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J. C. García Fajardo

Banda de hermanos

“Necesito que me quieran para no morirme”, dice García Márquez, por eso escribe. Para llenar esa necesidad fundamental de ser él mismo.
A veces, nos angustiamos porque creemos que no llegamos, que estamos en falta, que no cumplimos con nuestro deber. Que vamos un paso por detrás de las exigencias de la vida.
No es cierto. Nadie puede imponernos ningún tipo de exigencia.
Nada ni nadie puede afectar a lo más íntimo de nuestra vida, que es en donde radican las claves de un vivir que tenga sentido y nos haga sabernos felices.
Pueden dictar leyes, imponer normas y criterios, hasta dogmas en nombre de una moral o de lo que algunos tienen por natural. Podemos inclinarnos ante ellas mientras pasan, como hace el junco, pero para erguirnos de nuevo en nuestra más íntima realidad. “Yo sé quién soy”, exclama Don Quijote. Con eso, basta.
De la piel para dentro empieza mi exclusiva jurisdicción. Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera. Soy un Estado soberano, y las lindes de mi piel me resultan más sagradas que los confines políticos de cualquier país. Es esa divina libertad la que me hace responsable. Porque sé que todo es lícito, aunque no todo convenga. Aquí entra el componente cultural que facilita la convivencia, la solidaridad y la armonía. Con gusto renuncio a lo que quiero y me inclino ante los vientos. Desde lo más profundo de mi ser, renuncio a lo inevitable y acepto lo impuesto, pero porque yo lo quiero así.
La auténtica libertad no consiste en hacer lo que uno quiera, sino en querer lo que uno hace. De ahí la importancia de conocer las necesidades básicas del ser humano, para actuar en consecuencia. Si las consideramos y somos coherentes comprenderemos por dónde van los senderos de la felicidad a la que estamos llamados.
Según Abraham Maslow, son: Necesidades fisiológicas y existenciales; necesidades de seguridad; necesidades de pertenencia y amor; necesidades de respeto y necesidades de autorrealización.
Lo primero es el derecho a vivir con dignidad en una existencia que tenga sentido para nosotros. Con una seguridad emocional que va más allá de la tranquilidad impuesta por el poder político. No es cuestión de la policía, sino de orden y de equilibrio en la armonía. Necesitamos afirmar el propio valor, puesto que somos únicos e irrepetibles. Yo tengo derecho a estar aquí y mi propio yo necesita satisfacerse.
Precisamos escapes creadores, que tienen su propio valor aunque no se encuentren en los mercados ni puedan contabilizarse. Necesitamos amar y ser amados. Aceptados tal como somos, no tal y como otros desearían que fuésemos.
“¡Mi yo, que me arrebatan mi yo!”, exclamaba el Caballero.
Es natural la sensación de arraigo, pues no somos arena que se lleva el viento. Mi patria es allí en donde me encuentro bien y puedo afirmar mis anhelos y mi necesidad de desarrollar ese poder que brota de la voluntad.
Necesitamos la inmortalidad, de cualquier manera que la concibamos. Porque uno nunca muere del todo. Desde el punto de vista de la ciencia está demostrado que nuestra energía nunca desaparecerá y, con ella, nuestros afectos, sueños y realizaciones.
Uno no muere porque se entraña en el corazón de aquellos a quienes ha conocido, amado, enseñado y con los que ha compartido la búsqueda de la sabiduría. De quienes nos llevan tatuados en sus pieles y que nos han fecundado al compartir su aliento, haciendo de nosotros banda de hermanos. Que no es sino la conciencia de la libertad, de la unidad de sabernos uno con el todo, de la bondad inmanente a todo lo creado y de la belleza que en cada época expresa la serenidad y afirma la vida como el único valor absoluto.

José Carlos Gª Fajardo

Unos cuentos para descansar. 1

Para descansar durante este fin de semana voy a compartir con los bloggers algunos cuentos que escribí el año pasado, un cada día, presionado o desafiado por algunos amigos
Nesemu

Retazos, un comienzo

- Maestro, bajo un farol de la plaza del mercado, estaba una mujer llorando y desesperada porque no encontraba una moneda que se le había perdido en su casa.
- “¿Pero no sería más lógico, -le dije-, buscar en donde se perdió?”
- “¡Ignorante!”, - me respondió.- ¿Acaso no ves que aquí hay más luz?” Y me fui corrido.
- Es una antigua historia que se le atribuye a Nasrudín, el gran sufí amigo de Tamerlán. Pero también se la atribuyen a otros. Las historias no pertenecen a nadie sino a quien las precisa para condensar una idea o hacer reír a quién se encuentra despistado, mientras tú le envías un mensaje que hará su camino según la disposición del corazón y la estabilidad de la mente.

José Carlos Gª Fajardo

Este texto pertenece a la serie 'Retazos de Sergei', una colección de cuentos orientales adaptados a nuestro tiempo

¿Son necesarios los partidos políticos?

Vivimos apoyados en algunas estructuras como si fueran a durar siempre, porque no nos paramos a pensar que fueron creadas como respuesta a unas necesidades concretas en coyunturas determinadas.
La revista Foreing Policy decidió consultar a 17 expertos para que reflexionasen sobre ideas, valores e instituciones que se consideran inmutables y casi eternas. En el tema de los partidos políticos se olvida que su existencia no sólo es relativamente reciente sino que la experiencia nos los van mostrando como irrelevantes e innecesarios para la convivencia social. El ex presidente de Brasil, Fernando Enrique Cardoso, afirma que aunque los partidos son cruciales para la vida política moderna porque constituyen la base del sistema democrático representativo desde finales del siglo XIX, cada vez son más desbordados por las realidades sociales, los grupos de presión económicos y financieros, los medios de comunicación o el protagonismo cada vez mayor de los agentes de la sociedad civil agrupados en organizaciones autónomas y transnacionales. ¿Qué partido tiene una fuerza superior a la de los gestores de los poderosos fondos de pensiones de los países más ricos?
Es posible, señala Cardoso, que esas poderosas máquinas políticas desaparezcan pronto. Los partidos han fundado sus programas en divisiones ideológicas y de estatus que cada vez son menos importantes. Aunque la conciencia de clase sigue contando, las identidades étnicas, religiosas y sexuales tienen ya prioridad y representan afiliaciones que recorren de forma transversal los límites entre los partidos tradicionales. ¿Qué significan hoy en días las etiquetas de izquierda y derecha? ¿Es Tony Blair un político socialista coherente con la tradición del Partido Laborista mientras colabora con unos políticos imperialistas y “pentagonistas” como los que gobiernan desde Washington? ¿Cómo va a sorprendernos que los ciudadanos confíen cada vez menos en ellos y se aíslen en abstencionismos electorales como el de los polacos en sus últimas elecciones? Después de casi medios siglo oprimidos por una dictadura implacable, cuando pueden votar no lo hacen porque desconfían de los partidos políticos.
Cardoso afirma que los ciudadanos tienen múltiples intereses, distintos sentimientos de pertenencia e identidades superpuestas pero que algunas formaciones políticas han conseguido adaptarse como el Partido de los Trabajadores de Brasil, cuya orientación económica tiene muy poco que ver con sus orígenes sindicalistas. Si a eso llama él adaptarse, entonces la confusión va camino de desvirtuar la misma esencia de la participación democrática.
Es cierto que existe una fatiga creciente respecto a las formas tradicionales de representación y que la gente ya no confía en los dirigentes políticos porque prefieren expresar sus intereses de manera directa o a través de grupos de presión y las ONG.
La revolución de las comunicaciones ha asestado un golpe fatal a los sistemas representativos tradicionales ya que los ciudadanos saben que pueden prescindir de los partidos para influir en la política. Los debates televisados, las turbias finanzas de los partidos y la patente influencia de los grupos de presión llegan al colmo en la pretensión de no pocos políticos de creerse dueños de su escaño y saltarse de un partido a otro según sus intereses.
Votar sigue siendo fundamental, pero para ello no son imprescindibles estas organizaciones y hoy muchos estados y gobiernos acuden a los referendos para solventar asuntos fundamentales. El rechazo a la Constitución Europea en Francia y los Países Bajos demuestra que los grandes partidos tienen escasa capacidad de maniobra cuando se plantea un asunto directamente a la gente. Ya nadie cree que la democracia pueda reducirse a ir a votar una vez cada cuatro años ni que los políticos puedan seguir actuando con patente de corso una vez alcanzado el poder.
Los partidos políticos o se transforman o serán cada vez más innecesarios. En las sociedades educadas e industrializadas ya nadie acepta las divisiones ideológicas y de clase. En nuestros días, la sociedad civil dispone de otros medios para informarse y para hacer oír su voz. El riesgo estriba en que asistamos impasibles al desmoronamiento y desprestigio de los partidos políticos sin organizar instituciones nuevas, sugerentes y eficaces que llenen el vacío que ocasionaría su desaparición. Al fin y al cabo, la clave del sistema democrático de libertades reside en la supremacía de la Ley y en la participación eficaz de los ciudadanos.

José Carlos Gª Fajardo

Celebrar la vida y gozar los momentos felices

A veces uno se cansa de tantos agoreros y de tantas Casandras que no hacen más que hablar de desgracias, tristezas y las catástrofes que se avecinan. De tanto mirar al futuro corremos el riesgo de olvidarnos de ser felices aquí y ahora. Es cierto que debemos prestar atención a quienes sufren y padecen explotaciópn, hambre, enfermedad e injusticia. Pero si 'nadie da lo que no tiene' será difícil compartir esperanza y alegría si no sabemos celebrar y gozar las mucahs cosas buenas y positivas que tenemos. Por eso, hoy quiero compartir el artículo
Jóvenes felices de Luis Rojas Marcos,profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York. Ya está bien de victimismo y de machacarnos a nosotros mismos. Sólo pueden los que creen que pueden, y ponen los medios para conseguirlo. Ya no está de moda la tristeza, sino la respuesta y la indignación ante toda desigualdad injusta. Pero es preciso vivir a tope, gozar y disfrutar de cada momento de plenitud y de alegría. Como escribió Rilke, en las Cartas a un joven poeta, Es menester que nada extraño nos suceda, fuera de lo que nos pertenece desde largo tiempo. Por supuesto, parto de que la felicidad no existe (es una abstracción, un concepto),pero sí existen momentos felices. Y estos hay que disfrutarlos y celebrarlos para que, ante las desgracias, estemos convencidos de que volverá a lucir el sol de nuevo
Nesemu

''El termómetro de la felicidad marca niveles muy saludables en los jóvenes españoles. Según el informe Juventud en España 2004, comentado recientemente en este diario, los chicos y las chicas de 15 a 29 años disfrutan de un promedio de 7,9 grados de dicha. Comparados con otros muchachos europeos los españoles son más felices que los alemanes, los austriacos, los griegos, los húngaros, los ingleses, los irlandeses, los italianos, los polacos, los portugueses y los suecos (los franceses no están incluidos). Sospecho que esta noticia reconfortante ha provocado asombro e incredulidad entre muchos paisanos convencidos de que los adolescentes son un grupo descontento, indolente y derrotista. Esta convicción suele ir de la mano de la perspectiva desalentadora sobre el porvenir del país.

Sin embargo, la verdad es que numerosas investigaciones sobre el reparto de la dicha realizadas por reconocidos especialistas europeos y estadounidenses, como Ed Diener, Ronald Inglehart, Harry Triandis y Ruut Veenhoven, apuntan a la elevada satisfacción con la vida en general de la juventud española. Por ejemplo, estudios multinacionales en los que participaron cerca de medio millón de personas demuestran que los índices de felicidad y de optimismo de los pueblos están relacionados con las percepciones de seguridad, de justicia y de libertad de sus habitantes. Nadie o casi nadie duda del buen estado de todos estos indicadores sociales en España.

Con respecto a los adolescentes, comencemos por recordar que hasta hace menos de un siglo la adolescencia no existía. Los niños eran una propiedad paterna, seres útiles que a los ocho años de edad adquirían por arte de magia el uso de razón y se convertían en adultos. Hoy la adolescencia puede durar una veintena de años. La educación ha dejado de ser un privilegio y nunca los jóvenes han sido tan respetados, protegidos y satisfechos en cuanto a sus necesidades y derechos. Es obvio que a pesar de estos avances no faltan muchachos hundidos en el desánimo y la depresión, que piensan que la vida no merece la pena e incluso optan por el suicidio. Igualmente, casi todos conocemos adolescentes que se sienten hastiados, esclavizados por el alcohol o las drogas, acosados en casa o en el colegio, o violentados por la indefensión ante el desequilibrio entre sus aspiraciones y oportunidades. No obstante, la realidad indiscutible es que, estadísticamente, estas criaturas atormentadas son una dolorosa pero clara minoría.

Otro dato interesante del citado informe es que la juventud española no tiene grandes preocupaciones pese a sus frecuentes fracasos escolares, las serias dificultades que padece para encontrar empleo estable y los consiguientes aprietos económicos. Esta revelación era previsible. La actitud positiva de las personas ante la vida es perfectamente compatible con una amplia variedad de infortunios, siempre que estos no sean considerados muy dañinos para su autoestima y su bienestar cotidiano. En mi opinión, la inmunidad contra los problemas académicos, laborales y pecuniarios que caracteriza a los jóvenes españoles se debe principalmente a que, conscientes de su impotencia para resolverlos, han elegido excluirlos de la lista de factores que determinan su nivel general de felicidad. Este eficaz mecanismo de defensa está además amparado tácitamente por la tradicional tolerancia de esta sociedad a los suspensos, al desempleo, y a la emancipación tardía de los hijos. El sentimiento de universalidad -"esto nos pasa a todos"- también ayuda a los muchachos a minimizar estos reveses y preservar su contentamiento.

