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J. C. García Fajardo

Cuaderno de Bitácora

Los gulags de la CIA

La CIA mantiene una red de centros antiterroristas en una veintena de países 
‘The Washington Post’ revela en su edición de hoy un entramado de centros de Centro de Inteligencia Antiterrorista que deciden a quién detener y a qué lugar trasladarle para su interrogatorio
        La CIA ha establecido una red de centros secretos para luchar contra el terrorismo en dos docenas de países, según publica hoy The Washington Post, citando fuentes oficiales de EE UU. Según el diario, estas bases de operaciones trabajan codo con codo para interceptar y capturar a sospechosos de terrorismo y para destruir o penetrar sus redes.
Los centros están financiados en su mayor parte por la agencia y utilizan la mejor tecnología de espionaje, incluidos equipos de comunicaciones seguros, ordenadores conectados con las bases de datos centrales de la CIA y acceso a información clasificada sólo compartida con los aliados occidentales más próximos.
En los centros, denominados CTIC (siglas en inglés de Centros de Inteligencia Antiterrorista) se toman decisiones todos los días sobre cuándo y cómo capturar sospechos, cómo efectuar interrogatorios y detenciones y cómo acabar con el apoyo a Al Qaeada.
Los CTIC están separados de las prisiones secretas para prisioneros que la CIA tiene en ocho países, y cuya existencia fue revelada el pasado mes de octubre. Según The Washington Posr los CTIC son parte fundamental en las misiones que emprendió la CIA a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y fueron organizados por el entonces director de la agencia George Tenet.
La CIA ha declinado de momento comentar estas informaciones.

 Tenemos que seguir esta información para que no la escamoteen.

Nesemu

Podemos acabar con la miseria

El fin de la pobreza

 

Hace 85 años, el gran economista John Maynard Keynes reflexionó sobre las atroces circunstancias de la Gran Depresión. Desde lo más hondo de la desesperación que lo rodeaba, en 1930 escribió acera de "Las posibilidades económicas de nuestros nietos". En una época de penalidades y sufrimiento, previó el fin de la pobreza en Gran Bretaña y otros países industriales para la época de sus nietos, hacia finales del siglo XX. Keynes puso de relieve la marcha espectacular de la ciencia y la tecnología y la capacidad de los avances tecnológicos para sustentar un crecimiento que bastaría para poner fin al antiquísimo "problema económico" de tener suficiente para comer y suficientes ingresos para hacer frente a otras necesidades básicas. Keynes acertó de lleno: la pobreza extrema ya no existe en los países ricos, y está desapareciendo en la mayoría de los países de renta media del mundo.

Hoy podemos invocar la misma lógica para afirmar que se puede acabar con la época de nuestros nietos sino en nuestro tiempo. La prosperidad del mundo rico, el poder de las amplias fuentes de conocimiento actuales y la disminución de la porción del mundo que necesita ayuda para escapar de la pobreza se combinan para hacer que el fin de la pobreza sea una posibilidad realista para el año 2025.

Jeffrey Sachs acaba de publicar El fin de la pobreza: Cómo conseguirlo en nuestro tiempo. El autor es una de las principales autoridades mundiales en economía y política sanitaria, y es Director del Instituto de la Tierra en la universidad de Columbia. Ha publicado centenares de artículos sobre la lucha contra la enfermedad en el mundo, la pobreza extrema y la reducción de la deuda en el Tercer mundo.

Actualmente, más de ocho millones de personas mueren todos los años en el mundo porque son demasiado pobres. Todas las mañanas, los periódicos podrían informar: "Más de 20.000 personas murieron ayer a causa de la pobreza extrema". Nos darían estas cifras: hasta 8.00 niños muertos de malaria, 5.000 madres y padres muertos de tuberculosis, 7.500 adultos jóvenes muertos de sida y varios miles de muertos más de diarrea, infecciones respiratorias y otras enfermedades mortales que atacan a los cuerpos debilitados por el hambre crónica. Los pobres mueren en salas de hospital que carecen de medicamentos, en aldeas que carecen de mosquiteras para prevenir la malaria, en casas que carecen de agua potable. Mueren en el anonimato, sin que se haga pública su muerte. Por desgracia, tales artículos rara vez llegan a escribirse.

Desde e1 de septiembre de 2001, Estados Unidos ha emprendido una guerra contra el terrorismo, pero ha desatendido las causas más profundas de la inestabilidad mundial. Los 850.000 millones de dólares que Estados Unidos dedicará este año a gastos militares no servirán en ningún caso para conseguir la paz si el país sigue gastando tan sólo 15.000 millones de dólares en hacer frente a la grave situación de los más pobres de entre los pobres del planeta, cuyas sociedades se ven desestabilizadas por la pobreza extrema y que se convierten en focos de malestar, violencia e incluso terrorismo mundial.

Esos 15.000 millones de dólares representan un porcentaje minúsculo de las rentas de Estados Unidos, tan sólo 15 centavos por cada 100 dólares del producto nacional bruto del país. La parte del PNB estadounidense dedicada a ayudar a los pobres lleva décadas disminuyendo, y constituye una porción diminuta de lo que reiteradamente Estados Unidos ha prometido y no ha dado. Este libro trata de la toma de decisiones acertadas, unas decisiones que pueden conducir a un mundo mucho más seguro, basado en la veneración y el respeto auténticos por la vida humana.

Dice el autor que ha tenido la suerte de haber observado algunos éxitos reales y de haber contribuido a ellos: el fin de situaciones de hiperinflación, la introducción de nuevas monedas nacionales estables, la condonación de deudas impagables, la conversión de las moribundas economías comunistas en economías dinámicas basadas en el mercado, la puesta en marcha del Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y el tratamiento con medicamentos modernos de personas carentes de recursos en infectadas por el VIH.

Sostiene que todas las regiones del planeta tienen la posibilidad de incorporarse a una era de prosperidad sin precedentes basada en la ciencia, la tecnología y los mercados mundiales. Sin embargo, también existen regiones que están atrapadas en una espiral descendente de empobrecimiento hambre y enfermedad.

La cuestión no es predecir lo que sucederá sino contribuir a forjar el futuro. Esta tarea es colectiva: nos corresponde a todos y entre todos podremos conseguirlo, al igual que se consiguió erradicar la pobreza extrema en los países industriales del siglo XX.

 

 

José Carlos Gª Fajardo          

Las remesas de los inmigrantes en peligro

Se ha desatado una guerra contra el envío de remesas de dinero por parte de los emigrantes a través de sistemas no bancarios.

Desde hace centenares de años funciona el sistema de la hawala entre personas de países musulmanes que les facilitaban el envío de sus ahorros de forma segura, discreta y barata. No hacía falta saber leer ni escribir por parte del remesador ni del destinatario. Era un sistema sustentado en la confianza, en la tradición y en el valor de la palabra. Una persona, desde Barcelona o París, enviaba a sus padres en una aldea de Marruecos o de Pakistán o del Golfo Pérsico mil dólares por los que abonaba un 3% más y el destinatario recibía mil dólares sin mediar papel alguno ni más demora que la del teléfono, hoy por medio de una orden a través de Internet. El dinero no se movía, tan sólo unos asientos contables en la minúscula oficina del hawaladar que, a su vez, atendía otras órdenes en sentido contrario estableciendo una especie de compensaciones y asientos en cuentas que sólo él conocía. No hacían falta libro sin contabilidades.

El sistema ya era conocido y practicado por los chinos, lo llamaban fei qian (dinero volador) y lo asumieron los comerciantes árabes para evitar los robos en la ruta de la seda.

Así se movieron miles de millones de dólares en las últimas décadas con el boom de la emigración. En España, también ha crecido la cifra de divisas que remiten a sus países de origen y que ascendieron a casi 3.000 millones de euros en 2003.

Las remesas suponen ingresos netos e inmediatamente disponibles y han llegado a ser el principal ingreso en divisas de casi 90 países del mundo. El primer remesador del mundo es la Unión Europea, con 33.042 millones de dólares en 2002. El Banco de España señala que las "remesas potenciales" tienen una dimensión que multiplica casi por tres la cifra oficial hasta unos 6.500 millones de euros anuales. Las remesas potenciales sólo en España se calculan en 8.000 millones de euros al año.

Según Naciones Unidas, la hawala mueve más de 200.000 millones de dólares al año. Por eso han despertado la codicia de los bancos y de las cajas de ahorro en una carrera obscena entre ellos para captar al inmigrante potencial remesador al que antes ni siquiera les facilitaban información.

En EEUU los bancos llegaron a demorar el envío de las transferencias y giros durante diez y quince días, aparte de cobrarles unos gastos en torno al 10%, y a veces más. Hasta que los inmigrantes latinoamericanos descubrieron otros sistemas en España y en EEUU gracias a locutorios en donde comenzaron a practicar el sistema de la hawala, sin saber que se denominaba así. Otro prefirieron la Western Union y MoneyGram.

Actualmente, según Naciones Unidas se calcula en más de 200.000 millones de dólares las remesas enviadas el año pasado.

En España, el incremento aún ha sido más veloz. Desde 1990 las remesas que emite España se han multiplicado casi por doce. Por esta vía, España tiene una importancia capital para algunos países en desarrollo. Por ejemplo, las remesas que van desde España a Marruecos ascendieron en 2003 a 300 millones de euros.

Tras los atentados del 11 de Septiembre de 2001 en Nueva York, se redobló el interés por las remesas, con una nueva corriente más interesada por cuestiones de seguridad. Todo ello debido a la sospecha de que estos flujos son una de las vías por la que se financian las redes de terroristas islámicos.

Los países del G-8 se comprometen "a trabajar con el Banco Mundial, FMI y otras instituciones para mejorar los datos sobre remesas y desarrollar estándares para su contabilización"…y dicen que se comprometen "a liderar un esfuerzo internacional para ayudar a reducir el coste de enviar remesas". Pero esto es demagogia para la galería. La verdad es que han descubierto una fuente inmensa de beneficios si logran controlar esas crecientes remesas multimillonarias de pequeños envíos de mil dólares. Se calcula en más de 300 millones de euros el coste de los envíos.

Cierto que han podido utilizar ese sistema algunos delincuentes, como los bancos del mundo entero han estado blanqueando alrededor de un billón de dólares (millardo) cada año procedente del narcotráfico y de la economía sumergida y criminal. Pero esto no querían controlarlo para conservar el sacrosanto secreto bancario fuente de tantos fraudes, evasiones y crímenes de guante blanco.

Cuando en todos los países desarrollados se conoce el funcionamiento impune de los paraísos fiscales resulta de un cinismo hipócrita pretender demonizar ahora esos envíos por sistemas no bancarios y que les inspiran más confianza y menos costes.

José Carlos Gª Fajardo

Este Bono... se está pasando

Bono, Bono... ¿hasta dónde llegarás con tus pleitesías? Hagamos caso al MInistro del Interior y dejemos a los jueces que digan la última palabra ...porque indicios... ¡haberlos haylos!
Nesemu

El ministro de Defensa, José Bono, ha dicho que el Gobierno no tiene "ninguna prueba o indicio" de que Estados Unidos haya cometido "actividades ilícitas" en relación con el supuesto uso del aeropuerto de Palma de Mallorca por aviones de la CIA como escala para el traslado de presioneros a cárceles secretas, información que publica hoy EL PAIS. "No estoy en disposición de poner en la picota ni al Gobierno ni al país que es aliado por meras suposiciones de las que no tenemos ninguna prueba, ningún indicio y ningún fundamento", ha explicado Bono.

