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J. C. García Fajardo

Nesemu: Pólvora negra

He encontrado esta joya en El Quijote:
//Cap. XXXVIII
(...) endemoniados instrumentos de la artillería, (...) con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero.//

Muchas veces he explicado en clase por qué se denominan armas blancas a las que necesitan ver la cara del adversario para medir sus fuerzas en buena lid. Mientras que el uso de la pólvora (negra) en la artillería permitía al más esmirriado alfeñique disparar a ciegas y destruir a valerosos caballeros. Es un cambio fundamental en el Renacimiento, matar anónimamente, sin exponerse, sin arriesgarse, sin utilizar armas similares, como exige el bueno honor de la caballería. De ahí nacieron los Ejércitos nacionales que permitieron la unidad del Estado y concentrar en el Rey el poder real/nacional/soberano sin tener que depender de las levas y aportaciones -siempre intreresadas- de la nobleza. El uso de la pólvora para usos militares se narra en una crónica de la época, dice que en 1340, Alfonso XI de Castilla, al poner cerco a la ciudad de Algeciras, llave del estrecho "los moros de la ciudad lanzaban pellas de fierro tamañas como manzanas muy grandes y las arrojaban tan lejos de la población que algunas de ellas pasaban allende nuestra hueste pero otras la ferian".
Supuso un desgarrón enorme en la sociedad, como descubrir que el mundo no era plano o que con la aguja imantada se podía navegar más allá de las limitaciones del cabotaje. Una auténtica revolución que permitió el paso a la Reforma protestante, a la difusión de la cultura mediante la Imprenta y alumbró la Ilustración que se incubaba en la libertad de saber y de pensar. En aquel memorable SAPERE AUDIAM, me atreveré a saber.

Nesemu

Nesemu: El blog de papel

Basilio Rogado, periodista veterano, publica este artículo en Metro Directo y sus observaciones nos pueden ayudar en el debate que mantenemos:
//Para unos significa el Quinto Poder; para otros, sin embargo, es el Antiperiodismo. En cualquier caso, los blogs no van a cambiar el mundo, como pretenden hacernos creer dos profesores ayudantes de Ciencia Política norteamericanos, uno de la Universidad de Chicago y otro de la George Washington, pero sí van a hacerlo más libre, en lo que se refiere, no ya a la propia libertad de expresión, sino a la posibilidad de expresar ideas y opiniones sin traba ni cortapisa alguna.
Es algo así como la irónica libertad de prensa de la Dictadura de Franco: “Claro que hay libertad de prensa en España”, se decía, “uno puede ir al kiosco y comprar el periódico que quiera: ABC, La Vanguardia, La Voz de Galicia, Las Provincias, Marca...”. De forma que la libertad completa no existe. Ni existía entonces, ni existe ahora. Pero no porque no haya un lugar donde decirla, sino porque uno no es enteramente libre, ni aunque su existencia transcurra, como la de Robinson Crusoe, en una isla desierta...
Para eso están los blogs –modernos dazibaos, esa muralla china de opinión que hoy se ha trasladado a Internet–, para descargar toda la adrenalina posible. Los blogs, o mejor dicho weblogs, que es su nombre real, aunque, como los americanos lo apocopan todo, se han quedado ya con blogs, a secas, son los cuadernos de bitácora de la Red y en español se denominan simplemente bitácoras. Y como su propio nombre indica, las bitácoras son los cuadernos que miles, millones de bloggers –¿o tendríamos que traducir con el feo neologismo de bitacoristas?– rellenan cada día en la Red contando sus impresiones de cada día, sus novedades y sus rutinas; sus vulgaridades y sus excentricidades, sus sueños y sus locuras... como hicieron en sus cuadernos de bitácora Cristóbal Colón y William Bligh, capitanes de la Santa María y de la Bounty, uno descubridor de las Américas y otro alucinado y dictador de un barco amotinado.
Como en la vida misma, la blogosfera, el universo de los blogs nos transporta a través de la Red y nos sirve para exportar ideas, compartirlas y procurar compañía a nuestra solitaria mismidad. En esas estamos, desde hoy, en este blog de papel.//

Vamos a proseguir este debate aportando lo mejor de cada uno, así alcanzaremos nuestro objetivo: disponer de un blog como espacio de encuentro para compartir novedades, aportar sugerencias, actualizar tradiciones, contraastar criterios, tratar de comprender el sentido de las cosas para mejor poder comprendernos a nostros mismos y evitar sufrimientos al mayor número de personas. Y siempre son un estilo digno de nuestra profesión, con respeto y elegancia, verificando fuentes y no dando cabida al rumor, el pábulo o la calumnia.
Nesemu

Nesemu: Iñaqui Gabilondo no necesita defensores

Acabo de perder un amplio comentario -todavía no domino este invento- a propósito de quienes esconden bajo el anonimato su impotencia, su frustración y su miseria. Una persona cabal ratifica su opinión con su firma. Como ocurre en todos los medios de comunicación profesionales y dignos. ¿De dónde ha salido la especie de que en Internet vale todo? Ataques, calumnias, maledicencias, insultos... no pueden tener cabida amparados en la impersonalidad y bajeza del anonimato. Quien desee escupir contra las paredes de los descampados, que lo haga; pero necesitan de alguien que los lea, aunque sea para compadecerlos.
Como dice con inteligencia José Cervera, en El Mundo, /Es cosa de todos salvar la blogosfera. Y aún hay tiempo./
Suyos son estos párrafos que no eximen de leer todo su artículo: //Quienes hacen y viven la blogosfera pueden convertir la demagogia en algo de mal gusto que la gente de bien no hace; y pueden con ello evitar que el sambenito del guirigay y la política caníbal acaben con la promesa de la Red. La alternativa es una eterna recurrencia de lo ocurrido esta semana: una infinita sucesión de ojos por ojos, de carreras destruidas, de la pequeña y cruel satisfacción de obliterar al enemigo haciendo nuestra propia alma algo más pequeña en el proceso. Y desperdiciando una oportunidad histórica. //
Es miserable el ataque contra Iñaqui Gabilondo que hoy se publica en PD, tomado de un blog siniestro. ¿No tenía éste bastante con su escasa difusión que los compañeros lo seleccionan para ponerle el ventilador a tanta inmundicia? Iñaqui no necesita defensores, su ejecutoria es admirable y está contrastada a lo largo de décadas de éxitos profesionales. Encima, es un señor y un periodista como la copa de un pino. Igual se diga del admirable, inteligente y simpático Luis del Val.
Quiero dejar bien claro que los blogs no pertenecen a Fuenteovejuna, sino que cada uno es responsabilidad del administrador que lo ha solicitado, dado de alta y que lo mantiene
con su buen hacer y su esfuerzo. Los diletantes, ociosos y frustrados pueden buscar otros muros en donde encuentren acogida para su solitaria impotencia.
Corremos el peligro de estropear por detritus una oportunidad de construir entre todos nuevos medios de expresión, espacios de encuentro y de creatividad.
Que los /atónitos palurdos, sin danzas ni canciones,/ no vengan a emponzoñar el esfuerzo. Si se pasean por Internet encontrarán mil oportunidades de desahogar su cabreo impotente.
Que nos dejen en paz y que no estropeen estas páginas. Si cada uno es libre, también nosotros lo somos para establecer las reglas de juego ennuestro ámbito de responsabilidad.
Es vergonzoso ver cómo se han ensañado con el ex Ministro Morán, ahora con los chistes sobre Moratinos y con tantas personas y ejecutorias que pueden gustar o no, pero que no admiten ataques de descalificación anónimos. No hay más que entrar, una vez basta, en los comentarios que amargados desconocidos ponen en la red.
No se puede cejar en el esfuerzo por mantener espacios de encuentro en donde rijan la profesionalidad, la libertad, la justicia y el buen gusto. A quién no esté de acuerdo: ¡puerta!

José Carlos Gª Fajardo
Nesemu

Nesemu. Hay gentes así

Hace años, en la Universidad de La Habana, después de haber entregado dos blibliotecas de 5.000 volúmenes cada una, una Vicerrectora me dijo muy emocionada los siguientes versos. Sólo más tarde supe qu eos había escrito un gran poeta llamado Hamlet Quintana Lima. Al Khan le gustaría conocer algo más de este autor. ¿Alguien conoce algo?
Nesemu

//Hay gente que con sólo sonreir entre nosotros
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace renacer toda la magia.
Hay gente que con sólo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa, hace puchero,
coloca guirnaldas.
Hay gente que con sólo abrir la boca
nos llega hasta todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
y hace cantar el vino en las tinajas
y luego se va así, como si nada,
y uno se queda de novio con la vida,
desterrando una muerte solitaria
para saber que a la vuelta de la esquina
hay gente así, tan necesaria. //

Nesemu. Máscaras: No sabían que era imposible

Por eso lo hicieron. Porque pocos placeres son tan fuertes como ver avanzar las causas que parecen imposibles. Toda la historia de la humanidad está construida con gestas, con hechos memorables ya que van preñados de sabiduría. Se han gestado en la experiencia y engendran hechos nuevos.
“No escribimos para que sepan, si no para que no olviden”.
Por eso, dice Marcos, no podemos permitir que pongan en venta la memoria y la privaticen también. No sólo porque empezaríamos a perdernos todos nosotros, sino porque la memoria es la única esperanza que nos queda para poder abrir un mañana, que está en nosotros pero abandonado al otro lado del espejo. Tenemos que rescatarnos del olvido para que no nos privaticen y nos homologuen y perdamos la magia de la palabra. Tenemos que hacer el mejor espacio para la palabra que transita y dejar que sea ella la que nos busque y encuentre. Somos personas porque la palabra nos transita, y se realiza en un tú que la acoge. La persona es sinónimo de máscara y se expresa mediante gestos. Si no hay un tú, no hay palabra, tan sólo ruido.
“Que hablen los todos que son diferentes. Que hablen y encuentren la memoria, que con ella conspiren y labren un futuro mejor para todos”
A veces, parece pesar la vida porque la tomamos como sustantivo y es preciso arriesgarse en el infinitivo. André Malraux respondió al General de Gaulle: “aunque la vida no tuviera sentido, tiene que tener sentido vivir”. No nos atrevemos a discrepar y nos aferramos al vacío concepto de la seguridad que nos venden bajo mil formas. Como si hubiera algo más seguro que la incertidumbre portadora de desafíos que transforman los problemas. Quizá la frase más reveladora del Quijote sea “Yo sé quien soy, Sancho amigo”.
Ante el malestar de un mundo en crisis, es preciso agarrarse a la memoria y hacer espacio a la palabra. Dentro del laberinto de espejos en que se ha convertido la historia contemporánea hay que tallarlos y convertirlos en cristales para ver lo que podemos ser. “Los espejos son para ver de este lado, los cristales son para atravesarlos y pasar al otro lado”. Y empezar a ser felices queriendo lo que hacemos para superar esta soledad colectiva que hará crisis si nos lo proponemos. Rescatemos la memoria del olvido.

