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J. C. García Fajardo

Cuaderno de Bitácora

Yo tampoco era un delincuente

Primero cogieron a los comunistas,
y yo no dije nada porque yo no era un comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí,
no quedaba nadie para protestar.

Bertolt Brecht

Recuperemos la Indignación

Me parece muy divertida y llena de sugerencias la entrevista que Javier Rodriguez Marcos hizo a José manuel Caballero Bonald y que publica Babelia.

Nesemu

"He escrito un libro contra las personas de orden"  

El escritor jerezano publica Manual de infractores, un libro de poemas nacido de su indignación política y de su lucha contra el paso del tiempo.

"¿Por qué el jurado de un premio literario no va a expresar su opinión? Lo que molesta es que se rompa la ley del silencio, la sumisión al jefe"

A mi edad, ¿cómo me voy a callar?", se pregunta José Manuel Caballero Bonald en su casa de Madrid, a dos pasos de la Dehesa de la Villa. Narrador y poeta, el autor jerezano, que el mes que viene cumple 79 años, acaba de publicar Manual de infractores, un poemario largo y airado.

PREGUNTA. El suyo es el libro de un hombre indignado.

RESPUESTA. El libro se iba a llamar La desobediencia, un título que recoge bien su tono libertario. Yo aspiro a que este Manual sea incluido en la lista de libros prohibidos por parte de las personas de orden, de los biempensantes, porque lo escribí contra la norma, contra los gregarios y los obedientes.

P. ¿En qué manos estamos? La pregunta es suya.

R. El libro arrancó de la indignación contra algunas cosas que estaban ocurriendo hace dos o tres años. La guerra de Irak, por ejemplo, esos abusos de poder...

P. ¿Y qué le sigue indignando?

R. El periódico viene cargado de motivos. Esos autocares llenos de africanos hacinados, maniatados, apaleados, llorosos y hambrientos a los que llevan al desierto...

Hay cosas tan importantes que me río de que se discuta si Cataluña es o no una nación. O de que los catastrofistas vengan con eso de que se va a romper España.

P. Nosotros estamos del lado rico de la valla, ¿qué hacer?

R. Las alambradas me parecen terribles e innecesarias. Hay que buscar una solución general, no de España y Marruecos. Los países de la Unión Europea tendrían que organizarse para acoger a los inmigrantes, no poner ese coto horroroso para que se mueran del otro lado.

P. Además de la desobediencia política, su libro tiene mucho de rebelión contra el tiempo.

R. Cada vez tengo más pasado y menos futuro. Y me aferro a ese pasado pensando que en él hay un caudal de experiencias aprovechables. El paso del tiempo es para mí dramático, aunque ese sentimiento no es de ahora. Este libro es una decantación de temas anteriores. El tiempo que huye me produce zozobra. Incluso en los sueños. Ahora tengo sueños muy raros, vacíos, ausencias que me alarman. Debe de ser la cercanía de los 80 años.

P. Supongo que el paso del tiempo no pesa igual a los 80 años que a los 60.

R. Hay una frontera tajante. Hace veinte años yo podía hablar con una pasión que ahora me falta. Uno se vuelve escéptico. Cada vez creo en menos cosas. O mejor dicho, cada vez no creo en más cosas. Ya no puedo hacer un poema apasionado. A no ser que recuerde algo ocurrido en el pasado.

P. Sólo eres lo que recuerdas, dice en un verso, pero también dice que todo el que recuerda miente.

R. Se equivoca, más que miente. Castilla del Pino decía que toda autobiografía es un autoengaño. Yo lo comprobé en mis memorias. Es imposible que uno se acuerde del que fue tal y como fue. Cuando tenía dudas, los espacios del olvido los ocupaba la invención. También la verdad se inventa, decía Machado. Para mí la poesía es un género de ficción, como la novela o las memorias. A mí, la verdad, la sinceridad y todos esos conceptos solemnes no me importan en poesía. Lo que me importa es hacer un texto bello. Creo un poema con palabras y la verdad es la que se está creando a medida que lo escribo. Ésa es la verdad del poema. Por eso he dicho alguna vez que lo que me importa es que las palabras en poesía signifiquen más que lo que significan en el diccionario, que la poesía ocupe más espacio que el texto propiamente dicho. Ésa es mi poética.

P. ¿Pero si uno no cree en la verdad, qué es lo que puede oponer a la mentira?

R. Ser consecuente con uno mismo. En eso creo que he sido coherente, en no mentirme a mí mismo, en no decir lo que no pienso.

P. ¿Y cuántos enemigos le ha reportado?

R. Bastantes. Sobre todo con las memorias. Pero si yo cuento cosas mías que no me gustan, por qué no voy a contarlas de los demás. Me gané la enemistad de personas que consideraba amigas. Eso me decepcionó y me demostró que la gente es muy vanidosa, frívola y sin...

P. ¿Sentido del humor?
R. También. La literatura sin sentido del humor es un sermón. Y la gente sermonea mucho.
P. Hace poco presidió usted el jurado del premio de novela de Torrevieja y dijo que la obra ganadora, escrita por César Vidal, le parecía ideológicamente detestable.
R. A mi edad, ¿cómo me voy a callar? No hice un juicio literario de la obra, dije que me parecía deleznable una novela en la que, entre otras cosas, la Revolución Francesa aparece como una historia de maleantes que maltrató a los ricos.

P. Juan Marsé acaba de criticar el bajo nivel literario de los ganadores del Planeta. Y se ha montado.

R. ¿Y por qué un miembro de un jurado no va a decir lo que piensa? Lo que molesta es que se rompa la ley del silencio, la sumisión al jefe.

P. ¿A usted nadie le dijo nada?

R. Al contrario. El responsable de Random House Mondadori me dijo que le parecía bien que dijera lo que pensaba.

P. ¿Usted votó a César Vidal?

R. No.

P. Los premios siempre son sospechosos. ¿Antes de la reunión del jurado la editorial no le dijo nada sobre ese libro?

R. No. No tenía ni idea de quién era su autor.

P. Volviendo a la literatura, ¿cómo conciliar la protesta y la estética? A la poesía social de la posguerra se la acusó de sacrificar el rigor expresivo y buscar una claridad que llegara a todo el mundo.

R. Hay un libro mío de los años sesenta que no me gusta: Pliegos de cordel. Al escribirlo forcé mi sensibilidad para ser más directo. Empujado por la época, traicioné aquello para lo que yo me siento mejor dotado en literatura, que es crear un mundo más hermético. En Manual de infractores la denuncia se entiende, pero ahora no he sometido mi forma expresiva a ninguna consigna previa. La denuncia ha salido a medida que estaba expresándome como yo quería.

P. ¿Qué diferencia hay entre escribir contra una dictadura, con un enemigo evidente, y hacerlo dentro de un sistema injusto del que nosotros formamos parte?

R. En este libro nuevo hay un poema, 'Pasión del clandestino', que recoge una contradicción. Habla de la lucha en la clandestinidad antifranquista y de lo que eso tenía de exageración romántica. Por un lado pensabas que estabas cumpliendo con un deber moral, pero también que estabas viviendo una experiencia que tenía cierto valor literario, que algún día ibas a acordarte de eso de una forma placentera. Y ese placer choca con el terror que se vivía cotidianamente.

P. ¿Nostalgia del horror?

R. Melancolía, más bien. Las reuniones clandestinas tenían mucho encanto: discusiones, amores, amoríos, excesos etílicos... Bueno, tenían mucho encanto y yo era más joven.

P. El mes que viene se cumplen treinta años de la muerte de Franco. ¿Cómo vivió esos días?

R. Con dos sentimientos muy entrelazados: alivio y miedo. Mi primera reacción fue de temor. De liberación también, claro, pero pesaba mucho la incertidumbre por el inmediato porvenir, por el miedo a la involución, a que todo volviera a empezar.

P. Detuvo sus memorias en 1975 y dijo que no escribiría sobre estos últimos treinta años, a pesar de que ha sido muy crítico con la transición. ¿Fue un olvido necesario o una traición?

R. Fue un error decretar una historia sin culpables. El franquismo no ha tenido un tribunal que juzgara los crímenes de alguien que murió matando. Esa transición débil y acomodaticia que decretó el olvido, el borrón y cuenta nueva ha provocado que en la vida española actual haya lastres del franquismo muy visibles. Y no digamos cuando Aznar estaba en el poder. El franquismo fue un terrorífico infortunio histórico del que todavía no nos hemos curado.

Problemas en el periodismo

Me parece muy importante seguir la pista al debate sobre el pretendido carnet para el Periodista, como pretenden algunos. A mi me huele a algo rancio, antiguo y peligroso. En este sentido, encuetnro atinado el editorial de El País , y puede servirnos para  la reflexión. Y para estar preparados pues nos afecta de lleno.

Nesemu

Periodistas
A pocos observadores atentos se les escapará que el periodismo atraviesa en España uno de los momentos más críticos de su historia reciente. La lista de males no es corta: quiebra de la deontología profesional; manipulación de la información para someterla a intereses espurios; falta de transparencia de muchos medios sobre su estructura o su ideario y fragilidad laboral de amplios sectores profesionales. Todo ello ha cristalizado en una preocupante indefensión de los ciudadanos ante los abusos de algunos medios. Unos abusos que, en demasiadas ocasiones, derivan llana y simplemente en corrupción.

Éste es el trasfondo sobre el que el Congreso de los Diputados ha iniciado los debates para elaborar un Estatuto del Periodista. En el Parlamento comparecerá una cuarentena de expertos para expresar su opinión sobre el origen del proyecto, una proposición de ley presentada por Izquierda Unida y debatida el pasado mes de noviembre. Nadie niega que los problemas existen y que alcanzan por igual a los periodistas, cuyo prestigio se ve salpicado por las malas prácticas de algunos de ellos, y a los lectores, que asisten con creciente estupefacción a la deriva en la que se ha embarcado un reducido grupúsculo de medios en España, tanto de radio y prensa escrita como, pese a su juventud, también de Internet. Con todo, el proyecto de Estatuto del Periodista que debate la Comisión Constitucional del Congreso constituye la peor solución posible que cabía imaginar.

Otros países de nuestro entorno viven también, o han concluido ya, procesos de regulación semejantes. Casi siempre con vivas polémicas que, no obstante, no han alcanzado el nivel de ruido del caso español, correlato exacto de la amalgama de insultos, infamias, intromisiones en la intimidad, amarillismo o confusión entre información y opinión que diariamente trata de pasar por periodismo de calidad en los quioscos y las ondas de este país. Traspasar el amplísimo territorio de la opinión para adentrarse resueltamente en los pantanos de la desestabilización de las instituciones democráticas constituye otra peculiaridad española que no tiene parangón en el resto de Europa, y en cuya práctica destaca, de forma paradigmática, la emisora radiofónica de los obispos.

Pero si la situación es preocupante, peor es el remedio. Los redactores del proyecto de ley han soslayado en su inspiración los modelos liberales que mejor funcionan, especialmente el del Reino Unido, que se basa en la autorregulación de los periodistas, la responsabilidad de las empresas, la aplicación en su caso de la legislación civil, penal o laboral y la ausencia de intromisión de los poderes públicos. En lugar de todo ello, el proyecto español opta por un intervencionismo de hechuras rancias, cuyo regusto autoritario no puede más que preocupar a cualquiera que considere que el periodismo en libertad constituye la piedra de toque de la calidad de una democracia.

Para empezar, el texto instaura un Consejo Estatal de la Información, nombrado por el Parlamento, financiado por los Presupuestos y dependiente en última instancia del poder político, con capacidad, ni más ni menos, de decir quién es periodista y quién no, al disponer de la capacidad de conceder acreditaciones profesionales (y de retirarlas hasta por un periodo de dos años), entre otras estrafalarias atribuciones.

El proyecto pretende además regular el secreto profesional en sustitución del Código Penal, lo que resultará, según quede el texto final, excesivo o innecesario. Probablemente, ambas cosas a la vez. Menoscaba la competencia del director del medio para nombrar cargos intermedios. Olvida o minimiza el hecho de que los derechos de autor de los periodistas sobre sus textos son frecuentemente más colectivos que individuales. E impone con un detallismo reglamentista la figura de los Comités de Redacción (de la que este periódico ha sido pionero), que tan buenos resultados pueden generar cuando son producto del libre pacto entre editoras y periodistas en el ejercicio de su respectiva autonomía.

