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J. C. García Fajardo

¿Más allá de Iraq? Sugerente artículo del Prof. de Georgetown, Norman Nirbaum

Sugiero a mis alumnos de 1º y de 3º/4º de este curso que lo lean con atención:

 Estados Unidos es una democracia muy imperfecta. La mitad de su ciudadanía no puede o no quiere votar en las elecciones presidenciales y menos de la mitad va a votar en las inminentes elecciones al Congreso. Los procesos de formación de opinión se han visto sustituidos, en gran medida, por la manipulación. La ciudadanía soberana de la filosofía liberal está más presente en los textos académicos que en la práctica política, sobre todo por lo que respecta a la política exterior y militar. En ese terreno lo que vemos es una usurpación presidencial del poder, una belicosidad popular y un chovinismo que anulan el debate, la creación deliberada de una atmósfera de miedo y una conciencia nacional tranquila y segura de estar cumpliendo la voluntad de Dios. Los intelectuales suministran figuras dispuestas a justificar y funcionarios dispuestos a administrar un imperio aparentemente democrático pero que, en realidad, se basa en el plebiscito. Los dirigentes empresariales y financieros del país son quienes tieen el dinero y, por consiguiente, el poder supremo.
La catástrofe de Irak recuerda a la de Vietnam por la peculiar fusión de ignorancia y fariseísmo del grupo partidario de la guerra. Como en Vietnam, las dudas y los enfrentamientos en los círculos dirigentes se han extendido a la población. Lyndon Johnson sabía que había estado muy mal asesorado en Vietnam, pero los custodios del poder de Estados Unidos, los sabios (un comité ejecutivo extraoficial), le insistieron en que siguiera adelante. Sus consejos sobre cómo terminar la guerra en 1968 desembocaron en la salida del secretario de Defensa McNamara, una oferta de negociaciones a los vietnamitas y la retirada del presidente de la vida pública. El presidente Bush puede alegar que cuenta con más legitimidad popular que Johnson (que ganó las elecciones en 1964 con la declaración de que los republicanos iban a ir a la guerra). Ahora que la guerra ha minado esa legitimidad, ¿ha pedido Bush ayuda a esas élites a las que su familia ha servido durante tres generaciones?
La Casa Blanca mostró una visible falta de entusiasmo cuando el Congreso pidió a un grupo de ciudadanos que constituyeran un "Grupo de Estudios sobre Irak". Sus presidentes son el antiguo secretario de Estado Baker y el ex congresista demócrata Lee Hamilton. Baker, claramente el hombre fuerte del grupo, es buen amigo de la familia Bush. El grupo incluye asimismo a su homólogo en el entorno de los Clinton, el abogado Vernon Jordan, y al ex jefe de gabinete del presidente Clinton, Leon Panetta. Al principio, Baker y Hamilton dijeron que no iban a hablar hasta después de las elecciones, pero ahora Baker ha dicho que es partidario de que haya conversaciones directas con Irán y Siria y que es preciso revisar con espíritu crítico la situación iraquí. También ha declarado que hay que examinar todo el problema de Oriente Próximo en su conjunto: es evidente que no se refiere a los derechos de la mujer en Arabia Saudí, sino a los palestinos. Con un llamativo giro en su retórica habitual, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, acaba de asegurar que está deseando ver un Estado palestino. Hace sólo unas semanas, ofrecía su apoyo total a Israel, con los hechos y con unas palabras evocadoras de las referencias de los cristianos fundamentalistas al Apocalipsis. Desde luego, es posible que el cambio sea meramente retórico.
La reaparición de Baker ha puesto nerviosos a los defensores de Israel en Estados Unidos. Se desconcertaron, hace unas semanas, cuando el Consejo de Relaciones Exteriores ignoró sus objeciones y se reunió con el presidente iraní. El Consejo es un poderoso instrumento del imperio. Su presidente, Richard Haass, fue asesor sobre Oriente Próximo del primer presidente Bush y trabajó para el secretario de Estado Powell. Una nueva biografía de este último presenta a un hombre que lamenta su conformidad con políticas que sabía que iban a fracasar. Desde luego, Haass no actuó por su cuenta al invitar al líder iraní, y quienes le animaron a hacerlo preveían seguramente las protestas del lobby israelí; el hecho de que no las tuvieran en cuenta dice mucho sobre cuáles son sus prioridades.
Algunos grupos judíos están formando un grupo de presión que se oponga al que dirigen los aliados estadounidenses de la derecha israelí. Hace un tiempo lograron detener una iniciativa del Congreso que pretendía que Estados Unidos colaborara con Israel en la destrucción del Estado palestino (en lugar de limitarse a consentir los esfuerzos israelíes). Los grupos judíos próximos a los maximalistas israelíes están movilizando a los judíos estadounidenses en contra de quienes critican a Israel. El historiador Tony Judt ha sido denunciado por comentar que, con una gran minoría árabe y una población árabe sometida, el nacionalismo étnico de Israel es insostenible. Tiene razón -y muchos israelíes lo reconocen- al poner en tela de juicio el futuro de un Estado que sólo encuentra justificación en un enfrentamiento permanente con sus enemigos.
La campaña electoral, en sus últimas semanas, parece necesitar como cronista a Woody Allen. El nivel de vida del ciudadano medio está empeorando, Irak está en pleno caos, la gente piensa que el presidente no dice la verdad y que el Congreso está plagado de corrupción. Los demócratas han centrado su interés en la presunta conducta sexual inapropiada de un os-curo republicano de Florida, ridiculizado ahora con un fervor indecente por sus antiguos amigos en el partido, que temen perder el respaldo de los republicanos de la Biblia; la incomodidad de estos últimos respecto a las relaciones heterosexuales sólo se ve superada por el odio que sienten hacia la homosexualidad.
Los demócratas no pueden hablar de los temas importantes porque no tienen proyectos de conjunto. Aseguran que pueden dirigir con más eficacia la "guerra contra el terror", pero no son capaces de poner en duda sus fundamentos.
Repiten las críticas de Bush sobre las armas nucleares de Corea del Norte y los planes iraníes de construir otras, pero no tienen nada que decir sobre las armas estadounidenses y se callan sobre las de Israel. Muchos de sus expertos en política exterior hablan, no para proponer ideas y debatirlas en público, sino para preparar sus candidaturas a diversos puestos en el próximo Gobierno de su partido. Muchos tienen miedo de decir lo que de verdad opinan sobre Oriente Próximo y casi todos repiten hasta la saciedad los tópicos sobre la "responsabilidad" de Estados Unidos en el mundo. Por supuesto, a gran parte del mundo le gustaría experimentar mucha menos "responsabilidad" estadounidense, ya sea en la variedad milenarista de los republicanos o en las versiones aparentemente más laicas de los demócratas.
Algunos de ellos han respaldado la infinita (y absurda) guerra permanente por la libertad de Bush: como en el caso de los republicanos, los que más insisten en luchar son los que tienen menos probabilidades de servir en el ejército.
Si ganaran los demócratas, en gran parte como consecuencia de la guerra de Irak, la presidencia del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara irá a parar a uno de los defensores más incondicionales de dicha guerra, Tom Llantos, que es además el único superviviente del Holocausto en el Congreso y también defensor incondicional de Israel.
Ahora bien, los legisladores más importantes del próximo año, gane el partido que gane, serán Baker y su grupo, que no ocupan ningún cargo pero que trabajan en favor de los intereses de las clases dirigentes. Los representantes de Clinton en este grupo quieren mantener abiertas las puertas de Pennsylvania Avenue para la proyectada llegada de la senadora Clinton a la Casa Blanca en 2009. Baker desea restaurar el poder del imperio estadounidense, tras los devaneos de Bush con las fantasías de omnipotencia imperial. El grupo acordará una retirada limitada de Irak y tal vez la imposición de ciertas concesiones de Israel a los palestinos. Quizá convenzan a Bush para que entable unas negociaciones limitadas con Irán y Siria. No van a poner en duda la ideología ni la estructura del poder imperial. No crearán un nuevo consenso bipartidista sobre el papel de Estados Unidos en el mundo, pero sí pondrán en práctica un armisticio interno basado en el consenso anterior para evitar el peligro de que la oposición al imperio se convierta en un elemento del proceso político general. Ése es un punto en el que las dinastías de los Bush y los Clinton están de acuerdo. Y el Congreso, con algunas disidencias, les seguirá.
Hace varios años, el Consejo Nacional de Inteligencia de la CIA elaboró un documento muy interesante, Mapping The Global Future (El mapa del futuro mundial), que abordaba el mundo que Estados Unidos tendrá que afrontar en 2020. Mostraba conflictos e inestabilidad en todas partes fuera de nuestras fronteras. Lo que no decía (seguramente no podía decir) era que contar por adelantado con que la política y la sociedad estadounidenses serán estables es una tontería. La Casa Blanca de Bush ha mezclado la oración, las armas devastadoras y las falsedades sistemáticas. El grupo de Baker propone lidiar con un mundo resistente trozo a trozo. Pero ese mundo está cambiando más deprisa que la capacidad de controlarlo de los realistas. Incluso un personaje tan serio y experimentado como Baker no es, a la hora de la verdad, más que un negociador de Texas. ¿Y si el resto del mundo no quiere pactar? Estoy pensando poner una pegatina en mi coche: "Estoy en contra de la próxima guerra".

