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RESILIENCIA Y DRAMA ECOLÓGICO
Innegablemente, estamos confrontándonos con el calentamiento planetario, ya comenzado, una situación muy peligrosa para el futuro del planeta y de la humanidad... Vivimos tiempos de urgencia, pues no es imposible, que la Tierra entre en un estado de caos. Pueden ocurrir catástrofes inimaginables, que afecten a la biosfera y diezmen millones de seres humanos. Pero no consideramos esta situación como una tragedia cuyo fin sería desastroso, sino como una crisis que acrisola, que deja caer lo que es un agregado o accidental, y libera un núcleo de valores, de visiones y de prácticas alternativas que deben servir de base para un nuevo ensayo civilizatorio. Depende de nosotros el hacer que los trastornos climáticos no se transformen en tragedias sino crisis de crecimiento hacia un nivel mejor en la relación ser humano / naturaleza. En este contexto conviene traer a colación el concepto de resiliencia, no muy utilizado entre nosotros, pero que es cada día más utilizado en los centros de pensamiento. El término viene de la metalurgia y de la medicina. En metalurgia, es la cualidad que tienen los metales de recuperar, sin deformarse, su estado original después de sufrir pesadas presiones. En medicina, en el ramo de osteología, es la capacidad de los huesos de crecer correctamente después de sufrir una fractura grave. A partir de estos campos, el concepto pasó a otras áreas como la educación, la psicología, la pedagogía, la ecología, el dirección de empresas... en definitiva, para ser aplicada a todos los fenómenos vivos que implican fluctuaciones, adaptaciones, crisis y superación de fracasos o de estrés. La resiliencia comporta dos componentes: resistencia frente a las adversidades -capacidad de mantenerse entero cuando se es sometido a grandes exigencias y presiones-, y capacidad de aprender de las derrotas y reconstituirse, creativamente, transformando los aspectos negativos en nuevas oportunidades y ventajas. En una palabra todos los sistemas complejos adaptativos, en cualquier nivel, son sistemas resilientes. Así como cada persona humana y el sistema entero de la Tierra. Los riesgos que se presentan con el calentamiento planetario, con la escasez de agua potable, con el desaparecimiento de la biodiversidad y con la crucifixión de esta Tierra que tiene un rostro de tercer mundo y cuelga de una cruz de padecimientos, deben ser encarados menos como fracasos y más como desafíos que invitan a cambiar sustancialmente y que enriquecerán nuestra vida en la única casa Común. Resignarse y no hacer nada es la peor de las actitudes, pues implica renunciar a la resiliencia y a las salidas creativas. Los estudiosos de la resiliencia nos atestiguan que para que seamos resilientes positivamente necesitamos ante todo cultivar un vínculo afectivo, con la Tierra en nuestro caso: cuidarla con comprensión, compasión y amor; aliviar sus dolores mediante el uso racional y moderado de sus recursos, renunciando a toda violencia contra sus ecosistemas. El Norte debe poner en práctica una retirada sostenible de su afán de consumo, para que el Sur pueda tener un desarrollo sostenible y en armonía con la comunidad de vida. Importa estimular el optimismo, pues la vida ha pasado por innumerables devastaciones y siempre ha sido resiliente y ha crecido en biodiversidad. Es determinante que nos proyectemos un horizonte utópico que dé sentido a nuestras alternativas, que van a configurar lo nuevo que nos salvará a todos. En este ambiente malsano importa mantener la salud; así es como Gaia será también saludable y benevolente para con todos.
