José Carlos Gª Fajardo

EEUU, Inglaterra e Israel no quieren un Mediterráneo unido y en marcha

Los términos en los que está redactada la propuesta de Código de Conducta Antiterrorista han provocado que las discusiones en torno a este texto estén rodeadas por una gran crispación, según fuentes diplomáticas. El problema radica en que la Unión Europea (UE) considera inaceptable cualquier definición de terrorismo que suponga un reconocimiento a los grupos de “resistencia” como forma legítima de lucha violenta, como pretenden algunos estados norteafricanos. En lo que respecta a la inmigración, el acuerdo va a girar en torno al reconocimiento de la inmigración legal como “oportunidad para el crecimiento” y la mejora de los vínculos entre países, según refleja el documento de trabajo. Esas mismas fuentes culpan a la escasa implicación del ministerio de asuntos exteriores británica de la ausencia de prácticamente todos los líderes de países árabes, que han enviado delegaciones de segunda fila. Recuerdan así que a la hora de preparar la cumbre el ministro español, Miguel Ángel Moratinos, realizó en solitario casi todas las visitas preparatorias de la cumbre.

La Cumbre fracasa porque ni a EEUU ni a Gran Bretaña ni a Israel les interesa un Mediterráneo unido y bien relacionado que hablara con una voz ante las políticas que se imponen en ese Gran Oriente Medio que pretenden los tres. Prefieren unos pueblos enfrentados entre sí a los que controlar mediante ayudas y presiones, con gobiernos títeres y corrupciòn establecida. No sin causa, el gobierno de Aznar durante ocho años no movió un dedopor desarrollar e impulsar los Acuerdos de Barcelo que hoy conmemoramos. De nuevo: O lo que nosotros queremos, o nada. En realidad, el camino está en potenciar una zona de Libre Comercio, amplia, eficaz y generosa que implique a los pueblos ribereños del Mediterráneo. Invertir para ayudar al desarrollo de sus riquezas materiales y humanas, para incrementar la educación de hombres y de mujeres por igual, la sanidad más necesaria y fomentar las maternidades/paternidades responsbles y queridas. Prohibir durante dos décadas la venta de armas a ninguno de los países miembros de esa Zona de Libre Comercio, congelar en los bancos cualquier dinero blanqueado proveniente del narcotráfico. Suprimir las subvenciones en todos los países de la UE a productos agrícolas que puedan ser importados a un precio justo de esos países y de los de Africa. Es mucho lo que se puede hacer, si se quiere, sin tener que quedarnos agarrotados en el tema del terrorismo que no es sino la consecuencia de causas estructurales más profudnas y que tienen que ver con la justicia social, con el medio ambiente y con otras formas de vida que superen la locura de este modeo de desarrollo que sólo piensa en el consumismo desbordado y en la competitividad más alienante. Sigamos unas horas a la espera, pero sin dejarnos embaucar por los vendedores de humo, y de armas.

Nesemu

 


 

Mediterráneo: un continente líquido, con riberas ricas y vivas

Me parece interesante esta reflexión de Andrés Ortega:

El  exterior  del  interior

Pese a no haber alcanzado los resultados ambiciosos que se propuso 10 años atrás, el proceso de asociación euromediterránea de Barcelona se había quedado pequeño. Hay problemas que se han agravado y otros nuevos: la inmigración y el terrorismo no eran entonces centrales; ahora lo son. Los sucesos de las vallas de Ceuta y Melilla han puesto de relieve, en otras cosas, que Marruecos ya no es sólo parte del problema, sino también de la solución, y que la verdadera frontera de Europa no está ya a las puertas de la UE, sino en sus vecinos inmediatos, sin ignorar que una parte de los flujos ilegales vienen de estos últimos en la contigüidad más desigual del mundo. En cuanto al nuevo terrorismo, no conoce fronteras. No es internacional sino transnacional. Y por ello la zona de Seguridad (no de Libertad, como en la UE) y Justicia que se pretende abarque todo el Mediterráneo debe ser construida con solidez. Claro que antes debe haber un acuerdo real al menos sobre los conceptos, y los países árabes deben mostrar más interés que el insólitamente reflejado en su bajo nivel de participación en esta cumbre.
De Barcelona ha de salir hoy un nuevo compromiso para crear una zona de libre cambio entre Europa y el resto del Mediterráneo
, en el horizonte de 2010; es decir, mañana. Pero si ni siquiera se ha podido impulsar el comercio entre los países de la ribera sur. Entre Marruecos y Argelia, cuya frontera común sigue cerrada por razones políticas, no representa más del 5% de su actividad económica exterior...El momento es distinto, con un nuevo interés de EE UU en la zona a través de su plan del Gran Oriente Medio. Los proyectos pueden llegar a ser complementarios. Sin embargo, los objetivos inmediatos son distintos. Europa quiere impulsar los derechos humanos y la democracia, pero no forzarlos. EE UU estaba pensando dinamizar la modernización y democratización de los países árabes y algo más allá. El faro iba a ser Irak. Ya no. Los propios países de la zona, como quedó claro en una reciente reunión en Bahrein, ven en el caso de Irak justamente el ejemplo del peligro que se corre al tratar de imponer la democracia desde fuera.
En Egipto, el país árabe más poblado y primer receptor de ayuda americana de la zona, tras Israel, un pequeño resquicio en unas elecciones controladas está beneficiando a los Hermanos Musulmanes. También entre los palestinos avanza Hamás. Desde Jordania a Mauritania, y salvo en Argelia, donde ha sido suprimida por las armas, la alternativa integrista musulmana, diferente de la de hace cinco lustros, crece. En esto Irak también marca una pauta, que habría de confirmarse en las elecciones del 15 de diciembre: un nuevo régimen islamista, al menos en grandes partes del país. En todo caso, el inmovilismo no es una alternativa pues acabaría reventando. Justamente por todo ello, el Proceso de Barcelona, ahora renovado, puede ser un marco en el que articular y controlar estas tendencias.
En toda esta ecuación del continente líquido que es el Mediterráneo ha cambiado otra variable con la apertura de negociaciones de la UE para la adhesión -llegue o no- de Turquía. El concepto de vecindad cambia por el Este. Y países como Marruecos no quieren verse en el mismo saco para los europeos que Irak o Líbano. Tampoco le conviene ni a la UE en general ni a España en concreto. Por eso la idea de integrar a Marruecos (y otros países) en todo lo que sea posible de las políticas de la Unión, salvo en las instituciones, no es descabellada. Pues hoy este Mediterráneo de Barcelona es el exterior de nuestro interior; no ya el interior del exterior, donde Foucault decía que se encerraba a los insensatos; en este caso, a los desesperados.

No nos carguemos la democracia

Joaquín Estefanía, antiguo director de El País, actual director de su Escuela de Periodismo y notable analista económico llama la atención sobre el peligro que nos acecha por no practicar la participación, el respeto al otro y la busqueda de la justicia, de la libertad y del  buen gobierno por encima de intereses partidista que derivan en sectarios. Más allá está la dictadura explícta de esta oligarquía miserable que nos gobierna.