De esta serie de catástrofes en cascada apenas se libra otra cosa que la mejora en la protección para el acceso profesional a las fuentes informativas, registros y expedientes públicos (artículo 16). Pero también el corporativismo de sus redactores lastra este intento, pues sustrae a las empresas y profesionales del periodismo de sus deberes de transparencia. En suma, contra la pretensión explícita del texto de aumentar la independencia y la calidad del periodismo español, lo que se configura es un periodismo sometido y, por ende, de peor calidad. Se trata de un despropósito sin paliativos. La ética no se impone por ley. Un código deontológico es un compromiso personal y al tiempo colectivo de quienes aceptan voluntariamente unas reglas de comportamiento en el ejercicio de su profesión. El juicio de lectores y audiencias, por un lado, y el Código Penal, por otro, se bastan para delimitar el ancho terreno de juego desde el que los periodistas han de realizar su contribución al fortalecimiento de la democracia.

¿Son necesarios los partidos políticos?

Vivimos apoyados en algunas estructuras como si fueran a durar siempre, porque no nos paramos a pensar que fueron creadas como respuesta a unas necesidades concretas en coyunturas determinadas.
La revista Foreing Policy decidió consultar a 17 expertos para que reflexionasen sobre ideas, valores e instituciones que se consideran inmutables y casi eternas. En el tema de los partidos políticos se olvida que su existencia no sólo es relativamente reciente sino que la experiencia nos los van mostrando como irrelevantes e innecesarios para la convivencia social. El ex presidente de Brasil, Fernando Enrique Cardoso, afirma que aunque los partidos son cruciales para la vida política moderna porque constituyen la base del sistema democrático representativo desde finales del siglo XIX, cada vez son más desbordados por las realidades sociales, los grupos de presión económicos y financieros, los medios de comunicación o el protagonismo cada vez mayor de los agentes de la sociedad civil agrupados en organizaciones autónomas y transnacionales. ¿Qué partido tiene una fuerza superior a la de los gestores de los poderosos fondos de pensiones de los países más ricos?
Es posible, señala Cardoso, que esas poderosas máquinas políticas desaparezcan pronto. Los partidos han fundado sus programas en divisiones ideológicas y de estatus que cada vez son menos importantes. Aunque la conciencia de clase sigue contando, las identidades étnicas, religiosas y sexuales tienen ya prioridad y representan afiliaciones que recorren de forma transversal los límites entre los partidos tradicionales. ¿Qué significan hoy en días las etiquetas de izquierda y derecha? ¿Es Tony Blair un político socialista coherente con la tradición del Partido Laborista mientras colabora con unos políticos imperialistas y “pentagonistas” como los que gobiernan desde Washington? ¿Cómo va a sorprendernos que los ciudadanos confíen cada vez menos en ellos y se aíslen en abstencionismos electorales como el de los polacos en sus últimas elecciones? Después de casi medios siglo oprimidos por una dictadura implacable, cuando pueden votar no lo hacen porque desconfían de los partidos políticos.
Cardoso afirma que los ciudadanos tienen múltiples intereses, distintos sentimientos de pertenencia e identidades superpuestas pero que algunas formaciones políticas han conseguido adaptarse como el Partido de los Trabajadores de Brasil, cuya orientación económica tiene muy poco que ver con sus orígenes sindicalistas. Si a eso llama él adaptarse, entonces la confusión va camino de desvirtuar la misma esencia de la participación democrática.
Es cierto que existe una fatiga creciente respecto a las formas tradicionales de representación y que la gente ya no confía en los dirigentes políticos porque prefieren expresar sus intereses de manera directa o a través de grupos de presión y las ONG.
La revolución de las comunicaciones ha asestado un golpe fatal a los sistemas representativos tradicionales ya que los ciudadanos saben que pueden prescindir de los partidos para influir en la política. Los debates televisados, las turbias finanzas de los partidos y la patente influencia de los grupos de presión llegan al colmo en la pretensión de no pocos políticos de creerse dueños de su escaño y saltarse de un partido a otro según sus intereses.
Votar sigue siendo fundamental, pero para ello no son imprescindibles estas organizaciones y hoy muchos estados y gobiernos acuden a los referendos para solventar asuntos fundamentales. El rechazo a la Constitución Europea en Francia y los Países Bajos demuestra que los grandes partidos tienen escasa capacidad de maniobra cuando se plantea un asunto directamente a la gente. Ya nadie cree que la democracia pueda reducirse a ir a votar una vez cada cuatro años ni que los políticos puedan seguir actuando con patente de corso una vez alcanzado el poder.
Los partidos políticos o se transforman o serán cada vez más innecesarios. En las sociedades educadas e industrializadas ya nadie acepta las divisiones ideológicas y de clase. En nuestros días, la sociedad civil dispone de otros medios para informarse y para hacer oír su voz. El riesgo estriba en que asistamos impasibles al desmoronamiento y desprestigio de los partidos políticos sin organizar instituciones nuevas, sugerentes y eficaces que llenen el vacío que ocasionaría su desaparición. Al fin y al cabo, la clave del sistema democrático de libertades reside en la supremacía de la Ley y en la participación eficaz de los ciudadanos.

José Carlos Gª Fajardo

Celebrar la vida y gozar los momentos felices

A veces uno se cansa de tantos agoreros y de tantas Casandras que no hacen más que hablar de desgracias, tristezas y las catástrofes que se avecinan. De tanto mirar al futuro corremos el riesgo de olvidarnos de ser felices aquí y ahora. Es cierto que debemos prestar atención a quienes sufren y padecen explotaciópn, hambre, enfermedad e injusticia. Pero si 'nadie da lo que no tiene' será difícil compartir esperanza y alegría si no sabemos celebrar y gozar las mucahs cosas buenas y positivas que tenemos. Por eso, hoy quiero compartir el artículo
Jóvenes felices de Luis Rojas Marcos,profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York. Ya está bien de victimismo y de machacarnos a nosotros mismos. Sólo pueden los que creen que pueden, y ponen los medios para conseguirlo. Ya no está de moda la tristeza, sino la respuesta y la indignación ante toda desigualdad injusta. Pero es preciso vivir a tope, gozar y disfrutar de cada momento de plenitud y de alegría. Como escribió Rilke, en las Cartas a un joven poeta, Es menester que nada extraño nos suceda, fuera de lo que nos pertenece desde largo tiempo. Por supuesto, parto de que la felicidad no existe (es una abstracción, un concepto),pero sí existen momentos felices. Y estos hay que disfrutarlos y celebrarlos para que, ante las desgracias, estemos convencidos de que volverá a lucir el sol de nuevo
Nesemu

''El termómetro de la felicidad marca niveles muy saludables en los jóvenes españoles. Según el informe Juventud en España 2004, comentado recientemente en este diario, los chicos y las chicas de 15 a 29 años disfrutan de un promedio de 7,9 grados de dicha. Comparados con otros muchachos europeos los españoles son más felices que los alemanes, los austriacos, los griegos, los húngaros, los ingleses, los irlandeses, los italianos, los polacos, los portugueses y los suecos (los franceses no están incluidos). Sospecho que esta noticia reconfortante ha provocado asombro e incredulidad entre muchos paisanos convencidos de que los adolescentes son un grupo descontento, indolente y derrotista. Esta convicción suele ir de la mano de la perspectiva desalentadora sobre el porvenir del país.

Sin embargo, la verdad es que numerosas investigaciones sobre el reparto de la dicha realizadas por reconocidos especialistas europeos y estadounidenses, como Ed Diener, Ronald Inglehart, Harry Triandis y Ruut Veenhoven, apuntan a la elevada satisfacción con la vida en general de la juventud española. Por ejemplo, estudios multinacionales en los que participaron cerca de medio millón de personas demuestran que los índices de felicidad y de optimismo de los pueblos están relacionados con las percepciones de seguridad, de justicia y de libertad de sus habitantes. Nadie o casi nadie duda del buen estado de todos estos indicadores sociales en España.

Con respecto a los adolescentes, comencemos por recordar que hasta hace menos de un siglo la adolescencia no existía. Los niños eran una propiedad paterna, seres útiles que a los ocho años de edad adquirían por arte de magia el uso de razón y se convertían en adultos. Hoy la adolescencia puede durar una veintena de años. La educación ha dejado de ser un privilegio y nunca los jóvenes han sido tan respetados, protegidos y satisfechos en cuanto a sus necesidades y derechos. Es obvio que a pesar de estos avances no faltan muchachos hundidos en el desánimo y la depresión, que piensan que la vida no merece la pena e incluso optan por el suicidio. Igualmente, casi todos conocemos adolescentes que se sienten hastiados, esclavizados por el alcohol o las drogas, acosados en casa o en el colegio, o violentados por la indefensión ante el desequilibrio entre sus aspiraciones y oportunidades. No obstante, la realidad indiscutible es que, estadísticamente, estas criaturas atormentadas son una dolorosa pero clara minoría.

Otro dato interesante del citado informe es que la juventud española no tiene grandes preocupaciones pese a sus frecuentes fracasos escolares, las serias dificultades que padece para encontrar empleo estable y los consiguientes aprietos económicos. Esta revelación era previsible. La actitud positiva de las personas ante la vida es perfectamente compatible con una amplia variedad de infortunios, siempre que estos no sean considerados muy dañinos para su autoestima y su bienestar cotidiano. En mi opinión, la inmunidad contra los problemas académicos, laborales y pecuniarios que caracteriza a los jóvenes españoles se debe principalmente a que, conscientes de su impotencia para resolverlos, han elegido excluirlos de la lista de factores que determinan su nivel general de felicidad. Este eficaz mecanismo de defensa está además amparado tácitamente por la tradicional tolerancia de esta sociedad a los suspensos, al desempleo, y a la emancipación tardía de los hijos. El sentimiento de universalidad -"esto nos pasa a todos"- también ayuda a los muchachos a minimizar estos reveses y preservar su contentamiento.

Por lo que toca al concepto de sí mismos, si observamos y escuchamos sosegadamente a los jóvenes es fácil notar que, aunque los juicios que sus padres y otros mayores importantes hacen de ellos moldean su autoestima, los atributos personales que ellos y sus compañeros de grupo valoran tienen mucho más peso. Otro rasgo evidente es que la mayoría no persigue grandes metas que considera inalcanzables o fuera de su control, sino que concentra sus esfuerzos en objetivos realistas. Ésta es una buena fórmula para sacarle el mayor provecho a las cartas que les sirve la vida y aumentar sus éxitos. Es un hecho constatado que las pequeñas pero frecuentes conquistas nos mantienen más alegres que cualquier logro impresionante, que nos da un impulso temporal. En palabras del poeta libanés Jalil Gibrán, "en el rocío de las cosas pequeñas, el corazón encuentra su alborada y se refresca".

El ocio es una parcela fundamental en la calidad del día a día de los adolescentes. El contenido del tiempo libre se ha revalorizado y el impacto en su estado de ánimo es decisivo. La poderosa industria del entretenimiento ofrece constantemente a la juventud experiencias amenas y apetecibles que no exigen aptitudes especiales ni grandes recursos económicos. Escuchar música, salir de copas con amigos, ver televisión, oír la radio, ir al cine y conversar a través del móvil son pasatiempos muy populares. Por otra parte, cada día más chavales se conectan entre ellos en el espacio virtual de Internet para jugar y compartir sus mundos. En los salones de charlas de la red no pocos forjan nuevas relaciones excitantes y a menudo duraderas. Aunque el consumismo es un componente primordial de la infancia, el afán por comprar cosas indiscriminadamente amaina en la adolescencia. Intuyo que, puestos a elegir, nuestros jóvenes prefieren tener la libertad de hacer lo que quieren antes que el capital para adquirir lo que se les antoja.

Si bien la cultura juvenil ofrece una amplia gama de posibilidades para estimular ideas, emociones y conductas placenteras, numerosos estudios demuestran que las buenas relaciones con compañeros y compañeras de vida, sean de pareja, de familia, de amistades o para hacer causa común, constituyen la fuente más rica de alegría y el mejor antídoto contra los efectos nocivos de cualquier desgracia. No me cabe la menor duda de que la cohesión familiar, la sociabilidad, el compañerismo, el interés genuino en proyectos humanitarios y la inclinación al "idealismo solidario" -cualidades que abundan entre los adolescentes de este país- son los principales factores que contribuyen a su alto nivel de satisfacción con la vida.

En definitiva, los altos grados de felicidad y de esperanza de los jóvenes españoles son datos relevantes y provechosos que todos debemos celebrar. Pues además de reflejar un buen presente, son los indicadores más seguros y fiables a la hora de pronosticar el buen futuro. La razón es que los ciudadanos que se sienten razonablemente satisfechos y optimistas confían en su capacidad y competencia, resisten con firmeza las adversidades, apuestan por el progreso y eligen como mejor negocio el bien común. Por último, a mis compatriotas escépticos que prefieren ignorar o rechazar la importancia de estos hechos les advierto, con palabras prestadas de un viejo proverbio danés, que "el firmamento no es menos azul porque las nubes nos lo oculten o los ciegos no lo vean".

