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J. C. García Fajardo

Cuaderno de Bitácora

J. Stiglitz, Nobel de Economía, escribe sobre la O M C

Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía, es catedrático de esta especialidad en la Universidad de Columbia. Fue presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente Clinton y economista jefe y vicepresidente del Banco Mundial. Es autor, entre otros libros, de El malestar en la globalización y Los felices noventa. vale la pena escucharlo:

La Ronda del Desarrollo que nunca existió. Por muchas medidas que se tomen para cubrir las apariencias, la reunión que comienza hoy en Hong Kong para concluir la Ronda del Desarrollo de las negociaciones del comercio mundial fracasará, casi con certeza, en el único aspecto que importa, el de saber si dicho acuerdo sirve para fomentar el desarrollo de los países más pobres. Los cínicos dirán que los países avanzados, siguiendo la tradición de acuerdos comerciales anteriores, pretendían hacer solamente unas mínimas concesiones y, al mismo tiempo, "vender" lo mejor posible el producto, con el fin de lograr que los países en vías de desarrollo se sumaran al proyecto.
Todo lo que ha ocurrido desde que comenzó la Ronda del Desarrollo en Doha, en noviembre de 2001, me ha decepcionado profundamente. Cuando era economista jefe en el Banco Mundial, examiné la Ronda Uruguay de 1994 y llegué a la conclusión de que tanto su agenda como sus resultados eran discriminatorios contra los países en vías de desarrollo. En marzo de 1999 acudí a la sede central de la Organización Mundial de Comercio en Ginebra para pedir la realización de una ronda del desarrollo que abordara estos desequilibrios.
Hace dos años, la Commonwealth, un variado grupo formado sobre todo por antiguas colonias británicas, países del norte y del sur, me encargó que elaborase un estudio sobre cómo debía ser una auténtica ronda del desarrollo. Este mes, Oxford University Press publica una versión ampliada de aquel informe, con el título Fair Trade for All: How Trade can Promote Development [Comercio justo para todos: Cómo el comercio puede promover el desarrollo].
Ni por cómo se concibió, ni mucho menos por cómo ha evolucionado, merece la Ronda del Desarrollo actual su nombre. Muchos de los temas que ha tratado no tenían que haber estado presentes en el orden del día de una ronda verdaderamente dedicada al desarrollo, y muchos aspectos que debían haber figurado en la agenda han estado ausentes.
La agricultura no es el único problema comercial -ni siquiera el más importante-, aunque está claro por qué se ha convertido en algo crucial. Cuando comenzó la Ronda Uruguay, hubo un gran pacto para ampliar el orden del día e incorporar los servicios y los derechos de propiedad intelectual, dos aspectos que preocupan especialmente a los países desarrollados. A cambio, los países ricos harían concesiones importantes en agricultura -la forma de vida de la inmensa mayoría de la población en los países en vías de desarrollo- y las cuotas textiles, el único sector comercial (aparte del azúcar) en el que siguen existiendo restricciones cuantitativas.
Al final, los países desarrollados consiguieron lo que querían y a los países en vías de desarrollo se les dijo que tuvieran paciencia, que los países desarrollados acabarían por cumplir su parte del trato. Los países ricos, al mismo tiempo que instaban a los países en vías de desarrollo a hacer rápidos ajustes, aseguraban que necesitarían 10 años para hacer la transición a un régimen textil libre de cuotas. En realidad, lo único que hacían era ganar tiempo; durante una década no hicieron nada, y, cuando las cuotas llegaron a su fin, el pasado mes de enero, alegaron que no estaban listos y lograron negociar una prórroga de tres años con China.
Lo que ocurrió en la agricultura fue todavía peor. A pesar de que se daba por supuesto que se iban a reducir los enormes subsidios y restricciones de los países ricos, los estadounidenses casi duplicaron sus subsidios. Sin embargo, como cualquier negociador astuto, Estados Unidos aseguró que, en el peor de los casos, había violado el espíritu del acuerdo, pero nunca la letra.
Como es natural, Estados Unidos había incluido en la letra pequeña una categoría de subsidios agrarios permitidos -los que no distorsionaban el comercio- y todos sus incrementos pertenecían a ella. Pero, por lo visto, Estados Unidos pensaba que prácticamente nada de lo que hacía causaba distorsión (en cambio, todo lo que hacía Europa distorsionaba el comercio. De hecho, uno de los grandes logros de Estados Unidos durante la última década fue el de atribuir todas las culpas a Europa).
Las afirmaciones estadounidenses no estaban basadas en ningún análisis económico, como determinó la OMC cuando dictaminó sobre los subsidios de Estados Unidos para el algodón. Un subsidio distorsiona el comercio si aumenta la producción (a no ser que, por arte de magia, incremente el consumo en la misma medida). Eso es precisamente lo que hacen los subsidios agrarios de Estados Unidos. Quienes opinan, en los países en vías de desarrollo, que ha habido una historia de negociaciones hechas de mala fe tienen bastante razón.
Todo esto deja hoy a los países en vías de desarrollo ante una dura elección: ¿les convendrá más aceptar las migajas que se les ofrecen? Esta decisión puede ser más difícil que nunca en estos momentos: ahora que tantos países en vías de desarrollo están convirtiéndose en vibrantes democracias, los electorados pueden castigar a los Gobiernos que acepten lo que mucha gente considera otro acuerdo comercial injusto.
Los negociadores de los países ricos, desde luego, utilizan grandes cifras para describir las ventajas de un acuerdo, por imperfecto que sea. Pero también lo hicieron la última vez. Los países en vías de desarrollo descubrieron que sus beneficios eran mucho menores de lo anunciado, y los países más pobres se encontraron, para su desolación, con que estaban peor que antes. En otras palabras, los países avanzados han perdido su credibilidad.
La gran victoria de la Ronda Uruguay fue el establecimiento de un imperio de la ley fundamental en el comercio internacional. Incluso el país más poderoso, Estados Unidos, ha tenido que rendirse de mala gana ante la decisión, por ejemplo, de que sus aranceles sobre el acero violaban las leyes comerciales internacionales. Es de suponer que lo mismo ocurrirá con los subsidios estadounidenses al algodón, las disposiciones sobre el dumping ilegal y los subsidios fiscales a los exportadores. Un imperio de la ley injusto es mejor que ninguno.
Pero ahora, una vez alcanzado ese objetivo, los países en vías de desarrollo necesitan examinar con detalle lo que se les está ofreciendo. ¿Serán mayores los beneficios -un mayor acceso a los mercados internacionales- que los costes de cumplir las exigencias de los países ricos? Es probable que muchos países en vías de desarrollo lleguen a la conclusión de que es mejor no llegar a un acuerdo que aceptar un mal acuerdo, especialmente uno tan injusto como el anterior.

Malos tratos a 10.000 ancianos en Cataluña

 A veces, nos preocupamos de los grandes problemas y aquí, a la vuelta de la esquina pueden producirse situaciones injustas e inhumanas y nosogtros corremos el riesgo de pasar de largo, sin detenernos para denunciarlas y echar una mano para tratar de solucionarlas. Esta información aparecida en El Periódico nos debe hacer reflexionar. No sólo en Cataluña. Nesemu

Los datos que aporta el Colegio de Médicos de Barcelona sobre los malos tratos a la gente mayor confirman, a peor, un panorama que se temía inquietante. Hay más de 10.000 mayores de 65 años que sufren abusos en Catalunya. Abusos de la familia, del personal de los geriátricos o de los auxiliares contratados para asistirles privadamente. Cuando las víctimas se atreven a hablar aluden a todo tipo de vejaciones, desde bofetadas o maltrato verbal sistemático, a violaciones sexuales, pasando por las estafas económicas para sustraerles los bienes tengan o no capacidad de discernir. Es un maltrato que merece tanta atención como el que se ejerce contra mujeres y menores. Así lo regula, además, la aún inefectiva ley sobre violencia doméstica.
La denuncia de los médicos tiene valor. Ellos son los que mejor pueden detectar estos casos, por su relación de confianza con estos pacientes. Pero para que esa denuncia sea eficaz, urge elaborar protocolos mejores de detección de síntomas de abuso y proteger a las víctimas de las represalias que teman. Ahora que se conoce la amplitud del problema, la autoridad judicial debe dictar modelos de vigilancia para paliar el profundo desamparo de la gente mayor maltratada.


Desconfianza entre EEUU y la UE

(Al regreso de este viaducto casi inmoral, me parece buena esta reflexión de A. Ortega como  puesta al día. Nesemu)

Desconfianza La desconfianza mutua entre Europa y EE UU puede acabar repercutiendo negativamente en la propia Unión Europea. La UE está atravesando una crisis de liderazgo y de identidad, que empeoraría si esta semana, o a más tardar en marzo, el Consejo Europeo no llegase a un acuerdo sobre su marco presupuestario para 2007-2013. No hay verdadera reflexión sobre qué hacer con la no nata Constitución Europea, a la espera de las elecciones en Francia en 2007. Europa está en un proceso de renovación de sus dirigentes que durará dos años más como poco. Empezó inesperadamente con Zapatero en España, luego con Merkel -forzando una gran coalición-, Polonia con un Gobierno que no cree en esto, y está por ver qué pasa en Italia mientras que Blair cederá la batuta próximamente.
En cuanto a la relación transatlántica, cuando se estaba recuperando de la crisis provocada por la guerra de Irak, llega un nuevo golpe a la confianza mutua con las revelaciones sobre los vuelos secretos de la CIA para la "entrega extraordinaria" de prisioneros en la guerra contra el terrorismo. En su viaje a Europa, en el que esta cuestión ha tapado las demás, Condoleezza Rice poco ha desvelado, y, sin propósito de enmienda, ha venido a decir que Estados Unidos lo hace por nuestro bien. En general, sus aliados europeos han preferido no presionar excesivamente, aunque el tema está ahora en manos de los jueces en diversos países, con lo que no desaparecerá. Revela una distancia transatlántica sobre el valor y contenidos del derecho internacional. Estos hechos, junto a la torturada definición de lo que se considera tortura -y que ha provocado un nuevo enfrentamiento de EE UU con la ONU-, socavan aún más la legitimidad exterior de la superpotencia, que ésta necesita aunque no lo reconozca.
Estos casos afectan no sólo a las relaciones con EE UU, sino, sobre todo, a las internas entre unos europeos en proceso también de reajuste de sus ejes internos y externos. Está por ver qué sabían realmente algunos Gobiernos de estos vuelos de la CIA. Alemania, al menos, estaba al tanto del caso del ciudadano alemán de origen libanés, Al Masri. Si se confirman las revelaciones de cárceles secretas de EE UU en varios lugares de Europa -Human Rights Watch mencionó Polonia y Rumania, que lo han negado- entonces la desconfianza entre algunos europeos se ahondará, con graves consecuencias. Los Tratados de la Unión Europea y de Niza permiten abrir un procedimiento de suspensión de derechos de voto y otros al Estado miembro infractor en estos valores básicos si es miembro de la UE. Y si no ha ingresado, su incorporación podría retrasarse.
Por su parte, la Administración Bush está política, militar y financieramente paralizada por la guerra de Irak y algunos escándalos internos o de los republicanos, aunque haya recuperado el control del debate tras conseguir desplazar el que pedía un calendario de retirada. Pero la matanza, entre otras, esta semana de 35 oficiales del nuevo Ejército iraquí es un ejemplo de lo difícil que lo tendrá EE UU para iraquizar la seguridad y reducir sus tropas. El calendario obliga: los republicanos saben que si en las elecciones de noviembre próximo pierden el control de cualquiera de las dos partes del Congreso, los demócratas pondrían en marcha comisiones de investigación para desvelar todo lo que ha rodeado a la guerra de Irak y otras cosas. A la vez, reactivadas con la mala marcha de la invasión de Irak, empiezan a volver a despertarse las tendencias aislacionistas en la opinión publica estadounidense. Y perdurarán.
Incluso en este enredo de la UE y transatlántico pueden darse avances en el papel en las negociaciones con Irán, la presencia en Rafah, la misión de la OTAN en Afganistán, e incluso una nueva "transformación" de la Alianza en 2006, si es que es necesaria. No estamos ya en la Guerra Fría ni en un sistema de equilibrio de poderes. El eje transatlántico, muy diferente de lo que fue, es una de las estructuras básicas del mundo. No va mal, pero si se agarrotase, su vacío no lo llenaría ningún país; si acaso, movimientos transnacionales perversos. Habría, eso, un vacío estratégico.