Nesemu

 O gobierno yo o no gobierna nadie
 
El titular de esta columna parece ser la idea fuerza de la acción política del PP, sea cual sea el asunto de que se trate. Ya no hay excepciones ni asuntos de Estado. ¿Dónde están los moderados de la derecha española? Además, el Gobierno de Rodríguez Zapatero no necesitaría de empujones tan excesivos para salir de la Moncloa, acomplejado como está por temas como el de la educación -en el que no se atreve a pedir el apoyo de sus votantes-; asediado en el Estatuto de Cataluña por sus socios y, lo que es peor, por sus compañeros de militancia; o usando el lenguaje de madera para salir de sus contradicciones.
En vez de ejercer la labor de oposición desde la normalidad, la dirección del PP favorece los disparates, las exageraciones y las insidias, hasta hacer irrespirable el ambiente político. Es injusto, en aras a una equidistancia correcta, hacer igualmente culpables a todas las formaciones políticas de ese ambiente. Disparate es el enfrentamiento de la cúpula del PP con el presidente de la Comisión Europea, Durão Barroso (miembro del Partido Popular Europeo) y hacer carne picada también de la institución que él representa, a cuenta de la decisión de la comisaria de la Competencia de renunciar a la jurisdicción reguladora de la OPA de Gas Natural sobre Endesa, a cambio -según Zaplana, Martínez Pujalte o Mayor Oreja- de que España suavice sus peticiones de fondos europeos. Interpretación asombrosa, que acusa de modo nada subliminal de prevaricación política tanto al presidente de Gobierno como al presidente de la Comisión Europea. Durão Barroso, el anfitrión de Bush, Blair y Aznar en las Azores, aquel que estiraba el cuello para salir en la fotografía del trío de la guerra de Irak, es ahora sospechoso para el PP de connivencia con los socialistas.
Disparate permanente es el que José María Aznar, en vez de guardarse su resentimiento, vaya como un peregrino por el planeta, vendiendo la mala nueva: España se está "balcanizando" y su Gobierno facilita las tesis centrífugas, con el efecto que ello puede suponer en la inversión extranjera, tan conservadora.
Al capítulo de exageraciones corresponden las dos visiones agriamente enfrentadas sobre el estado de la economía española, expuestas en las jornadas de The Economist un día por Zapatero, al siguiente por Rajoy. O la polémica entre el vicepresidente económico del Gobierno y el gobernador del Banco de España acerca de los Presupuestos del Estado. Caruana habló del "riesgo de desbordamiento del gasto público", y Solbes, en vez de contestarle en el mismo terreno, le recordó que el Banco de España sólo es independiente cuando habla de política monetaria. El problema no es que el gobernador de un banco central de la zona euro comente con libertad la política económica de su Gobierno; el problema es que cuando los ministros opinan sobre la política monetaria de los bancos centrales, éstos dicen que se sienten presionados. ¿Recuerdan lo que le sucedió al alemán Lafontaine por pedir al BCE que bajase los tipos de interés para facilitar la recuperación alemana?: tuvo que dimitir. En el mismo instante en que los ministros de Economía de la eurozona demandan prudencia sobre el precio del dinero al presidente del BCE Jean-François Trichet, porque se suceden las señales de una cierta reactivación, éste anuncia una inmediata subida de tipos.
El calificativo de insidias se ajusta a las declaraciones de Acebes ante el último comunicado de ETA. "Yo creo que lo más significativo del comunicado de ETA es su apoyo a la reforma del Estatuto de Cataluña, en el que ETA impone que Cataluña sea una nación", declara quien era ministro del Interior el 11-M, cuando el tremendo atentado de Madrid fue atribuido por él mismo a ETA, y no a sus verdaderos autores.
Felipe González, a quien hoy también echan de menos los mismos que ayer le trituraron, ha dicho: "La crispación se ha convertido en un arma política que sólo se tranquiliza cuando los crispadores están en el poder". Por cierto, ¿cómo denominaría usted en términos políticos a los que piensan que o gobiernan ellos, o no gobierna nadie?

Una patología erradicable

La violencia de género es una monstruosidad que pone de manifiesto la debilidad del agresor y la  inestabilidad emocional y falta de autonomìa económica  de las víctimas. De una tradición patriarcal apoyada por una interpretación religiosa del papel de la mujer en la familia, sometida siempre, se está pasando a una mayor autonomìa de las mujeres. Pero todavía existe un bache enorme en el ámbito de la educación profesional y de la autonomìa económica por un buen trabajo. Hay hombres que no saben admitirlo y reaccionan como fieras y son muchas las mujeres educadas en la sumisión que, de repente, con la esperada revolución de las costumbres, reaccionan de manera visceral pero sin efectos duraderos. Es inconcebible que una mujer declarare que "lleva años padeciendo agresiones violentas por parte de su pareja" mientras los jueces y las autoridades registran miles de casos de retiradas de sus denuncias por parte de mujeres vejadas y maltratadas". Es preciso no caer en simplismos y llamar a las cosas por su nombre. La solución no está únicamente en la policía o en las leyes, con ser estas imprescindibles. Es un terrible problema que se arrastra desde hace siglos y que se nos muestra ahora con toda su virulencia. Nuestra tarea es impulsar al máximo la educación y la independncia económica de las mujeres, de todas. Mientras tanto, es preciso crear un estado de opinión que ayude y sostenga a esas mujeres maltradas, que castigue a sus parejas, que defienda a los hijos que padecen un infierno y, al mismo tiempo, hacer ver a esas mujeres que es inadmisible esa sumisión salvaje e inhumana a un hombre. Eso no es amor ni pasión ni entrega, eso es una patología que debe afrontarse como tal, como una adición irresponsable, como una enfermedad tan grave como la droga. Por duro que parezca, esta es mi opinión.

