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J. C. García Fajardo

Cuaderno de Bitácora

La discriminación sexual será motivo legal para conceder el asilo en nuestro país

Preparémonos ante la reacción de la caverna en chistes, artículos, programas de radio... eso si no tocan a rebato y lanzan a las falanges a tomar las calles para salvaguardar las esencias de la patria. "Imagínense todo lo que va a entrar por nuestras fronteras", exclamarán con la misma hipocresía que denuncian hoy las encuestas llegadas de Portugal. Nesemu                                                                                                            El borrador del anteproyecto de la ley de asilo que ha elaborado el Gobierno recoge las características de género y de orientación sexual como causas que pueden dar lugar al reconocimiento de los extranjeros como refugiados, e introduce la figura de la protección internacional subsidiaria para aquellos que no son refugiados. El texto reduce al mínimo los supuestos en que la desestimación de una solicitud de asilo puede basarse en valoraciones "no estrictamente objetivas" de las alegaciones que presente el solicitante. Es una de las legislaciones más progresistas, pese a que la tendencia mundial va en sentido opuesto.
- Razón de género u orientación sexual. Junto a los conceptos de raza, religión y nacionalidad como motivos de persecución a valorar para la concesión del derecho de asilo, el anteproyecto concreta otro: la pertenencia a un determinado grupo social.
"Se considerará que un grupo constituye un grupo social", señala el artículo 7, "si los miembros de dicho grupo comparten una característica innata o unos antecedentes comunes que no pueden cambiarse, o bien (...) una característica o creencia que resulta tan fundamental para su identidad o conciencia que no se les puede exigir que renuncien a ella". Y añade: "Dicho grupo posee una identidad diferenciada en el país de que se trate por ser percibido como diferente por la sociedad que lo rodea o por el agente o agentes perseguidores".
Es ahí donde cabe la razón de género: "En función de las circunstancias imperantes en el país de origen, podrá incluirse en el concepto de grupo social determinado un grupo basado en una característica común de orientación sexual. (...) Asimismo, (...) podrán considerarse grupos sociales los basados en características de género".

 

 

 

 

"Un estudio asegura que cada madrileño gastará 120 euros en rebajas"

Así titula El País en su 1ª de Madrid. "Cada madrileño gastará..." Ya sabemos que se refiere a por término medio, pero aún así resulta ofensiva para tantos lectores que tienen serias dificultades para llegar a fin de mes. Existen otras fórmulas para titular sin inducir a engaño, o sin abusar. Pero ya se ha convertido en una deformación profesional de malos periodistas. Recordad cuando emplean la misma fórmula para decir que "cada español se gastará tantos euros en regalos de Reyes, o en comidas de Navidad o en las próximas vacaciones etc" Yo os invito a que denunciemos en este blog las malas formas, latiguillos, vulgaridades e inexactitudes en que incurren nuestros compañeros periodistas. En ese cuidado por la exactitud, la precisión y el detalle radican nuestra credibilidad y el prestigio de nuestra profesión. Y también os animo a incluir las memeces, barbaridades y falsedades que contienen los anuncios. Muchos producen rubor y vergüenza ajena. también os animo a escribir Cartas al Director en esos medios en donde se reiteren estas agresiones al lenguaje, a la verdad y al buen estilo. Nesemu

Abramos un debate sobre la globalización que toma rostro humano

A pesar de su extensión, me parece lleno de sugerencias este artículo de Vicente Verdú para animar un debate. Al menos, nos aliviará de tanta vulgaridad como puebla estos días los medios y también porque sobre el tema de la globalización vamos a tratar partír de las próximas semanas.  Nesemu                                       La globalización toma rostro humano. Hasta 2005, globalización fue una palabra maldita, patrimonio del capital. Desde 2005, globalización empezó a ser una palabra solidaria, patrimonio de la humanidad. Para llegar a este resultado han sido necesarios varios espasmos tecnológicos y una insólita explosión de la tragedia natural, desde el tsunami hasta el Katrina, desde la locura terrorista hasta el terremoto de Cachemira y Pakistán. La tragedia constituye la materia prima de la humanidad y de su infalible aura humanitaria. El bien que despide el mal total.
Nunca antes de 2006 se alcanzó una conciencia más integradora y dolorosa del mundo. Las desigualdades continúan, pero, paralelamente, se ha hecho crecientemente insufrible la injusticia, la miseria y la enfermedad de las multitudes. Los medios de comunicación -multiplicados en las pantallas; desplegados en los blogs, los wikis, los móviles o los podcasting- han producido el efecto paradójico de transformar en ciudadanos críticos a espectadores entretenidos y a consumidores locos. Porque nada hay más convincente que la emoción.
La satanizada televisión, por ejemplo, ha logrado, tras propagarse y diversificarse, desencadenar el máximo grado de conciencia revolucionaria posible en los tiempos de la posrevolu-ción. Como consecuencia, el Globo ha dejado de ser un juguete del poder para convertirse en una Tierra a mejorar, a sostener y a participar.
Y no ya de una manera idealista o evangélica, sino como forma de supervivencia radical y material. Hasta hace poco, las mejores empresas guardaban sus secretos bajo siete llaves. Ahora ya no es -ni puede ser- así. Muchas de las corporaciones que han crecido más aceleradamente en los últimos tiempos han desplegado modelos donde se comparte la información, desde Google hasta eBay o Amazon.com. Y Wikipedia, la enciclopedia de uso libre creada por voluntarios, es hoy la herramienta referencial de mayor uso en todo el mundo, según Newsweek.
El nuevo paradigma no es acumular, sino compartir, y Thomas Shelling recibió el Premio Nobel de Economía 2005 por demostrar que la gente tiende a cooperar más de lo que dicen los modelos económicos aceptados. Igualmente, el profesor Yochai Benkler, de Yale, ha decidido titular su próximo libro The wealth of networks: how social production transforms markets and freedom (La riqueza de las redes: cómo la producción social transforma los mercados y la libertad), apoyando la misma línea en boga.
Si la gente ha trabajado hasta ahora de dos modos, bien fuera bajo las órdenes de un gran jefe o para sí mismos, hoy, dice Benkler, estamos contemplando la emergencia de un tercer modo de producción: la nueva economía de una información trabada y tramada. Firmas como IBM, Intel, Dow, AT&T, Eli Lilly y muchos otros que han descentralizado su I+D, pero también Sony o Stanley Morgan, han deconstruido su organización jerárquica. A su vez, varios Gobiernos bajaron sus guardias y docenas de países han pasado de la propiedad y los softwares cerrados (de estilo Microsoft) al modelo de open-source en donde la programación tecnológica es libre y compartida.
Los mismos clientes son reclamados a participar en los muestrarios de las empresas, tanto a la manera en que los electores inspiran los programas políticos tras ser sondeados por las agencias de demoscopia como en una interac-ción real que muy pronto imitarán los ministerios. P&G, Coach, Toyota y Lego siguen el procedimiento de hacer probar sus productos a los usuarios antes de llevarlos al mercado, en una modalidad que un profesor del MIT, Eric von Hippel, llama "democratización de la innovación". ¿Reivindicación de la comunidad y el ciudadano común?
Los movimientos políticos espontáneos o semiespontáneos que han propiciado los móviles y los SMS en Ucrania, en Filipinas, en China o en Madrid se asemejan a las convocatorias de boca a boca para boicotear un artículo, para recomendar un libro, para difundir un rumor o para lanzar una petición de auxilio. Su protagonismo se encarna en las smart bands o bandas inteligentes que ha estudiado extensamente Howard Rheingold en una obra con ese título.
Más de cien millones de jóvenes entre los 12 y los 25 años (los screen-agers) se comunican a través de los messenger, con cámara incluida, de MSN, Yahoo! o Wanadoo para intercambiar escrituras, imágenes y música a lo ancho del mundo. Y estos muchachos, al revés que la mayoría de los adultos, se sirven de Internet menos como una reserva de saber que como un vehículo de contactos.
¿Desaparición de lo social? Nunca hubo más tejido social ni mayor intercambio afectivo, aunque los viejos registros no detecten estos nudos y sus particulares emoticones. ¿Reuniones breves, asociaciones suaves, grupos de viajeros? Sí, pero de este modo las ocasiones se multiplican de acuerdo al estilo del mundo; lo gozoso no es fundirse con una fe de hierro, ni hundirse en el seno de un cónyuge insoluble, ni marcarse con una sola identidad, sino experimentar la cinta tornasolada del nuevo ADN cultural, el nuevo deseo comunicacional del mundo.
Porque así como la invención de la pólvora o de la misma imprenta no desencadenaron ni mayor poder militar ni cultural en la China de hace cuatro siglos, la tecnología de la comunicación actual prende con voracidad porque coincide con una fuerte demanda de ella. El mundo se hace así mejor, más participativo, por donde menos se le esperaba. El consumo de bienes y de servicios, de sensaciones e informaciones, ha generado un nuevo sujeto más despierto y complejo.
Paradoja de la complejidad
¿Más complejo? ¿No se había convenido en que caminábamos a hacia la puerilidad y la incultura? La cuestión estriba en la misma noción de puerilidad o de cultura, tras haber triunfado el dominio audiovisual sobre el libro y el paradigma de la superficialidad compleja sobre el complejo de profundidad.
El paradigma de la complejidad se refiere a que el nuevo conocimiento no procederá ya de ahondamientos ni de mentes monumentales ("maestros pensadores"), sino de muchas mentes en archipiélago al estilo de las open source.
James Surowiecki, autor de The wisdom of crowds (El saber de las muchedumbres), asegura que una multitud puede ser más inteligente (tomar mejores decisiones) que cualquiera de sus miembros siempre que se den tres condiciones básicas: que la multitud sea suficientemente diversa; que sus componentes puedan pensar de manera independiente, sin manipulación, y que haya algún mecanismo fiable, democrático, para recoger sus opiniones. Opiniones heterogéneas, combinadas, destinadas a formar una inteligencia variopinta, nutricia y compleja gracias a sus interrelaciones. Un resultado que Edward Wilson, profesor de biología en Harvard, llama consilence, facultad de conocimiento nacida de descubrir e interpretar los cruces entre disciplinas.
Importando, pues, el conocimiento reticular de todos, aumentando el valor y el número de los conocedores en el amplísimo sector de los servicios, el trato laboral, en general, debería evolucionar desde la presión y el miedo hacia los estímulos y apoyos a la autoestima. Con lo cual desembocamos en uno de los problemas centrales de nuestro tiempo: la compatibilidad entre vida personal y vida laboral, o, también, en la cadena de odio al trabajo, baja productividad, agresividad desplazada y múltiple deterioro de la vida.
Este Gobierno socialista ha introducido, junto a los gratuitos desaguisados del Estatut, los "matrimonios" a peso y el grotesco galanteo con las feministas más rancias, algunos factores acertadamente relacionados con la calidad de vida, factor decisivo, inteligible y progresista respecto al nuevo ciudadano / consumidor.
Las leyes para favorecer el cuidado de las personas dependientes, para limitar la jornada laboral o para mejorar el acceso al ordenador, el inglés, la salud sin humo o la vivienda sin sobreprecio son indicios positivos.
Antes decíamos: actúa en local, piensa en global. Ahora, en 2006, hay que decir: actúa sobre la persona y mejorará el personal en general. La cultura de consumo ha ido instruyendo en esta ecuación, y la misma solidaridad global es ya un gesto y una actitud permanente menos política que consumista.
El consumo de bondad aumenta la calidad del espíritu propio, eleva el prestigio de las estrellas (de Bill Gates a Bono, de Agelina a Peter Gabriel). El mecenazgo, la donación hacen más sociales los beneficios de las empresas (bancos con microcréditos, aportaciones contra el sida, porcentajes del precio para atender la catástrofe, códigos éticos, "responsabilidad social" etcétera). El mundo se reencuentra a través de la compasión, pasiones compartidas, fenómenos simultáneos, estallidos imprevisibles y en cualquier lugar.
El alto interés por los fenómenos de epidemia, sea en el rumor, en la moda, en las patologías, se corresponde con el estilo de la época, los memes, los tipping points, el desencadenamiento de una influencia masiva en todas direcciones. La repetición de modelos y la celeridad de los contagios de cualquier tipo han crecido en paralelo a la globalización, las relaciones complejas, las relaciones peligrosas y las relaciones sin más.
El deseo de singularidad en esta época de la obsesiva customización se dobla con este otro placer de las interacciones sin fin, y la ambición de independencia se cruza con la orgía de la conectividad.
Nos sentimos, nos definimos a través de redes, nos amamos reticularmente. Aquello que nos distingue de los vegetales o de los animales no es, como se esperaba, el número de genes, sino la riqueza de las interconexiones. Tampoco el cáncer, como se suponía, procede de un maldito gen, ni la fabricación del ser perfecto es consecuencia de seleccionar algunos de ellos. La clave se encuentra en la interconexión, y, al cabo, somos el efecto no de una constitución, sino de una organización en marcha hacia un fin que, provisionalmente, indescifrablemente, todavía en este primero de año, is blowing in the wind.