Cumbre de la OMC en HOng Kong. 4ª entrega : Todos contra todos

(4ª entrega de OMC: Echar las puertas abajo, de J. Estefanía)

A la cumbre de Hong Kong se llega en una especie de todos contra todos, en donde los mismos interlocutores pertenecen a uno u otro grupo dependiendo del asunto del que se trate: quienes son partidarios de la apertura en unos productos porque son grandes exportadores de los mismos, pueden ser proteccionistas respecto a otros, para hacer sobrevivir a sus agricultores nacionales. Las formaciones G (G-4, la Cuadrilateral, G-5, G-10, G-20, o el G-90...) tienen suficientes pasarelas entre ellos para que los países se trasladen con comodidad de unas a otras. Países que en unos casos defienden las posiciones de los más pobres, en otros funcionan como si perteneciesen al Norte geopolítico.
El primer interlocutor en Hong Kong será el nuevo director general de la OMC, Pascal Lamy, que hasta ahora había jugado el papel de representante de los intereses europeos como comisario de Comercio de la UE; Lamy tiene, además, la ciudadanía francesa, una de las naciones más proteccionistas. Con esos antecedentes, habrá de hilar muy fino si quiere mantenerse con la credibilidad necesaria para el árbitro de la situación.
El segundo grupo de actores lo forman EE UU y la UE, aunque es muy difícil encontrar, más allá de su posición objetiva de bloques ricos, intereses comunes. En el mes de octubre, EE UU ofreció eliminar algunas de las subvenciones a las exportaciones de sus productos agrícolas, trasladando hábilmente a Europa la responsabilidad de ser la zona más proteccionista del mundo. Pocos días después, la UE contraatacó con otro paquete de medidas liberalizadoras de su comercio, aunque sin tocar en profundidad la PAC. Ambos bloques se acusaron entre sí de contabilidad creativa (engañar acerca de la amplitud de sus concesiones), y de una liberalización mucho menor de lo anunciado. Pero también en el seno de la UE hay diferencias: el comisario de Comercio actual, el británico Peter Mandelson, ofreció reducir los aranceles y las ayudas a la exportación, oferta que fue durísimamente contestada por países como Francia o España, que le acusaron de haber ido en la negociación mucho más lejos de lo pactado en el conjunto de los 25 países europeos.
El tercer gran interlocutor es el G-20, que representa a los países emergentes. Habiendo sido creado en 1999, no tomó naturaleza como poder alternativo a los bloques de las zonas más ricas hasta la conferencia ministerial de Cancún, en 2003, cuando se alió con el G-90, el cuarto interlocutor en Hong Kong (compuesto por los países menos desarrollados, el Grupo África, Caribe y Pacífico, y la Unión Africana), y plantaron cara a Europa y EE UU. Lamy definió al G-20 como un grupo "con una madre agropecuaria y un padre geopolítico", lo que es una manera de manifestar su gran heterogeneidad: Dentro del G-20 hay países netamente exportadores (que a su vez forman parte del Grupo de Cairn, integrado, entre otros, por Argentina, Canadá o Australia). Los intentos de destruir el G-20, cooptando a algunos de sus miembros para el conjunto de países desarrollados, han sido continuos desde Cancún, en 2003.

Las posibilidades de que el mundo salga de la reunión de la OMC con una liberalización rotunda de su comercio son muy escasas. Por ello hace ya varias semanas que Lamy y otros dirigentes políticos intentan minimizar las expectativas de un acuerdo. Cuanto más bajas sean éstas, menor será el síndrome de fracaso. Si no hay pacto en las reglas del juego, Hong Kong unirá su nombre al de otras ciudades, como Seattle o Cancún, en las que apenas se avanzó en una ruptura de los egoísmos nacionales. No todos los proteccionismos son iguales. Como ha escrito el economista colombiano José Antonio Ocampo, secretario general adjunto para Asuntos Económicos y Sociales de la ONU: "Igualar las oportunidades de ciudadanos y países requiere un tratamiento diferenciado (acción positiva) para quienes son distintos o están en posiciones disímiles". Cuando se abrió la Ronda del Desarrollo, en 2001, los países ricos prometieron poner en marcha medidas prácticas para lograr una distribución más justa de los beneficios de la globalización. Desde esa fecha no se ha avanzado en casi ninguna cuestión de fondo: los obstáculos que impiden el comercio internacional permanecen intactos, los subsidios agrícolas han aumentado y los países ricos se dedican de modo activo a conseguir la aplicación de normas para las inversiones, los servicios y la propiedad intelectual que amenazan con profundizar aún más las desigualdades en el mundo.

2005 tenía tres grandes citas para conseguir esas metas: el G-8, para la condonación de la deuda externa de los países más pobres; la asamblea de la ONU, para el cumplimiento de los Objetivos del Milenio, y la OMC. Las tres habían de caminar en la misma dirección. No parece que haya sido posible por culpa de los ciegos intereses de los más poderosos. Se unen contra el terrorismo y gastan lo que sea, pero no son capaces de ponerse de acuerdo en la lucha contra la injusticia social. Lo pagaremos todos.

Cumbre de la OM en Hong Kong. 3ª entrega: El dumping agrario

(Prosigue la 3ª entrega de OMC: echar las puertas abajo, de J. Estefanía)
El  dumping agrario
Si la ecuación comercio igual a desarrollo fuese tan fácil y tan directa, y beneficiase a los países más desfavorecidos, ¿por qué éstos se oponen a la rápida liberalización de los movimientos de mercancías y productos agrícolas? Además de quienes discuten la demostración empírica de tal binomio están quienes opinan que las reglas del juego no se aplican por igual a todos: mientras les exigen que abran las puertas de la industria y los servicios, zonas como EE UU o la Unión Europea aplican tres tipos de mecanismos de apoyo a su agricultura: aranceles a muchas de las cosechas que llegan del Tercer Mundo (por ejemplo, el algodón), que las encarecen, siendo para el consumidor más barato seguir adquiriendo las producciones europeas o americanas; en segundo lugar, ayudas directas a sus agricultores (por el mero hecho de producir), y, en tercer lugar, ayudas a la exportación de sus cosechas. Es decir, por una parte encarecen lo que llega de fuera y por la otra abaratan lo propio, distorsionando el mercado. Es lo que se denomina dumping agrario: exportaciones de productos a un precio por debajo del coste de producción, o importaciones por encima del precio de mercado.

 

Cumbre de la OMC en Hong Kong. 2ª parte: La escalera del desarrollo

(Prosigue  el trabajo de J. Estefanía "OMC: Echar las puertas abajo')
Si se vincula el comercio con el desarrollo conviene conocer cómo está distribuido este último. El economista norteamericano Jeffrey Sachs, asesor principal en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Kofi Annan, secretario general de la ONU, establece cuatro peldaños en "la escalera del desarrollo, unos peldaños cada vez más altos que representan pasos adelante en el camino hacia el bienestar económico".
En primer lugar, están 1.000 millones de personas (alrededor de la sexta parte de la humanidad), que son extremadamente pobres: se hallan demasiado enfermos, hambrientos o necesitados incluso para poner un pie en el primer peldaño de la escalera del desarrollo. Dice Sachs, en su libro El fin de la pobreza, que sus ingresos representan sólo unos céntimos diarios.  El segundo escalón lo forma la parte superior del mundo de las rentas bajas: unos 1.500 millones de personas, que son "los pobres"; viven por encima de la mera subsistencia, aunque les cuesta mucho que les salgan las cuentas. La muerte no está llamando a sus puertas, pero la penuria económica y la falta de servicios básicos, como el agua potable, forman parte de su vida cotidiana. Los pobres extremos (1.000 millones) y los simplemente pobres (1.500 millones) suman alrededor del 40% de la humanidad.
El tercer peldaño son 2.500 millones de ciudadanos de rentas medias. Se trata de familias de ingresos medios a las que no se les reconocería como parte de la clase media, según los criterios de los países ricos. Sus rentas pueden ser de unos cuantos miles de dólares anuales y en su mayoría viven en ciudades; pueden conseguir ciertas comodidades para sus viviendas, tal vez incluso agua corriente, tienen ropa adecuada y sus hijos van a la escuela. El cuarto y último escalón son los 1.000 millones de personas restantes, pertenecientes al mundo de las rentas altas: gente de los países ricos, pero también el creciente número de personas acomodadas que viven en los países de rentas medias.
La mayor tragedia es que una sexta parte de la humanidad ni siquiera ha llegado a la escalera del desarrollo. Pobreza extrema, prisioneros de la trampa de la miseria, incapaces de escapar por sus propios medios de la penuria material extrema, éste sería el segmento, según la OMC, que más se beneficiaría de la liberalización del comercio.