Norman Birnbaum es profesor emérito en la Facultad de Derecho de Georgetown., Washington. Autor, entre otros libros, de Después del progreso.

La berrea: Ejemplo de un buen artículo

En el parque Phoenix de Dublín hay una pradera llamada de los Quince Acres, presidida por una colina donde se levanta una poderosa cruz en recuerdo de la visita que el papa Wotyla realizó a Irlanda el 29 de septiembre de 1979, un tiempo de otoño en que los venados están en plena berrea. En esta pradera se concentraron entonces más de un millón de fieles para asistir a la ceremonia de la misa. Cuando hace unos días me paseé por allí los árboles del parque estaban coronados por una niebla tostada como la espuma de la cerveza Guinness y la pradera de los Quince Acres había sido devuelta a unas manadas de ciervos, sus inquilinos de toda la vida. Alrededor de la colina del altar, al pie de la cruz, ahora los ciervos estaban celebrando la berrea. Los golpes de las cuernas con que se trababan los machos se oían de muy lejos y el harén de hembras asistía a esta ceremonia de la subasta de semen con aparente indiferencia, pero al final del combate no hay forma de que se equivoquen a la hora de otorgar sus favores al ganador. Desde el fondo de Dublín el sonido de otra berrea formada por las sirenas de las ambulancias y de la policía junto con el rumor ronco del tráfico llegaba hasta el pie del altar donde se entreveraba con los poderosos bramidos de los ciervos y en el horizonte del parque se divisaban las siluetas de innumerables grúas de la construcción, que son las modernas cruces del Calvario. La berrea en Dublín se traslada cada noche a cualquier pub de la esquina y allí los berridos sólo son carcajadas irlandesas, de las que salen del fondo de la tripa, envueltas en una bruma de alcohol. En los pubs dublineses la gente bebe de forma católica hasta los pies, se mide las cicatrices, levanta las pintas reclamando el favor de los cantineros, se muerde el sexo con el pudor de los ojos, celebra porfías con el afamado beso de Glasgow, que consiste en darse cabezazos con la frente, como los carneros, hasta dar con el contrario en el suelo. La noche de Dublín tiene un aire de dicha obcecada que llega hasta la cruz de los muslos y despues de vaciar varios toneles de cerveza los fieles pueden orinar espumosamente con furia contra los pretiles del río Liffey, no sin antes echar una limosma para las misiones en el cajetín que hay en todos los mostradores. Hasta el amanecer los venados del parque Phoenix seguían bramando alrededor del altar de la colina con una liturgia misteriosa, mientras en Dublín esta vez la berrea se confundía con el sonido de las campanas, de todas las campanas que llamaban a misa.

Manuel Vicent

No estoy de acuerdo con estas mascaradas. Bastaría con aplicar la ley, luchar contra la corrupción y acabar conb los paraísos fiscales

 
La pista de baile de ¡Mira quién baila! se convierte en el escenario de la gala FAO, un maratón solidario, que TVE-1 ofrecerá esta tarde (18.30) en directo. Anne Igartiburu será por segunda vez la conductora de la gala, que este año cumple su décimo aniversario. La presentadora se muestra "encantada y orgullosa" de participar en el especial. "Estamos luchando por algo fundamental: la necesidad básica de un ser humano, como es comer", asegura.
Con una duración de cerca de siete horas, contará con una larga lista de participantes populares. Entre los artistas se encuentran Isabel Pantoja, David Bustamante, Diego Torres, Antonio Carmona, Antonio Orozco, Carlos Baute, David de María, Estrella Morente, David Civera, Rosa, Manuel Carrasco, Roser, Beth, Edurne, Malú y Pasión Vega. Las actuaciones musicales se acompañarán de famosos que se atreverán a demostrar sus habilidades con los bailes de salón. Entre ellos, Víctor Janeiro, Roser, El Arrebato, Silvia Pantoja, Charo Reina, Rosario Pardo, Jacqueline de la Vega y José Manuel Soto. También participarán ex concursantes de ¡Mira quién baila!, como Rosa López, Gema Ruiz, Carmen Sevilla, Belinda Washington, David Civera, Gema Ruiz o Emma Ozores.
La edición 2005, también emitida por TVE-1, batió récords de recaudación, y las donaciones superaron los dos millones y medio de euros, la mayor cifra de toda la historia de las galas.

No soy amigo de populismos, pero a pesar de tantos desprecios y amenazas Morales recuperó para Bolivia gran parte de la riqueza expoliada

La petrolera Repsol YPF mantendrá su actividad en Bolivia. La compañía hispano-argentina, como el resto de las multinacionales con negocios de hidrocarburos en el país, ultimaba ayer la firma de un nuevo contrato con el Gobierno de Evo Morales tras seis meses de duras negociaciones. El límite para la negociación era la medianoche del sábado en Bolivia (madrugada del domingo en España), aunque no se descartaba una prórroga. Las compañías extranjeras aceptan pagar más impuestos (entre el 50% y el 82% del valor del gas y del petróleo que extraigan) y actuar como operadoras asociadas a la compañía estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolvianos (YPFB). Ésta queda como propietaria formal de los yacimientos bolivianos y espera ingresar más de 1.500 millones de euros anuales. Los nuevos contratos (Repsol YPF negociaba ayer cómo se reconocen o compensan las inversiones realizadas) tendrán que ser ratificados por el Congreso. Hasta ese momento, las compañías seguirán operando con las antiguas reglas. Para Repsol YPF, Bolivia representa un 1,5% del resultado operativo. La inversión desde 1994 en el país, donde tiene 3.000 empleados, es de 900 millones de euros.
Bajo una gran fotografía del presidente, Evo Morales, los negociadores de las multinacionales comenzaron a rubricar, el viernes, los nuevos compromisos, recogidos en el Decreto de Nacionalización aprobado el Primero de Mayo. El lugar de la firma, el Palacio de Convenciones de La Paz, no fue elegido por casualidad. Diez años antes, en el mismo edificio, el entonces presidente, González Sánchez de Lozada cedió el control de los yacimientos bolivianos a las compañías extranjeras.
Los primeros en aceptar las nuevas reglas del juego en Bolivia, el país más pobre de América Latina con apenas 1.019 dólares de renta per cápita en 2005, fueron los representantes de la compañía franco belga Total y de la estadounidense Vintage (filial de Oxy).
Ambas empresas firmaron los nuevos acuerdos el viernes, horas antes de que expirara el plazo de 180 días establecido por el Gobierno boliviano para que las multinacionales eligieran entre aceptar las exigencias del Ejecutivo de Morales o dejar el país.
Total y Vintage, que controlan un 15% y un 2% de las reservas de hidrocarburos en Bolivia, abrieron el camino al resto. En especial, a las dos petroleras más afectadas por las medidas nacionalizadoras: Repsol YPF, que controla un 26% de las reservas bolivianas a través de la filial Andina y la brasileña Petrobras, propietaria hasta la fecha del 43% de las reservas y la que más se ha resistido a la política del nuevo Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS). Brasil obtiene en Bolivia un 50% del gas natural que consume, por lo que la situación y las relaciones de Petrobras en el país andino es una cuestión candente.
La tensión negociadora con el Ejecutivo de Morales, decidido a aplicar el decreto de nacionalización, que reserva para YPFB el control "absoluto" de los hidrocarburos y el monopolio de su comercialización, se mantuvo hasta última hora.
Repsol YPF desplazó el viernes a la Paz, apenas 48 horas antes de que expirada el plazo para aceptar los nuevos contratos, a los máximos responsables de la compañía en la región, Enrique Locutura (director general de la compañía para América Latina) y Carlos García (responsable de Bolivia). A la negociación (y a la tensión), se incorporó el sábado el secretario de Estado español de Exteriores, Bernardino León. Recién aterrizados, los negociadores españoles se encontraron con anuncios públicos, impulsados desde el Ejecutivo boliviano, en los que se daba prácticamente por cerrada la negociación con las multinacionales.
Muy al contrario, y a pesar de que el Gobierno convocó el viernes un acto para la firma de nuevos contratos (sin especificar con qué compañías) el sábado no habían firmado aún los teóricos propietarios del cerca del 70% de las reservas bolivianas: Petrobras, Repsol YPF y British Gas.
Pero la voluntad de permanencia en el país era el común denominador en todas las compañías. Para Brasil y Petrobras, el abandono (pese a las amenazas de denunciar al Gobierno boliviano ante los tribunales internacionales) no es una opción. Depende demasiado del gas boliviano. De igual forma, Repsol, que también ha mantenido un duro pulso en Bolivia, valora su posición en un área vital para sus planes hacia Argentina y hacia Brasil.