José Carlos Gª Fajardo

Nesemu. Creencias:: El Camino del Tao

Descalzarse y encender varillas de incienso, juntar las manos y postrarse en silencio, desde el vacío, porque "llegamos arrastrando nubes de gloria", dice Wordsworth, mientras Hopkins señala que "la más cara frescura vive en lo hondo de las cosas".
Pretender escribir sobre el Tao es desconocer el Tao y, sin embargo, no hay realidad fuera del Tao, por eso "quien sabe, no habla y quien habla, no sabe". Sin límites ni substancia, sin adjetivos ni definición, sin arriba ni abajo, sin adentro ni afuera, sin bueno ni malo, justo o injusto, yang o jin, la mayor felicidad consiste en no hacer nada para obtener la felicidad porque "el gozo perfecto es carecer de él". Si uno está en armonía con el Tao –el Tao cósmico, el que no puede nombrarse -, la respuesta llegará cuando llegue el momento de actuar pues uno actuará con arreglo al modo espontáneo del wu wei que, según Merton, es el modo de acción propio del Tao y es la fuente de todo bien, "hacer sin hacer" y plegarse a la naturaleza de las cosas sabiéndose uno con ellas.
Acercarse a los textos sagrados del I Ching, o libro de las mutaciones; al Tao Te King, de Lao Tsé; a El Camino, de Chuang- Tzú; o a las obras de Li- Chi o de Lie-Tzu, es abismarse en la esencia del pensamiento taoísta que, como el sabor del té, no puede explicarse pero puede alcanzarse. Y "saber cuando detenerse"
Algo pueden ayudar los poetas tang, Li Po, Tu Fu, Po Chu-Li o adecuar la respiración ante los paisajistas chinos en su anhelo de captar los ritmos vitales porque la estética china es animista y busca medios de unión con la naturaleza.
El Taoísmo adquiere una enorme relevancia en nuestro tiempo porque puede resolver la crisis ecológica creada por la visión de antagonismo a la naturaleza del pensamiento judeo-cristiano que pretendió "dominarla", y ayudarnos a recuperar el contacto con los ritmos de la naturaleza y con el fluir de las energías en el cuerpo. Lo que el Zen denominará "recuperar el rostro originario", la identidad perdida.
El Taoísmo es el sistema filosófico y religioso fundamental en China. Su fundación se suele atribuir al maestro Lao-Tsé que vivió hacia el siglo V antes de Cristo y fue contemporáneo de Confucio y de Chuang-Tsé. En realidad, el Tao Te King es una recopilación de aforismos de épocas diversas atribuidos a un bibliotecario de la corte imperial de los Cheu que, hastiado de la decadencia de las costumbres, se alejó hacia Occidente montado sobre un carabao azul. Cuenta la tradición que al guardián de la frontera, seguidor suyo, le dejó como recuerdo el famoso tratado, en 5.000 caracteres, Tao Te King o Tratado sobre el Tao y el Te, o sobre el Supremo Ser inefable y sobre la virtud que hace al hombre prudente para andar el Camino.
Algunos de sus seguidores aventuraron que el Maestro, o más bien su doctrina, se dirigió hacia la India y que su doctrina habría influido en el Budismo. Como posteriormente este llegará desde la India y, en contacto con el Taoísmo, dará lugar al Chang que, más adelante, en contacto con el Sintoísmo, dará lugar al Zen en el Japón.
Pocas lecturas habrá superiores al Tao Te King y a El Camino de Chuang Tzú. Podría eliminarse gran parte de la literatura universal sin que la echáramos de menos si podemos gustar con la punta de la lengua la sabiduría del Tao, nada digamos si acertamos a tragarla.
El Taoísmo, como otras profundas sabidurías, admite que lo real es, en el fondo, Uno: hay un principio de orden y de unidad que es misterioso e inefable, trascendente e inmanente, al que "por no saber su auténtico nombre, sólo lo llamamos Tao", o el Camino. "Hay algo que lo contiene todo. Es antes que el cielo y la tierra, es inmóvil, incorpóreo, en sí, inalterable, lo penetra todo, por siempre moviéndose. De modo que puede actuar como Madre de todas las cosas. Si ha de ser nombrado, que su nombre sea Grande. La grandeza significa seguir adelante, seguir adelante significa llegar lejos, y llegar lejos significa regresar." El Taoísmo es la realidad suprema que reabsorbe todas las contradicciones, es principio de liberación para quien lo capta. El hombre del Tao escapa al mundo ilusorio y alcanza la plenitud. Después de la época de los emperadores Han, se constituyó el Taoísmo religioso. Por desgracia, posteriormente se mezclaron prácticas mágicas y supersticiones populares que lo desvirtuaron.
Pero su esencia está ahí, aquí, en el silencio, en el vacío, en el ritmo y en el caminante que se sabe Camino, Verdad y Vida. Como dirá el shivaísmo de Cachemira, "el secreto es que no hay secreto" por eso, saberse Krishna, Buda, Tao, Cristo es saberse necesario como el hueco vacío del eje en donde confluyen los radios de la rueda, o el vacío que da su ser a la olla de arcilla, o el de las puertas y ventanas que se lo dan a la casa.
El Taoísmo excluye el concepto de Ley, tan querido para Confucio y no digamos para el Judaísmo, y prefiere el de Orden, como ritmo que armoniza una infinidad de ritmos menores. Su concepto clave es el de Estructura. Es un "pensamiento asociativo o coordinativo" que reemplaza a la idea de causalidad, como señalan Granet y Wilheim, recogidos por Needham en su monumental obra Ciencia y Civilización en China. Las cosas están relacionadas, más que causadas, "el pensamiento chino desarrolló el aspecto orgánico, visualizando el universo como una jerarquía de partes y todos, infundidos por una armonía de voluntades".
El sabio ve todas las cosas a la luz de la intuición. Está en el centro del círculo y ahí se mantiene mientras el "sí" y el "no" se persiguen en torno a la circunferencia. "Los hombres verdaderos no tenían miedo cuando se encontraban solos en sus puntos de vista... respiraban profundamente desde los talones".


José Carlos Gª Fajardo

Nesemu: Las sillas del mexicano

En las afueras de Tapachula estaba feliz un anciano mientras pintaba una silla con alegres azules y fresas, amarillos y verdes; de vez en cuando, una pincelada blanca que atenuaba la rotundidad del cárdeno. Y el viejo sonreía cuando descubría una combinación nueva. Sonreía y se lo celebraba con una palmada en el muslo. “¡Ándale, pero qué chula!”
Cubierto con un poncho, calzaba sandalias y fumaba una larga panatela, liada por él mismo, mientras su rostro poblado con descuidada barba dejaba traslucir una honda felicidad que contaminaba el ambiente.
Las sillas eran de sencilla madera que el artesano había torneado con habilidad y con trenzadas eneas que él mismo había buscado junto al río para dejarlas secar sobre la terraza de su casa encalada.
De vez en cuando, se aclaraba el gaznate con una chicha de maíz que destilaba él mismo para compartir con sus cuates. Utilizaba un cuenco con una especie de esmalte que su abuelo le había enseñado a aplicar después de haberlo torneado con esmero y cocido con paciencia en el horno que tenían en el patio de la casa.
Las sillas salían a su aire. En unas, predominaban las flores rojas; en otras, se combinaban con azules y malvas. Su mujer decía que “dependía del viento, y del aliento”, y se retiraba tan fresca.
Un día, pasó por allí un turista gringo cargado con máquinas de fotos, tomavistas y tres pares de gafas que le cabalgaban desde la nariz hasta la gorra que, del revés, llevaba como cimera feudal. Calzaba sandalias con calcetines blancos y rayas de colores. Una pelambrera atónita pugnaba por escabullirse en unas piernas de leche enrojecidas por un sol implacable. El artesano hacía como que no miraba pero sus pinceladas se fueron haciendo más espesas. Mira por dónde, tuvo que contenerse porque se le ocurrió ponerse a brochazos y llenar de colores aquellos pantaloncitos blancos y la camisa color salmón desvaído que le producía un desasosiego que sólo calmaba con visitas a la garrafa de chicha.
Después de filmar todo lo que quiso y de fotografiar al anciano desde todos los ángulos, sin pedir permiso ni tan siquiera haberle saludado, el gringo lechoso le espetó:
- ¡Buen hombre, escuche! ¿Cuánto cuesta esa silla azul que está pintando?
El anciano le respondió sin alzar la mirada y sin dejar de hacer lo que estaba haciendo:
- Diez dólares, señor.
- ¿Y cuánto tardaría en entregarme doce como esa?
- ¡Ah, pues no sé! Como vayan saliendo, eso ya no depende de mí. Además, doce como ésta le costarían trescientos dólares.
- ¿Trescientos dólares? ¿Pero no me dijo que esa costaba diez?
- Sí, señor, pero ¿quién me va a pagar el aburrimiento de pintar siempre lo mismo en cada silla?

José Carlos Gª Fajardo

Nesemu: Anan pretende organizar el anti terrorismo

El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, anuncia que presentará en Madrid el plan antiterrorista de la ONU. Y Andrés Ortega escribe un artículo en El País que me deja algo perplejo. No se subraya, como yo hubiera deseado, uno de los fundamentos más graves de no pocos movimientos llamados impropiamente terroristas. Pues no todos los terrorismos son iguales, como pretendía el trío de las Azores. Según ese criterio, hasta los patriotas españoles fusilados el 3 de mayo por los invasores napoleónicos, y retratados tan impresionantemente por Goya, serían /terroristas/.Así como los movimientos de liberación del 90% de las antiguas colonias dominadas por las potencias europeas. Me resisto a creer que Nelson Mandela, encerrado durante casi dos décadas acusado de actos de sabotaje, pueda asimilarse a los terroristas de Al Qaeda. Ni Julius Nyerere de Tanganica, o Ferhat Abbas y Ben Bella de Marruecos, o los padres de las patrias de Rodhesia, Mozamabique, Angola, Lumumba de Congo, y los de Burkina Fasso, Kenia, y tantos y tantos países de Africa. En mi libro /Encenderé un fuego para tí/, analizó este problema en 20 naciones hoy soberanas. Según esto, /terroristas/ fueron los miembros de la Resistencia en Francia y en otros países bajo la ocupación nazi. Muchos eran comunistas. Después, en otros muchos países, hubo movimientos de liberación calificados por la URSS de terroristas para librarse de la opresión roja,.
¿Eran terroristas los vietnamistas del norte, los charlies, que se opusieron a los franceses y luego a los norteamericanos? ¿Y los movimientos independentistas en India, Ceylán, en todo el sudeste asiáitco,incluida Indonesia, bajo la opresión salvaje de Holanda? ¿Eran terroristas, quienes en Latinoamérica, se alzaron contar las difersas ocupaciones que se sucedieron, españoles, portugueses y luego los dictadores criollos?
Lástima que no hubiera triunfado el /terrorismo/ de los pueblos indígenas durante la invasión de cristianos europeos para /liberarlos/ ¿de quienes? ¡De la ignorancia, del pecado, de la barbarie, de la incultura y del demonio! respondían, orondos y cínicos, otros que bien hubieran podido estar con el Trío nefasto de las Azores.
Una vez /aclarado/ esto, habría que acometer el tremendo crimen de las compañías financieras y económicas, ya sin las cortapisas de los Estados metropolitanos europeos, que esclavizan a miles de millones de personas y explotan sus tierras, los desarraigan de sus ancestrales costumbres,los contaminan y envenenan en nombre del /mercado/
Cuando Neskofee Anan (Siempre al servicio de las grandes compañías, no nos engañemos, aunque ahora dé algunas muestras de remordimiento) nos aclare la injusticia de las relaciones económicas que padecen esos pueblos, caldo de cultivo de muchos terroristas, podríamos comenzar a hablar, en inglés, por supuesto. Para no citar la última /hazaña libertadora/ por EEUU y GB del pueblo iraquí al que ha arrojado de hoz y coz en manos del fundamentalismo integrista de los obtusos ayatollás y de los mullás chiítas.
¿Que desbarro? Bueno, como usted quiera, pero yo quisiera abrir un debate sobre estos terroristas, para comenzar a llamar a las cosas por sus nombres. No olvidemos que terroristas eran los sionistas del Ergún y de Stern que masacraron a los ingleses para arrojarlos de Palestina, en donde cumplían un Mandato de la Sociedad de Naciones.
El tema no es tan simple. Si Anan viene a Madrid para /organizarnos mejor y defendernos del enemigo/... estamos apañados. ¿Quién es el auténtico enemigo? No se trata de organizar la defensa en casa ni de lanzarnos a guerras preventivas. Comencemos por analizar el problema de la honda e inmensa insatisfacción, desolación e ira por la secular injusticia y opresión que padecen millones de seres.
Nesemu