Europa sin proyecto de vida justo, social y sugerente

Por su interés, podemos compartir y comentar la entrevista que Pilar Bonet hace a Alvaro Gil-Robles sobre una Europa que vive un momento de miedo y de pobreza de espíritu

'Que la cárcel sea angustiosa en un país pobre está en consonancia con el entorno, pero en Francia o en España no es lo que debería ser' 'Hay que hacer planes para desarrollar África. Si no lo hacemos, mañana habrá 100.000 personas ante la valla de Melilla' 'La ola de emigrantes que llega a la valla de Melilla se puso en movimiento hace años', afirma el comisario de los derechos humanos del Consejo de Europa, Álvaro Gil-Robles, en una entrevista a EL PAÍS, coincidiendo con la elección, a principios de mes, del sueco Thomas Hammarberg, que le sustituirá en 2006. Gil-Robles estrenó el cargo de ombudsman europeo en 1999 y lo ha desempeñado con cierto espíritu quijotesco y andarín. Desde Islandia a Jabarovsk, en el extremo oriente ruso, y desde Suecia a Melilla, ha recorrido cárceles, hospitales y cuarteles en 32 países. Ha denunciado abusos en las democracias jóvenes y en las vetustas adormecidas: transgresiones de los derechos de los niños díscolos en el Reino Unido, de los derechos de los emigrantes en Dinamarca, cárceles repugnantes en Francia y siniestras desapariciones en Chechenia y el norte del Cáucaso. 'Intento transmitir que los derechos humanos no son un bla, bla, bla escrito en el aire, si no algo que debe hacerse real', subraya.

Pregunta. Su mandato, de 1999 a 2005, ha estado cargado de acontecimientos, ¿cómo ha influido esta época en la percepción de los derechos humanos?

Respuesta. Tras la caída del muro de Berlín comenzó la incorporación progresiva de nuevos países al mundo democrático, pero este proceso se vio distorsionado por el 11-S. Hasta entonces, el terrorismo se veía como acciones nacionales, pero no como una amenaza universal a la seguridad y a la libertad individual. La sensación de que necesitamos seguridad entra en conflicto con las garantías de las libertades fundamentales. En toda Europa existe una tendencia a endurecerse. Se prima la represión penal frente a la reinserción o la prevención. En algunos países se endurece la política de emigración y se es cada vez más severo en la concesión del asilo, llegándose a expulsar a extranjeros a países no seguros, tras pactar con ellos.

P. Usted etiquetó de predemocráticos a dirigentes regionales rusos, ¿podemos hablar también de dirigentes "posdemocráticos" en países occidentales?

R. En Europa, no. No creo que estemos en una fase posdemocrática, sino en un proceso democrático en crisis, porque tenemos también una crisis de identidad. No sabemos cómo construir Europa. Sabemos que no podemos renunciar a los valores, pero queremos estar seguros. Europa busca, pero no ha encontrado aún, el equilibrio entre libertad y seguridad. Hay miedo y preocupación en la sociedad y, sobre todo, en la clase gobernante y eso es malo.

P. La ampliación de la UE, ¿suma o resta democracia?

R. Los nuevos socios llegan a la democracia con falta de experiencia y cultura de diálogo y de consenso. Es una cuestión de tiempo. Europa ha tardado mucho en forjar una cultura democrática. Recuerdo que un presidente de Francia llegó a decir que el ingreso de España en Europa era un peligro.

P. Algo parecido dicen ahora de Turquía, salvando las distancias.

R. Un discurso muy similar. Los miedos irracionales, la falta de coraje para afrontar e integrar lo valioso de la diferencia son característicos de este momento. Es un momento de miedo, de pobreza de espíritu, en el que falta energía para decir que Europa es una realidad y no un mito.

P. ¿Han introducido los nuevos socios un mayor recelo respecto a Rusia en la UE?

R. Rusia se integra en el mundo democrático con todas sus contradicciones, que su clase política no ha eliminado, sino todo lo contrario. En Rusia hay un lenguaje profundamente autoritario, una manera de actuar y unos reflejos que chocan mucho con la concepción democrática de Europa. Los tics de la época soviética siembran inquietud y producen la impresión de volver a prácticas inaceptables, pero también hay un profundo cambio generacional, político y económico, en gran parte desconocido. Entiendo que los nuevos miembros de la UE sean suspicaces, ya que han sufrido mucho y tienen una memoria histórica que no pueden cambiar en una generación. Para cambiarla, Rusia tiene que hacer un trabajo de apertura y de transformación democrática, que aún no ha hecho en serio.

P. ¿Se pueden comparar las desapariciones en Chechenia a las de Argentina?

R. Evidentemente. No hay población que pueda vivir tranquila ni tener un proyecto de futuro con las desapariciones, que son uno de los problemas más graves de Chechenia y parte del Cáucaso.

P. ¿Dónde están peor las cárceles en Europa?

R. He visto cárceles muy malas en Georgia y Moldavia. Hay que distinguir entre los países pobres, donde las cárceles son el reflejo de una sociedad que no tiene ni sábanas ni antibióticos en los hospitales, y las sociedades ricas, donde las cárceles no están a la altura de los medios. Eso es lo que más me irrita. Que la cárcel sea angustiosa en un país pobre está en consonancia con el entorno, pero en Francia o en España no es lo que debería ser.

P. ¿Qué le sugieren los asaltos a la valla de Melilla?

R. Es el testimonio de la desesperación absoluta de miles de personas que llegan ante lo que puede ser el paraíso y se encuentran con esta valla. No tengo nada contra ella, porque tiene que haber un control, pero para los emigrantes representa la diferencia de 10 metros entre la miseria y la posibilidad de vivir dignamente.

P. ¿Cuál es la alternativa?

R. Marruecos no puede permitir que miles de personas circulen hambrientas y desesperadas. Tiene que controlar sus fronteras y establecer unos centros de acogida. Eso cuesta, y Europa y España deben ayudar a construirlos. La emigración es un problema europeo y las alternativas no pueden ser sólo defensivas y policiales. Hay que hacer planes para desarrollar África. Si no lo hacemos, mañana habrá 100.000 ante la valla.

Nesemu

Saramago defrauda a un gran auditorio

Nadie pone en duda la altísima calidad literaria y humana del gran escritor portugués. Es un Maestro. Pero, al final de sus años, algunas grandes personalidades corren el peligro de dejarse manipular por su entorno y los llevan de aquí para allá como si su sola presencia bastase para dar contenido a un acto.
La convocatoria era en el Paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid. El motivo, la inauguración del Foro Complutense con la conferencia Democracia y Universidad. Allí nos reunimos co antelación para coger sitio cientos de personas, estudiantes, profesores, académicos, escritores etc.
Ni hubo conferencia, ni siguió esquema alguno, divagó con generalidades insulsas, ni aportó una idea que mereciera la pena de semejante convocatoria con ese título.
Mejor hubieran titulado "Un rato de charla con el Premio Nobel José Saramago", o algo así. Una verdadera pena que nos parece un abuso. Saltó de un tema a otro con lugares comunes tan repetidos que causó una verdadera decepción y aburrimiento.
He tomado notas de sus palabras. Las he releido por si mi juicio era precipitado. Me reafirmo: fuera de algunas cosas ingeniosas durante el coloquio, no aportó nada de valor ni nuevo ni interesante.
Con el profundo respeto que tenemos tantos lectores y profesores por el ilustre escritor, debo dejar constancia de mi decepción. Es un error traer y llevar de aquí para allá, con razón o sin ella, a ilustres personalidades como si su sóla presencia justificase un acto académico, en un ambiente tan cualificado y en una ocasión como la de ayer.
Leeremos sus libros y sobre todo el último que anunció para noviembre, pero no es de recibo confundir a las audiencias. Consciente de que no es políticamente correcto lo que escribo, prefiero no contribuir con mi silencio a la frustración de los alumnos a quienes animé a acudir a esa inexistente conferencia.
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

José Carlos Gª Fajardo

La pobreza sigue siendo femenina

'La discriminación de género no es sólo una grave injusticia, sino una rémora muy pesada para erradicar la miseria y cumplir los onjetivos de la ONU. Los últimos datos del informe del Fondo de Naciones Unidas para la Población (UNFPA). Conviene entrar a saco en él y difundir su contenido por todos los medios, para denunciar, para protestar y para aportar propuestas alternativas.
En su editorial de hoy, Discriminadas, El País hace un buen resumen:
Mucho se habla de las justas conquistas sociales logradas por la mujer en el último medio siglo, pero es todavía enorme la brecha respecto al hombre, especialmente en los países menos desarrollados. Así lo señala el último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA), que subraya que la discriminación de género no es sólo una grave injusticia, sino una rémora muy pesada para erradicar la miseria y cumplir los objetivos establecidos por la ONU en 2000 de reducir a la mitad la pobreza en el mundo en 2015. Desgraciadamente, esa meta resulta cada vez más difícil de alcanzar, como quedó patente en la megacumbre política del mes pasado en Nueva York.

Algunos datos del último informe del UNFPA son elocuentes. En el mundo hay 500 millones de mujeres analfabetas, frente a 280 millones de hombres. Más de medio millón de féminas, en su casi totalidad pertenecientes a los países menos desarrollados, mueren cada año por problemas relacionados con el embarazo, la principal causa de enfermedad y mortalidad entre las que tienen de 15 a 44 años. Cerca de la mitad de los 40 millones de personas infectadas con el virus del sida son de sexo femenino. Una de cada tres de ellas es golpeada, forzada a mantener relaciones sexuales o ha padecido abusos. Los casos de maltratos, de los que por desgracia España registra un índice alto, provocan tantas víctimas como el cáncer entre las mujeres de 15 a 44 años y más que los accidentes de tráfico y la malaria juntos. La situación laboral femenina es mucho peor que la masculina, y también las condiciones salariales (ganan un 23% menos que los hombres en los países ricos y un 27% en los pobres). En definitiva, un largo rosario de discriminaciones que los expertos del UNFPA consideran que deben ser objeto de mayor atención para ser eliminadas, especialmente en lo que concierne al derecho a garantizar una buena salud reproductiva, que es clave para el desarrollo.

Los informes de las diversas agencias de Naciones Unidas suelen apabullar por las alarmantes estadísticas sobre el hambre y la pobreza y las advertencias a los Gobiernos a revisar políticas y corregir el rumbo antes de que sea tarde. Casi la mitad de la población mundial sobrevive con algo más de un euro al día, pero los países ricos se quedan muy lejos de sus compromisos de incrementar la ayuda al desarrollo y establecer un comercio mundial más justo.'

Al menos, que no nos puedan callar. Porque, con Paulo Freire, creemos
que 'en el conflicto entre el poderoso y el desposeído, el no intervenir no significa ser neutral sino ponerse al lado del poderoso', en este caso una vez más, del injusto.
José Carlos Gª Fajardo

Que no nos escamoteen el modelo social en la Cumbre del 27

Mientras en los medios se discute sobre si son galgos o podencos, corremos el peligro de llegar a la próxima Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, en Gran Bretaña el día 27 sin prepararnos para abordar el modelo social que existe y el que debe desarrollarse en la Unión Europea. Ahí es nada.
Como señala Andreu Missé, desde Bruselas, en A vueltas con el modelo social El Reino Unido quiere limitar la próxima cumbre de la UE a la globalización para evitar disputas entre los Veinticinco. Y esto no parece serio ni es de recibo porque /el debate sobre el modelo social lanzado por el primer ministro británico, Tony Blair, como asunto estrella durante su presidencia de la UE se está convirtiendo en el principal tema de discusión sobre el futuro de Europa. La Europa que trata del empleo, la educación, las pensiones y demás asuntos urgentes es la que está despertando más el interés de los ciudadanos. "Llevo 25 años en las instituciones comunitarias y nunca había visto un interés y unas discusiones tan intensas sobre los asuntos sociales como ahora", señala un alto funcionario que trabaja en uno de los documentos que prepara la Comisión para la cumbre del día 27 en Hampton Court. Tras el no de Francia y Holanda a la Constitución, el debate social es el más consistente.