Infiltrados: ¿De quién puedes fiarte si las ratas se pasean como palomas?

Interesante artículo de Isaac Rosa sobre Infiltrados, la interesante película de Scorsese con una interpretación genial de Jack Nicholson.
Según encuestas recientes, una cuarta parte de estadounidenses cree que su Gobierno estuvo implicado en los atentados del 11 de septiembre de 2001. Libros, vídeos y foros de Internet se dedican a propagar las supuestas pruebas de esta acusación, alimentando teorías que van de lo terrorífico por verosímil a lo risible por delirante. El 11-S no ha hecho sino agravar el desconcierto de una sociedad inclinada a las teorías de la conspiración ante un Gobierno que siempre ha tenido, en la política internacional al menos, una agenda oculta, y que últimamente presenta comportamientos criminales -secuestros, cárceles secretas, torturas, brutalidad en Irak- que dan argumentos a los filoconspiradores.
En España, vemos cómo se instala entre nosotros una creciente tendencia paranoide que hace surgir por todas partes manos negras como explicación a distintos problemas y para todos los gustos. Así, vemos con asombro cómo el principal partido de la oposición y algunos medios de comunicación propagan una bola de nieve sobre el 11-M donde incluyen por igual a policías, funcionarios judiciales, dirigentes políticos, terrorismos de distinto corte.
Desde las tramas ocultas insinuadas en los incendios gallegos del pasado verano -donde se agitó el viejo fantasma del bombero pirómano-, a la sospecha de que el urbanismo español está en manos de ediles a sueldo del sector inmobiliario, pasando por la denuncia, desde sectores fundamentalistas, de una conjura progresista que a golpe de laicidad, matrimonio gay y estatutos de autonomía está dispuesta a liquidar la unidad de España y el sistema de valores que informa nuestra convivencia.
En este clima de desconfianza, mentira, ambigüedad y miedo, que suele tomarse como efecto del 11-S, y que se extiende por todo el mundo encaja la nueva película de Scorsese, Infiltrados.
Como dice el mafioso Costello -un shakespeariano rey del mal a la medida de Jack Nicholson-, si a un niño le preguntan si de mayor quiere ser policía o ladrón, la respuesta debería ser: "¿Cuál es la diferencia?". Se trata de esa "zona cero de la ética", en afortunada expresión que Scorsese utiliza en todas las entrevistas promocionales; ese "mecanismo perverso de la confianza continuamente defraudada" y que crea, según el director, "un mundo de absoluta ambigüedad moral", donde "las fronteras entre el bien y el mal están desapareciendo".
"¿De quién puedes fiarte?", preguntan en varios momentos de la película. De nadie, es la respuesta. Si la cúpula policial está a sueldo de la mafia, y el jefe del hampa es un informante del FBI, ¿cuál es el huevo y cuál la gallina? Sólo queda la sospecha, hacia todos: hacia los agentes del orden pero también los compinches mafiosos; hacia los gobernantes pero también los terroristas, los pirómanos y los apagafuegos, los promotores inmobiliarios y los concejales de urbanismo.
Comprobamos que todos mienten, que nadie es lo que parece, que todo se pudrió hace tiempo y las ratas han ido ganando las calles.
Las ratas de alcantarilla que se sienten amenazadas y, enloquecidas, se devoran unas a otras.
Por eso Infiltrados, aun perteneciendo a una tradición de cine de agentes dobles, es muy representativa de un momento como el actual, un horizonte de incertidumbre donde algunos ven pesadillas, y donde aquella coplilla jocosa de "Dios ayuda a los malos / cuando son más que los buenos" nos lleva a dudar de si esta vez Dios sabrá siquiera distinguir a los buenos de los malos, a las ratas de las palomas. No en vano el último plano de la película nos muestra, como desolador mensaje de cierre, una rata que ufana se pasea, como si fuera una paloma, por la barandilla de un lujoso ático.

Perseguir la corrupción donde quiera que se encuentre. Implacablemente y se trate de quien se trate.

Jesús María Pacios y Reyes Tintó, concejales del PP de Torrelodones llevaron ayer a la Fiscalía Anticorrupción una denuncia sobre presuntas irregularidades en el Ayuntamiento gobernado por Carlos Galbeño (PP) y en la Fundación de Estudios Superiores de Torrelodones, presidida por el presidente del PP local y diputado Mario Mingo.
El Ayuntamiento de El Granado, un pueblo de 600 habitantes de Huelva, ha acordado la recalificación de 454 hectáreas de terreno protegido para construir 2.674 chalés, un hotel de 1.800 plazas y dos campos de golf en un terreno protegido junto al Guadiana. A cambio, dos promotoras de Málaga se comprometieron a pagar 3,3 millones de euros. El alcalde, Juan Manuel Burga, del PSOE, defiende que el proyecto "creará empleo en el pueblo" y los ecologistas denuncian que se trata de un pelotazo que dañará gravemente esa zona de enorme valor ecológico. Por ello piden a la Junta de Andalucía que paralice elproyecto.                                                                                                                                                                                                                                                                                                 El juez de instrucción número dos de Ávila prohibió de forma cautelar cualquier tala en el pinar de Las Navas del Marqués (Ávila). El juez tomó la medida hasta que decida si el constructor alicantino Francisco Gómez, El Paloma, cometió delito ecológico al talar 5.000 pinos de un bosque protegido pese a que una sentencia prohibió la urbanización de 1.600 chalés y campos de golf que pretendía levantar allí con apoyo de la Junta de Castilla y León, del PP. La paralización se produce después de que el fiscal apreciase "indicios racionales de un delito contra la ordenación del territorio y contra el medio ambiente".
                                                                                                                                                                                                                                                                                          

Aportemos denuncias de corrupción  y de agresión al medio ambiente. Caiga quien caiga

Todos contra la censura en la Red y por la libertad de expresión

Salas de chateo monitorizadas. Bitácoras eliminadas. Páginas bloqueadas. Buscadores restringidos. Gente encarcelada simplemente por colgar o compartir información. Así empieza Irrepresible, la campaña de Amnistía Internacional a favor de la libertad de expresión en Internet.
La iniciativa se dirige contra los Gobiernos de China, Vietnam, Túnez, Irán, Arabia Saudí o Siria, que no sólo controlan qué dicen y a qué información acceden sus ciudadanos cuando navegan por la Red, sino que les encarcelan por opinar, criticar al Gobierno o denunciar abusos de los derechos humanos.
Amnistía Internacional también denuncia a los principales proveedores de contenidos (Yahoo!, Microsoft y Google) por facilitar a estos Gobiernos la información que necesitan para "purgar" la Red de disidentes.
La campaña arranca tres días antes de que empiece el Foro sobre el Gobierno de Internet en Atenas (Grecia) el próximo lunes. Amnistía considera "vital" que la voz de los internautas llegue al foro. Para ello, la organización pro derechos humanos hace un doble llamamiento a los internautas. Por un lado, pide a los bloggers y administradores de páginas que saboteen la censura publicando, "cuanto más material censurado posible para crear una interminable red de protesta".
Amnistía Internacional también solicita que cualquier internauta firme una petición dirigida a Gobiernos y empresas para que éstos se comprometan a garantizar que "Internet es una fuerza de libertad y no de represión".
Desde ayer, más de 47.000 personas han firmado la petición de libertad para los bloggers que se encuentran encarcelados, disponible en la página http://irrepresible.info.