//Cuando la Carta Fundacional de la ONU está a punto de cumplir 60 años, su secretario general, Kofi Annan, anunció ayer en Múnich que presentará un plan de reformas de la organización en Madrid con ocasión de la cumbre sobre Democracia y Terrorismo (del 8 al 11 de marzo), así como el esquema de una estrategia antiterrorista para Naciones Unidas. Annan apoyó la recomendación del comité encargado de la reforma de la ONU de crear un fondo para apoyar a los Estados más pobres en la lucha antiterrorista.

Annan, en la primera ocasión en que un secretario general de la ONU se ha dirigido a tan señero foro estratégico, desgranó las tres principales líneas de "la reforma de mayor alcance del sistema de seguridad internacional" desde 1945, que propondrá, en su mayor parte basada en las recomendaciones del grupo de alto nivel.

En primer lugar, Annan considera que hay que reforzar las defensas colectivas para reducir las posibilidades de que "las amenazas latentes se conviertan en inminentes, y éstas, en reales".

Citó los ejemplos de la proliferación nuclear y del terrorismo. Además del mencionado fondo, se propone también partir de la definición de terrorismo acordada por el citado grupo, y proponer que los Estados la aprovechen para "finalizar y adoptar un convenio amplio contra el terrorismo", que haga inaceptable "cualquier objetivo civil o de no combatientes" de tales ataques.

La cumbre Democracia y Terrorismo, entre el 8 y el 11 de ese mes, en la que Annan presentará estas iniciativas, es organizada por el Club de Madrid en el primer aniversario de los atentados del 11-M, con pleno apoyo de los gobiernos nacional, regional y municipal.

En segundo lugar, Annan estima que cuando la prevención fracasa y se han agotado los medios pacíficos, se puede "considerar el uso de la fuerza". No es partidario de enmendar el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, que autoriza el uso de la fuerza en defensa propia o por decisión del Consejo de Seguridad. Según Annan, la mayor parte de los juristas creen también en el derecho a la acción preventiva contra una amenaza inminente.

El problema añadido, para Annan, es que hay amenazas que no son inminentes, pero que pueden culminar en una "pesadilla".

Para ello (y frente a la Doctrina Bush) consideró que es al Consejo de Seguridad a quien corresponde decidir. Annan también ha evolucionado desde su defensa del derecho a la injerencia por cuestiones humanitarias hasta abogar ahora por la "responsabilidad de proteger" a poblaciones frente a genocidios u otros horrores. En ese contexto, pidió una rápida decisión del Consejo de Seguridad contra las matanzas en Darfur.

En tercer lugar, el secretario general se propone reforzar los instrumentos colectivos para construir la paz en zonas castigadas y para ello hizo suya la idea de crear un nuevo órgano intergubernamental en la ONU: una Comisión de Construcción de la Paz, que reúna a todas las partes e instituciones necesarias. Lo que le parece más complicado a Annan es una reforma del número de miembros del Consejo de Seguridad, aunque su ampliación lo haría más representativo y más democrático, y aumentaría así la legitimidad de sus decisiones.

Nesemu: Agata Christie en el Windsor

No estaría de más seguir la trayectoria de esta familia Reyzábal. Conservémosla en nuestros archivos. Sigamos la investigación de este incendio. CUI PRODEST? ¿Alguien se puede creer lo de un corto circuito? Un sábado por la noche, el fuego baja de arriba abajo con una furia descomunal... Si hubiera comenzado por abajo, los bomberos lo hubieran podido extinguir... ¿Quiénes son, qué ocultan, a quienes podría haber convenido destruir algunos expedientes en poder de la Compañía de Auditores que ocupaba 20 plantas? ¿O alguien pretendia retrasar de semejante manera algún proceso en manos del Bufette de Garrigues que ocupaba dos plantas? O se trataba de algún problema relacionado... con la grúa que campeaba en la azotea y que descubrió que no se podría aumentar el número de pisos. Qué ocurre con las aseguradoras. Como ejercicio de periodismo de investigación puede ser interesante, pero desde luego, como comienzo de un relato no tiene precio.
Nesemu

// El incendio del edificio Windsor no ha sido la primera desgracia que sufre la familia Reyzábal en sus inmuebles. Ahora se cumplen 12 años de la caída de la marquesina del cine Bilbao, un local madrileño de su propiedad, que provocó seis muertos. Ayer vieron cómo el buque insignia de su patrimonio, el edificio Windsor, protagonizaba el mayor incendio por superficie quemada de la historia de Madrid, aunque sin víctimas.
La familia Reyzábal, originaria de Bilbao, aunque con más de una generación implantada en Madrid, ha creado en las últimas décadas uno de los grandes patrimonios inmobiliarios de Madrid. Son dueños del 20% de Torre Picasso, el edificio más alto de la capital con 157 metros de altura, cuyo 80% restante está en manos de FCC, propiedad de Esther Koplowitz. Los alquileres de Torre Picasso ascienden a unos 20 millones de euros anuales.
Sin embargo, por valor sentimental, la familia Reyzábal tenía al edificio Windsor como la verdadera joya de la corona. Florentino Reyzábal, presidente de la sociedad Ason, propietaria del edificio incendiado, donde tenía su sede social, declaró ayer el rascacielos era el "símbolo" del "desarrollo familiar que ha pasado de padres a hijos con gran esfuerzo".
"Siento un sollozo al ver cómo algo que hicieron nuestros padres y toda la familia trabajando juntos ha quedado de esta forma destruido, se me agarrota el corazón", declaró a Efe. "Intentaremos arreglarlo lo antes posible", añadió.
El Windsor pertenece desde su construcción, en el año 1979, a la familia Reyzábal. En la actualidad, son cuatro personas las propietarias de este edificio, los hermanos Julián, Milagros y Florentino Reyzábal y la esposa de José María Reyzábal, fallecido el pasado mes de octubre.
Según diferentes inmobiliarias, el valor de mercado del Windsor podría estar situado entre los 120 millones y los 150 millones de euros. Sin embargo, las compañías que componen la mayor corporación reaseguradora de España, el Pool de Grandes Riesgos, valoraron este edificio en 84,2 millones de euros a finales de 2003.
Según el pool asegurador, el valor del continente del inmueble ascendía, cuatro meses después de que comenzara la remodelación, a 72,2 millones. Además, los ingresos que dejaría de percibir su propietario en caso de siniestro por alquileres está cuantificado en 12 millones.
El Pool dispone de estos datos, ya que Ason le había solicitado en diciembre de 2003 que emitiera un informe de valoración del edificio para suscribir un seguro. En la actualidad el rascacielos estaba asegurado con Allianz, que recolocó el riesgo entre varias compañías más para evitar la excesiva concentración, como es habitual en estos casos.
El origen de su fortuna está vinculado al cine, los espectáculos y las salas de fiesta. A lo largo de su historia los Reyzábal llegaron a tener una serie de cines en el centro de Madrid con los que protagonizaron algunas de las más importantes operaciones inmobiliarias.
Entre sus propiedades destacaron el Cine Callao y el Palacio de la Prensa, ambos en la madrileña Gran Vía, el Cine Velázquez, que estuvo situado en la calle del mismo nombre, y el Cine Carlos III, en la calle de Goya, posteriormente vendido a la cadena Planet Hollywood.
También han controlado, a través de la sociedad Esgueva, algunas de las salas de fiesta más conocidas de Madrid, como Cleofás y Xenón. Además son propietarios de 76 palcos en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid.
Los Reyzábal son muy buenos clientes del Banco Santander, que administra su patrimonio, centrado en cuatro sociedades de inversión mobiliaria de capital variable (simcav). //

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El desastre del cine Bilbao

La familia Reyzábal no olvidará nunca la tragedia del cine Bilbao. Eran la siete de la tarde del 27 de enero de 1993 cuando una larga cola de espectadores hacían cola para ver Una monja de cuidado, una película de Walt Disney. Los 2.700 kilos de la marquesina del local, sobre la que trabajaban operarios colocando unos andamios, cayó sobre la taquilla matando a seis personas e hiriendo a otras 12.

En mayo de 1996, la Audiencia de Madrid condenó a un año de prisión a Florentino Reyzábal y al presidente de Andamios In, Pedro Valero, por imprudencia temeraria. No ingresaron en prisión por no tener antecedentes. El juez fijó la indemnización en 632 millones de pesetas. Los Reyzábal se hicieron cargo de todo y pagaron inmediatamente a las víctimas, tras un acuerdo con ellas por el que pidieron la pena mínima.