Dos batiscafos rusos, cada uno con tres ocupantes a bordo, se han posado hoy en el fondo marino del Océano Glacial Ártico bajo el Polo Norte, a 4.261 metros de profundidad, después de tres horas de inmersión. La tripulación del submarino ha depositado en el lecho marino una bandera rusa de titanio y resistente a la corrosión, de un metro de altura. La expedición buscará pruebas geológicas para demostrar que el lecho marino de una vasta zona del Polo Norte pertenece a Rusia. Bajo la ley internacional, cinco estados con territorio en el Círculo Polar Ártico -Canadá, Noruega, Rusia, EE UU y Dinamarca a través de su control de Groenlandia- controlan una zona de 320 kilómetros alrededor del norte de su costa. La zona sobre la que Rusia reclama derechos tiene una superficie de 1,2 millones de kilómetros cuadrados, en donde se cree que se encuentra una cuarta parte de las reservas mundiales de hidrocarburos. Submarinos nucleares soviéticos y estadounidenses han viajado a menudo bajo la capa de hielo polar, pero ninguno ha alcanzado hasta la fecha el lecho marino del polo. Esto leo en los periódicos, pero todavía no he visto reacciones. Bush pidió al Congreso de EEUU que autorizase la perforación de Alaska para extraer su petróleo y su gas. En su loca carrera no respetan nada, y el planeta nos lo hará pagar a todos, pero ellos, fieles a la lógica calvinista, se creen investidos del poder de transformar el oikos y el ekumene. Hay que releer la carta del Jefe Seattle al hombre blanco de Washington. "La tierra no pertenece al hombre, el hombre pertenece a la tierra". Cantidades ingentes de recursos e invierten en la carrera espacial porque ya no les basta la Tierra; más de un billón se gastan en armas cada año porque no saben construir la paz que sólo puede provenir de la justicia social... los bancos y los paraísos fiscales blanquéan el dinero criminal del narcotráfico... y no son capaces de acabar con el hambre, con las endemias, con la ignorancia, con la exclusión de miles de millones de personas que conforman 2la bomba social" pronosticada por Boutros B. Galli en Conpenhague. Y la más grande de las armas de destrucción masiva, la explosión demográfica, avanza de manera exponencial. Y todos sabemos que en los países en donde las mujeres tienen acceso a la formación y a los puestos de trabajo que les corresponden, iguales a los del hombre, se ha invertido la curva demográfica sin presiones y sin las barbaridades sectarias de unas ideologías de muerte que preconizan que "cuantos más hijos, mejor" Cuidado con las pretensiones de Canadá: anuncia un ambicioso proyecto de defensa en el Ártico y que ellos explotarán los recursos naturales. Igual que Bush pretende hacer con el petróleo y el gas de Alaska. Como si fueran cortijos propios y no patrimonias de la Humanidad por constituir pulmones vitales para el planeta. Igusal afirma hoy en una entrevista el Presidente de Ecuado, Rafael Correa, que pretende que la comunidad internacional le abone 250 millones de dólares anuales "a cambio de no explotar el petróleo del parque de Yasuní, una de las zonas con mayor biodiversidad del mundo" El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, ha anunciado una inversión de 6.900 millones de dólares a lo largo de los próximos 25 años para defender la "soberanía" de Canadá en el océano Ártico, una zona rica en recursos naturales codiciada por Estados Unidos. El proyecto del Gobierno conservador prevé la construcción de ocho rompehielos y un puerto en aguas profundas. Con los ocho barcos patrulla se pretende reforzar la presencia canadiense en el Ártico, cuyas aguas son consideradas "territoriales" por Ottawa e "internacionales" por Washington. "Cuando se trata de defender nuestra soberanía en el Ártico, Canadá sólo tiene una opción, ejercerla o perderla. Y seamos claros, nuestro Gobierno quiere ejercerla", dijo el primer ministro. "El Ártico canadiense está en el corazón de nuestra identidad nacional y representa un potencial inmenso en nuestro futuro". "El descubrimiento de recursos naturales y las posibles repercusiones del cambio climático han hecho de esta región objeto de interés y preocupación crecientes", dijo Harper. ¿Para cuándo una intervención directa del Consejo de Seguridad de la ONU y de las demás Agencias internacionales que declaren que, al igual que la Amazonía y otros espacios vitales, son patrimonios de la Humanidad? Primero ha sido la naturaleza, la Tierra y sólo mucho después las nacionalidades, los estados y las fronteras. En un mundo globalizado se requieren medidas globales porque nos afectan a toda la humanidad. Estamos cediendo de manera suicida en cuestiones fundamentales. Esta forma de terrorismo es infinatemente superior al de sectas y fundamentalismos ideológicos... porque nace de una ideología dineraria, capitalista o totalitaria, y deshumanizada que pone los beneficios económicos por encima de la vida del planeta y de los seres humanos y las demás especies que lo habitamos. ¡Salvemos al Artico, la Amazonía, Canadá, los Parques naturales y las reservas oceánicas de la ciega codicia de los mercaderes!