Los jóvenes hablan otro lenguaje

Querer a un hijo no es obligarlo a que viva con nuestras verdades sino ayudarlo para que pueda vivir sin nuestras mentiras. Que no son pocas. Ante la supuesta irresponsabilidad de los jóvenes es preciso recordar lo que Sócrates escribía hace ya 25 siglos: “Los jóvenes de ahora aman el gasto, tienen pésimos modales y desdeñan la autoridad. Muestran poco respeto por sus superiores y ya no se levantan cuando alguien entra en casa. Prefieren perderse en charlas sin sentido a practicar el ejercicio como es debido, y están siempre dispuestos a contradecir a sus padres y a tiranizar a sus maestros".
Ha sido una constante la confrontación entre generaciones pero en nuestro tiempo, resulta alarmante por descontrolada. Y yo entiendo que es un síntoma de vigor y de esperanza porque expresa una disconformidad con una realidad social que no les gusta. Por injusta e insegura, por imprevisible e insolidaria, porque no pueden comprenderla y no encuentran su puesto en ella. Ese malestar lo expresan a gritos o con silencios que hieren, encerrándose en sus cuartos o aislándose tras los auriculares que les conectan a los MP3.
La mayoría de los padres españoles cree que les tocaron vivir momentos más duros y que fueron más trabajadores, más maduros y más respetuosos que sus hijos, cerca de seis millones de jóvenes. Tratan de educarlos desde la comprensión y el diálogo, y no desde el autoritarismo de los abuelos. Los padres tropiezan y dudan cuando tratan de inculcar a sus hijos los valores que creen deben regir sus vidas en un futuro que adivinan laboral y socialmente complejo: el esfuerzo en los estudios, la diversión responsable, la disciplina, la solidaridad, el respeto o la promoción de los afectos. Los progenitores arrojan la toalla y delegan en los profesores o en el psicólogo porque los jóvenes hablan otro lenguaje. Lo hacen después de haber llegado al convencimiento de que su capacidad de influencia es casi nula. Sienten que fueron esclavos de sus padres y ahora, de sus hijos, que son en buena medida muy parecidos a ellos.
Pero nos encontramos ante una generación más libre y que pretende ser más responsable para abordar su futuro.
La trepidación les conduce a una incómoda soledad y a una sensación de no llegar nunca a tiempo. No sabemos a dónde, pero tenemos la sensación de que vamos a llegar tarde. Nos agitan, nos golpean y zarandean, nos desconciertan y abruman para que no pensemos. De ahí que muchos jóvenes opten por evadirse, por disfrazarse y por integrarse en la tribu para encontrar algo de solidaridad y de consuelo. Ese denostado botellón, esas vestimentas, esos tatuajes y piercing, esa música y esas danzas son atavismos ancestrales para no dejar de ser ellos mismos, para soportar la espera mientras recuperan unas señas de identidad que les permitan decir Yo sé quién soy y quiero ser responsable de mis actos.
Si la educación consiste en dirigir con sentido nuestra propia vida y poder así afrontar las circunstancias, a las personas mayores les cuesta admitir que sus hijos están pasando unas auténticas pruebas iniciáticas propias de un cambio de Era, más que de siglo. Vivimos en plena revolución de las comunicaciones, todo se ofrece como espectáculo al alcance de la mano y con una inmediatez que desborda nuestras posibilidades reales de procesar tanta información. La publicidad nos golpea con tal machaconería que nos incapacita para tomar decisiones y nos compulsa a unirnos a la mayoría. Las mayores falacias de la publicidad, a fuerza de ser repetidas, terminan por ser creídas. El patético espectáculo de los políticos, de sindicalistas y de pretendidos líderes religiosos y de opinión, así como de programas de radio y de televisión desde los que algunos se alzan como profetas, no hacen más que desconectar a los jóvenes que necesitan referentes de autoridad, de buen juicio y de coherencia. Es un error sostener que a los jóvenes les asustan el orden y la exigencia. Al contrario, si a un joven le pides poco no te dará nada, si les pides mucho te lo darán todo. Esa es la experiencia cotidiana en las organizaciones de la sociedad civil con los voluntarios sociales que asumen un compromiso movidos por la compasión o espoleados por la injusticia. Lo que admiran y respetan no es la educación como transmisión de conocimientos sino la capacidad de los maestros para extraer lo mejor de cada uno de ellos. Que eso significa educcere. Aunque dé la impresión de que actúan en manada, prefieren el trato personalizado, el ser escuchados, la pertenencia a un grupo, para repetir con Shakespeare “Nosotros, pocos; nosotros, felices y pocos; nosotros, banda de hermanos”.

 

 

¿Qué se nos ha perdido con la OTAN en Afganistán? Actuamos como el 7º de Caballería de EEUU contra los indígenas

Decenas de civiles han muerto durante una operación de la OTAN contra los talibanes al sur de Afganistán, en la provincia de Kandahar, han informado hoy medios locales y testigos que elevan a 63 la cifra de fallecidos. La Alianza ha reconocido que en los bombardeos murieron civiles, aunque no ha precisado el número.
De confirmarse estas cifras, se trataría del mayor ataque contra civiles causado por las tropas de la Alianza en un sólo bombardeo desde la invasión de Afganistán por parte de EEUU en 2001.
El Consejo Provincial de Kandahar ha denunciado que las fuerzas de la OTAN bombardearon el pasado martes una zona en la que se refugiaban, en tiendas de campaña, muchas familias que habían perdido sus viviendas en anteriores combates en esa conflictiva provincia. Que no se trataba de talibanes, tal y como sostiene la OTAN. "Esa noche recogimos 61 cadáveres y otras dos personas murieron en el hospital de Kandahar", ha asegurado un miembro del Consejo Provincial quien ha mostrado su "fuerte condena a este acto de la OTAN" y ha asegurado que presentará en Kabul pruebas de lo sucedido.
Ante estas denuncias, la Fuerza para la Asistencia a la Seguridad (ISAF) bajo mandato de la OTAN ha reconocido hoy haber recibido "informaciones verosímiles" sobre la muerte de un número indeterminado de civiles en varias operaciones en el sur y ha dicho que sentía "profundamente" esos fallecimientos. La Alianza había indicado ayer en un comunicado que 48 militantes talibanes murieron en bombardeos en el sur del país, pero Mohammad se ha mostrado "totalmente seguro" de que "ni una sola de esas 48 personas eran talibanes, todos eran civiles, entre ellos mujeres y niños".
El bombardeo de civiles se produjo en plena festividad musulmana del Eid, que celebra el final del ayuno del Ramadán.
La masacre se produjo después de que la semana pasada otros nueve civiles murieran "por error" a resultas de sendos bombardeos de la OTAN
Este año ha sido el más violento en Afganistán desde la caída del régimen de los talibanes en 2001, con más de 2.000 muertos desde enero en distintos enfrentamientos.

Continúan los escándalos urbanísticos. ¿Hasta cuándo?