Nesemu: Al otro lado del río

En las más antiguas tradiciones de Oriente, junto al camino y al viaje como metáforas de la vida, resplandece la de atreverse a remar hasta el otro lado del río. Los Maestros chinos e indios, sin embargo, recomiendan no empeñarse en seguir llevando la balsa a cuestas una vez que hemos alcanzado esa otra orilla del río de la vida.
Venía hoy a la universidad algo abrumado por la cacofonía de las voces de los políticos con motivo de la campaña para el referéndum al que estamos convocados los españoles para decidir sobre el Tratado Constitucional que regirá en la Unión Europea.
Me abrumaban la discordancia y amenazas en la escena internacional de la potencia hegemónica queriendo imponer sus criterios al mundo entero, pasando por esa herida a punto de gangrenarse en Oriente Medio por la intolerancia de israelíes y grupos armados palestinos. La situación de Irán es angustiosa y sólo un ciego puede ignorar que ni Iraq fue Afganistán ni Irán va a ser Iraq. Es irracional la pretensión de imponer un nuevo orden político al mundo entero. Que Irán pueda ser atacado por desarrollar energía nuclear como estado soberano que es y clave en Oriente Medio, no es diferente de lo que ha hecho el estado de Israel, con la ayuda imprescindible de EEUU, para poseer 300 cabezas nucleares listas para ser enviadas a cualquier rincón de Oriente Medio.
Que alguien me explique cómo son posibles esta contradicción y esta amenaza consentida por las potencias y por el Consejo de Seguridad de la ONU. Un Estado que ocupa tierras que no le pertenecen, que ha enviado al exilio a millones de palestinos, que ha cortado las vitales vías de agua para todo un pueblo, que ha arrasado árboles y cultivos, cegando pozos y destruyendo centrales eléctricas, que pueda mantener bombas nucleares montadas en misiles y que Irán no pueda desarrollar la industria nuclear que poseen India, Pakistán, China, Corea del Norte, Rusia, y muchas de sus antiguas repúblicas -con arsenales obsoletos e inseguros-, todo ellos Estados “muy responsables” y “gobernados por regímenes democráticos”, “no corruptos” y en los que “se respetan los Derechos Humanos de la Declaración” que obliga a todos los Estados miembros de la ONU. ¿Adónde conduce esta farsa? ¿Quién ha diputado, esto es, conferido autoridad bastante a un gobierno de un país, por fuerte que hasta ahora sea, para imponer su voluntad en todo el mundo?
De ahí que una Unión Europea bien estructurada y afirmada con instituciones democráticas y de un poderoso sentido de justicia social, controlada por los ciudadanos y garantizada su transparencia por los medios de comunicación, sea cada vez más necesaria y vital para mantener el concierto de las naciones.
Abrumado también por esa incoherencia de ver a los políticos zahiriéndose sin cesar, incapaces de reconocer los éxitos de los responsables de departamentos de Gobierno en el Estado, en las Autonomías o en los municipios, una vez terminada la campaña electoral. No lo puedo comprender. Me supera. Comprendo que se enfrenten para destacar las ventajas de sus respectivos programas políticos pero, una vez realizadas las elecciones, la oposición no puede consistir en destruir y desacreditar al adversario hasta recuperar el poder por el que sueñan como algo que les pertenece olvidando la única dimensión de servicio a la comunidad que debe presidir la acción de los gobernantes.
En los parlamentos, en los concejos y en el resto de las administraciones se vive un estado de agresión continua. ¿Cómo extrañarse de que cada vez sea menor el número de personas que acudan a las urnas renunciando así a su derecho fundamental de participar en las tareas del gobierno de la República?
Entonces, en la radio, escuché la voz de Jorge Drexler cantando la canción en español que ha sido seleccionada para los Oscar. “El día le irá pudiendo al frío. Creo que he visto una luz al otro lado del río. Sobre todo, creo que no todo está perdido. Tanta lágrima, tanta lágrima, yo, yo soy un vaso vacío...”
Y el barquero oye una voz que le llama, casi un suspiro. “¡Rema, rema, rema!”
Así es el destino de los seres humanos, su olímpica tarea, remar y remar abriendo los ojos para acoger a quienes lo necesiten, para animar y para llorar a solas las lágrimas que no permiten la cortesía académica. No sólo los libros y el estudio nos liberan sino saber abrir nuestro corazón a los profetas de nuestro tiempo:
“¿Quién dijo que todo está perdido?” –se pregunta Fito Páez-, y se responde: “Yo vengo a ofrecer mi corazón. Tanta sangre que se llevó el río. No será tan fácil, ya sé qué pasa. No será tan simple como pensaba. Como abrir el pecho y sacar el alma, una cuchillada de amor. Luna de los pobres siempre abierta, yo vengo a ofrecer mi corazón.”
Así se van superando las contradicciones, ayudados por ese “Yo, muy serio, voy remando, y muy adentro, sonrío” hasta caer en la cuenta de que “la meta es el camino”, como nos enseñó Ghandi.
Antes que vivir en el infierno de un totalitarismo castrador e inhumano o en dictaduras desalmadas, seguiremos remando con esa sonrisa interior porque creemos que hemos visto una luz al otro lado del río.

José Carlos Gª Fajardo

Nesemu: Ruy Sánchez, Arquitecto del deseo

Confieso un secreto: hace años descubrí los libros de Alberto Ruy Sánchez y me quedé prendado y prendido en su prosa preciosista y erótica. Ese canto a Eros que Octavio Paz, su paisano, sublimó en /La doble llama/. Impresionante: fuego-luz-calor= sexo-eros-amor. Vale la pena leerlo. Todo comenzó con mi paso por Essaouira, la antigua Mogador de portugueses, de piratas, de bohemios y de raperos, de fumetas y de artistas. Los colores de Mogador, sus blancos, sus azules, sus verdes y sus ocres. Mogador tierra de secretos y de ensueños, jamás podré olvidarme de tí. Pero no puedo entregarte mi corazón con la promesa de que, si me pierdo, me encontrarán en ti porque ya se lo he prometido a Zanzíbar y a Lemu, mi amor, que casi es lo mismo. Todo comenzó cuando cayó en mis manos -por la providencia de mi muy querido amigo Arroaz, que me levanta maravillas y me las deja cazar, ¡la paz sea con él!- digo que tuve en mis manos esa joya titulada /Los jardines secretos de Mogador/. Lo leí con gozo, casi con codicia, lo subrayé, lo acaricié y escribí un ensayo sobre su contenido de jardines secretos, y de otros secretos que uno lleva en su corazón o en su epidermis pero controlados porque le da la gana. Entonces, /un golfillo que solía sentarse a horcajadas Zam-Zammah, el viejo cañón que se alza sobre unan plataforma de ladrillo enfrente de LA Casa Maravillosas, como llaman losindígenas al Museo de Lahore/ me pidió el libro prestado y lo perdió. No lo matamos de milagro, no por el libro sino por los subrayados por los diálogos callados por los guiños con sus maravillosas caligrafías árabes que arrebatan los sentidos.
Al cabo de un tiempo eterno, nos devolvió otra copia pero con una dedicatoria hermosa: /Maldición extraña es la que parece rodear a este libro. Se extravía, se olvida. o tal vez la pasión de las letras que esconde le haga tener vida propia y ansias de viajar por jardínes exóticos, perdidos, inventados, para escuchar las historias que cuentan los enamorados. Y se enamore de ellos y se deje poseer. Por eso siempre desaparece, pero hoy vuelve a ti, Maestro. Para que escribas de ello. De jardines secretos, de los nombres del aire y lo dejes posarse en los labios del agua. Hoy vuelve a ti y hoy te vuelvo a ver. Recuerda siempre: estamos, estoy. Kim, es la firma en clave de este inmenso amigo que poco después se marchó a caminar por Marrakech, por las montañas del Atlas, por las kasbas y los souks... para merecer atardarse en Mogador. (Y que hoy estudia en Francia con una beca Erasmus. Si a tí llega este Blog., hermano, sábete que te añoramos porque tu eras un paradigma del buen caravanero. Vuelve pronto. O ¿quizás te harás el encontradizo en la Kasbah de los Oudaias o en el Café del moro? Todo puede ser, tratándose de nosotros/.
Después, silencio. Me hice con /Los nombres del aire/, y escribí y escribí, pero no sé donde he metido lo escrito. Hasta que me llegó /En los labios del agua, ¡qué peripecia!. Todos en Alfaguara. ¿Cómo nos sale ayer El País anunciando como novedad este precioso libro? Ultimamente he encontrado no pocas anomalías en ese admirado periódico. No me olvidaré de llevar estos libros al viaje para leer párrafos mágicos en donde convenga. Pero mis escritos, los reservo. Hoy les regalo este texto de Rhonda Dahl Buchanan con una charla pronunciada en University of Louisville. Vale la pena abrirle un hueco a este autor que vive en donde nacen los vientos.
Nesemu