En una interesante crónica desde Buenos Aires, Jorge Marirrodriga denuncia esta agresión salvaje almedios ambiente por compañías petroleras sin escrúpulos:El Tribunal Supremo argentino investiga a Repsol y otras petroleras por daño ecológico Los jueces analizan los perjuicios ambientales en una zona que dobla el tamaño de España El Defensor del Pueblo argentino, Eduardo Mondino, ha denunciado ante el Tribunal Supremo del país (Corte Suprema) a 17 compañías petroleras -entre ellas la española Repsol, la brasileña Petrobras y la estadounidense Total- por el daño ecológico que están causando en una amplia zona cerca de 10.000 pozos de petróleo. Mondino exige que las empresas abonen los 550 millones de dólares (406 millones de euros) estimados que costará reparar los daños causados por las instalaciones que en muchos casos están abandonadas y en deficiente estado de conservación. Repsol-YPF es líder en Argentina con el 39,4% del mercado de producción "El problema es que muchas de estas empresas conocen la normativa medioambiental que tienen que cumplir, cosa que hacen en otros países, pero en Argentina les sale más barato no hacerlo", explica Mondino. Las actividades contaminantes afectan a cinco provincias argentinas: Buenos Aires, Pampa, Mendoza, Neuquén y Río Negro con una extensión total de 900.000 kilómetros cuadrados. España mide 505.990 kilómetros cuadrados. El núcleo de la denuncia estriba en que las compañías petroleras en muchos casos no han realizado las obras de infraestructura necesarias para una explotación correcta de sus pozos. Muchos depósitos de residuos están mal construidos o son inexistentes; los caminos de acceso se han realizado sin ningún tipo de planificación dañando seriamente el suelo; las roturas en cañerías y conducciones nunca se arreglan con las consiguientes fugas y filtraciones e incluso los pozos de petróleo que han dejado de ser rentables no se han cerrado siguiendo medidas adecuadas para evitar la contaminación del terreno. El suelo, la flora, el ganado, los cursos de agua y la capa freática llevan años recibiendo estos contaminantes. "hay que tener en cuenta que la cifra de 550 millones de dólares es hasta 1998". La demanda, establecida por la vía civil, no hace mención al pago de indemnizaciones a los posibles afectados, ni hace referencia a las autoridades argentinas como responsables subsidiarias de los daños efectuados. En principio, son las provincias las responsables de la vigilancia y aplicación de la reglamentación medioambiental, aunque es el Ministerio Federal de Planificación el que autoriza las explotaciones. El Defensor del Pueblo advierte que a este caso pueden seguir otros similares en otras cuencas argentinas. Para Mondino uno de los aspectos más graves del problema es que las empresas denunciadas disponen de tecnología y métodos para preservar el medioambiente. "La gestión ambiental exige un grado de compromiso que comienza en las jerarquías máximas de las organizaciones empresariales y se transmite con hechos hacia los niveles menores: solamente habrá gestión ambiental creíble y seria si dicho compromiso existe", destaca y para que no queden dudas añade que "cuando este compromiso no está presente en los niveles de dirección ello repercute en los niveles de menor responsabilidad". El resultado es que "sacar petróleo" en poco tiempo y a bajo costo se impone sobre cualquier otra consideración. La española Repsol-YPF es la empresa líder en producción petrolífera en Argentina con el 39,4% del mercado seguido por Pan American (16,4%), Petrobras (9,5%) y Exxon (8,4%). Todas ellas aparecen en la denuncia del Defensor del Pueblo argentino, quien señala que son la Constitución y la Ley de Medio Ambiente quienes le obligan a intervenir. Además de la acusación de posibles daños medioambientales directos, muchas compañías petroleras que operan en Argentina están inmersas en procesos judiciales por la manera en que gestionan los terrenos donde están las explotaciones. Las poblaciones vecinas denuncian en unos casos usurpación de tierras comunitarias y en otros la falta de respeto a los derechos de paso establecidos por la ley. Hay suficiente potencial económico para controlar en las próximas décadas las emisiones de gases de efecto invernadero, e incluso reducirlas respecto al nivel actual. "No hay un único sector o tecnología que pueda afrontar todo el reto", pero todos los sectores pueden contribuir. El coste de frenar las emisiones de efecto invernadero varía entre un 0,06 y 0,12 puntos porcentuales al año del PIB global hasta 2030. El documento fue aprobado ayer por los representantes de 105 países y presentaproblema y las perspectivas para evitar que a la humanidad se le vaya de las manos la grave alteración del planeta que supone el calentamiento global acelerado e inducido por la acción del hombre. Las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado un 70% entre 1979 y 2004, con el mayor incremento debido al suministro energético, cuyas emisiones han crecido un 145%, seguido del transporte (120%) y de la industria (65%). "Con las actuales políticas de mitigación del cambio climático y estrategias de desarrollo sostenible asociadas, las emisiones globales seguirán aumentando en las próximas décadas". países desarrollados suman un 20% de la población mundial, generan el 57% del PIB mundial y son responsables del 46% de las emisiones globales. "Siguen siendo significativas las diferencias en términos de ingresos per cápita, emisiones per cápita e intensidad energética entre los países", recuerda el documento. El informe del IPCC describe siete sectores clave en los que las medidas de política económica