Alcaldes valencianos planean urbanizar casi 200 millones de metros cuadrados  La Generalitat recibe solicitudes para recalificar una superficie como el doble de Barcelo
Las peticiones para reclasificar suelo se han multiplicado por cuatro en el último año
La fiebre urbanizadora se disparó cuando la ley declaró todo el suelo urbanizable, en 1998La mesa del consejero de Territorio de la Generalitat valenciana acumula solicitudes municipales para reclasificar 194,5 millones de metros cuadrados de suelo que actualmente están fuera de ordenación. Una superficie que equivale al doble de la que ocupa la ciudad de Barcelona, que tiene una extensión de 100 kilómetros cuadrados. De los 542 ayuntamientos valencianos, 123 aspiran a recalificar de suelo rústico a urbanizable 67,2 millones de metros cuadrados en la provincia de Valencia, 68 millones en la de Castellón y otros 59,3 millones en la de Alicante.
Francisco Camps sabía de sobra cuál era el talón de Aquiles de su Gobierno cuando en junio decidió colocar al frente de la Consejería de Territorio a Esteban González Pons, una persona de su más absoluta confianza, en sustitución de Rafael Blasco. El cambio era obligado. Todas las encuestas coincidían en señalar que la gestión del Gobierno valenciano en urbanismo y ordenación del territorio era, con diferencia, la peor valorada por los ciudadanos. Un sondeo del Instituto Opina publicado por EL PAÍS en octubre de 2005 confirmaba que el 28,5% de los encuestados aseguraba que la política del Ejecutivo regional en esta área era mala, frente a un 18,5% que la consideraba buena. La percepción empeoró un año después. Para el 36% de los ciudadanos, la gestión del territorio seguía siendo mala.
La imagen tan negativa es el resultado de la suma de numerosos factores que incluyen desde presuntos casos de corrupción que afectan a los alcaldes de Orihuela y Torrevieja hasta megaproyectos urbanísticos como el plan Rabassa de Alicante, que supone la construcción de 15.000 viviendas que habitarán 45.000 personas en 10 años y que supondrá un incremento del 15% de la población. Pero sobre todo, es el resultado de la feroz crítica del Parlamento Europeo a un modelo de crecimiento del territorio. Las quejas de 15.000 ciudadanos afectados por la aplicación de la legislación urbanística valenciana llenaron los despachos de la Eurocámara, que envió dos misiones de eurodiputados a la Comunidad Valenciana para concluir, en un informe aprobado por el pleno de la Cámara el año pasado, que la Ley Reguladora de la Actividad Urbanística (LRAU) vulneraba los derechos de los pequeños propietarios. El Consell de Camps intentó remediar el rapapolvo europeo con la aprobación de una nueva ley en la que aseguraba que corregiría los vicios de la anterior, pero la Ley Urbanística Valenciana (LUV) no pasó el examen. La Comisión Europea dio hace dos semanas un nuevo ultimátum a la Generalitat para que cambie la LUV y la adapte a las directivas europeas sobre contratación pública, de modo que se garanticen el control administrativo y la transparencia en la gestión urbanística. La Comisión aprovechó la ocasión para denunciar una vez más que la Generalitat permitió la presentación de nuevos programas de actuación integrada (PAI) mientras tramitaba la ley. De hecho, decenas de municipios presentaron PAI a toda prisa antes del pasado febrero, cuando entró en vigor la LUV.

¿Será preferible al diálogo con rigor la venganza hasta la aniquilación y el exterminio del adversario?

No salgo de mi asombro ante esta postura de los Obispos que sí me parece irracional e inmoral:   La Conferencia Episcopal insiste en que negociar políticamente con ETA es inmoral : "Los principios morales han de ser repetidos". Con esta idea justificó ayer el portavoz de los obispos, Juan Antonio Martínez Camino, su insistencia en que dialogar políticamente con ETA "no es moral". Ésa, y ninguna otra, es la posición oficial de la Conferencia Episcopal Española (CEE), reiteró.
"Ante cualquier problema, la Iglesia subraya el valor del diálogo leal y libre como la forma más digna para superar las dificultades. Al hablar del diálogo no nos referimos a ETA, que no puede ser considerada como interlocutor político de un Estado legítimo, ni representa políticamente a nadie, sino al necesario diálogo y colaboración entre las diferentes instituciones para eliminar la presencia del terrorismo". Esto dice la Instrucción Pastoral emitida por el pleno del episcopado en noviembre de 2002 con el título Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias.
Se trata de un documento "de máximo rango, es la postura oficial de la Conferencia Episcopal", reiteró ayer Martínez Camino en una conferencia de prensa convocada para presentar una "nota" del Comité Ejecutivo de la CEE en contra del proyecto de ley de investigación biomédica, en tramitación en las Cortes (ver página 28).
"No me consta"
También dijo que "ningún miembro de la Iglesia católica está negociando con ETA", en respuesta a lo publicado por EL PAÍS el domingo pasado sobre que el Vaticano está informado de las conversaciones que el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, y el de San Sebastián, Juan María Uriarte, mantienen con la banda terrorista en el llamado proceso de paz. "No me consta. Por los datos que tengo, parece que no ha habido nunca tales gestiones", sentenció. Preguntado sobre aparentes contradicciones entre documentos y declaraciones de los obispos vascos y sus palabras, dijo que él no veía esa contradicción. "La postura de la Conferencia Episcopal es la expresada por la Instrucción Pastoral de 2002", zanjó.
Martínez Camino matizó más tarde su afirmación de que "ETA no es una interlocutora legítima para nadie y que no es moral que los asesinos puedan sentarse a una mesa como interlocutores políticos para negociar con representantes del Estado legítimo". Éste no es un principio político, sino ético, y no quiere decir que "no pueda hablarse con ETA para pedirla que deje de matar y que desaparezca". Añadió: "Los principios morales o éticos en este campo son principios claros que hay que aplicar en las circunstancias concretas; el médico sabe bien si en determinadas circunstancias los aplica o no, y el político también lo sabe".

Fue hace medio siglo y parece una eternidad. No olvidemos a Budapest ni la primavera de Praga

Un 23 de octubre de hace medio siglo, unos incidentes en Budapest acabaron por convertirse en una masiva revuelta popular, aplastada en los primeros días de noviembre por los tanques soviéticos después de casi 3.000 muertos entre los sublevados, civiles y militares, que con un primer ministro comunista, pero nacional y reformista, Imre Nagy, querían ir más allá del marxismo-leninismo. Hoy, la conmemoración de aquel estallido de emoción y libertad se desarrolla en medio de la protesta, la desunión y la amargura.
Varios miles de manifestantes, la mayor parte de ultraderecha, se enfrentaron ayer de manera muy violenta en diversos lugares de la capital con la policía, que tuvo que hacer uso de bombas lacrimógenas y balas de goma. Miembros del principal partido de la oposición, Fidesz, de centro-derecha, niegan el derecho de los socialistas en el poder, a quienes consideran herederos del régimen comunista, a festejar nada. Y todo ello enmarcado en un movimiento popular contra el primer ministro socialista, Ferenc Gyurcsany, del que hace algo más de un mes se supo, a través de una grabación filtrada a la prensa, que había mentido sobre la marcha de la economía por razones electorales. Aunque luego se disculpó en la Cámara por haber mentido, desde el 17 de septiembre la plaza es escenario de nutridas manifestaciones contra su continuidad en el cargo.
Gyurcsany decía ayer en el Parlamento, siempre en la plaza que honra al líder de la revolución de 1848, Laszlo Kossuth, que en 1956 el pueblo húngaro tuvo que sublevarse, pero que hoy todo el país está unido en el respaldo de una democracia parlamentaria, por lo que urgía a la reconciliación. Exhortación que, sin duda, comparten los 18 jefes de Estado presentes en los actos, entre ellos el Rey de España y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, pero que pareció un sarcasmo a la oposición.
Parece difícil aventurar otra salida a la crisis que las elecciones anticipadas. El 1 de octubre se celebraron comicios locales en los que los socialistas sufrieron un duro castigo, y aunque Gyurcsany orquestó un voto de confianza que ganó con comodidad el día 7, contando con los 210 escaños que reúne en compañía del Partido Liberal sobre los 386 de la Cámara, confianza no es precisamente lo que otorga la opinión al primer ministro. Que hable, por tanto, el pueblo; como no le dejaron, en medio de un baño de sangre, hace 50 años.