Las leyes pueden ayudar pero no pueden reparar de la noche a la mañana una perversión apoyada en una ideología funesta. Y hay esperanza, igual que hemos podido superar la esclavitud, el desprecio a otras etnias u opciones sexuales, igual que hemos logrado vencer en pocos años la miseria de tabúes sexuales impuestos a hierro y fuego por una concepción de la vida y unas rémoras ideológicas funestas, podremos vencer, entre todos, esa miseria espantosa de asistir casi impotentes a la agresión, desprecio y asesinato con sevicia de tantas mujeres. Pero no podemos engañarnos y tenemos que atrevernos a llamar a las cosas por su nombre y no cooperar con nuestro silencio y con nuestra cobardía a que esta peste continue en nuestros días.

Nesemu

  (De un editorial): Los casi 10 meses de vigencia de la ley integral contra la violencia de género no han supuesto un avance significativo en la erradicación de la criminalidad derivada del maltrato doméstico. En lo que va de año -hasta el 24 de noviembre- 56 mujeres han sucumbido a manos de su pareja o ex pareja -seis menos que el año pasado hasta la misma fecha-, por lo que no es descartable que el año finalice con el mismo o parecido balance trágico que el anterior, que fue de 72 mujeres asesinadas en el ámbito familiar. Habrá que esperar todavía un tiempo para calibrar la efectividad de la ley, pues si bien es constatable una mejora sustancial en la protección judicial y policial, siguen en espera las medidas de apoyo social y económico a la mujer maltratada.

Se trata sin duda de un problema complejo que obedece a impulsos muy arraigados en la forma de entender las relaciones entre sexos, muy difícil de combatir incluso con una ley que intenta abordarlo de una forma global y contundente desde todos los ángulos: judicial, social, sanitario, llaboral y educativo. Francia se dispone a poner en marcha varias medidas, muy parecidas a las egisladas en España, en un intento de poner freno a una violencia conyugal que en 2003-2004 produjo 211 muertes violentas, de las que el 80% fueron mujeres.

La violencia contra la mujer en el seno de la pareja persiste, en términos semejantes a los de España o Francia, en la generalidad de los países europeos. En muchos de ellos permanece oculto o englobado en la generalizada discriminación social de la mujer. La ONU, que patrocina desde 2001 el Día Internacional contra la Violencia de Género, debe dar un paso adelante mostrándose implacable contra una violencia que maltrata y asesina a miles de mujeres en todo el mundo y promoviendo legislaciones de igualdad.

Somos responsables de que Africa sea el calabozo del mundo

Así  lo  explica  Ignacio  Ramonet, Directior  de  Le  monde  diplomatic:
• Los países ricos encierran a África en un laberinto de la pobreza del que sólo se sale asaltando Europa

Con fascinación y escalofríos asistimos a los repetidos y a veces trágicos asaltos contra las murallas alambradas de Melilla, llevados a cabo por disciplinadas columnas de jóvenes subsaharianos. En otras zonas (Canarias, la isla italiana de Lampedusa, las costas de Grecia, Chipre, Malta, la isla francesa de Mayotte cerca de Madagascar), los invasores llegan de noche --si no zozobran--, a las playas en silenciosas embarcaciones, como antaño hacían vikingos, normandos y sarracenos. En Europa y otras partes del mundo rico, muchos tienden a considerar a esos asaltantes como agresores, delincuentes o hasta criminales. Algunos reclaman mano más dura. Más vigilancia, más policía, más Ejército, más expulsiones... Sin parar a preguntarse por qué causas esas personas están dispuestas a correr tantos riesgos para, en definitiva, poner por precio vil al servicio de nuestro confort y alto nivel de vida su fuerza de trabajo.
Para empezar a entenderlo hay que recordar que el África subsahariana es una de las regiones más pobres del planeta. Con una pobreza extrema que se explica por diversos factores. En primer lugar, la trata de esclavos, crimen y genocidio que vació durante siglos al subcontinente de millones de sus hombres y mujeres más jóvenes, sanos y fornidos, obligando a comunidades enteras a vivir escondidas y aisladas en las profundidades de la jungla, sin contacto alguno con los progresos de la técnica y de la ciencia.
Luego ha de rememorarse la colonización de África, impuesta a sangre y fuego, a base de guerras, exterminios y deportaciones. Todos los poderes locales que osaron oponerse y resistir a los conquistadores portugueses, británicos, franceses, alemanes, holandeses o españoles fueron aplastados.
Las potencias coloniales establecieron de modo autoritario una economía fundada en la exportación de materias primas hacia la metrópoli y en el consumo de productos manufacturados producidos en Europa
. Así, África perdió en los dos tableros. Y esa doble explotación, por lo esencial, no se ha modificado. Por ejemplo, Costa de Marfil, primer productor mundial de cacao (40% del total) nunca ha podido desarrollar una industria chocolatera exportadora. Igual se puede afirmar de Mali o Níger, dos de los principales productores de algodón, quienes se han hallado en la imposibilidad de montar una verdadera industria textil. Ghana, primer productor de bauxita no ha podido desarrollar la industria del niquel. Y eso porque, en general, las tarifas aduaneras excesivas impuestas por los países importadores ricos a los eventuales productos elaborados en el Sur arruinan toda posible competencia con los productos fabricados en el Norte.