La reflexión inicial fue promovida por la propia presidencia británica, con 'una comparación de los cuatro modelos sociales europeos (continental, nórdico, mediterráneo y anglosajón) desde la doble perspectiva de la eficiencia y la igualdad. Un estudio en el que los países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Suecia y Holanda), con un alto nivel de protección social y políticas activas en el mercado de trabajo, eran los que salían mejor parados. Los peor clasificados eran los países mediterráneos (España, Grecia, Portugal e Italia), que concentran su gasto social en pensiones y una regulación salarial muy condicionada por la negociación colectiva.?
Esto nos tiene que inetersar y mucho porque en ello van la felicidad y una vida digna para casi trescientos millones de ciudadanos europeos. Y si abordamos los problemas con perspectiva y honestidad tendremos que tener en cuenta la situación de los ciudadnos de lo spaíses del Tercer Mundo que nos facilitan las materias primas sin las cuales nos será imposible mantener nuestro modelo social. Porque será injusto si nuestro nivel de vida se hace a costa de imponer monocultivos a otros países destrozando su alternancia en los cultivos que garanticen su subsistencia antes que nada, en mantener repúblicas bananeras dirigidas por funcionarios corruptos al servicio de nuestros intereses, en imponer los transportes y los fletes, en imponer los precios que nosotros queremos y en continuar pagándoles no con dinero sino con nuestros excedentes de producción, les interesesn y convengan a ellos o no. Nuestro modelo social no es uniforme en la UE, hay países con un nivel de vida más alto que otros, por eso se impone y exige la solidaridad entre las regiones.
Pero todos necesitamos vitalmente la mano de obra procedente de otros países tanto como sus materias primas, y ahí no podemos establecer dos medidas: los beneficios de los derechos sociales adquiridos deben afectar a todos los trabajadores y residentes sin distinción.
Por eso hay que permanecer muy alerta ante las crecientes deslocalizaciones de industria a países del tercer mundo en donde pretenden hacerlos trabajar sin respetar los derechos sociales de aquellos trabajadores cuyos productos se van a comercializar a nuestros criterios y beneficios.
Por alejar la explotación del esclavo no por ello somos menos culpables de esa situación injusta.
De eso tienen que tratar en la Cumbre del día 27.

'La realidad es que la participación de la sociedad civil en el debate es algo más amplia y diversa. Incluye,las jornadas celebradas en Erfurt, con la participación de organizaciones sindicales y ONG, como ATTAC, las próximas conferencias en Bruselas de destacados economistas como Jeremy Rifkin, y sindicalistas como John Monks, secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos. Austria, que ocupará la presidencia en el primer semestre de 2006, ya ha anunciado su propósito de profundizar en la discusión.

'En cierta medida, todo este debate se le ha ido un poco de las manos a la presidencia británica. Pronto ha comprendido el elevado riesgo de confrontación que supone el examen de los distintos modelos sociales ante las propias barbas de los jefes de Estado y de Gobierno de Los Veinticinco. Para evitar situaciones embarazosas, Londres ha optado por restringir la duración de la cumbre de dos a un día y reconducir el tema.'
Y esto ni es justo ni es de recibo después de lo que alardeó Tony Blair ante el fracaso de la Constitución propuesta para la UE. Ahora hay que acometer el más importante de los problemas que aquejan a Europa: la justicia social, el empleo, las pensiones, el respeto al medio ambiente aquí y en los países de donde extraemos las materias primas, el despilfarro en gastos de guerra y la indolencia ante la inaplazable sustitución de carburantes alternativos.
Permanezcamos atentos ante este gran debate que nos pueden escamotear a nada que nos descuidemos, y con la 'ayuda' de algunos medios de comunicación poderosos y espúreos.

No olvidemos que Blair puede actuar bajo el síndrome de los malos datos que van apareciendo de la economía británica que les obligarán a reconsiderar sus pretenciosas propuestas iniciales a los demás líderes europeos. Los últimos datos de la OCDE suponen una cura de humildad. Este año la economía británica sólo crecerá el 1,7%, frente al 3% o 3,5% previsto. La productividad de la economía del Reino Unido es inferior a la de EE UU, Francia y Alemania, lo que explica que la renta por habitante de los británicos apenas llegue a la media de la OCDE.

'Ante esta coyuntura, Reino Unido prefiere "una cumbre sin papeles" en la que los líderes "puedan expresarse en libertad", según una fuente diplomática británica. Por otra parte, varios líderes, especialmente los de los países de la ampliación, no se conformarán con una cumbre dedicada sólo a un debate de ideas y plantearán las cuestiones financieras urgentes'.
El tema es muy grave

José Carlos Gª Fajardo

Japón es el gigante despierto de Asia

Ante la impresionante noticia de la privatización de Japan Post, el mayor servicio postal, con 2,5 billones d eactivos y 280.000 empleados, y que ha dado lugar al mayor banco del mundo. (Cfr. al final reproducida esta noticia) me parece del mayor interés leer este artículo del Gobernador de Tokio,Shintaro Ishihara.

José Carlos Gª Fajardo

La pasividad japonesa.

En el acelerado mundo de hoy estamos expuestos a cambios que, durante la Edad Media, podrían haber tardado 200 o 300 años en producirse. El tiempo y el espacio se han contraído, y ahora no ocurre nada de manera aislada. A Japón le está resultando difícil adaptarse a ese nuevo escenario. Se aferra a una Constitución perdidamente idealista e históricamente ilegítima, impuesta por las fuerzas de ocupación de EE UU hace casi sesenta años para impedir su reaparición como potencia militar. El país deja su supervivencia en manos de Washington, se ha olvidado del pensamiento independiente y se ha vuelto débil.

Algunos afirman que Japón puede prosperar como una nación de pacíficos comerciantes. Tal vez era posible cuando EE UU era un guardián solvente. Hoy, cuando se observa su limitada capacidad como superpotencia, esta dependencia es muy peligrosa para el imperio nipón. Resulta irónico que la economía del país –sobre todo, en el sector financiero– corra peligro de hundirse precisamente debido a los estadounidenses, que se suponía que debían avalarnos.

Las tensiones regionales estimulan a Japón a salir de su pasividad inútil. El ‘león dormido’ de Asia no es China, sino Japón

Los japoneses tenían el ánimo y la fibra de los samuráis. ¿Cuándo recuperaremos nuestra virtud nacional, tan bien descrita por la antropóloga estadounidense Ruth Benedict en El crisantemo y la espada? En gran parte, todo dependerá de la evolución del este asiático durante la próxima década, sobre todo en el aspecto militar. Un factor crítico será hacia dónde mire China –con su Ejército en expansión y su obstinado Partido Comunista– y que persiga, o no, sus ambiciones con el mismo tipo de intenciones hegemónicas empleadas en Tíbet. También dependerá de que Pekín, que ha proclamado repetidamente sus derechos sobre territorio nipón, persista o no en sus provocaciones. Me pregunto cómo interpretará Washington su tratado de seguridad con Japón si éste decide enfrentarse a China, quizás incluso en el terreno militar, por la disputa sobre las islas Senkaku, una parte de la prefectura de Okinawa con posibles recursos marinos muy valiosos.

Existen muchas otras incertidumbres. La economía china, recalentada en exceso, está a punto de la bancarrota. ¿Qué forma adoptará la frustración del pueblo chino y cómo estallará? El derrumbe económico del gigante puede desencadenar una desintegración como la soviética que desemboque en la disolución del régimen comunista. Y China no es la única preocupación. Corea del Norte, con un régimen político demencial, está desarrollando una capacidad nuclear y utilizándola como arma de negociación. No olvidemos que se trata de un país terrorista, que ha secuestrado a más de cien ciudadanos japoneses y probablemente matado a la mayoría de ellos. Pyongyang ha advertido que atacaría el territorio nipón con misiles si Tokio decide imponer sanciones económicas, la única palanca con la que cuenta. Dejando al margen la incertidumbre sobre la precisión de los misiles norcoreanos, la cuestión de cómo reaccionarían Japón y EE UU sigue siendo crucial. Estas tensiones e incertidumbres en la región pueden estimular, por fin, al país del sol naciente para que salga de su pasividad inútil y se convierta en una nación fuerte, dispuesta a aceptar sacrificios. Cuando Japón vuelva a mostrar el espíritu que le ayudó a ser el primer Estado no blanco que logró modernizarse, el equilibrio de poder en la región cambiará de forma drástica. El león dormido de Asia no es China, sino Japón. //

Crónica de Gloria Torrijos (tiene varias sobre el tema en El País)




Koizumi (derecha) se felicita con Takenaka (izquierda), ministro de Economía, y Katayama, secretario del Partido Liberal. (AP)
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El Senado del Parlamento japonés aprobó ayer, por 134 votos a favor y 100 en contra, el plan gubernamental para privatizar Japan Post, los servicios postales y la caja de ahorros más grande del mundo, con 2,5 billones de euros en activos y 260.000 empleados. El pasado martes, la Cámara baja aceptó la reforma del gigante financiero. Con este espaldarazo, el primer ministro, Junichiro Koizumi, logra una victoria política.

"Ha sido un milagro en la esfera política. Ahora más que nunca debemos seguir adelante con los cambios", declaró exultante el primer ministro, Junichiro Koizumi, de 63 años, tras la votación. Koizumi vio cumplido el objetivo que persigue desde 1979, cuando era un joven viceministro de Finanzas.

Japan Post, el mayor comprador de bonos del Estado y el mayor propietario de deuda pública, tiene 2,5 billones de euros en activos -principalmente depósitos y seguros- y 25.000 oficinas. Además, sus 260.000 funcionarios la convierten en la mayor empresa de Japón.

Koizumi ha pretendido así adelgazar la inflada burocracia, abrir los sectores económicos en manos estatales a la competencia y con ello a la eficacia, con el fin último de impulsar la economía tras más de una década de estancamiento. La privatización conducirá a una reestructuración de la deuda pública y de la Administración estatal.

Algunos analistas se preguntan si a partir de ahora Koizumi se dedicará con el mismo empeño a reformar otros sectores previstos, como el sistema de la seguridad médica nacional, lastrada por una población de 127 millones de personas que cada vez es más longeva y con un bajo índice de natalidad.

El rechazo del Senado a la privatización de Japan Post el pasado agosto llevó a Koizumi a disolver la Cámara y a convocar elecciones legislativas anticipadas el pasado 11 de septiembre, convertidas en un plebiscito a su programa de cambios, del que salió victorioso con mayoría absoluta. El plan de reformas ha sido apoyado esta semana incluso por aquellos diputados y senadores de su Partido Liberal Democrático (PLD) que hasta ahora eran contrarios a él.

Japan Post nació durante el proceso de modernización en el siglo XIX y su diseminación por todo el archipiélago se aprovechó para ofrecer servicios bancarios. La mayoría de los expertos coinciden en señalar que el éxito de este proceso dependerá de cómo se efectúe la privatización y se usen los fondos.

Japan Post se dividirá en cuatro entidades que se ocuparán de la distribución, los depósitos de ahorro, los seguros y la administración de las oficinas postales. La venta de este coloso a la banca privada se producirá a partir de octubre de 2007, aunque seguirá ofreciendo sus servicios de ahorro y seguros hasta, al menos, 2017

Creación contra Evolución, según Bush

Me parece importante conocer las mimbres que tejen el ¿pensamiento? del presidente Bush y de sus secuaces (los que lo siguen o más bien empujan)pues esos andamiajes informan sus decisiones como venidas del Cielo, y así nos va. Bush ha confesado que dios le habla. Otros, por mucho menos, han ingresado en psiquiátricos o les administran tranquilizantes y les impiden que tomen decisiones que pueden afectar a otras personas. Las decisiones de Bush hunden economìas, imponen modelos económicos, fomentan el acopio de armas (que venden sus amigos), arruinan países, esclavizan y humillan. Se creen los amos del mundo y con patente universal y omnímoda para imponer sus arbitrarias decisiones. A un Príncipe así, los clásicos lo hubieran calificado de déspota y tirano con lo cual se suprimía el deber de obediencia y en cambio se justificaba el derecho de resistencia y aún de muerte del tirano.
Así, mediante el control de la voluntar arbitraria del tirano como fuente de ley, y el sometimiento de todos al imperio de la Ley pudo desarrollarse la democracia y se establecieron regímenes constitucionales y se promulgaron las declaraciones de Derechos Fundamentales que garantizan o procuran la justicia, la libertad y la solidaridad (antes igualdad) para todos.
Me parece interesante el artículo del periodista Tomás Eloy Martínez La Creación, según Bush
La democracia republicana de los Estados Unidos está convirtiéndose poco a poco en una democracia teocrática. O, por lo menos, está convirtiéndose en un tejido de ideas que permite a la religión infiltrarse dentro del cuerpo del Estado, pese a la separación que establecen las leyes.

A diferencia de las grandes revoluciones, la revolución religiosa del presidente George W. Bush -no menos grande, no menos difícil de revertir- no es sangrienta, ni tan siquiera popular. Sólo es fundamentalista, en el sentido de que lo bueno para él es lo mejor para los demás.

Desde comienzos de la década de los noventa se ha ido formando un frente de evangélicos y católicos que asesoran al presidente. Uno de ellos, el padre Richard John Neuhaus, pastor luterano hasta 1988 y sacerdote católico desde 1991, es una figura tan cercana al propio Bush que, según la revista semanal Time, "nadie lo ayuda tanto a articular sus ideas religiosas".