Por lo que toca al concepto de sí mismos, si observamos y escuchamos sosegadamente a los jóvenes es fácil notar que, aunque los juicios que sus padres y otros mayores importantes hacen de ellos moldean su autoestima, los atributos personales que ellos y sus compañeros de grupo valoran tienen mucho más peso. Otro rasgo evidente es que la mayoría no persigue grandes metas que considera inalcanzables o fuera de su control, sino que concentra sus esfuerzos en objetivos realistas. Ésta es una buena fórmula para sacarle el mayor provecho a las cartas que les sirve la vida y aumentar sus éxitos. Es un hecho constatado que las pequeñas pero frecuentes conquistas nos mantienen más alegres que cualquier logro impresionante, que nos da un impulso temporal. En palabras del poeta libanés Jalil Gibrán, "en el rocío de las cosas pequeñas, el corazón encuentra su alborada y se refresca".

El ocio es una parcela fundamental en la calidad del día a día de los adolescentes. El contenido del tiempo libre se ha revalorizado y el impacto en su estado de ánimo es decisivo. La poderosa industria del entretenimiento ofrece constantemente a la juventud experiencias amenas y apetecibles que no exigen aptitudes especiales ni grandes recursos económicos. Escuchar música, salir de copas con amigos, ver televisión, oír la radio, ir al cine y conversar a través del móvil son pasatiempos muy populares. Por otra parte, cada día más chavales se conectan entre ellos en el espacio virtual de Internet para jugar y compartir sus mundos. En los salones de charlas de la red no pocos forjan nuevas relaciones excitantes y a menudo duraderas. Aunque el consumismo es un componente primordial de la infancia, el afán por comprar cosas indiscriminadamente amaina en la adolescencia. Intuyo que, puestos a elegir, nuestros jóvenes prefieren tener la libertad de hacer lo que quieren antes que el capital para adquirir lo que se les antoja.

Si bien la cultura juvenil ofrece una amplia gama de posibilidades para estimular ideas, emociones y conductas placenteras, numerosos estudios demuestran que las buenas relaciones con compañeros y compañeras de vida, sean de pareja, de familia, de amistades o para hacer causa común, constituyen la fuente más rica de alegría y el mejor antídoto contra los efectos nocivos de cualquier desgracia. No me cabe la menor duda de que la cohesión familiar, la sociabilidad, el compañerismo, el interés genuino en proyectos humanitarios y la inclinación al "idealismo solidario" -cualidades que abundan entre los adolescentes de este país- son los principales factores que contribuyen a su alto nivel de satisfacción con la vida.

En definitiva, los altos grados de felicidad y de esperanza de los jóvenes españoles son datos relevantes y provechosos que todos debemos celebrar. Pues además de reflejar un buen presente, son los indicadores más seguros y fiables a la hora de pronosticar el buen futuro. La razón es que los ciudadanos que se sienten razonablemente satisfechos y optimistas confían en su capacidad y competencia, resisten con firmeza las adversidades, apuestan por el progreso y eligen como mejor negocio el bien común. Por último, a mis compatriotas escépticos que prefieren ignorar o rechazar la importancia de estos hechos les advierto, con palabras prestadas de un viejo proverbio danés, que "el firmamento no es menos azul porque las nubes nos lo oculten o los ciegos no lo vean".

Europa sin proyecto de vida justo, social y sugerente

Por su interés, podemos compartir y comentar la entrevista que Pilar Bonet hace a Alvaro Gil-Robles sobre una Europa que vive un momento de miedo y de pobreza de espíritu

'Que la cárcel sea angustiosa en un país pobre está en consonancia con el entorno, pero en Francia o en España no es lo que debería ser' 'Hay que hacer planes para desarrollar África. Si no lo hacemos, mañana habrá 100.000 personas ante la valla de Melilla' 'La ola de emigrantes que llega a la valla de Melilla se puso en movimiento hace años', afirma el comisario de los derechos humanos del Consejo de Europa, Álvaro Gil-Robles, en una entrevista a EL PAÍS, coincidiendo con la elección, a principios de mes, del sueco Thomas Hammarberg, que le sustituirá en 2006. Gil-Robles estrenó el cargo de ombudsman europeo en 1999 y lo ha desempeñado con cierto espíritu quijotesco y andarín. Desde Islandia a Jabarovsk, en el extremo oriente ruso, y desde Suecia a Melilla, ha recorrido cárceles, hospitales y cuarteles en 32 países. Ha denunciado abusos en las democracias jóvenes y en las vetustas adormecidas: transgresiones de los derechos de los niños díscolos en el Reino Unido, de los derechos de los emigrantes en Dinamarca, cárceles repugnantes en Francia y siniestras desapariciones en Chechenia y el norte del Cáucaso. 'Intento transmitir que los derechos humanos no son un bla, bla, bla escrito en el aire, si no algo que debe hacerse real', subraya.

Pregunta. Su mandato, de 1999 a 2005, ha estado cargado de acontecimientos, ¿cómo ha influido esta época en la percepción de los derechos humanos?

Respuesta. Tras la caída del muro de Berlín comenzó la incorporación progresiva de nuevos países al mundo democrático, pero este proceso se vio distorsionado por el 11-S. Hasta entonces, el terrorismo se veía como acciones nacionales, pero no como una amenaza universal a la seguridad y a la libertad individual. La sensación de que necesitamos seguridad entra en conflicto con las garantías de las libertades fundamentales. En toda Europa existe una tendencia a endurecerse. Se prima la represión penal frente a la reinserción o la prevención. En algunos países se endurece la política de emigración y se es cada vez más severo en la concesión del asilo, llegándose a expulsar a extranjeros a países no seguros, tras pactar con ellos.

P. Usted etiquetó de predemocráticos a dirigentes regionales rusos, ¿podemos hablar también de dirigentes "posdemocráticos" en países occidentales?

R. En Europa, no. No creo que estemos en una fase posdemocrática, sino en un proceso democrático en crisis, porque tenemos también una crisis de identidad. No sabemos cómo construir Europa. Sabemos que no podemos renunciar a los valores, pero queremos estar seguros. Europa busca, pero no ha encontrado aún, el equilibrio entre libertad y seguridad. Hay miedo y preocupación en la sociedad y, sobre todo, en la clase gobernante y eso es malo.

P. La ampliación de la UE, ¿suma o resta democracia?

R. Los nuevos socios llegan a la democracia con falta de experiencia y cultura de diálogo y de consenso. Es una cuestión de tiempo. Europa ha tardado mucho en forjar una cultura democrática. Recuerdo que un presidente de Francia llegó a decir que el ingreso de España en Europa era un peligro.

P. Algo parecido dicen ahora de Turquía, salvando las distancias.

R. Un discurso muy similar. Los miedos irracionales, la falta de coraje para afrontar e integrar lo valioso de la diferencia son característicos de este momento. Es un momento de miedo, de pobreza de espíritu, en el que falta energía para decir que Europa es una realidad y no un mito.

P. ¿Han introducido los nuevos socios un mayor recelo respecto a Rusia en la UE?

R. Rusia se integra en el mundo democrático con todas sus contradicciones, que su clase política no ha eliminado, sino todo lo contrario. En Rusia hay un lenguaje profundamente autoritario, una manera de actuar y unos reflejos que chocan mucho con la concepción democrática de Europa. Los tics de la época soviética siembran inquietud y producen la impresión de volver a prácticas inaceptables, pero también hay un profundo cambio generacional, político y económico, en gran parte desconocido. Entiendo que los nuevos miembros de la UE sean suspicaces, ya que han sufrido mucho y tienen una memoria histórica que no pueden cambiar en una generación. Para cambiarla, Rusia tiene que hacer un trabajo de apertura y de transformación democrática, que aún no ha hecho en serio.

P. ¿Se pueden comparar las desapariciones en Chechenia a las de Argentina?

R. Evidentemente. No hay población que pueda vivir tranquila ni tener un proyecto de futuro con las desapariciones, que son uno de los problemas más graves de Chechenia y parte del Cáucaso.

P. ¿Dónde están peor las cárceles en Europa?

R. He visto cárceles muy malas en Georgia y Moldavia. Hay que distinguir entre los países pobres, donde las cárceles son el reflejo de una sociedad que no tiene ni sábanas ni antibióticos en los hospitales, y las sociedades ricas, donde las cárceles no están a la altura de los medios. Eso es lo que más me irrita. Que la cárcel sea angustiosa en un país pobre está en consonancia con el entorno, pero en Francia o en España no es lo que debería ser.

P. ¿Qué le sugieren los asaltos a la valla de Melilla?

R. Es el testimonio de la desesperación absoluta de miles de personas que llegan ante lo que puede ser el paraíso y se encuentran con esta valla. No tengo nada contra ella, porque tiene que haber un control, pero para los emigrantes representa la diferencia de 10 metros entre la miseria y la posibilidad de vivir dignamente.

P. ¿Cuál es la alternativa?

R. Marruecos no puede permitir que miles de personas circulen hambrientas y desesperadas. Tiene que controlar sus fronteras y establecer unos centros de acogida. Eso cuesta, y Europa y España deben ayudar a construirlos. La emigración es un problema europeo y las alternativas no pueden ser sólo defensivas y policiales. Hay que hacer planes para desarrollar África. Si no lo hacemos, mañana habrá 100.000 ante la valla.

Nesemu

Saramago defrauda a un gran auditorio

Nadie pone en duda la altísima calidad literaria y humana del gran escritor portugués. Es un Maestro. Pero, al final de sus años, algunas grandes personalidades corren el peligro de dejarse manipular por su entorno y los llevan de aquí para allá como si su sola presencia bastase para dar contenido a un acto.
La convocatoria era en el Paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid. El motivo, la inauguración del Foro Complutense con la conferencia Democracia y Universidad. Allí nos reunimos co antelación para coger sitio cientos de personas, estudiantes, profesores, académicos, escritores etc.
Ni hubo conferencia, ni siguió esquema alguno, divagó con generalidades insulsas, ni aportó una idea que mereciera la pena de semejante convocatoria con ese título.
Mejor hubieran titulado "Un rato de charla con el Premio Nobel José Saramago", o algo así. Una verdadera pena que nos parece un abuso. Saltó de un tema a otro con lugares comunes tan repetidos que causó una verdadera decepción y aburrimiento.
He tomado notas de sus palabras. Las he releido por si mi juicio era precipitado. Me reafirmo: fuera de algunas cosas ingeniosas durante el coloquio, no aportó nada de valor ni nuevo ni interesante.
Con el profundo respeto que tenemos tantos lectores y profesores por el ilustre escritor, debo dejar constancia de mi decepción. Es un error traer y llevar de aquí para allá, con razón o sin ella, a ilustres personalidades como si su sóla presencia justificase un acto académico, en un ambiente tan cualificado y en una ocasión como la de ayer.
Leeremos sus libros y sobre todo el último que anunció para noviembre, pero no es de recibo confundir a las audiencias. Consciente de que no es políticamente correcto lo que escribo, prefiero no contribuir con mi silencio a la frustración de los alumnos a quienes animé a acudir a esa inexistente conferencia.
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

José Carlos Gª Fajardo

La pobreza sigue siendo femenina

'La discriminación de género no es sólo una grave injusticia, sino una rémora muy pesada para erradicar la miseria y cumplir los onjetivos de la ONU. Los últimos datos del informe del Fondo de Naciones Unidas para la Población (UNFPA). Conviene entrar a saco en él y difundir su contenido por todos los medios, para denunciar, para protestar y para aportar propuestas alternativas.
En su editorial de hoy, Discriminadas, El País hace un buen resumen:
Mucho se habla de las justas conquistas sociales logradas por la mujer en el último medio siglo, pero es todavía enorme la brecha respecto al hombre, especialmente en los países menos desarrollados. Así lo señala el último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA), que subraya que la discriminación de género no es sólo una grave injusticia, sino una rémora muy pesada para erradicar la miseria y cumplir los objetivos establecidos por la ONU en 2000 de reducir a la mitad la pobreza en el mundo en 2015. Desgraciadamente, esa meta resulta cada vez más difícil de alcanzar, como quedó patente en la megacumbre política del mes pasado en Nueva York.

Algunos datos del último informe del UNFPA son elocuentes. En el mundo hay 500 millones de mujeres analfabetas, frente a 280 millones de hombres. Más de medio millón de féminas, en su casi totalidad pertenecientes a los países menos desarrollados, mueren cada año por problemas relacionados con el embarazo, la principal causa de enfermedad y mortalidad entre las que tienen de 15 a 44 años. Cerca de la mitad de los 40 millones de personas infectadas con el virus del sida son de sexo femenino. Una de cada tres de ellas es golpeada, forzada a mantener relaciones sexuales o ha padecido abusos. Los casos de maltratos, de los que por desgracia España registra un índice alto, provocan tantas víctimas como el cáncer entre las mujeres de 15 a 44 años y más que los accidentes de tráfico y la malaria juntos. La situación laboral femenina es mucho peor que la masculina, y también las condiciones salariales (ganan un 23% menos que los hombres en los países ricos y un 27% en los pobres). En definitiva, un largo rosario de discriminaciones que los expertos del UNFPA consideran que deben ser objeto de mayor atención para ser eliminadas, especialmente en lo que concierne al derecho a garantizar una buena salud reproductiva, que es clave para el desarrollo.