En este contexto, el titular de Defensa ha dicho que no esta dispuesto a "alentar ningún sentimiento antiamericano". "Defender a los países que son aliados y amigos no solamente lo hago con satisfacción, sino que es una obligación del ministro de Defensa", ha añadido.

 

Preguntado por el papel del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en este asunto, Bono ha rechazado que el servicio secreto solicitara a la CIA que se abstuviera de usar aeropuertos españoles para trasladar presos, tal y como publica EL PAIS. "No se puede invocar al CNI como elemento probatorio o justificativo de algo que no tiene relevancia por sus pruebas e indicios de que tenga realidad", ha dicho. Por ello, ha agregado el ministro, "no estoy en disposición de poner en la picota por rumores o suposiciones a un gobierno que es amigo y aliado".

"Hechos gravísimos"

El ministro del Interior, José Antonio Alonso, ha reclamado por su parte prudencia hasta conocer las conclusiones de la investigación judicial que está en curso sobre esta cuestión. Alonso ha dicho que serán los jueces los que tendrán que investigar la posible existencia de vuelos secretos de Estados Unidos con terroristas abordo y con destino a cárceles de otros países que hacían escala en España. Alonso ha aclarado que las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, en concreto la Guardia Civil, ya han hecho su trabajo y que ahora el caso está "en manos del juez". En todo caso ha dicho que, de confirmarse, se trataría de "hechos gravísimos y no tolerables" porque romperían las normas de relaciones entre Estados y violarían el ordenamiento jurídico español.

"España tiene que tener un pleno conocimiento de lo que contiene cualquier medio de transporte, pongamos por caso un avión, que pasa por su territorio, entre otras cuestiones para aplicar sus leyes", ha dicho Alonso en una entrevista en Telecinco, en la que ha sido preguntado por la supuesta existencia de varios vuelos del servicio secreto exterior estadounidense, hacia cárceles de otros países, y que podrían haber hecho escala en España, en concreto en Palma de Mallorca.

Vuelos secretos

Los vuelos, 10 en total, han salido a la luz tras el informe que la Guardia Civil remitió el pasado junio a la Fiscalía del Tribunal Superior de Baleares, tras una denuncia de un grupo de ciudadanos encabezados por el letrado mallorquín Ignasi Ribas. En esa denuncia se planteaba que la CIA había utilizado el aeropuerto de Son San Joan como escala en una cadena de traslados de sospechosos de terrorismo islámico, y estaba basada en informaciones de prensa.

La Guardia Civil, además de constatar la existencia de esos vuelos, el primero de los cuales aterrizó en Palma el 22 de enero de 2004, señala que los cuatro aviones utilizados en ellos están matriculados en Estados Unidos, y que el “propietario explotador” es una empresa llamada Stevens Express Leasing, una de las que el diario The New York Times incluye entre las utilizadas como tapadera por la CIA para el transporte de supuestos terroristas.

Pese a ello, la Guardia Civil concluyó que no se apreciaban indicios de actividades ilícitas, y que “se desconoce la actividad que desarrollaban sus ocupantes”. La Fiscalía de Baleares archivó poco después la denuncia, pero el juez Antonio García Sansaloni decidió en octubre pasado remitir a la Audiencia Nacional argumentando que carece de jurisdicción

Centinela, alerta. ¡Alerta está!

Algunas noticias que piden reflexión:

*El Gobierno francés amplía otros tres meses el estado de emergencia* ¿Cuándo y en qué países sucedió algo semejante?

*El Centro Nacional de Inteligencia español pidió a la CIA que no utilizara aeropuertos españoles para trasladar presos a otros países... para ser interrogados convenientemente violando los Acuerdos Internacionales que sobre el tema suscribió el Estado español? La Guardia Civil investigó diez vuelos que hicieron escala en Mallorca* Hay que seguir esta noticia hasta el fondo.

*Los partidos ratifiacn sin críticas la gran coalición en Alemania* Venció el sentido de Estado. ¿Se imaginan una coalición semejante entre PSOE y PP?

*Se hunde Sharon por sus excesos, por su intolerancia y por los negocios fraudulentos de su hijo para apoyar su candidatura en el Likud* EStra noticia junto con la defenestración de Simon Peres en el partido laborista y la ascensión del nuevo dirigente nos obligará a seguir con atención los sucesos en ese país... a no ser, a no ser, que se produzca un gran atentado, terrorista por supuesto, que obligue a Sharon a pactar un gobierno de salvación de Israel, o algo por el estilo. El sabe qué teclas tocar. ¿o no conocía el Mosad que s epreparaba un atentado en Amán ¿Por qué denuncia el periódico israelí Haretz que antes del atentado sacaron de uno de los hoteles a turistas israelíes? Cfr Haretz.

*Eurodiputados, no la UE, todavía, piden que se aclare si la CIA tiene cárceles en Euiropa. Si se confirma, esos países que accedieron a emejante violación de los acuerdos con la UE deberán ser suspendidos de inmediato en su proceso d eintegraciçón como miembros de pleno derecho de la UE. ¿O era eso lo que pretendía EEUU al forzar, a su manera, la integración de tantos países nuevos, ¡Turquía incluida! en la UE? A eso se llama pisar el acelerador del otro para que se estrelle.

*Sigamos de cerca la importante reunión de la OCM en Hong Kong. Nos va mucho, demasiado, en ello. De nuevo, los grandes intentarán maniatar y ahogar las importaciones de los productos del Sur... Eso sí, anunciarán algunas ayudas... con excedentes de producción, no pocas veces obsoletos y casi siempre innecesarios.

* Por supuesto, todo lo relacionado con nuestra relación con el gigante chino*

*Muy buena la II parte del reportaje de Juan Jesús Aznárez en El País sobre El cuidado de los mayores: Al rescate de las familias. Intentaré colgarlo en este blog, por su interés...

Nesemu

Nobleza obliga: ¿Renuncian los Obispos al complemento salarial que les da el Gobierno?

Quizás para terminar, por ahora, con este tema reproduzco este texto objetivo, periodístico e imparcial que publica hoy El Periódico. Sin crispaciones, me he preguntado por qué, de pronto, en lugar de los más de 20 obispos y arzobispos, dos cardenales incluidos, que habían alborotado, convocado y anunciado su participación, sólo acudieron siete. Yo sugiero a estos siete "valientes: ¿por qué no comunican a la Administración del Estado que renuncian a la parte substanciosa que este aporta a sus sueldos y mensualidades, así como a los de los curas de sus diócesis? Nobleza obliga.

Nesemu

La vicepresidenta del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega, recordó ayer a la Iglesia católica que las "aportaciones generosas" que le han hecho los distintos gobiernos no se mantendrán indefinidamente y que ya es hora de que se cumpla el compromiso eclesial de autofinanciarse firmado hace 26 años. "Las aportaciones ya no pueden ir a más, tendrán que ir a menos", advirtió De la Vega.
La número dos del Ejecutivo no precisó una fecha para debatir el asunto en el Parlamento y poner fin a la situación. Ahora el Estado otorga al año unos 35 millones de euros extras, además de la liquidación del 0,52 % del IRPF fijado por ley cuando el declarante marca esta casilla. Esta partida ascendió en el 2004 a 105,6 millones de euros. Además, las subvenciones a colegios católicos superaron los 2.000 millones.
La vicepresidenta reiteró, en declaraciones a la Cadena Ser, que los motivos alegados por los convocantes de la manifestación contra la LOE no se corresponden con lo que dice la ley. En su opinión, "o hay falta de información o se usa la educación como ariete para desgastar el Gobierno". "No se entiende que se diga que en España hay peligro de que no haya enseñanza de religión ni libertad religiosa. No hay ningún país en toda la UE donde la Iglesia católica sea mejor tratada", defendió.

ACUERDO EN 13 DE 15 PUNTOS
La número dos del Gobierno también rechazó que no se haya escuchado al sector a la hora de elaborar la norma. "Ha habido hasta 90 reuniones", aseguró. También reveló que ella misma ha presidido negociaciones con los representantes de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y que, después de que a finales de octubre llegaran a un acuerdo sobre 13 de las 15 propuestas planteadas, "no quisieron darlo a conocer a los ciudadanos y prefirieron ir a la reivindicación y a la manifestación".
Según el secretario general del episcopado, Juan Antonio Martínez Camino, no hubo acuerdo en tres puntos que la Iglesia considera "esenciales": el reconocimiento y tutela efectiva de la libertad de enseñanza tanto para los padres como para los centros; que no quedaba suficientemente claro qué es la asignatura de Educación para la Ciudadanía y el estatuto académico de la enseñanza de la Religión.
"No pudo ser. El momento oportuno para la negociación, con luz y taquígrafos en la comisión mixta, habría sido antes del 22 de julio, fecha en que el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de la LOE", lamentó Martínez Camino.

ACUERDO DE MÍNIMOS
No obstante, De la Vega confió en alcanzar un "acuerdo de mínimos" sobre educación durante la tramitación parlamentaria de la ley y pidió responsabilidad a la Iglesia y al PP. También subrayó la necesidad de que España se ponga "a nivel europeo" en educación. "Nos jugamos el futuro", destacó, antes de subrayar la importancia de "invertir en capital humano".
El secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, también confió en lograr acuerdos y aseguró que ninguna organización educativa puede negar no haber tenido diálogo con el Ministerio de Educación. "Ha habido al menos 12 encuentros con los convocantes de la manifestación", subrayó.
IU-ICV mostró ayer su apoyo e incluso se anticipó a posibles iniciativas del Ejecutivo en relación con la financiación de la Iglesia. Su grupo parlamentario defendió ante el pleno del Congreso una enmienda al presupuesto del Estado para el 2006 en la que solicita que la jerarquía católica devuelva el dinero que recibe de más por el anticipo de la liquidación del 0,52% del IRPF.

240 MILLONES DE SOBREFINANCIACIÓN
Según cálculos de IU-ICV, "la jerarquía católica ha recibido 240 millones de euros de sobrefinanciación en la última década". El portavoz adjunto de IU-ICV, Joan Herrera, propuso que las cantidades se paguen mensualmente y los anticipos a cuenta se ajusten a la recaudación real.
La propuesta será votada hoy. No obstante, los dirigentes de IU-ICV dan por hecho que los socialistas no la apoyarán para evitar la crispación y también con el argumento de que el sistema de financiación de la Iglesia católica será renegociado el próximo año.
Gaspar Llamazares abogó en rueda de prensa por revisar el Concordato, "que es inconstitucional", dijo, y por "partir de cero", porque la jerarquía actúa "como un niño mimado: lo tiene todo y quiere más".

La imaginación al poder

 Me parece de un gran interés este artículo del escrito mexicano Jorge Volpi:

Las  trompetas  de  Jericó

Cuenta Tito Livio en el libro I de su Historia de Roma que, tras vencer a su hermano en la contienda para decidir quién daba el nombre de la ciudad que acababan de fundar, Rómulo trazó la primera frontera de Roma. Despechado por su derrota, Remo traspasó aquella línea imaginaria y Rómulo, furioso, lo atravesó con su espada... Las fronteras son construcciones imaginarias, límites ficticios que demarcan el ámbito de poder de quien las traza. Al dibujar el contorno de la nueva urbe, Rómulo no sólo se protegía, sino buscaba apropiarse de un espacio imaginario: quienes se hallaban al otro lado no serían tanto enemigos como extranjeros: seres distintos, salvajes. Este principio continúa regulando la convivencia humana en nuestros días: el mundo se mantiene dividido por estas marcas ficticias y quien se aventura a cruzarlas, desprovisto de permisos y papeles migratorios, se convierte por fuerza en delincuente, en criminal.