//Desde aquella tarde soleada de 1975, cuando Alberto Ruy Sánchez se acercó por barca al puerto de Essaouira, esa ciudad marina en la costa Atlántica de Marruecos no ha dejado de obsesionarlo y seducirlo, como una mujer inaccesible que invita al viajero con su mirada a explorar sus calles laberínticas y penetrar los jardines que quedan al otro lado de sus murallas blancas. A partir de ese momento de epifanía, la ciudad mítica de Mogador (nombre antiguo del puerto de Essaouira), comenzó a erigirse, primero en la imaginación del autor como el objeto de un deseo insondable, y después como el espacio narrativo de lo que llegaría a ser una tetralogía de novelas que aborda los cuatro elementos: el aire, el agua, la tierra y el fuego. En sus novelas, Ruy Sánchez explora las infinitas formas del deseo a través de una "prosa de intensidades," una narrativa de ruptura que debe mucho a la poesía, la música, las artes plásticas, la arquitectura y el diseño gráfico. Mientras que en su primera novela, Los nombres del aire (1987; México: Alfaguara, 1996), la búsqueda de amar y ser amado se encarna en una figura femenina, en su segunda novela, En los labios del agua ( México: Alfaguara, 1997), la indagación por los motivos del deseo se realiza a través de las aventuras de un protagonista masculino que lleva en su nombre, Juan Amado, la estampa de su obsesión. En estos días el autor está terminando la tercera novela de la serie, La piel de la tierra o Los jardines secretos de Mogador, y dentro de poco podemos preguntarle cómo se relaciona esta novela a las dos anteriores.
Esta noche quisiera hablarles acerca de /En los labios del agua/, una novela de composición tan sencilla, pero a la vez tan compleja, como un mosaico de azulejos cuyas líneas convergen y se apartan ante los ojos de quien busca el sitio de sus orígenes en su trama invisible. Como el halaiquí, el cuentero ritual de la plaza de Mogador que transporta a los que lo escuchan a otros mundos, Ruy Sánchez invita a sus lectores a acompañar a su protagonista en el viaje que emprende para seguir las huellas del calígrafo árabe Aziz Al Gazali, fundador de Los Sonámbulos, una casta de hombres y mujeres para quienes el deseo es la brújula que orienta su destino. El lector que acepta la invitación a penetrar en el laberinto de este libro construido a base de manuscritos, tratados, cartas, cuadernos, poemas, caligrafías, sueños y recuerdos, entre otros artificios, debe abandonar las expectativas convencionales que se asocian con una estructura narrativa falocéntrica. En vez de seguir una línea rígida que desde la exposición anhela cumplirse en un clímax para anudar luego todos los hilos extraviados del texto en un desenlace nítido y limpio, la narrativa de este autor incita al lector impaciente a detenerse en la lectura, a prolongar su propio deseo y saciar momentáneamente su sed con las palabras que se derraman en la página como el agua de una fuente.
Como punto de partida para nuestro análisis de /En los labios del agua/, podríamos considerar como matriz de la novela el azulejo, "una de las más versátiles invenciones" de la arquitectura mexicana que proviene del mundo árabe, donde es conocido como el zelije.
Ruy-Sánchez revela la importancia de esta forma de cerámica en una entrevista con Angel Gurría Quintana: "he querido que la novela sea como un azulejo árabe--un zelije--, cada una de cuyas piezas separadas funcione por sí misma. Al mismo tiempo, todas unidas forman parte de un juego de geometrías más complejo" (10). Para este autor, la literatura se concibe como "un trabajo artesanal"3 cuya construcción minuciosa se arma con equilibrio, armonía y vitalidad con la meta final de "que el libro le hable al lector de sí mismo," (Pérez Salinas 3), sobre todo, de sus propios deseos. Esta misma filosofía estética rige la producción de cada número de Artes de México, la revista que el autor dirige desde 1988. Como todos los tomos de la revista, el número dedicado a los azulejos es "una invitación a la mirada y a la reflexión," como explica Ruy Sánchez en el ensayo editorial:
Acerquémonos entre ellas [nuestras cerámicas] a nuestros azulejos como una de las expresiones estéticas que hablan con desenvoltura de lo que somos y hemos sido. Pero, sobre todo, disfrutemos sus formas con la sensibilidad tanto como con la inteligencia. Porque en cada azulejo delgado hay una profundidad cultural, histórica, muchas veces insospechada. A los azulejos se aplica de alguna manera la afirmación de Paul Valéry: "no hay nada más profunda que la piel". (9)
Si pudiéramos aislar los múltiples recursos narrativos que en su conjunto forman el fotocalco azul de la novela, veríamos que las líneas del diseño maestro dibujan el retrato borroso del protagonista y narrador Juan Amado González, trazando el perfil de lo que es y de lo que ha sido. El lector va armando poco a poco las piezas del mosaico que revelan fragmentos de la vida del narrador, un escritor mexicano de origen sonorense-arábigo-andaluz que descubre en el mundo árabe las semillas de su propia identidad y la de sus antepasados.
El título del primer capítulo, "Antes de que todo cambie, contar esta historia," establece para el lector desde el principio que el acto de contar una historia constituye el eje de la novela, y que cierto sentido de urgencia va a informar esta narración introspectiva. Sin embargo, la imagen provocativa de la portada del libro, y la prosa sensual de las páginas iniciales, le sugieren al lector que el placer va a ocupar un lugar privilegiado en su lectura, y por lo tanto, debe gozar primero y pensar después en las verdades sorprendentes que se esconden bajo la piel de esa prosa nocturna. Las primeras imágenes de la novela despiertan los sentidos del lector, comenzando con el tacto: "La noche que guardas en la mano, la noche que abres para acariciarme, me cubre como un manto navegable," después la vista: "Voy hacia ti, lentamente. En la noche, el brillo de tus ojos me conduce," y entonces el oído: "La noche en el hueco de tus manos canta como el mar, con furia" (15).
De pronto, el tono de la narración cambia, y un narrador, todavía anónimo para el lector, capta nuestra atención al confesar la razón por la cual escribe lo que estamos leyendo. Llegamos a saber que ha vivido nueve años con "una historia quemándo[se] la lengua," que ésta no es la primera vez que él ha intentado contarla, y que si no se apura, es posible que la historia se le escape como agua entre las manos. Entonces revela el nombre de su destinatario y los motivos que le incitan a escribirle: “Ahora de nuevo, quiero contar esta historia, pero esta vez para hablarte y tocarte con mis palabras, Maimuna, y con las de Aziz que he hecho mías. Cada parte de esta historia es como un azulejo distinto. Los combino para dibujarte la geometría de mis deseos, de mis búsquedas, de mi lucha contra el vacío” (20).
En su forma más sencilla, Ruy Sánchez define la novela como "una larga carta de amor escrita por un hombre que perdió a una mujer y la busca por el mundo" (Castro 3c). En su libro Fragmentos de un discurso amoroso, Roland Barthes, maestro entrañable de Ruy Sánchez, dice que a través de la carta de amor el enamorado trata de establecer /una correspondencia/ con la amada ausente: /Como deseo, la carta de amor espera su respuesta; obliga implícitamente al otro a responder, a falta de lo cual su imagen se altera, se vuelve otra/ (52). De hecho, en su búsqueda por Maimuna, por gozar otra vez del éxtasis amoroso que sintió cuando bailaron juntos y después hicieron el amor por primera vez, la imagen de su amada /se altera, se vuelve otra,/ o mejor dicho, otras, como nos explica el narrador: /Maimuna me había dejado hundido en un delirio por ella. En todo y en todos quería encontrarla. Y fue así como entré en un torbellino de posesiones que a ratos parecía completamente caótico y a ratos obedecer a una geometría perfecta/ (75).
La /geometría perfecta/ de la espiral de deseo en que entra Juan Amado se basa en el número nueve. Maimuna le había enseñado en la pista de baile del Salón Veracruz que hay /nueve niveles de la escalera iluminada,/ nueve placeres que /conducen hacia esa sensación de tocar la luz, de convertirse en una flama que baila libremente/ (64). Aprendió con Maimuna que hacer el amor es como bailar con la luz, ascender por la espiral de deseo en círculos concéntricos que no tienen principio ni fin, como estar dentro de un mágico /Aleph/ eterno e infinito.
La estructura de la primera parte de la novela, llamada /El agua de los Sonámbulos,/ gira en torno al número nueve también, ya que consiste de nueve capítulos narrados por Juan Amado que se alternan con nueve sueños que pertenecen a un manuscrito del calígrafo Aziz Al Gazali titulado Una espiral de sueños. La insistencia en el número nueve no es una coincidencia, sino una decisión deliberada del autor de construir la novela a base del cuadrado védico, una retícula utilizada por los azulejeros árabes para crear el diseño de sus formas geométricas.
Los nueve capítulos que constituyen la carta de amor que Juan Amado le escribe a Maimuna, se relacionan con los nueve sueños eróticos que Aziz le escribió en forma de /cartas breves/ a Hawa, su amada perdida. Es a través de Leila, una cantante brasileña que es la octava mujer en la serie de sus encuentros amorosos, que el narrador descubre que su propio destino está relacionado con el del calígrafo árabe. Leila le regala a Juan Amado el manuscrito de Una espiral de sueños, y le revela que ella y él pertenecen a la casta de los Sonámbulos, unos seres que cumplen los deseos ajenos e irrealizados de otras personas que nunca conocieron.
Al leer el manuscrito, Juan Amado se da cuenta que los nueve sueños eróticos reflejan de alguna manera u otra el torbellino de posesiones que le condujeron hasta Leila, y sospecha que una mujer más le espera para completar la cifra mágica de nueve planteada por Aziz. Se pregunta si todas las coincidencias compartidas se deben al azar, o si es posible que él sea /una pieza muy pequeña en un juego muy grande/ (84) concebido hace muchos años por el calígrafo.
Entonces Juan Amado emprende un viaje iniciático para buscar todo lo que puede encontrar sobre la vida de Aziz y su obra como manera de desentrañar la clave de su propio destino. Sus investigaciones le llevan a remotas bibliotecas y librerías en muchas partes del mundo, y finalmente a Mogador, la ciudad de Aziz.
La novela que el lector tiene entre sus manos es la recopilación de la pesquisa literaria que Juan Amado le reconstruye para Maimuna. Le informa a ella que hace muchos años en Mogador, Aziz escribió varios manuscritos que giran en torno al deseo, incluso Una espiral de sueños, La inaccesible, Los nombres del aire y El tratado de lo invisible en el amor. Este último manuscrito tiene dos subtítulos; en una primera versión aparece Notas sobre la casta de los Sonámbulos, y en una versión posterior Los labios del agua, que lleva una corrección para decir después En los labios del agua, subtítulo que es tachado y reemplazado finalmente por La danza del fuego. El recurso narrativo de la intertextualidad funciona como vasos comunicantes o cajas chinas que entrelazan los manuscritos ficticios de Aziz con varios libros ya publicados por Ruy Sánchez, y dos más que el autor va a publicar para completar su tetralogía de novelas.
En conclusión, al volver a trazar para Maimuna los pasos que recorrió en busca de las huellas de Aziz, Juan Amado dibuja su propio mandala, mezclando con sus palabras y las de Aziz la arena de dos desiertos lejanos. A cada extremo de este mandala laberíntico se encuentran los cuatro puntos cardinales de la materia: agua, aire, tierra y fuego, unidos en el centro por el deseo, esa fuerza vital que lleva al ser humano a reconocerse en la imagen del otro. Al escribir la historia de su búsqueda del paraíso perdido, Juan Amado se da cuenta de que las palabras conjuradas por el deseo pueden cruzar mares y desiertos, anulando la distancia, el tiempo y el olvido en su afán por llegar al ser amado.

Notas:

1. Ruy Sánchez narra la historia de su llegada a Essaouira en De cuerpo entero (44-45).
2. Véase el número 24 de la revista Artes de México (1994), una edición dedicada a las diversas manifestaciones creativas de los azulejos en la arquitectura mexicana. En su ensayo editorial, "El azulejo, una piel profunda," Alberto Ruy Sánchez dice que "el azulejo es en México una muestra de los orígenes árabes de nuestra cultura." (9).
3.En una entrevista con José de Jesús Fajardo, Ruy Sánchez explica que considera su labor editorial en la revista Artes de México y la creación de obras literarias como "un trabajo artesanal" (9).
4. En una entrevista con Silvina Espinosa de los Monteros, Ruy Sánchez se refiere a la importancia del cuadrado védico en la novela de la siguiente manera:La clave del diseño tiene movimiento. Para hacer eso los artesanos necesitan una trama invisible, un dibujito que nosotros no vemos pero que está implícito como la retícula de las páginas impresas de los periódicos. Esa retícula tiene una base: el cuadrado védico, una fórmula a través de la cual pueden coincidir en el mismo plano diferentes formas geométricas. Yo traté de encontrar esa retícula alrededor del número nueve. (57)
5. En su entrevista con Ruy Sánchez en octubre de 1996, Patricia Velázquez Yebra nos explica que "La danza del fuego y Los sueños de la tierra, que plantea[n] la búsqueda del paraíso, son los otros dos volúmenes que integrarán esta tetralogía, aunque Ruy Sánchez no especificó para cuando estarian listos, ya que se tarda mucho entre la realización de un libro y otro" (4). El autor está por terminar Los sueños de la tierra cuyo nuevo título será La piel de la tierra o Los jardines secretos de Mogador. //

Nesemu: Se midieron suripantas con cabestros

Que alguien me explique qué sentido tiene el circo que se ha montado con San Marino. Parecía un equipo de casados contra solteros, como hacían en mi pueblo. Esa ¿república? no tiene ni 30.000 habitantes, carece de todo excepto de ser otro paraíso fiscal. ¿Cómo se explican los comentarios humillantes de los periodistas de la SER? Más que un circo, aquello era la caza a los zorritos. ¿A quién interesa esta mascarada? San Marino ocupa el puesto 165 de las selecciones del planeta y la peor de Europa. ¿Es eso deporte? ¿Dónde está el fair play? Pasaba revista a nuestros jugadores, uno por uno, y se me caía la cara de vergüenza. La guinda, una vez más, la puso ese bocazas de seleccionador, agriado y sin neuronas, cuando le gritó a Xavi: ¡Xavi, se marcan solos! Es decir, hay barra libre, olvidaos de las reglas, de la técnica y el deporte. ¡Más! gritaba tras un gol de (esas acémilas) esos gladiadores tan bien pagados, ¡Más! gritó tras el gol de Guti, como si fuera un torero dando pases de muerte, de cansancio y de desprecio, a la noble bestia sin cuernos.
Todo de esto me desmorona. Y miles de personas bebiendo cerveza en sus casas y fumando esos puritos que anuncian, y gritando entre amigotes y llamándose por el móvil para barbotear: /¿Has visto? Les vamos a meter 10! / ¿Con estas gentes que Europa podemos construir? Como si les hubieran gritado: /Chicas, al saloon/, las muñecas salieron y se dejaron hacer. ¡Qué país y qué paisanaje!