pueden actuar para reducir las emisiones de invernadero. - Energía. No hay una solución única para el problema energético, pero se pueden combinar opciones. Eficiencia, cambio de carbón a gas, energía nuclear, renovables, tecnologías de ciclo combinado y de secuestro de carbono son opciones disponibles o pueden estarlo en el futuro. De aquí a 2030 se invertirán 30 billones de dólares en modernizar las infraestructuras energéticas mundiales. El costo para que, además, ayuden a controlar las emisiones está entre cero y el 10%. - Transporte. Mayor eficiencia de combustibles y motores, vehículos híbridos y de diésel más limpio, biocombustibles, aumento del uso del tren y otros transportes públicos, y reducción del tránsito por carretera son algunas opciones en este sector. - Edificación. La reducción de emisiones en los edificios puede lograrse con un beneficio económico neto. Mejorar la eficiencia de la iluminación, los electrodomésticos y los sistemas de calefacción y refrigeración, mejorar el aislamiento de los edificios y controlar los gases refrigerantes son las opciones principales. - Industria. El mayor potencial para reducir las emisiones industriales está en los sectores como el acero, el cemento y el papel. Eficiencia energética, reciclado de materiales y tecnologías alternativas de fabricación son las claves. - Agricultura. Gestión correcta de las cosechas y de los fertilizantes, las prácticas agrícolas y ganaderas mejoradas, y la gestión de residuos ofrecen oportunidades para reducir emisiones, sobre todo metano. - Bosques. Detener la deforestación, aumentar la reforestación y la gestión sostenible de los recursos son estrategias clave. - Residuos. El sector supone el 5% de las emisiones globales, pero hay tecnologías para reducirlas, con beneficios para la salud y el medio ambiente
La OMS alerta de los efectos directos que el cambio climático tendrá en los humanos La Organización Mundial de la Salud ha hecho su particular balance sobre el cambio climático tras el informe presentado por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU, y ha alertado de los efectos directos que el cambio climático tendrá en los humanos: aumentará la malnutrición, las enfermedades infecciosas y las respiratorias; y los más afectados serán los niños. La ONU prevé además un aumento de las muertes, enfermedades y heridas causadas por fenómenos meteorológicos extremos como inundaciones, tormentas y olas de calor. El "primer ejemplo alarmante" es el fallecimiento de 35.000 personas en Europa a causa de la ola de calor de 2003. También se incrementarán las enfermedades diarreicas, y otras relacionadas con la alimentación, y las cardiorrespiratorias, como consecuencia de las crecientes concentraciones de ozono en la atmósfera.
Marruecos aspira a incorporarse a la lista de países que recurren a la energía nuclear y va a convocar un concurso internacional para instalar una planta en Sidi Boulbra, junto a la costa atlántica. Las razones se encuentran en la creciente dependencia marroquí del petróleo, cuya factura supone un obstáculo añadido para su desarrollo. Pero también hay motivos políticos para la opción nuclear de Rabat. Estos planes marroquíes sobre los usos civiles de la energía nuclear despertaron el interés de Rusia que ha mostrado su disposición a construir la primera central marroquí y cuenta con el apoyo expreso de Putin. Estados Unidos y Francia están preparando sus propias ofertas. Si Rusia obtiene el contrato para construir la planta de Sidi Boulbra, y para ello cuenta a su favor con unos costes más competitivos, Putin seguirá consolidando su presencia en el sector energético mundial, algo que europeos y norteamericanos ven con creciente recelo. La opción por la energía nuclear no es una decisión fácil en ningún país ni circunstancia, pero Rabat parece decidido a realizarla. El Gobierno marroquí está actuando con cautela debido a la tensión internacional en torno al programa nuclear de Irán, aunque en su caso no se produzcan equívocos al no aspirar al enriquecimiento de uranio. Por otra parte, es consciente de que la instalación de una planta en su territorio puede provocar recelos en España pues la planta estará a pocas millas de Canarias y despertar ambiciones equivalentes en Argelia y otros países del Mediterráneo. Esta decisión de Marruecos contrasta con la indefinición de la Unión Europea, que sigue sin abordar una cuestión estratégica crucial como es el futuro de los suministros energéticos. La paradoja a la que en pocos años podrían enfrentarse los europeos es que, mientras ellos siguen deshojando la margarita nuclear, las centrales se multipliquen a lo largo de una de sus fronteras más sensibles". Es hora de abordar la energía nuclear con la misma seriedad que otras alternativas, como la solar, que podría alcanzar su apogeo cuando se decidan a desarrollar la tecnología que permitirá sustituir las placas solares por chips de enorme potencia. No olvidemos que hace unos años el primer PC ocupaba una extensión como un edificio de 4 plantas. Todos sostenían que sería inviable para un uso comercial... ya hemos visto cómo lo han logrado transformar en un instrumento de uso cotidiano y popular que apenas ocupa espacio. La tecnología para optimizar la energía solar ya existe pero la guardan bajo siete llaves quienes quieren explotar al máximo sus inversiones y controles del gas y del petróleo. Aunque se hunda el mundo por la contaminación y el despilfarro. Entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio hay una inmensa franja que rodea la Tierra y en la que se garantiza la luz (fotos) durante la mayor parte de las horas de los 365 días del año.