En nuestros días, los límites del Imperio se han trasladado hacia el Sur: hoy el limes puede ser visto en las gigantescas alambradas que separan México de Estados Unidos o Ceuta y Melilla de Marruecos. Cada día cientos o miles de inmigrantes, provenientes de las zonas más pobres del planeta, se empeñan en traspasarlas, indiferentes a las leyes o al sagrado marco de los Estados-nación. Tal como ocurría en el pasado, las naciones ricas alegan todo tipo de excusas para negar la entrada a los nuevos bárbaros: eufemismos que ocultan una simple y llana discriminación.

Como señaló Juan Goytisolo, las personas no son como los árboles: a diferencia de éstos, se mueven. Si alguien está dispuesto a abandonarlo todo -familia, memoria, lengua, cultura- es porque no tiene otra salida. Pero las naciones ricas no dejan de presionar a los países en desarrollo para que cierren voluntariamente sus fronteras a cambio de ayudas y subvenciones. La lógica se mantiene: en lo posible, hay que convencer a los miserables de quedarse en casa. Nuestros dirigentes olvidan que, como señaló Voltaire en su Diccionario filosófico, ni los filósofos ni los pobres tienen patria.

Cuando el envanecido José María Aznar declaró hace unos años: "España va bien", de hecho invitaba a miles de desheredados de África, Europa del Este y América Latina a dirigirse a la nueva jauja. Imposible que no ocurriese así. Desde entonces, la inmigración se ha convertido en uno de los mayores quebraderos de cabeza del Gobierno español, el cual no tardó en endurecer los trámites para la residencia y la nacionalización de extranjeros y reforzó sus patrullas fronterizas para impedir la llegada de pateras a sus costas. En el breve periodo, España dejó de ser un paraíso de tolerancia y se vio afectado por el racismo y la xenofobia. Si el ejemplo español resulta particularmente alarmante se debe a la celeridad con que se produjo este fenómeno: en menos de treinta años pasó de ser un país de emigrantes a un país donde los inmigrantes son vistos como un serio peligro. Los recientes acontecimientos en Melilla no hacen sino confirmar una tendencia irreversible: los subsaharianos no van a detenerse mientras las condiciones de sus patrias continúen siendo inhumanas.

No obstante, si quisiéramos encontrar la frontera paradigmática de nuestro tiempo, habría que mirar hacia los dos mil kilómetros que separan a México -y a toda América Latina- de Estados Unidos. Carlos Fuentes llegó a comparar esta línea con una llaga o con un espejo doble. En datos concretos, se trata de la frontera más transitada del mundo entre un Estado rico y otro en vías de desarrollo. Miles de personas pasan al otro lado, de manera legal o ilegal, a veces arriesgando sus vidas. En la frontera mexicano-estadounidense parecen exacerbarse todos los problemas derivados de la proximidad entre dos universos desiguales. Aunque se trata de una de las fronteras más vigiladas del mundo, cientos de ilegales se arriesgan a traspasarla a diario. Y, si bien la mayor riqueza se concentra en el Norte, incontables ciudadanos estadounidenses también cruzan hacia el Sur para realizar compras, divertirse o aprovechar la tolerancia mexicana hacia la prostitución o las drogas.

Sin embargo, esta fecundación mutua no ha atenuado los recelos ancestrales. La violencia es una característica íntima de la zona: sea por el tráfico de drogas o personas, las luchas entre los diversos grupos mafiosos o la corrupción de los cuerpos policiacos, el número de crímenes y asesinatos es de los más altos del mundo. Por si ello fuera poco, en las zonas desérticas de Arizona, grupos de rangers se dedican a cazar a los inmigrantes que se internan ilegalmente en sus tierras. Sin saberlo, sus miserables presas repiten, dos mil setecientos años después, el infausto destino de Remo.

En nuestros días, dos ciudades se han convertido en símbolos de la frontera: Tijuana, con casi un millón y medio de habitantes, más una enorme población flotante, es un cosmos por sí misma: los contrastes son tan disparatados que no en balde ha sido calificada de laboratorio del fin de los tiempos. Pero en los últimos años Ciudad Juárez le ha arrebatado su condición simbólica por los peores motivos posibles: los asesinatos impunes de cientos de mujeres. Como escribió Roberto Bolaño en su monumental novela 2666, acaso en estos espantosos crímenes se esconde el secreto del mundo.

Los países ricos que se creen autorizados a impedir la llegada de extranjeros ilegales son los mismos que pontifican sobre los derechos humanos en todo el mundo. Si Estados Unidos se asume como conciencia moral de nuestra época, la Unión Europea hace algo semejante: se muestra como un contrapeso tolerante, como la otra opción de desarrollo, pero ello no le impide cerrar los ojos ante lo que ocurre en su extremo sur o exculparse acusando a los corruptos regímenes africanos de la miseria de sus pueblos.

En el Antiguo Testamento se cuenta que los habitantes de Jericó cerraron las puertas de sus murallas para impedir la entrada de las tropas judías comandadas por Josué. Entonces Yahvé le dijo que, si hacían sonar sus trompetas después de un asedio de siete días, Él les entregaría la ciudad. Los judíos siguieron las indicaciones de su Dios y las murallas se derrumbaron de inmediato. ¿Qué nos dice este episodio? Que quizás no hagan falta terribles combates para demoler las barreras que nos dividen. Si las fronteras son construcciones ficticias, acaso la mejor forma de combatirlas sea por medio de variedades más provechosas de la imaginación.

Hasta hace poco se pensaba que la idea de que todos somos iguales también era un invento ilustrado, pero la secuenciación del genoma ha demostrado que se trata de un hecho inequívoco: somos mucho más parecidos entre nosotros de lo que imaginábamos. Pero si en verdad queremos que la humanidad deje de ser un conjunto de palabras y buenas intenciones y se convierta en una convicción cotidiana se vuelven necesarios más actos de imaginación política que permitan atenuar los desequilibrios, eliminar los nacionalismos y regionalismos fanáticos y ahondar en nuestras coincidencias. Debemos escuchar con atención a los ilegales que cruzan a nado el Río Bravo, o se aventuran en el desierto de Arizona, o son aplastados en las cercas de Melilla: acaso sus voces heridas puedan adquirir la fuerza de las trompetas de Jericó.

 

La libertad de expresión real de la COPE

Dicen los arzobispos y obispos que forman parte del organo superior de gobierno de la COPE que en ella rige el más escrupuloso respeto a la libertad de expresión. Escuchadas las calumnias, insultos, agresiones verbale sy descalificaciones en no pocos programas de esa emisora de la Iglesia contra el gobierno legítimo y democrático de ESpaña, uno se pregunta si les permitirían esa pretendida libertad si  tratasen de semejante modo las relaciones prematrimoniales, la masturbación como práctica higiénica, placentera y saludable, el encomio y alabanza de las parejas de hecho, los beneficios y legitimidad indiscutible de las parejas homosexuales en la regulación de sus situación, la auténtica verdad  de lo que ocurre en tntos seminarios, parroquias, casas de formación... de EEUU con  los casos de abusos sexuales a menores, probados y condenados en tantas diócesis... de EEUU, claro.

Lo que más les aterra y echan a la calle a todas sus mesnadas, ya que felizmente no pueden llevarnos ante le Santo Oficio de la Inquisición, es cuando se toca a sus dineros que es una de las columnas de su poder junto con la obsexión sexual que tanto se aliviaría si se decidieran a practicarla con naturalidad y goce lo más pleno posible, ya se entiende porque para muchos que alardean de castidad y pretenden imponerla a los demás sería el llevar una vida sexual normalita.

Se acabó el tabú. Ahora que cada palo aguante su vela, o lo que sea.

nesemu

Datos sobre la financiación de colegios católicos y clérigos por el Estado

 El Estado (Administración central y comunidades autónomas) financia con más de 3.000 millones de euros al año de presupuestos públicos a la Iglesia y a los colegios católicos. La llegada al poder del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha mantenido los compromisos de financiación de la Iglesia (obispos, clero y Conferencia Episcopal) con una aportación extra de 35 millones de euros al año por encima del dinero que le corresponde por ley. También se ha mantenido la aportación pública para garantizar el pago de conciertos con colegios católicos (que suponen entre el 60% y el 70%, unos 2.500 millones, de la suma destinada a ese tipo de subvenciones). Además, los sueldos de los profesores de religión suman algo más de 500 millones. (aunque ni sus estudios, capacidades y aptitudes sean controladas por la administración mediante oposiciones como sucede con el resto del profesorado en la enseñanza pública, no en la privada)

El dinero público garantiza en España el funcionamiento de la Iglesia, la impartición de la enseñanza de religión católica en todos los colegios, y la educación gratuita en un alto porcentaje de centros privados.

La Secretaría Federal de Libertades Públicas del PSOE recordó ayer que los Presupuestos del Estado aportan cada año más de 35 millones de euros para costear la retribución de obispos, clero y Conferencia Episcopal, al margen de la financiación prevista en la ley para este cometido. La Iglesia se nutre de la aportación libre de los ciudadanos a través de su declaración de la renta, sistema aprobado en 1988 por el Gobierno socialista de Felipe González.

Con ese modelo, vigente en la actualidad, la Iglesia recaudó 105 millones de euros en 2004, cuando un tercio de los contribuyentes decidió rellenar la casilla para ayudas a la Iglesia en su declaración de la renta. El Estado completó esos ingresos para cubrir las necesidades de la Iglesia ese año con una aportación de 33 millones.

El Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ha mantenido esa sobrefinanciación que se inició en el mandato de Felipe González y que continuó en los Gobiernos de José María Aznar.

El PSOE, a través de la Secretaría de Libertades Públicas que dirige Álvaro Cuesta, un diputado que propone cada año sin éxito que se elimine la sobrefinanciación por entender que no encaja en la Constitución, recordó ayer que en los dos últimos años, la Iglesia católica ha recibido seis millones de euros más que cuando gobernaba el Partido Popular.

El Gobierno de Rodríguez Zapatero suple así con fondos públicos lo que no aportan los ciudadanos voluntariamente hasta completar aproximadamente el 25% de la asignación anual que administra la iglesia para los sueldos de curas, obispos y el funcionamiento de la Conferencia Episcopal.

Los ciudadanos que marcan la casilla de la iglesia en la declaración de la renta han caído del 40% a principio de los noventa al 33,46% en 2004.

Además de esta asignación directa, la Iglesia también recibe dinero público por otros conceptos que destina a su estructura educativa:

- Profesores de religión. Los acuerdos de 1979 entre la Santa Sede y el Gobierno establecieron que en España "la enseñanza religiosa será impartida por las personas que para cada año escolar sean designadas por la autoridad académica entre aquellas que el Ordinario diocesano proponga para ejercer esta enseñanza". La Iglesia pone los profesores y el Estado (las distintas Administraciones) paga los salarios. El coste público del profesorado de religión católica entre escuela pública (11.000 docentes) y concertada (22.000) alcanzó el curso pasado los 517 millones de euros.

- La enseñanza pública concertada. El Gobierno socialista de Felipe González fue el encargado de aprobar en 1985 el marco legal (Ley Orgánica Reguladora del Derecho a la Educación) de la enseñanza privada concertada (sostenida con fondos públicos salvo los gastos generales del colegio y los gastos de actividades extraescolares).