La preocupación central de Neuhaus -quien dirige el semanario ultraconservador First Things (Primeras Cosas)- es cómo enderezar una nación de apóstatas cuya cultura ha sido corrompida durante más de un siglo. La respuesta es simple: hay que gobernarla moralmente aun a contracorriente de sus propios designios. La ciencia debe basarse en la fe y no a la inversa: ésa es la bandera de la nueva revolución.

El combate había empezado antes aún del 11 de septiembre de 2001, mediante los severos recortes del Gobierno a los gastos de investigación en terrenos tan sensibles como el calentamiento global, la emisión o derrame de residuos tóxicos y la contraconcepción.

Ahora, en todas las dependencias oficiales que controlan los medicamentos, la salud y el medio ambiente, se respeta una agenda férrea que se opone al aborto, a los programas de prevención del sida, al uso de preservativos, a cualquier educación sexual que no preconice la abstinencia, a la llamada píldora del día siguiente y a la fertilización asistida.

La educación juega un papel central en esa lucha sin cuartel. Según Jeffrey Hart, profesor emérito en el Colegio Dartmouth y uno de los escritores conservadores más respetados de los Estados Unidos, "el Gobierno de Bush gasta millones en grupos de doctrina que promueven la abstinencia enseñando mentiras flagrantes como que el virus del VIH se contagia a través del sudor y de las lágrimas, y que un feto de 43 días es una persona pensante".

Bush dio un paso gigantesco en favor del fundamentalismo a mediados de agosto -poco antes del huracán Katrina y la catástrofe anunciada de Luisiana-, cuando explicó en Tejas, durante una mesa redonda con periodistas, que era partidario de enseñar en las escuelas las teorías de la evolución de Darwin y la llamada teoría de "la intervención inteligente" de manera indistinta. "Expongamos a los niños a las diversas corrientes de pensamiento", fue su dictamen.

Hace cinco años, Bush era lo que se conocía como un "creacionista" -igual que Ronald Reagan-, es decir, alguien para quien Adán fue formado con barro e impregnado de vida por el aliento divino, según enseña el capítulo segundo del Génesis.

Las ideas del presidente no son extrañas en un país fundado por puritanos y donde las lecturas de la Biblia son una tradición familiar de muchos siglos.

Nadie lleva la cuenta de cuántos creacionistas hay en América Latina, cuya población es abrumadoramente católica, pero en los Estados Unidos se sabe que son más de un tercio de la población, casi tantos como los que aceptan la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies. Para Bush, las enseñanzas de la Biblia debían ser tomadas de manera literal. Neuhaus lo hizo cambiar de opinión hace pocos meses.

A comienzos de julio, el arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, expuso al fin los principios de la llamada intervención inteligente que Bush abrazaría con tanto entusiasmo. No es una refutación de Darwin, sino una corrección religiosa de sus teorías.

En la evolución de las especies -sostiene Schönborn- hay brechas, vacíos que sólo la mano de Dios podría explicar. De otro modo, dice, no se entiende el abismo abierto entre la simplicidad de los microorganismos y la complejidad del ojo humano, por ejemplo. La evolución existe, pero el Señor la guía.

Neuhaus transmitió esos conceptos al presidente en una versión sencilla, a su alcance, e hizo de él un rápido converso. Un "born-again Christian", un cristiano que acaba de recibir la Luz, como Bush, es una esponja sensible a esas revelaciones.

A través de Karl Rove, su mano derecha, el presidente está trazando una alianza de hierro con los grupos más conservadores de la Iglesia católica. Rove se había acercado a Juan Pablo II a través del Opus Dei, de los Legionarios de Cristo y de Comunión y Liberación. Junto a todos ellos, ha celebrado ahora la consigna según la cual Benedicto XVI prefiere una Iglesia con menos feligreses, pero todos ellos incondicionales y absolutamente fieles a la doctrina.

Así es también la revolución que Bush predica, tanto en contra del terrorismo como en favor de la moral conservadora: que sean pocos, pero dispuestos a todo.

Los Estados Unidos fueron creados en 1776 como una nación de iguales en la que el Estado era independiente de las confesiones religiosas.

La mayoría de los norteamericanos es creyente, pero Dios no es el mismo dios para los millones de musulmanes, católicos, judíos, hindúes, sintoístas, mormones y las centenares de sectas cristianas que prosperaron en los últimos dos siglos.

La tolerancia con los que no piensan igual fue uno de los factores de la grandeza de este país. Bush ha puesto muchos cerrojos a esas libertades, y la atmósfera, aun en ciudades como Nueva York, ha empezado a tornarse cada vez más irrespirable. Da miedo.

Creación contra Evolución, según Bush

Me parece importante conocer las mimbres que tejen el ¿pensamiento? del presidente Bush y de sus secuaces (los que lo siguen o más bien empujan)pues esos andamiajes informan sus decisiones como venidas del Cielo, y así nos va. Bush ha confesado que dios le habla. Otros, por mucho menos, han ingresado en psiquiátricos o les administran tranquilizantes y les impiden que tomen decisiones que pueden afectar a otras personas. Las decisiones de Bush hunden economìas, imponen modelos económicos, fomentan el acopio de armas (que venden sus amigos), arruinan países, esclavizan y humillan. Se creen los amos del mundo y con patente universal y omnímoda para imponer sus arbitrarias decisiones. A un Príncipe así, los clásicos lo hubieran calificado de déspota y tirano con lo cual se suprimía el deber de obediencia y en cambio se justificaba el derecho de resistencia y aún de muerte del tirano.
Así, mediante el control de la voluntar arbitraria del tirano como fuente de ley, y el sometimiento de todos al imperio de la Ley pudo desarrollarse la democracia y se establecieron regímenes constitucionales y se promulgaron las declaraciones de Derechos Fundamentales que garantizan o procuran la justicia, la libertad y la solidaridad (antes igualdad) para todos.
Me parece interesante el artículo del periodista Tomás Eloy Martínez La Creación, según Bush
La democracia republicana de los Estados Unidos está convirtiéndose poco a poco en una democracia teocrática. O, por lo menos, está convirtiéndose en un tejido de ideas que permite a la religión infiltrarse dentro del cuerpo del Estado, pese a la separación que establecen las leyes.

A diferencia de las grandes revoluciones, la revolución religiosa del presidente George W. Bush -no menos grande, no menos difícil de revertir- no es sangrienta, ni tan siquiera popular. Sólo es fundamentalista, en el sentido de que lo bueno para él es lo mejor para los demás.

Desde comienzos de la década de los noventa se ha ido formando un frente de evangélicos y católicos que asesoran al presidente. Uno de ellos, el padre Richard John Neuhaus, pastor luterano hasta 1988 y sacerdote católico desde 1991, es una figura tan cercana al propio Bush que, según la revista semanal Time, "nadie lo ayuda tanto a articular sus ideas religiosas".

La preocupación central de Neuhaus -quien dirige el semanario ultraconservador First Things (Primeras Cosas)- es cómo enderezar una nación de apóstatas cuya cultura ha sido corrompida durante más de un siglo. La respuesta es simple: hay que gobernarla moralmente aun a contracorriente de sus propios designios. La ciencia debe basarse en la fe y no a la inversa: ésa es la bandera de la nueva revolución.

El combate había empezado antes aún del 11 de septiembre de 2001, mediante los severos recortes del Gobierno a los gastos de investigación en terrenos tan sensibles como el calentamiento global, la emisión o derrame de residuos tóxicos y la contraconcepción.

Ahora, en todas las dependencias oficiales que controlan los medicamentos, la salud y el medio ambiente, se respeta una agenda férrea que se opone al aborto, a los programas de prevención del sida, al uso de preservativos, a cualquier educación sexual que no preconice la abstinencia, a la llamada píldora del día siguiente y a la fertilización asistida.

La educación juega un papel central en esa lucha sin cuartel. Según Jeffrey Hart, profesor emérito en el Colegio Dartmouth y uno de los escritores conservadores más respetados de los Estados Unidos, "el Gobierno de Bush gasta millones en grupos de doctrina que promueven la abstinencia enseñando mentiras flagrantes como que el virus del VIH se contagia a través del sudor y de las lágrimas, y que un feto de 43 días es una persona pensante".

Bush dio un paso gigantesco en favor del fundamentalismo a mediados de agosto -poco antes del huracán Katrina y la catástrofe anunciada de Luisiana-, cuando explicó en Tejas, durante una mesa redonda con periodistas, que era partidario de enseñar en las escuelas las teorías de la evolución de Darwin y la llamada teoría de "la intervención inteligente" de manera indistinta. "Expongamos a los niños a las diversas corrientes de pensamiento", fue su dictamen.

Hace cinco años, Bush era lo que se conocía como un "creacionista" -igual que Ronald Reagan-, es decir, alguien para quien Adán fue formado con barro e impregnado de vida por el aliento divino, según enseña el capítulo segundo del Génesis.

Las ideas del presidente no son extrañas en un país fundado por puritanos y donde las lecturas de la Biblia son una tradición familiar de muchos siglos.

Nadie lleva la cuenta de cuántos creacionistas hay en América Latina, cuya población es abrumadoramente católica, pero en los Estados Unidos se sabe que son más de un tercio de la población, casi tantos como los que aceptan la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies. Para Bush, las enseñanzas de la Biblia debían ser tomadas de manera literal. Neuhaus lo hizo cambiar de opinión hace pocos meses.

A comienzos de julio, el arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, expuso al fin los principios de la llamada intervención inteligente que Bush abrazaría con tanto entusiasmo. No es una refutación de Darwin, sino una corrección religiosa de sus teorías.

En la evolución de las especies -sostiene Schönborn- hay brechas, vacíos que sólo la mano de Dios podría explicar. De otro modo, dice, no se entiende el abismo abierto entre la simplicidad de los microorganismos y la complejidad del ojo humano, por ejemplo. La evolución existe, pero el Señor la guía.

Neuhaus transmitió esos conceptos al presidente en una versión sencilla, a su alcance, e hizo de él un rápido converso. Un "born-again Christian", un cristiano que acaba de recibir la Luz, como Bush, es una esponja sensible a esas revelaciones.

A través de Karl Rove, su mano derecha, el presidente está trazando una alianza de hierro con los grupos más conservadores de la Iglesia católica. Rove se había acercado a Juan Pablo II a través del Opus Dei, de los Legionarios de Cristo y de Comunión y Liberación. Junto a todos ellos, ha celebrado ahora la consigna según la cual Benedicto XVI prefiere una Iglesia con menos feligreses, pero todos ellos incondicionales y absolutamente fieles a la doctrina.

Así es también la revolución que Bush predica, tanto en contra del terrorismo como en favor de la moral conservadora: que sean pocos, pero dispuestos a todo.

Los Estados Unidos fueron creados en 1776 como una nación de iguales en la que el Estado era independiente de las confesiones religiosas.

La mayoría de los norteamericanos es creyente, pero Dios no es el mismo dios para los millones de musulmanes, católicos, judíos, hindúes, sintoístas, mormones y las centenares de sectas cristianas que prosperaron en los últimos dos siglos.

La tolerancia con los que no piensan igual fue uno de los factores de la grandeza de este país. Bush ha puesto muchos cerrojos a esas libertades, y la atmósfera, aun en ciudades como Nueva York, ha empezado a tornarse cada vez más irrespirable. Da miedo.

Nuestras fronteras son las de la U E

¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano' ¿Tiene Italia que afrontar por todos los medios las avalanchas de inmigrantes africanos que pretenden desembarfar en Sicilia y en Lampedusa, así como los que vienen por el Mar Adriático?
¿No podrían España e Italia, meter en autobuses a todos los inmigrantes, conforme van llegando, y trasladarlos hasta las verdes campiñas de Francia, Alemania o Béelgica? ¿Acaso por los tratados de Shencken no hemos tenido que cambiar nuestra legislación con respecto a los latinoamericanos a pesar de nuestras relaciones seculares?
Si somos frontera de los países que conforman la UE a sus instituciones correseponde abordar el problema en su integridad?