¡Una buena noticia! Que ahora no vengan los agoreros con que si se va a conseguir o no etc etc. Al menos nos lo hemos propuesto, analizado y tomado una decisión por 27 Jefes de Estado y de Gobierno. Estos son los temas que me importa analizar, reflexionar y comprometerme. ¿Cuántos de los "manifestantes" han celebrado esta noticia? ¿Dónde están nuestros políticos... en la calle gritando e inquietanado a los ciudadanos....menos mal que mañana también hay fútbol. ¡Qué pena! Nesemu Para 2020, los 27 tendrán que consumir un 20% de energías limpias, reducir las emisiones de CO2 y aumentar el uso de biocombustibles Los líderes de la UE han logrado un acuerdo para que un 20% de la energía que los Veintisiete consuman en 2020 provenga de energías renovables. El objetivo será obligatorio para todos los miembros, aunque se tendrá en cuenta las especificidades de cada país para alcanzarlo. La canciller alemana, Angela Merkel, se ha felicitado por un acuerdo que “abre la puerta a una nueva dimensión de la cooperación europea en la lucha contra el cambio climático”, ya que incluye además una reducción del 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020 y el uso de al menos un 10% de biocombustibles para esa fecha. El acuerdo supone una apuesta en firme por la lucha contra el cambio climático. Además de ese 20% de renovables -energía eólica, solar y biomasa, que ahora suponen apenas un 6,3% -, la UE se ha fijado otros objetivos. Uno de ellos es reducir unilateralmente un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020 respecto a las de 1990. Con esta medida, la UE pretende dar ejemplo, ya que la cifra podría llegar al 30% si otros países, sobre todo EE UU, Rusia, China e India, se adhieren al pacto sobre emisiones que sustituya al protocolo de Kyoto en 2012. Además, el acuerdo incluye que para 2020 los biocombustibles alcancen el 10% del consumo de carburantes. El acuerdo incluye un párrafo para salvar las diferencias sobre la energía nuclear, defendida por Francia como energía limpia. Dicen los 27 que la energía atómica contribuye “a reducir las preocupaciones sobre la seguridad del suministro energético y sobre la reducción de las emisiones de CO2 al tiempo que asegura que la seguridad nuclear es de capital importancia en el proceso de toma de decisiones”. Se trata de una mención para vencer las resistencias de Francia, gran defensora de la energía nuclear, de la que depende al 70%, al acuerdo. "Podemos evitar lo que bien podría ser una calamidad para la humanidad”. "Es un acuerdo histórico, el más importante en consecuencias al que ha llegado jamás una cumbre de la UE”. Por favor, díganme los bloggers en qué radio, en que tv, en dónde han escuchado hoy a algún diputado, senador o eurodiputado "manifestarse y celebrar esta decisión" ¿Se imaginan a las personas que vendrán en esos 500 autobuses y en cientos de ccoches... reflexionar sobre este tema y comprometerse a ser coherentes y "pasar la palabra" en sus ambientes? ¿ y Han visto o escuchado a algún miembro de la Casa Real opinando sobre este tema¿ ¿Algún Obispo, ulema o rabino? ¿Cuántos periodistas e intelectuales han "celebrado" esta noticia? Ah pero hace unos días todos llorábamos por el cambio climático. Este tema debe hacernos reflexionar y juntar fuerzas antes de que sea demasiado tarde. Pero los medios de comunicación, las tertulias radiofónicas y las televisiones no les dan la importancia que tienen. Por esta causa vale la pena echarse a la calle y no por politiquerías vergonzantes que utilizan hasta a los muertos como armas arrojadizas. Vivimos en un Estado de Derecho y pedimos a los políticos, a