Este sistema consiste en que la Administración pública aporta fondos económicos al centro privado que sirve para asegurar que impartirá la enseñanza en condiciones de gratuidad, como en los colegios públicos. La aportación de los Presupuestos del Estado sirve para pagar los salarios del personal docente, incluidas las cotizaciones a la Seguridad Social, y cubrir los gastos de personal de administración, servicios, mantenimiento y conservación del centro.

Los fondos de las distintas Administraciones públicas destinados en 2003 -último año del que existen datos- a la enseñanza concertada privada alcanza los 3.692 millones de euros. Entre el 60% y el 70% de los conciertos corresponden a colegios católicos. Entre 2.200 millones y 2.500 millones de euros de fondos públicos van destinados a conciertos con centros católicos. Estas cantidades han sufrido un incremento de al menos el 2% anual en los dos últimos ejercicios.

La comunidad que más dinero dedica de sus presupuestos (707 millones de euros al año) a los conciertos con colegios privados es Cataluña, gobernada por una coalición de izquierdas formada por PSC, ERC e ICV. Le sigue Madrid, donde el Ejecutivo del PP dedicó 492 millones de euros en 2003, y Andalucía, en la que los socialistas aprobaron un gasto ese año de 451 millones de euros para conciertos con colegios privados.

Este sistema obliga a la dirección de los colegios a aplicar un régimen de acceso y admisión en sus centros semejante al que se aplica a la enseñanza pública. El pago de los salarios lo efectúa directamente la Administración pública al profesor, que sólo puede ser despedido previo pronunciamiento del Consejo Escolar del centro, que también participará en la designación del director y en la contratación del profesorado.

Los conciertos tienen una duración de cuatro años renovables. En caso de que se no produzca la renovación, ésta decisión debe estar motivada por la Administración pública.

Para no renovar un concierto hay que demostrar que el centro subvencionado ha incumplido las obligaciones que asumió. Y para verificar ese incumplimiento, debe apreciarlo una comisión de conciliación en la que están representantes de la Administración pública, del Consejo Escolar y de la propiedad del centro.

De los 22.607 centros censados en España, 6.544 son privados y reciben subvención pública para impartir enseñanza gratuita. De los 8.420.000 alumnos matriculados el presente curso en toda España, 2,4 millones estudian en centros escolares privados concertados.

- Privilegios fiscales. El Gobierno español mantiene en vigor el acuerdo de asuntos económicos con la Santa Sede firmado en 1979 por el que aplica la exención en el pago del IVA para las adquisiciones a título gratuito u oneroso de objetos, bienes o derechos destinados al culto, así como del pago del impuesto de sucesiones o donaciones y transmisiones patrimoniales por los mismos conceptos. Ese privilegio fiscal exclusivo de la Iglesia se ratificó en una orden aprobada el 29 de febrero de 1988 que sigue hoy vigente.

En 1989, la Comisión Europea dirigió un escrito de queja por este privilegio fiscal y el Gobierno explicó que el acuerdo con la Santa Sede era anterior al ingreso de España en la CEE. Esta justificación quedaba invalidad por el acta de condiciones de adhesión, que obligan a cambiar la legislación que se oponga al Tratado. La queja se archivó aunque resucitó hace tan sólo un año como consecuencia de la iniciativa del eurodiputado radical Mauricio Turco.

La Comisión Europea recordó entonces al Gobierno español que el archivo de la queja presentada en 1989 fue debido a una situación coyuntural e insistía en que el privilegio fiscal del que goza la Iglesia católica en España vulneraba diversas normativas comunitarias.

El Gobierno socialista defendió el privilegio de la Iglesia al contestar en diciembre de 2004 a la Comisión Europea que no existía vulneración de las directivas comunitarias en la exención del pago de los impuestos a la Iglesia católica en España.

Pero en marzo de 2005, la Comisión Europea insistió con un requerimiento en el que consideraba que España no había tomado las medidas para hacer compatibles con el derecho comunitario las obligaciones del ámbito fiscal. Y concluyó: "El Reino de España está incumpliendo aparentemente las obligaciones que le incumben legalmente".

En la última contestación, el Ministerio de Economía y Hacienda defiende el mantenimiento de los acuerdos con la Iglesia y, por lo tanto, la exención en el pago de determinados impuestos. Y añade que modificar el sistema del IVA con la Iglesia implicaría un retroceso en el camino emprendido hacia la autofinanciación de sus necesidades. El Gobierno socialista ha pedido el archivo de la queja a la Comisión Europea y está a la espera de respuesta.

El ejemplo de los políticos alemanes

¿Sería concebible que los Partidos polìticos en España se sentaran en torno a una mesa para cometer los auténticos problemas de Estado que detienen nuestro progreso y deterioran la convivencia ciudadana? Esta es la crónica de J Comas:

La presidenta de la CDU, Angela Merkel, candidata a canciller federal de la gran coalición entre democristianos (CDU/CSU) y socialdemócratas (SPD), reconoció ayer en Berlín, al presentar a la prensa el contrato de gobierno, que Alemania marcha cuesta abajo, pero "tiene que situarse entre los tres primeros países europeos [en crecimiento] en los próximos 10 años". Reconoció Merkel ya de antemano que "no se puede suspender la vigencia de las matemáticas", y el año próximo Alemania incumplirá de nuevo, por quinta vez consecutiva, la exigencia de la UE de mantener el déficit público por debajo del 3% del PIB. Merkel fijó como objetivo cumplir en 2007 los criterios de convergencia establecidos en Maastricht.

Angela Merkel también se fijó como objetivo satisfacer la exigencia constitucional de un presupuesto con un endeudamiento por debajo de las inversiones. Así lo exige el artículo 115 de la Constitución alemana, salvo "alteración del equilibrio global de la economía".

Durante algo más de hora y media los padres de la gran coalición se sometieron ayer en Berlín a un bombardeo de preguntas de la prensa: Merkel y el primer ministro de Baviera, Edmund Stoiber, presidente del partido hermano la Unión Social Cristiana (CSU), más el presidente saliente del SPD, Franz Müntefering, y el entrante, Matthias Platzeck, primer ministro del Estado federado de Brandeburgo. Los periodistas recibieron un mamotreto de 143 páginas titulado Unidos por Alemania con valor y humanidad. Se trata del texto del contrato de gobierno de gran coalición, al que se añaden 43 páginas con el acuerdo para reformar el federalismo en Alemania que lleva las firmas de Stoiber y Müntefering, que en el futuro Gobierno será vicecanciller y ministro de Trabajo y Asuntos Sociales.

El documento formula en su inicio: "Alemania se encuentra ante grandes desafíos. El paro, el endeudamiento del Estado, el cambio demográfico y la presión para la transformación procedente de la globalización exigen grandes esfuerzos políticos para asegurar a la actual y las futuras generaciones una vida con bienestar". La CDU/CSU y el SPD se comprometen a usar la mayoría parlamentaria "para realizar reformas estructurales en Alemania".

Tras el acuerdo de gobierno falta ahora su ratificación en los congresos de los partidos, que se celebran a partir de mañana. Si el acuerdo de Gobierno consigue la aprobación en los tres partidos, lo que está asegurado, el día 22 el Parlamento federal (Bundestag) elegirá a Merkel canciller.

Más difícil lo tiene la gran coalición para hacer frente a los problemas de Alemania. "La reducción del paro es la obligación central de nuestra política de gobierno", establece el contrato. Insistió Merkel ante la prensa en que la reducción del paro será la piedra de toque para calibrar el éxito del nuevo Gobierno. De nuevo repitieron Merkel y Stoiber los tres verbos que constituyen una especie de consigna: "Sanear, reformar, invertir". Los socios de coaliciónalizan una apuesta arriesgada y advierten de que no basta con el ahorro, los recortes a las subvenciones y las subidas de impuestos para tapar los agujeros fiscales y reducir la deuda.

Duras críticas

Por eso, la gran coalición se ha trazado un programa que aspira a que la coyuntura económica despegue en 2006 para mejorar así los ingresos fiscales y sanear las cuentas públicas en 2007. Para que no todo se reduzca a puros recortes el nuevo Gobierno pondrá en marcha un programa de gasto de 25.000 millones de euros en cinco sectores centrales "para reforzar las innovaciones, las inversiones, el crecimiento económico y el empleo así como fortalecer la confianza de los consumidores".

La oposición y portavoces de las organizaciones patronales han acogido con duras críticas el contrato de gobierno. Según Oskar Lafontaine, del Partido de la Izquierda, "la gran coalición estrangulará de forma definitiva la coyuntura económica interna en Alemania". El presidente liberal, Guido Westerwelle, declaró: "Tanto el SPD como la CDU/CSU engañan con ese contrato de coalición a sus electores". Ludwig Georg Braun, presidente de la Cámara de Industria y Comercio, resume: "No se ha producido la señal de ruptura hacia más puestos de trabajo. Demasiadas pocas reformas y demasiadas subidas de impuestos". El jefe de la patronal alemana, Dieter Hundt manifestó: "Falta el efecto del gran golpe que necesitamos para volver de nuevo al crecimiento económico tras años de estancamiento".

¡Medio billón anual reciben del Estado la Iglesia y los colegios católicos!

No me importa si a la manifestación en defensa de los intereses de los propietarios de colegios privados, de las prerrogativas insoportables de la Iglesia católica y de un partido derrotado en las urnas y que sólo a través de ellas podría recuperar el poder, acudieron dos millones o cuatrocientas mil personas. Me da igual. No represntan más que a quienes representan. No vivimos en un régimen de plebiscitos, la antítesis de la democracia pues es el sistema de las dictaduras. Franco también "convocaba" a muchedumbres y en su velatorio miles de personas hicieron colas kilométricas. Lo que impresiona es la actitud que los mueve, el insulto y la intolerancia, la agresión verbal y la decalificación/demonización del contrario... terrible precedente de "la dialéctica de los puños y de las pistolas" que les llevó al asalto del poder en 1936 porque no supieron conquistarlo mediante las urnas. Ayer escuché la COPE durante un rato y me siento horrorizado. No es de recibo, es lenguaje, esas calumnias e insultos nada tienen que ver con la libertad de expresión. Es agresión pura y dura y sus responsables fundamentales son los propietarios de la cadena, de la que hemos leido al arzobispo de Sevilla, Card Amigo, decir entusiasmado que "la escucho todos los días y me gusta mucho". De estos polvos vendrán otros lodos, y de estos vientos, ojalá que la prudencia y la firmeza del gobierno y de la sociedad civil atajen el camino hacia las insoportables tempestades. Ni el país está para esas desgracias ni la UE lo consentiría. Ahora bien, lo que ya nadie pone en duda es la necesidad inaplazable para el gobierno de  denunciar los Acuerdos con el Vaticano (que no Concordato) y la erradicación de esa práctica, única en el mundo, de que los colegios católicos  y la Iglesia reciben más de 3.000 millones de euros anuales. ¡Medio billón de las antiguas pesetas! CON ESA SUMA SÏ QUE SE PODRIAN FORTALECER LA EDUCACIÓN Y LA SANIDAD en España. ¡Medio billón cada año a costa del erario público! Que lo sometan a referéndum y nos pregunten si queremos que esa suma enorme siga destinada al mantenimiento del clero (sueldos de cada obispo y de cada sacerdote diocesano, exenciones de impuestos etc etc) o que lo dediquen a mejorar la calidad de vida, la atención a los enfermos y a las personas mayores, a mejorar la dotación en número y remuneración del profesorado y de las instalaciones, al cuidado del medio ambiente, a facilitar viviendas dignas para todos los que las necesiten... con medio millón cada año se resolvían enormes problemas que contribuirían a la mejora de la calidad de vida más que una ideología que se ha mostrado incapaz de adaptarse a los tiempos y lograr  que la sostengan sus adeptos y seguidores. Eso ha sido así  porque hace mil setecientos años (313 d. JC) que decidieron olvidar que los primeros apóstoles, presbíteros y diáconos vivían del trabajo de sus manos. Pablo lo escribió varias veces " A mi sustento y al de los que me acompañan han provisto mis propias manos... a nadie he sido gravoso... ¡gálatas insensatos! ¿en qué os he sido gravoso? ¿No me he dedicado siempre a trabajar y a tejer tiendas etc?" ¿El rabino de Nazaret no trabajó durante más de treinta años como carpintero?