Cumbre de la OMC en Hong Kong. 1ª parte: Última oportunidad

Una década después de la creación de la Organización Mundial de Comercio, sus cumbres se cuentan por fracasos: apenas se han generado unas reglas del juego equitativas para la liberalización de los intercambios. La Ronda del Desarrollo, que se denominó así para vincular el comercio con el desarrollo, puede no llegar a nada. Hong Kong es la última oportunidad. Acogerá a 148 países de todo el planeta para liberalizar el comercio de bienes y servicios.
Es preciso seguirla muy de cerca, al menos nosotros los periodistas. Recomiendo el amplio reportaje que Joaquín Estefanía ha publicado en Domingo, de El País del que extraigo algunos párrafos.
Los 25 países de la UE se van a reunir sin haber afrontado la reforma de la Política Agrícola Común (PAC), principal política económica de la UE, que se come el 42% de sus recursos anuales. La permanencia de la PAC, que conlleva el proteccionismo de los países europeos frente a los productos de los países más pobres, condicionará la coherencia de la reunión de la OMC, en Hong Kong.
La última Conferencia de la OMC tuvo lugar en Cancún (México), fue en el año 2003 y acabó con un sonoro fracaso: fue la primera vez en la historia de esta organización multilateral en que los principales países emergentes, aliados con los países más pobres del planeta, se unieron para contestar las cuotas de poder en el comercio internacional de los países más desarrollados, fundamentalmente EE UU y Europa, y para hacer del funcionamiento de la OMC -un país, un voto- una realidad.
La mayor apertura del comercio mundial a la que se ha de llegar en Hong Kong se decidió en la ciudad de Doha (Qatar) el año 2001, poco después de los atentados terroristas de Nueva York y Washington. En aquellos momentos EE UU estaba sufriendo una recesión económica después de los esplendorosos ocho años de la etapa de Clinton, en las que las ventajas de la nueva economía hicieron crecer al país por encima del 4% cada año. Esa recesión amenazaba con expandirse al resto del mundo. Los atentados terroristas añadieron a la crisis económica una depresión psicológica de ciudadanos y empresas, y los datos de la globalización retrocedieron: disminuyeron los flujos de inversión extranjera, los intercambios de bienes y servicios y los movimientos de personas.
En este contexto se lanza la Ronda de Doha de liberalización del comercio (el Banco Mundial estima que esa liberalización hará crecer los ingresos mundiales en 300.000 millones de dólares en una década), a la que se denomina con mucha intención Ronda para el Desarrollo. No es casual el nombre, sino muy convenientemente elegido: a partir de ese momento se vinculan con más fuerza los conceptos de comercio y desarrollo, que en muchos casos habían estado disociados. Para que un país pobre deje de serlo ha de abrir sus puertas y dejar entrar los productos del resto del mundo, y viceversa: echar las puertas abajo. Comercio y desarrollo, pobreza y desarrollo serán dos partes de la misma ecuación en una coyuntura en la que se habla de la pobreza como caldo de cultivo del terrorismo: los terroristas que atentaron contra las Torres Gemelas y el Pentágono serían ricos o pobres, pero lo que es seguro es que los Estados que los acogieron y los ampararon, como Afganistán, son países pobres de solemnidad.
Además, se trataba de dar legitimidad a la OMC. Nacida tras el fracaso de Seattle (EE UU), en 1999, donde la asamblea se tuvo que disolver ante la potencia del movimiento antiglobalizador, que la acusaba de establecer unas reglas del juego opacas, que beneficiaban sobre todo a los países ricos (se presionaba a los países en desarrollo para que abriesen definitivamente sus fronteras a los productos industriales y a los servicios provenientes de los ricos, mientras éstos seguían practicando por el momento el proteccionismo agrícola a través de las ayudas a sus agricultores), la OMC necesitaba silenciar las críticas de quienes la denunciaban como un árbitro parcial e inoperante, y con una falta de responsabilidad social ante la pobreza.
La Ronda para el Desarrollo debía tener su final en Hong Kong, en diciembre de 2005. Pero los cuatro años pasados desde que se reunió en Doha -un lugar escogido adrede, para dificultar la llegada de los militantes altermundistas- han sido muy frustrantes: apenas ha habido acuerdos nuevos de liberalización del comercio, y no se ha pasado del capítulo agrícola, que sólo representa un 3% de la producción mundial. En el único terreno donde parece haberse avanzado algo es en el de las patentes farmacéuticas, con un acuerdo histórico según el cual la OMC da prioridad a la salud pública frente a dichas patentes.

Desesperación invencible en Palestina, por John Berger

(Es tan hermoso y vibrante este reportaje del gran escritor John Berger que no me resisto a  reproducirlo. Un ejemplo de gran periodismo. Nesemu)