los periodistas y a los intelectuales que asuman la responsabilidad que tienen en la prioridad de los temas. Nesemu Al menos 10 parques naturales españoles se ven acechados por el urbanismo. Hoteles, campos de golf, viviendas, centros de ocio: los promotores inmobiliarios han puesto sus ojos en estos parajes como valor añadido a un turismo que cada vez se dirige más hacia estas zonas ante la saturación del litoral. Las organizaciones ecologistas sostienen que estos proyectos no encuentran el freno que deberían por parte de las Administraciones públicas, e intentan pararlos en los tribunales. Los Gobiernos de las comunidades autónomas que los han autorizado y las empresas constructoras interesadas en ellos alegan en muchos casos que este nuevo modelo de urbanismo es una forma de luchar contra la despoblación que viven muchas zonas rurales en España. En varios municipios que bordean las 50.000 hectáreas del parque natural de Cabo de Gata se han proyectado más de 25.000 viviendas "Es una manera de luchar contra la despoblación", opina el consejero de Medio Ambiente de Castilla y León sobre el proyecto de una estación de esquí ¡Parece un invento del TBO! Es de aurora boreal este "parto de los montes" Después de dos años de reuniones y discrepancias, de pasos atrás y de anuncios a medias, el Gobierno ha concluido su Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia. Se trata de un documento elaborado por los ministerios de Economía, Industria, Medio Ambiente, Agricultura, Presidencia, Fomento, Trabajo y Vivienda reunidos en el Grupo Interministerial de Cambio Climático. La estrategia, de medidas hasta 2012, incluye subir el precio de la luz para penalizar el derroche, prohibir en 2012 las calderas de carbón en las casas, limitar el consumo de los aires acondicionados, que todos los electrodomésticos tengan una certificación ica, rebajar los impuestos a los biocombustibles y subírselos a los coches muy potentes. Se crearán inspecciones para que comercios, bares y cines no despilfarren energía. El objetivo del plan es reducir el consumo de energía en España más de un 1% al año y sin que eso afecte al crecimiento económico ni el empleo. El Gobierno ha rechazado durante los primeros tres años de mandato aplicar las medidas más polémicas que ahora presenta. Las medidas que planteará el Gobierno a las autonomías se centran en los llamados sectores difusos (construcción, transporte, gasto de los hogares), MAS QUE EN LAS EMISIONES DE LAS INDUSTRIAS que son las que contaminan en más de un 70% del total. El plan del Gobierno es actuar sobre el comportamiento ciudadano en (consumo de electricidad y transporte) ya que prevé que sus emisiones crezcan un 65% entre 1990 y 2012 "mientras que para los sectores industriales y energéticos el incremento previsto es del 37%", mucho menor. ESTO ES UNA FALACIA. Se meten con el chocolate del loro y se achantan ante el poder de las industrias. ESPAÑA EMITE UN 52% MAS QUE EN 1990 PESE A QUE PARA CUMPLIR EL PROTOCOLO DE KIOTO SOLO PUEDE EMITIR UN 15% más. El Gobierno quiere reducir las emisiones para que el aumento respecto a 1990 sea del 37% y PAGAR EL RESTO COMPRANDO CUOTAS DE EMISION A OTROS PAISES NO INDUSTRIALIZADOS, lo que COSTARA MAS DE 3.000 millones de euros. ¡QUE LO APORTEN LAS INDUSTRIAS MODIFICANDO LAS MAQUINAS CONTAMINADORAS, INTRODUCIENDO FILTROS, RECICLANDO DESECHOS, APORTANDO MAS I+D, En todo el texto, el Gobierno no menciona ni una sola vez la energía nuclear. Pues estamos frescos...ah y dicen que no se comenzará a aplicar hasta dentro de tres años... Esto clama al cielo y a sus representantes los ciudadanos.