Causa pavor el ambiente de confrontación en el que el PP y la Conferencia Episcopal han metido a la sociedad española que no está tan crispada como pretenden y que confía más que ellos en las instituciones democráticas que nos hemos dada. En cuanto al viaje de la vicepresidenta del gobieno a la Secretaría de Estado del Vaticano, nada más lógico pues los Acuerdos con el Vaticano, como antes los Concordatos, no se firman con conferencia episcopal alguna sino con entre Estados. Olvidan lo que les conviene. Ahora bien, si los obispos se creen con patente de corso para actuar impunemente en las conciencias de sus seguidores (que se lo permiten) y para descalificar al resto de los españoles (que no se lo permitimos), el Gobierno del Estado español, elegido democráticamente por la mayoría de los ciudadanos, ha actuado dentro de la mayor finura política internacional al enviar a la segunda persona del gobierno para informar a la segunda persona del Vaticano. No importa de lo que hayan hablado, aunque hubiera sido del tiempo, en los usos de derecho internacional esa visita a semejante nivel sólo tiene un significado que el Vaticano pretendía alejar demorando al audiencia ¡más de un mes para recibir a una vicepresidenta del gobierno que mejor trato da a la Iglesia en todo el mundo! Ahora ya no hay obstáculos. El Gobierno español debe suspender los Acuerdos con el Vaticano, suspender el pago a los 3.000 profesores de religión nombrados por los obispos, los sueldos a los clérigos, es decir, adecuar nuestra legislación a la del resto de los países miembros de la Unión Europea que esige una y otra vez al gobierno que no exima de ciertos impuestos a las propiedades y transacciones de la Iglesia. (Me parece interesante leer la información que dio El País el sábado 12, intentaré colgarla en este blog) ¡Ya está bien!

Nesemu

 

(Por su interés y claridad adjunto este editorial de el País que suscribiríamso muchas personas)

"La elevada participación en la manifestación contra el proyecto de Ley de Educación (LOE) refleja la fuerte división social que suscita cualquier iniciativa legislativa sobre la enseñanza cuando roza, o se interpreta que roza, los intereses o privilegios de la Iglesia. También confirma la fuerte capacidad de movilización de las organizaciones católicas, que han invocado sobre todo la libertad de elección de centro por los padres y la libertad ideológica de los colegios, pese a que ni una ni otra se ven afectadas por la ley.

La LOE no introduce cambios significativos respecto a tales cuestiones. Todos los centros, públicos o concertados, se financian con presupuestos públicos. La Administración se limita a garantizar que esos fondos no se empleen por los centros de manera discriminatoria, por ejemplo en el proceso de selección de los alumnos. La Religión seguirá teniendo la consideración de asignatura optativa, aunque todos los centros estarán obligados a impartirla. Lo que sí cambia respecto a la ley del PP es que no será evaluable a efectos curriculares, lo cual es lógico tratándose de una materia impartida con criterios doctrinales. Los obispos han presionado siempre para que los alumnos que decidan no cursarla tengan que seguir otra asignatura evaluable, para evitar la deserción de las clases de religión por comodidad. Pero aceptar eso supondría reconocer a la Iglesia el derecho a regular la enseñanza de quienes decidan no cursar religión, lo que resulta difícil de aceptar en un Estado no confesional. La discusión sobre este asunto envenenó el debate sobre la Ley de Calidad del PP y fue uno de los motivos que impidieron consensuarla.

Algunos portavoces del PP se han quejado estos días de que el Gobierno estaba centrando la discusión sobre la asignatura de religión, cuando los motivos esenciales de divergencia son otros: la reducción de los contenidos comunes a todas las autonomías y los criterios pedagógicos, menos exigentes que los propuestos por la LCE en materia de repeticiones e itinerarios alternativos para quienes no demuestren aptitud suficiente. Lo cierto es que ese partido se ha sumado a una iniciativa esencialmente sostenida por organizaciones católicas y en torno a reivindicaciones invocadas desde hace años por la jerarquía eclesiástica.

Con todo, que exista un debate público sobre la educación es positivo, porque se trata de uno de los problemas más graves de la sociedad española actual. Así lo confirman estudios comparativos, como el demoledor Informe Pisa de diciembre de 2004, que sitúa a España a la cola de Europa, y el reciente de la Comisión Europea sobre fracaso escolar. La primera reacción de los políticos ante ese fracaso no ha sido buscarle solución, sino culpables: en el partido rival.

La educación es un tema tradicionalmente conflictivo entre la derecha y la izquierda. Pero que en este periodo democrático haya habido ya seis leyes con sus planes respectivos, ninguna de ellas consensuada, resulta desmesurado. Debería ser posible jerarquizar las divergencias y, por una vez, buscar un acuerdo sobre los asuntos sustanciales. Para ello, naturalmente, se necesitan varias condiciones. La primera es que el principal partido de la oposición renuncie a utilizar la reforma de la educación como artillería de calibre en su batalla para desgastar al Gobierno. Una esperanza ilusoria, vista la actual estrategia del PP en los grandes temas de Estado. Por otra parte, también resulta imprescindible que el Ejecutivo busque, más allá de los intereses de la Iglesia que el PP ha enarbolado de forma demagógica, puntos de acuerdo en una ley fundamental para el futuro del país.

"Te voy a follar, Francia, hasta que te enamores de mi"

Es el estribillo de la canción de moda entre los jóvenes de los suburbios franceses. Está lleno de dolor y de desesperación, de ternura y de soledad sin horizontes. Pablo Ordaz ha hecho una buena entrevista a un joven francés, Doppy, de origen senegalés y guineano. Vale la pena leerla:

"Tiene 23 años y nació en un suburbio de París de padre senegalés y madre guineana. Ya ha sido detenido por romperle la frente a un policía con un martillo y nunca ha subido a la torre Eiffel. Se llama Doppy Gomis, tiene cinco hermanos, mide 1,80 metros y no tiene estudios ni trabajo estable. No le gustan las videoconsolas ni Internet, sólo el hachís y la música con mensaje. Sonríe como un chiquillo cuando cuenta sus frecuentes rifirrafes con la ley y se pone muy serio para tararear una canción de rap que está componiendo junto a sus amigos del barrio de Blanc-Mesnil, en el departamento de Saint-Denis: "Tengo la nacionalidad francesa, pero Francia me trata como a un extranjero y al otro lado de la frontera, en África, sólo soy un turista. Ay, hermano, yo no sé de dónde soy".

Mientras Doppy Gomis habla, un helicóptero de la policía sobrevuela su barrio. Es la una de la madrugada del sábado. Huele a quemado y se escuchan cada vez más próximas las sirenas de la policía. Dos autobuses y cinco furgonetas de antidisturbios aguardan en una plaza cercana la orden de intervenir. Hace dos años, al socaire de una protesta sindical, algunos muchachos de los suburbios bajaron a París y rompieron escaparates de bancos y joyerías. Doppy era uno de ellos. No lo cuenta para alardear, sino para demostrar que quienes queman coches estos días no son los de su generación. "Créeme", dice, "yo los conozco. Son mis vecinos, mis hermanos. Son chicos de 14, 15 o 16 años. Ellos se indignaron por la muerte de Bouna y Zied [los dos muchachos de 15 y 17 años que murieron electrocutados el 27 de octubre cuando huían de la policía en el barrio de Clichy sous Bois]. Y su rabia rebosó por las declaraciones de Nicolas Sarkozy en las que nos llamó escoria. Se pusieron frente a la televisión y vieron los coches ardiendo. Se cruzaron mensajes de móvil con sus amigos de otros barrios. Se retaban: la televisión habla de mí y no de ti. Y se echaron a la calle. No es difícil quemar un coche. Te juro que esa es toda la historia. No hay una organización detrás. Todo lo ha montado la televisión. Tenemos que darle las gracias", añade sonriendo, "nos ha hecho un buen trabajo".

Doppy dice que va de duro porque no tiene más remedio. Las peleas entre las pandillas del barrio son frecuentes y su corpulencia, sus andares y su gorra del revés le sirven para intimidar al contrario. Siempre ha vivido en la misma casa, un apartamento alquilado por 500 euros al mes donde se estorban sin solución los siete miembros de su familia. Su padre, que llegó de Senegal en los años sesenta, es un pintor de brocha gorda jubilado al que sólo ahora, después de 40 años, le acaban de conseguir la nacionalidad francesa. Su madre, que salió de Guinea Bissau en 1980, limpia por las noches un banco y aún no puede votar. "Siempre han sido duros conmigo", sonríe, "hasta me pegaban si no ayudaba a los gastos de la casa. Es lógico: el sueldo de ellos dos no da para todos. Cuando terminé los estudios primarios me obligaron a aprender contabilidad, pero nunca conseguí un trabajo con un sueldo digno. ¿La razón? Soy negro. Compañeros blancos con peores notas ya tienen empleos buenos".

Dice Doppy que la situación en su barrio se ha ido degradando a pasos de gigante. "Ya no se cree en nada. No se cree en el esfuerzo porque los chavales de 15 años ven que los que tienen 25 y fueron buenos estudiantes siguen en el paro, viviendo en casa de sus padres, amargados y sin futuro. Y ven al mismo tiempo que los que optaron por la delincuencia, por el tráfico de drogas, ya tienen buena ropa y buenos coches; ya se han marchado de casa. Ahora son los chicos malos el ejemplo a imitar. Tampoco se cree en la religión. Muchos vecinos de mi edad se hicieron musulmanes muy deprisa y perdieron la cabeza. Algunos desaparecieron y luego supimos que los habían encontrado muertos en Afganistán. Por eso, ahora, tampoco la religión consigue aquí reclutar a mucha gente. Y tampoco", concluye Doppy un análisis que ha subrayado con un continuo movimiento de manos, "ya nadie cree en Francia. Nuestros padres vinieron para construir el país y, ahora que está construido, ya no nos quieren. La mala situación económica hace que por primera vez haya franceses haciendo el trabajo que antes sólo hacíamos los emigrantes. Y la calle está muy dura: los policías te miran mal. Ellos te odian a ti y tú les odias a ellos".

Se puede decir que Doppy Gomis habla tres idiomas. Con los extraños habla en francés. Con sus padres, en el mandjaque que se trajeron de África. Y con sus amigos, un argot confeccionado con palabras del francés, el mandjaque y el árabe vueltas del revés; una jerga que les sirve de código, que les divierte y les hace sentirse bien.