 

Carta a los Reyes Magos de un intelectual honesto

Por su sabiduría y honradez incluyo este delicioso artículo de uno de nuestros intelectuales más clarvidentes, José Vidal Beneyto: Queridos Reyes Magos: Os escribo en mi nombre y en el de todos aquellos que como yo no se resignan a vivir en un mundo en el que todo es mercancía, en el que la injusticia, la indignidad y la vileza campan a sus anchas, sin que asomen, por parte alguna, alternativas válidas que puedan hacerles frente y nos ayuden a cambiar este lamentable panorama. Sin saber a quien recurrir, entre la indiferencia insolidaria de los amigos y la hostilidad de los enemigos, pienso en vosotros, incansables productores de ilusión, emblema de altruismo y generosidad, que durante los años de mi infancia hicisteis de mis sueños el territorio de lo real y de la espera de lo imposible, la materia segura de lo posible.
Tengo tantas cosas que pediros... Tal vez lo más urgente sea devolver la decencia a la vida colectiva, poniendo fin al fraude y a la corrupción que todo lo pudren y carcomen: la esfera pública y las actividades profesionales, las estructuras institucionales y los comportamientos privados, los líderes políticos y los grandes empresarios. Por ejemplo en Francia, desde donde os escribo, la casi totalidad de los jefes de los partidos de derecha y de izquierda han sido procesados por esa causa y bastantes de ellos condenados, siendo lo más significativo de la desmoralización en que vivimos, la aceptabilidad social y el éxito político que tienen cuando se reincorporan a la vida publica después de cumplidas sus condenas. Enron y los chanchullos de la Bolsa de Nueva York en EE UU, Parmalat en Italia, y tantos otros, sin olvidar la cúpula financiera del nuestro, con presidentes de grandes bancos pendientes de condena y otros en la cárcel y con dos personajes emblemáticos del ámbito económico -los Albertos- que en el negocio de las Torres Kio estafaron a sus socios y amigos, lo que les valió que el Tribunal Supremo los condenase a tres años de cárcel, pero que gracias a las argucias legalistas al uso siguen paseándose por Madrid.
Querríamos que nos ayudaseis a desmontar la nueva figura del político-empresario. Pues Berlusconi en Italia, Thaksin en Tailandia y todos sus émulos, no sólo han puesto el poder político al servicio de sus intereses sino que intentan reducir a sus países a rentables organizaciones mercantiles sustituyendo la ciudadanía por el consumo televisivo, clausurando las libertades y transformando las democracias en populismos autocráticos. Los grupos mediáticos italianos Mediaset y tailandés Shin Corp, que ocupan la casi totalidad del espacio mediático de sus países, apoyados en una armazón jurídica, cada vez más a su medida, son los principales instrumentos de este dominio.
Todo lo cual nos ha llevado a someternos al imperio de la mentira que hoy lo cubre todo, y en particular el espacio público. Por acción o por omisión todos mentirosos y cuanto más arriba en el escalafón más mentirosos. ¿Cómo podríamos salir de la ciénaga? La palma obviamente para Bush junior, que ha repetido casi cotidianamente que Sadam Husein estaba asociado con Bin Laden y que Irak tenía armas de destrucción masiva. Mentiras impunes pero culpables, mentiras asesinas a las que debemos ya, según la aritmética más benévola, más de 50.000 víctimas, mentiras dichas con tanta seguridad y convicción que su práctica tiene que venir de la infancia. Mentiras en las que ha tenido por compañero entusiasta a Tony Blair que ha añadido a su ejercicio la hipocresía y la perfidia propias de un cierto talante anglosajón, especialmente en lo que a la construcción europea se refiere.
Quiero pediros antes de terminar que nos ayudéis a parar la estampida de los que fueron intelectuales de progreso hacia posiciones muy próximas al extremismo derechista. Los neocons americanos y los neoreaccionarios europeos son la punta de lanza de esta deriva en la que limitándonos a un nombre hay que anotar a Alain Finkielkraut en Francia; a Oriana Fallaci en Italia; a Peter Sloterdijk en Alemania, en España a un ejemplar militante antifranquista, de nombre Cesar. Finalmente queridos Reyes Magos dos peticiones, una planetaria -que detengáis como sea el calentamiento del planeta- y otra personal -que me ayudéis a mantenerme leal a mis nuevos empeños y a mis viejas esperanzas-.

El trío de Las Azores reos de crimenes de guerra

"La guerra de Irak pudo evitarse", asegura, en una entrevista con EL PAÍS, el egipcio Mohamed el Baradei, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Con la autoridad que otorga la obtención del Nobel de la Paz en premio a su trabajo contra la proliferación nuclear, El Baradei sostiene: "Si cada uno de nosotros hubiera dado un paso adelante y hubiera dicho entonces que los datos de inteligencia eran incorrectos, que la información no era solvente, quizá se habría podido impedir la guerra".
Esta importante entrevista confirma lo que tantas personas denunciamos sin cesar por todos los medios posibles durante meses y meses hasta que el siniestro trío de las Azores impuso su voluntad despótica, criminal y terrorista, sí, aunque cueste leerlo en boca de Evo Morales. Y esos tres terroristas de Estado siguen viviendo a costa de los erarios públicos y atacando  a quienes discuten sus infamias arropados por un coro de no menos siniestros personajes (Cheney, Rumsfel, Sharon, Blair y en nuestro país, Aznar, Acebes, Rajoy, Zaplana, Pujalte...) Una auténtica vergüenza un sonrojo por no haber conducido a los responsables y a sus cómplices ante un Tribunal Penal Internacional como reos de crímenes de guerra. 

Los inmigrantes tienen que respetar las normas legales y las reglas de juego de los países de acogida.

Un hombre con varias mujeres  y muchos hijos gana más con prestaciones sociales que con trabajos normales. Es inadmisible que este machismo atente a la dignidad y a los derechos de las mujeres. Lo sinmigranets queno respeten las leyes nacionales y los valores de la República han de recibir todo el peso de las leyes y, en caso de contumacia, ser devueltos a sus países de origen. Lo repitiré unavez más: han venido por su propia voluntad atraídos por un nivel de vida que es producto de un ordenamiento jurídico y de una concepción de la vida que lo sustenta. Dejemos ya de una vez la falaz demagogia de que han venido "arrastrados por el hambre y empujados por la miseria" es como la cantinela de que todas las prostitutas y todos los chaperos y los pobres drogadictos lo son "a la fuerza obligados por la sociedad". Ya está bien. No es cierto. Sugiero leer la importante crónica "Crece el poder machista en los guetos franceses. El auge del islamismo extremista en los suburbios pone en retroceso los derechos de las mujeres", de Joquín Prieto que hoy, día 31 aparece en El País. Es formidable. Sólo copio el referido a la poligamia y a los matrimonios forzados. Nesemu        El informe de la diputada Zimmermann sostiene que en Francia se dejan de lado la legislación nacional y la Convención Europea de los Derechos Humanos, a la hora de resolver determinados conflictos que afectan al estado civil, régimen matrimonial, filiación o sucesión, en beneficio de las normas que existen en los países de origen de los inmigrantes. Así se explica que en plena Europa y en el seno de una sociedad formalmente laica existan entre 8.000 y 15.000 familias polígamas, según datos de la comisión parlamentaria, que rebaja las cifras más alarmantes manejadas por asociaciones que militan contra la poligamia, pero constata la importancia del fenómeno.
Esta costumbre implica además un mecanismo de obtención de subvenciones públicas. Cada persona nacida en Francia, a partir del segundo hijo, genera el derecho a una ayuda pública hasta que alcanza la mayoría de edad; tres o cuatro retoños suponen unos 500 euros mensuales. Tampoco es infrecuente que el derecho al reembolso de las prestaciones sanitarias sea reclamado por todas las esposas de un mismo marido. En 1993 se adoptó una ley destinada a contener este fenómeno, que consiste en prohibir la entrega del permiso de residencia a los miembros de familias polígamas: reconoce excepciones, pero acentúa la inseguridad en que viven las sucesivas esposas. Un padre con tres o cuatro mujeres y una quincena de hijos puede ganar mucho más con prestaciones sociales que con trabajos pagados con el salario mínimo.
Lo que en un primer momento es medio para escapar de la miseria, con frecuencia se convierte en cruz para parte de estas familias. Este caso es real: una mujer de 30 años, procedente de Malí, llegó a Francia con un visado turístico, pero se quedó a vivir con su marido en la periferia de París. Al cabo de un tiempo, el marido trajo una segunda esposa e instaló a las dos en la misma casa, donde vivían los hijos que tiene con ambas. Tras un reguero de incidentes, el marido y la segunda esposa abandonaron a la primera sin documentos ni dinero.
Muchas primeras esposas, con hijos nacidos en Francia, siguen en el país aunque el marido regularice a la segunda mujer, lo cual deja a la primera sin derechos. Más que un matrimonio, esa situación se parece a la esclavitud. Pero hete aquí que existe un convenio franco-marroquí de 1981 (hoy cuestionado), por el cual los marroquíes que viven en Francia pueden divorciarse y repudiar a las mujeres cuando los dos miembros de la pareja son marroquíes y "para conservar los fundamentos de su identidad nacional".
Numerosas coesposas siguen llegando a Francia para vivir a merced de su marido y en una situación legal sumamente precaria. "En caso de absoluta necesidad, utilizan los documentos de la primera esposa; no es raro que en los hospitales se produzcan dos nacimientos con pocos meses de intervalo a nombre de una misma mujer, lo cual también plantea problemas en caso de separación, porque esas mujeres se encuentran en la imposibilidad de probar que son madres de sus hijos", se lee en el informe de la comisión parlamentaria mencionada.
Unas 70.000 mujeres en Francia son víctimas de matrimonios forzosos, según datos del Alto Consejo de la Integración. "Las bodas forzadas están presentes por todas partes, más como consecuencia del acoso moral que de la presión física", confirman militantes de Ni Putas Ni Sumisas. "Ninguna familia acepta que sus hijas se vayan de casa antes de casarlas. Muchas chicas aguantan porque no quieren enfrentarse a sus padres, incluso las que trabajan y tienen algunos medios económicos para tratar de marcharse. Lo impide la cultura de los barrios".
El Gobierno de París, encabezado por Dominique de Villepin, "no debería precipitarse en la construcción de respuestas urgentes a los disturbios que hemos vivido", a juicio de la socióloga Hélène Orain. Por ejemplo, la medida gubernamental de recortar la escolaridad obligatoria hasta la edad de 14 años y encaminar rápidamente a los jóvenes hacia tareas de aprendices "intenta responder a lo que se ha visto, que son los chicos encolerizados en los barrios sensibles", argumenta Orain. "Pero esa medida está claramente destinada a los varones y no a las chicas. La respuesta política a los disturbios no tiene en cuenta a las mujeres, por la sencilla razón de que no se les ha visto físicamente en ellos. Parece como si ellas no tuvieran problemas. De este modo se perpetúa la situación de dominación y de falta de derechos cívicos de las chicas de los barrios populares, que no consiguen progresar hacia su independencia económica ni al acceso a otros derechos".