Esta es la noticia: "Los fabricantes de automóviles tendrán que reducir las emisiones de CO2 en la UE ¡desde 2012! Están locos. Ahora descubre que "El dióxido de carbono es uno de los gases causantes del cambio climático". La Comisión Europea ha propuesto hoy una reducción obligatoria de las emisiones de CO2 de los automóviles hasta una media de 120 gramos por kilómetro a partir de de 2012, para paliar en lo posible los efectos del cambio climático. La reducción de emisiones -actualmente la media está en 162 gramos por kilómetro- se conseguiría combinando las mejoras introducidas por los fabricantes de automóviles (hasta 130 gramos/kilómetro) con el aumento del uso de biocombustibles y el desarrollo de nuevas tecnologías en otros sectores relacionados." No salgo de mi asombro y aporto una sugerencia concreta para aplicar en todas las ciudades del mundo, YA. ¿No tienen todas Ayuntamientos que recaudan contribuciones de los ciudadanos? ¿No ponen multas y las cobran coactivamente por medio de sus agentes y con la ayuda de los bancos? En las grandes capitales, como Madrid, Barcelona, Sevilla, Paris, Berlín.... ¿no se están realizando obras faraónicas que cuestan miles de millones de euros y que no son prioritarias ante la urgencia del cambio climático? ¿Y la torre de casi 100 pisos que van a construir con ayuda financiera de la Caixa y que cuesta un dineral incompatible con la obra social que justifica su existencia? Mi propuesta para reducir las emisiones de dioxido de carbono emitidas por los automóviles es esta: No todos los ciudadanos utilizan su coche a diario. La mayoría de quienes lo hacen es para ir o regresar del trabajo. Pero ¿quienes están circulando todo el día, y parte de la noche? Las flotas de millares de autobuses, de taxis, de camiones de recogidas de basuras, de camionetas y furgonetas de reparto, ambulancias y coches de la policía... que pertenecen o pueden ser controladas firmemente por los Ayuntamientos. Basta fijar el Día D y la Hora H. Al igual que se pasa la ITV, unas medidas draconianas e implacables para vigilar los combustibles que utilizan, revisión y cambio o acoplamiento de un sistema para mejorar carburadores y tubos de escape. NO SE NECESITAN MILLONES que no podamos aportar con un cambio en las prioridades de los ayuntamientos. ¿Podría alguien circular sin matrícula? Pues hay cientos de miles de automoviles que circulan contaminando sin cesar el medio ambiente. ¿No dicen que el tabaco produce cáncer y que es un gasto para la Seguridad Social? Pues el CO2 también y encima se va a la atmósfera y daña a todo el mundo, a los niños, a los que no fuman ni conducen, a los ancianos y a los enfermos, a las plantas y a los mares, a la Madre Tierra. ¿Por qué esta alocada Ministra de Sanidad que tenemos no deja en paz al vino, al tabaco y a lo que sea que utilice la gente libremente para su placer sin dañar a los demás? ¿NO ES MAS URGENTE DETENER ESTAS EMISIONES DE DIOXIDO DE CARBONO QUE LA U E PROPONE PARA 2012? sI HAY QUE LEGISLAR Y APLICAR UNA NORMA PARA 500 MILLONES DE EUROPEOS EN 26 PAÍSES... VAMOS LISTOS. Cada Ayuntamiento en cada ciudad de Europa... y, en principio, de la mayoría de los países del mundo pueden comenzar a hacerlo... YA. Es más fácil que la lucha contra el cáncer o contra las enfermedades vasculares o contra la droga. No se necesitan grandes infraestructuras ni costosos estudios ni ingentes cantidades de dinero como muchas de las obras de nuestros Ayuntamientos. Nosotros podemos apagar las luces 5 minutos, bien. Pero los pigmeos de siempre dirán que no vale la pena, que los demás no lo hacen, que es un esfuerzo inútil y que por lo tanto produce melancolía. No, no y no. Ayuda a pensar, a mantener la tensión en la búsqueda hasta que podamos gritar "¡Eureka!" Lo hemos encontrado. ¿Os imagináis si todos los medios de comunicación dejasen la m... de los programas rosas, de las vergonzosas conductas y peleas de los políticos infames que padecemos (Tranquilos, Xaime, Iván y Alberto, unos y otros, con enseña y con himnos o sin ellos, en este momento...todos nos producen un hastío y una náusea que nos lleva al vómito). ¡¡¡ Un siglo se pasaron en el Imperio Romano hablando del peligro de los bárbaros!!!! Llegaron y se los zamparon. (Leed a los clásicos o sino a Kavafis) Nosotros podemos poner remedio en nuestro ambiente urgiendo a las autoridades, quemando sus PC con emails y sus teléfonos con nuestras llamadas, al igual que con todos los medios hasta aburrirlos. NO PODEMOS ESPERAR HASTA EL 2012... ni jartos de vino. Y luego, presionaremos a las industrias, a los constructores responsables de las calefacciones y de los sistemas de riego y de aire acondicionado... No hay que convocar un referéndum, como para la OTAN o para los Estatutos pues ya no van a tener gente sana para cumplirlos. Cada Presidente de Comunidad y cada alcalde pueden comenzar desde mañana. Nesemu