Nesemu

Nesemu: No a la guerra sin cuartel

Tiene mucha razón M.A. Bastenier en su artículo /El alto el fuego de los exhaustos/. Vale la pena reflexionar porque ahí se encuentra uno de los nudos gordianos de un posible conflictomundial. Por ceguera, por ambición y por odio.
Nesemu

//Tiene mucha razón Shlomo Ben Ami cuando dice que el cese de la violencia en Palestina no es la paz de los valientes, porque no se ha llegado a la paz, y han sido inútiles las exhibiciones de valor suicida. Muy al contrario, es el alto el fuego de la derrota; la de la Intifada, que ha producido resultados diametralmente opuestos a los que perseguía.
A los cuatro años de insurrección, tras casi 4.000 muertos palestinos y un millar de judíos israelíes, el terrorismo de Hamás está sin resuello; es debatible si ha perdido la guerra o sólo una batalla, pero necesita un periodo de tiempo, seguramente prolongado, para volver a respirar; como el IRA, ha empezado a cansarse de ver que era imposible la victoria, pero no parece que haya llegado, a diferencia de los republicanos del Ulster, al convencimiento irrevocable de que la violencia es contraproducente.
Y ésa es la razón fundamental por la que el presidente Mahmud Abbas le ha arrancado a la organización terrorista una hosca e informal aceptación del cese de hostilidades; de igual forma, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, se ha visto obligado a detener una guerra que estaba ganando, porque es lo mínimo que puede hacer para dar gusto a la diplomacia norteamericana.
Las motivaciones del terrorismo palestino, más allá del puro y simple odio a Israel, eran las siguientes: recordarle a la Autoridad autónoma que no podía hacer una paz basada en concesiones territoriales o la renuncia al regreso de los refugiados, único punto en el que ha tenido algún éxito, en la medida en que el terror ejerció una presión suplementaria sobre el entonces presidente Yasir Arafat; hacer la vida insoportable a los israelíes, para que un cierto desistimiento psicológico dificultara el proceso de colonización en los territorios, notablemente, Jerusalén-Este y Cisjordania, caso en el que el fracaso ha sido total, porque las colonias crecen a diario; y, por último, dejándose llevar por el espejismo de que la retirada israelí del Líbano sur, atribuible a la acción de la guerrilla de Hezbolá, podía reproducirse en Cisjordania, convencerse de que era posible hacer pagar a Israel un precio tan alto por la ocupación, que no valiera la pena mantenerla.
El desastre de la Intifada ha sido también exterior, porque para todos aquellos que crean que la solución del conflicto pasa por la aplicación de las resoluciones de la ONU -que piden la retirada total israelí y abrirían la puerta a la fundación de un Estado palestino viable- se hacía mucho más incómoda la defensa de esas posiciones.
Y el terrorismo era, a mayor abundamiento, la justificación perfecta para la sistemática demolición israelí no sólo de Hamás, sino, por elevación, de toda la estructura de poder palestina.
¿Adónde se va desde este alto el fuego, si se consolida, y los palestinos viven un poco mejor e Israel deja de temer la carnicería en la parada del autobús? Hay una posibilidad, no necesariamente de paz, pero sí de que se firme algo con ese nombre, caso de que Sharon coja esa oportunidad al vuelo.
El mundo palestino se halla en situación parecida a la de la OLP en 1991, con la convocatoria de la conferencia de Madrid, y en 1993, con la firma de los acuerdos de Oslo: un estado de agotamiento y ruina extremos que afectan no sólo a la fuerza terrorista, sino a toda la ciudadanía.
Y, al igual que su predecesor, Abbas es también susceptible de querer firmar algo que le dé un territorio al que quepa llamar Estado palestino, sobre la base de unas pretensiones probablemente bastante más modestas que las del presidente Arafat en Camp David, julio de 2000, ceñidas al cumplimiento por parte de Israel de las resoluciones 242 y 338 de la ONU.
Sólo hay una salvedad a esa honda extenuación palestina: la de que ni Abbas ni nadie puede aceptar una solución que, formalmente, niegue el derecho a recuperar todos los territorios, Jerusalén-Este incluida; pero esa dificultad puede superarse haciendo que el documento sea interino, provisional, preliminar a un acuerdo final, y luego ya veremos.
No está nada claro que eso tenga que ser, forzosamente, la paz, ni que la postración de Hamás vaya a durar para siempre, pero Israel puede tener próximamente una oportunidad de oro de firmar una de las paces más favorables de la historia.//

Nesemu: Cuidemos nuestra lengua

En P.D. hay una interesante entrevista que Mónica Lara le hace a Alberto Gómez Font. Vale la pena tomarla como tema de debate:

//Desde hace 25 años Alberto Gómez Font dirige el Departamento de Español Urgente de la agencia Efe, una sección que fue creada por Luis María Anson en 1980, cuando éste presidía la agencia estatal. Este Departamento no es más que una herramienta al servicio del buen uso del español. Solucionar los problemas idiomáticos que surjen en la redacción de las noticias, unificar criterios lingüísticos entre España y América y solventar las dudas de cualquier hispanohablante en la utilización del idioma son sus principales funciones. Ahora este Departamento se refuerza con la Fundación del Español Urgente, una inciativa impulsada por la agencia Efe, la RAE y el BBVA en colaboración con RTVE cuyo objetivo será dar coherencia a la expansión del español en todo el mundo. Lejos de atribuir "todos los males" de nuestra lengua a los medios de comunicación, el filólogo Gómez Font hace una buena valoración del uso del español por parte de los profesionales de la información.
P. Como responsable del departamento de Español Urgente en Efe, ¿qué valoración hace de la utilización que hacen los medios del lenguaje?
R. Es bastante buena. Hay una tendencia extraña de echarles la culpa a los periodistas de todos los males del español y no es así. Lo que ocurre es que los medios de comunicación tienen una responsabilidad grandísima porque lo que hacen con la lengua se toma como modelo de prestigio y lo copia mucha gente. Es decir, la difusión de los buenos y los malos usos se hace a través de los medios de comunicación, así que cuanto mejor lo hagan pues mejor lo hará el resto de la gente. Lo peligroso es que los medios difundan malos usos de la lengua. Pero el hecho de que los difundan no significa que son los periodistas quienes los crean, sino que ellos mismos sin darse cuenta pueden repetirlos porque han surgido de la boca de un político o en una rueda de prensa de un empresario. Hay que tener mucho cuidado porque, insisto, los medios de comunicación difunden y llegan a todo el mundo.
P. Sin embargo sí que se habla de cierto deterioro en los últimos años en la utilización del lenguaje en los medios...
R. Algunos periodistas, no muchos, tienen algunos tics en el uso de la lengua que los distinguen del resto de los usuarios de la lengua como marca de oficio. Utilizan determinados términos y giros que sería muy difícil encontrar en una persona que no fuese periodista. Muchas veces son calcos del inglés, otras veces son palabras nuevas que no hacían ninguna falta porque ya tenemos otra que sirve... Pero en general, afortunadamente los medios de comunicación en español usan bien la lengua. También hay que decir que esa utilización es mucho mejor al otro lado del Atlántico. Si uno revisa los grandes periódicos y noticiarios en español allí, la calidad de la lengua es muchísimo mejor en los EEUU y en México o en Argentina que en España.
P. ¿A qué se debe esto?
R. A que prestan más atención y tienen más cuidado de hacerlo bien. Son más mimosos con la lengua, la miman, la cuidan. Esto ocurre especialmente en los grandes periódicos y cadenas de televisión en español de los EEUU, como Telemundo o Univision; es muy llamativo. También se produce en los grandes periódicos de Hispanoamérica como ‘El espectador’ de Bogotá, ‘Clarín’ de Buenos Aires, ‘El Comercio’ en Lima... Cuando he revisado estos diarios para hacer una especie de auditoría lingüística, me ha alegrado mucho ver lo bien que usan el español en esos países. A la vez me ha avergonzado un poquito la diferencia tan tremenda que hay respecto a grandes periódicos de este país, que no es que lo hagan mal pero lo hacen peor que aquellos.
P. Actualmente en España la figura del corrector, que hace años tenía presencia en los periódicos, apenas existe.
R. Sí, ha desaparecido. Hay responsables de estilo, a los que no les da tiempo a corregir todo el periódico, por lo menos en cuatro o cinco grandes periódicos. En ‘La Vanguardia’, en ‘La voz de Galicia’ y en los periódicos de provincia de PRISA hay correctores... Pero en el resto no hay nada, ni en televisión ni en radio. Ahora la Fundéu va a revisar también los guiones de los noticiarios de RNE y de TVE, con lo cual ampliaremos un poco nuestra acción, que hasta ahora era únicamente revisar las noticias de Efe.
P. Una curiosidad: los periódicos no suelen coincidir respecto a los topónimos...
R. Coinciden bastante gracias a Alberto Gómez Font, que es el que marca la pauta en eso.
P. ¿Cuál es su pauta? ¿Tienen que ir en castellano o no?
R. Si hay tradición en castellano, sí. Hay tres tipo de topónimos: los que tienen tradición en español y no hay nada más que hablar; los que por capricho de los países, los estados o los gobernantes han cambiado el nombre, rechazando el que tenían en época colonial para volver al nombre de la lengua original. Ahí hay que tener cierta manga ancha y cierto respeto hacia los gobernantes de esos países, pero sin pasarse. Es decir, hay que mantener entre paréntesis el nombre en español hasta que se generalice el nombre nuevo. Y después están los que no tienen ningún tipo de tradición en español y hay que mantener su forma en la lengua original, porque no ha pasado nada lo suficientemente importante a lo largo de la historia como para que tengan nombre más que en su propia lengua.
P. ¿La Coruña o A Coruña? ¿Cuál es el nombre correcto?
R. Ese es un caso curioso porque A Coruña es un invento nuevo. En español esa ciudad se llama La Coruña y en gallego se llama Coruña. La “a” es una especie de galleguización de lo que ya era gallego. No pasa nada. En gallego actual el nombre oficial es A Coruña y en español La Coruña, no hay más vueltas. Lo mismo que con Lérida y Gerona. Si hablamos en español, ¿para qué vamos a nombrar los sitios en catalán, en gallego o en portugués? No tiene ningún sentido hablando en nuestra lengua.
P. Por ejemplo en el libro de estilo de ‘El País’ los topónimos figuran en su lengua, no en español...
R. Es que ahí hay un interés comercial, porque tienen que vender el periódico también en esos sitios. Ahí se mezcla la política, el dinero... y la lingüística queda relegada...
P. Acaba de anunciarse la creación de la Fundación del Español Urgente (Fundéu). ¿En qué consiste esta iniciativa y cuáles son sus objetivos?
R. Viene a ser los mismo que hacía hasta ahora el departamento de Español Urgente, que se creó en 1980. Básicamente las funciones van a ser las mismas, pero se añade una nueva iniciativa que consiste en ofrecer la posibilidad de supervisar memorias e informes de empresas tanto de la Administración pública como privadas. Se trata de hacer una revisión sobre el uso del español en sus publicaciones y ponerles un sello que certifique la calidad del uso de la lengua en esos textos. Además vamos a intentar hacer un boletín trimestral donde hablaremos sobre los dictámenes y consejos que vamos dando ante las consultas que nos llegan. También habrá una revista de prensa sobre noticias relacionadas con la lengua española, algunas reseñas de libros, etc. Otro de los proyectos que vamos a reemprender es la edición de libros relacionados con el español en los medios de comunicación y el lanzamiento, un poco más fuerte que hasta ahora, de una página en internet en la que estén todos nuestros materiales de consulta.
P. Esas consultas, ¿las puede hacer cualquier ciudadano?
R. El departamento de Español Urgente ha estado abierto a todo el mundo casi desde su fundación en 1980. Aunque básicamente se centra en el español en la prensa, cualquier persona que conozca nuestro teléfono o nuestra dirección de correo puede consultarnos dudas sobre ortografía, morfología , sintaxis, léxico... Básicamente las dudas que se plantea cualquier hispanohablante cuando está redactando y se encuentra con un pequeño problema que quiere resolver y no puede. Ahí estamos nosotros para resolverlo lo antes posible, de ahí el apellido de “Urgente”.