"Una noche", cuenta, "estaba con unos amigos en un local de mi barrio que habíamos preparado para estar a gusto: teníamos unos sillones, un televisor, un ordenador portátil para hacer música... De pronto, entraron unos policías. Uno de ellos dijo que se llevaría el ordenador y que, si teníamos los papeles, fuéramos a recogerlo a comisaría. ¡Él sabía que ese ordenador no tenía papeles, que seguramente era robado, y por eso quería quedárselo él! Se me fue la cabeza. Cogí un martillo y destrocé el ordenador; cuando terminé, me fui para el policía. Me juzgaron y ahora estoy en libertad condicional. Mi amigo, que tenía muchos antecedentes, fue condenado a un año y medio de cárcel. Ahora está a punto de salir". A la pregunta de qué tal le va a su amigo en la cárcel, responde con sorpresa: "No, no he ido a verlo. Nunca se va. Es nuestro código. Si te pillan, mala suerte, ya volverás...".

Tiene novia, se divierte componiendo canciones y fumando hachís -"desde los 13 años, todo el mundo lo fuma aquí"-; carece de ídolos y sólo alberga un sueño: "Me gustaría tener dinero para volver a mi única patria, África, para ayudarla a salir de la pobreza y que mis hermanos no tengan que venir a vivir donde no nos quieren". Mientras tanto, sigue escuchando a Abibi Montana, a Rhoff, a Tandem... Le gusta sobre todo una letra de este último grupo. A las dos de la madrugada, Doppy Gomis da por concluida la entrevista. Se levanta, se pone la gorra del revés y canta el estribillo de una de las canciones preferidas por los chavales que con él comparten edad, color y frustraciones. Lo canta como si fuera un himno: "Yo te voy a follar, Francia, hasta que te enamores de mí".

Quieren ser tenidos en cuenta, reconocidos y aceptados como ciudadanos de pleno derecho

Sami Naïr es Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad París-VII y profesor invitado en la Carlos III. De origen argelino, sus reflexiones son siempre interesantes:

Las revueltas sociales del siglo XXI cada vez me recuerdan más a las jacqueries medievales. [revueltas de los campesinos que siempre terminaban mal para ellos: la horca, mientras los clérigos guardaban silencio porque eran propietarios de la mayor y mejor parte de las tierras, njunot y a veces más que los nobles feudales]. No constituyen protestas en contra de la sociedad, ni estrategias para revolucionar el sistema. Se trata más bien de demandas de entrada y de integración en el sistema social, puesto que ahora el sistema, más que integrar, excluye.
En Francia, más que en cualquier otro lugar, la exclusión se ha vivido siempre como un drama existencial, porque la sociedad estuvo siempre muy politizada, y también porque el discurso igualitario republicano ha echado fuertes raíces en las mentes de todos los que han pasado por la escuela (no hay crucifijos en las aulas, y las fachadas de los edificios públicos siempre recuerdan el triple lema de Libertad, igualdad, fraternidad).
En el caso actual, esta exclusión procede de una variedad de circunstancias con efectos destructivos: alcanza a las capas sociales más débiles, y en particular a los llamados hijos de la segunda generación de la inmigración. Esta fórmula muestra la evolución de las mentalidades en Francia: en principio, y respetando las normas republicanas, estos niños, estos jóvenes, estos hombres y mujeres nacidos y educados en Francia, son franceses; pero esta misma fórmula subraya que no son considerados así por los franceses de origen y que estos hijos de la inmigración tienden a asumir la condición de no ser de ninguna parte.
A esto hay que añadir la exclusión urbana: Europa entera cambió para los inmigrantes las chabolas en ciudades dormitorio de la periferia, donde incluso la policía tiene miedo a aventurarse. En Francia, estos territorios perdidos de la República son el crisol de todos los odios y de todas las amarguras sociales.
Si a esto añadimos un racismo muy fuerte en la contratación laboral (si usted se apellida Mohamed o Diop, tiene muchos números para que ni siquiera le convoquen para una entrevista de trabajo); y añadimos también la incapacidad ahora comprobada de los centros escolares para garantizar la promoción social por medio de la educación de los hijos de las capas desfavorecidas de la población, se obtendrá esta situación potencialmente explosiva.

CUALQUIER accidente puede prender la pólvora. Esto es lo que ocurrió con las declaraciones intempestivas del ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, quien lleva, desde hace tres años, saliendo de caza por los predios electorales de la extrema derecha: insultó a los barrios de la miseria y dio rienda suelta a su policía, que utilizó más la porra que la prevención. El Gobierno de izquierdas había creado la policía de proximidad para prevenir antes que castigar. Sarkozy suprimió la prevención y avivó la ira contra estos jóvenes excluidos. Toda esta dramaturgia social actúa con un telón de fondo hecho de liberalismo económico que hace de la competencia salvaje entre los más desfavorecidos la regla de la vida cotidiana.
Y estalló todo. Y aún no hemos terminado. ¿Podrían estas revueltas extenderse a otras partes, a otros países? Puede ser, ya que las mismas causas producen idénticos efectos.
En Gran Bretaña las peleas entre pobres, calificadas de interétnicas, son corrientes, y a menudo acaban en llamas. En Estados Unidos la no integración de hispanos y negros provoca explosiones urbanas con cierta regularidad. En Alemania la situación es muy tensa, y los incendios de viviendas de inmigrantes ocurren con frecuencia. En Holanda y Bélgica los conflictos de identidad pueden encender el odio en cualquier momento. En Italia los problemas de integración son inmensos, pero la tradicional porosidad de la sociedad permite de momento disimular la marginalidad de los nuevos pobres.
Y finalmente, España como gran interrogante. La llegada masiva y rápida de los inmigrantes plantea el problema del derecho a la residencia y a la nacionalidad. Pero la demanda de integración es muy fuerte. La cólera que surge del racismo y de la exclusión urbana que hay en el país puede ser neutralizada a través de una verdadera educación ciudadana. La regularización masiva de los inmigrantes sin papeles de junio del 2005, desde este punto de vista, contribuyó fuertemente a calmar los ánimos.

SIN EMBARGO, queda mucho trabajo por hacer para una integración social. No será fácil, ya que la inmigración en España, desgraciadamente, se ha convertido en una apuesta política. Lo que está claro es que los guetos que ya existen en todas las grandes ciudades no ayudan a facilitar el acceso a la ciudadanía a todos.
La responsabilidad de las élites dirigentes será aquí totalmente determinante: si éstas se toman en serio las cuestiones relacionadas con la integración, podrán evitar el guión de lo que ha ocurrido en Francia. Y lo que es más importante: pronto llegarán al mercado de trabajo español los hijos de los inmigrantes. Será difícil imponer a estos ciudadanos completos las condiciones de vida que hoy se infligen a sus padres.
La exclusión social provoca siempre iras explosivas. El caso francés muestra que esa exclusión constituye también un desafío a la democracia. ¿"De qué sirve --se preguntaba Bertolt Brecht-- la libertad, si no tengo nada en el estómago"? Para el ciudadano educado, la respuesta está clara: sirve para luchar pacíficamente por tener algo que llevarse al estómago. Sin embargo, para los excluidos que han perdido incluso la noción de su propia ciudadanía, la rabia constituye a menudo la última arma. Una lección para todos.

La rebelión de los proscritos

La violencia que se ha desatado en Francia puede extenderse al resto de los países europeos en donde ha crecido sin la debida atención y ayuda una población de hijos de inmigrantes "de segunda generación". Son ciudadanos de esos países pero no han podido integrarse plenamente en la sociedad. La sombra del multiculturalismo, - en lugar de una integración social inteligente, justa y solidaria, - planea con el peligro de que se sientan excluidos en los guetos de la mente, que son los peores. La palabra banlieue, suburbio, tiene un origen significativo: En el siglo XVII el soberano expulsaba - verbo bannir- a la periferia de un lugar (lieu) a los súbditos que estimaba peligrosos. Ahora el sistema les expulsa porque son negros, porque son musulmanes o, simplemente, porque son pobres.

Las raíces hay que buscarlas 30 o 40 años atrás, con la llegada masiva de inmigrantes africanos y el crecimiento de deprimentes aglomeraciones en las afueras de las grandes ciudades. El Gobierno francés pretende acallar la revuelta con programas sociales que son un parche, y la policía nunca resolverá el conflicto de integración que subyace en los enfrentamientos. La discriminación institucionalizada es la cuestión. La falta de oportunidades económicas reales es el caldo de cultivo de la violencia suburbana disparada en París.

Antes de condenarlos habrá que preguntarse si no era la última razón que les quedaba a cientos de miles de personas sin trabajo y sin futuro llamados a la desesperación, la delincuencia, las bandas y la droga. La mayoría de los ciudadanos franceses ya expresaron con su rechazo al proyecto de Constitución Europea que la cuestión social está sin resolver en aras de un crecimiento económico insostenible que no beneficia a los ciudadanos más necesitados.


Josep Ramoneda señala que la ley del mercado se ha convertido en un territorio autónomo sobre el que los Gobiernos están dejando de actuar. Esta ausencia amenaza con debilitar por completo su autoridad: "¿de qué sirve el Estado si no nos protege de los vaivenes de un sistema económico cada vez más inestable y de más alto riesgo que se ha llevado por delante las fronteras y los valores que componían nuestros marcos de referencia y adscripción? El Estado ha descubierto en la seguridad la legitimación perdida al dejar de cumplir la demanda de los ciudadanos como Estado social. Del Estado social estamos pasando al Estado penal, un modelo, por otra parte, ya ensayado en Estados Unidos y del que Europa siempre había querido desmarcarse.

Si la seguridad es el único horizonte del Estado, como pretendió el trío de las Azores: Bush, Blair y Aznar, no es extraño que la violencia aparezca como respuesta de los márgenes. Es una manera de existir, de salir en el telediario, que es lo que da carta de naturaleza en la sociedad mediática. La destrucción como forma de existir- es una manera de estar en una sociedad que ha preferido no saber de ellos y que sólo les reconoce cuando queman coches.

La

Todos están de acuerdo en que el ascensor social no funciona en Francia. ¿Por qué se ha atascado esa mecánica de integración que durante cien años transformó hijos de mineros polacos, albañiles italianos, yeseros españoles o artesanos portugueses en empresarios, funcionarios, investigadores o inventores franceses? Antes no existían barrios homogéneos, pero ahora hay barrios enteros en los que nadie compra carne de cerdo ni bebe vino, barrios dominados por el Islam, la segunda religión de Francia.

En Francia existen entre cuatro y seis millones de personas de origen árabe, de las cuales sólo un 20% practica el Islam, es decir, un porcentaje parecido al que se obtiene cuando se interroga a los católicos. El paro afecta al 9,9% de la población activa, en sus suburbios al 20,7% con lo que se dificulta la integración por el trabajo.

No es una Intifada, escribe Bassets porque no tiene como objetivo atacar a una fuerza de ocupación. No es una revuelta como la de mayo de 1968, que tenía objetivos revolucionarios y ocupó los espacios públicos, las calles del centro de París, teatros y universidades. Nadie toma la palabra en público en nombre de los rebeldes ni se conocen sus líderes, programas o ideas.