/¿Por qué estoy todavía vivo? Se lo diré: estoy todavía vivo porque hay una escasez temporal de muertes. Quien dice esto sonríe y en su sonrisa no apunta ni el más leve anhelo de normalidad, de una vida normal.
Vaya adonde vaya uno en Palestina siempre se encuentra entre escombros, moviéndose con tiento sobre ellos, buscando la forma de sortearlos, de saltarlos: en los controles, alrededor de esos invernaderos a los que ya no pueden llegar los camiones, en cualquier calle, de camino a cualquier cita. Son los escombros de las casas y de las carreteras, además de los detritos de la vida cotidiana. En estos últimos 50 años no ha habido apenas una familia palestina que no se haya visto forzada a huir de algún sitio, al igual que apenas hay una ciudad cuyos edificios no hayan sido regularmente derribados por las palas del ejército invasor. Pero también están los escombros de las palabras; los escombros de las palabras que ya no cobijan nada, porque su significado ha sido destruido. De todos es sabido que el IDF -siglas de Israeli Defence Force (Fuerzas Defensivas de Israel), como se denomina el ejército israelí- es hoy, de hecho, un ejército de ocupación. En palabras de Sergio Yahni, uno de los refusniks (quienes se niegan a servir en el ejército) cuyo valor es ejemplar: Este ejército no existe para dar seguridad a los ciudadanos israelíes, sino para garantizar que se perpetúa el robo de la tierra palestina.
Y además están los escombros de las palabras graves, cargadas de razón, que se ignoran sistemáticamente. Varias resoluciones de la ONU y del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya han declarado ilegales los asentamientos israelíes en territorio palestino (actualmente hay casi medio millón de los llamados colonos) y la construcción del muro de separación, una pared de hormigón de ocho metros de alto. Sin embargo, la ocupación y el muro siguen ahí. El asedio de los territorios palestinos por parte del IDF se estrecha de día en día. El asedio es geográfico, económico, cívico y militar.
Todo esto es transparente; no es algo que esté sucediendo en algún recóndito rincón del globo enzarzado en una guerra interminable; todos los ministerios de Asuntos Exteriores de los países ricos observan lo que está sucediendo, pero ninguno ha tomado medidas para poner freno a esas ilegalidades. Para nosotros, dice una madre palestina en un control, donde un soldado israelí acaba de lanzar una bomba lacrimógena; para nosotros, el silencio de Occidente es peor, señala con la barbilla hacia el vehículo blindado, que las balas de ellos.
Puede que la distancia entre los principios que se declaran y la realpolitik sea una constante histórica. Con frecuencia las declaraciones de principios son grandilocuentes. Aquí, sin embargo, sucede lo contrario. Las palabras son mucho más pequeñas que lo que sucede. Lo que sucede es la destrucción minuciosa de un pueblo y de una nación prometida. Y un silencio evasivo, unas palabras encogidas rodean esta destrucción.
Una palabra permanece intacta para los palestinos: nakbah, que significa "catástrofe" y hace referencia al éxodo forzado de 700.000 palestinos en 1948. Nuestro país es un país de palabras. Palabras. Palabras. ¡Ojalá mi camino pudiera descansar contra una piedra!, escribía el poeta palestino Mahmoud Darwish. Nakbah se ha convertido en un nombre propio que comparten cuatro generaciones y perdura con tal fuerza porque ni Israel ni Occidente han reconocido todavía la operación de limpieza étnica que designa. El valiente trabajo que llevan a cabo ciertos historiadores israelíes actuales -unos historiadores íntegros (y perseguidos), como Ilan Pappe- es de suma importancia en este contexto, pues puede acabar conduciendo al tan esperado reconocimiento oficial, con lo que ese nombre fatídico volvería a ser una palabra, aunque sea trágica. Se familiariza uno aquí con todo tipo de escombros, incluso con el escombro de las palabras.
Tendemos a olvidar la escala geográfica de la tragedia, y en gran medida la tragedia consiste precisamente en su escala. El total del territorio del West Bank y de la Franja de Gaza juntos es menor que la isla de Creta (donde puede que se encuentren los orígenes prehistóricos del pueblo palestino). Tres millones de personas, seis veces más que en Creta, habitan este territorio. Y sistemáticamente, cada día, se lo reduce un poco más. Las ciudades están cada vez más superpobladas, y el campo, más fragmentado e inaccesible. Los antiguos asentamientos israelíes se extienden o surgen otros nuevos. Las autopistas construidas especialmente para los colonos, y prohibidas a los palestinos, han cegado las antiguas carreteras. Los tortuosos puestos fronterizos y los controles del ejército israelí han reducido gravemente los movimientos de los palestinos, la posibilidad de viajar, o de pensar en viajar, por lo que les queda de sus propios territorios. Muchos de ellos no se pueden alejar más de veinte kilómetros en ninguna dirección. El muro crea enclaves dispersos, corta el paso a ciertas zonas (cuando esté terminado se habrá llevado casi un 10% de lo que queda del territorio palestino) y, en definitiva, fragmenta y divide a los palestinos. Su objetivo es transformar Creta en una docena de islitas. Es éste el objetivo de la maza que llevan a cabo los buldózeres.
Nada queda de nosotros en el campo abierto, si no es lo que los campos se guardaron para sí (Mahmoud Darwish). La desesperación sin miedo, sin resignación, sin sensación de derrota, da lugar aquí a una pose con respecto al mundo que yo no había visto nunca. Se puede expresar de diferentes maneras: en el joven que se une a la yihad, en la anciana que musita sus recuerdos entre los dientes mellados, en una sonriente chiquilla de 11 años que envuelve una promesa para esconderla en la desesperación... ¿Y cómo funciona eso que usted llama pose?
Campamentos de refugiados: Enfrente de la tienda, en la pared de una casa baja de puerta metálica se lee: De las entrañas del campamento nace cada día una revolución... Un 60% al menos de los habitantes del campamento están desempleados. Los campamentos de refugiados son lo más parecido a una barriada de chabolas. Puede suceder que cuando a alguno se le presente la oportunidad de dejar el campamento y cruzar la escombrera para acceder a una vivienda ligeramente mejor, la rechace y escoja quedarse. En el campamento son miembros, como los dedos de un cuerpo ilimitado. Trasladarse equivaldría a una amputación. Así funciona la pose de la desesperación invencible.
Escuchen... Los olivos del bancal más alto parecen despeinados; se les ve más de lo normal el envés plateado de las hojas. Es porque ayer recogieron la aceituna. El año pasado hubo una mala cosecha, los árboles descansaron. La de este año es mejor. A juzgar por su contorno, estos olivos deben de tener 300 o 400 años. Los bancales de piedra caliza son probablemente más antiguos. A un par de kilómetros, hacia el sur el uno y hacia el este el otro, acaban de construir dos nuevos asentamientos. Regulares, compactos, urbanos (sus pobladores van a trabajar a Israel todos los días), impenetrables. Ninguno de los dos parece un pueblo; más bien parecen un jeep gigantesco, lo bastante grande para acomodar confortablemente a doscientos de estos colonos con pistolas. Los dos son ilegales, los dos están construidos en lo alto de un cerro, los dos tienen torres de vigilancia, esbeltas como minaretes. El mensaje virtual que envían al paisaje circundante es: ¡Manos arriba! ¡Arriba, te estoy diciendo! ¡Y ahora retrocede despacio! Para construir el asentamiento del oeste y la carretera que lleva hasta él hubo que talar varios cientos de olivos. Los hombres que trabajaron en su construcción eran en su mayoría palestinos desempleados. Así funciona la pose de la desesperación invencible.
Las familias que recogieron ayer la aceituna proceden de un pueblo que se desparrama por el valle, entre los dos asentamientos; su población es de 3.000 habitantes. Veinte hombres del pueblo están en las cárceles israelíes. Hace dos días soltaron a uno. Varios jóvenes acaban de unirse a las filas de Hamás. Muchos más votarán por este partido en enero próximo. Todos los niños tienen pistolas de juguete. Todas las jóvenes abuelas, al mismo tiempo que se preguntan qué ha sido de las promesas que un día envolvieron en la desesperación, dan en silencio su aprobación a sus hijos, sus nueras y sus sobrinos, y cada noche se mueren de preocupación. Así funciona la pose de la desesperación invencible.
Si por casualidad se encuentra uno sus pies a la puesta de sol, su resplandor evoca al silencio. A Arafat le apodaron Catástrofe Andante... Bajo su mandato, la OLP contribuyó también en ocasiones a hacer escombros de las palabras. Sin embargo, en las faltas de Arafat estaban metidos, como las notas en un bolsillo, los agravios que sufría su país día tras día. De esta forma asumió y llevó esos agravios, y el dolor que le producían se asentó, dolorosamente, en sus faltas. Ni la pureza ni la fuerza se ganan una lealtad tan imperecedera, sino que sólo se la puede ganar algo imperfecto, como imperfectos somos todos. Así funciona la pose de la desesperación invencible.
Al noroeste, la ciudad de Qalqilya (50.000 habitantes) está completamente rodeada por 17 kilómetros de muro, con una sola salida. Lo que fue su bulliciosa calle mayor termina hoy en el baldío del muro. La precaria economía de la ciudad cayó así en bancarrota. El dueño de un vivero empuja una carretilla de tierra para distribuirla entre las plantas antes de que empiece el frío del invierno. Antes de que levantaran el muro tenía cinco empleados (un 95% de las empresas palestinas emplean a menos de cinco trabajadores). Hoy no tiene ninguno. Cuando la ciudad quedó aislada, sus ventas se redujeron en un 90%. No recolecta las semillas del montón de flores de lichi; las tira. Las grandes manos le pesan al admitir que en adelante no tendrá mucho a qué dedicarlas. No es fácil describir la visión del muro donde atraviesa zonas despobladas. Es lo opuesto a los escombros. Es burocrático: meticulosamente proyectado con mapas electrónicos, prefabricado, preventivo. Su único objetivo es impedir la creación de un Estado palestino. El objetivo de la maza. Desde que se inició su construcción, hace tres años, no ha habido una reducción significativa en el número de los ataques kamikazes. A su lado te sientes pequeño como una colilla (salvo en el Ramadán, la mayoría de los palestinos fuman sin parar). Sin embargo, aunque suene extraño, no parece definitivo, sólo infranqueable. Cuando esté terminado mostrará en sus 640 kilómetros el rostro inexpresivo de la desigualdad. Por el momento tiene 210 kilómetros. Mostrará la desigualdad entre aquellos que poseen un arsenal completo de las últimas tecnologías militares para defender lo que creen que son sus intereses (helicópteros Apache, tanques Merkava, F-16, etcétera) y aquellos que no tienen nada, salvo sus nombres y la creencia compartida de que la justicia es axiomática. Así funciona la pose de la desesperación invencible.
Puede que el muro forme parte de la misma lógica represiva miope que el estampido sónico al que se somete a los habitantes de Gaza por las noches, mientras escribo estas líneas: los aviones de combate se lanzan en picado a toda velocidad, rompiendo la barrera del sonido y los nervios de quienes abajo se acurrucan insomnes con su axioma. Y no funcionará. Una superioridad militar de tal calibre impide toda estrategia inteligente. Pues para pensar estratégicamente uno tiene que imaginarse en el lugar de su oponente, lo que resulta imposible cuando se tiene una idea firmemente arraigada de superioridad.
Basta con subirse a uno de los jabals y observar el muro desde arriba, la geometría de su trazado zigzagueante hacia el horizonte sur. ¿Vio alguna abubilla? A la larga, el muro parecerá algo hecho deprisa y corriendo, provisional.
Hay 8.000 presos políticos palestinos en las cárceles israelíes, 350 de los cuales son menores de 18 años. Pasar por la cárcel, una o varias veces, se ha convertido en una fase normal de la vida de los palestinos. Lanzar piedras puede llevar a una sentencia de dos años y medio o más. La cárcel es para nosotros una especie de formación, una extraña universidad. El hombre que dice estas palabras lleva gafas, tendrá unos 50 años y va bien trajeado. Allí aprendes a aprender. Es el más pequeño de cinco hermanos y se dedica a importar cafeteras. Se aprende a luchar juntos y a hacerte inseparable de los demás, leemos y comentamos lo que hemos leído, aprendemos lenguas los unos de los otros. Y llegamos a conocer bastante bien a algunos de los soldados y oficiales de prisiones. En la calle, el único lenguaje que existe entre nosotros y ellos es el de las piedras y las balas. Dentro es distinto. Ellos también están de algún modo prisioneros. La diferencia es que nosotros creemos en lo que nos ha llevado a estar allí, y la mayoría de ellos no lo saben, porque sencillamente se están ganando la vida. Sé de muchas amistades que empezaron de esta manera. Así funciona la pose de la desesperación invencible.
..El paisaje está colgado bajo el cielo, como una hamaca. Y cuando sopla viento, se enrolla como una mortaja. Así, parece que el cielo es más sustancial, más inmediato que la tierra. Una púa de puercoespín traída por el viento se posa a tus pies. No sorprende que cientos de profetas, y entre ellos algunos de los más grandes, alimentaran aquí sus visiones.
La dificultad que presentan los profetas y sus profecías últimas es que tienden a ignorar lo que sigue inmediatamente a la acción, tienden a ignorar las consecuencias. Las acciones para ellos dejan de ser instrumentales y se convierten en simbólicas. Puede suceder que las profecías impidan ver lo que contiene el tiempo... Negarse a ver las consecuencias inmediatas. Por ejemplo, el muro y la anexión de más territorios palestinos no pueden prometer seguridad al Estado de Israel; sólo reclutarán mártires. Por ejemplo, si el mártir o la mártir kamikaze pudiera ver con sus propios ojos, antes de morir, las consecuencias inmediatas de la explosión que va a producir, posiblemente reconsideraría la conveniencia de su heroica decisión. El maldito futuro de las profecías que lo ignora todo salvo el momento último.
En esa pose de la que hablo hay algo especial, una cualidad para la que no existe una palabra en ningún vocabulario posmoderno o político. Se trata de una manera de compartir que viene a desarmar la pregunta primordial: ¿Por qué nacemos a esta vida? Esta manera de compartir desarma la pregunta y no la responde con una promesa o un consuelo o un voto de venganza -estas formas de retórica quedan para los grandes o pequeños dirigentes que hacen Historia-, sino que la responde con una franqueza desarmante, a pesar de la Historia. La respuesta es breve pero eterna. Nacemos a esta vida para compartir el tiempo que existe repetidamente entre los momentos: el tiempo del Devenir, antes de correr el riesgo de que el Ser nos enfrente una vez más a la desesperación invencible.