Desastre ecológico por construcciones sin agua

Creo que lo mejor para descansar de las intoxicaciones con opiniones sesgadas por interesadas es reflexionar sobre los datos. Estos no son opinables.                                                                            Urbanizaciones sin agua. Las 10.000 personas que residen en una urbanización de 3.000 chalés adosados en Xixona, junto a la Universidad de Alicante, no disponen de la misma cantidad de agua que el resto de sus vecinos. Cuando la promotora puso en marcha la obra no reparó en una cuestión principal: de dónde y cómo iba a proveerse de agua. Si la media por habitante y día en España es de 250 litros, en las casas de esa urbanización sólo disponen de 90 litros. Y aún pueden dar las gracias, porque en derecho no les correspondería ni una gota de agua. La disponible está comprometida al cien por cien.
No es un caso aislado en la Comunidad Valenciana, sobre todo en el norte de Castellón y en Alicante, o en Murcia y Almería. En casi todo el Mediterráneo, una zona con un déficit estructural de agua, el ladrillo ha ido por delante y sin tener en cuenta la existencia del recurso hídrico. El sistema, en muchos casos, es tan simple como injusto: el promotor consigue un permiso municipal, construye, vende -con un notable beneficio- y se desentiende. El comprador, que tiene su casa legalmente, exige agua y el Gobierno tiene que ir detrás a suministrarla. La situación no puede continuar así, porque no hay agua para construir tantas casas, campos de golf y piscinas como hay previstas en la zona más árida de España.
Para paliarlo, el Ministerio de Medio Ambiente reformó la Ley del Plan Hidrológico Nacional y desde junio de 2005 exige un informe previo de las confederaciones hidrográficas. El informe no es vinculante y el ministerio tiene aún que desarrollar la ley, pero los primeros dictámenes de las confederaciones hidrográficas del Júcar y del Segura son demoledores. No hay agua para 450.000 viviendas previstas en unos cincuenta municipios situados entre Castellón y Almería. Por muchas desalinizadoras que instalen el Gobierno o las propias constructoras, siempre hará falta agua. El problema no es que España atraviese un periodo de sequía. La zona vive en una escasez permanente.
Con esa situación, cabe preguntarse si es sensato el actual ritmo de construcción. No se trata de que las zonas menos urbanizadas se mantengan como una reserva intocable y al margen del desarrollo para que las disfruten los ciudadanos del resto de España, muchos de los cuales proceden de zonas ya muy construidas. Pero lo lógico sería urbanizar la costa de forma ordenada, coordinada y sostenible. A España le queda litoral virgen, lo que representa uno de sus grandes atractivos. Perderlos en bien fácil, entre otros motivos, porque hay decisiones que no tienen marcha atrás.

Portazo de EEUU a México

Me parece interesante este editorial de El País. Que yo sepa México con Canadá y EEUU habían suscrito unaimportante alianza. ¿para qué?                                                                                      Las fronteras entre el desarrollo y la necesidad pueden hacerse aún más estancas en los próximos meses si entra en vigor un proyecto de ley, ya aprobado en la Cámara de Representantes estadounidense, que constituye la persecución industrial más concienzuda a la inmigración ilegal procedente de México.
El texto prevé la construcción de un muro -como el de la vergüenza en Berlín, ha dicho el presidente mexicano Vicente Fox- potentemente iluminado y con cámaras como ojos a lo largo de los más de mil kilómetros de divisoria entre los dos países, cuyo objeto es impermeabilizar el acceso a los Estados limítrofes: California, Arizona, Nuevo México y Tejas. La ley convertiría, además, en delito la entrada ilegal en Estados Unidos, de forma que en lugar de ser deportados, como hasta ahora, los espaldas mojadas -así llamados porque algunos tienen que cruzar a nado el río Bravo que separa en parte ambos países- podrían ir a la cárcel.
Los sin papeles se cree que oscilan entre los 12 y 20 millones, y de ellos, cerca de dos tercios son de origen mexicano, contingente que hay que sumar a una población hispanohablante de, al menos, otros 30 millones de antiguos inmigrantes o ya naturalizados estadounidenses. Las pateras terrestres -en general, camionetas- de organizaciones mafiosas que prometen un cruce sin peligro de esa divisoria transportan anualmente a unos 900.000 aspirantes, sobre todo de México y América Central, a hacer suyo el sueño americano. Cientos de ellos mueren año tras año en el empeño.
Hay que reconocer que, a salvo quizá de una ayuda masiva al subdesarrollo que todos sabemos que no va a producirse, el problema tiene rara solución. Pero ni valla ni muro pueden serlo. Y en el caso mexicano, el contraste con las esperanzas manejadas a comienzos del mandato de Fox, hace cinco años, es sangrante. Éste y su homólogo estadounidense, George W. Bush, hablaban entonces de regularización masiva de inmigrantes, de ordenamiento generoso del flujo de trabajadores, de cooperación en un terreno que beneficia a ambos países, porque uno descarga oferta laboral sobrante y el otro compra muy barata la que necesita. Y este proyecto de ley lo que expresa, en cambio, es la mayor altanería, la nada graciosa desenvoltura del vecino del Norte en su trato a los pueblos de América Latina. Por todo ello, la ley sería muy merecedora de ser vetada por el presidente Bush.

De fuga a trata de cerebros

Causan furor en África los datos aportados por el antiguo primer ministro de la República Centroafricana y actual presidente del Banco de Desarrollo, al afirmar que cada año más de 20.000 africanos cualificados abandonan el continente y se aventuran en la emigración.

 

Representantes de todos los países africanos se reunieron en la capital de Malí para abordar el tema "La juventud africana, su vitalidad, su creatividad, sus aspiraciones". Recordemos que los menores de 24 años representan el 60% de la población africana y se enfrentan al gran problema de la educación básica y de sus posibilidades de acceder a una formación profesional o a estudios superiores.

 

En los años 60, los africanos universitarios que emigraban eran menos de 2.000. Esta cifra se triplicó entre 1975 y 1984 para sobrepasar actualmente los 20.000 jóvenes con formación universitaria que abandonan cada año sus países. “¡África se vacía de sus mejores cerebros! ¿Qué futuro pueden tener esos países si desaparecen sus cuadros administrativos o de negocios, sus docentes, ingenieros, médicos e investigadores mientras en los países más adelantados se invierte precisamente en el ‘factor humano’?” La mayoría de esos cerebros emigran a países desarrollados, hasta tal punto que el Presidente de la Unión Africana, Alopha Umar Konaré, no vacila en calificar el fenómeno de auténtica “trata de cerebros”, como en su día lo fuera la “trata de esclavos”.

 

Para formar a un universitario en África se necesita un esfuerzo casi cien veces superior al de cualquier país de la Unión Europea, así podremos comprender el fantasma que recorre los medios académicos, profesionales, económicos y políticos de esas 53 naciones del continente africano. Si hay un caso en la historia en el que se pueda identificar a los responsables de esa situación radica en el etnocentrismo de los países de la vieja Europa, “cristiana” y prepotente, que hicieron de ese continente una reserva económica y de mano de obra sumisa y barata.

 

Las posibilidades de hacer retornar a esos jóvenes expatriados tan necesarios para el desarrollo de sus países son casi nulas porque, una vez conocido el modo y nivel de vida de los países llamados desarrollados, es imposible convencerlos para que regresen. Que esos jóvenes bien preparados, con buena salud y capacidad de trabajo se sientan bien acogidos en los países europeos, desmonta cualquier racismo o xenofobia cuando se trata de personas cultivadas, preparadas y con ganas de trabajar, porque “son como nosotros”, dicen sin rubor alguno. No son obstáculos el color de la piel, las creencias religiosas o cualquier otro aspecto étnico, al igual que ha sucedido con los buenos deportistas, artistas o estrellas en nuestro firmamento mediático.

 

Mientras tanto, en diversos países de la Unión Europea se suceden las encuestas a raíz de los sucesos con los jóvenes descendientes de emigrantes en los alrededores de París y de otras ciudades. La gente no discrimina a las personas trabajadoras y que saben respetar las reglas de juego, el problema es que algunos descendientes de emigrantes olvidan el esfuerzo que sus padres y abuelos tuvieron que hacer para adaptarse y ser admitidos en las sociedades de acogida. Muchos de esos jóvenes que hablan correctamente las lenguas de los países dónde han nacido padecen un desgarramiento de identidad al compararse con sus padres, muchas veces analfabetos. Ahí se requiere una seria actividad social formativa por parte de las autoridades porque esos jóvenes ya son plenamente europeos y la mayoría no sabrían conducirse en los países de origen de sus padres y abuelos.

 

Es clave la importancia de los medios de comunicación al hacer comprender a la opinión pública la necesidad que tenemos en Europa de esos inmigrantes dada nuestra situación demográfica. Por eso, es capital que en los países de origen comprendan la necesidad de adaptar la oferta a las necesidades de cada país y que es tarea de los gobiernos organizar esos viajes con las mayores garantías de seguridad, puestos de trabajo, acceso a la sanidad, pensiones, educación y a todos los derechos conquistados por estas sociedades mediante no poco esfuerzo, respeto a las leyes y pago de impuestos. Al menos, en la Unión Europea ya no tienen sentido esas avalanchas descontroladas de inmigrantes pasto de las mafias y de abusos inaceptables. Es preciso organizar ambas necesidades: nosotros, porque necesitamos esa mano de obra cualificada, más que a universitarios y a cuadros, y ellos porque precisan de esas remesas de dinero y de la formación que reciben sus emigrantes.

 

Al igual que sucedió con los millones de españoles que durante décadas se vieron forzados a emigrar y que a su regreso fueron pieza fundamental en el desarrollo imparable de nuestro país. Los dirigentes africanos deberían considerar si la solución a sus problemas no tendría que comenzar por la erradicación de la corrupción en ellos mismos que es el cáncer más letal que dejaron los colonizadores a su paso por esas tierras. Ellos les enseñaron a servir como testaferros en aparentes empresas que perpetúan la explotación de sus riquezas naturales y humanas

Formidable artículo del ex director de The New York Times sobre Bush y su entorno