LOS PAÍSES desarrollados quieren conservar la exclusividad de la transformación de las materias primas, o, en el marco de la globalización liberal, aceptan deslocalizar sus fábricas hacia China donde la mano de obra es hábil, dócil y, sobre todo, barata, pero no están dispuestos a invertir en África, ni a desarrollar en este continente un sector industrial importante. La división internacional del trabajo, efectuada en favor de los intereses de los países del Norte, atribuye a África negra un rol subalterno, marginal, lo cual impide a esta área entrar en la espiral virtuosa del desarrollo.
Las fabulosas riquezas mineras y forestales del continente africano son vendidas a precios de saldo, para el mayor enriquecimiento de nuestras empresas importadoras y transformadoras. De ese modo, no se crean empleos ni siquiera en las industrias agroalimentarias, que es el sector básico a partir del cual se puede edificar un verdadero desarrollo agrícola, y más tarde industrial. Por eso también, África es el último continente que aún conoce con regularidad crisis alimentarias, y hasta hambrunas como la actual de Níger.
Esta región del mundo, tan a menudo calificada por los medios dominantes del Norte de "subdesarrollada, violenta, caótica" e "infernal", no habría conocido tal inestabilidad política --golpes de Estado militares, insurrecciones, masacres, genocidios, guerras civiles--, si los países ricos del Norte le hubiesen ofrecido reales posibilidades de desarrollo en lugar de seguir explotándolas hasta el día de hoy. La pobreza creciente se ha convertido en causa de desorden político, de corrupción, de nepotismo, y de inestabilidad crónica. Y esta misma inestabilidad desalienta a los inversores tanto locales como internacionales. Con lo cual se cierra el circulo vicioso del laberinto de la pobreza.

HAY QUE añadir a este escalofriante panorama, la epidemia de sida que está diezmando a la población del sureste del continente y que ya ha creado unos 12 millones de huérfanos. La pandemia priva a los menores de su familia y los expone a toda clase de peligros. Entre ellos el de ser reclutados como soldados o por redes de prostitución infantil. Mientras un niño europeo o japonés tiene una esperanza de vida de unos 80 años, la de un menor de Zambia, Uganda o Mali apenas llega a los 33.
Éstas son algunas de las razones que explican por qué hoy día un (o una) joven del sur del Sáhara, en plena salud y a menudo con buena formación educacional, no desea seguir viviendo en lo que es el calabozo del mundo. Decenas de miles, en este momento, están marchando hacia los caminos que conducen a Europa, con la esperanza de poder vivir, por fin, una vida de persona normal. Y quizá también con la reivindicación inconsciente de que algo les debemos a ellos de nuestra riqueza actual.
Esto es sólo el comienzo, y no se sabe qué tipo de muros habrá que construir para desalentar el flujo. Porque el Banco Mundial acaba de advertir de que la bomba demográfica ya ha estallado, y que ya hay en los países pobres unos 2.500 millones de jóvenes de menos de 22 años que no encuentran trabajo en sus países. Y cuya única perspectiva es la de correr al asalto de las murallas de Europa...

¿Acaso los  enriquecidos del Norte no  somos  responsables  de  su desesperación que explicará  cualquier  locura en  su  carrera  hacia  la  superviviencia?