Los informes de las diversas agencias de Naciones Unidas suelen apabullar por las alarmantes estadísticas sobre el hambre y la pobreza y las advertencias a los Gobiernos a revisar políticas y corregir el rumbo antes de que sea tarde. Casi la mitad de la población mundial sobrevive con algo más de un euro al día, pero los países ricos se quedan muy lejos de sus compromisos de incrementar la ayuda al desarrollo y establecer un comercio mundial más justo.'

Al menos, que no nos puedan callar. Porque, con Paulo Freire, creemos
que 'en el conflicto entre el poderoso y el desposeído, el no intervenir no significa ser neutral sino ponerse al lado del poderoso', en este caso una vez más, del injusto.
José Carlos Gª Fajardo

Que no nos escamoteen el modelo social en la Cumbre del 27

Mientras en los medios se discute sobre si son galgos o podencos, corremos el peligro de llegar a la próxima Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, en Gran Bretaña el día 27 sin prepararnos para abordar el modelo social que existe y el que debe desarrollarse en la Unión Europea. Ahí es nada.
Como señala Andreu Missé, desde Bruselas, en A vueltas con el modelo social El Reino Unido quiere limitar la próxima cumbre de la UE a la globalización para evitar disputas entre los Veinticinco. Y esto no parece serio ni es de recibo porque /el debate sobre el modelo social lanzado por el primer ministro británico, Tony Blair, como asunto estrella durante su presidencia de la UE se está convirtiendo en el principal tema de discusión sobre el futuro de Europa. La Europa que trata del empleo, la educación, las pensiones y demás asuntos urgentes es la que está despertando más el interés de los ciudadanos. "Llevo 25 años en las instituciones comunitarias y nunca había visto un interés y unas discusiones tan intensas sobre los asuntos sociales como ahora", señala un alto funcionario que trabaja en uno de los documentos que prepara la Comisión para la cumbre del día 27 en Hampton Court. Tras el no de Francia y Holanda a la Constitución, el debate social es el más consistente.

La reflexión inicial fue promovida por la propia presidencia británica, con 'una comparación de los cuatro modelos sociales europeos (continental, nórdico, mediterráneo y anglosajón) desde la doble perspectiva de la eficiencia y la igualdad. Un estudio en el que los países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Suecia y Holanda), con un alto nivel de protección social y políticas activas en el mercado de trabajo, eran los que salían mejor parados. Los peor clasificados eran los países mediterráneos (España, Grecia, Portugal e Italia), que concentran su gasto social en pensiones y una regulación salarial muy condicionada por la negociación colectiva.?
Esto nos tiene que inetersar y mucho porque en ello van la felicidad y una vida digna para casi trescientos millones de ciudadanos europeos. Y si abordamos los problemas con perspectiva y honestidad tendremos que tener en cuenta la situación de los ciudadnos de lo spaíses del Tercer Mundo que nos facilitan las materias primas sin las cuales nos será imposible mantener nuestro modelo social. Porque será injusto si nuestro nivel de vida se hace a costa de imponer monocultivos a otros países destrozando su alternancia en los cultivos que garanticen su subsistencia antes que nada, en mantener repúblicas bananeras dirigidas por funcionarios corruptos al servicio de nuestros intereses, en imponer los transportes y los fletes, en imponer los precios que nosotros queremos y en continuar pagándoles no con dinero sino con nuestros excedentes de producción, les interesesn y convengan a ellos o no. Nuestro modelo social no es uniforme en la UE, hay países con un nivel de vida más alto que otros, por eso se impone y exige la solidaridad entre las regiones.
Pero todos necesitamos vitalmente la mano de obra procedente de otros países tanto como sus materias primas, y ahí no podemos establecer dos medidas: los beneficios de los derechos sociales adquiridos deben afectar a todos los trabajadores y residentes sin distinción.
Por eso hay que permanecer muy alerta ante las crecientes deslocalizaciones de industria a países del tercer mundo en donde pretenden hacerlos trabajar sin respetar los derechos sociales de aquellos trabajadores cuyos productos se van a comercializar a nuestros criterios y beneficios.
Por alejar la explotación del esclavo no por ello somos menos culpables de esa situación injusta.
De eso tienen que tratar en la Cumbre del día 27.

'La realidad es que la participación de la sociedad civil en el debate es algo más amplia y diversa. Incluye,las jornadas celebradas en Erfurt, con la participación de organizaciones sindicales y ONG, como ATTAC, las próximas conferencias en Bruselas de destacados economistas como Jeremy Rifkin, y sindicalistas como John Monks, secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos. Austria, que ocupará la presidencia en el primer semestre de 2006, ya ha anunciado su propósito de profundizar en la discusión.

'En cierta medida, todo este debate se le ha ido un poco de las manos a la presidencia británica. Pronto ha comprendido el elevado riesgo de confrontación que supone el examen de los distintos modelos sociales ante las propias barbas de los jefes de Estado y de Gobierno de Los Veinticinco. Para evitar situaciones embarazosas, Londres ha optado por restringir la duración de la cumbre de dos a un día y reconducir el tema.'
Y esto ni es justo ni es de recibo después de lo que alardeó Tony Blair ante el fracaso de la Constitución propuesta para la UE. Ahora hay que acometer el más importante de los problemas que aquejan a Europa: la justicia social, el empleo, las pensiones, el respeto al medio ambiente aquí y en los países de donde extraemos las materias primas, el despilfarro en gastos de guerra y la indolencia ante la inaplazable sustitución de carburantes alternativos.
Permanezcamos atentos ante este gran debate que nos pueden escamotear a nada que nos descuidemos, y con la 'ayuda' de algunos medios de comunicación poderosos y espúreos.

No olvidemos que Blair puede actuar bajo el síndrome de los malos datos que van apareciendo de la economía británica que les obligarán a reconsiderar sus pretenciosas propuestas iniciales a los demás líderes europeos. Los últimos datos de la OCDE suponen una cura de humildad. Este año la economía británica sólo crecerá el 1,7%, frente al 3% o 3,5% previsto. La productividad de la economía del Reino Unido es inferior a la de EE UU, Francia y Alemania, lo que explica que la renta por habitante de los británicos apenas llegue a la media de la OCDE.

'Ante esta coyuntura, Reino Unido prefiere "una cumbre sin papeles" en la que los líderes "puedan expresarse en libertad", según una fuente diplomática británica. Por otra parte, varios líderes, especialmente los de los países de la ampliación, no se conformarán con una cumbre dedicada sólo a un debate de ideas y plantearán las cuestiones financieras urgentes'.
El tema es muy grave

José Carlos Gª Fajardo

Japón es el gigante despierto de Asia

Ante la impresionante noticia de la privatización de Japan Post, el mayor servicio postal, con 2,5 billones d eactivos y 280.000 empleados, y que ha dado lugar al mayor banco del mundo. (Cfr. al final reproducida esta noticia) me parece del mayor interés leer este artículo del Gobernador de Tokio,Shintaro Ishihara.

José Carlos Gª Fajardo

La pasividad japonesa.

En el acelerado mundo de hoy estamos expuestos a cambios que, durante la Edad Media, podrían haber tardado 200 o 300 años en producirse. El tiempo y el espacio se han contraído, y ahora no ocurre nada de manera aislada. A Japón le está resultando difícil adaptarse a ese nuevo escenario. Se aferra a una Constitución perdidamente idealista e históricamente ilegítima, impuesta por las fuerzas de ocupación de EE UU hace casi sesenta años para impedir su reaparición como potencia militar. El país deja su supervivencia en manos de Washington, se ha olvidado del pensamiento independiente y se ha vuelto débil.

Algunos afirman que Japón puede prosperar como una nación de pacíficos comerciantes. Tal vez era posible cuando EE UU era un guardián solvente. Hoy, cuando se observa su limitada capacidad como superpotencia, esta dependencia es muy peligrosa para el imperio nipón. Resulta irónico que la economía del país –sobre todo, en el sector financiero– corra peligro de hundirse precisamente debido a los estadounidenses, que se suponía que debían avalarnos.

Las tensiones regionales estimulan a Japón a salir de su pasividad inútil. El ‘león dormido’ de Asia no es China, sino Japón

Los japoneses tenían el ánimo y la fibra de los samuráis. ¿Cuándo recuperaremos nuestra virtud nacional, tan bien descrita por la antropóloga estadounidense Ruth Benedict en El crisantemo y la espada? En gran parte, todo dependerá de la evolución del este asiático durante la próxima década, sobre todo en el aspecto militar. Un factor crítico será hacia dónde mire China –con su Ejército en expansión y su obstinado Partido Comunista– y que persiga, o no, sus ambiciones con el mismo tipo de intenciones hegemónicas empleadas en Tíbet. También dependerá de que Pekín, que ha proclamado repetidamente sus derechos sobre territorio nipón, persista o no en sus provocaciones. Me pregunto cómo interpretará Washington su tratado de seguridad con Japón si éste decide enfrentarse a China, quizás incluso en el terreno militar, por la disputa sobre las islas Senkaku, una parte de la prefectura de Okinawa con posibles recursos marinos muy valiosos.

Existen muchas otras incertidumbres. La economía china, recalentada en exceso, está a punto de la bancarrota. ¿Qué forma adoptará la frustración del pueblo chino y cómo estallará? El derrumbe económico del gigante puede desencadenar una desintegración como la soviética que desemboque en la disolución del régimen comunista. Y China no es la única preocupación. Corea del Norte, con un régimen político demencial, está desarrollando una capacidad nuclear y utilizándola como arma de negociación. No olvidemos que se trata de un país terrorista, que ha secuestrado a más de cien ciudadanos japoneses y probablemente matado a la mayoría de ellos. Pyongyang ha advertido que atacaría el territorio nipón con misiles si Tokio decide imponer sanciones económicas, la única palanca con la que cuenta. Dejando al margen la incertidumbre sobre la precisión de los misiles norcoreanos, la cuestión de cómo reaccionarían Japón y EE UU sigue siendo crucial. Estas tensiones e incertidumbres en la región pueden estimular, por fin, al país del sol naciente para que salga de su pasividad inútil y se convierta en una nación fuerte, dispuesta a aceptar sacrificios. Cuando Japón vuelva a mostrar el espíritu que le ayudó a ser el primer Estado no blanco que logró modernizarse, el equilibrio de poder en la región cambiará de forma drástica. El león dormido de Asia no es China, sino Japón. //

Crónica de Gloria Torrijos (tiene varias sobre el tema en El País)




Koizumi (derecha) se felicita con Takenaka (izquierda), ministro de Economía, y Katayama, secretario del Partido Liberal. (AP)
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El Senado del Parlamento japonés aprobó ayer, por 134 votos a favor y 100 en contra, el plan gubernamental para privatizar Japan Post, los servicios postales y la caja de ahorros más grande del mundo, con 2,5 billones de euros en activos y 260.000 empleados. El pasado martes, la Cámara baja aceptó la reforma del gigante financiero. Con este espaldarazo, el primer ministro, Junichiro Koizumi, logra una victoria política.

"Ha sido un milagro en la esfera política. Ahora más que nunca debemos seguir adelante con los cambios", declaró exultante el primer ministro, Junichiro Koizumi, de 63 años, tras la votación. Koizumi vio cumplido el objetivo que persigue desde 1979, cuando era un joven viceministro de Finanzas.

Japan Post, el mayor comprador de bonos del Estado y el mayor propietario de deuda pública, tiene 2,5 billones de euros en activos -principalmente depósitos y seguros- y 25.000 oficinas. Además, sus 260.000 funcionarios la convierten en la mayor empresa de Japón.

Koizumi ha pretendido así adelgazar la inflada burocracia, abrir los sectores económicos en manos estatales a la competencia y con ello a la eficacia, con el fin último de impulsar la economía tras más de una década de estancamiento. La privatización conducirá a una reestructuración de la deuda pública y de la Administración estatal.

Algunos analistas se preguntan si a partir de ahora Koizumi se dedicará con el mismo empeño a reformar otros sectores previstos, como el sistema de la seguridad médica nacional, lastrada por una población de 127 millones de personas que cada vez es más longeva y con un bajo índice de natalidad.

El rechazo del Senado a la privatización de Japan Post el pasado agosto llevó a Koizumi a disolver la Cámara y a convocar elecciones legislativas anticipadas el pasado 11 de septiembre, convertidas en un plebiscito a su programa de cambios, del que salió victorioso con mayoría absoluta. El plan de reformas ha sido apoyado esta semana incluso por aquellos diputados y senadores de su Partido Liberal Democrático (PLD) que hasta ahora eran contrarios a él.

Japan Post nació durante el proceso de modernización en el siglo XIX y su diseminación por todo el archipiélago se aprovechó para ofrecer servicios bancarios. La mayoría de los expertos coinciden en señalar que el éxito de este proceso dependerá de cómo se efectúe la privatización y se usen los fondos.