El País escribe: /La UE ha aceptado al fin la propuesta hispano-marroquí de una conferencia Europa-África para estudiar el problema migratorio desde una perspectiva de conjunto, que pasa necesariamente por el desarrollo de los países subsaharianos. Se anuncia un plan de ayuda al desarrollo de África más ambicioso que los precedentes, que incluye un control más eficaz del destino de los fondos para potenciar infraestructuras que favorezcan la rentabilidad de los cultivos y manufacturas producidas en el continente y las inversiones exteriores, y de condicionar las ayudas a los avances en la democratización y lucha contra la corrupción. Pero ninguna medida sería tan eficaz como suprimir las barreras a la exportación de productos africanos a Europa, condicionada por las subvenciones a la agricultura. Con el 15% de la población mundial, el comercio de África supone apenas el 2%. Europa debe dar el primer paso para corregir este desequilibrio si quiere modular la marea de desesperados que vienen de ese continente./
Más aún: una conferenci0a internacional que arranque del reconocimiento de nuestra necesidad en Europa de la mano de obra de los inmigrantes; establecer cuantos necesitamos y con qué características; ponernos de acuerdo con las autoridades de sus países de origen para financiar una formación previa, el viaje con garantías, e alojamiento y la protección sanitaria y de la SS. Se acabarían las mafias. Se impedirìa que asaltasen las fronteras personas incontroladas, fuera de los casos de petición de asilo, que va por otra via.
¿Por qué Marruecos va a tenr que pechar con la repatriación hacia sus países de origen de todos los subsaharianos que se han colocado en su territorio? Si estos noe stán dispuesto a acogerlos habrá que colocarlos al otro lado de esas fronteras por mucho que se empeñe MSF y otras ONG voluntariosas. En este como en tantos casos no puede regir la ley de la selva y la anarquía como sistema.
Los inmigrantes quieren venir a nuestros países por el progreso, la calidad de vida, la formación, la asistecnia sanitaria y el futuro para sus hijos. Si se rompe la baraja mos quedaremos todos sin nada. No es justo ni de recibo. Por el bien de todos es preciso organizarse.
/¿Qué deben hacer los países hacia cuyas fronteras ha expulsado Marruecos a los que intentaban pasar? ¿Deberán a su vez expulsarlos más al sur? Es lógico que Marruecos pida que lo que se le exige -acuerdos de readmisión- sea también exigido a los otros países de tránsito. En cualquier caso, se trata de países que carecen de medios para hacerse cargo de un problema con tantas aristas. Y del lado europeo, es evidente que el problema no sólo concierne a España.//
No podemos caer en un sentimentalismo estéril ni en infantilismos inicuos. No vale el que ¡que pasen todos!Algunos periodistas actúan como agitadores sin perspectiva ni responsabilidad alguna.
A quienes es preciso apretar y urgir y exigir que tomen medidas es a las autoridades de la Unión Europea y a las de sus paises miembros si fuera menester.
No puede caer toda la enorme carga de actuar como gendarmes de ...Europa sobre Marruecos, Argelia, Libia u otros países de tránsito.
A grandes males, grandes remedios. Y que lo sepan los candidatos a emigrar en esos países.
Bruselas ha informado de que hay unos 30.000 subsaharianos en Argelia y Marruecos esperando la ocasión para pasar a Europa vía España, y esa creciente oleada no puede detenerse con alambradas y patrullas militares.
Pero ni la UE ni España pueden pretender que los países del Magreb actúen como sus
gendarmes del sur a cambio de ayudas económicas.
Quizás sean necesarias menos Cumbres de oropel y más coger el toro de la realidad inminente por los cuernos. Imagínense uan situación de desconcierto de migraciones salvajes ante la amenaza de una pandemia de gripe aviar.

José Carlos Gª Fajardo

La Amazonia en peligro, la humanidad amenazada

Cuando algo está bien contado y documentado sobran las especulaciones. Es lo que hace el gran periodista Juan Arias sobre Las plagas de la Amazonia
Impresionante documento que invito a leer y a interiorizar. Trata de nuestro pleroma y el de nuestros hijos. La Amazonía no nos es extraña.
José Carlos

La mayor reserva acuífera y biológica delLas plagas de la Amazonia mundo es devorada cada año a un ritmo creciente ante la impotencia del Gobierno

En 2004 se desforestó en la Amazonia un territorio del tamaño de Bélgica. Si es cierto que el futuro de las guerras se librará en la búsqueda del agua potable, América Latina y, concretamente Brasil, serán países sobre los que se posarán con codicia los ojos de la sed del planeta. Los números son elocuentes: este país posee el 20% del agua potable del mundo, lo que le coloca en la mayor descarga de agua dulce existente con sus 197.500 metros cúbicos por segundo. Esa agua es 40 veces mayor que la de todos los ríos de EE UU y 47 veces superior a los de Canadá, países ricos que aún no han entrado en la crisis del agua.

Es tal la importancia no sólo de la riqueza de agua de Brasil sino de toda su biodiversidad, la mayor del planeta, que ante el miedo que dicha riqueza, pura y cruda realidad política, pueda seguir deteriorándose, se habla continuamente, ante la ira de los ciudadanos y de los políticos, de "internacionalización" de la Amazonia, considerada la gran reserva de oxígeno del planeta. El problema es si dicha internacionalización es fruto de un interés real por preservar uno de los grandes santuarios ambientales del mundo ante la incuria o la impotencia de sus gobernantes, o si no es más bien una excusa para apoderarse del gran tesoro del futuro.

Esta semana la revista Veja, el semanario informativo de mayor prestigio del país, ha dedicado 15 páginas para lanzar una alerta sobre lo que llama "las siete plagas de la Amazonia". Un dato es significativo y escalofriante: "En 2004 se desforestó en la Amazonia un territorio como Bélgica. Sólo en los últimos 15 años fueron devastadas 28,8 millones de hectáreas, la mitad de todo lo que fue destruido desde el año 1500, fecha del descubrimiento de Brasil", escribe el semanal.

Y si la selva amazónica ha sido saqueada, no lo ha sido menos la Mata Atlántica de la que queda sólo un 5% de su territorio original, con una biodiversidad proporcionalmente superior a la de la Amazonia... Lo más grave es que según un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), no sólo en Brasil, sino en todo el área de los países latinoamericanos "no existe ningún indicador que señale que la situación haya mejorado. Claramente vamos hacia atrás". Y añade el informe: "La biodiversidad es un tema que preocupa porque es uno de los grandes acervos, uno de los grandes recursos de América Latina".

Entre las siete plagas que Veja pone de manifiesto en el drama de la Amazonia, destacan los incendios (hay momentos en que sólo en Mato Grosso se han podido observar 15.000 fuegos simultáneamente) que causan una pérdida de 121 millones de dólares (100 millones de euros) al año. Y considerada la emisión de carbono, los daños alcanzan 5.000 millones de dólares. A eso hay que añadir la plaga de las madereras. Existen más de 3.000 empresas cortando árboles bajo la connivencia incluso del Ibama, el Instituto del Medio Ambiente, responsable de la defensa de la Amazonia. Sólo en junio pasado fueron detenidos, acusados de corrupción, 47 funcionarios de dicha institución. Y después, la impunidad. De los 539 millones de reales (unos 180 millones de euros) de multas aplicadas en 2004 sólo fueron cobradas 63 millones.

El problema no sólo es económico, no es sólo el saqueo de la madera preciosa de la Amazonia donde funcionan ilegalmente 8.478 camiones y 5.006 tractores que trabajan para las 3.000 serrerías de la región, y que por cada árbol arrancado destrozan otros 40 en la operación. Esa desforestación puede llevar a que el ciclo de las lluvias en la Amazonia podrá entrar en colapso si la selva pierde el 30% de su capacidad vegetal. Y ya ha sido destruido un 17%. En ese caso el fin de la foresta sería irreversible. Todo ello llevaría a una disminución drástica del vapor de agua generado por la foresta y por tanto de las lluvias, lo que elevaría peligrosamente la temperatura ambiental con consecuencias no sólo para Brasil y para América Latina, sino para todo el mundo.

Un país como Brasil, que cuenta con la legislación más moderna y más severa del mundo sobre la defensa del medio ambiente, permite que, según datos oficiales del Ministerio de Medio Ambiente, en la Amazonia existan 18 millones de selva compradas ilegalmenteLa Amazo, un mecanismo perverso que el ex obispo catalán Pedro Casaldaliga, lleva denunciando, con peligro de su propia vida, desde hace más de 20 años.

En estos tiempos de borreguismo. ¡insumisión!

Félix de Azúa en un artículo excelente Incomodidad del insumiso ofrece criterios de gran valor para afirmarnos en el derecho a ser nosotros mismos, caiga quien caiga y cueste lo que cueste. A propósito de George Orwell y su ejemplar actitud en tiempos de una crisis similar, en una Europa decadente, permitidme que subraye algunas afirmaciones de antología, porque en alzarnos o doblegarnos quizás nos vaya la vida, la esperanza, la libertad y la dignidad:
José Carlos Gª Fajardo

//Ciertamente, de haber vivido en tiempos más amables habría sido un escritor de cierto mérito, pero, como simiente en la tierra, su conciencia fue a caer en la rastrojera de Hitler, de Stalin, de la guerra civil española, de los trotskistas ingleses, y dadas las leyes del crecimiento orgánico, el desarrollo de aquel brote ya no pudo tener la airosa ligereza de un gladiolo sino la fortaleza indestructible de una pita. Él representa el linaje intelectual en una época dominada por la bastardía. No pudieron con él ni los despiadados aristócratas británicos, ni la necia burguesía, ni los resentidos comunistas, no los nazis vesánicos, a George Orwell le mató un microbio, el enemigo más poderoso de los humanos, un bacilo.
Sin embargo, trataron de machacarle todos los enemigos de aquellas cualidades que Orwell admiraba y practicaba: el coraje para defender la libertad individual, el rigor intelectual capaz de sostener un razonamiento con solidez, la honradez que busca remedio para la vida a todas luces injusta de millones de personas sometidas a la arrogancia de los poderosos. Fue, desde luego, un gran tipo pero lo habría sido sin la ayuda del horror. Su talento consistió en aprovechar la inercia masiva del terror para combatirlo. Así, por ejemplo, como testigo de los asesinatos cometidos por los comunistas en Cataluña durante la guerra civil, no podía callar, a pesar de que se sabía que su testimonio iba a levantar una nube de calumnias en su contra y que se quedaría solo. Pero empinado en la destructora ola del totalitarismo, cabalgando sobre ella, tomó una altura superior a la de sus sepultados contemporáneos.
En aquella Europa estúpida y canalla, Orwell, Camus, quizás también Koestler, son las escasas figuras que se mantuvieron tenazmente aferradas a una honestidad intelectual peligrosa en el océano de oportunistas y aprovechados a los que los propios comunistas llamaban “tontos útiles”, gente de buenos sentimientos, almas bellas que tragaron cuantas mentiras les dictó el poder de derechas y de izquierdas, y cuyos oídos permanecieron taponados hasta que se les dio la orden de abrirlos durante un rato. Luego los volvieron a cerrar hasta nueva orden.
La supervivencia de los testigos incómodos de aquella época ruin demuestra su valor de clásicos, modelos para quienes osamos vanidosamente hablar en público. Todavía hoy es aconsejable vanidosamente hablar en público. Todavía hoy es aconsejable leer a Orwell, a Camus, a Koestler, a pesar de que ya no existe la URSS, Argelia querría ser francesa, y la eutanasia lleva camino de legalizarse, no por los principios éticos que defendía Koestler, sino para rebajar la factura. En cambio, no hay quien lea una línea de los que escribieron sus exitosos enemigos. La mentira y sobre todo la mentira ideológica, es decir, la que afirma expresar principios morales pero esconde intereses dinerarios, engaña sólo unos años, mientras haya gente que se enriquece y desea fervientemente ser engañada. En cuanto muda de lugar el centro de reparto, como ahora con el nacionalismo, los héroes morales cambian de principios de la noche a la mañana y se les ve correr pasillo arriba, pasillo abajo con una escudilla en la mano. Antes defendían al proletariado internacional. Ahora a la oligarquía local.
El principio al que jamás renunció Orwell es muy simple y me van a permitir que lo cite en su lengua orginal: “If liberty means anything at all it means the right to tell people what they do not want to hear” (“The Freedom of the Press”). Es decir, si liberty significa algo, ha de ser el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír. He dejado un palabra en inglés porque implica un matiz que el español, poco ocupado en finuras, no puede dar. Vean que Orwell utiliza la palabra liberty y no freedom, la cual si aparece en el título del artículo donde tomo la cita. Por liberty hay que entender la libertad para vivir a tu albedrío, sin restricciones gubernamentales y autoritarias, faculty or power to do as one likes, dice el diccionario Oxford. Es por tanto una actividad personal. En cambio, freedom es el derecho de decir o hacer lo que uno quiere según las reglas de la convivencia. Como es lógico, por ser un derecho, el segundo concepto se regula mediante ley. Así que la lucha por la libertad de expresión pertenece a la freedom pero la liberty es una cosa de cada cual, algo que uno usa o deja pudrir. Por eso decimos en español, “me tomo la libertad de decirle a usted lo que no quiere oír”. La libertad personal hay que tomarla, empuñarla por uno mismo, sin ayudas legales. En España hay millones de defensores del derecho a la libertad de expresión, pero casi nulas defensas de la libertad personal, de la responsabilidad individual.
Lo que a Orwell le parecía liberador era enfrentarse a aquello que el gobierno, la autoridad y la gente (la opinión pública) quiere imponernos, sea por negocio, comodidad, pereza mental, conservadurismo, inercia, maldad o alucinación. Ahora bien, para poder dicer algo que contradiga o corrija la presente opinión, es preciso que los presentes escuchen. Para disentir es necesario estar entre la gente de uno, los afines, los camaradas, porque disentir de los adversarios en territorio adverso es una obviedad y no sirve de nada.
En resumen, para Orwell la palabra libertad es sinónimo de insumisión. La libertad personal es molesta, es antipática, nos incomoda y por eso todo el mundo trata de aplastarla...