Howell Raines fue director de The New York Times y es autor de este formidable artículo sobre Bush y su entorno de la América profunda, blanca e inculta. Vale la pena leerlo con el subrayador en mano (lápiz en mano). En estos momentos, el legado político de George W. Bush parece estar bastante definido por tres desastres distintos: Irak, en política exterior; Katrina, en bienestar social, y la influencia de las grandes empresas en las decisiones fiscales, presupuestarias y de regulación. Como consecuencia política a corto plazo, posiblemente nos libremos de tener a otro Bush de pocas luces en la Casa Blanca. Pero lo que la dinastía Bush ha hecho a la ciencia de las campañas presidenciales -los protocolos mediante los cuales los estadounidenses eligen a sus presidentes en la era moderna- supone un legado político que podría perseguir a la república durante años. Ahora estamos soportando a una tercera generación de Bushes que han adoptado el libro de instrucciones de los "implacables" Kennedy y lo han ampliado hasta convertirlo en un código coherente de amoralidad, tanto en tácticas de campaña como en el ejercicio del gobierno.
En sus campañas, los Kennedy utilizaban dinero, manipulación de la imagen, redes de viejos amigos y, cuando era necesario, ataques personales contra adversarios dignos como Adlai Stevenson y Hubert Humphrey. Pero había también una sólida base de conocimiento y propósito que sustentaba el sofisticado internacionalismo de John Kennedy, su iniciativa sanitaria Medicare, su tardía devoción por la justicia racial, y la oposición de Robert Kennedy al gansterismo empresarial y sindical. Al igual que Truman, Roosevelt y, sí, incluso Lincoln, dos generaciones de Kennedys creyeron que podía tolerarse un cierto grado de trapacería política siempre y cuando estuviera al servicio del altruismo. Detrás de George W. Bush, hay cuatro generaciones de Bushes y de Walkers dedicados primero a utilizar redes políticas para amasar y proteger sus fortunas personales y, últimamente, a valerse de absolutamente cualquier medio para lograr un cargo, no porque quisieran hacer el bien, sino porque son lo que en Estados Unidos pasan por ser aristócratas hereditarios. En resumen, George W. Bush está situado en la cima de una pirámide de privilegio cuya historia e importancia social él casi seguro no entiende, dada la animosidad que muestra por el pensamiento académico.
Éste es el panorama general, tal como ha sido dibujado de la manera más efectiva por el analista político republicano Kevin Phillips en Dinastía americana. Desde 1850, la familia Bush, por medio de alianzas con el clan más inteligente de los Walker, acumuló una fortuna basada en los fundamentos clásicos de los capitalistas explotadores: ferrocarriles, acero, petróleo, banca de inversión, armamento y material bélico en las guerras mundiales. Tenían vínculos con las familias más ricas de la era industrial: Rockefeller, Harriman, Brookings. Pero nunca adoptaron la ética benéfica, de servicio público, que se desarrolló en esas familias. Empezando por la alianza del senador Prescott Bush con el presidente Eisenhower y siguiendo por la obcecada lealtad de su hijo, George H. W. Bush, hacia dos políticos de más talento, los presidentes Nixon y Reagan, la familia ha desarrollado la regla primordial de prosperar. En una campaña ha de adoptarse, si funciona, cualquier compromiso, por muy falto de principios que sea, y cualquier ataque contra un adversario, por falso que sea.
El paradigma en su forma más pura se vio cuando el primer presidente Bush renunció en 1980 a su creencia de toda la vida en el derecho al aborto para poder presentarse como vicepresidente de Reagan. Hasta hoy, cualquier mención de esta claudicación de principios enfurece a Bush padre. El hijo superó al padre en los jugueteos con las cortezas de cerdo y la música country. Por conveniencia y, lo que es más aterrador, también por convicción, hizo suya toda la filosofía de la América blanca e inculta de los Estados rurales sureños en relación con el aborto, el control de armas, y Jesucristo. Antes de los Bush, los eslóganes políticos de la izquierda y la derecha en Estados Unidos encarnaban al menos una pizca de verdad acerca de cómo gobernaría un candidato presidencial. La promesa del mayor de los Bush de un Estados Unidos "más amable, más suave", y el "conservadurismo compasivo" del más joven nos trajeron el eslogan político como pura desinformación. Estaban reivindicando una idea de noblesse oblige totalmente ajena a su historia familiar.
Pero ya fuera Bush padre alcahueteando o Bush hijo rezando, la concesión política oculta es la misma. Los Bush creen en dejar que el populacho controle las restricciones sociales y religiosas que emanan de Washington, siempre y cuando sea Wall Street el que decida qué pasa con el dinero de la nación. El Partido Republicano como institución nacional ha apoyado este compromiso. Lo que no sabemos aún es si el viejo gran partido será lo suficientemente sórdido como para llevarlo adelante sin un Bush al frente. Desde los tiempos en que hablaban de hacer rey a George Washington, los estadounidenses han tenido una actitud ambivalente hacia sus aristócratas. También han creído que la política sucia tiene su origen en maquiavelos populistas como el gobernador de Luisiana, Huey Long, y caciques urbanos como el alcalde de Chicago, Richard Daley. Los Bush, con mentores como Rove, Cheney y Delay, han vuelto del revés esa expectativa histórica. Ahora, nuestra desviación política se va derramando gota a gota, sin descanso, desde arriba. La próxima elección presidencial será un examen nacional de si la mancha de las tácticas bushianas dura más que el que probablemente sea el último miembro de la familia Bush que ocupe la mansión presidencial.
En 1988, el primer presidente Bush se aseguró el cargo describiendo falsamente a su adversario como alguien que consentía a los asesinos y a los violadores. En 2000, el actual presidente Bush logró la candidatura acusando a John McCain de oponerse a la investigación contra el cáncer de mama. En 2004 ganó con una andanada de mentiras sobre el historial de guerra de John Kerry. Con el liderazgo adecuado -el tipo de presidentes con defectos pero con principios que han ido aderezando su historia-, Estados Unidos puede parar el derramamiento de sangre en Irak, recuperar su reputación en el mundo, evitar las crisis en la sanidad y en la seguridad social e incluso llevar ayuda a la Costa de Golfo. Pero no se trata simplemente de evitar que Bush y sus seguidores, con su deteriorada conciencia cívica, lleguen a la Casa Blanca. La próxima campaña presidencial nos mostrará si estos inescrupulosos patricios han envenenado el pozo del sistema de campañas presidenciales. En ese caso, no habrá forma de saber qué clase de presidente vamos a tener.

Rusia, Ucrania, Mongolia y el resto de países movilizados por EEUU en su estrategia ante la emergencia de China

No hay más que mirar al mapa: La estrategia de la OTAN, movida por EEUU, avanza sin pudor para aislar y controlar a Rusia y sus Estados asociados. Miremos a Ucrania en ese mapa que reproduce El País y leamos la interesante crónica de Rodrigo Fdez. que copiaré abajo por si no tenéis acceso a ella. Después, leed la crónica de Pilar Bonet desde Mongolia, tan light y primaveral. Era como se escribía sobre Ucrania y su dudosa revolución naranja hace unos meses. Sugiero que sigamos estas noticias que obedecen a una estrategia muyu cruda de cercar a Rusia y a sus países amigos, para poder controlar a una China emergente que se les escapa del visor. Las noticias aisladas carecen de perspectiva, es preciso situarlas sobre un buen planisferio para pdoer relacionarlas. El tema es apasionante. La que calla es India y ese silencio resulta ensordecedor. Nesemu                            Una auténtica guerra -de momento sólo de declaraciones y con amenazas veladas- ha estallado entre Rusia y Ucrania por el precio del gas. Moscú ha subido el precio del gas más de cuatro veces desde que mantiene con su vecino una relación regida por las leyes del libre mercado. Las autoridades de Kiev se niegan a comprar el combustible a ese precio y dicen que, como pago por el tránsito del gas ruso a Europa, tiene derecho a quedarse con el 15% de éste.
Ucrania ha insinuado que puede usar elementos de presión para obligar a Rusia a ser más flexible. Estos elementos de presión son los siguientes: la base de la flota del mar Negro ruso se encuentra en Crimea, al sur de Ucrania. Kiev puede tratar de revisar el acuerdo de arriendo a largo plazo firmado con Moscú, pero Rusia responde a esta amenaza con otra velada: el arriendo de la base forma parte del tratado por el cual el Kremlin reconoce las actuales fronteras rusas y denunciarlo unilateralmente sería, en palabras del ministro de Defensa, Serguéi Ivanov, "un suicidio". No hay que olvidar que, por ejemplo, Crimea pertenecía a Rusia, y fue Nikita Jruschov quien se la regaló a Ucrania.
Rusia utiliza en Ucrania dos estaciones de radares para prevenir ataques de misiles: en Mukáchevo, en la provincia de Transcarpatia, y Sebastópol, en Crimea. Kiev podría simplemente apagarlos. Para construir nuevos radares en territorio ruso se necesitarían entre dos y tres años de trabajos, y su costo sería tan grande, que "ninguna subida de los precios del gas en toda Europa cubrirían los gastos", según expertos entrevistados por el canal RTV International.
Por último, Ucrania puede dejar de dar servicio a los misiles estratégicos RS-20, conocidos como Satanás, según la clasificación de la OTAN. El problema es que esos misiles fueron construidos en la fábrica de Dniepropietrovsk, que en su tiempo dirigió el ex presidente Leonid Kuchma, y si Kiev no firma el acuerdo para prolongar su explotación, Rusia tendría que destruir los más de 100 Satanás que tiene activos desde hace unos 15 años y fabricar otros. Eso ocuparía muchísimo tiempo, esfuerzos y no menos de 4.000 millones de dólares (unos 3.380 millones de euros), según los expertos. Con la colaboración de los ucranios, en cambio, podrían servir 10 ó 15 años más.
Moscú pide ahora 230 dólares por cada mil metros cúbicos de gas, pero Kiev, que este año pagaba sólo 50, se niega rotundamente a firmar el protocolo anual que debe acompañar al acuerdo a largo plazo que ya tiene con Rusia. Pide, en cambio, que Rusia le dé un periodo de transición para pasar a precios de mercado y ofrece pagar 80 dólares por mil metros cúbicos durante el primer semestre de 2006.
Gazprom, el monopolio del gas ruso, no cede e insiste en que Ucrania debe pagar el precio que pide Rusia. Y si los ucranios de todas maneras se apoderan de parte del gas, estarán "robando" el combustible destinado a Europa. Pero Moscú no tiene como evitar ese robo: por el gasoducto ucranio sale cerca del 80% del gas que Rusia exporta a Europa.
Kiev sostiene que Moscú ha adoptado una posición inflexible en materia del gas por motivos políticos. "Rusia no está conforme con la política exterior ucrania, cada vez más independiente. Mucho menos le gusta que Ucrania haya determinado su vía estratégica hacia Europa y, con el tiempo, hacia la OTAN", opina Vladímir Gorbulin, asesor del presidente Víctor Yúshenko y jefe del Departamento Principal de Política de Defensa.
Moscú niega que hay motivos políticos en su decisión de cuadruplicar el precio del gas a Ucrania. Como ha explicado el presidente de Gazprom, Alexéi Miller, las subvenciones del precio del gas -es decir, cuando se pide menos que el precio de mercado- son políticamente motivadas; pero cuando se pasa factura por el precio real, es simplemente economía pura. Después de la conversación telefónica mantenida anteanoche entre los líderes de ambos países, el ministro de Energía ucranio, Iván Plachkov, llegó ayer a Moscú para tratar de negociar un acuerdo de última hora. El primer día de negociaciones se cerró sin acuerdo, pero Plachkov indicó que hoy volverán a reunirse//.             En cuanto a Mongolia:En el corazón del continente asiático, Mongolia es protagonista de una singular metamorfosis desde el comunismo, imperante hasta 1990, hasta la democracia. A diferencia de Rusia y China, sus dos únicos vecinos, y de los Estados pos-soviéticos de Asia Central, este país de más de 1,5 millones de kilómetros cuadrados (más de tres veces España) y 2,7 millones de habitantes se ejercitó en la alternancia política y hoy es dirigido por un gobierno de coalición entre el Partido Popular Revolucionario (ex comunista) y fuerzas liberales.
La tolerancia en Mongolia es tan amplia como las estepas donde pacen los ganados que fueron la base de su economía. No obstante, no puso fin a la miseria, las diferencias sociales y la corrupción. Más de un tercio de los mongoles viven en la pobreza y una cuarta parte son nómadas.
Los pastores de la democracia de Mongolia tienen vocación occidental. Su formación, en Moscú o en otras antiguas capitales socialistas, fue semejante a la de los polacos o los checos, que, al calor de la perestroika, lideraron las revoluciones democratizadoras en los países aliados de la URSS. Al desintegrarse el imperio en 1991, estudiaron en EE UU o en Reino Unido.
"Cuando cesó la ayuda económica soviética, Mongolia tuvo que recurrir a otras fuentes de asistencia. La vida misma nos forzó a la democracia, porque, para que EE UU, Japón, Corea del Sur o las instituciones internacionales nos ayudaran, tuvimos que cambiar", afirma el presidente de Mongolia, Nambariin Enjbayar. En 2004, un 14% del PIB mongol procedía de la ayuda internacional.
Con fronteras de 4.673 y 3.485 kilómetros, respectivamente, China y Rusia son los factores ineludibles entre los que Mongolia trata de "mantener un equilibrio absoluto", según el ministro de Exteriores, Tsend Munh-Orgil. En los años veinte, los bolcheviques ayudaron al revolucionario mongol Damdin Süjbaatar a afirmar su independencia frente a los chinos. En los sesenta, Mongolia se alineó militarmente con la URSS frente a China. Hoy, el país mantiene la dependencia energética de Moscú, pero Pekín se convirtió en su primer inversor y socio comercial.
Los chinos abren restaurantes, inundan de hortalizas los mercados, construyen edificios y son cada vez más importantes como turistas. La penetración china, sin embargo, exacerbó los prejuicios de los mongoles, que acusan a sus vecinos de comprar licencias mineras encubiertamente, de reventar los salarios y de diezmar la fauna del país. "Si en un pueblo mongol no hay perros, es que hay chinos", bromea una guía turística local, que asegura "odiar tanto a los chinos como Hitler a los judíos".
En noviembre, en Ulan Bator, un grupo de enmascarados destrozó un hotel, un restaurante y una discoteca de propiedad china. Sambuu Demberel, el jefe de cámaras de comercio de Mongolia, aconseja aunar intereses con los chinos, por ejemplo en la producción de lana de cashmeer, un sector en el que Pekín y Ulan Bator son líderes mundiales. "Como empresario, ¿acaso debo expresar mi patriotismo pagando a un trabajador mongol no cualificado o a un chino que trabaja más duro? Es una opción económica y no emotiva", puntualiza. "En lugar de tenerles miedo, hay que pensar en cómo aprovecharnos de su crecimiento económico", afirma la parlamentaria Sanjaasurengin Oyun.
Cada año, 450.000 mongoles visitan China y cada vez son más los que envían a sus hijos a estudiar a aquel país. Pero a la hora de definir su identidad, los mongoles siguen sintiéndose "más cercanos al budismo tibetano y a las culturas india, rusa y europea", afirma el presidente Enjbayar.
Mongolia trata de superar sus limitaciones geográficas cultivando la relación con los terceros vecinos, tal como denomina a los países con los que existen afinidades ideológicas, aunque no fronteras físicas. El tercer vecino por excelencia este año fue EE UU. En noviembre, George W. Bush realizó una visita a Ulan Bator para agradecer la ayuda en Afganistán y en Irak. Como país no alineado, Mongolia proclama la abstención de alianzas militares, lo que no le impidió enviar un contingente de 132 soldados a Irak. "Como país receptor de ayuda internacional, Mongolia tiene que contribuir al esfuerzo de reconstrucción de Afganistán e Irak", señala el ministro de Exteriores.
Los mongoles son observadores en la Organización de Shanghai, formada en 1996 por Rusia, China y los Estados de Asia Central. En julio, la organización pidió a EE UU que retirara sus bases de la región. El presidente y el ministro de Exteriores de Mongolia evitan pronunciarse sobre aquella decisión. La posibilidad de instalar bases militares norteamericanas en Mongolia "no ha sido solicitada ni considerada", señala Tsend Munh-Orgil.
La Embajada de EE UU en Ulan Bator se inauguró en 1988 y hoy es la segunda por su tamaño, después de la rusa. La amplia ayuda norteamericana a Mongolia ha incluido asesoramiento legislativo, programas de reforma política, un consejero económico permanente adjunto al primer ministro y centenares de voluntarios dedicados a la enseñanza del inglés.
Más allá de los vecinos reales y virtuales, Munh-Orgil aspira a participar en procesos de integración más globales, aunque reconoce sus limitaciones. "En el noreste de Asia es difícil comenzar a ver los elementos de un proceso de integración. Tenemos dos Coreas, fricciones entre Japón y China, y potencias poderosas que toman posiciones. Toda esta zona tiene que resolver muchos problemas antes de integrarse, así que miramos en diferentes direcciones", afirma.Hay que aprender de Gengis Kan, afirma el presidente de Mongolia. En 1258, Hülegü Jan, un descendiente del caudillo mongol Gengis Jan, incendió Bagdad y destruyó un legado cultural único. Siete siglos y medio más tarde, los mongoles han vuelto a la capital iraquí, esta vez acompañando a los estadounidenses y con otros fines.
"Enviamos nuestro contingente [de 132 soldados] a Irak porque creemos que Mongolia tiene que ser un miembro activo de la comunidad internacional y cooperar con terceros países. EE UU es nuestro tercer vecino [país con el que existen afinidades ideológicas] y nuestras instituciones políticas y democráticas se desarrollaron en gran medida con su ayuda", dice el presidente Nambariin Enjbayar.
En 2006, se celebra el 800 aniversario de la unificación de las tribus de Mongolia bajo el liderazgo de Gengis Jan, y esta conmemoración es motivo para recordar un imperio que se extendió desde Pekín hasta el Caspio. "El principal mensaje del 800 aniversario de la creación del Estado mongol es que no somos unos bárbaros, sino un pueblo civilizado que en tiempos de Gengis Jan ya habíamos resuelto problemas todavía vigentes", dice el presidente.
Entre las aportaciones de los mongoles a la humanidad, Enjbayar menciona "la tolerancia religiosa entre musulmanes, budistas y cristianos, el libre comercio, la introducción del concepto de inmunidad de los embajadores en el derecho internacional, la creación de un pasaporte y la fundación de un servicio de correos". "Muchos de los elementos del mundo global ya eran parte del imperio mongol y puede que, en el caso de la tolerancia religiosa, se resolvieran mejor que ahora", señala.
El presidente cree que la democracia en Mongolia es una resultante de su legado histórico. "El budismo y la civilización nómada forman parte de nuestra cultura. Los mongoles tenemos una gran capacidad de adaptarse a nuevas condiciones, porque el nómada, para sobrevivir, debe habituarse al invierno, al verano y a las diferentes praderas. El nómada se adapta al mundo y no pide que el mundo se adapte a él. El budismo, por otra parte, entiende que todo está interrelacionado y que la vida no empieza ni acaba en nosotros. Sabemos que existe una relación entre el pasado, el presente y el futuro y una relación entre los pueblos. Si pasa algo en Irak, eso nos afecta y debemos ayudar", dice.
Enjbayar considera que la alianza de civilizaciones de José Luis Rodríguez Zapatero es "una propuesta que debe ser desarrollada". "En el pasado, las civilizaciones se enfrentaban y creían que podían existir con independencia las unas de las otras. Hoy, todos dependemos los unos de los otros. Dependemos de los españoles, de Europa, de EE UU, de Rusia y debemos sentarnos juntos a resolver problemas, sin tratar de afirmar nuestra supremacía. El budismo puede ser un elemento de esa propuesta", concluye.