Japan Post se dividirá en cuatro entidades que se ocuparán de la distribución, los depósitos de ahorro, los seguros y la administración de las oficinas postales. La venta de este coloso a la banca privada se producirá a partir de octubre de 2007, aunque seguirá ofreciendo sus servicios de ahorro y seguros hasta, al menos, 2017

Creación contra Evolución, según Bush

Me parece importante conocer las mimbres que tejen el ¿pensamiento? del presidente Bush y de sus secuaces (los que lo siguen o más bien empujan)pues esos andamiajes informan sus decisiones como venidas del Cielo, y así nos va. Bush ha confesado que dios le habla. Otros, por mucho menos, han ingresado en psiquiátricos o les administran tranquilizantes y les impiden que tomen decisiones que pueden afectar a otras personas. Las decisiones de Bush hunden economìas, imponen modelos económicos, fomentan el acopio de armas (que venden sus amigos), arruinan países, esclavizan y humillan. Se creen los amos del mundo y con patente universal y omnímoda para imponer sus arbitrarias decisiones. A un Príncipe así, los clásicos lo hubieran calificado de déspota y tirano con lo cual se suprimía el deber de obediencia y en cambio se justificaba el derecho de resistencia y aún de muerte del tirano.
Así, mediante el control de la voluntar arbitraria del tirano como fuente de ley, y el sometimiento de todos al imperio de la Ley pudo desarrollarse la democracia y se establecieron regímenes constitucionales y se promulgaron las declaraciones de Derechos Fundamentales que garantizan o procuran la justicia, la libertad y la solidaridad (antes igualdad) para todos.
Me parece interesante el artículo del periodista Tomás Eloy Martínez La Creación, según Bush
La democracia republicana de los Estados Unidos está convirtiéndose poco a poco en una democracia teocrática. O, por lo menos, está convirtiéndose en un tejido de ideas que permite a la religión infiltrarse dentro del cuerpo del Estado, pese a la separación que establecen las leyes.

A diferencia de las grandes revoluciones, la revolución religiosa del presidente George W. Bush -no menos grande, no menos difícil de revertir- no es sangrienta, ni tan siquiera popular. Sólo es fundamentalista, en el sentido de que lo bueno para él es lo mejor para los demás.

Desde comienzos de la década de los noventa se ha ido formando un frente de evangélicos y católicos que asesoran al presidente. Uno de ellos, el padre Richard John Neuhaus, pastor luterano hasta 1988 y sacerdote católico desde 1991, es una figura tan cercana al propio Bush que, según la revista semanal Time, "nadie lo ayuda tanto a articular sus ideas religiosas".

La preocupación central de Neuhaus -quien dirige el semanario ultraconservador First Things (Primeras Cosas)- es cómo enderezar una nación de apóstatas cuya cultura ha sido corrompida durante más de un siglo. La respuesta es simple: hay que gobernarla moralmente aun a contracorriente de sus propios designios. La ciencia debe basarse en la fe y no a la inversa: ésa es la bandera de la nueva revolución.

El combate había empezado antes aún del 11 de septiembre de 2001, mediante los severos recortes del Gobierno a los gastos de investigación en terrenos tan sensibles como el calentamiento global, la emisión o derrame de residuos tóxicos y la contraconcepción.

Ahora, en todas las dependencias oficiales que controlan los medicamentos, la salud y el medio ambiente, se respeta una agenda férrea que se opone al aborto, a los programas de prevención del sida, al uso de preservativos, a cualquier educación sexual que no preconice la abstinencia, a la llamada píldora del día siguiente y a la fertilización asistida.

La educación juega un papel central en esa lucha sin cuartel. Según Jeffrey Hart, profesor emérito en el Colegio Dartmouth y uno de los escritores conservadores más respetados de los Estados Unidos, "el Gobierno de Bush gasta millones en grupos de doctrina que promueven la abstinencia enseñando mentiras flagrantes como que el virus del VIH se contagia a través del sudor y de las lágrimas, y que un feto de 43 días es una persona pensante".

Bush dio un paso gigantesco en favor del fundamentalismo a mediados de agosto -poco antes del huracán Katrina y la catástrofe anunciada de Luisiana-, cuando explicó en Tejas, durante una mesa redonda con periodistas, que era partidario de enseñar en las escuelas las teorías de la evolución de Darwin y la llamada teoría de "la intervención inteligente" de manera indistinta. "Expongamos a los niños a las diversas corrientes de pensamiento", fue su dictamen.

Hace cinco años, Bush era lo que se conocía como un "creacionista" -igual que Ronald Reagan-, es decir, alguien para quien Adán fue formado con barro e impregnado de vida por el aliento divino, según enseña el capítulo segundo del Génesis.

Las ideas del presidente no son extrañas en un país fundado por puritanos y donde las lecturas de la Biblia son una tradición familiar de muchos siglos.

Nadie lleva la cuenta de cuántos creacionistas hay en América Latina, cuya población es abrumadoramente católica, pero en los Estados Unidos se sabe que son más de un tercio de la población, casi tantos como los que aceptan la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies. Para Bush, las enseñanzas de la Biblia debían ser tomadas de manera literal. Neuhaus lo hizo cambiar de opinión hace pocos meses.

A comienzos de julio, el arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, expuso al fin los principios de la llamada intervención inteligente que Bush abrazaría con tanto entusiasmo. No es una refutación de Darwin, sino una corrección religiosa de sus teorías.

En la evolución de las especies -sostiene Schönborn- hay brechas, vacíos que sólo la mano de Dios podría explicar. De otro modo, dice, no se entiende el abismo abierto entre la simplicidad de los microorganismos y la complejidad del ojo humano, por ejemplo. La evolución existe, pero el Señor la guía.

Neuhaus transmitió esos conceptos al presidente en una versión sencilla, a su alcance, e hizo de él un rápido converso. Un "born-again Christian", un cristiano que acaba de recibir la Luz, como Bush, es una esponja sensible a esas revelaciones.

A través de Karl Rove, su mano derecha, el presidente está trazando una alianza de hierro con los grupos más conservadores de la Iglesia católica. Rove se había acercado a Juan Pablo II a través del Opus Dei, de los Legionarios de Cristo y de Comunión y Liberación. Junto a todos ellos, ha celebrado ahora la consigna según la cual Benedicto XVI prefiere una Iglesia con menos feligreses, pero todos ellos incondicionales y absolutamente fieles a la doctrina.

Así es también la revolución que Bush predica, tanto en contra del terrorismo como en favor de la moral conservadora: que sean pocos, pero dispuestos a todo.

Los Estados Unidos fueron creados en 1776 como una nación de iguales en la que el Estado era independiente de las confesiones religiosas.

La mayoría de los norteamericanos es creyente, pero Dios no es el mismo dios para los millones de musulmanes, católicos, judíos, hindúes, sintoístas, mormones y las centenares de sectas cristianas que prosperaron en los últimos dos siglos.

La tolerancia con los que no piensan igual fue uno de los factores de la grandeza de este país. Bush ha puesto muchos cerrojos a esas libertades, y la atmósfera, aun en ciudades como Nueva York, ha empezado a tornarse cada vez más irrespirable. Da miedo.

Rajoy resulta patético

Es imposible que un Gobierno, por fuerte que fuese, fuera capaz de engañar a 20 jefes de Estado y de Gobierno de Latinoamérica que estudiaron, consensuaron y firmaron una Declaración oficial sobre el bloqueo de EEUU a Cuba. No son tontos y tienen que sentirse molestos o muy decepcionados por el estrabismo de los líderes del Partido Popular. ¿Hasta cuándo dejarán de ser marionetas en manos del resentido y amargado expresidente Aznar que rumia sus rencores ante empresarios de América desanimándolos con sus infundios alarmistas a invertir en nuestro país? Todo esto mientras su yerno se enriquece de manera escandalosa y con evidente abuso de confianza y de poder, pero esta es otra.
No señor Rajoy, un Gobierno no puede hacerlo todo mal y siempre con mala intención, con nocturnidad y alevosía, ignorancia y engaño. Ni se le puede cargar con todas las culpas en una política de inmigración que afecta a toda Europa, como expuse en otro lugar de este blog, ni en las relaciones con ETA, ni con el gobierno vasco ni con el catalán, ni con la gestión de los incendios de los bosques, ni con la política de trasvases en tiempos de sequía, ni con la remodelación de la Puerta del Sol o del Manzanares, ni con el tratamiento de las uniones homosexuales, ni con la política exterior en los temas de Turquía, de Palestina, Iraq, Afganistán o Israel. Causan ustedes vergüenza ajena, y pierden credibilidad salvo quizás en los oyentes enajenados de la Emisora de la Inquisiciòn, como acertadamente la califica Manuel Rivas.
Dentro de unos días y precedidos por el infame Lamela, abogado pero Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid harán una miserable campaña de forma que el gobierno socialista también sea responsable de los efectos de la gripe aviar: si se desarrolla porque se desarrolla y si no llega hasta nuestras ciudades será porque la oraciones de los tertulianos y accionistas de esa emisora lo han conseguido del cielo. Sería chusco sino afectara a la convivencia de los ciudadanos: se comienza por descalificar, luego por calumniar, después por menospreciar, después por sembrar auténtica alarma social, convocan a los clérigos ( ¿o es al revés?) para lanzarse a las calles y terminarán por enroscarse en la bandera roja y gualda para urgir a los militares a que saquen los cañones a la calle... para la salvación de la Patria.
Es una deformación mental, una manera de ser enfermiza, un odio visceral que les dio beneficios, al parecer,lo único que buscan.
En TVE 1ª cadena, hay una serie a las 16,00 //Amor en tiempos revueltos// impresionante. Los espectadores pueden dar saltos en el sillón asombrados pero, créanme, la realidad fue peor, más cruel, más siniestra y más torva. Lo que ocurre es que aparece condensada en capítulos de 20'. Todavía vivimos algunos millones de españoles y de extranjeros que conocimos esa realidad que algunos añoran desde el Partido Popular a fuertes lobbies financieros y empresariales, desde los clérigos y obispos más retrógrados y casposos, unas cuadrillas de guerreros de la noche que serían capaces de destrozarlotodo para controlarlo todo de nuevo.
Por eso, no podemos callar.

José Carlos Gª Fajardo

(De El País:Rajoy acusa al Ejecutivo de servilismo con el régimen cubano
// presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, reprochó ayer en Palma al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero una actitud de servilismo hacia Cuba en la 15ª Cumbre Iberoamericana. Al tiempo, acusó al Ejecutivo español de haber efectuado "un acto indigno" con la disidencia cubana al marginarla de la Fiesta Nacional en la Embajada de La Habana, "a diferencia del Gobierno alemán, entonces como ahora presidido por el socialdemócrata Gerhard Schröder".

Rajoy afirmó que el Gobierno socialista ha hecho "todo lo posible para contentar" a Fidel Castro, por considerarlo el participante "más importante". En Salamanca "había que intentar que viniera Fidel Castro y la gran noticia de la cumbre es que, por primera vez, la terminología cubana va a recogerse en la propuesta que hace España para que sea aprobada por el resto de los países".

Se refería Rajoy al borrador final de la cumbre, que, a la hora de condenar el embargo estadounidense contra Cuba, lo llama por primera vez "bloqueo", término usado por La Habana.

"Lo sucedido en Salamanca no es positivo ni para la imagen de España como país democrático y libre ni para el pueblo cubano", dice la médica y ex embajadora Marta Frayde. "Hay una contradicción entre lo que hace el Gobierno español y lo que luego nos dice cuando convoca a los disidentes".

Nuestras fronteras son las de la U E

¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano' ¿Tiene Italia que afrontar por todos los medios las avalanchas de inmigrantes africanos que pretenden desembarfar en Sicilia y en Lampedusa, así como los que vienen por el Mar Adriático?
¿No podrían España e Italia, meter en autobuses a todos los inmigrantes, conforme van llegando, y trasladarlos hasta las verdes campiñas de Francia, Alemania o Béelgica? ¿Acaso por los tratados de Shencken no hemos tenido que cambiar nuestra legislación con respecto a los latinoamericanos a pesar de nuestras relaciones seculares?
Si somos frontera de los países que conforman la UE a sus instituciones correseponde abordar el problema en su integridad?