Tan extrema insumisión le mantuvo al margen de la sociedad fáctica, la cual, en cambio, recibía con alborozo a comunistas y nazis en las fiestas de canapé y chistera, mientras Chamberlain iba regalando poblaciones a Hitler. Fue machacado tanto por la crítica oficial conservadora como por la de la izquierda remunerada. Es mentira que su Homenaje a Cataluña (1938) tuviera la menor repercusión fuera del círculo de los que deseaban quemarlo en una pira. El libro fue bombardeado por todos los opinadores conocidos y populares, fueran de derechas o de izquierdas, y no se reimprimió hasta 1951. En ese libro Orwell había dicho lo que nadie quería oír, algo que destruía el romanticismo de una guerra sureña, de milicianas ojizarcas con aroma de ajo y jazmín, como las del trivial Ken Loach. Como es lógico, los empleados del Partido Comunista Británico escribieron en toda la prensa progresista que Orwell estaba al servicio de Franco. Esos mismos héroes populares habían aceptado sin mover un músculo el pacto de Stalin con Hitler. E incluso lo explicaron a las pobres masas desorientadas.

Su fama y reconocimiento sólo llegaron con la publicación de Animal Farm (1945) y sobre todo de la impresionante 1984 (1949). Comenzaban la Guerra Fría y el Equilibrio del Terror, y a los británicos se les permitió abrir un momento los oídos para recibir un par de informaciones sobre Stalin, aunque sobre Hitler y el holocausto no se informaría seriamente hasta los años sesenta. De inmediato todos reconocieron con grandes cabezadas que el único que había mantenido una postura honesta e inteligente era Orwell. Lo descubrían un poco tarde. Orwell murió al año siguiente. Aunque no para sus lectores.

Romperán la baraja

“Dios me dijo: lucha contra esos terroristas de Afganistán. Y lo hice. Y me dijo: derroca a esos tiranos de Irak. Y lo hice. Y me dijo: da un Estado a los palestinos y seguridad a los israelíes. Trae la paz para Oriente Próximo. Y lo haré”. Esas encendidas palabras corresponden a George Bush. Si creemos a Nabil Shaath, ex ministro palestino de Exteriores, según el cual y durante las conversaciones de Sharm el Seij de 2003, el presidente de EEUU afirmó en público que cumplía una misión directamente ordenada por Dios cuando lanzó la guerra contra Irak.

En vano dicen ahora desde la Casa Blanca que Bush no hizo esas declaraciones. No fueron declaraciones, fue algo peor, una confidencia a Nabil Shaath que en su contexto ratificó con palabras parecidas al líder palestino Abu Mazen quien afirma que Bush le dijo en junio de 2003 que tenía una “obligación moral y religiosa” con los palestinos y que por eso les iba a dar un Estado.

¿En qué manos estamos?
Leyendo las cosas y las condenas y la postura marciano de los Cardenales colombianos Castrillón y López Trujillo en el sínodo de Roma... uno se asombra de que todavía sigamos vivos. Y la tierra reventando por los efectos de la mala administración de las riquezas del planeta. No es qu ehay amás tifones o terremotos que antes, es que las gentes se arraciman para vivir colgados sobre el abismo.
Estos días me encuentro un poco enfermo... y tengo más tiempo para sentirme golpeado y destrozado por esos inmigranets que abandonan en los desiertos, por esas personas arrastradas por las aguas, por ese loco vicepredidente Cheney que amenazó al hombre hoy galardonado con el Nobel de la Paz "si no encontraba pruebas suficientes para invadir Iraq... pues prescendirían de ellas ya que la decisión está tomada"
Mientras el mundo esté en manos de este enajenado y alienado Bush que dice "que no consulta con su padre de la tierra pues tengo otro Padre en lugar más alto con el que consulto todo".
Es espantoso, pero si él está loco y es una marioneta en manos de un grupo de sicarios al servicio de grandes intereses...¿cómo no lo ven Blair,Aznar y otros por el estilo?
¿Quién sostiene que el peligro mayor para la humanidad lo constituye el terrorismo?
Es el terrorismo de los grandes grupos financieros y de poder, de las multinacionales farmacéuticas, de las armas y de la ceguera suicida los que piden a gritos una nueva invasión de los bárbaros. NO dirán después que no han avisado cargados de paciencia. Pues si después de tantos avisos continúan sin admitirlos en el juego no deberá extrañarnos que rompan la baraja... ¡y "que salga le sol por Antquera!"
José Carlos Gª Fajardo

Las desgracias de los pobres no interesan

En línea con lo que venimos denunciandode que las desgracias que padecen los pobres no interesan a los Informativos de Radio y de Televisión, y los mismos diarios pasan por encima porque necesitan espacio para los insultos de los políticos, las descalificaciones de los empresarios por el reparto del agua (pero mantiene más campos de golf que en otros países de Europa) y la miseria de la llamada prensa rosa...conmueve leer las declaraciones del gran periodista y mejor persona Jacobo Quintanilla. Sé cóm se siente.ç
Un abrazo, Jacobo, y no decaigas. Tú sigue, sigamos
José Carlos Gª Fajardo









El huracán Stan ha dejado más de 160 muertos a su paso por Centroamérica.
Ayuda en Acción ha intentado llevar la emergencia a los medios

«Con 100 muertos en Centroamérica sabíamos que ibamos a tener poca atención»
Por Óscar Gutiérrez

"En un diario de tirada nacional se le ha llegado a dar la misma cobertura a la muerte de 20 ancianos en un lago de recreo en el Estado de Nueva York que a los más de 160 muertos que han dejado las inundaciones en Centroamérica". Jacobo Quintanilla es periodista, experto en información internacional y miembro del equipo de prensa de la ONG Ayuda en Acción (AeA). Desde que el pasado sábado, la erupción del volcán Ilamatepec (El Salvador) coincidiese con el paso del huracán Stan por Centroamérica, AeA ha trabajado desde el terreno, en coordinación con las contrapartes locales, pero también desde su sede en Madrid en contacto con los medios de comunicación españoles. Su objetivo: "una vez que hemos recibido la información necesaria desde el terreno se la hacemos llega a los medios españoles para que la difundan".

Y lo hace, el equipo de comunicación de AeA, con la elaboración de notas de prensa y dossieres que difunden a los medios y que comunican vía telefónica. Este jueves, sin embargo, AeA había recibido las llamadas tan sólo de Onda Madrid y una radio local de Toledo. El huracán Stan no interesa.

"Nuestra sorpresa - explica Quintanilla - es que la erupción de un volcán después de 101años sin actividad, junto a las lluvias torrenciales del Stan, y que ha arrasado comunidades y provocado cientos de refugiados no ha tenido la atención de los medios". Sólo cuando las lluvias torrenciales han llegado hasta México es cuando la prensa en España ha comenzado a hacerse eco del paso del Stan por Centroamérica. ¿Por qué? "Porque los corresponsables de esa región - argumenta este periodista desde Madrid - cubran la información desde México".

Según los datos de AeA (en el momento de realizar este artículo) el huracán Stan había dejado a su paso 50 muertos en El Salvador, 50 en Guatemala y 17 entre México, Nicaragua y Honduras. Las últimas informaciones hablan de más de 160 muertes.

A pesar del trabajo dejado desde el pasado sábado por el eqiupo de prensa de AeA y, como reconoce Quintanilla, "teniendo en cuenta que sólo habían muerto 100 personas en Centroamérica, sabíamos que no ibamos a tener mucha atención".

En los países del Sur también hay noticias positivas

Los medios de comunicación de los países industrializados nunca nos ofrecen noticias positivas de los países del sur. Sólo nos hablan de África, de Latinoamérica o del Sudeste asiático con motivo de huracanes, terribles enfermedades, guerras o hambrunas, pero sin precisar que la mayoría son debidas a los señores de la guerra que han hecho del hambre un arma de guerra contra sus enemigos.
Hoy quiero subrayar dos noticias positivas en África y en Asia y que nos pueden ayudar a cambiar nuestra actitud ante el desánimo existente.
La República de Sudáfrica padeció durante medio siglo un espantoso apartheid en el que la minoría blanca, un 13% de la población, gobernaba a la mayoría negra y explotaba las riquezas en su beneficio. Pero ese régimen fracasó y, desde 1994, dio paso a la República presidida por Nelson Mandela y por un excelente grupo de colaboradores negros democráticamente elegidos que ganaron la lucha al apartheid.
Desde hace diez años, los excluidos de ayer controlan el poder y han alejado a quienes los esclavizaban, pero permitiéndoles vivir tranquilamente en el país. Algo no muy corriente en una revolución semejante, porque se trata de una auténtica revolución sin sangre ni ajustes de cuentas. Cuando se produjo el cambio de régimen, no faltaron agoreros que declararon en los periódicos. “Esos negros son incapaces de hacer funcionar la economía de un país desarrollado. África del Sur se vendrá abajo, como en el Zaire”.
Pero hemos visto el éxito en la gestión de Nelson Mandela en primer lugar y de Thabo Mbeki y sus colaboradores hasta conseguir un reconocimiento público del FMI: un crecimiento anual del 4%, la inflación controlada, orden en su sistema financiero, una moneda sólida, unas reservas monetarias suficientes y una excelente reputación ante los inversores. Olvidamos que durante el apartheid el crecimiento económico nunca superó el 1%, y tenían las cuentas en rojo.
Cierto que la pobreza no ha desaparecido y que el paro y las desigualdades continúan siendo escandalosos, pero, en un par de décadas, con esta gestión económica y no aventurándose en guerras impuestas el milagro económico será una realidad porque han sabido escoger el camino adecuado.
Por lo tanto, pasamos del terreno ideológico al político: Cuando los dirigentes negros acceden al poder, no son peores que los blancos europeos si disponen de guías honestos y preparados como ha sido el caso en Sudáfrica. No se trataba de una cuestión de piel sino de buena preparación, responsabilidad y saberse respaldados por una auténtica mayoría democrática mientras que, durante el régimen del apartheid, los dirigentes políticos obedecían a una oligarquía.
Otro caso admirable se refiere a los dos colosos más poblados del planeta, China e India.
La primera tiene un régimen autocrático dirigido por un partido que todavía se denomina comunista; controla los poderes político y económico. La segunda es una democracia sorprendente que funciona desde hace sesenta años y es la más grande del mundo en población, más de mil millones de ciudadanos.
China se lanzó en 1978 a un crecimiento económico desenfrenado alcanzando una tasa del 9% anual, apoyado en la exportación y en las inversiones extranjeras. India, menos centralizada y con instituciones y controles más democráticos lleva algo más de retraso, se desplaza con mayor prudencia.
De ahí esta diferente actitud ante dos desafíos monumentales: En la lucha contra la pobreza, China ha liberado de la miseria al 30% de sus habitantes (400 millones de personas), mientras que India no ha podido hacer lo mismo más que con 70 millones de sus habitantes, alrededor de un 7%.
En la lucha contra el hambre, es la democracia de India la que va por delante. Ha logrado acabar con las hambrunas que diezmaban a la población durante la época colonial y no ha conocido ninguna en los últimos cincuenta años. Mientras que en la China de Mao conocieron una terrible que mató a 30 millones de personas de 1959-1961 debido a los errores en la planificación comunista.
A comienzos el siglo XXI, la China autocrática mantiene un desarrollo más rápido que el de la India democrática, y la renta media anual de los chinos es de 1300 dólares mientras que la de los indios es de 650 dólares.
¿Se podría decir que la dictadura oligárquica es más eficaz que la democracia cuando se trata de un rápido desarrollo económico para sacar a un país de la pobreza? No está garantizado que el sistema anquilosado y gerontocrático de China no vaya a reventar de alguna forma por la incoherencia de su modelo de “un país dos sistemas”, mientras que en India con un ritmo menos apresurado pero con el control de las instituciones democráticas permiten el cambio en los dirigentes y la alternancia en el poder.
La buena noticia es que en India se han efectuado sondeos para preguntar a la población si preferirían un crecimiento más rápido (del 8% al 9% en lugar del 6% al 7%) con el riesgo de perder sus conquistas democráticas en las que viven desde hace sesenta años.
La respuesta mayoritaria ha sido que no: En India prefieren desarrollarse a su ritmo mientras conservan la protección de sus conquistas democráticas.
Se llena uno de esperanza cuando comprueba que no todo es desastre y corrupción en los países de Sur, pero a los medios de comunicación, o a quienes los controlan, esto no parece llamarles la atención.