Hitler, Mao y otros déspotas habían anunciado previamente sus planes. Este no me deja dormir

La influencia neoconservadora no está en retirada en la Administración de Bush, a juzgar por la firma por el presidente de la Política Nacional Espacial de EE UU, la primera oficial en la última década. La superpotencia, en tonos cuasi imperiales, no admitirá limitación alguna al desarrollo de sus capacidades en el espacio, y denegará el acceso a cualquier entidad "hostil para los intereses" de EE UU (aunque algunas, ante la superioridad tecnológica, libren guerras asimétricas, como el nuevo terrorismo). Parece calculado que la Casa Blanca haya desvelado ahora, en plena fiebre electoral y tras el fracaso que ha supuesto la prueba nuclear norcoreana, esta nueva política que Bush ya suscribió en agosto.
La nueva política está muy próxima al documento que había elaborado en el Senado Donald Rumsfeld en 2001, poco antes de ser nombrado secretario de Defensa. Entonces, alertaba de que EE UU no había dado los pasos necesarios para "desarrollar sus capacidades y mantener y asegurar su superioridad" esencial en el espacio, y apuntaba al temor a un "Pearl Harbour espacial" que dejara ciego a Estados Unidos. Ahora, en la parte desclasificada de la nueva directiva presidencial, se afirma que "la libertad de acción en el espacio es tan importante para EE UU como el poderío aéreo y marítimo", lo que ya se decía en el informe Rumsfeld.
El buen uso del espacio se ha convertido en algo indispensable para el funcionamiento de toda economía y Estado avanzados. Todos, militares y civiles, dependemos ahora de los satélites, y cualquier amenaza en ese ámbito atañe, efectivamente, a intereses vitales. La carrera espacial tiene además una dimensión civil y comercial que este documento pretende también impulsar para EE UU. Como sucede con las armas y las pruebas nucleares, la regulación de la actividad en el espacio debería ser objeto de tratados internacionales. EE UU perdería en libertad, pero ganaría en seguridad común.
Pero esta Administración se niega a verse atada por tales acuerdos, aunque acabe así impulsando lo que puede ser la militarización del espacio. Este nuevo documento alimenta la sospecha de que EE UU está desarrollando este tipo de armas, más allá de las que pueden servir para defensa contra misiles balísticos. En octubre pasado, EE UU fue el único país de la ONU en oponerse a abrir negociaciones para prohibir las armas en el espacio. El unilateralismo neoconservador ha subido ahora al espacio.

Necesitamos cooperar con Rusia y con otros países pero sin renunciar a principios éticos inamovibles

La cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea en la localidad finlandesa de Lahti podría pasar a la historia como el final del idilio que las democracias europeas han mantenido con la Rusia pos-soviética y especialmente con su actual presidente, Vladímir Putin. Por primera vez, la UE ha manifestado con elogiable unidad de criterio su profunda preocupación ante la evolución general de las ambiciones del inquilino del Kremlin dentro y fuera de Rusia. Y su preocupación ante la capacidad de presión política que Moscú ha desarrollado con su hegemonía energética e intenta multiplicar sobre Europa en general y los países de su inmediato entorno en particular.
En Lahti también se habló de inmigración. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero intentó de nuevo, con modestos resultados, movilizar a sus socios europeos a favor de medidas prácticas para frenar la llegada de inmigrantes. Pero los socios en la UE fueron poco receptivos a las demandas españolas y el presidente francés, Jacques Chirac no perdió la ocasión de denunciar la regulación hecha por el Gobierno socialista español como factor agravante de los problemas de los que se queja Madrid.
Pero el protagonista fue, sin duda, el presidente ruso. Por primera vez, todos los miembros de la UE parecen dispuestos a reconocer que Putin es un interlocutor imprescindible -en una posición de inmensa ventaja como máximo suministrador de energía a Europa- pero no es un socio más en el diálogo entre las democracias. Y el presidente ruso no se ha preocupado en disimular en Lahti que está dispuesto a utilizar sin mayores escrúpulos esta posición de ventaja que le otorgan sus ingentes reservas de petróleo y gas.
Putin tiene ideas sobre el poder que difieren mucho de las de cualquier demócrata. Sus bromas sobre la violación a mujeres desde el poder hechas antes de llegar a Finlandia, su desprecio a la prensa libre palpable en su hostilidad hacia la periodista asesinada Anna Politkovskaya o el desparpajo con el que ha respondido a la preocupación europea sobre la violación de los derechos en Rusia, revelan estructuras mentales más propias de un antiguo oficial del KGB que las de un estadista comprometido con el Estado de derecho y con unas relaciones internacionales basadas en el interés común y la ley. La UE puede extraer lecciones de Lahti. Entre otras, la urgencia de recortar la dependencia energética de Moscú. La diversificación de las fuentes energéticas ha dejado de ser un problema de precios y comodidad para elevarse a cuestión prioritaria de seguridad.

CORRUPCIÓN URBANÍSTICA, amparada por políticos sin escrúpulos mientras millones de personas no tienen acceso a una vivienda digna

La avalancha de casos de corrupción urbanística empieza a provocar una indisimulada alarma social entre los españoles. Por citar sólo los últimos conocidos, en Ciempozuelos, el alcalde socialista fue obligado a dimitir debido a graves irregularidades en la recalificación masiva de terrenos; en Murcia han aparecido recalificaciones de terrenos de las que se lucra un concejal del PP de Águilas; el director de Urbanismo de la Comunidad de Madrid presentó su dimisión después de que se descubrieran planes urbanísticos en los se beneficiaron, entre otros, empresas en las que él mismo participaba y familiares de la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre. Todos estos casos se suman al vergonzoso expolio de Marbella -uno de cuyos imputados, Fidel San Román, aparece implicado en el caso de Ciempozuelos- o las flagrantes irregularidades en Orihuela, Alicante, Tenerife o Torrevieja. Los ayuntamientos y las comunidades autónomas están perdiendo su credibilidad a borbotones frente a unos ciudadanos que se sienten estafados por políticos y camarillas de especuladores.
La mera enumeración anterior confirma que la peste de la corrupción urbanística afecta a todos los partidos. Varias razones explican esta transversalidad. Los ayuntamientos carecen de ingresos suficientes para desarrollar sus inversiones, unas veces necesarias y otras simplemente faraónicas; los partidos políticos gastan mucho más de lo que ingresan por vías legales; y la ley confiere a los ayuntamientos poderes casi absolutos sobre el uso del suelo. Es frecuente, además, que corporaciones locales de distinto signo político recurran a los mismos mediadores y agentes que conectan a compradores vendedores.
Que la corrupción no sea patrimonio de un solo partido no significa que las reacciones sean las mismas. Hasta ahora, el PSOE ha actuado institucionalmente con rapidez y firmeza. Condena verbalmente la corrupción, pero también ha instado la dimisión de los cargos municipales implicados en casos comprometedores. La dimisión del alcalde de Ciempozuelos es un buen ejemplo. En cambio, el PP suele responder con la lógica perversa de negar los hechos y mantener en sus listas a los cargos imputados por fraude. Su pretexto favorito es que la "presunción de inocencia no prescribe hasta que el juez dicta sentencia de culpabilidad", como si la responsabilidad política y la civil o penal no fueran diferentes.
No se acabará con esta repugnante amenaza contra el sistema democrático mientras no se enfoque como un problema de Estado con todas las consecuencias. Las recetas contra la corrupción se conocen. Hay que evitar, mediante fórmulas conocidas de gestión municipal, la multiplicación de intermediarios parásitos que encarecen sucesivamente el precio del suelo; hay que recuperar la figura de los interventores municipales, adscribiéndolos a instancias independientes de los propios ayuntamientos; hay que imponer mecanismos inmediatos de control y de veto sobre los planes urbanísticos; hay que aplicar las reformas legales necesarias para controlar la financiación de los partidos y de los ayuntamientos; y hay que exigir la restitución del dinero obtenido mediante el soborno y la compra de voluntades. En este estado de alerta urbanística, el Gobierno debería encargarse de organizar con urgencia éstas y otras medidas para defender a los ciudadanos de este latrocinio organizado.