El País escribe: /La UE ha aceptado al fin la propuesta hispano-marroquí de una conferencia Europa-África para estudiar el problema migratorio desde una perspectiva de conjunto, que pasa necesariamente por el desarrollo de los países subsaharianos. Se anuncia un plan de ayuda al desarrollo de África más ambicioso que los precedentes, que incluye un control más eficaz del destino de los fondos para potenciar infraestructuras que favorezcan la rentabilidad de los cultivos y manufacturas producidas en el continente y las inversiones exteriores, y de condicionar las ayudas a los avances en la democratización y lucha contra la corrupción. Pero ninguna medida sería tan eficaz como suprimir las barreras a la exportación de productos africanos a Europa, condicionada por las subvenciones a la agricultura. Con el 15% de la población mundial, el comercio de África supone apenas el 2%. Europa debe dar el primer paso para corregir este desequilibrio si quiere modular la marea de desesperados que vienen de ese continente./
Más aún: una conferenci0a internacional que arranque del reconocimiento de nuestra necesidad en Europa de la mano de obra de los inmigrantes; establecer cuantos necesitamos y con qué características; ponernos de acuerdo con las autoridades de sus países de origen para financiar una formación previa, el viaje con garantías, e alojamiento y la protección sanitaria y de la SS. Se acabarían las mafias. Se impedirìa que asaltasen las fronteras personas incontroladas, fuera de los casos de petición de asilo, que va por otra via.
¿Por qué Marruecos va a tenr que pechar con la repatriación hacia sus países de origen de todos los subsaharianos que se han colocado en su territorio? Si estos noe stán dispuesto a acogerlos habrá que colocarlos al otro lado de esas fronteras por mucho que se empeñe MSF y otras ONG voluntariosas. En este como en tantos casos no puede regir la ley de la selva y la anarquía como sistema.
Los inmigrantes quieren venir a nuestros países por el progreso, la calidad de vida, la formación, la asistecnia sanitaria y el futuro para sus hijos. Si se rompe la baraja mos quedaremos todos sin nada. No es justo ni de recibo. Por el bien de todos es preciso organizarse.
/¿Qué deben hacer los países hacia cuyas fronteras ha expulsado Marruecos a los que intentaban pasar? ¿Deberán a su vez expulsarlos más al sur? Es lógico que Marruecos pida que lo que se le exige -acuerdos de readmisión- sea también exigido a los otros países de tránsito. En cualquier caso, se trata de países que carecen de medios para hacerse cargo de un problema con tantas aristas. Y del lado europeo, es evidente que el problema no sólo concierne a España.//
No podemos caer en un sentimentalismo estéril ni en infantilismos inicuos. No vale el que ¡que pasen todos!Algunos periodistas actúan como agitadores sin perspectiva ni responsabilidad alguna.
A quienes es preciso apretar y urgir y exigir que tomen medidas es a las autoridades de la Unión Europea y a las de sus paises miembros si fuera menester.
No puede caer toda la enorme carga de actuar como gendarmes de ...Europa sobre Marruecos, Argelia, Libia u otros países de tránsito.
A grandes males, grandes remedios. Y que lo sepan los candidatos a emigrar en esos países.
Bruselas ha informado de que hay unos 30.000 subsaharianos en Argelia y Marruecos esperando la ocasión para pasar a Europa vía España, y esa creciente oleada no puede detenerse con alambradas y patrullas militares.
Pero ni la UE ni España pueden pretender que los países del Magreb actúen como sus
gendarmes del sur a cambio de ayudas económicas.
Quizás sean necesarias menos Cumbres de oropel y más coger el toro de la realidad inminente por los cuernos. Imagínense uan situación de desconcierto de migraciones salvajes ante la amenaza de una pandemia de gripe aviar.

José Carlos Gª Fajardo

La Amazonia en peligro, la humanidad amenazada

Cuando algo está bien contado y documentado sobran las especulaciones. Es lo que hace el gran periodista Juan Arias sobre Las plagas de la Amazonia
Impresionante documento que invito a leer y a interiorizar. Trata de nuestro pleroma y el de nuestros hijos. La Amazonía no nos es extraña.
José Carlos

La mayor reserva acuífera y biológica delLas plagas de la Amazonia mundo es devorada cada año a un ritmo creciente ante la impotencia del Gobierno

En 2004 se desforestó en la Amazonia un territorio del tamaño de Bélgica. Si es cierto que el futuro de las guerras se librará en la búsqueda del agua potable, América Latina y, concretamente Brasil, serán países sobre los que se posarán con codicia los ojos de la sed del planeta. Los números son elocuentes: este país posee el 20% del agua potable del mundo, lo que le coloca en la mayor descarga de agua dulce existente con sus 197.500 metros cúbicos por segundo. Esa agua es 40 veces mayor que la de todos los ríos de EE UU y 47 veces superior a los de Canadá, países ricos que aún no han entrado en la crisis del agua.

Es tal la importancia no sólo de la riqueza de agua de Brasil sino de toda su biodiversidad, la mayor del planeta, que ante el miedo que dicha riqueza, pura y cruda realidad política, pueda seguir deteriorándose, se habla continuamente, ante la ira de los ciudadanos y de los políticos, de "internacionalización" de la Amazonia, considerada la gran reserva de oxígeno del planeta. El problema es si dicha internacionalización es fruto de un interés real por preservar uno de los grandes santuarios ambientales del mundo ante la incuria o la impotencia de sus gobernantes, o si no es más bien una excusa para apoderarse del gran tesoro del futuro.

Esta semana la revista Veja, el semanario informativo de mayor prestigio del país, ha dedicado 15 páginas para lanzar una alerta sobre lo que llama "las siete plagas de la Amazonia". Un dato es significativo y escalofriante: "En 2004 se desforestó en la Amazonia un territorio como Bélgica. Sólo en los últimos 15 años fueron devastadas 28,8 millones de hectáreas, la mitad de todo lo que fue destruido desde el año 1500, fecha del descubrimiento de Brasil", escribe el semanal.

Y si la selva amazónica ha sido saqueada, no lo ha sido menos la Mata Atlántica de la que queda sólo un 5% de su territorio original, con una biodiversidad proporcionalmente superior a la de la Amazonia... Lo más grave es que según un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), no sólo en Brasil, sino en todo el área de los países latinoamericanos "no existe ningún indicador que señale que la situación haya mejorado. Claramente vamos hacia atrás". Y añade el informe: "La biodiversidad es un tema que preocupa porque es uno de los grandes acervos, uno de los grandes recursos de América Latina".

Entre las siete plagas que Veja pone de manifiesto en el drama de la Amazonia, destacan los incendios (hay momentos en que sólo en Mato Grosso se han podido observar 15.000 fuegos simultáneamente) que causan una pérdida de 121 millones de dólares (100 millones de euros) al año. Y considerada la emisión de carbono, los daños alcanzan 5.000 millones de dólares. A eso hay que añadir la plaga de las madereras. Existen más de 3.000 empresas cortando árboles bajo la connivencia incluso del Ibama, el Instituto del Medio Ambiente, responsable de la defensa de la Amazonia. Sólo en junio pasado fueron detenidos, acusados de corrupción, 47 funcionarios de dicha institución. Y después, la impunidad. De los 539 millones de reales (unos 180 millones de euros) de multas aplicadas en 2004 sólo fueron cobradas 63 millones.

El problema no sólo es económico, no es sólo el saqueo de la madera preciosa de la Amazonia donde funcionan ilegalmente 8.478 camiones y 5.006 tractores que trabajan para las 3.000 serrerías de la región, y que por cada árbol arrancado destrozan otros 40 en la operación. Esa desforestación puede llevar a que el ciclo de las lluvias en la Amazonia podrá entrar en colapso si la selva pierde el 30% de su capacidad vegetal. Y ya ha sido destruido un 17%. En ese caso el fin de la foresta sería irreversible. Todo ello llevaría a una disminución drástica del vapor de agua generado por la foresta y por tanto de las lluvias, lo que elevaría peligrosamente la temperatura ambiental con consecuencias no sólo para Brasil y para América Latina, sino para todo el mundo.

Un país como Brasil, que cuenta con la legislación más moderna y más severa del mundo sobre la defensa del medio ambiente, permite que, según datos oficiales del Ministerio de Medio Ambiente, en la Amazonia existan 18 millones de selva compradas ilegalmenteLa Amazo, un mecanismo perverso que el ex obispo catalán Pedro Casaldaliga, lleva denunciando, con peligro de su propia vida, desde hace más de 20 años.

En estos tiempos de borreguismo. ¡insumisión!

Félix de Azúa en un artículo excelente Incomodidad del insumiso ofrece criterios de gran valor para afirmarnos en el derecho a ser nosotros mismos, caiga quien caiga y cueste lo que cueste. A propósito de George Orwell y su ejemplar actitud en tiempos de una crisis similar, en una Europa decadente, permitidme que subraye algunas afirmaciones de antología, porque en alzarnos o doblegarnos quizás nos vaya la vida, la esperanza, la libertad y la dignidad:
José Carlos Gª Fajardo

//Ciertamente, de haber vivido en tiempos más amables habría sido un escritor de cierto mérito, pero, como simiente en la tierra, su conciencia fue a caer en la rastrojera de Hitler, de Stalin, de la guerra civil española, de los trotskistas ingleses, y dadas las leyes del crecimiento orgánico, el desarrollo de aquel brote ya no pudo tener la airosa ligereza de un gladiolo sino la fortaleza indestructible de una pita. Él representa el linaje intelectual en una época dominada por la bastardía. No pudieron con él ni los despiadados aristócratas británicos, ni la necia burguesía, ni los resentidos comunistas, no los nazis vesánicos, a George Orwell le mató un microbio, el enemigo más poderoso de los humanos, un bacilo.
Sin embargo, trataron de machacarle todos los enemigos de aquellas cualidades que Orwell admiraba y practicaba: el coraje para defender la libertad individual, el rigor intelectual capaz de sostener un razonamiento con solidez, la honradez que busca remedio para la vida a todas luces injusta de millones de personas sometidas a la arrogancia de los poderosos. Fue, desde luego, un gran tipo pero lo habría sido sin la ayuda del horror. Su talento consistió en aprovechar la inercia masiva del terror para combatirlo. Así, por ejemplo, como testigo de los asesinatos cometidos por los comunistas en Cataluña durante la guerra civil, no podía callar, a pesar de que se sabía que su testimonio iba a levantar una nube de calumnias en su contra y que se quedaría solo. Pero empinado en la destructora ola del totalitarismo, cabalgando sobre ella, tomó una altura superior a la de sus sepultados contemporáneos.
En aquella Europa estúpida y canalla, Orwell, Camus, quizás también Koestler, son las escasas figuras que se mantuvieron tenazmente aferradas a una honestidad intelectual peligrosa en el océano de oportunistas y aprovechados a los que los propios comunistas llamaban “tontos útiles”, gente de buenos sentimientos, almas bellas que tragaron cuantas mentiras les dictó el poder de derechas y de izquierdas, y cuyos oídos permanecieron taponados hasta que se les dio la orden de abrirlos durante un rato. Luego los volvieron a cerrar hasta nueva orden.
La supervivencia de los testigos incómodos de aquella época ruin demuestra su valor de clásicos, modelos para quienes osamos vanidosamente hablar en público. Todavía hoy es aconsejable vanidosamente hablar en público. Todavía hoy es aconsejable leer a Orwell, a Camus, a Koestler, a pesar de que ya no existe la URSS, Argelia querría ser francesa, y la eutanasia lleva camino de legalizarse, no por los principios éticos que defendía Koestler, sino para rebajar la factura. En cambio, no hay quien lea una línea de los que escribieron sus exitosos enemigos. La mentira y sobre todo la mentira ideológica, es decir, la que afirma expresar principios morales pero esconde intereses dinerarios, engaña sólo unos años, mientras haya gente que se enriquece y desea fervientemente ser engañada. En cuanto muda de lugar el centro de reparto, como ahora con el nacionalismo, los héroes morales cambian de principios de la noche a la mañana y se les ve correr pasillo arriba, pasillo abajo con una escudilla en la mano. Antes defendían al proletariado internacional. Ahora a la oligarquía local.
El principio al que jamás renunció Orwell es muy simple y me van a permitir que lo cite en su lengua orginal: “If liberty means anything at all it means the right to tell people what they do not want to hear” (“The Freedom of the Press”). Es decir, si liberty significa algo, ha de ser el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír. He dejado un palabra en inglés porque implica un matiz que el español, poco ocupado en finuras, no puede dar. Vean que Orwell utiliza la palabra liberty y no freedom, la cual si aparece en el título del artículo donde tomo la cita. Por liberty hay que entender la libertad para vivir a tu albedrío, sin restricciones gubernamentales y autoritarias, faculty or power to do as one likes, dice el diccionario Oxford. Es por tanto una actividad personal. En cambio, freedom es el derecho de decir o hacer lo que uno quiere según las reglas de la convivencia. Como es lógico, por ser un derecho, el segundo concepto se regula mediante ley. Así que la lucha por la libertad de expresión pertenece a la freedom pero la liberty es una cosa de cada cual, algo que uno usa o deja pudrir. Por eso decimos en español, “me tomo la libertad de decirle a usted lo que no quiere oír”. La libertad personal hay que tomarla, empuñarla por uno mismo, sin ayudas legales. En España hay millones de defensores del derecho a la libertad de expresión, pero casi nulas defensas de la libertad personal, de la responsabilidad individual.
Lo que a Orwell le parecía liberador era enfrentarse a aquello que el gobierno, la autoridad y la gente (la opinión pública) quiere imponernos, sea por negocio, comodidad, pereza mental, conservadurismo, inercia, maldad o alucinación. Ahora bien, para poder dicer algo que contradiga o corrija la presente opinión, es preciso que los presentes escuchen. Para disentir es necesario estar entre la gente de uno, los afines, los camaradas, porque disentir de los adversarios en territorio adverso es una obviedad y no sirve de nada.
En resumen, para Orwell la palabra libertad es sinónimo de insumisión. La libertad personal es molesta, es antipática, nos incomoda y por eso todo el mundo trata de aplastarla...