Vladimir Putin, cada vez más antidemócrata, asumirá la presidencia del G-8

Me parece importante sacar a la palestra el tema de Vladimir Putin que cada día se afirma más en sus antiguas actuaciones como alto mando del temible KGB y de sus relaciones con la no meno stemible Stasi de la Alemania comunista. En un editorial de El País se subraya la incongruencia entre esta deriva cada vez más totalitaria y antidemocrática y su próxima presidencia del G-8. "Resulta incongruente que el responsable directo de esta involución vaya a asumir a principios de año la presidencia del G-8, el grupo de las democracias más ricas al que Rusia fue integrada precisamente como un incentivo democratizador. En el caso concreto de Europa, y pese al gas y el petróleo de Moscú, parece claro que no se pueden hacer compatibles unas relaciones de confianza con la amenazadora reconstrucción del Gulag en su frontera oriental.
Andréi Ilariónov, el principal asesor económico de Vladímir Putin desde hace más de cinco años, ha anunciado su dimisión y denunciado una deriva dictatorial en Rusia. "El país ha dejado de ser libre políticamente", declaró.Sería de esperar que una renuncia semejante, que supone una conmoción política interna, activase las alertas en Occidente ante un autoritarismo cada vez más descarnado; y que los países democráticos han observado con excesiva condescendencia, especialmente en lo que a Chechenia se refiere y a la liquidación de la pluralidad y libertad de expresión en Rusia.
Vladímir Putin es un modelo de contradicción entre palabras y hechos. Durante sus casi seis años en el Kremlin, el presidente ruso ha predicado democracia mientras acaparaba poder político y económico, los medios informativos críticos eran conducidos a la extinción, y el Parlamento y los gobernadores regionales, domesticados hasta extremos incompatibles con un sistema digno de aquel nombre. Esta misma semana, la Cámara alta ha aprobado definitivamente una ley que asfixia a las organizaciones no gubernamentales, uno de los pocos ámbitos de actuación fuera del control gubernamental. Es preciso seguir de cerca esta involución porque afectará de cerca a la UE. Muchos creíamos que Rusia podría estar más cerca de una posible relación privilegiada con la UE que Turquía.

El Ministro Bono empieza a cansarnos con su demagogia populista

¿A qué juega el populachero Bono con su demagogia, su exhibicionismo, su circo mediático que nos cuesta millones a los contribuyentes y su smeteduras de pata? En este blog ya denunciamos en su día el error del envío de nuestras tropas a Cachemira antes de confirmar el permiso pakistaní. Actuamos con prepotencia de colonizadores en un país que está de vuelta en estos temas. Bono pretendió ser "el más mejor" de la oTAn y llegamos... antes de tiempo. Fue ridículo y vergonzoso, casi del humorista Gila, ver a nuestros soldados en los galpones de un aeropuerto, desprovistos de armas y casi impidiéndoles salir a pasear "porque iban hombres y mujeres juntos". Criticamos el enorme gasto cercano a los 20 millones de euros en una operación absurda propia de la Hermana san Sulpicio. Bono se ha equivocado y continua con su circo mediático, reserva satélites, lleva un número enorme de periodistas para cantar sus hazañas ¿cuales? Toda esa fanfarria cuesta un dineral que se detrae de otras partidas, por ejemplo de las pensiones. (Ya sé que son rubros diferentes pero todo entra en los Presupuestos GG del E)  Y ya está bien con tanto discurso lacrimógeno del presidente del Gobierno, del Rey y de los ministros a los soldados de España que están en el extranjero en "estas Fiestas entrañables". Ninguno ha ido a la fuerza, van porque ganan el doble, dejémonos de sandeces. No hay más que oírlos cuando los entrevistan. A este Gobierno y sobre todo este peculiar ministro que invade competencias de Asuntos Exteriores o de Industria (venta de armas) o de Justicia (injerencias en la relaciones con el Vaticano) la opinión pública a través de los medios tiene que llamarles al orden. Están haciendo el ridículo con las formas propias de los recién llegados, de los parvenús, de los nuevos ricos. Y ahora se lanza a censurar a los EE MM de la OTAN ante los soldados y no en la sede de la OTAN por los conductos oficiales. Copio la información de hoy: El ministro de Defensa, José Bono, arremetió ayer ante los soldados españoles desplegados en Pakistán contra la burocracia de la OTAN, bajo cuya bandera acudieron a este país asiático para auxiliar a las víctimas del terremoto del pasado 8 de octubre. "Hay quien tiene mucho cuento y quien tiene muchas cuentas que echar. La primera, con la OTAN y con los burócratas de la OTAN, que carta va y carta viene no hicieron sino complicar las cosas", les dijo el ministro en el campamento de Arja, en la Cachemira paquistaní.
"Vuestro trabajo vale más que el de todos los burócratas juntos". Bono se hacía eco así de las quejas que momentos antes le había trasladado el jefe del contingente terrestre de la OTAN, el general español José Antonio Bautís, quien recordó que el intercambio de cartas entre la Alianza Atlántica y el Gobierno paquistaní, imprescindible para que las tropas pudieran emprender su tarea, no se hizo hasta el 4 de noviembre, casi una semana después de que llegaran los primeros soldados. (¿De quién fue la culpa? Nadie se pone en marcha sin los visados o permisos necesarios)
También le comunicó que la OTAN no sólo no paga el despliegue de los contingentes, sino que ni siquiera entrega a tiempo los fondos para financiar las obras de ayuda humanitaria. "Tuvimos que adelantar el dinero nosotros para que el trabajo no se paralizara, y empezamos por mover los escombros porque eso no cuesta dinero", explicó el general.
Bono, que se propone plantear estas críticas en la reunión informal de ministros de Defensa de la OTAN en Taormina (Sicilia, Italia), el próximo 9 de febrero, cargó contra las organizaciones militares que tienen "como timbre de gloria acumular cuarteles generales", en alusión a la presencia en Pakistán de tres de ellos, uno terrestre, otro aéreo y otro conjunto, para sólo un millar de soldados. España, a la que corresponde durante este semestre el componente terrestre de la Fuerza de Reacción de la OTAN, aporta el contingente más numeroso, con 370 militares, en su mayoría ingenieros y zapadores del mando de Salamanca y de la brigada aerotransportable de Pontevedra.
El ministro ya ha dado la orden para que el próximo 11 de enero se inicie el repliegue, que se hará en tres vuelos para el personal; y por ferrocarril hasta Karazhi y luego en barco hasta España para el material, con el objetivo de ahorrar en una operación cuyo coste se estima entre 16 y 18 millones de euros.
Bono se quedó ayer sin honores militares y tuvo que contentarse con estrechar la mano a los mandos del contingente, ya que no hay honores sin armas y el acuerdo con Pakistán prohíbe exhibirlas. Pero ello no restó carácter castrense a la visita. "Sois un ejército de combatientes, no de burócratas", les dijo el ministro a las tropas españolas. Aunque en este caso combatan con grúas y excavadoras. (¡Qué ridículo tan enorme!) Pero lo peor es que en este ambiente de supuesta  solidaridad podemos leer con enorme sonrojo esto://En las entrevistas que mantuvo ayer Bono en Islamabad con las autoridades paquistaníes -el ministro de Defensa, Rao Sikandalr Iqbal, y el primer ministro, Shaukat Aziz- se comentó la posible venta de material militar español.
La operación más importante es la oferta de cuatro submarinos que reportarían a los astilleros públicos Navantia un mínimo de 1.000 millones de euros. Lo que hace especial este contrato es que la empresa española compite con la francesa DCN, con la que produce conjuntamente el modelo Scorpène. En octubre del año pasado, Navantia y DCN vendieron seis submarinos de este tipo a India -rival directo de Pakistán y potencia nuclear como ella- y anteriormente lo hicieron a Chile y Malaisia.
A Francia, obviamente, no le hace ninguna gracia que su hasta ahora socio le dispute a uno de sus clientes tradicionales.
La oferta de Navantia a Pakistán no incluye el sistema de combate, pero la Armada española eligió para el S-80 a la firma estadounidense Lockheed Martin, por lo que es lógico que se acabe asociando con Estados Unidos, que ha convertido al antes proscrito régimen militar paquistaní en un estrecho aliado.
España se convierte por vez primera en competidor directo de Francia y Alemania (que fabrica el modelo 214) en el mercado de submarinos convencionales.
Pakistán también está interesada en aviones de transporte de la firma aeronáutica Casa-EADF.//  Se me cae la cara de vergüenza. Nesemu

África, el continente de la esperanza no necesita ayuda económica indiscriminada sino que la permitan ser ella misma con sus inmensas riquezas y sus gentes muy capaces

 Paul Theroux es escritor estadounidense, novelista y autor de numerosos libros de viajes; entre ellos, El safari de la estrella negra: desde El Cairo a la Ciudad del Cabo.  Su artículo Africa, un desacuerdo navideño con Bono, que hoy publica en El País, invita a la reflexión.