Os echamos de menos, aunque sólo fuera como acto testimonial y simbólico

La Semana contra la Pobreza, una iniciativa de Naciones Unidas para que los Gobiernos reafirmasen su compromiso con los Objetivos del Milenio, se ha saldado con un discutible balance. Aparte de lamentarlo, habría que preguntarse si podía ser de otra manera. Desde la solemne aprobación de la Declaración en la que se recogían esos Objetivos, en septiembre de 2000, la relación del mundo desarrollado con los países en desarrollo ha ido ganando en simbolismo, incluso en glamour, lo que perdía en relevancia política y en eficacia.
Al amparo de lo que se formuló, en principio, como una agenda de compromisos suscrita por 189 Gobiernos, ha ido apareciendo durante los últimos años una nueva y empalagosa filantropía, muchas veces vinculada al mundo de las celebridades. Como promotora última de la Semana, Naciones Unidas se habría dejado tentar por los réditos inmediatos que parece ofrecer este género de aproximación a los más graves azotes que padece el mundo. De ahí la paradoja que se encontraba en la base de esta iniciativa: la única organización que reúne a los Estados del planeta no les exige que respeten lo pactado, sino que moviliza a los ciudadanos para que se lo exijan.
El principal obstáculo al que se enfrentan los Objetivos del Milenio no es la brevedad del plazo establecido para conseguirlos, aunque parezca ilusorio resolver en 2015 algunos de los más antiguos problemas de la humanidad. Es la falta de análisis y de acuerdo sobre los instrumentos para alcanzarlos. Comprometerse en los fines obviando los medios ha llevado a colocar, de nuevo, el grueso de las esperanzas en la cooperación al desarrollo, cuya contribución a la prosperidad de los países receptores arroja tantas sombras como luces. Ha llevado, además, a desatender el decisivo impacto sobre el desarrollo que tienen las reglas vigentes del comercio internacional, un amplio abanico de normas contrarias a los intereses de los más pobres, y que va desde el proteccionismo agrícola de los países ricos hasta las patentes farmacéuticas. Tal vez sobren campañas de sensibilización, por originales que sean, y falten iniciativas políticas y diplomáticas sobre cómo hacerlos realidad.
 Aconsejo leer el Manifiesto leído en la manifestación contra la pobreza, y las encendids palabras de Fderico Mayor Zaragoza: cada día mueren 60.000 personas por hambre mientras cada día gastamos DOS MIL OCHOCIENTOS MILLONES  DE  DÓLARES EN ARMAMENTO

No podremos decir que no sabíamos que, a la vuelta de la esquina, viven personas mayores en soledad y necesidad que necesitan nuestra presencia


La cara oculta de nuestra pobreza 
El Ayuntamiento calcula que 1.600 personas carecen de hogar en la capital, pero las ONG elevan la cifra a más de 6.000
El pasado martes hubo una llamada internacional: el Día por la Erradicación de la Pobreza, y ayer culminó con una manifestación en la capital una semana de lucha contra la exclusión social. Aunque parezca invisible, la pobreza en una gran urbe como Madrid existe y tiene miles de rostros. Es la cara de las personas sin hogar, de los indigentes, de las mujeres mayores de 65 años que se mantienen con pensiones ínfimas y en casas en malas condiciones, de jóvenes ahogados por la precariedad, de los refugiados políticos y de los inmigrantes sin apoyos familiares ni de grupo. El Ayuntamiento cifra en 1.600 el número de personas sin hogar, pero Cáritas y otras asociaciones elevan el número a 6.000.
Más de 103.000 mujeres mayores de 65 viven solas, según los últimos datos censalesMadrid es también una ciudad de pobres. Bajo las espesas alfombras de la opulencia con que la macroeconomía cubre la capital, malviven miles de personas sin hogar, ancianos solos con pagas de miseria, familias con múltiples problemas que les inundan, más allá de la falta de dinero. También hay jóvenes e inmigrantes que se ven ahogados por la precariedad y ya no gozan del apoyo familiar y de grupo, debilitados éstos por el cambio social general. El pasado martes se celebró en todo el mundo el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Mucho queda por hacer aquí, en el portal de casa, donde vive la exclusión.

No podemos olvidar que los gobernantes de Rusia regresan al despotismo ancestral apoyados en su inmensa riqueza energética

Finlandia, reunión de los representantes de los países de la UE a la que fue invitado el poderoso presidente ruso, Vladímir Putin.Se trataba de convencerle de las ventajas de alcanzar un acuerdo con Moscú que garantice el suministro de energía. Europa está en manos de Rusia, que le proporciona una cuarta parte de su gas y petróleo y la dependencia crece cada día. La cita acabó mal. Putin no encajó nada bien las críticas de los dirigentes europeos por el deterioro de los derechos humanos en Rusia y las devolvió sin contemplaciones. El presidente ruso replicó que España no tenía nada que decirle ya que tenía a varios alcaldes imputados por "corrupción" y que la mafia no era de origen ruso, sino italiano.
La cancelación de licencias de explotación a empresas y los escándalos por violaciones de derechos humanos se multiplican en Rusia. Para colmo, la víspera Putin dejó estupefactos a muchos al mostrar su admiración por la conducta de su homólogo israelí, Moshe Katsav, acusado de violar y acosar colaboradoras.
Fue el presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, quien dio la puntilla. Sus palabras comenzaron cargadas de sarcasmo: "Hemos de agradecer al señor Putin que cerrara temporalmente el grifo a Ucrania, el pasado enero, porque gracias a esto estamos aquí discutiendo de política energética común". Expresó la preocupación de los ciudadanos europeos por la devaluación de los derechos humanos en Rusia. Le recordó que el Parlamento Europeo dedicó un minuto de silencio por el asesinato de Politkovskaya, y mencionó las dificultades que padecen la oposición y las ONG en Rusia. "Sacamos petróleo de países peores que el suyo, pero nuestra preocupación es que con ustedes queremos asociarnos y ello exige compartir unos valores". Borrell acabó su intervención invitando a Putin a visitar la Eurocámara.
Putin cambió el gesto y contraatacó primero en clave española. Dijo no aceptar lecciones de democracia. Y empezó con una larga lista de reproches a las potencias europeas. España no tiene nada que decir porque tiene muchos alcaldes, como el de Marbella, encarcelados por "corrupción", ante la perplejidad del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Tampoco admitió Putin alusiones a la "mafia", un término, que a su juicio nació en Italia, lo que dejó sin palabras a Prodi. De Georgia y Chechenia tampoco quiso oír ni una palabra, porque según él, los europeos tienen muy poco que enseñar tras su papel en la guerra de Yugoslavia.
A la izquierda de Putin se sentó Josep Borrell. A su derecha, la canciller alemana, Angela Merkel, una imagen que refleja la nueva alianza que pergeñan Rusia y Alemania, para acomodar sus necesidades financieras y energéticas.
El presidente de turno de la Unión, Finlandia,se encargó de plantear los temas más espinosos. El guión previsto era hablar de Georgia pero no de Chechenia, donde la represión del Ejército ruso ha desatado protestas internacionales. Vanhanen sacó a la palestra el asesinato de la periodista Anna Politkovskaya, azote del Kremlin por la cuestión chechena.
Putin expresó su preocupación por Georgia, la ex república soviética, a la que acusa de "optar por la vía militar" y preparar "un baño de sangre" en los territorios independentistas de Osetia del Sur y Abjazia, apoyados por Moscú. Admitió que Rusia atravesaba serios problemas de violencia, pero excluyó cualquier tipo de responsabilidad en el asesinato de Politkovskaya. El mandatario ruso reconoció la necesidad de cooperar con la UE en materia energética y dejó la puerta entreabierta a la entrada de empresas europeas a las explotaciones de gas y petróleo. Sobre el empantanado asunto de la Carta de la Energía, cuya ratificación está pendiente desde 1994, mostró su disposición a firmarla "siempre que se introdujeran los cambios que Rusia exige".
Solana expresó la necesidad de una acción "colectiva de la comunidad internacional" ante el riesgo que suponen para la proliferación militar los planes de construcción de más de 200 centrales nucleares en todo el mundo.
Pero el encuentro cordial se tornó en tormenta cuando los países bálticos tomaron la palabra. Estas antiguas repúblicas soviéticas -algunas de ellas, como Lituania que han padecido puntuales cortes de suministro de gas ruso-, sacaron a relucir la situación de Georgia y los derechos humanos. Putin estalló después, tras la intervención de Borrell.
El presidente de Francia, país que ha concedido la Legión de Honor a Putin, intentó despejar los nubarrones bálticos. "Aquí hemos venido a hablar de energía, a analizar los problemas y a encontrar soluciones comunes y no a sacar los problemas internos de cada país", templó Chirac. Pero los esfuerzos del líder francés por reconducir la reunión no lograron restaurar el pretendido buen clima inicial. Un mal presagio con vistas a la cumbre Rusia-UE, que se celebrará en Helsinki el próximo 25 de noviembre. El fuego cruzado había hecho mella y reabierto las heridas entre las antiguas repúblicas soviéticas. Y eso que nadie se atrevió a exigir una explicación a Putin tras su supuesta broma sobre la violación.