Tan extrema insumisión le mantuvo al margen de la sociedad fáctica, la cual, en cambio, recibía con alborozo a comunistas y nazis en las fiestas de canapé y chistera, mientras Chamberlain iba regalando poblaciones a Hitler. Fue machacado tanto por la crítica oficial conservadora como por la de la izquierda remunerada. Es mentira que su Homenaje a Cataluña (1938) tuviera la menor repercusión fuera del círculo de los que deseaban quemarlo en una pira. El libro fue bombardeado por todos los opinadores conocidos y populares, fueran de derechas o de izquierdas, y no se reimprimió hasta 1951. En ese libro Orwell había dicho lo que nadie quería oír, algo que destruía el romanticismo de una guerra sureña, de milicianas ojizarcas con aroma de ajo y jazmín, como las del trivial Ken Loach. Como es lógico, los empleados del Partido Comunista Británico escribieron en toda la prensa progresista que Orwell estaba al servicio de Franco. Esos mismos héroes populares habían aceptado sin mover un músculo el pacto de Stalin con Hitler. E incluso lo explicaron a las pobres masas desorientadas.

Su fama y reconocimiento sólo llegaron con la publicación de Animal Farm (1945) y sobre todo de la impresionante 1984 (1949). Comenzaban la Guerra Fría y el Equilibrio del Terror, y a los británicos se les permitió abrir un momento los oídos para recibir un par de informaciones sobre Stalin, aunque sobre Hitler y el holocausto no se informaría seriamente hasta los años sesenta. De inmediato todos reconocieron con grandes cabezadas que el único que había mantenido una postura honesta e inteligente era Orwell. Lo descubrían un poco tarde. Orwell murió al año siguiente. Aunque no para sus lectores.

Romperán la baraja

“Dios me dijo: lucha contra esos terroristas de Afganistán. Y lo hice. Y me dijo: derroca a esos tiranos de Irak. Y lo hice. Y me dijo: da un Estado a los palestinos y seguridad a los israelíes. Trae la paz para Oriente Próximo. Y lo haré”. Esas encendidas palabras corresponden a George Bush. Si creemos a Nabil Shaath, ex ministro palestino de Exteriores, según el cual y durante las conversaciones de Sharm el Seij de 2003, el presidente de EEUU afirmó en público que cumplía una misión directamente ordenada por Dios cuando lanzó la guerra contra Irak.

En vano dicen ahora desde la Casa Blanca que Bush no hizo esas declaraciones. No fueron declaraciones, fue algo peor, una confidencia a Nabil Shaath que en su contexto ratificó con palabras parecidas al líder palestino Abu Mazen quien afirma que Bush le dijo en junio de 2003 que tenía una “obligación moral y religiosa” con los palestinos y que por eso les iba a dar un Estado.

¿En qué manos estamos?
Leyendo las cosas y las condenas y la postura marciano de los Cardenales colombianos Castrillón y López Trujillo en el sínodo de Roma... uno se asombra de que todavía sigamos vivos. Y la tierra reventando por los efectos de la mala administración de las riquezas del planeta. No es qu ehay amás tifones o terremotos que antes, es que las gentes se arraciman para vivir colgados sobre el abismo.
Estos días me encuentro un poco enfermo... y tengo más tiempo para sentirme golpeado y destrozado por esos inmigranets que abandonan en los desiertos, por esas personas arrastradas por las aguas, por ese loco vicepredidente Cheney que amenazó al hombre hoy galardonado con el Nobel de la Paz "si no encontraba pruebas suficientes para invadir Iraq... pues prescendirían de ellas ya que la decisión está tomada"
Mientras el mundo esté en manos de este enajenado y alienado Bush que dice "que no consulta con su padre de la tierra pues tengo otro Padre en lugar más alto con el que consulto todo".
Es espantoso, pero si él está loco y es una marioneta en manos de un grupo de sicarios al servicio de grandes intereses...¿cómo no lo ven Blair,Aznar y otros por el estilo?
¿Quién sostiene que el peligro mayor para la humanidad lo constituye el terrorismo?
Es el terrorismo de los grandes grupos financieros y de poder, de las multinacionales farmacéuticas, de las armas y de la ceguera suicida los que piden a gritos una nueva invasión de los bárbaros. NO dirán después que no han avisado cargados de paciencia. Pues si después de tantos avisos continúan sin admitirlos en el juego no deberá extrañarnos que rompan la baraja... ¡y "que salga le sol por Antquera!"
José Carlos Gª Fajardo

Las desgracias de los pobres no interesan

En línea con lo que venimos denunciandode que las desgracias que padecen los pobres no interesan a los Informativos de Radio y de Televisión, y los mismos diarios pasan por encima porque necesitan espacio para los insultos de los políticos, las descalificaciones de los empresarios por el reparto del agua (pero mantiene más campos de golf que en otros países de Europa) y la miseria de la llamada prensa rosa...conmueve leer las declaraciones del gran periodista y mejor persona Jacobo Quintanilla. Sé cóm se siente.ç
Un abrazo, Jacobo, y no decaigas. Tú sigue, sigamos
José Carlos Gª Fajardo









El huracán Stan ha dejado más de 160 muertos a su paso por Centroamérica.
Ayuda en Acción ha intentado llevar la emergencia a los medios

«Con 100 muertos en Centroamérica sabíamos que ibamos a tener poca atención»
Por Óscar Gutiérrez

"En un diario de tirada nacional se le ha llegado a dar la misma cobertura a la muerte de 20 ancianos en un lago de recreo en el Estado de Nueva York que a los más de 160 muertos que han dejado las inundaciones en Centroamérica". Jacobo Quintanilla es periodista, experto en información internacional y miembro del equipo de prensa de la ONG Ayuda en Acción (AeA). Desde que el pasado sábado, la erupción del volcán Ilamatepec (El Salvador) coincidiese con el paso del huracán Stan por Centroamérica, AeA ha trabajado desde el terreno, en coordinación con las contrapartes locales, pero también desde su sede en Madrid en contacto con los medios de comunicación españoles. Su objetivo: "una vez que hemos recibido la información necesaria desde el terreno se la hacemos llega a los medios españoles para que la difundan".

Y lo hace, el equipo de comunicación de AeA, con la elaboración de notas de prensa y dossieres que difunden a los medios y que comunican vía telefónica. Este jueves, sin embargo, AeA había recibido las llamadas tan sólo de Onda Madrid y una radio local de Toledo. El huracán Stan no interesa.

"Nuestra sorpresa - explica Quintanilla - es que la erupción de un volcán después de 101años sin actividad, junto a las lluvias torrenciales del Stan, y que ha arrasado comunidades y provocado cientos de refugiados no ha tenido la atención de los medios". Sólo cuando las lluvias torrenciales han llegado hasta México es cuando la prensa en España ha comenzado a hacerse eco del paso del Stan por Centroamérica. ¿Por qué? "Porque los corresponsables de esa región - argumenta este periodista desde Madrid - cubran la información desde México".

Según los datos de AeA (en el momento de realizar este artículo) el huracán Stan había dejado a su paso 50 muertos en El Salvador, 50 en Guatemala y 17 entre México, Nicaragua y Honduras. Las últimas informaciones hablan de más de 160 muertes.

A pesar del trabajo dejado desde el pasado sábado por el eqiupo de prensa de AeA y, como reconoce Quintanilla, "teniendo en cuenta que sólo habían muerto 100 personas en Centroamérica, sabíamos que no ibamos a tener mucha atención".

¿Qué mueve a los voluntarios sociales?