Es posible que Paul Hewson -que se llama a sí mismo Bono- sepa cantar. Pero ¿y todo lo demás? Seguramente hay cosas más irritantes que recibir arengas sobre el desarrollo africano de un cantante de rock irlandés, millonario, semiculto, de nombre ridículo y con sombrero vaquero; pero en este momento no se me ocurre ninguna. Si la Navidad, la época de las historias lacrimógenas, ha hecho que me vuelva un Scrooge, en Bono reconozco a su equivalente dickensiano, la señora Jellyby de Bleak House (Casa desolada). La señora Jellyby, que no para de hablar sobre su pueblo adoptivo de Borrioboola-Gha, "en la orilla izquierda del río Níger", trata de salvar a los africanos financiándoles "para que fabriquen patas de piano y creen un negocio de exportación", al tiempo que acosa sin cesar a la gente para pedirle dinero. Ése parece ser el destino de África, ser escenario de palabras huecas y gestos públicos. Pero lo que más destaca de los famosos dedicados a mejorar África es la necesidad que muestran de mejorar su propia imagen. Los que tratan de arreglar África tienen muchos más fallos que el propio continente. La idea de que África padece problemas insolubles y sólo puede salvarse gracias a los famosos y los conciertos benéficos es una noción destructiva y engañosa. Quienes, hace más de 40 años, trabajamos como maestros del Cuerpo de Paz en las zonas rurales de Malaui, nos sentimos llenos de consternación cada vez que regresamos, así como con cada noticia que nos llega de aquel desafortunado país. Pero nos quedamos todavía más horrorizados ante la mayoría de las soluciones propuestas. No me refiero a la ayuda humanitaria, las labores de auxilio en las catástrofes, la educación contra el sida ni los fármacos asequibles. Tampoco estoy hablando de los esfuerzos a pequeña escala y que son objeto de un seguimiento minucioso, como la escuela de Oprah o la Aldea Infantil de Malaui. Me refiero a la plataforma Más Dinero. Hubo un tiempo en el que ésta parecía la respuesta, pero ya no. No estoy dispuesto a enviar dinero privado a una organización asistencial, ni ayuda exterior a un Gobierno, si no se explica en qué se gasta cada dólar que se envíe, y eso no ocurre nunca. Mandar más dinero a la vieja usanza no sólo es un despilfarro, sino que es estúpido y perjudicial, y además no tiene en cuenta varios factores evidentes.                                        Malaui tiene peor nivel educativo y está más asolado por las enfermedades y los servicios deficientes que cuando viví y trabajé allí a principios de los sesenta, pero no por falta de ayuda exterior o dinero de donantes. Es un país que ha contado con la presencia de muchos miles de maestros, médicos y enfermeros extranjeros, ha recibido enormes cantidades de dinero y, sin embargo, ha pasado de ser un país prometedor a ser un Estado fallido.                                          A principios y mediados de los sesenta creíamos que Malaui tendría pronto suficientes maestros autóctonos. Y así habría sido si el Cuerpo de Paz no hubiera seguido enviando maestros durante décadas. El país les daba la bienvenida porque significaba que los estadounidenses iban a enseñar a las escuelas de las zonas rurales, algo que ellos detestaban, y que, a cambio, los ciudadanos más preparados podían emigrar. Los habitantes locales no querían dar clases porque tanto el sueldo como el prestigio eran escasos. Cuando se creó la Universidad de Malaui, llegaron nuevos profesores extranjeros (que iban a trabajar gratis) y hubo pocos profesores locales que quisieran sustituirles, por razones políticas. El dinero también era un problema, pero nunca faltaban los Mercedes Benz en los ministerios. Otros países enviaron formadores en medicina. Malaui empezó a tener enfermeros diplomados, pero éstos se iban a trabajar a Gran Bretaña, Australia o Estados Unidos, de modo que hacían falta enfermeros extranjeros para trabajar en el país. En Gran Bretaña, los enfermeros procedentes del sur de África constituyen la espina dorsal del Servicio Nacional de Salud.                                                                                                                     Cuando el ministro de educación de Malaui robó los millones de dólares que constituían el presupuesto entero de su ministerio en el año 2000, y cuando el presidente de Zambia robó una cantidad aún mayor al año siguiente, y cuando Nigeria despilfarraba la riqueza generada por el petróleo, ¿qué ocurrió? Que Bono y otros personajes de los que simplifican los problemas africanos siguieron exigiendo el alivio de la deuda y el aumento de la ayuda. Durante una conferencia que di en la Fundación Gates, al señalar los éxitos logrados por las políticas responsables de Botsuana -en comparación con la cleptomanía de sus vecinos, las decenas de millones que han sido objeto de malversación a manos de los políticos en Zambia y Malaui-, me encontré con una respuesta evasiva. Los donantes hacen posible ese comportamiento cuando hacen la vista gorda ante las malas prácticas de gobierno y los verdaderos motivos por los que esos Estados están en bancarrota.                                                                                                                                   Gates ha dicho claramente que quiere deshacerse de sus miles de millones de dólares. Bono es uno de sus consejeros de confianza. Gates quiere enviar a África ordenadores, una idea poco productiva, por no decir una locura. Yo, en su lugar, ofrecería lápices y papel, fregonas y escobas: las escuelas que he visto en Malaui necesitan todo eso desesperadamente. No enviaría a más maestros, sino que contaría con que los habitantes locales se queden y sean ellos quienes den clase. La Facultad de Medicina de la Universidad de Zambia ha formado a miles de médicos y enfermeros, pero son pocos los que se han quedado en su país. Hace 10 años, Zimbabue era una nación próspera, con excedentes de alimentos. Hoy es una ruina, debido a las políticas destructivas del presidente Mugabe, que han provocado la expulsión de agricultores y la huida de trabajadores cualificados.                                                                                                                  Los países africanos no carecen de mano de obra. No son los casos desesperados que parecen. Están desmoralizados por las malas prácticas de gobierno y trastornados por los donantes, las organizaciones de ayuda, la urbanización descontrolada y el burdo materialismo del mundo que les invade. Las montañas de ropa usada que se envían allí cada Navidad han destruido la industria textil africana, y la miseria que cobran los africanos por sus cosechas-café, azúcar, tabaco y té- ha sido un desastre para la agricultura.                                                                         En mi época, Malaui era un país frondoso y exuberante, poblado por tres millones de personas. Ahora es un territorio deforestado y erosionado en el que viven 12 millones; sus ríos están obstruidos por los sedimentos, y todos los años sufre inundaciones devastadoras. Los árboles se han talado, para combustible y para limpiar tierras en las que obtener cultivos de subsistencia. Muchas de las escuelas en las que dábamos clase hace 40 años están en ruinas, cubiertas de pintadas, con las ventanas rotas, invadidas por la hierba. Eso no se arregla con dinero. A nadie se le ocurre animar a los propios africanos a involucrarse en las labores de voluntariado. Existen muchos jóvenes adultos en África, muy preparados y capaces, que podrían influir de forma mucho más positiva que un miembro del Cuerpo de Paz.                                                                          África es un lugar precioso, mucho más bello, más pacífico, más resistente y, si no próspero, sí más autosuficiente de lo que se suele mostrar. Pero, como parece un continente inacabado, totalmente distinto al resto del mundo, un paisaje en el que una persona puede crearse una personalidad nueva, atrae a los mitómanos, a las personas que desean convencer al mundo de lo que valen.                                                                                                                                       En el caso de Bono, no sólo él está convencido de que tiene la solución a los males de África, sino que, como grita tanto, otras personas también parecen confiar en sus respuestas. De manera absurda, Bono fue en 2002 a África con el ex secretario del Tesoro estadounidense Paul O'Neil, para recorrer varias capitales. El tema de sus peroratas era el perdón de la deuda. Acababa de comer en la Casa Blanca, donde había hablado sin parar de la plataforma Más Dinero y de que los países africanos son extraordinariamente inútiles. ¿De verdad lo son? Si Bono hubiera examinado más de cerca Malaui, habría visto una encarnación antigua de su propia Irlanda. Ambos países se caracterizaron durante siglos por la hambruna, las disputas religiosas, las luchas intestinas, las familias difíciles de controlar, los jefes de clanes llenos de soberbia, la malnutrición, las cosechas arruinadas, las ortodoxias antiguas, la tediosa sociabilidad, los malos tratos a los niños, los problemas dentales y el mal tiempo. Malaui tenía el mismo sentimiento de agravio que Irlanda, también estaba colonizado por terratenientes británicos ausentes, y también estaba lleno de sacerdotes. Hace sólo unos años, en Irlanda no era posible comprar legalmente condones, ni se podía obtener el divorcio, mientras que (igual que en Malaui) había barriles de cerveza al alcance de cualquiera y la embriaguez era una maldición nacional. Irlanda, esa isla de inactividad, "la cerda que devora a sus crías", en palabras de Joyce, era el Malaui de Europa, y por muchos motivos idénticos, dado que su principal exportación consistía en los emigrantes, tanto trabajadores como charlatanes. Produce tristeza pensar que a muchos africanos les resulta más fácil viajar a Nueva York o Londres que al interior de su propio país. Un estudio reciente del Banco Mundial confirmaba que la emigración de personas cualificadas de países africanos de pequeño y mediano tamaño al Primer Mundo ha sido un auténtico desastre. África no carece de mano de obra. De lo que carece es de fe en sí misma y, en general, de dirigentes. También aquí Irlanda puede ser un modelo. Después de siglos de apoyarse en otros países, los irlandeses descubrieron que, en vez de pedir limosnas, ellos mismos podían cambiar las cosas. Educación, prácticas de gobierno racionales, gente dispuesta a quedarse y un simple esfuerzo de diligencia han transformado Irlanda de una ruina económica en una nación próspera. Los irlandeses han demostrado que quedarse en casa sirve de algo.

 

No se puede frivolizar con el aborto

Me parece de una importancia enorme esta noticia que hoy traen todos los medios. Creo que todos deberíamos de aportar nuestra ayuda para informar en toda ocasión sobre la enorme gravedad de estas cifras, por su significado y por sus consecuencias. Nesemu.                                                  Casi 85.000 mujeres recurrieron al aborto para interrumpir su embarazo en 2004. La cifra supone un incremento del 73% respecto a 1995 y revela que la sociedad española tiene un problema de salud pública que requiere correcciones urgentes. Los datos son preocupantes e indican que el incremento del número de abortos no es resultado de una única causa, sino de la conjunción de factores diversos. En primer lugar hay que considerar el clamoroso fracaso de las políticas de prevención de los embarazos adolescentes teniendo en cuenta que tres de cada cuatro gestaciones en menores de 19 años se interrumpen voluntariamente. En este grupo de edad, los abortos han aumentado un 68% en una década y la tasa de incremento en el último año ronda el 10%. Es evidente que algo falla en la educación sexual que reciben los jóvenes porque, aunque disponen de más información que nunca, ese mayor conocimiento no se traslada en la medida esperada a las conductas.
En segundo lugar, parece claro que una parte del incremento está motivada por factores sociales y económicos. Que los abortos se hayan duplicado en el grupo de edad de 20 a 29 años indica que muchas mujeres con pareja estable deciden posponer la edad de la primera maternidad por razones estrictamente sociales. La precariedad laboral y la dificultad de acceso a una vivienda podrían explicar este retraso de la maternidad. A ellas hay que añadir un porcentaje importante de mujeres que ya tienen uno o más hijos y deciden abortar porque no quieren más.
Especialmente relevante parece ser la contribución de las mujeres inmigrantes al incremento. Un reciente estudio de la Comunidad de Madrid puso de relieve que la tasa de abortos entre las inmigrantes era casi cinco veces superior a la de las españolas: 34 por mil entre las primeras; 6,8 por mil entre las segundas. A las dificultades materiales que deben afrontar se suma, en el caso de estas mujeres, la dificultad de acceso a los servicios de planificación familiar y la falta de adecuación cultural de los programas que en ellos se aplican.
Finalmente, cabría apuntar una tercera causa transversal a todos los colectivos y todas las edades: una tendencia a subestimar los riesgos de determinadas conductas sexuales y una cierta banalización de la píldora poscoital y del aborto como solución, ignorando que supone una agresión al organismo que es mejor evitar. Según una encuesta de los servicios de salud pública del Ayuntamiento de Barcelona, el 15% de los jóvenes de 18 años había tomado la píldora poscoital en los últimos seis meses. El aumento de las conductas que comportan un riesgo de embarazo no deseado es muy grave, porque con frecuencia implican al mismo tiempo un riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, entre ellas, el sida... y un deterioro emocional, más que ético, que no dejará de pasar factura. Porque se trata de una conducta irresponsable.