Nesemu: Allá van leyes do quieren reyes

Dícese que la persona con mando es la que tiene la última palabra en cualquier asunto,
negocio o decisión. De nada parecen servir los razonamientos, e importa no olvidarlo. Al parecer este dicho es de los más antiguos de nuestra lengua. Se originó bajo el reinado de Alfonso VI (1049-1109), cuando se discutía si debía adoptarse el culto romano, venido de Francia, o mantenerse el mozárabe, propio de nuestras gentes y que había ordenado San Isidoro. La reina, Constanza, era francesa y presionó al Rey pero el tema se llevó a discusión entre los nobles, los clérigos y algunas ciudades. Llegó a someterse a duelo entre caballeros. Salió vencedor el campeón de la causa mozárabe. Dicen que hasta se arrojaron al fuego los dos misales y que salió chamuscado el romano mientras el mozárabe resultó
sano /haciéndole plaza al fuego/. Prevaleció la decisión real y de ahí viene el dicho. Aunque algún maligno también podría aducir que /más pueden dos tetas que dos carretas/. conocido dicho popular.

Nesemu

Nesemu: Despertar y Sabiduría

El budismo enseña que el camino a la Verdad es un viaje hacia el interior de uno mismo; todos poseemos la naturaleza de Buda en lo más profundo y el sentido de la vida consiste en despertar a la auténtica realidad.
Señala A. Shearer que el género humano es único en cuanto a su capacidad de infelicidad. Es como si nos hubieran herido con una flecha envenenada pero, antes de aceptar ayuda, nos debatimos razonando sobre quién la ha disparado, en qué dirección vino y de qué material está hecha. La actitud budista es arrancarse inmediatamente la flecha. Aceptamos las limitaciones y adversidades como algo consubstancial a la vida mientras nos enajenamos buscando satisfacciones en el trabajo, las relaciones sociales o en los sentidos. Es como un preso que pintase de purpurina los barrotes de su celda, pero sigue privado de libertad.
De acuerdo con el budismo, vivimos dominados por el sufrimiento y urge encontrar una solución, porque si no reconocemos este hecho y encontramos la causa, no seremos capaces de reconocer nuestro derecho a ser felices en armonía con los demás seres.
Buda jamás admitió tener ningún don especial, ni inspiración divina o ser enviado de Dios para fundar religión alguna, nos legó una doctrina basada en conocimientos científicos cuyas fuentes ignoramos. De hecho, advertía a sus oyentes de que no aceptasen sus palabras ciegamente sino que las contrastase con la ineludible experiencia personal. Conocida es su expresión /Venid y vedlo por vosotros mismos/ que los maestros Zen transformarán en /¿Cómo te voy a contar el sabor de una taza de té?/. Se trata de una revolución de la consciencia al trascender el sentido individual del yo. Este cambio radical en la percepción es la única curación del sufrimiento que padecemos y que causamos a los demás. El despertar significa plenitud, felicidad y gozo.
Su mensaje se recoge en el Dhammapada /Las enseñanzas que conducen a la paz y no a las pasiones, al despego y no al egoísmo, a la frugalidad y no a la avidez, a la satisfacción y no a la insatisfacción, a la soledad y no a la multitud, a la alegría de hacer el bien y no el mal, son las que nos permiten afirmar con certeza./ Sidharta Gautama nació hacia el 560 a. C. en una región fronteriza entre India y Nepal. Su padre era rey del clan de los sakyas, de donde le vendría el sobrenombre de Sakyamuni. Aunque personaje histórico, su infancia se ha mitificado y nos ha llegado envuelta en leyendas, como las de los demás fundadores de religiones. Vivió en una época en la que, en el espacio de un siglo, serían contemporáneos Lao- Tsé y Confucio, en China; Heráclito, Pitágoras y Sócrates, en Grecia; Zoroastro, en Persia; el profeta jaín Mahavira, en India y de los grandes profetas de Israel, separados entre sí por millares de kilómetros y surgidos en culturas diferentes.
Su padre rodeó al príncipe de todos los lujos sin permitirle salir del palacio. Se casó a los dieciséis años y tuvo un hijo al que llamó Rahula. Pero un día, Sidharta salió y vio pasar a un anciano encorvado, después a un enfermo y, finalmente, vio un cadáver envuelto en un sudario. A sus preguntas, respondió su fiel Channa "Es la vida, mi señor". Profundamente impresionado, regresaba al palacio cuando descubrió a un sadhu, santón errante, con la serena expresión de su rostro y tomó la determinación de abandonar la vida que llevaba y acompañar a los santones en su búsqueda de la Verdad que permanece.
Abandonó el palacio con Channa, cortó sus cabellos y cambió sus vestidos por los de un mendigo a quien regaló el caballo y, durante siete años, practicó la meditación en la aspereza del ascetismo.
Pero no encontró la felicidad y abandonó a los ascetas después de haber oído a un pescador que recomendaba a su hijo, refiriéndose a las cuerdas del laúd /Ni tan tenso que se rompa ni tan flojo que no suene/.
Se retiró a los jardines de Bodh Gaya, y se sentó bajo una higuera a meditar hasta que alcanzase la iluminación. Así permaneció durante cuarenta y nueve días hasta que el 8 de diciembre, cuando Venus brillaba en el firmamento, alcanzó la iluminación, o budheidad, y exclamó /Todos los seres son Budha/. Comprendió que todos están iluminados pero que no son conscientes de ello por vivir atados a los apegos.
Budha, o /el plenamente consciente/, tenía 35 años cuando tuvo lugar su nirvana y hasta su muerte, a los ochenta años, viajó por el noreste de la India enseñando el camino, dharma, estableciendo comunidades de monjes, shanga, y viviendo la compasión por todos los seres.
Antes de morir, reunió a sus monjes y les rogó que no se afligieran porque la /decadencia es inherente a todas las cosas compuestas/ y les urgió para /que fueran diligentes para alcanzar su despertar/.
Buda enseñaba el dharma a todo aquel que encontraba sin importarle su estado o condición social, hombre o mujer, rechazaba el sistema de las castas.
Cuando le preguntaban por los dioses o por la vida después de la muerte les remitía a sus propias experiencias, advirtiéndoles de que no aceptasen doctrinas porque las propusiera una autoridad o las avalase la costumbre.
/El bienaventurado Gautama enseña el dharma utilizando un sistema que escapa al razonamiento y que se basa en la práctica/.
Buda no escribió nada. Sus enseñanzas se recogieron en los aforismos del Dhammapada. Surgieron varias escuelas: el Theravada, o "Doctrina de los Ancianos" que se extendió a Ceilán, Birmania y Tailandia y el Mahayana o "Gran vehículo" que se extendió por Tíbet, China y Japón.
La enseñanza de Buda fue enunciada en el Parque de los ciervos de Sarnath, cerca de Benarés, en el discurso sobre /Las cuatro nobles verdades/: del sufrimiento, de la causa del sufrimiento, del fin del sufrimiento y de la óctuple senda.
La vida es sufrimiento porque nada permanece y nos aterra morir. Aunque Buda jamás negó la felicidad que pueden ofrecer el amor, el trabajo, la familia y la amistad, su realismo descubre que toda experiencia es insatisfactoria porque no perdura.
Para Buda la causa de nuestra penuria radica en la ignorancia o percepción equivocada de la realidad y llama a trascender este sentido de existencia aislada y descubrir la libertad y felicidad del nirvana. Una mente clarificada por la meditación ve las cosas como son en realidad.
En el /Sermón de las flores/, cuando le preguntaron por la naturaleza del nirvana, cogió una flor y permaneció en silencio. Sólo su discípulo Ananda sonrió, y Buda le entregó el manto, el cuenco y el bastón. Cuando le preguntaron por la causa de la alegría de sus discípulos, respondió /No se arrepienten de su pasado, ni se obsesionan con el futuro. Viven en el presente y por eso están radiantes de felicidad/.


José Carlos Gª Fajardo

Nesemu: Virginia, sin problemas

Ante la lectura de la información que nos da la BBC /Multa por enseñar los calzones/, me pregunto si los legisladores del Estado de Virginia, que todavía mantiene activa la Pena de Muerte... no tiene temas más importantes en los que ocuparse. Guste o no guste tal o cual moda, ¿qué mueve a esos sesudos representantes que viven a costa del erario público a preocuparse de semejante modo por algo tan superficial, en lugar de abordar los grandes problemas que atraviesa la juventud negra en ese Estado? A mí tampoco me gusta nada esa moda. No me la pongo y ya está, ¿Se imaginan? Que la gente haga con su culo lo que quiera, mientras no salpique. Ah, la mayoría de la población a la que se refieren esas críticas. es rapera, negros, jóvenes y llenos de vida y con ganas de divertirse. ¿Duele, eh, carrozas?