Tampoco es terrorismo islamista. No pretenden que se aplique la Ley Islámica en Francia, pero ciertos imanes integristas no dejarán de aprovechar esta oportunidad. Nada tiene que ver esta destrucción con Irak ni con Palestina. Estos jóvenes han elegido la violencia como forma de participación política. Son franceses y quieren ser reconocidos como tales: iguales, libres y amparados por la fraternidad republicana. No hay calidad ni disciplina en una escuela pública que produce fracaso y paro. Las familias están desestructuradas. ¿Acaso los dirigentes de la República no supieron interpretar el profundo malestar de los proscritos de la sociedad que carecen de horizontes, de ilusiones y de un sentido para una vida desarraigada y en la que se consideran desechados y no necesitados? Al final, los proscritos por la sociedad se alzan para consumirse en su incendio y, al menos, ser así reconocidos

José Carlos Gª Fajardo

Europa: la deuda con Africa

Me parece interesante este artículo dle ex Presidente del Gobierno Felipe González sobre la responsabilidad de los europeos con África:

''.... En estos días de trágicos acontecimientos en las vallas de Ceuta y Melilla y de explosiones fuera de control en Francia, junto a iniciativas del Gobierno de España y de Francia para abordar el tema de la inmigración y de sus consecuencias, he vuelto a rememorar aquellos momentos y conversaciones [la inminencia del centenario de la Conferencia de Algeciras de 1906].

¿Sería la oportunidad para que Europa reflexionara sobre su relación con África? Aunque no fuera por solidaridad, podríamos esperar que el egoísmo inteligente de las otrora potencias europeas enfrentadas y ahora unidas cuando sólo así pueden ser relevantes, analizaran con perspectiva el problema y lo enfrentaran para encontrar cauces de solución.

El éxodo de los africanos hacia Europa se parece al forzado de los siglos XVI y XVII por el esclavismo. Claro que ahora, se podría decir, vienen porque quieren. Pero no es verdad, o no es al menos la verdad que los mueve por millones. No pueden dejar de querer si la madre África es para ellos madrastra y los expulsa por hambre o abandono, por razones de miseria o por razones políticas. Nadie, salvo los pocos amantes irredentos de una vida aventurera, se desarraiga porque quiere.

Europa, próspera en su dulce decadencia, tiene que reflexionar y decidir cuál va ser su relación con África. Digo tiene porque es ineludible en las circunstancias actuales. Los flujos migratorios se ven como necesidad y como amenaza. Están ahí y seguirán estando. Serán multiculturales en sus efectos y reivindicarán ciudadanía.

Por eso estamos empatados ante la necesidad de afrontar el problema. Los africanos no pueden dejar de salir y de reivindicar su condición de seres humanos cuando llegan, en primera o en tercera generación, en la acogida y en la integración. Además seguirán prefiriendo su tierra, si su tierra cambia y les da oportunidades, aunque no sean las mismas, pero al menos sí son suficientes.

Encarar el problema desde el origen, siguiendo la ruta de cualquier inmigrante, nos va a llevar a una doble dimensión del desafío (así habría que verlo y no como amenaza). La profunda, que nos plantea el reto del presente y del futuro de África. Y este ejercicio es imposible sin analizar el pasado que nos revele las causas de las situaciones que vivimos. La inmediata, que nos agobia con el qué hacer arrollados por los acontecimientos.

Volvamos al pasado para encontrar algunas luces entre las sombras del olvido y el temor ante los hechos inmediatos. Europa se ocupó de América, desde el descubrimiento a final del siglo XV, pero sólo tangencialmente se interesó en África. Tocó sus costas y no penetró en su interior, salvo para el comercio de esclavos que estalló como una pandemia en el siglo XVI. Se explotaban los recursos de América, materiales y humanos, y se explotaron los recursos africanos como mano de obra esclava. Cuando este comercio dejó de ser legal y/o tolerable, esquilmada África de sus mejores hombres y mujeres, volvió el olvido, el abandono. Pero, en el siglo XIX, descolonizada América, los países europeos, grandes o pequeños, volvieron a mirar hacia África. Esta vez no era para quedarse en sus puertos ni para cazar masivamente a los esclavos, sino para ocuparla y explotar todos sus recursos: naturales y humanos. Los problemas entre europeos por el reparto del continente se trataban de dilucidar en función de las relaciones de fuerza de la época, pero, obviamente, sin tener en cuenta a los africanos... Hoy nos encontramos a Africa, en su mayor parte, como la región marginada de la globalización, abandonada a su propia suerte, sin mecanismos de inserción, cargada de deudas, hambre y enfermedades.

No excluyo las responsabilidades de los dirigentes posteriores a la colonia. Los de la independencia. Pero recuerdo el punto de partida para no cometer errores y menos el del olvido. Ahora, cuando suenan los tambores tanto tiempo silenciosos del continente y nos atruenan con su fragor, tenemos que pensar y actuar, sobre lo inmediato y sobre lo mediato. Tenemos que atisbar en el horizonte para buscar respuestas, pero el atisbamiento se convertirá en miopía aguda si el horizonte del que venimos no forma parte del análisis.

Es un buen momento porque es imprescindible. Llegamos tarde pero no podemos seguir demorándolo. Si hace un siglo (1906), en Algeciras, se consumaban acuerdos sobre problemas de reparto que venían de atrás (Berlín 1884/5) por qué no aprovechar el 2006, en Algeciras, para definir la estrategia de la reparación... Pienso más en la respuesta mediata, aquella que abriría una ventana a la esperanza, que en la inmediata, que seguro ocupará a los actores políticos actuales. Pero tengo la convicción de que sin la perspectiva a medio y a largo plazo sólo parchearemos lo inevitable.

Ahora sí: Armas de destrucción masiva en Iraq

Jeff Englehart, ex marine y participante en la toma de Faluya por parte de las tropas estadounidenses a finales de 2004, asegura que el fósforo blanco utilizado en el asalto final causó numerosas víctimas civiles. "Vi los cuerpos calcinados de mujeres y niños, el fósforo blanco estalla en forma de nube y quien se encuentra en un radio de 150 metros no puede salvarse", declaró Englehart a un programa de la cadena pública italiana RaiNews24.

El tema es muy grave. Después de las torturas, las desapariciones de presos, el desprecio  a los derechos humanos ... se va descubriendo la podredumbre del actual gobierno de EEUU. Y pretenden imponerlo en el mundo entero. Napalm, fosforo blanco... causa espanto porque uno ya sabe que si se vieran apurados no vacilarían en lanzar la bomba atómica donde fuese y ciontra quien fuese. Su todopoderoso ministro, Donald Rumsfeld, ya declaró hace tiempo que a los enfrentamientos en Iraq no se le pueden aplicar las Convenciones de Ginebra... "porque no es una guerra" Menos mal.

El biólogo iraquí Mohamed Tareq al Deraji, director del Centro de Estudios para los Derechos Humanos de Faluya, aportó vídeos y fotos que mostraban cadáveres con la piel quemada y la ropa intacta, un efecto típico del fósforo blanco, en el reportaje emitido por la RAI titulado La matanza oculta.

El Pentágono confirmó en enero que sus tropas habían utilizado ese agente químico en Faluya, precisando que se trataba de "un arma legal" que servía "para iluminar las posiciones enemigas".

El portavoz de la Organización de Naciones Unidas para la Prohibición de las Armas Químicas, Peter Kaiser, aseguró que se trata de un arma prohibida.

Según el Pentágono, en la toma de Faluya, un bastión de la guerrilla suní, murieron "1.600 combatientes enemigos y 51 soldados estadounidenses". El recuento no incluyó víctimas civiles. Diversas ONG y periodistas que acompañaban a los marines sitúan en 800 la cifra mínima de víctimas civiles.

El fósforo blanco no es considerado un arma química, sino incendiaria, y cargado en un proyectil ilumina un terreno de casi un kilómetro cuadrado durante un par de minutos. "Puede usarse en un campo de batalla, pero no en una ciudad", declaró el ex soldado Englehart. "Quema los cuerpos, los disuelve hasta dejar el esqueleto desnudo", añadió. Englehart dirige desde que dejó el Ejército un diario electrónico contra la guerra (www.ftssoldier.blogspot.com).

El presentador del programa, Sigfrido Ranucci, afirmó que las pruebas resultaban concluyentes y que Estados Unidos había utilizado el fósforo blanco "no para iluminar Faluya, sino para destruirla".

El fósforo blanco es incoloro, desprende un olor de ajo y se deposita sobre la piel, sin que el agua pueda eliminarlo. En 1945 fue utilizado en Hamburgo y causó 50.000 muertos. En 1985, Washington proporcionó el producto al Gobierno salvadoreño, que lo utilizó contra poblaciones supuestamente controladas por la guerrilla.

El documental también recoge declaraciones de la periodista italiana Giuliana Sgrena, secuestrada el pasado marzo en Bagdad, quien afirma que antes de ser secuestrada había recogido testimonios de refugiados suníes que aseguraban el uso de fósforo blanco y del agente MK77.

Del Estado social al Estado penal

Josep Ramoneda es un prestigioso filósofo y  un analista político de envergadura. Como en Internet no van a conseguir este artículo sino son suscriptores, lo he recogio aquí porque puede ayudarnos en nuestra reflexión:

1. "Los mediadores están hechos para dialogar; las fuerzas de seguridad, en primer lugar, para detener a los delincuentes: es éste quizá el verdadero cambio y el origen de los actuales enfrentamientos". Esta cita es de un artículo del ministro francés del Interior, publicado el sábado en el diario Le Monde. En el argumento de Nicolas Sarkozy está el fondo de la cuestión: la globalización ha otorgado al poder económico la capacidad normativa tanto en lo jurídico como en lo moral. La ley del mercado se ha convertido en un territorio autónomo sobre el que, entre la impotencia y la hegemonía ideológica, los Gobiernos están dejando de actuar. Es un proceso lento que empieza en los años setenta, al final de las tres décadas gloriosas del bienestar europeo. El Estado se ha ido apartando de las responsabilidades en materia económica y ha ido renunciando a compensar los efectos colaterales de la lógica del mercado. Esta ausencia amenazaba con debilitar por completo su autoridad: ¿de qué sirve el Estado si no nos protege de los vaivenes de un sistema económico cada vez más inestable y de más alto riesgo que se ha llevado por delante las fronteras y los valores que componían nuestros marcos de referencia y adscripción?

La dejación del Estado ha obligado a los ciudadanos a buscar soluciones biográficas a contradicciones sistémicas (Ulrich Beck) sin que muchos de ellos estén en condiciones de encontrarlas. En una globalización por concentración, caracterizada fundamentalmente por la aglomeración de ciudadanos en los espacios urbanos y en las zonas más habitadas, como ha explicado Zygmunt Bauman, no hay territorios vacíos -no hay paraísos coloniales- a los que mandar a los residuos humanos que genera todo orden social.

En este contexto, el Estado ha descubierto en la seguridad la legitimación perdida al dejar de cumplir la demanda de los ciudadanos como Estado social. Y las palabras de Sarkozy son transparentes: del Estado social estamos pasando al Estado penal, un modelo, por otra parte, ya ensayado en Estados Unidos y del que Europa siempre había querido desmarcarse. Con la seguridad en el centro del discurso político -en un retorno a la idea hobbesiana de Estado-, todas las disputas por el poder pasan por este punto. Con lo cual se está jugando permanentemente con fuego. Presentar a la izquierda como demasiado tolerante, con la ayuda de los medios de comunicación que llenaron de sucesos los minutados de los telediarios, fue la estrategia de Jacques Chirac para derrotar a Lionel Jospin. Chirac se salió con la suya, pero Jean-Marie Le Pen pasó a la segunda vuelta. Cundió la alarma. Por arte de magia las noticias de violencia y delincuencia desaparecieron de los telediarios. Pero la extrema derecha ya había conseguido que los partidos políticos hicieran suya su agenda. La seguridad vuelve a estar ahora en el centro de la pugna entre Sarkozy y Villepin por la herencia chiraquiana. Estas subastas siempre son de alto riesgo. A Sarkozy se le fue la mano y Dominique de Villepin esperó a que la violencia suburbial se comiera a su adversario. Cuando los dos han querido corregir sus irresponsabilidades la mecha había prendido.