¡¡¡ACUERDATE DE GUANTANAMO!!!

Los juicios en la base naval norteamericana de Guantánamo, donde más de 400 detenidos sobreviven sin derechos en un limbo jurídico, son un mero simulacro de justicia. No conocen los cargos que se les imputan, ni son representados por abogados, ni han podido recurrir su reclusión, decretada en el marco de guerra contra el terror lanzada por George Bush tras el 11-S. EL PAÍS ha podido asistir a uno de estos procesos y recorrer las instalaciones de un centro de detención donde los internos son clasificados según su peligrosidad. Algunos ni siquiera tienen derecho a sábanas, mantas o cepillo de dientes. Ninguno puede pedir explicaciones porque se hallan atrapados en este gulag de nuestro tiempo. Las iguanas tienen en Guantánamo más derechos que los detenidos en el gulag de nuestro tiempo. Como la especie protegida que son, por las carreteras de la base estadounidense en Cuba tiene que conducirse a menos de 40 kilómetros por hora para evitar atropellarlas. Cuando las prisas, el despiste o la crueldad de algún soldado no respetan ese límite y alguno de estos saurios resulta aplastado, el infractor debe pagar 10.000 dólares de multa. A orillas del idílico Caribe, se levanta un centro de detención que ha secuestrado al mundo en algo más de cuatro años
Si el detenido es considerado de peligrosidad media, su vestimenta es color camel. El naranja cubre los cuerpos de aquellos que, incluso tras años de encierro, siguen sin doblegar su voluntad. Los de buena conducta tienen cepillo de dientes, rollo de papel higiénico, jabón, champú, sábanas, mantas y ropa interior. Los rebeldes se lavan los dientes con el dedo, se les concede una tira de papel para limpiarse el culo y duermen sobre el duro camastro. Los que han intentado quitarse la vida... A esos se les coloca una suerte de camisa de fuerza verde oscuro sobre su cuerpo desnudo. Eso sí: todas las celdas, de castigo o no, tienen impresa una cruz que señala a la Meca.
Hay que recordar que: más de 800 personas, incluidos menores, han pasado por las celdas de Guantánamo desde su creación como herramienta en la guerra contra el terrorismo en 2002. Que un número aproximado a los 430 siguen confinados. Que sólo 10 tienen cargos formales. Que las denuncias de torturas físicas y psicológicas han sido constantes. Que la convención de Ginebra ha sido violada y pervertida, porque los militares la usan como excusa para prohibir las fotografías.
Pero todavía no se ha construido en Guantánamo el muro que pueda con los gritos de la desesperación. Es Ramadán. Es la hora de la oración. Entre las plegarias en árabe, un detenido acierta a gritar en un precario inglés cuando se percata de la presencia de la periodista: "¡Le están mintiendo!".
Es preciso levantar nuestras voces y denunciar a los países que mantiene las torturas y corredores de la muerte en donde padecen durante años seres humanos que eran niños cuando supuestamente delinquieron o personas con reducidas capacidades mentales. Deberíamos pintarlas pardes de nuestras universidades, centros de enseñanza, instituciones que dicen defender los Derechos Humanos para tods los seres humanos y las paredes de los templos de todas las religiones. ¡¡¡ACUERDATE  DE  GUANTÄNAMO!! para que nunca olvidemos a todos los torturados en nuestros días. De lo contario, nos convetiremso en cómplices de un sistema criminal e inhumano.Nesemu

La mejor inversión contra la pobreza es la educación

Ann Veneman habla bajito y sin alharacas, pero sus palabras retruenan: tráfico de niños, malnutrición, maltrato infantil, abusos sexuales... Esta estadounidense de 57 años es directora ejecutiva de Unicef, la organización de Naciones Unidas para la infancia. "La mejor inversión contra la pobreza y de protección de la infancia es lograr que todos los niños, y especialmente las niñas, vayan a la escuela"
R.¡Todavía hay más de 10 millones de niños que mueren cada año por enfermedades que podrían ser evitables! ¡Y 115 millones que no van a la escuela! En muchos lugares del mundo deben ser protegidos de las redes de tráfico humano. Hay tanto aún por hacer...
...Hace 60 años, los niños en Europa, tras la guerra, no tenían ni comida. Si se mira el progreso que en pocos años se ha hecho en un país como China, o en muchos lugares de América Latina, hay razones para el optimismo. Para nosotros, esto significa que debemos fijar muy bien nuestros objetivos y destinar nuestros recursos a las áreas de mayor necesidad.
... Llevar atención médica a cada comunidad es esencial: permite examinar a una mujer embarazada desde el principio, evaluar la nutrición y completarla, hacerle la prueba del VIH y así reducir las posibilidades de que lo transmita en el parto, repartir medicamentos contra la malaria... Todo esto será clave para el futuro bebé y hemos tenido experiencias muy positivas: hemos conseguido en algunos planes bajar el 50% la mortalidad infantil. Obviamente, la educación es otra área imprescindible: llevar a los niños a la escuela y, en particular, a las niñas.
P. ¿Hay que imponer la educación a las niñas incluso si en determinadas sociedades choca con barreras culturales?
R. Es muy difícil justificar una cultura que deje fuera a la mitad de su población. Todos los niños tienen el derecho a ir a la escuela. No puede tolerarse que en tantos lugares se nieguen derechos básicos a las mujeres. Si las niñas no van a la escuela, todos los indicadores se ven afectados, también el de pobreza. Si la madre fue a la escuela será más fácil que sus hijas e hijos también vayan y tengan más oportunidades de sobrevivir. Dar educación -y de forma específica, a las niñas- es la mejor inversión que podemos hacer para proteger a la infancia y luchar contra la pobreza.
P. Un reciente informe de Naciones Unidas subrayaba que la violencia contra los niños no es patrimonio del Tercer Mundo, sino que también estaba muy extendida en los países ricos.
R. Este informe es muy importante: nos recuerda que no hay áreas seguras, que hay violencia contra la infancia en todos lados, aunque, eso sí, de forma muy distinta. Es muy común pegar a los niños; en muchos lugares está permitido en las escuelas. Es urgente tener leyes de protección y garantizar que se cumplan.
R. No conozco mucho la situación legal de España, pero lo impresionante es que sitúa como prioridad a los niños. Este premio que nos otorgan es muy significativo del gran interés que tiene. Y luego hay otros indicadores que van en la misma dirección: la contribución económica a Unicef se ha incrementado de forma significativa, el comité español es de los que tiene más voluntarios... Está también la publicidad del Barça y ahora el equipo español de baloncesto, que nos ha donado su propio premio a Unicef. Que el ganador de un galardón lo done a otro ganador me parece maravilloso.