John Berger

Convirtamos la pobreza en historia, porque hoy es posible eliminarla

A pesar de su extensión, no me resisto a no reproducir el Ensayo de Joaquín Estefanía sobre este apasionate libro. Justo cuando un informe señala que uno de cada cinco españoles es pobre, llega a las librerías el estudio del economista J.effrey Sachs sobre el tema en el mundo. El experto afirma que el objetivo de esta generación es erradicar este problema del planeta en el primer cuarto de siglo. Desborda así los objetivos de la ONU, que pretenden reducirlo a la mitad. La pregunta es: qué hacer con la otra mitad, más de 500 millones de personas.
//Al final del curso ha aparecido el libro de divulgación económica -y quizá del resto de las ciencias sociales- más importante del año. Su autor, el americano Jeffrey Sachs, es uno de los economistas más influyentes del planeta: asesor del secretario general de la ONU para la elaboración de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, Sachs ha trabajado en las últimas dos décadas en numerosos países para intentar sacarlos de la postración, con distintos resultados: Bolivia, Polonia, Rusia, China y otros. Es, pues, un economista in situ que ha salido de sus despachos para conocer las diferentes realidades que han hecho del planeta un conjunto desigual en el que mientras una sexta parte de la población vive en la abundancia, la otra sexta parte apenas tenga posibilidades de sobrevivir.
Ésta es la principal característica de un libro tan notable: no sólo se nutre de los estudios académicos de su autor, muy reconocidos (profesor en Harvard y en Columbia, donde es director del Instituto de la Tierra y de Desarrollo Sostenible), sino de su conocimiento exhaustivo y directo de los problemas. Sachs critica la evolución de la economía del desarrollo y de muchos de los que se dedican a ella porque aplican una metodología semejante a la medicina del siglo XVIII, cuando los médicos usaban sanguijuelas para extraer sangre a sus pacientes, a quienes a menudo mataban en el proceso. Durante el último cuarto de siglo, cuando los países pobres suplicaban ayudas al mundo rico, se les enviaba al médico monetario del mundo, el Fondo Monetario Internacional (FMI); la principal receta del FMI ha consistido en recomendar que se aprieten el cinturón presupuestario unos pacientes demasiado pobres para tener siquiera cinturón. La economía del desarrollo necesita una revisión general para parecerse mucho más a la medicina moderna, una profesión caracterizada por el rigor, la perspicacia y el sentido práctico.
La tesis que demuestra Sachs en el libro es la siguiente: accediendo a una ayuda al desarrollo del 0,7% del PIB de los países ricos -es decir, cumpliendo los compromisos que éstos han adquirido-, los ciudadanos extremadamente pobres del planeta (un millar de millones) pueden salir de su situación en el primer cuarto del siglo XXI. No hay que refugiarse en los bienintencionados Objetivos del Milenio (reducir a la mitad el número de pobres para el año 2015) -que ni siquiera avanzan a la velocidad adecuada- porque quedarían todavía 500 millones de habitantes de la tierra abandonados a una suerte de enfermedad y hambre (si son víctimas de una sequía o una inundación de grandes dimensiones, de un episodio de enfermedad grave o de un hundimiento del precio de mercado de los productos agrícolas que comercializan, es probable que el resultado sea un sufrimiento extremo y quizá incluso la muerte. Sus ingresos representan unos céntimos diarios).
Éste es el reto para una generación que es heredera de dos siglos de progreso económico y que puede dejar como herencia un mundo sin pobreza, ya que el progreso tecnológico permite satisfacer las necesidades humanas a escala mundial. Si hubiera que hacer un esfuerzo añadido para obtener ese 0,7%, el autor propone dos fórmulas: transferir una parte del presupuesto militar a ayuda al desarrollo (especialmente en Estados Unidos, que gasta 450.000 millones de dólares en defensa, frente a 15.000 millones contra la pobreza, lo que supone 15 centavos por cada 100 dólares del PIB) y crear un impuesto a los más ricos, cuyas rentas anuales son decenas de miles de veces superiores a las de los más pobres de los pobres.
No gustará nada el libro de Sachs a los que se escudan en los tópicos para no hacer nada por el desarrollo de los más desfavorecidos. El economista demuestra la falsedad de muchos de los argumentos que, llevados al límite, sirven para la pasividad: la corrupción y la ausencia de libertad económica impiden el desarrollo; cuando la marea sube todos los barcos se elevan; o el darwinismo social que dice que el progreso es desigualdad, y siempre habrá ricos y pobres.
Por ejemplo, África. La ayuda por africano y año fue en 2002 de 30 dólares. Si de ellos se descuentan las cantidades para canalizar esa ayuda, apenas quedan 12 dólares. En el caso de Estados Unidos, entregó tres dólares por africano: si descontamos la cantidad correspondiente al envío de asesores, la ayuda alimentaria y otras ayudas de emergencia, los costes administrativos y la reducción de la deuda externa, la ayuda estadounidense por africano ascendió en 2002 a ¡la enorme suma de seis centavos! ¿Puede alguien sorprenderse de no ver sobre el terreno los resultados concretos de esa ayuda insultante?
Texto de referencia en la economía del desarrollo, apoya cada argumentación en datos y experiencias. Por ello no es excluyente desde el punto de vista ideológico: combina lo bueno de Adam Smith con lo mejor de Keynes. Y reivindica la Ilustración y la razón como los mayores enemigos de la pobreza

La captura del general croata Gotovina fue un montaje

Cuanto más lo considero más convencido estoy de que estaba pactada la supuesta captura del general croata Ante Gotovina que hoy será entregado al Tribunal Penal Inetrnacional de La Haya.
En mi opinión, el montaje se ha hecho para aumentar las presiones sobre Serbia para que facilite la detención de los otros dos criminales de guerra, el exlíder serbobosnio Radovan Karadzic y el general Ratko Mladic, responsables de la matanza de musulmanes en Srebrenica. Convendría saber qué le han prometido a cambio de dejarse 'capturar' de una manera tan cinematográfica, sonriendo a las cámaras y actuando cara a la galería. No olvidemos que Croacia fue la primera 'república' de la antigua Yugoslavia reconocida por Alemania (1991)... y por el Vaticano, el Papa Juan Pablo II la visitó en 1994. Ay Croacia,bastión católico (80%) en un mosaico servio ortodoxo y bosnio musulmán. Que tuvo al frente a un criminal de guerra inmundo, el general Franjko Trudjman que masacró y envió al exilio a más de 250.000 servios que se sumaron a los 700.000 ya existentes cuando tomaron a sangre y fuego la Krajina... con la complcidad vergonzosa de EEUU, UE y la ONU, Cuando las limpiezas étnicas las llevan a cabo 'los amigos' de los intereses occidentales se interpreta de otra manera. Fue un crimen y una vergüenza comparables a las de los criminales servios y bosnios. El silencio del Vaticano fue estruendoso pero aquél era su enclave en la zona.
Se mostró sorprentemente 'tranquilo' mientras cumplimentó los trámites de ingreso en la cárcel madrileña de Soto.
¿Por qué nuestyro MInistro del INterior felicitó a los policías españoles? ¿Por qué en los medios de comunicación se practica un seguidismo tan borreguil?
Ah, es que lo que hoy manda en las primeras ¡hasta en El País! es que España se enfrentará a Ucrania 'el grupo más fácil del Mundial! Pues con lo pupas que son los millonarios de plástico del balón a lo peor hacen una de sus c... Mientras tanto, el mundo sigue.
¿Han vuelto a leer algo sobre la Ley de ayuda a ese millón y medio de ancianos dependientes? ¡Nada de nada! Ni en las tertulias radiofónicas ni en las televisiones. Me produce vergüenza e indignación.  No en vano los ciudadanos ven a los partidos políticos como las entidades más corruptas, según el Barómetro  Global 2005  de la Corrupción de Transparencia Internacional. Léanlo, por favor. Nesemu

China, Japón e India en la Cumbre del Sudeste asiático

La próxima semana empieza otra cumbre en Kuala Lumpur. Es la primera vez que los países del este de Asia se reúnen sin EEUU. Y los analistas creen que podrían acordar cosas importantes. Aunque sólo sea porque los tres gigantes, asiáticos y mundiales, que son China, India y Japón van a hablar del presente y del futuro de su continente. Que no está exento de tensiones. Entre otras cosas porque Japón está volviendo a pisar fuerte. Así lo ha visto Philippe Pons en LE MONDE: "En los 80 se creyó que iba a 'comprar' el mundo. Una década después se dijo que iba a entrar en bancarrota como Argentina. Ni lo uno ni lo otro. Japón se estancó. Hibernó. Ahora vuelve, despacito. Su economía ha crecido un 3% en el tercer trimestre de 2005. ... Las dolorosas reestructuraciones de la última década, que han agravado las desigualdades sociales, han dado sus frutos. Dotado de nuevo vigor, su aparato productivo ha vuelto al camino de la rentabilidad y de la productividad. ... Japón no ha recurrido a una terapia de choque de tipo thatcheriano. Los cambios se han producido mediante reformas concretas".

Es importante seguirla desde ahora y permanecer atentos a los detalles y signos, más que a sus conclusiones que suelen estar pactadas antes de comenzar, más o menos. Lo que allí se cuece afectará al planeta entero como lo que afecta a EEUU nos afecta a todos.

Unos enferman por sobrepeso mientras que otros mueren de hambre

Unos mueren de hambre, no pueden desarrollarse adecuadamente por faltas de una buena alimentación... y otros mueren de sobrepeso, después de haber causado un gasto desorbitado a la comunidad que podrían haberse dedicarse a otros fines más urgentes e importantes. El número de niños con problemas de sobrepeso crece a un ritmo desenfrenado en Europa. Cada año, 400.000 niños de entre cinco y 11 años son diagnosticados como obesos o con sobrepeso en la Unión Europea (UE). La cifra total de menores de esas edades con este problema asciende a 14 millones en la Unión. En España, a la cabeza de la lista junto con Italia y Portugal, más del 30% de los niños de entre siete y 11 años pesa más de lo que debiera. Son los datos que recoge un informe de la Comisión Europea, en el que advierte a los Estados de que la obesidad se ha convertido en un problema que trasciende las fronteras nacionales, y que consume el 7% de los gastos sanitarios de la UE.
En la UE hay 14 millones de niños de entre 5 y 11 años con sobrepeso, de los cuales al menos tres millones son obesos. Las cifras de obesos en la UE no ha dejado de aumentar durante la última década, acercándose de forma peligrosa a las estadísticas estadounidenses (más del 65% de los adultos tienen sobrepeso u obesidad). Hubiera preferido que los alcanzásemos en I+D. 
En el terreno económico, la obesidad le cuesta a los países un 7% del gasto sanitario. Estudios realizados en el Reino Unido, indican que la obesidad fue la causante de que se produjeran 18 millones de días de baja laboral. La investigación cifró además en 2.000 millones de euros el gasto anual atribuible a las pérdidas de productividad.
Según datos publicados por la universidad de Oxford, el 30% de los enfermos de cáncer en Europa tienen problemas relacionados con la dieta. Otros estudios sitúan entre un tercio y un quinto los cánceres motivados por una alimentación inadecuada.

 

 

 

Luchemos por El cuarto pilar del Estado de Bienestar

¡Por fin una buena noticia que deberá movilizarnos a todos para que no la ahoguen quienes parecen necesitar a los pobres, a las víctimas del terrorismo y  las catástrofes para manter este estado de crispación política insoportable!