Nesemu

//Para unos una forma de expresión, para algunos un placer a la vista y para otros una grosería: hablamos de esa moda tan popular entre los jóvenes de los países occidentales de /dejar ver/ la ropa interior. En cualquiera de los casos, está claro que se trata de una forma deliberada de provocación.
Cansados de ver lo que no querían ver, los miembros de la cámara baja del estado de Virginia, en Estados Unidos, votaron a favor de penalizar la exhibición de ropa interior, una práctica que obedece a la moda de vestir pantalones de corte tan bajo que dejan a relucir los calzones, las bombachas, las bragas o los... culos.
Para los representantes del estado de Virginia, tal hábito, muy popular en Estados Unidos, está /embruteciendo/ a la sociedad. Pero quienes critican la ley les recuerdan a los legisladores las /locuras de moda/ por las que ellos mismos pasaron y denuncian que la norma propuesta sería aplicada en su mayoría sobre la población negra.
Varios grupos de esa comunidad ya han criticado el proyecto de ley, argumentando que la norma fomentaría el acoso de la policía a los seguidores afro americanos de la música hip hop y rap. La cámara baja de Virginia aprobó el proyecto de ley de los /pantalones caídos/ por 34 a 60 votos a favor. Si el senado también aprueba la propuesta, los jóvenes que enseñan demasiado sus calzones o sus tangas podrían recibir multas de hasta US$50.
La moda de mostrar la ropa íntima nació de la cultura de la música rap y el patinaje callejero. Ahora se ha hecho muy popular entre los jóvenes de ambos sexos, particularmente entre la población negra. El diputado demócrata Algie T Howell, que propuso la ley, dijo que "no se trata de un ataque a los pantalones holgados".
/Votar a favor de esta propuesta de ley es votar por el carácter, para levantar a la comunidad y para hacer algo bueno no sólo por el estado de Virginia sino por todo el país/, añadió Howell. Sin embargo, el representante demócrata Lionell Spruill se opuso a la medida, calificándola como /una ley estúpida/. Spruill instó a sus colegas políticos a que recordasen las modas de su juventud, como los peinados /a lo afro/, las minifaldas y las plataformas. /Por favor, permitan que estos jóvenes se expresen (con su manera de vestir)/, pidió Spruill.//

Nesemu: Rites de passage, o Pruebas iniciáticas

Ya hemos emprendido el viaje, pues esto sucede antes de echarse al camino. Es un tema que se debate en el corazón. Marguerita Yourcenar, la gran viajera, nos aconseja preparnos siempre para el camino. No sólo preparar el viaje. Ëste se inicia en las entrañas, pasa por el corazón y se controla con la mente. El viaje, me lo oirán muchas veces al agradecer su hospitalidad a nuestros anfitriones (o huéspedes, es sinónimo), es una metáfora de la vida. Cuando caemos en la cuenta, ya nada es lo mismo. Realmente, decía Ghandi, la meta es el camino. ¡Guau!
Pero este viaje resultará iniciático para muchos de ustedes. Dejan atrás la adolescencia y mediante el rite de passage, (mejor que de paso, pues no se da paso alguno), permanecemos los mismos pero somos y nos sabemos radicalmente diferentes. Una vez más, ni aquí ni allí, ni arriba ni abajo. Neti, neti, ya lo descubrirán. Llegar a ser lo que somos. Ahí es nada, pero hay que des-cubrirlo, des-velarlo, caer en la cuenta. En estos viajes, (no en los de Halcón, Ecuador o el inefable CI), es preciso arrostrar el salir afuera para descubrir que lo que buscábamos lo llevamos dentro.
Recuérdenme que, en las charlas bajo las estrellas, o junto al fuego saboreando las tres tazas de té: ardiente como el amor, dulce como los besos y amargo como la vida, cuando te despides de ella, ¿O, al revés?, repito, recuérdenme que les cuente en qué consisten y cómo funcionan les rites de passage, las pruebas iniciáticas comunes a todas las tradicones. Se trata, al llegar a cierta edad, no idéntica para todos, sino aproximada, ahí deciden los sabios, de marchar al desierto, o al monte o a la selva. Hay pruebas de resistencia al hambre, a la sed, al dolor, al cansancio o a la soledad y al miedo. Después, hay pruebas de habilidad o de audacia o de fuerza o de astucia, o de solidaridad o de todo lo que compete al ser humano como persona que entra en la etapa de saberse responsable de sus actos, y de sus silencios asi como de sus palabras. Por eso, hay pueblos que jamás muestran la boca (tuaregs), o que cuidan poner la mano delante de la boca al estornudar, o al bostezar o al reírse. Hay todo un código de cortesía con raíces chamánicas. De esas pruebas iniciáticas saldrá cada uno con un nombre nuevo que sólo conocerán algunos, y nunca jamás un extranjero. Para la familia, se utiliza el nombre que te impuso tu padre; para el poblado, el que te impusieron los ancianos por tus características. Es formidable. Para ese círculo de la fraternidad de sangre, de sudor, de alegría y de terror, de la salud y de la enfermedad está el nombre secreto. Por eso, cuando viajáis por muchos lugares de Africa, si le preguntáis a un niño cómo se llama te responderá tu nombre ¡José Carlos! y se quedará tan pancho, y no miente. Bien lo sabe el Cielo. O te dirán X hijo de J o nieto de Z. Ya lo trataremos. Quien posée el nombre posée la cosa, o lo más peligroso, a la persona. Ya está en la Biblia: ¡Adán, ponle nombre a las cosas para que existan! Es genial. Pero ¡si ya estaban creadas cuando nació Adán! Es apasionante. Nos movemos en el campo mágico/misterioso del mito y de los símbolos que van a ser conservados mediante religiones inventadas para transmitir saberes y tradiciones de salud y de supervivencia de los pueblos; pero que, con el tiempo, degeneran o se subliman. Y siempre acaban en manos de los poderes, de unos o de otros, para seguir dominándonos por el miedo: a la muerte, a la pobreza, al hambre, a la enfermedad, al dolor, al ridículo, a la vergúneza...es decir, a todolo que ellos prometen combatir con la SEGURIDAD. ¿No los oyen? Es el abracadabra de nuestro tiempo.
Todo esto tiene que ver con las raíces primigenias que nos alumbran los antropólogos, los
geólogos, los sociólogos, y sobre todo, los filólogos. Y la música, y las comidas, y la manera de vestirse, de dormir, de cuidarse y de respetar y venerar a la naturaleza.
De esas pruebas no sólo se resurge con un nombre nuevo y propio y secreto, sino con un tatuaje, o con adorno en forma de pluma o de hueso de animales totémicos, o un cierto mechón cortado, o con una piedra determinada que te acompañará, o con una concha o con cualquier objeto lleno de /energía/. Esto no tiene nada que ver con fetichismos, brujerías, o magia alguna. Son juegos y los dioses se manifiestan en los juegos. Hay que asumir un cierto grado de humor y de distancia y de la inocencia que el Rabino de Nazareth encontraba en los niños, y que le deslumbraba.
OJO: la inocencia perdida nunca se podrá recuperar, pero, pero, ¡siempre se podrá crear unanueva inocencia!
Así me lo contó mi Maestro, Raymon Pankikkar (quizás encontréis algo sobre él en Google. Vive en Tavertet, en el Pirineo catalán) Vale por hoy.

Nesemu

Nesemu: Estacas

Avanzaba la caravana en lucha con el amanecer que se adivinaba en el horizonte. Más de doscientos dromedarios y camellos forzaron el paso animados por los gritos de sus cuidadores, ansiosos también del merecido descanso.
Cabalgaban durante toda la noche para evitar el calor del sol y aliviar a las bestias de sus pesadas cargas. Bajaban hacia Tombuctú y el camino se hacía cada vez más duro y ardiente.
Con las primeras luces del alba montaban el campamento al socaire de una duna o de unas palmeras, si tenían la suerte de encontrarlas. Colocaban en círculo los animales para descargarlos. Con las monturas e impedimenta formaban un muro de protección dentro del que se acomodaban por grupos los camelleros, después de haber maniatado a las bestias para que no se extraviaran durante la fuerza del calor y del viento chergui del mediodía.
Estaba el jefe de la caravana, Omar ben Yussef, refrescándose con sus ayudantes, para disponerse a descansar con las primeras horas del día, cuando llegó corriendo Nasrudín, el camellero responsable de una de las bestias más intratables.
- ¡Omar, Omar! – gritaba -. ¡Ay qué desgracia! ¡Ay qué desgracia!
- ¿Qué sucede, Nasrudín, para que grites de ese modo?
- Durante el camino hemos perdido la estaca a la que ataba mi camello.
- ¿Y, entonces?
- Que no puedo amarrarlo, ¡Padre de todos nosotros! Y cuando apriete el sol y sople el chergui se escapará con toda la carga encima ya que no puedo descargarla. ¡Ay qué desgracia!
- Tranquilo, Nasrudín. Lleva en alto ese martillo que tienes en la mano derecha. Aprieta con fuerza el puño de la izquierda como si tuvieras una estaca y dirígete con el ceño fruncido ante tu camello.
- ¿...?
- Sí. Haz lo que te digo. Cuando llegues ante él, agáchate y comienza a cavar con fuerza y a hundir con brío el martillo en el suelo, ¡de espaldas al camello, claro! Verás cómo se arrodilla y podrás descargarlo y maniatarlo
- Pero...
- Haz lo que te digo, Nasrudín.
Asombrado e incapaz de responder a su amo, Nasrudín hizo lo que le había mandado. Su sorpresa fue mayúscula cuando todo sucedió como si hubiera clavado la estaca. Pasó el día sin dormir acercándose a vigilar a la bestia que rumiaba tranquila. No se lo podía creer. ¡Su amo era sabio!
Al atardecer del día siguiente, cuando todos se aprestaban para ponerse en camino y Omar ben Yussef bromeaba con sus compañeros, llegó Nasrudín gritando y gesticulando como el día anterior.
- ¿Qué sucede ahora, Nasrudín?
- ¡Que el camello no quiere levantarse!, ¡Padre de todos nosotros! Le he puesto la carga encima, lo he azuzado, y nada, allá sigue tumbado. ¡Qué desgracia! porque todos los demás ya se ponen en reatas.
- ¿Pero, tú los has desatado?, - preguntó el jefe de la caravana.
- ¿Cómo lo voy a desatar si no hay estaca?
- ¿Y el camello qué sabe? Nasrudín, ¡El camello qué sabe!
Y volviéndose a sus amigos, les dijo Omar ben Yussef, hijo del sabio Tarik ben Baraka
- Así hay muchos en el mundo que creen estar amarrados a estacas que no existen


José Carlos Gª Fajardo

Nesemu: A enemigo que huye, puente de plata

Aconseja facilitar la huida del enemigo.
La mejor victoria, según el Tao, es no tener que llegar a luchar. En lenguaje Zen, se denomina Bushido: arte de detener la flecha -del contrario- en el aire. Esta frase, antes de convertirse en refrán, fue una máxima militar. Se atribuye al Gran Capitán.
Cervantes (Quijote, II, cap LVIII) escribe: /Al enemigo que huye, hacerle la puente de plata/. Lope de Vega escribe en La estrella de Sevilla: /Que al enemigo se ha de hacer puente de plata/. Es preferible dejar partir al enemigo que ensañarse con su espalda. Un día comentaremos una de las joyas del Tao: /El Arte de la guerra/, aplicado a nuestra vida de cada día. Fuertes o débiles, ricos o pobres, sabios o ignaros, todos podemos vencer sin desenvainar el arma. Nuestra fuerza reside en nosotros mismos. Hay que permitir que aflore. Hablaremos.
Nesemu