2. Si la seguridad es el único horizonte del Estado, no es extraño que la violencia aparezca como respuesta de los márgenes. Es una manera de existir, de salir en el telediario, que es lo que da carta de naturaleza en la sociedad mediática. Con sus acciones lo que están intentando precisamente estos jóvenes es integrarse. Existir en el panorama francés. Y lo hacen de una manera muy característica de la cultura francesa: por la vía del No, del rechazo. Lo explicaba un joven de 18 años a José María Martí Font: "Nos gusta vernos luego en la televisión. Nos hace sentir orgullosos". El nihilismo -la destrucción como forma de existir- es una manera de estar en una sociedad que ha preferido no saber de ellos y que sólo les reconoce cuando queman coches. Como tampoco es extraño que las fuerzas de seguridad, que ven a los políticos en una subasta para ver quién es más macho, tengan la sensación de que todo les está permitido. Y, cuando esto ocurre, en Francia acostumbra a emerger lo que Achille Mbembe llama "el lado oscuro" de la República: el racismo de Estado.

La enorme dificultad de integrar a los inmigrantes de segunda y tercera generación, los hijos y nietos de los que participaron de los años gloriosos, demuestra la tendencia de los Gobiernos y de las sociedades a no querer ver problemas que llevan años configurándose. Son franceses y se sienten frustrados porque se les exige lo que no se pide a los demás franceses. El racismo cotidiano está ampliamente extendido y magrebíes y subsaharianos llevan la peor parte. Un currículo con estas señas de identidad va directamente a la basura. Los problemas de clase se duplican con los problemas de origen. La penalización es doble: por pobres, por su piel, sus nombres y apellidos.

Toda movida es terreno abonado para agitadores, pero es insuficiente reducir el problema a la manipulación de los jóvenes por parte de grupos organizados. Al fin y al cabo, lo que está ocurriendo estos días no es más que un cambio de escala en un rito de protesta recurrente -la quema de coches- que tiene incluso algunas citas habituales en el calendario francés. El aumento y la extensión de la violencia ha hecho que se tomara conciencia de un problema que en absoluto es nuevo. Para afrontarlo, André Glucksmann reclama con razón "más atención a las palabras". No se puede generalizar: ni son todos los jóvenes, ni son todos delincuentes. Por lo menos se distinguen tres tipos de prácticas violentas: la violencia contra ellos mismos, porque tiene mucho de violencia suicidaria la destrucción de las escuelas, de los escasos servicios de estos barrios, de los coches de sus familias; la violencia contra los demás, como expresión de rechazo a una sociedad que les esquiva; y la violencia como juego, que también existe: mi banda cotiza más que la tuya, a imagen y semejanza de las burbujas financieras.

3. Los procesos de cambio, a partir de la llamada globalización, acentúan el desamparo del individuo que ha perdido el marco natural de su biografía: un trabajo, un barrio, unos amigos, una cultura, unas instituciones de acogida. Entramos en un mundo de ciudadanos a la intemperie. La combinación de la renuncia paulatina del Estado a intervenir en las dinámicas económicas para paliar los efectos más desigualitarios, de la pérdida de referencias de gente que se siente descolocada porque, sin tiempo a elaborarlo, han cambiado los parámetros de su existencia, y del movimiento constante de ciudadanos en busca de futuro, que recorren el camino inverso al del periodo colonial, augura que lo que ha ocurrido estos días sólo es un ensayo. O una repetición, porque cosas parecidas han ocurrido en ciudades norteamericanas, alemanas o inglesas. La paradoja de la situación es que el Estado demediado actual necesita estos conflictos para legitimarse como Estado penal, es decir, para reforzarse a costa del miedo de los ciudadanos.


Sigamos nuy de cerca los sucesos en Francia

Ya se oyen voces que relacionan la caida del Muro de Berlín, como símbolo, con la tormenta que azota a la Torre Eifel. Son signos visibles realidades invisibles. ¿Qué otra cosa significó el rechazo de la mayoría social al proyecto de Constitución europea?  La rechazaron por falta de contenido social, de perspectiva partiendo de la realidad y no de la ideología que rige hoy los destinos del mundo. En Francia no triunfó la Comuna, ni el mayo francés, peo dieron innumerables pistas. Reproduzco el editorial de El País:

''La violenta rebelión de los suburbios franceses es todavía minoritaria, pese a su creciente amplitud. La mayoría de los habitantes, menores o mayores de edad, de esos suburbios marginados en Francia no participa en estos actos vandálicos. Es verdad que estos jóvenes airados están ocasionando unos destrozos enormes y buscan con saña el cuerpo a cuerpo que produzca víctimas, cosa que ya han conseguido con la muerte de un ciudadano, días después de su apaleamiento. Pero hay un peligro evidente de que sigan extendiéndose todavía a más ciudades los salvajes ataques contra automóviles e instalaciones públicas y privadas, y que prendan incluso en países vecinos.

El Gobierno de Villepin, al que no sigue la opinión pública, quiere atajarlo con toques de queda y un plan de urgencia contra el fracaso escolar, de mejora de servicios públicos y de más policía urbana para estos suburbios. Es el reconocimiento del fracaso de la política de integración económica, social, cultural y urbana seguida a lo largo de décadas, que ha llevado a que se hayan contabilizado hasta 700 guetos suburbanos, donde se aloja una población de origen árabe o africano, con frecuencia descendientes de inmigrantes, pero ciudadanos franceses a todos los efectos en su gran mayoría.

El titular de Interior, Sarkozy, cree necesaria una "refundación" de esta política, es decir, su corrección. Pero sería un error de bulto que el apaciguamiento de los violentos descansara sólo en las organizaciones musulmanas, que ya han lanzado una fetua contra la participación en estos disturbios, en vez de exigir su resolución a las instituciones republicanas. Por supuesto que es necesaria la actuación de la policía y de la justicia, pero sin olvidar luego los auténticos ascensores sociales que impiden la formación de guetos, y éstos son la integración escolar, la igualdad de oportunidades, los puestos de trabajo o el urbanismo integrador. Algo tiene que ver esta explosión social con la falta de horizontes vitales y la pobreza que cercan a estos jóvenes. No es menor en la resolución de estos problemas una concepción más inteligente del orden público, en el que el cumplimiento de la ley y el mantenimiento del Estado de derecho no se confunda con la brutalidad y con la discriminación.

Si el huracán Katrina puso al descubierto la marginación de la población negra abandonada en Nueva Orleans, estos altercados han puesto de manifiesto la profunda fractura social francesa. Y no hace falta buscar redes criminales para explicar el movimiento que empezó en un suburbio de París y se ha extendido como la pólvora. El presidente Chirac no se ha recuperado del triunfo del no en el referéndum sobre la Constitución europea, de forma que la crisis de estos días se alimenta de este ambiente de fin de régimen. Para lanzar su llamamiento al restablecimiento del "orden republicano", Chirac se ha tomado 10 días. En Francia, un país que se mueve a golpe de revueltas, se sabe cómo empiezan las cosas pero no cómo terminan. Una rebeldía minoritaria fuera de todo control puede hacer cambiar el rumbo de su historia.''

Escuela sin catequésis

Así titula el Prof. Tamayo, Director de la Cátedra de Teología, en la Universidad Carlos III, este interesante arículo: 

La enseñanza de Religión en la escuela está siendo uno de los temas más polémicos de la ley orgánica de educación: en el Congreso, donde cuenta con la oposición de CIU y el PP; en la calle, a través de la manifestación convocada por la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa), apoyada por la escuela concertada en su mayoría y bendecida por la Conferencia Episcopal; y en los púlpitos de Madrid, a través de la lectura de una carta enviada por el arzobispo Rouco.
La pregunta es: ¿estudio de las religiones en la escuela? La respuesta no puede ser otra que sí y para todos. Su ausencia privaría a los estudiantes del conocimiento de una parte de la historia de la humanidad, la historia de las religiones, inseparable de la historia de la cultura. Pero, ¿cómo? No de manera catequética u homilética. Para eso están las instituciones religiosas y las familias que deseen educar a sus hijos en una determinada fe. Ha de ser, como en el resto de las disciplinas, una enseñanza no confesional, crítica e interdisciplinar, con especial acento en la antropología, la historia y la sociología de las religiones, sin descuidar la filosofía y la fenomenología de la religión, impartida por especialistas en estas materias, y no educadores en la fe nombrados por las autoridades religiosas.
¿Dónde radica la dificultad para aplicar esta fórmula? En los acuerdos con la Santa Sede y con las comunidades islámicas, judías y evangélicas, que establecen la oferta obligatoria de religión confesional para los alumnos que lo soliciten. La solución estaría en la revisión de los acuerdos. Mientras tanto, la fórmula más adecuada es la Religión como opción voluntaria, no evaluable y sin alternativa."

Yo no añado nada y lo suscribo mientras, ante la algarada de obispos manifestándose en las calles convocados por asociaciones con manifiestos intereses en la enseñanza privada, me pregunto cuánto tardará el Gobierno en denunciar, con toda razón y con todo derecho, los Acuerdos con el Vaticano. "¿Hasta cuando abusarás de nuestra paciencia, Catilina?"

Nesemu

ALCA: Otro desastre de Bush

La imposibilidad de un consenso hace fracasar la reunión de Mar del Plata. Las causas son los subsidios agrícolas de EEUU a sus agricultores y el acceso a los grandes mercados de los productos  del resto de los países. Esa es la trampa: ¡abran sus fronteras para que entren nuestros productos ! Con los cuales es imposible competir porque están subsidiados por los gobiernos de EEUU (y de Francia y otros países industrializados). Para mantener a su electorado del campo tranquilo les dan subsidios por cada hectárea cultivada aunque ese producto se pueda conseguir en el mercado internacional a mitad de lo que cuesta producirlo en los países ricos.

Así es imposible que los países del Sur logren colocar sus productos agrícolas que dan trabajo a más del 50% de sus poblaciones. Es una trampa mortal porque les obligan a producir intensivamente forrajes, soja y monocultivos que en el Sur no sólo no necesitan sino que alteran su equilibrio ecológico y alimentario porque interrumpe sus cultivos alternativos.

A Mar del Plata acudieron los presidentes de 34 países de América. El objetivo oficial era "crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática" Lula declaró indignado: "Cuando fui invitado a esta reunión había tres temas sobre la mesa: trabajo, trabajo y trabajo. En ningún lugar estaba escrito que el tema clave iba a ser el ALCA"

Una vez más, EEUU quiso imponer su voluntad, no escuchar razones ni dialogar sino sólo someter a los gobernantes de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela para que aceptaran su dictadura económica integrándose en la Area de Libre Comercio de América (ALCA). Por una vez, al menos, ha habido un rechazo a la errática y peligrosa política de un presidente herido de muerte y que está dispuesto a arrastrar a quién sea en su imparable caída. (A no ser, claro, que un atentado colosal oportuno preparado por quienes ya sabemos, le ayude a salir de su crisis al grito de:  ¡O con nosotros o contra nosotros! El Bien (EUU) contra el Mal (todos los demás que se atrevan a plantarles cara) el problema es que los orientales (China, India, Japón y el Sudeste asiático... sonríen sin enigmas y siguen galopando)

(Cfr Editorial de El País... y de otros muchos periódicos)