El Gobierno ultima la ley de dependencia o autonomía personal, que implica el derecho universal de toda persona dependiente - esto es, que no se vale por sí misma, 1,3 millones de españoles- a ser atendido por el Estado.  ¿Quién dijo que todo está perdido? En este blog abundaron las justificadas críticas ante la situación de los ancianos dependientes y de los más pobres de nuestra sociedad y su derecho fundamental a ser atendidos por el Estado. Y si alguien podía ponerle remedio es el Gobierno con el Parlamento sostenidos por el clamor de la opinión pública. Ahora es el momento de llevar adelante este proyecto de Ley tan soñado, más que esperado. Para mi es como un milagro porque se ha demostrado que otra convivencia social es posible cuando es necesaria. Por lo que más quieran: ¡¡que no lo estropeen los políticos con sus miserables intereses de partido!! Y a las autonomías, que tanto han luchado porque les fueses transferidas tantas competencias como si en ellos les fuera la vida, corresponde ahora mostrarse solidarias y eficaces pues a ellas les toca contribuir a esta reforma trascendental con el 50% de su coste. Es natural porque la Ley se va a aplicar en todo el territorio nacional sin excepción. Los particularismos políticos no pueden triunfar por encima de los derechos de los más pobres y más necesitados que sólo parecen servir para ser arrojados, por unos y por otros, como mercancía electoral. ¡¡¡Qué miseria!!! Nesemu

 El usuario contribuirá a la prestación de este servicio en función de su renta. El Gobierno propone que el coste sea asumido al 50% por la Administración central y las autonomías, que tienen transferida la asistencia social. El Gobierno quiere equiparar así este derecho con la sanidad, la educación o las pensiones.
El Gobierno está convencido de que esta reforma cambia de raíz el estado del bienestar. Se trata de garantizar a toda persona que no pueda valerse por sí misma por problemas de movilidad o enfermedad -ancianos en su mayoría-, el mismo derecho universal a ser atendidos que tienen todos los ciudadanos a la sanidad, la educación, o las pensiones. Por eso le llaman el cuarto pilar del Estado del Bienestar.
Sólo el 6,5% de las familias que cuidan a personas dependientes cuenta con el apoyo de los servicios sociales. Además, el 83% de los familiares que dedican prácticamente su vida a cuidar a las personas dependientes son mujeres, con lo que está ley tendrá implicaciones mayores en cuanto a la política de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres que promueve el Ejecutivo.
El Ejecutivo se enfrenta ahora a una dura negociación con las comunidades autónomas, que tienen transferida esta competencia, y a las que les va a proponer que asuman el 50% del coste. Eso puede retrasar algo la aprobación, sobre todo por la previsible oposición de las comunidades gobernadas por el PP, aunque Caldera confía en que el anteproyecto pueda llegar al Consejo de Ministros antes de un mes.
De momento, el Ejecutivo cuenta con 200 millones de euros, incluidos en los Presupuestos de 2006, para poner en marcha la reforma. El Ejecutivo asume que esta ley tiene un coste muy importante, pero es una necesidad sentida por toda la sociedad que ahora deberá ser coherente y arrimar el hombro.’Habrá una declaración que recoja el derecho universal a la prestación, aunque tiene que venir limitada en la medida en que haya recursos económicos, y siempre con la idea de los ocho años para ser aplicado completamente. Además, la admisión a este sistema tiene un filtro en función de la renta y patrimonio. Los que puedan permitirse una asistencia privada no serán incluidos" Habrá un sistema de valoración único en toda España que evite agravios.
Además, la reforma abre una gran oportunidad de trabajo para la atención a los dependientes. Hasta 200.000 nuevos empleos, según los expertos, que a su vez generarán ingresos del Estado con sus impuestos y podrán paliar el coste.
Las prestaciones incluirán ayuda a domicilio, teleasistencia y nuevos centros de día -sólo el 3,14% de los mayores de 65 años acceden a la primera, el 2,05% a la segunda y el 0,46% tienen plaza en un centro de día-, la habilitación de nuevas plazas en residencias y las ayudas a las familias que se dediquen por completo a cuidar de sus enfermos o discapacitados.

Formemos un batallón de insumisos ante esta miserable crispación de la vida política. Con carteles, con pintadas, con testimonios y llamadas y cartas a los medios de comunicación. Que comprueben que estamos alerta y que no queremos esperar a las campañas electorales para que nos empalaguen con promesas inanes, aquí y ahora tenemos un proyecto de Ley que será presentado por el Gobierno que tenemos -no hay otro- a la aprobación por el Parlamento. Ahora comprobaremos si el tan cacareado Estado de las autonomás, de las nacciones, de las patras y de las monsergas es más eficaz que todo lo anterior. Por sus obras los juzgaremos y no por sus promesas electorales que producen cada vez un mayor absentismo de los votantes. Por los pobres, por los ancianos dependientes, por nuestros mayores con pensiones de muerte no podemos claudicar. Nosotros podemos ser  su voz, esa voz que y ano se atreven a musitar por la vergüenza de su estado y porque, como me dijo un día un preso en Segovia: "Estamos tan acostumbrados a perder que, cuando algo nos sale bien, nos mosquea". Como si fueran nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros seres más queridos... no podemos callar. ¿Quién dijo que todo está perdido? Nosotros podemos aportar el esfuerzo sostenido de nuestra convicción.

 


 

Condolezza Rice miente y hace chantaje

Mentira sobre mentira y prepotencia al despreciar la evidencia:
Dice que 'al interrogar a los terroristas -está por demostrar que lo sean- salvan vidas , de los norteamericanos se entiende. Lo mismo que dijeron cuando arrojaron las bombas atómicas sobre Hisroshima y Nagasaki: 'así hemos ahorrado muchas vidas de soldados norteamericanos' ¡Qué infamia, que bestialidad y qué mentira! Está demostrado que los japoneses estaban en conversaciones para una rendición. Los Aliados impusieron la rendición sin condiciones -no admisible en derecho internacional- ... pero sobre todo, el presidente Truman, si quería ser reelegido (había sucedido a Roosvelt a su muerte,del que era vicepresidente) tenía que enfrentarse a un Congreso que sostenía que los inmensos gastos para fabricar la bomba atómica en Palo alto habían sido 'innecesarios'. Lanzándo las bombas y matando a centenares de millares de civiles 'demostró' que habían sido 'necesarias'.
La secretaria de Estado de EE UU 'ha negado que los agentes de su país utilicen la tortura' mentira evidente en Guantánamo y en Abu Grahib. Lo hemos visto todos y lo han confesado militares norteamericanos.
La jefa de la diplomacia estadounidense ha defendido la legalidad, bajo el derecho internacional, de la práctica de 'traslada' sospechosos a otros países, ya que 'dejan a los terroristas - ¿a cuales? - fuera de combate y salvan vidas'. Mentira infame, no han aplicado el derecho internacional porque Bush había declarado que en Iraq no había una guerra y que por lo tanto no podían regir las Convenciones de Ginebra. ¿Cómo que no había/hay una guerra porque no haya enfrente un ejército que desarticularon? ¿Tampoco había guerra entre los franceses invasores y los españoles que se alzaron contra ellos el 2 de mayo, pues estos eran terroristas? ¡Pobre Goya, vuelve a la tumba!
Sostiene que las operaciones contra el terrorismo, secretas por definición, tienen la luz verde de Gobiernos o de responsables antiterroristas de los países que colaboran con EE UU. Esto es un chantaje porque les avisa de que 'si no quieren tener ataques terroristas deben colaborar con EEUU ... y con el MOSAD que dispone de la información antes que los demás.
Según la secretaria de Estado, su país es un país de leyes que cumple con sus leyes, su Constitución y sus obligaciones internacionales. Falso de todo punto. Ese argumento de que cumple con sus Leyes lo han esgrimido todos los dictadores y potencias hegemónicas prepotentes. Léase la Historia: Stalin, Hitler, Musolini, Franco, Mao, Castro, Pinochet, Videla, Strossner y los dictadorzuelos de Latinoamérica y Africa han sostenido lo mismo 'para defender la sagrada patria amenazada por el enemigo exterior... e interior'
Sin embargo, Rice se ha negado a contestar a los periodistas preguntas sobre la existencia de las presuntas cárceles secretas en distintos países de Europa Oriental, como se ha informado en las últimas semanas. La diplomática ha explicado que no podía "discutir información que pueda comprometer el éxito de las operaciones policiales, militares y de inteligencia". "Creemos que otras naciones comparten esta visión", ha agregado.  ¿Qué naciones?
El Gobierno alemán tiene una lista con 437 vuelos de la CIA, según publica hoy Der Spiegel y tiene previsto interrogar sobre ello a la secretaria de Estado.

Uno de cada 5 residentes en España vive bajo el umbral de la pobreza

Este es uno de los temas que sí deberían de quitarnos el sueño, mantenernos alerta y luchar con todos los medios por resolverlo. El Gobierno sí es responsable, y el resto de los partidos con representación parlamentaria que, en la lucha ciega por alcanzar ese poder que no utilizan para realizar la justicia, se olvidan de estos temas fundamentales. Sí, viudas de más de 70 años con pensiones de 300 euros, como las que leimos en el reportaje del otro día. A esto dedicaría yo lo que ahorremos en la factura de Farmaindustria. No veo otro destino más digno para esos mil millones de euros. Al menos, nosotros como periodistas, no podremos callar. Nesemu

Una de cada cinco personas que reside en España se encuentra por debajo del umbral de pobreza relativa, según ha publicado hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Encuesta de Condiciones de Vida de 2004. Viven con 371, 75 euros al mes. El porcentaje de mujeres en estas condiciones alcanza el 20,8% y el de los hombres el 19%.
Por edades, los grupos con tasas más elevadas de población situada por debajo de este umbral son las personas de 65 o más años y los menores de 16 años (con el 29,6% y el 24,3% respectivamente). Se trata de un resultado similar al obtenido en el periodo 1994-2001.
Las comunidades autónomas que registran un mayor porcentaje de riesgo son Extremadura, con un 37% de personas en estas condiciones, y Andalucía, con un 31,1%. Mientras, las comunidades con una menor proporción de población por debajo de este umbral son Madrid y el País Vasco, con un 9,5% y un 11,2%, respectivamente.
Por otra parte, el informe indica también que el ingreso medio anual de los hogares españoles alcanza los 21.551 euros, que los ingresos por persona ascienden a 7.591 euros, y que el salario por hora de los hombres es un 17,3% superior al de las mujeres.
Con esas cifras, el 7% de los hogares no puede permitirse un coche y el 44% no puede pagarse unas vacaciones fuera de casa, ni tan siquiera de una semana. En cambio, el 60% de los hogares opina que tiene capacidad para hacer frente a gastos imprevistos.
Cada hogar destina en media mensualmente 205 euros a gastos de la vivienda. Estos gastos incluyen alquiler (si la vivienda se encuentra en ese régimen), intereses de la hipoteca (para viviendas en propiedad con pagos pendientes) y otros gastos asociados (comunidad, agua, electricidad, gas y otros).
La encuesta, que se ha realizado a 15.000 hogares de toda España, también refleja que uno de cada cuatro hogares sufre problemas de ruido en su vivienda y que el 18,9 % de los hogares detecta problemas de delincuencia y vandalismo en su zona.