Equiparable a la universalidad de la Sanidad, de la Educación y de las Pensiones

Me parece tan impresionante y progresista la nueva Ley sobre Dependencia que la equiparo a la extensión universal de la sanidad, a las pensiones para todos y a la educación obligatoria y gratuita. Adjunto la entrevista al Ministro de Trabajo en la parte que se refiere a este tema. Creo que estos son los temas concretos que deben ocupar nuestra atención porque demuestran que lo necesario es posible cuando se actúa con una visión adecuada y justa.Nesemu                                El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, responde a las preguntas cuando hace menos de dos horas que ha terminado el Consejo de Ministros donde ha presentado su Ley de Dependencia, un proyecto que él equipara con la universalización de la sanidad.
Pregunta. ¿Cuál es el coste de su Ley de Dependencia? Respuesta. Antes de hablar del coste, creo que lo importante es recordar a los ciudadanos que se les reconoce un nuevo derecho. En el ámbito social es la ley más importante de esta legislatura y, en mi opinión, de los próximos años. El ciudadano dependiente, el que no puede valerse por sí mismo, va a poder acceder al conjunto de prestaciones que garantizará el Estado. Es un derecho igual y universal en todo el territorio. Tendrán acceso a ella los españoles que estén afectados de dependencia y se decidirá con un baremo estatal único y mediante unos equipos de valoración especializados. Es un avance muy notable, desde 1990, con el reconocimiento de las pensiones no contributivas, no se había producido el reconocimiento de un nuevo derecho social.
P. ¿El PP no hizo nada? R. Yo constato que los avances sociales se han producido en los años ochenta con un Gobierno progresista y ahora nuevamente. La arquitectura del sistema, además, se corresponde exactamente con el programa electoral.
P. Bueno, ¿pero cuál será el coste del sistema? R. Para 2015, cuando esté completado, rondará el 1% del PIB actual, unos 9.000 millones de euros. Eso representa un salto impresionante. Ahora el gasto en dependencia está en el 0,18% del PIB, menos de 2.000 millones. Para alcanzar el objetivo, el Estado y las comunidades autónomas cubrirán a medias 4.000 millones extra. El resto será aportado por el usuario, hablamos del 30% o el 35%.
P. ¿Es necesario que pague el usuario? R. El sistema es de todos y también debe participar el usuario con sus recursos; ocurre en todos los países europeos avanzados. Ahora la clase media está excluida de cualquier sistema de ayudas porque únicamente disponemos de un sistema nacional de dependencia embrionario que prácticamente solo cubre a los que tienen menos recursos. Y queremos que nadie quede sin atender. Pero para que sea viable el sistema, es evidente que tiene que haber una participación del usuario, de acuerdo siempre con su renta y patrimonio, y siempre que esa aportación no suponga privación de recursos para el resto de gastos necesarios.
P. ¿Lo van a hablar con las comunidades autónomas? R. Mucho y una a una. Además, antes de que el texto se convierta en proyecto de ley, habrá una conferencia sectorial. No concibo que una comunidad autónoma quiera quedarse excluida, me parecería muy grave, no atenderían a sus ciudadanos.
P. ¿De dónde procederá el dinero para financiar este esfuerzo? R. Tiene que venir de la selección de los objetivos presupuestarios. El Estado lo va a financiar a través de los Presupuestos Generales. A la ley le acompañará una memoria económica en la cual comprometeremos un gasto cada año. No hay que olvidar que el derecho es progresivo, se va desarrollando poco a poco, hasta completarlo en 2015.
P. ¿Será sumible ese coste aún pagando un sueldo a los cuidadores familiares? R. No es un sueldo, sino una ayuda. La ley regula tres posibles vías para atender a las personas que no pueden valerse por sí mismas. La primera y más importante corresponde al apartado que engloba los servicios domiciliarios, centros de día o residencias. La segunda vía consiste en que, donde no llegue la red pública, se asigne ayuda para comprar el servicio en el mercado. Y la tercera, es la ayuda para prestar el servicio en el seno familiar. En este caso, estamos pensando en las mujeres que no desarrollan una actividad laboral por cuenta ajena porque están cuidando a familiares. Sería injusto que no pudieran tener ayuda. La ley establece que, en función del grado de dependencia de su familiar, estas personas reciban una ayuda, cuya cuantía se especificará en los decretos de desarrollo. La formación del cuidador y el alta en la Seguridad Social también se financiará con cargo al Estado. De este modo, garantizamos la posibilidad de tener acceso a una pensión. Creo que esto es bastante justo para el cuidador, además de que permite a la persona dependiente mantenerse en su entorno familiar.
P. ¿Cuántos cuidadores habrá? R. Dependerá. Para 2015, cuando esté en pleno desarrollo la ley, podría haber entre 300.000 y 400.000 personas que reciban ayuda por atender a sus familiares dependientes. También tendremos 275. 000 plazas de residencia (casi tres veces más que ahora) y 104.000 plazas en centros de día (ahora prácticamente no hay). El modelo de cuidador será al principio más común y en el futuro menos. Con el tiempo se irá hacia una profesionalización del sistema.
P. ¿Cómo se contabilizan los cuidadores a efectos de población activa? R. Se cuantificarán como ocupados.
P. Eso reduce el paro. R. Bueno, lo que hace es aumentar la ocupación. En términos de PIB, este trabajo debe estar reconocido e incorporarse a los parámetros de medición. La familia ha sustituido durante siglos a las instituciones públicas en esa tarea, eso es lo que queremos cambiar. Todos los estudios apuntan a que es una inversión productiva, que genera empleo y mejora la productividad y la tasa de crecimiento. En consecuencia, esta inversión tiene una tasa de retorno importante: por cada euro que inviertes puedes recuperar entre 0,3 y 0,7 euros.
P. ¿Van a poder beneficiarse los residentes extranjeros? R. No, sólo está dirigido a los ciudadanos españoles, y en el caso de los comunitarios, únicamente si hay un convenio por el que su país abone el servicio. Nosotros pedimos a los españoles que paguen, es lógico que lo hagamos con los comunitarios y más aún cuando no han contribuido en España. Y respecto a los inmigrantes, se procederá de acuerdo con la legislación de extranjería: si llevan aquí un tiempo trabajando pagando impuestos y aportando sus cotizaciones a la Seguridad Social, lo lógico es que puedan disfrutar ese derecho.
P. ¿No teme la protesta por el hecho de que los inmigrantes sin papeles se queden sin una prestación que en principio se presenta como universal? R. Como universal, pero sometida a los requisitos indicados, como ser español o estar legalmente en España. No tengo ningún temor. Si están legalizados, contribuyen al sistema y llevan un tiempo de residencia en España (que ya fijaremos) tendrán derecho. Pero si una persona está irregularmente, no. Y los ciudadanos europeos sólo podrán acceder si hay un convenio con su país. El hecho de que exista un derecho universal no quiere decir que sea exigible en cualquier momento y condición.
P. ¿Tiene pactada la ley? R. IU y ERC comparten plenamente la filosofía y le han dado un contenido progresista. Este es un gran proyecto de las izquierdas, pero para todo el país. Queremos que se incorporen todos. Hay otros partidos dispuestos a sumarse. Y no descarto que el PP se incorpore. Si alguien quiere quedarse fuera tendrá que explicarlo, nosotros ofrecemos el consenso, lo hemos logrado en la discapacidad, con los agentes sociales y con la gran mayoría de los grupos parlamentarios.


                     

La búsqueda de la verdad debe fundarse en los hechos

"El deber de informar/ la libertad de escribir"  debería ser el lema de nuestra profesión. Me cansan los medios de comunicación y los blogs que sólo recogen lo negativo como si la vida fuera una sucesión ininterrumpida de catástrofes. A parte de no ser cierto, resulta negativo y castrante. Por eso hay que resaltar cuanto de positivo sucede en el mundo, hágalo Agamenón  o su porquero. Nesemu                                                                                                                                                    El Ministerio de Trabajo ya ha resuelto 688.139 de las 691.655 solicitudes presentadas al proceso de normalización de inmigrantes sin papeles que el Gobierno abrió entre febrero y mayo pasados. De ellas, 548.720 ya han culminado con la correspondiente alta en la Seguridad Social. Casi la mitad de los nuevos cotizantes al erario público (241.123) viven en Madrid y en Cataluña. La mayoría son ecuatorianos (122.414), rumanos (95.830) y marroquíes (64.477).
El número de altas es provisional, debido a que el ministerio aún tiene que resolver 3.156 expedientes y recursos, y también porque, desde el momento en que reciben la resolución positiva de la Administración, los empleadores disponen de un mes para inscribir a sus trabajadores en la Seguridad Social.
Las altas que se han producido hasta ahora suponen unos ingresos de al menos 120 millones de euros más al mes para las arcas del Estado, en concepto de cotizaciones. A esa cantidad hay que sumar otros 85 millones de euros que ya han abonado en tasas los empresarios y los inmigrantes que han formalizado sus contratos.
El proceso de normalización de inmigrantes que residían en España de forma irregular pero disponían de un contrato y carecían de antecedentes penales fue diseñado por el Gobierno actual para dar salida al millón de sin papeles que dejó en herencia el PP y, al tiempo, combatir la economía sumergida.

 

 

La mejor ayuda a los países del Sur es dejarles comercializar sus productos

Es más fácil dar que comprar, es el título del ineteresante artículo de Andrés Ortega, en El País, del que destaco lo siguiente: A las sociedades ricas -Gobiernos y ciudadanos- parece resultarles más fácil rascarse el bolsillo para dar ayudas directas a los países más pobres que abrir sus mercados a la importación de sus productos, especialmente los agrícolas. El tsunami que un año atrás devastó las costas del sureste asiático produjo una ola de solidaridad pública y privada sin precedentes cuando centenares de miles de personas, con un click en Internet, se lanzaron de forma inmediata a hacer transferencias a ONGs. La Fundación DARA ha calculado que la ayuda total, pública y privada, por el tsunami ha superado los 13.300 millones de dólares. Pero a la vez, la pública de EE UU para paliar esos destrozos es cinco veces menor que los aranceles que pone ese país a la importación de textiles de Indonesia...
La contradicción que no se da sólo en los Gobiernos sino también en la opinión pública. En el caso de la española puede apreciarse en el último Barómetro del Real Instituto Elcano (BRIE). Se da una rara unanimidad (100%) en que hay que ayudar a los países pobres a desarrollarse para frenar la inmigración ilegal. El 63% también está de acuerdo con que las ayudas a los agricultores europeos perjudican a los de los países menos desarrollados. Pero un porcentaje similar (61%) rechaza que España reduzca estas ayudas a sus agricultores para que los del Tercer Mundo puedan exportar sus productos. Es decir, que no se quiere ni su gente ni sus tomates. Ésta es una grave contradicción occidental, no sólo europea, pues en Hong Kong, han vuelto a pesar los intereses de los 25.000 productores de algodón en EE UU frente a los millones de africanos que viven con menos de dos euros al día.
Es significativo que Time haya elegido como "personas del año" a tres grandes donantes privados, Bill y Melinda Gates y Bono (el cantante), calificados por la revista como "los buenos samaritanos". Sin duda su acción es notable, y en el mundo anglosajón hay -ya lo observó Tocqueville- una sociedad civil más pujante y con un mayor sentido de la filantropía que esta vieja Europa.
Aunque las ayudas públicas y privadas, sirven y deben aumentar, el crecimiento más sostenido llegaría de una apertura desigual de los mercados a los países más pobres. No basta con dar. También hay que comprar, o por lo menos, dejarles vender. Pasados largamente los 6.000 millones de habitantes, esta sociedad global no podrá aguantar tales desigualdades.