José Carlos Gª Fajardo

¿Qué Informativos estamos soportando?

En el telediario de TVE de las 21 horas, aparece el presentador, Milá, y comenta con toda naturalidad que 'en India' - o sea, ahí al lado-, ha descarrilado un tren y han fallecido ocho personas'. Esto no es de recibo. En un telediario de 30 ' con la mayor audiencia del país, del norte de África y hasta de no pocos países de América Latina se descuelgan con noticias de este calibre. Y asi, día tra día.
Me pregunto, si esa es la única noticia que se ha producido en ese inmenso país, casi un continente, con 1.200 millones de habitantes y una cultura impresionante junto a un desarrollo espectacular y con unas resrvas inconmensurables en el mundo de las ciencias y de las nuevas tecnologías.
Pero, ¿cuántas noticias sobre India se han dado en los telediarios de nuestro país... en los últimos meses? ¿No ha sucedido nada que mereciera la pena de conocerse? Esto es muy grave porque el problema no termina aquí, en la selección de noticias de los telediarios y de los informativos de casi todas las emisoras de radio se produce la misma aberración. Ayudadme.
¿Cuándo fue la última vez que usted vio y oyó una noticia positiva del continente africano? Con 900 millones de habitantes, 53 países soberanos miembros de la ONU y con civilizaciones y culturas impresionantes, con las mayores reservas de materias primas del planeta, ¿tan sólo ha habido alguna noticia de una ONG hablando del Sida, o de niños con hambre o de personas desplazadas? Es para echarse a temblar con esta ausencia de criterio en medios de comunicación de semejante influencia para una audiencia que apenas lee salvo, algunos, lo que editoriales sin escrúpulos llaman 'best sellers'.
De Latinoamérica ¿qué noticia recuerda en los últimos meses de algunos de sus casi 25 países y unos 600 millones de habitantes? ¿Algo, dice, de Brasil, o de Argentina quizás... ah, algo de Fox y de México? Es muy grave el tema.
¿Hasta el tsunami, o los atentados de Bali qué noticias recuerda de esa zona tan impresionante y decisiva de la Tierra, el sudeste asiático? ¿Algo de Myanmar, Laos,Malaisia, de Tailandia, de Camboya, de Vietnam, de Filipinas, de Taián, de Australia, de Nueva Zelanda...? ¿Algo de alguien en algún lugar del planeta que pueda y deba interesarnos?
Parece como si en el mundo no se produjesen más que catástrofes, tensiones, violencia y muerte... por eso, a falta de algo más sólido Lorenzo Milá y el resto de bustos parlantes nos dicen que en un descarrilamiento de ferrocarril murieron 8 personas.
Yo he presentado el Telediario en la 1ª de TVE y recuerdo que participaba en la selección de las noticias y, por supuesto, en los comentarios que jamás se me hubiera ocurrido leer. ¡Qué vergüenza verles leer con los ojos fijos en la pantalla y el rostro impasible como el de una momia!
¿No tienen directores de Informativos solventes? Ah, es el mismo Milá. ¿La flamante directora general de TVE acaso no ve y pondera los informativos de ambas cadenas?
¿Se tratará de algo calculado? ¿O piensan que la audiencia es tan borrega que no admite más que naufragios, pateras, asesinatos, violaciones, explosiones y desgracias? Ha habido noches en que hemos contado siete muertes violentas ocurridas en lugares de nuestro país, y hasta sacan a la vecina contando en un lenguaje peculiar que 'no, no sabíamos nada, eran gente muy bien, normal, o sea'. De los políticos, la imagen más corriente es de bronca, falta de respeto y resentimiento. ¿Nadie piensa entre ellos, no tiene proyectos ilusionantes? ¿ES POSIBLE ADMITIR QUE NUNCA ENCUENTRE UN POLITICO DE LA OPOSICION, en la autonomía que sea y esté quien esté en el gobierno, NADA POSITVO EN LA OBRA DE QUIENES ESTAN GOBERNANDO?
La greña - no otro nombre merecen- de las campañas electorales -aunque con listas fijas llenas de paniaguados- ¿acaso no debería de transformarse en gobernanza seria y eficaz entre todos los políticos que pagamos con nuestros impuestos?
¿Creen que los ciudadanos los hemos elegido para abroncarse, gritar, descalificarse, insultarse, ridiculizarse y hasta poner en ridículo?

Por favor, ayúdenme. ¿No hay nadie en este país con autoridad suficiente para movilizar a la opinión pública y exigir unos medios de comunicación solventes?
Por favor, aporte su reflexión. Trate de recordar la noticia más imbécil que haya escuchado a un presentador/a con voz engolada y siempre con la sensación de no enterarse de lo que está leyendo, porque de hablar ya se han olvidado. El habla exige el uso de la razón y del entendimiento.
Y luego se quejan, nos quejamos, de que las audiencias aumenten en deleznables programas rosas o en series con una violencia tan inusitada y cruel, despiadada y llena de ira y de odio, que debería ser de juzgado de guardia.

José Carlos Gª Fajardo

Hago a Bush responsable

Sé que puede resultar un poco duro y que silencia las grandes virtudes y valores del gran pueblo norteamericano. Yo preferíría mil veces ser profesor en algunas de sus universidades que en otras mil del resto del planeta, dobre todo de las del espectro soviético, maoista o de esas decenas de países cabreados y con déspotas corrompidos como dirigentes políticos. Admiro los logros en EEUU, sus conquistas y sus enormes aspectos positivos. Podría hablar durante horas sobre ello porque lo conozco bien y lo admiro. Pero la entrevista me la hcieron por teléfono, una muy buena periodista, y me ratifico en todo lo que le dije sobre ese energúmeno y peligro público para la humanidad que es Bush. ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
La historia lo jusgará como una de las páginas más negras del gobierno de EEUU.
CC la entrevista:
// INTERNACIONAL
AGONIA DE UNA POLITICA DESTRUCTIVA
Foto: Solidarios
Hago a Bush responsable de presidir un gran consorcio de intereses encabezado por el gran lobby judío sionista, junto con el lobby cristiano fundamentalista


Las cuotas de popularidad de Bush están en el nivel más bajo de su mandato tras su falta de acción en las consecuencias del huracán Katrina. Los estadounidenses comienzan a despertar del sueño americano que nunca existió y se encuentran con políticas sanitarias, educativas y carcelarias que limitan sus derechos. Analizamos la política de Bush con José Carlos García Fajardo, profesor de Pensamiento Político en la UCM.

P: - Bush nunca se adhirió al Protocolo de Kioto porque lo consideró un tratado injusto que costaría a su país una pérdida de millones de dólares y puestos de trabajo. ¿Qué relación guarda ese dato con la reciente ola de huracanes, entre ellos el Katrina?
R: - Comencemos por decir que Bush padre rechazó estas medidas en la cumbre de Río de Janeiro, pero luego el presidente Clinton firmó el Protocolo como último acto de su gestión. Por su parte, Bush no quiso adherirse por la presión de los grandes intereses económicos, industriales y financieros de los EEUU. Es decir, por servir a este grupo de presión, no vaciló en incrementar el deterioro del planeta, en contribuir a la desertización o a dañar la capa de ozono. En mi opinión es una actitud criminal que le hace responsable del calentamiento de las aguas, las corrientes y el planeta, hecho que afecta no sólo a los norteamericanos sino a gentes inocentes con arreglo al famoso efecto mariposa. Todo está interrelacionado y lo que uno emite a la atmósfera repercute en otra parte del mundo.

P: - Bush lleva gastados hasta el momento en la guerra de Iraq 204.000 millones de dólares. Mientras, EEUU es el país que menos dinero dedica a la cooperación al desarrollo y el que más dinero debe a las Agencias Internacionales Humanitarias. ¿Qué tipo de política ha desarrollado la Administración estadounidense en estos años para llegar a este punto?
R: - Una política depredadora, egoísta, hegemónica y prepotente. Una política que sigue los dictados de ese grupo de presión económico, industrial y financiero, que ha puesto por encima de todo obtener beneficios económicos. Por esta razón prevalecen siempre las ganancias y la seguridad. Enfrente nos encontramos con un país que no apuesta por la justicia social, que tiene el mayor índice de presos con respecto a la población, con más de 40 millones de norteamericanos que carecen de prestaciones sanitarias... De hecho, cuando Clinton llegó al gobierno uno de los primeros objetivos de Hillary era transformar la sanidad. Pero el proyecto se lo echaron abajo en el Congreso y el Senado, de mayoría republicana, por la presión de las compañías farmacéuticas. Este es uno de los mayores lobbys de EEUU y maneja un poder inmenso. Por todo eso yo hago a Bush responsable de presidir un gran consorcio de intereses encabezado por el gran lobby judío sionista, junto con el lobby cristiano fundamentalista de raíz calvinista y episcopaliana.

P: - ¿Por qué siendo la nación más rica del mundo, ha sido incapaz de atender a las necesidades de sus propios ciudadanos?
R: - Ha habido proyectos cuantificados en millones de dólares que Bush y su padre rechazaron para llevar esos dineros a otras cosas. En el caso concreto del Katrina hay que referirse al abandono en el que estaban los diques de Nueva Orleans y a que parte de la Guardia Nacional de ese Estado estaba en Iraq en el momento del huracán. El resultado puso en evidencia que no estaban preparados para evacuar, llevar alimentos, sacar a los enfermos... Lo que quiere decir que Norteamérica, que es indiscutiblemente la primera potencia hegemónica del mundo, considerado el país más fuerte y poderoso, es terriblemente deficitario.

P: - En estos momentos la popularidad de Bush ha bajado en su país debido a la crisis producida por Katrina. Una crisis a la que tampoco ha sabido responder personalmente, ya que según dicen tuvo que recurrir a su padre y a Clinton nada más producirse la tragedia. Hechos que nos recuerdan su falta de respuesta ante el 11-S. ¿Realmente este personaje tiene capacidad para asumir la responsabilidad del cargo que ocupa?
R: - No. No la tuvo nunca. Fue un títere llevado por Cheney, Rumsfeld y esa cohorte de personas que venían del gobierno de su padre. Bush se ve interpretando el papel que le manda su cuadrilla. A él lo califico de déspota, y al grupo de sicarios que lo sostiene una oligarquía que no respeta derecho humano alguno, mientras que sus acciones afectan al mundo entero.

P: - ¿Qué más agoniza en EEUU y qué reflexiones deberían de hacerse?
R: - Agoniza todo lo que tiene que ver con los seres humanos. Los mejores ejemplos son las cárceles, la sanidad, la educación y los derechos humanos. Cifras impresionantes de jóvenes que han pasado por las cárceles, con lo que ello significa para las generaciones futuras, y teniendo en cuenta que la mayoría de los detenidos son negros y latinoamericanos. Existe el corredor de la muerte y montones de acusados injustamente que murieron en él. Del tema de la sanidad ya hemos hablado y si nos referimos a la educación no sólo impresiona saber que hay más de 25 millones de analfabetos, sino que existe tal censura sobre el pueblo americano, que incluso muchos universitarios son analfabetos funcionales. No saben dónde está China, Afganistán, ni a dónde van sus soldados. Los derechos humanos no se respetan, y menos desde el 11-S. Tienen en Guantánamo y otros países del mundo cárceles donde se practica la tortura; han negado el Habeas Corpus y los derechos fundamentales a ciudadanos norteamericanos con el pelo rizado, otro tono de piel o un apellido musulmán. Personas que desaparecieron en nombre de la Patriot Act y cuyas familias desconocen su paradero y no tienen asistencia de letrado. Lo peor es que se creen el cuento de que en el siglo XVI un grupo de iluminados (los calvinistas y protestantes del Mayflower) fueron enviados a cruzar el nuevo Mar Rojo (el Atlántico) para ir a la Tierra Prometida (América del Norte) y expulsar de allí a los filisteos, saduceos y demás. A quienes encontraron fueron a los indios apaches, dakota, iroqueses... y los exterminaron. Desde entonces no ha habido, no ya un presidente indio, ni siquiera un congresista, senador o gobernador de esa raza. Eso fue un genocidio, un exterminio mil veces superior a lo que sucedió en los campos de concentración nazis -con ser algo horroroso- y hay pendiente una reparación porque eso no prescribe. El día vendrá en que los pueblos se alzarán para exigir la reparación debida.//