 

A vueltas con los exaltados nacionalismos

Ante la gran confusión que entre unos y otros han montado a propósito del Statut para Cataluña, y porque han traspasado la línea de libertad, de  seguridad y de independencia que representa la Constitución, me parece oportuno aportar algunas voces sensatas en esta algarabía en la que algunos irresponsables pretenden aprovecharse para confundir a la ciudadanía. El poder se consigue en las elecciones, los problemas se discuten en el Parlamento y al Gobierno del Estado le compete la dirección de la política y la representación de nuestros intereses en el exterior. Como ya conocemos los excesos,la confusión perversa y la algarabía interesada a la que se libran algunos políticos que todavía no han asimilado el resultado de las últimas elecciones, conviene leer al Prof Santos Juliá, una de las autoridades académicas más respetadas en el ámbito de la Historia de la España moderna. Este es su valiente y lúcido artículo sobre el arrebato de nacionalismo romántico que les ha acometido a muchos políticos catalanes. La verdad es que, a estas alturas de la historia y de las relaciones transnacionales, y con la que está cayendo en los campos de la economía, la pobreza, la explotación de personas y tierras, la carrera de armamentos, la atroz especulación urbanística, la contaminación del medio ambiente, el perverso uso de la globalización y tantos y tantos problemas candentes... es como para reflexionar si vale la pena pelearse por unos conceptos que a muchos no suenan a rancios y superados. Nesemu

Sin  ningún  entusiasmo

SE SORPRENDEN algunos políticos catalanes y no pocos columnistas de la prensa de Barcelona de que la izquierda de Madrid (cariñosa sinécdoque por España) no salga a la calle ni firme manifiestos en defensa del proyecto de Estatuto de Autonomía de Cataluña. ¿Dónde están los otros?, preguntan; ¿dónde se esconden, por qué que no levantan su voz para salir al paso de la ofensiva desatada por la derecha? Curiosamente, y a pesar de lo denostada que ahora está la transición, sobre todo entre nacionalistas, esos políticos y colegas echan de menos aquellos tiempos en que la izquierda se movilizaba y los intelectuales salían a la calle para reivindicar libertad, amnistía y estatuto de autonomía.
La respuesta es muy simple: desde la primera página del preámbulo del proyecto, el atento lector se da de bruces con el rancio discurso de la nación hipostasiada. Cataluña aparece allí construyéndose a sí misma como nación desde el fondo del tiempo, afirmando su 'voluntad de ser', definiendo una lengua y cultura, labrando una identidad colectiva, modelando un paisaje, acogiendo otras lenguas. Cataluña habla como un ser que trasciende la historia, que se ofrece abierta siempre a un intercambio generoso, edificando un sistema de derechos y libertades, dotándose de leyes, desarrollando un marco de convivencia solidario.
Tal vez parezca extraño a los cultivadores de tan romántico lenguaje, pero es lo cierto que los españoles hemos escuchado hasta la saciedad, desde nuestra nada tierna infancia, cosas muy parecidas, producto también de la obsesión por la identidad colectiva y la unidad cultural. Idéntico postulado de una nación eterna, idéntica exaltación de la lengua y la cultura, idéntica retórica sobre la justicia social, idéntico paraíso en la tierra mancillado por poderes espurios y extranjeros. Todo esto forma parte de las leyendas sobre el origen de la nación, de cualquier nación, adornada de los más bellos atributos, más allá de la historia: todo eso era el meollo de lo que se llamaba, en tiempos en los que todavía no habían aparecido constructores de nación pero sobraban manipuladores de conciencias, formación del espíritu nacional.
Si donde antes se decía formación del espíritu se dice ahora construcción, todo lo que sigue es lo mismo, y ni una ni otra cosa son patrimonio de la izquierda: más bien, aquella izquierda recusó por reaccionario ese lenguaje. Que ahora se entone de Cataluña un himno a la nación similar al que hace cincuenta años oíamos cantar de España es más de lo que se puede sobrellevar sin caer en una paralizante melancolía, muy próxima al desaliento. España es una nación, se decía. Y claro que lo era: una y grande y libre. ¿Y nos tocará ahora recitar con idéntico afán Cataluña es una nación? Claro que lo es, ¿será también una y grande y libre?  Viene, como España, de las profundidades del tiempo, y gozaba, como España, de sus libertades, que mano malvada le arrebató en desigual combate. Hasta las fechas se repiten: 1495, con España en la cima gracias a los Reyes Católicos; 1714, cuando España entraba en decadencia con la llegada de los Borbones.
Los autores de este preámbulo y quienes han aprobado el proyecto de Estatuto podrán pedir a los colegas de Madrid que presten atención a lo que se dice en Barcelona; lo que no pueden pedir es entusiasmo. ¿Por qué, después de leer tal exaltación nacional, tendríamos que salir a la calle, firmar manifiestos? ¿Acaso la truculencia de Aznar, la mendacidad de Acebes y la chabacanería de Pujalte obligan a tomar partido a favor del Estatuto? El viejo argumento según el cual la crítica al amigo hace siempre el juego al enemigo no es más que una gastada forma de chantaje moral e intelectual, que ha acarreado consecuencias devastadoras para la cultura política de la izquierda. Por muy feroz que sea el ataque de esta derecha nuestra, en caída libre hacia la más pura reacción, no hace mejor el lenguaje de ese Estatuto.
Para decirlo brevemente: tal como nos ha llegado, ese texto jamás debió haber sido escrito, menos aún aclamado. La exaltación nacionalista que rezuma por todos sus poros de ningún modo puede entusiasmar a quienes han construido sus identidades personales no ya al margen, sino contra los ídolos nacionales: demasiadas catástrofes se han acumulado bajo el sagrado manto de la nación. Por eso, cuando se vuelve a oír esa copla, si la cantan amigos, se le podrá, y aun deberá, prestar una cortés atención, pero que no pidan que salgamos a la calle a tocar palmas porque, la verdad, de lo que te entran ganas es de quedarte en casa y meterte en la cama a dormir.

Santos Juliá

Elecciones en Kazajistán

Es bueno seguir la peripecia de este inmenso país, tan grande como Europa continental, con 15 millones de habitantes de los cuales sólo el 53% son kazajos, 30% rusos y el resto de otras minorías. La misma proporción de musulmanes y de ortodoxos. Alfabetizados al 100%. Pero mirad el mapa, limita con China, Rusia, Uzbekistán, Kirguizistán y Mar Caspio. Tiene inmensas reservas de petróleo (el doble que Kuwait), uranio, hulla, cobre, oro y otros recursos de materiales estratégicos. Nunca fue un Estado independiente antes del fin de la URSS, fueron inmensos territorios controlados por tribus a cuyo frente había un caudillo que aseguraba su independcenia como pueblos nómadas. Vale la pena echar un vistazo a www.guiadelmundo.org.uy   Al frente tiene a un antiguo lider soviético, Nursultán, desde hace 16 años y que hoy renovará su autoritario mandato por otros 7 años. La economía creció un 9'4% en 2004 y seguirá la escalada.  Es un país clave entre Rusia, China y ese mosaico de ricas antiguas repúblicas soviéticas en donde se debate hoy el futuro del mundo, aún más que en Oriente Medio. Pero sobre todo, porque EEUU ha decidido que debe convertirse en el "guardián de la zona", el sheriff, vamos sobre el que quisieran montar bases permanentes para sustituir a las antiguas rusas... ¿Y China? Calla por ahora porque en esa frontera tiene súbditos chinos de religión musulmana y lo que menos le gustaría sería un fundamentalismo islámico...

Pobreza cero

Con este lema, un grupo de más de 400 organizaciones se ha asociado en torno de un objetivo común, la lucha contra la pobreza, que en España la Alianza Española contra la Pobreza ha traducido en el Programa Otoño contra la Pobreza, que está realizando una serie de actividades informativas, pedagógicas, artísticas, lúdicas...; una cada día, con el propósito de movilizar a los ciudadanos en favor de este objetivo. Los medios de comunicación le han prestado una atención muy escasa, a pesar de que la situación en el mundo es cada año más dramática, y de que pobreza y miseria están alcanzando cotas insoportables.

El número de personas obligadas a sobrevivir con menos de dos dólares al día ha aumentado en 100 millones en los últimos dos años, acercándose a los 3.000 millones de personas, de las cuales 250 millones en el África subsahariana tienen que subsistir con apenas un dólar diario, casi 2.500 millones carecen de todo tipo de asistencia sanitaria, y la esperanza de vida de un recién nacido en los países pobres del Sur no llega a los 38 años. Todo ello es consecuencia de una desigualdad mundial que hace que apenas el 10% de los países más ricos del mundo controlen más del 70% de las riquezas disponibles, y que un puñado de multinacionales tengan unos ingresos anuales que exceden el PIB de la mitad de los países del mundo. Lo cual es resultado de unas prácticas políticas y de un orden económico que conducen a esa situación.

En primer lugar, los presupuestos militares de los Estados que absorben gran parte de sus disponibilidades económicas impidiendo que se dediquen a la promoción del bienestar social, lo que, en el caso de EE UU y de sus guerras permanentes, ha superado los 500.000 millones de dólares con un aumento del 41% en los últimos cuatro años. A lo que hay que agregar el mantenimiento de una organización económica basada en el principio de la acumulación de riquezas y del enriquecimiento personal, con el hedonismo individual como meta y recompensa. La competencia y la competitividad son los instrumentos por excelencia para alcanzar esos fines y, por tanto, para conseguir el éxito y la felicidad. Desde esa perspectiva y puesto que los recursos son necesariamente limitados, los pobres son inevitables y la pobreza es un estado natural que carece de sentido querer completamente erradicar. De lo que se trata pues, según los defensores del orden establecido, es de llegar a la gestión más eficaz posible de la situación actual y de la estabilidad y progreso que representa. Esta lectura irenista de la realidad oculta que la cifra de los muertos por hambre y las víctimas del sida y la malaria son cada día más impresionantes, y que esa extrema miseria global no puede confundirse con los procesos individuales de pobreza y necesidad.

Frente a la afirmación paseísta de que "pobres habrá siempre" y frente a la autocomplacida generosidad de quienes se ocupan a ratos de ellos -"Doña Amparo, ¿cómo van sus pobres?", le preguntaban a mi madre cuando yo era niño-, hemos de asumir nuestra plena responsabilidad por una situación insostenible y negarnos a seguir aceptando el cinismo de los políticos que han hecho de la lucha contra la pobreza el recurso retórico permanente de sus discursos. No hay reunión internacional de algún fuste en que desde hace más de 30 años no se proponga acabar con la pobreza. Ese obligado estribillo llevamos oyéndolo desde la cumbre de 1974, en la que la comunidad internacional se comprometió a afectar el 0,7% del PIB de todos los países a la ayuda pública al desarrollo, compromiso que ha ido incumpliéndose año tras año, aunque se haya reiterado en múltiples ocasiones. En el año 2000, Naciones Unidas dio máxima solemnidad al hacer de la eliminación de la pobreza, de la educación primaria universal y de la asistencia sanitaria básica los objetivos del milenio del desarrollo que deberían haberse alcanzado antes del año 2015. Jeffrey Sachs, en El fin de la pobreza, alarga hasta 2025 la fecha para enterrar a la pobreza, y Martin Meredith, en su último libro, El destino de África, se concentra en el continente africano, sus servidumbres y sus esperanzas, pero ambos coinciden en que puede ponerse fin a la pobreza, que no es la simple desigualdad, si logramos poner en pie una economía fundada en los bienes comunes, movilizados por un conjunto de servicios públicos mundiales cuyo sujeto jurídico y político sea la humanidad.'