Clonaciones: Preparados ante las reacciones de los reaccionarios

Con dolor y pena asistimos a este enorme golpe a las investigaciones sobre las clonaciones con fines terapéuticos. Nadie podrá detenerlas pues es un paso esencial en el campo de la ciencia, a pesar de que sus detractores digan que podrán ser utilizadas con fines perversos. ¿Qué conquista de la ciencia no lo ha sido en su lucha por salir del oscurantismo, de la cerrazón y de la ignorancia? Pero ese peligro a demostrar, los de los dogmatismos religiosos y los de la ignorancia ya están comprobados ad nausem, no podrá impedir los trabajos en todos los campos del saber movidos por la necesidad de la búsqueda de la verdad para mejor trabajar por la justica y por el bienestar de la humanidad, del mundo animal y del medio ambiente.  Por eso, aprovechando este fraude científico, que Bernat Soria no vacila en colocar en el ámbito de la psiquiatría, en un científico coreano, el Dr. Hwang, que no tuvo la humildad de respetar los necesarios pasos de la ciencia los lobbies más reaccionarios aprovecharán para cargar con todos sus medios contra esta línea de investigación.  Por eso, sugiero seguir lo más de cerca que podamos los avatares de este escándalo, a pesar de no ser expertos en el tema. Eso nos ocurrirá a lo largo de nuestra carrera profesional, por eso, lo prudente es aprender de los que saben, huir de reduccionismos simplones y abstenernos de emitir juicos en un tema que nos sobrepasa. De ahí, que para nuestro blog haya tomado de los medios que me parecen más solventes estas informaciones. Seguiremos de cerca el tema, precisamente porque es difícil pero de trascendental importancia para la salud de los seres humanos, aunque sus logros puedan echar por tierra algunas creencias que se tenían por axiomáticas en un abuso de competencias que no tenían los detentadores de la ortodoxia en todos los campos, hasta en el de las ciencias experimentales. Nesemu

El experimento coreano de clonación terapéutica publicado en junio pasado en la revista Science, que era considerado uno de los mayores avances en medicina regenerativa de los últimos años, es una "falsificación" fruto de una falta de "ética profesional" que mina los "fundamentos de la ciencia". Ésta es la principal conclusión del comité de la Universidad de Seúl, al que el Gobierno surcoreano encargó investigar el trabajo de Hwang Woo-suk, el científico que asombró al mundo al clonar los primeros embriones humanos y derivar las líneas de células madre de pacientes. Ayer, un tambaleante Hwang anunció su dimisión de la Universidad de Seúl, pero defendió su técnica, hasta hace poco considerada la mejor del mundo. Y que, modestamente, pienso que habrá de seguir estudiándose por los expertos más cualificados. Una cosa es un método o una técnica y otra el uso abusivo que se puede hacer de los mismos en un afán por quemar las necesarias etapas. No demonicemos un método con los abusos o errores en su uso, la historia de las ciencias está llena de casos semejantes. Las conclusiones de la comisión, cuyos trabajos aún no han terminado, han conmocionado a la comunidad científica y a la sociedad coreana, que había convertido a Hwang en un héroe, en el científico capaz de alumbrar la esperanza de miles de enfermos de diabetes, Parkinson o lesión medular.
El objetivo de la clonación terapéutica es obtener células madre clonadas de pacientes de tal forma que los tejidos que se desarrollen sean implantados sin que causen rechazo. El fiasco pone también en la picota a la prestigiosa revista Science y sus métodos de verificación, que no detectaron el fraude.
Hwang Woo-suk, el científico surcoreano que asombró al mundo al clonar los primeros embriones humanos, y al derivar de ellos las primeras líneas de células madre específicas de pacientes, dejó ayer su puesto en la Universidad de Seúl por uno de los fraudes científicos más escandalosos de la historia. Una investigación de su propia universidad ha concluido que 9 de las 11 líneas celulares que Hwang presentó en junio en la revista científica Science estaban falsificadas. Los investigadores del sector no llegan a entender lo que pretendía Hwang, y se preparan para una tormenta de ataques oportunistas. Pero subrayan que es la propia ciencia la que ha destapado el fraude. Y que seguirán adelante
Editorial de El País: En un campo científico incipiente como la clonación terapéutica puede haber fronteras éticas difusas. Ésa, al fin y al cabo, es la causa última de que los grandes centros públicos de investigación norteamericanos hayan tenido que permanecer al margen de esas líneas de trabajo mientras otros países, pese a su inferioridad de medios, aprovechaban un ambiente legal más propicio para ir saliendo adelante. El caso de Hwang Woo-Suk era hasta ayer el paradigma perfecto. Desde su modesto laboratorio de la Universidad Nacional de Seúl, Hwang había asombrado al mundo al anunciar la clonación de los primeros embriones humanos, y al derivar de ellos los primeros cultivos de células madre específicos de pacientes. Tal vez las costumbres surcoreanas fueran algo laxas en relación con la donación de óvulos, y seguro que Hwang se había beneficiado de ello en sus experimentos pioneros, pero el Gobierno de Seúl era consciente de esos problemas, y la compraventa de óvulos ya había sido prohibida por ley en enero.
Pero la frontera del fraude científico no es difusa, sino nítida y cortante. Hwang y su equipo publicaron en junio, en una de las dos revistas científicas más prestigiosas del mundo, que habían obtenido 11 líneas de células madre clonadas de pacientes, en lo que suponía un pilar esencial para la futura medicina regenerativa. Y, según las primeras conclusiones de la investigación a la que le está sometiendo su propia universidad, conocidas ayer, sólo dos de esas líneas existían cuando él envió su borrador a la revista; las otras nueve figuras no son un error o un descuido, sino una manipulación deliberada; y Hwang no ha sido burlado por un colaborador, sino que es responsable del engaño. Faltan muchos detalles por conocer, pero bastan los dos brochazos que ya se conocen para sospechar que nos encontramos ante uno de los mayores fraudes científicos de la historia reciente.
Entender tal comportamiento llevará tiempo. Quizá sea más fácil analizar los fallos del sistema de publicación científica. En una revista de calidad, los borradores son examinados por tres o cuatro investigadores de prestigio, pero su trabajo suele consistir en evaluar si las conclusiones se desprenden lógicamente de los datos que presentan los autores y si el trabajo tiene el suficiente interés como para merecer su publicación en un escaparate de tanto impacto, no en descubrir falsificaciones más o menos imaginativas ni trucos de tijera y pegamento. El sistema científico, como casi todo, se acaba basando en la confianza. Hwang la perdió ayer.
El director del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa, Bernat Soria, no salía ayer de su asombro.
Pregunta. Evaluación de daños.
Respuesta. Hemos viajado de 2005 a 2002. No hay atajos, y habrá que poner a punto la transferencia nuclear [la técnica usada para la clonación terapéutica] como hubiera sido lo normal de no existir Hwang, trabajando con calma en células de primates no humanos. En el fondo, ir paso a paso es lo normal en ciencia. No tiene demasiada importancia.
P. ¿Cómo se explica el comportamiento de Hwang?
R. Si es cierto que se trata de una manipulación deliberada, pertenece al ámbito de la psiquiatría. No estiendo cómo puedes andar mareando los datos de esa forma cuando sabes, con el 100% de certeza, que te van a descubrir. En un campo como éste, todo el mundo va a intentar reproducir tus resultados, va a utilizar tus líneas celulares y es absolutamente imposible que te escapes. De psiquiátrico, vaya.
P. ¿Deprime?
R. Igual que un buen experimento anima el campo, un fraude lo sume en la tristeza, qué duda cabe. Pero también hay una lectura positiva: que la ciencia dispone de los mecanismos para detectar el engaño. Si un ideólogo miente es más difícil que lo descubran. La ciencia siempre puede remitirse a fundamentos objetivos y cribar los artefactos y las manipulaciones.
P. ¿Pronostica borrascas?
R. Sin duda. Los enemigos de estas investigaciones aprovecharán para decir: ’¿Veis como todo era mentira? ¿Veis como no sirve para nada?’ Pero qué más da. No hay otro camino que seguir adelante, dentro de la ética y, por supuesto, dentro de la ciencia. La vía de Hwang no vale. Las soflamas tampoco.

 

 

Una historia bien contada sobre un crimen execrable

Hay pocas cosas en periodismo como una historia bien contada. Esta de Ferrán Sales es formidable. Mientras tanto, hemos sabido que los asesinos se dedicaban a filmar con sus móviles estas acciones criminales y presumían de ellas entre sus compañeros, que son quienes lo han contado. Que sus abogados dejen de intoxicar, son mayores de edad y el de 17 también sabía lo que hacían cuando "se les fue la mano" y con todas las agravantes de premeditación, nocturnidad y alevosía. ¿Qué pretendían con sus actos de alimañas partirle las piernas o sólo deformarle el rostro con el disolvente ardiendo? Que caiga todo el peso de la Ley sobre ellos por el desprecio incalificable hacia la víctima. Hay centenares de personas en nuestras cárceles por causas mucho menos graves y que no dispusieron de los medios de educación y de vida que han disfrutado estos tres. En este caso sí que se ha producido una auténtica alarma social, ¿cómo pretenden que salgan en libertad condicional con fianza? Nesemu

María del Rosario Endrinal Petit murió abrasada viva como una indigente en el interior de un cajero automático de La Caixa en Barcelona, pero antes llevó una vida de distinción como secretaria de lujo. Los vecinos del casco antiguo del barrio de Sants son los últimos testigos de su historia de éxitos que acabó en una larga agonía.
Todos la recuerdan como Charito, una niña pizpireta y bonita que destacaba por su belleza sobre las compañeras del colegio de monjas del barrio en el que cursó sus estudios primarios y el bachillerato superior. Hija de un modesto empleado de una fábrica de cerveza oriundo de León y de una maestra de escuela de Valladolid, María del Rosario fue para sus padres el símbolo del triunfo social, que les permitía ascender en la jerarquía social del barrio y dejar de ser "los castellanos".
María del Rosario se convirtió así poco a poco en una "secretaria de lujo" para directivos de alta empresa. Sus éxitos profesionales llevaban aparejados un éxito como mujer. Todo llegó precipitadamente, quizá demasiado temprano, como aquel matrimonio del que nació su única hija hace 24 años. Para entonces vivía en un lujoso piso de la avenida de Brasil, a pocos metros de la humilde casa de sus padres. Fue en esos años dorados cuando María del Rosario empezó a deslizarse por el mundo de las drogas. La primera víctima fue su propio matrimonio. El divorcio significó para esta mujer la pérdida de su hija, que por decisión judicial quedó bajo la protección de su ex marido.
Un viaje a Francia, donde le habían ofrecido un suculento contrato como secretaria de alta dirección, fue el último intento por prolongar la etapa de opulencia. Regresó a su barrio sumida en las drogas, para ensayar uno tras otro los tratamientos de desintoxicación. Aseguran que en su historial clínico hay un internamiento fugaz en el hospital público de Sant Boi, del que logró zafarse. Fue el primer episodio de una larga lista de fugas, que acabaron dejándola en la calle. Su madre, aterrorizada por las vejaciones, acabó cerrándole la puerta. Ella dormía al otro lado de su calle, en el suelo de un portal.
María del Rosario Endrinal Petit empezó su vida como indigente. Por las mañanas mendigaba en las tiendas, en los bares y en los mercados. Por la noche dormía al raso. La pensión de 80.000 pesetas, que recibía mensualmente de la Administración, quedaba volatizada por las deudas o los abusos de sus compañeros de vagabundeo. Víctima de palizas constantes, su cuerpo empezó a llenarse de cicatrices. El vino sustituyó a las drogas.
Un médico, compañero de juegos en la infancia, intentó, con la ayuda de una asistente social, conseguirle la ayuda del Ayuntamiento. Fue el último gesto de misericordia de un barrio que, molesto, empezó a estigmatizarla. Abandonó el vecindario, buscó cobijo en otras zonas alejadas de la ciudad. María del Rosario acabó paradójicamente en un cajero automático de La Caixa, en el mismo lugar donde empezó su carrera profesional. Sus familiares han prometido que la enterrarán un día de éstos. Tenía 51 años.