Cuando me preguntan cómo nació Solidarios para el Desarrollo respondo: “¡Como una respuesta ante la desigualdad injusta!”. Luego, voy contando los hechos concretos que nos fueron interpelando y a los que acudimos como la sangre acude a los bordes de una herida. Después de 20 años, la gente no se imagina que todo haya sido tan sencillo y natural, no fácil ni mucho menos. Hoy me pregunto si hubiera podido no ser así. No tengo respuesta. Una vez, se llevaron a la cárcel a un alumno mío de la facultad y me telefoneó para pedirme que no le fallara. Así nacieron las que luego serían las Aulas de Cultura en los Centros Penitenciarios. Otro día vi a un alumno en silla de ruedas esperando a que alguien le ayudase a superar una barrera, y nació el Programa de Ayuda a Estudiantes Discapacitados. En un viaje a países latinoamericanos para dar conferencias, comprobé que muchas personas sabían leer pero no tenían libros, así surgió el Libro Solidario que ya ha enviado más de medio millón de libros seleccionados a las Escuelas Normales de 20 países en bibliotecas de 5.000 volúmenes. En Cuba, hace casi 15 años, comprobé la buena preparación del personal médico y sanitario, pero que carecían de medicamentos a causa del embargo. Desde El Puente Solidario, durante 15 años, enviamos por avión más de 62 toneladas de medicamentos seleccionados y de gran calidad, en paquetes de menos de cien kilos, no sólo a Cuba sino a más de treinta países en América y en África. Lo mismo podría contar de cómo nació, hace casi dos décadas, nuestro servicio de voluntariado con los enfermos del Sida, casi parece increíble recordarlo. Y el voluntariado con las personas mayores que viven solas, y el programa de Vivienda Compartida que ha merecido un reconocimiento europeo, y el voluntariado con inmigrantes en necesidad y, uno de lo más antiguos, nuestra presencia en los hospitales para acompañar a enfermos crónicos que no reciben visitas, a los niños con enfermedades graves. ¿Qué sé yo? Durante años hemos estado bañando, vistiendo, arreglando y dando de comer a discapacitados profundos los sábados y domingos, desde las 7 de la mañana hasta las 12, hasta que se formó un buen equipo que aseguró el relevo. Todavía siguen en ese servicio algunos de los primeros de la ONG. ¡Han sido tantas las experiencias de asistencia como voluntarios sociales en veinte países de América y de África durante los veranos, que no podría ni evocarlas! Hasta que, un día, comprendimos que ese servicio lo podrían hacer mejor los naturales de esos países mientras nosotros nos concentrábamos en Proyectos de Cooperación al Desarrollo, porque comprendí que algunos “voluntarios” corrían el peligro de equivocarse y pretendían hacer “turismo solidario”. Nunca más pasó a esos países nadie que no hubiera acreditado su experiencia como voluntario social aquí en España pues “nadie puede ir a hacer allí lo que no sabe o no quiere hacer aquí”. En una palabra, nunca nos sentimos enviados por nadie sino que acudíamos a la llamada de alguien que nos parecía responsable, y una vez calculadas nuestras posibilidades reales.
Cuando un servicio social nos pareció que crecía desmesuradamente o que corría peligro de invadir áreas que correspondían a la Administración o a los profesionales, no tuvimos el menor reparo en suspenderlo o transferirlo a otras organizaciones mejor preparados. De hecho, y sin pretenderlo, Solidarios continúa siendo una de las ONG de acción social que más voluntarios envía a otras organizaciones que nos parecen serias para ayudarles en programas concretos. Nunca hemos hecho proselitismo alguno, no cabría en nuestras cabezas. Siempre hemos actuado desde la experiencia de que “lo que no se comparte, se pierde”. Así ha sido durante estos 20 años al servicio de los más pobres, de los más humildes y vulnerables, de los marginados y de los excluidos. Nunca se me hubiera ocurrido fundar con nadie algo de semejante envergadura, debido a mis responsabilidades académicas y a mi circunstancia familiar como padre de seis hijos. Las cosas fueron saliendo así, acudiendo a dónde nos llamaban o en dónde creíamos que podríamos ser útiles. No siempre fue fácil, pero nadie nos había garantizado que iba a serlo.
En mi libro “Encenderé un fuego para ti. Viaje al corazón de los pueblos de África”, durante mi año sabático en 20 países subsaharianos, algunas personas, sobre todo religiosas, no podían comprender que a los voluntarios no les moviese un sentimiento religioso “porque nosotros los misioneros, lo hacemos por Jesús y por el mandato que nos dio”, como se recoge en el capítulo de Ghana. Aquella conversación, casi del método Ollendorff, concluyó con la afirmación de aquella misionera: “¡Es que sus voluntarios son cristianos sin saberlo!”. Se imaginan cómo tuve que improvisar para recomendarle que jugase a la lotería porque, con ese sistema de números marcados, seguro que ganaría siempre.
Han pasado los años y han llegado unos y se han marchado otros, se han renovado los responsables y ahora trabajamos para que la organización pueda ser autónoma y coherente con sus señas de identidad. De no ser así, mejor es que desaparezca y orienten a sus voluntarios a trabajar en otras organizaciones humanitarias que las hay muy buenas y muy necesarias. Lo que no puede suceder es que nos enrosquemos en nosotros mismos y que nadie, yo el primero, se considere indispensable.
Pero todavía continúan preguntándome qué es lo que mueve a los voluntarios sociales que, con una responsabilidad y entrega, con una fidelidad y gracia, sirven a los más pobres sin esperar nada a cambio, por el placer de compartir. No me refiero a aquellos, muy capaces y responsables, que desde hace siglos militan en las filas de organizaciones religiosas o en formaciones políticas progresistas y que han sido ejemplo constante de caridad o de altruismo, de filantropía y de servicio a los demás. Yo hablo ahora de la gente corriente, de esos centenares de miles en España, y de millones en el mundo industrializado, que han asumido un compromiso social en una organización de la sociedad civil, seria y responsable. De esas personas que han sentido la interpelación del otro, la provocación de quienes parecen invisibles para el resto de la sociedad pero que a ellos los han conmovido para asumir ese compromiso social con la formación adecuada. Esto no es una cuestión de boy scouts, con todo el respeto que nos merecen, ni una aventura de unos días. En las diversas ediciones del Manual del voluntario llevo años perfilando y afinando cada vez más las exigencias y las señas de identidad de este servicio social libremente asumido. ¿Peligros? Muchos. Sobre todo del lado de quienes pensaban que tenían el monopolio de las aradas en los campos de labor, o de las empresas e instituciones que, de repente, han descubierto lo bien que podría convenirles a su imagen de empresa poner una ONG en sus proyectos. Pero cada vez se va descubriendo más su juego y las auténticas ONG no se prestan a estos chalaneos.
¿Cuál es mi experiencia personal como ciudadano laico y no perteneciente a ninguna confesión religiosa ni a ningún partido político? Pues esto que he ido descubriendo en millares de jóvenes y de no tan jóvenes en estas últimas décadas. Casi no sabemos la respuesta pero sí conocemos la repregunta “¿Cómo no hacerlo?” “¿Cómo permanecer impasibles ante tanta injusticia, ante tanta ceguera suicida, ante tanta insolidaridad y desigualdades culpables?”
Me han ayudado a comprender esta actitud las palabras del
Dalai Lama cuando dice que nos aseguremos de hacer que nuestra vida esté tan cargada de sentido como sea posible, preocupándonos por ser felices. Pero la felicidad es indisociable de la paz como fruto de la justicia social. Una pretendida felicidad ignorando nuestra responsabilidad con los demás, es una quimera; ni siquiera una utopía y mucho menos un sueño, porque entra en el mundo de las fantasías, y estas tienen muy mal despertar. Peor aún, a veces, no es posible regresar y se queda uno en la enajenación que se va tornando en amargura hasta perderse en el auto reproche que puede conducir a la peor de las exclusiones sociales, la que nos infligimos a nosotros mismos.
En ese caso, dejamos de sabernos seres para los demás, que es el colmo de la maduración de la persona cuya única razón de vida es ser ella misma, alcanzar la plenitud que no pueden dar ni el tener ni el poder ni el triunfo ni la gloria, efímeros por naturaleza. Tan sólo el éxito, el crecer desde dentro, ex ire, madurar y abrirnos asumiendo y celebrando todo cuanto nos sucede, aún los episodios más dolorosos, pueden conducir a un vivir que tenga sentido, esto es, a un vivir con dignidad que no espera recompensas. La recompensa es el propio vivir consciente de que cada momento es único, de que el mañana no es sino una hipótesis de futuro nunca una realidad cierta, hasta que no se ha vivido. Hay que vivir en infinitivo, y con todas sus consecuencias. Aquí y ahora, en calma o con alarido, compartiendo y abriéndonos a todo cuanto es y existe. Sólo así, podremos vivir plenamente nuestra condición de seres humanos como personas, y no como meros vivientes.
Después de tantos años de servicio y de compromiso, comparto su declaración: “Esta es mi religión verdadera, mi sencilla fe. No es necesario un templo o una iglesia, una mezquita o una sinagoga; no hay necesidad de una filosofía complicada, de la doctrina o el dogma. El templo ha de ser nuestro propio corazón, nuestro espíritu y nuestra inteligencia. El amor por los demás y el respeto por sus derechos y su dignidad, al margen de quiénes sean y de qué puedan ser. Esto es lo que todos necesitamos”.
Esta es la respuesta de millones de jóvenes a quienes han estado durante siglos administrando trascendencias y que tanto se escandalizan por la falta de prácticas religiosas de los jóvenes, por las amenazas que acechan a la concepción tradicional de la familia, a su imposición de un orden social que se ha revelado como injusto, radicalmente inhumano e insolidario, a la ruptura de los jóvenes y de los voluntarios mayores con un sistema de mercado que margina a millones de seres humanos mientras continúan fundamentando su desarrollo económico en la explotación de las riquezas materiales de esos mismos pueblos y en la más dura explotación de sus personas como fuerza de trabajo. Esta es la sociedad que nos han legado nuestros mayores y contra la que, con toda justicia y mejor derecho, se alzan en todas partes personas que han osado dudar, que han querido saber y que se han negado a seguir uncidos a arados de dogmas y de fundamentalismos de toda índole. Han elegido el imperio de la Ética y, por lo tanto, de la justicia social, mientras relegan las diversas morales impuestas a sus ambientes propios con los que cada vez se sienten menos implicados. No los entienden cuando hablan, condenan y anatematizan con tintes apocalípticos. Es como si hablaran en lengua de mandarines y escribieran en tinta china. A diferencia de otras revoluciones, en esta del conocimiento y de la libertad responsable, ni siquiera les merecen el desprecio. Sencillamente, pasan de ellos y creen que otro mundo es posible porque es necesario. Y están convencidos de que con la summa de todas las voluntades el mañana es nuestro, porque la alternativa es el caos en una vida carente de sentido.
Porque tan sólo podemos emplear bien el presente, debemos comportarnos de forma responsable y con compasión por los demás. La compasión como la justicia, la solidaridad, el ejercicio de la libertad y todas las virtudes exigen relación con los demás. Ese comportamiento obedece a nuestros intereses porque es la fuente de toda felicidad y alegría, y el fundamento para tener buen corazón. Nuestra felicidad está unida a la felicidad de los demás. Es imposible ser feliz a solas.
¿Y el placer de crear, de participar, de saberse responsable solidario? El placer infinito de saborear los silencios y de salir al encuentro de quienes tienden sus manos hacia nosotros para escucharlos con atención, porque los encuentros sólo se producen una vez en la vida? Por eso, todas las despedidas son eternas, porque la repetición es imposible. La gota de agua que se sabe océano, la persona que se sabe humanidad y, por lo tanto, necesaria, tiene una actitud radicalmente distinta a la de las gentes manipuladas por el consumismo, las prisas y el miedo. Es preocupante el constatar cómo la historia de los pueblos del Sur, sus tradiciones culturales y religiosas enriquecedoras por lo diversas, su realidad vivida y sufrida, no tenga cabida en la actualidad de los medios de comunicación. Por medio de la amabilidad, del afecto, la honestidad, la verdad y la justicia hacia todos los demás aseguramos nuestro propio beneficio. Es de sentido común. Podremos rechazar la religión, la ideología y la sabiduría recibidas de nuestros mayores, pero no podemos rehuir la necesidad de amor y compasión.
De ahí la importancia de mantener viva la memoria, sometida a reflexión, para ver nuestro comportamiento como personas. En eso consiste la cultura, del mismo modo que la educación no es la transmisión de conocimientos sino sacar lo mejor de cada ser humano para su realización en un ambiente general de libertad y de participación regidos por la justicia.
Hoy sabemos que nuestra sumisión y el control de nuestros espíritus no serán conquistados por la fuerza, sino a través de la seducción. Nos hacen creer que por nuestro propio bien debemos insertarnos en el sistema sin pedir explicaciones.
Pero en el conflicto entre el poderoso y el desposeído, no intervenir no significa ser neutral, sino ponerse del lado del poderoso.
La legalidad se hace justicia por la voz del pueblo. No confundamos el legítimo acceso de esa nueva generación de activistas culturales que se manifiestan ante los grupos de presión con una minoría de reventadores de un orden que produce tanta injusticia social. No podemos aceptar democracia a escala nacional con plutocracia a escala mundial. La disconformidad es una exigencia ética. No la ahoguemos.
En la medida en que practiquemos estas verdades en nuestra vida cotidiana, poco importa que seamos cultos o incultos, que creamos en Jesús o en el Buda, que seamos fieles de una religión u otra, o de ninguna en absoluto. Que nos declaremos seguidores de Marx o de Adam Smith, de John Mill o de Darwin, de Freud o de Whitman. En la medida en que tengamos compasión por los demás y nos conduzcamos con la debida contención, a partir de nuestro sentido de la responsabilidad, seremos felices.
"Con amabilidad y con valentía, acoge a los demás con una sonrisa. Sé claro y directo. Y procura ser imparcial. Trata a todo el mundo como si fueran tus amigos. Todo esto no lo digo en calidad de Dalai Lama. Hablo solamente como un ser humano; como alguien que, igual que tú, desea ser feliz y no sufrir".
Ante el malestar de un mundo en crisis, es preciso agarrarse a la memoria y hacer espacio a la palabra. Dentro del laberinto de espejos en que se ha convertido nuestra historia hay que tallarlos y convertirlos en cristales para ver lo que podemos ser. “Los espejos son para ver de este lado, los cristales son para atravesarlos y pasar al otro lado”. Y empezar a ser felices queriendo lo que hacemos para superar esta soledad colectiva que hará crisis si nos lo proponemos. Hagamos verdad nuestra memoria para que no haya olvido.
Cuando algunos se asoman a las máscaras de espejos de los voluntarios sociales, pueden encontrar respuesta en esta convocatoria global a una revolución espiritual que supone una revolución ética. Y ante una conciencia bien formada, coherente y responsable, no existen ley ni dogma ni imposiciones que valgan. Podremos inclinarnos, como el junco para que pase la riada, pero para mantenernos firmes y alzarnos para decir y compartir nuestra palabra.

José Carlos Gª Fajardo

En los países del Sur también hay noticias positivas

Los medios de comunicación de los países industrializados nunca nos ofrecen noticias positivas de los países del sur. Sólo nos hablan de África, de Latinoamérica o del Sudeste asiático con motivo de huracanes, terribles enfermedades, guerras o hambrunas, pero sin precisar que la mayoría son debidas a los señores de la guerra que han hecho del hambre un arma de guerra contra sus enemigos.
Hoy quiero subrayar dos noticias positivas en África y en Asia y que nos pueden ayudar a cambiar nuestra actitud ante el desánimo existente.
La República de Sudáfrica padeció durante medio siglo un espantoso apartheid en el que la minoría blanca, un 13% de la población, gobernaba a la mayoría negra y explotaba las riquezas en su beneficio. Pero ese régimen fracasó y, desde 1994, dio paso a la República presidida por Nelson Mandela y por un excelente grupo de colaboradores negros democráticamente elegidos que ganaron la lucha al apartheid.
Desde hace diez años, los excluidos de ayer controlan el poder y han alejado a quienes los esclavizaban, pero permitiéndoles vivir tranquilamente en el país. Algo no muy corriente en una revolución semejante, porque se trata de una auténtica revolución sin sangre ni ajustes de cuentas. Cuando se produjo el cambio de régimen, no faltaron agoreros que declararon en los periódicos. “Esos negros son incapaces de hacer funcionar la economía de un país desarrollado. África del Sur se vendrá abajo, como en el Zaire”.
Pero hemos visto el éxito en la gestión de Nelson Mandela en primer lugar y de Thabo Mbeki y sus colaboradores hasta conseguir un reconocimiento público del FMI: un crecimiento anual del 4%, la inflación controlada, orden en su sistema financiero, una moneda sólida, unas reservas monetarias suficientes y una excelente reputación ante los inversores. Olvidamos que durante el apartheid el crecimiento económico nunca superó el 1%, y tenían las cuentas en rojo.
Cierto que la pobreza no ha desaparecido y que el paro y las desigualdades continúan siendo escandalosos, pero, en un par de décadas, con esta gestión económica y no aventurándose en guerras impuestas el milagro económico será una realidad porque han sabido escoger el camino adecuado.
Por lo tanto, pasamos del terreno ideológico al político: Cuando los dirigentes negros acceden al poder, no son peores que los blancos europeos si disponen de guías honestos y preparados como ha sido el caso en Sudáfrica. No se trataba de una cuestión de piel sino de buena preparación, responsabilidad y saberse respaldados por una auténtica mayoría democrática mientras que, durante el régimen del apartheid, los dirigentes políticos obedecían a una oligarquía.
Otro caso admirable se refiere a los dos colosos más poblados del planeta, China e India.
La primera tiene un régimen autocrático dirigido por un partido que todavía se denomina comunista; controla los poderes político y económico. La segunda es una democracia sorprendente que funciona desde hace sesenta años y es la más grande del mundo en población, más de mil millones de ciudadanos.
China se lanzó en 1978 a un crecimiento económico desenfrenado alcanzando una tasa del 9% anual, apoyado en la exportación y en las inversiones extranjeras. India, menos centralizada y con instituciones y controles más democráticos lleva algo más de retraso, se desplaza con mayor prudencia.
De ahí esta diferente actitud ante dos desafíos monumentales: En la lucha contra la pobreza, China ha liberado de la miseria al 30% de sus habitantes (400 millones de personas), mientras que India no ha podido hacer lo mismo más que con 70 millones de sus habitantes, alrededor de un 7%.
En la lucha contra el hambre, es la democracia de India la que va por delante. Ha logrado acabar con las hambrunas que diezmaban a la población durante la época colonial y no ha conocido ninguna en los últimos cincuenta años. Mientras que en la China de Mao conocieron una terrible que mató a 30 millones de personas de 1959-1961 debido a los errores en la planificación comunista.
A comienzos el siglo XXI, la China autocrática mantiene un desarrollo más rápido que el de la India democrática, y la renta media anual de los chinos es de 1300 dólares mientras que la de los indios es de 650 dólares.
¿Se podría decir que la dictadura oligárquica es más eficaz que la democracia cuando se trata de un rápido desarrollo económico para sacar a un país de la pobreza? No está garantizado que el sistema anquilosado y gerontocrático de China no vaya a reventar de alguna forma por la incoherencia de su modelo de “un país dos sistemas”, mientras que en India con un ritmo menos apresurado pero con el control de las instituciones democráticas permiten el cambio en los dirigentes y la alternancia en el poder.
La buena noticia es que en India se han efectuado sondeos para preguntar a la población si preferirían un crecimiento más rápido (del 8% al 9% en lugar del 6% al 7%) con el riesgo de perder sus conquistas democráticas en las que viven desde hace sesenta años.
La respuesta mayoritaria ha sido que no: En India prefieren desarrollarse a su ritmo mientras conservan la protección de sus conquistas democráticas.
Se llena uno de esperanza cuando comprueba que no todo es desastre y corrupción en los países de Sur, pero a los medios de comunicación, o a quienes los controlan, esto no parece llamarles la atención.