 Así escribe el gran pensador José Vidal Beneyto, y estamos de acuerdo con él. Pero en otro post colgaré lo que escribe el director de la Revista Fusión y que hace estremecer... con la que está cayendo.

Nesemu

 

El Estado puede ahorrar dinero en los medicamentos innecesarios

AL fin, algo parece que comienza a funcionar. Preparémonos para las andanadas y ¿manifestaciones¿ d ela poderosa industria farmacéuetica -farmacocracia, uno de  los mayores poderes en la sombra - y de sus representantes políticos en el Parlamento. Muchos de nosotros sabemos adónde destinaríamos esos mil millones de euros que se pueden ahorar en medicamentos innecesarios y que hasta ahora iban al oligopolio farmacéutico, uno de los financiadores de algunas conocidas fundaciones. Nesemu

El Ministerio de Sanidad espera ahorrar 1.000 millones de euros en un año con la nueva Ley del Medicamento que ayer aprobó el Consejo de Ministros. Los objetivos de la norma son generalizar la prescripción de genéricos, restablecer los precios de referencia (el máximo subvencionado por el Estado) y fomentar el buen uso de los medicamentos. La patronal Farmaindustria y los farmacéuticos reiteraron su rechazo al proyecto, y el PP la calificó como "una ley del siglo pasado".
El gasto público en medicamentos (9.500 millones de euros el año pasado) acapara el 25% del presupuesto sanitario español, un porcentaje que el Gobierno considera excesivo. Para reducir esta carga, se potenciará que los medicamentos genéricos, que actualmente alcanzan sólo 7,5% del mercado (en Alemania superan el 40%) , adquieran un peso relevante. Para conseguir sus objetivos, el proyecto de Ley de Garantías y Uso racional de los Medicamentos establece:
- Genéricos y precio de referencia.Para lograr esta reducción en el gasto de medicamentos, todos los fármacos con el mismo principio activo que tengan un genérico, formarán parte de un conjunto para el que se calculará, con la media de los tres más baratos, el "precio de referencia". Si la rebaja supera el 30%, ésta se aplicará gradualmente.
Tras la expiración de la patente, después de 10 años, los medicamentos reducirán su precio en un 20%, pero sólo en caso de que tengan un genérico en la Unión Europea. Además se establece la denominada cláusula Bolar, que permite a los fabricantes de genéricos solicitar los permisos y preparar la producción dos años antes de que se agote la patente. - No a los intereses comerciales. Habrá un sistema de información sobre medicamentos a médicos "independiente de los laboratorios, basado en la objetividad, la transparencia y la rápida disponibilidad", asegura Sanidad. La mayoría de los datos que los médicos reciben ahora sobre los fármacos proviene de los laboratorios fabricantes y a menudo forma parte de su promoción. La ley garantizaría que se recetara un medicamento sólo por intereses comerciales.

 

 

Mantengan prendida una luz

(Esta mañana en clase les cité esta pintada en un a pared de Quito que me conmovió. Como es un tema del que se habla, a veces, sin mucho conocimiento, vaya mi cuarto a espadas.Nesemu)

Sorprenden las pintadas con graffitis y chapoteos en las paredes de nuestras ciudades. En muchas películas, como Ciudad de Dios, ya constituyen el principal argumento. Pero desde la violencia, desde la amenaza que representan para el orden que ven amenazado por estas pandillas. Los medios de comunicación han incorporado el tema de los raperos, pandilleros, violencia juvenil y drogas en un magma de difícil inteligencia. ¿O interesa que no se entienda el mensaje que nos están enviando? Tampoco los romanos entendían las señales que les enviaban los bárbaros que padecían la expansión del Imperio.
Desde EEUU a Latinoamérica y a las urbes europeas han llegado las bandas, pandillas y las maras (de marabunta). Son diferentes pero con muchos rasgos comunes que tienen que interesarnos si queremos abordar en sus justos términos el problema que plantean. Es preciso tratarlos como sujetos y no como problemas sin rostro a resolver por la policía. Son los invisibles que ahora meten ruido.
Organizaciones de la sociedad civil, como Ser Paz, en Ecuador, han aceptado el desafío de “reconstruir ciudadanía apoyándose en las fortalezas que estos grupos tienen,  potenciando sus capacidades y formas de expresión, utilizando sus liderazgos, sus formas de cohesión para revertir el proceso marginal de las pandillas para reconstruir el tejido social de la ciudadanía que les los rechaza”.
Aspiran a que puedan convertirse en protagonistas de su propia historia mediante su inserción en la sociedad desde las perspectivas culturales que ellos viven. Se trata de revertir los procesos apoyándose en valores que ignoramos.
La alarma se produce cuando hemos sabido que los jefes de bandas latinoamericanas han transmitido collares que los identifican a otros jefes constituidos en Europa con sus códigos secretos, sus tatuajes simbólicos, sus lenguajes con los dedos y la posición de las manos y con el cuerpo, con la indumentaria (pantalones anchos caídos, zapatos y colores determinados, corte de pelo, pañuelos y gorras en distintas posturas, percing y lentes) y con bailes como el breakdance.
Disponen de estructuras que representan unas culturas ciudadanas que respetan su autoridad y jerarquías, junto con poderosos lazos de fraternidad y de solidaridad entre sus miembros. Hasta la muerte por el grupo, aunque haya que esculpirla con lágrimas negras en las mejillas. Algunos insensatos las equiparan a las muescas en las culatas de los revólveres de los cuatreros del Oeste americano. Sería como calificar de bandidos a los misioneros franciscanos porque iban en grupos con su jerga, su lenguaje, sus ritos, sus vestimentas y su mensaje que rompía el orden establecido.
Las maras y pandillas se componen de 20 o 30 miembros sin cadenas de mando ni reglas escritas que se reúnen en parques para conversar, planear y “echar cabeza”.
Las naciones son grupos de un centenar de integrantes que obedecen a un jefe, con organización jerárquica y piramidal semejante a la militar y a la religiosa con sus ceremonias de iniciación y el “amor de corazón.
Imperios son las naciones sometidas a una autoridad y que respetan una jerarquía con un poder compartido.
Son herederos de la cultura HIP HOP proveniente del género Underground.
El graffiti tiene un valor artístico y es una explosión de color y de formas que expresan caricaturas, paisajes oníricos y escrituras elaboradas. Chapetear son las letras que se ven  en las paredes de los barrios y les sirven para marcar sus territorios.
Los analfabetos somos nosotros por ser incapaces de descodificar esos mensajes al ignorar sus polifacéticos lenguajes. Desconocemos el significado de una corona con unos ceros encima, o el de las letras atormentadas o gloriosas que campean en las fachadas. No comprendemos el lenguaje de los dedos, la posición de las manos, el significado de esa ropa colocada de tal o cual manera. No somos capaces de escuchar el grito de soledad que nos envían desde sus fraternidades construidas como las antiguas comunidades en territorio extraño.
Son jóvenes entre 13 y 30 años, muchos de los cuales pertenecen a una misma familia entre sí y han huido de un entorno hostil. Rompieron los mecanismos usuales de integración en la sociedad
educación y trabajo-, después vino la separación afectiva y el desapego a su propia vida.
Los jóvenes son espejo de la sociedad en la que viven, reflejan sus problemas y devuelven una imagen que no queremos  ver.
Son productos de una sociedad violenta, conflictiva y a veces inhumana en la que sobreviven los más crueles o los más hipócritas. Por eso responden con violencia, afirmándose en comunidades que les dan seguridad y afecto que ocultan con ademanes guerreros pero que expresan con naturalidad en sus bailes y reuniones privadas. Las bandas son comunidades emocionales de víctimas que se convierten en victimarios.
De ahí la actitud positiva de Organizaciones como Ser Paz para recoger el desafío de estos jóvenes. Parten de elementos que se encuentran en las mismas bandas para una acción desde lo cultural y sacarlos de la clandestinidad, e integrarlos  en la sociedad para que aporten sus valores. Buscan apoyarse en los liderazgos existentes y en la capacidad de convocatoria que los grupos tienen. Asumen que el respeto a la autoridad y al orden jerárquico que los jóvenes viven en sus organizaciones puede derivar a liderazgos positivos si se realiza un trabajo adecuado. Ante la creatividad demostrada en sus vestidos, bailes y pinturas ellos mismos pueden proporcionar los elementos para generar propuestas creativas en cerámicas, decoraciones, ropas y bisutería. La generación de espacios donde puedan demostrar sus habilidades les daría la posibilidad de salir de la clandestinidad y hacerse visibles desde la propuesta y nos desde la confrontación. Valoran la capacidad de adaptación, que les puede llevar a actividades lúdicas y técnicas ligadas al diseño, al marketing. El  sentido de lo erótico, del valor y la expresividad del cuerpo puede llevar a nuevas formas de relación en un mundo competitivo del que la caricia está ausente y la ternura desterrada. Rescatar el valor de los afectos que la pandilla tiene para sus miembros.
Nosotros les abrimos nuestras páginas porque recordamos aquel graffiti, en una pared de Quito, “Siempre voy a volver, mantengan prendida una luz”

Los conocí en Guayaquil y tuve ocasión de charlar mucho con Nelsa Curbelo, propuesta para el Nobel de la Paz, que trabaja con ellos y que es un mar de sav¡duría. Vivio una semana en nuestra casa y fue una esxperiencia inolvidable. Regresará y la llevaré de nuevo a la universidad. Por favor, sean prudentes en los post, estamos en fase de aprender y corremos el riesgo de actuar movidos por reacciones confundidas. El tema es complejo. No son ángeles, tampoco demonios... pero son el simbolo de una realidad que al menos a mi, todavía se me escapa. Tratemos de descodificar, de acercarnos con prudencia, de no simplificar porque no tnemos las claves, todavía. Pero el tema es una realidad preocupante en nuestras sociedades urbanas del mundo "rico", en el cual ellos se encuentran desarraigados y corren el enorme riesgo de sentirse superfluos.

José Carlos Gª Fajardo