José Carlos Gª Fajardo

¿Qué Informativos estamos soportando?

En el telediario de TVE de las 21 horas, aparece el presentador, Milá, y comenta con toda naturalidad que 'en India' - o sea, ahí al lado-, ha descarrilado un tren y han fallecido ocho personas'. Esto no es de recibo. En un telediario de 30 ' con la mayor audiencia del país, del norte de África y hasta de no pocos países de América Latina se descuelgan con noticias de este calibre. Y asi, día tra día.
Me pregunto, si esa es la única noticia que se ha producido en ese inmenso país, casi un continente, con 1.200 millones de habitantes y una cultura impresionante junto a un desarrollo espectacular y con unas resrvas inconmensurables en el mundo de las ciencias y de las nuevas tecnologías.
Pero, ¿cuántas noticias sobre India se han dado en los telediarios de nuestro país... en los últimos meses? ¿No ha sucedido nada que mereciera la pena de conocerse? Esto es muy grave porque el problema no termina aquí, en la selección de noticias de los telediarios y de los informativos de casi todas las emisoras de radio se produce la misma aberración. Ayudadme.
¿Cuándo fue la última vez que usted vio y oyó una noticia positiva del continente africano? Con 900 millones de habitantes, 53 países soberanos miembros de la ONU y con civilizaciones y culturas impresionantes, con las mayores reservas de materias primas del planeta, ¿tan sólo ha habido alguna noticia de una ONG hablando del Sida, o de niños con hambre o de personas desplazadas? Es para echarse a temblar con esta ausencia de criterio en medios de comunicación de semejante influencia para una audiencia que apenas lee salvo, algunos, lo que editoriales sin escrúpulos llaman 'best sellers'.
De Latinoamérica ¿qué noticia recuerda en los últimos meses de algunos de sus casi 25 países y unos 600 millones de habitantes? ¿Algo, dice, de Brasil, o de Argentina quizás... ah, algo de Fox y de México? Es muy grave el tema.
¿Hasta el tsunami, o los atentados de Bali qué noticias recuerda de esa zona tan impresionante y decisiva de la Tierra, el sudeste asiático? ¿Algo de Myanmar, Laos,Malaisia, de Tailandia, de Camboya, de Vietnam, de Filipinas, de Taián, de Australia, de Nueva Zelanda...? ¿Algo de alguien en algún lugar del planeta que pueda y deba interesarnos?
Parece como si en el mundo no se produjesen más que catástrofes, tensiones, violencia y muerte... por eso, a falta de algo más sólido Lorenzo Milá y el resto de bustos parlantes nos dicen que en un descarrilamiento de ferrocarril murieron 8 personas.
Yo he presentado el Telediario en la 1ª de TVE y recuerdo que participaba en la selección de las noticias y, por supuesto, en los comentarios que jamás se me hubiera ocurrido leer. ¡Qué vergüenza verles leer con los ojos fijos en la pantalla y el rostro impasible como el de una momia!
¿No tienen directores de Informativos solventes? Ah, es el mismo Milá. ¿La flamante directora general de TVE acaso no ve y pondera los informativos de ambas cadenas?
¿Se tratará de algo calculado? ¿O piensan que la audiencia es tan borrega que no admite más que naufragios, pateras, asesinatos, violaciones, explosiones y desgracias? Ha habido noches en que hemos contado siete muertes violentas ocurridas en lugares de nuestro país, y hasta sacan a la vecina contando en un lenguaje peculiar que 'no, no sabíamos nada, eran gente muy bien, normal, o sea'. De los políticos, la imagen más corriente es de bronca, falta de respeto y resentimiento. ¿Nadie piensa entre ellos, no tiene proyectos ilusionantes? ¿ES POSIBLE ADMITIR QUE NUNCA ENCUENTRE UN POLITICO DE LA OPOSICION, en la autonomía que sea y esté quien esté en el gobierno, NADA POSITVO EN LA OBRA DE QUIENES ESTAN GOBERNANDO?
La greña - no otro nombre merecen- de las campañas electorales -aunque con listas fijas llenas de paniaguados- ¿acaso no debería de transformarse en gobernanza seria y eficaz entre todos los políticos que pagamos con nuestros impuestos?
¿Creen que los ciudadanos los hemos elegido para abroncarse, gritar, descalificarse, insultarse, ridiculizarse y hasta poner en ridículo?

Por favor, ayúdenme. ¿No hay nadie en este país con autoridad suficiente para movilizar a la opinión pública y exigir unos medios de comunicación solventes?
Por favor, aporte su reflexión. Trate de recordar la noticia más imbécil que haya escuchado a un presentador/a con voz engolada y siempre con la sensación de no enterarse de lo que está leyendo, porque de hablar ya se han olvidado. El habla exige el uso de la razón y del entendimiento.
Y luego se quejan, nos quejamos, de que las audiencias aumenten en deleznables programas rosas o en series con una violencia tan inusitada y cruel, despiadada y llena de ira y de odio, que debería ser de juzgado de guardia.

José Carlos Gª Fajardo

Hago a Bush responsable

Sé que puede resultar un poco duro y que silencia las grandes virtudes y valores del gran pueblo norteamericano. Yo preferíría mil veces ser profesor en algunas de sus universidades que en otras mil del resto del planeta, dobre todo de las del espectro soviético, maoista o de esas decenas de países cabreados y con déspotas corrompidos como dirigentes políticos. Admiro los logros en EEUU, sus conquistas y sus enormes aspectos positivos. Podría hablar durante horas sobre ello porque lo conozco bien y lo admiro. Pero la entrevista me la hcieron por teléfono, una muy buena periodista, y me ratifico en todo lo que le dije sobre ese energúmeno y peligro público para la humanidad que es Bush. ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
La historia lo jusgará como una de las páginas más negras del gobierno de EEUU.
CC la entrevista:
// INTERNACIONAL
AGONIA DE UNA POLITICA DESTRUCTIVA
Foto: Solidarios
Hago a Bush responsable de presidir un gran consorcio de intereses encabezado por el gran lobby judío sionista, junto con el lobby cristiano fundamentalista


Las cuotas de popularidad de Bush están en el nivel más bajo de su mandato tras su falta de acción en las consecuencias del huracán Katrina. Los estadounidenses comienzan a despertar del sueño americano que nunca existió y se encuentran con políticas sanitarias, educativas y carcelarias que limitan sus derechos. Analizamos la política de Bush con José Carlos García Fajardo, profesor de Pensamiento Político en la UCM.

P: - Bush nunca se adhirió al Protocolo de Kioto porque lo consideró un tratado injusto que costaría a su país una pérdida de millones de dólares y puestos de trabajo. ¿Qué relación guarda ese dato con la reciente ola de huracanes, entre ellos el Katrina?
R: - Comencemos por decir que Bush padre rechazó estas medidas en la cumbre de Río de Janeiro, pero luego el presidente Clinton firmó el Protocolo como último acto de su gestión. Por su parte, Bush no quiso adherirse por la presión de los grandes intereses económicos, industriales y financieros de los EEUU. Es decir, por servir a este grupo de presión, no vaciló en incrementar el deterioro del planeta, en contribuir a la desertización o a dañar la capa de ozono. En mi opinión es una actitud criminal que le hace responsable del calentamiento de las aguas, las corrientes y el planeta, hecho que afecta no sólo a los norteamericanos sino a gentes inocentes con arreglo al famoso efecto mariposa. Todo está interrelacionado y lo que uno emite a la atmósfera repercute en otra parte del mundo.

P: - Bush lleva gastados hasta el momento en la guerra de Iraq 204.000 millones de dólares. Mientras, EEUU es el país que menos dinero dedica a la cooperación al desarrollo y el que más dinero debe a las Agencias Internacionales Humanitarias. ¿Qué tipo de política ha desarrollado la Administración estadounidense en estos años para llegar a este punto?
R: - Una política depredadora, egoísta, hegemónica y prepotente. Una política que sigue los dictados de ese grupo de presión económico, industrial y financiero, que ha puesto por encima de todo obtener beneficios económicos. Por esta razón prevalecen siempre las ganancias y la seguridad. Enfrente nos encontramos con un país que no apuesta por la justicia social, que tiene el mayor índice de presos con respecto a la población, con más de 40 millones de norteamericanos que carecen de prestaciones sanitarias... De hecho, cuando Clinton llegó al gobierno uno de los primeros objetivos de Hillary era transformar la sanidad. Pero el proyecto se lo echaron abajo en el Congreso y el Senado, de mayoría republicana, por la presión de las compañías farmacéuticas. Este es uno de los mayores lobbys de EEUU y maneja un poder inmenso. Por todo eso yo hago a Bush responsable de presidir un gran consorcio de intereses encabezado por el gran lobby judío sionista, junto con el lobby cristiano fundamentalista de raíz calvinista y episcopaliana.

P: - ¿Por qué siendo la nación más rica del mundo, ha sido incapaz de atender a las necesidades de sus propios ciudadanos?
R: - Ha habido proyectos cuantificados en millones de dólares que Bush y su padre rechazaron para llevar esos dineros a otras cosas. En el caso concreto del Katrina hay que referirse al abandono en el que estaban los diques de Nueva Orleans y a que parte de la Guardia Nacional de ese Estado estaba en Iraq en el momento del huracán. El resultado puso en evidencia que no estaban preparados para evacuar, llevar alimentos, sacar a los enfermos... Lo que quiere decir que Norteamérica, que es indiscutiblemente la primera potencia hegemónica del mundo, considerado el país más fuerte y poderoso, es terriblemente deficitario.

P: - En estos momentos la popularidad de Bush ha bajado en su país debido a la crisis producida por Katrina. Una crisis a la que tampoco ha sabido responder personalmente, ya que según dicen tuvo que recurrir a su padre y a Clinton nada más producirse la tragedia. Hechos que nos recuerdan su falta de respuesta ante el 11-S. ¿Realmente este personaje tiene capacidad para asumir la responsabilidad del cargo que ocupa?
R: - No. No la tuvo nunca. Fue un títere llevado por Cheney, Rumsfeld y esa cohorte de personas que venían del gobierno de su padre. Bush se ve interpretando el papel que le manda su cuadrilla. A él lo califico de déspota, y al grupo de sicarios que lo sostiene una oligarquía que no respeta derecho humano alguno, mientras que sus acciones afectan al mundo entero.

P: - ¿Qué más agoniza en EEUU y qué reflexiones deberían de hacerse?
R: - Agoniza todo lo que tiene que ver con los seres humanos. Los mejores ejemplos son las cárceles, la sanidad, la educación y los derechos humanos. Cifras impresionantes de jóvenes que han pasado por las cárceles, con lo que ello significa para las generaciones futuras, y teniendo en cuenta que la mayoría de los detenidos son negros y latinoamericanos. Existe el corredor de la muerte y montones de acusados injustamente que murieron en él. Del tema de la sanidad ya hemos hablado y si nos referimos a la educación no sólo impresiona saber que hay más de 25 millones de analfabetos, sino que existe tal censura sobre el pueblo americano, que incluso muchos universitarios son analfabetos funcionales. No saben dónde está China, Afganistán, ni a dónde van sus soldados. Los derechos humanos no se respetan, y menos desde el 11-S. Tienen en Guantánamo y otros países del mundo cárceles donde se practica la tortura; han negado el Habeas Corpus y los derechos fundamentales a ciudadanos norteamericanos con el pelo rizado, otro tono de piel o un apellido musulmán. Personas que desaparecieron en nombre de la Patriot Act y cuyas familias desconocen su paradero y no tienen asistencia de letrado. Lo peor es que se creen el cuento de que en el siglo XVI un grupo de iluminados (los calvinistas y protestantes del Mayflower) fueron enviados a cruzar el nuevo Mar Rojo (el Atlántico) para ir a la Tierra Prometida (América del Norte) y expulsar de allí a los filisteos, saduceos y demás. A quienes encontraron fueron a los indios apaches, dakota, iroqueses... y los exterminaron. Desde entonces no ha habido, no ya un presidente indio, ni siquiera un congresista, senador o gobernador de esa raza. Eso fue un genocidio, un exterminio mil veces superior a lo que sucedió en los campos de concentración nazis -con ser algo horroroso- y hay pendiente una reparación porque eso no prescribe. El día vendrá en que los pueblos se alzarán para exigir la reparación debida.//