Por si interés, para no bajar la guardia y hacer lo más urgente que tenemos a mano: informarnos para tener sólidos criterios, adjunto el Reportaje: Las causas del calentamiento, de nuestra compañera A. Rivera: "El hombre, responsable del cambio climático" Los científicos han cerrado el debate: el calentamiento que ha registrado el planeta es "inequívoco", continuará en forma más extrema, y el ser humano es el responsable. Lo afirman con rotundidad los investigadores que han elaborado el nuevo informe de Naciones Unidas sobre cambio climático, un documento que tras el acto de ayer en París han asumido como propio más de 100 países. A partir de ahora la responsabilidad pasa a manos de los políticos. La responsabilidad humana es inequívoca sobre todo en las emisiones ingentes de gases de efecto invernadero asociadas a la industrialización. El cambio climático es imparable, y provocará aumentos de temperaturas en este siglo de entre 1,8 y 4 grados, dependiendo de las medidas que se adopten para combatirlo. "El calentamiento es ya evidente a partir de los aumentos de la temperatura media del aire y del océano observados, del derretimiento de hielos y nieves y del aumento del nivel del mar registrado", explican los especialistas. La temperatura de la Tierra subió el siglo pasado 0,76 grados, y subirá en los próximos cien años entre 1,8 y 4 grados, lo que tendrá efectos enormes en la biodiversidad, las lluvias, las sequías, la subida del nivel del mar o la pérdida de los hielos polares. También influirá en los recursos alimenticios y en la sanidad, por citar solo algunos de los impactos. "El 2 de febrero pasará a la historia como el día en que desaparecieron las dudas acerca de si la actividad humana esta provocando el cambio climático; y cualquiera que, con este informe en la mano, no haga algo al respecto, pasará a la historia como un irresponsable", dijo ayer tajante Achim Steiner, director del Programa de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente, en la presentación en París de las conclusiones del grupo de trabajo dedicado a la física del clima del Cuarto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Las 14 páginas del documento hecho público están plagadas de efectos sobre el clima presente y futuro calificados de "muy probables", lo que se traduce, especifican los científicos, en una fiabilidad del 90%. En el informe anterior del IPCC, de 2001, había más incertidumbres, por lo que los especialistas destacaron ayer la solidez del nuevo estudio, la enorme mejora del conocimiento científico del clima terrestre que se tiene ahora y la calidad y cantidad de los análisis efectuados en los últimos años. "Ésta es la evaluación más completa y rigurosa que se ha hecho sobre el cambio climático", dijo Michael Jarraud, director general de la Organización Meteorológica Mundial. El desequilibrio que ha producido el hombre en el clima ya está hecho y, aunque las emisiones de gases de efecto invernadero se estancasen en el nivel de 2000, lo que es casi imposible, a lo largo de este siglo la temperatura seguiría aumentando 0,1 grados por década debido a las emisiones pasadas. Lo más probable es que en los próximos 20 años el calentamiento sea de 0,4 grados. Si la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera se dobla respecto al nivel anterior a la industrialización, es probable que el calentamiento sea de entre 2 y 4,5 grados centígrados, "con la mejor estimación en torno a 3 grados", señala el informe. Con este calentamiento, los efectos serían muy negativos en todo el planeta. La UE quiere evitar que se superen los 2 grados de aumento de la temperatura media y para ello habrá que reducir las emisiones entre un 20% y un 30% hacia 2020 y hasta un 80% en la segunda mitad del siglo XXI. El informe del IPCC integra todo el conocimiento científico actual y no tiene contenido político ni, por tanto, aconseja a los Gobiernos lo que tienen que hacer, recalcó Rajendra Pachauri, presidente del IPCC. Sin embargo, este experto hizo una comparación muy plástica sobre cómo actuar ante el peligro: "Nunca se alcanza la certeza del 100%, pero si uno va a un país donde corre el riesgo de sufrir malaria, toma medidas de precaución para evitarlo, aunque desde luego la probabilidad de coger la enfermedad no es del 100%". Los autores principales del informe han debatido y aprobado por consenso el documento junto con los representantes de los gobiernos. Ayer Susan Salomon, co-rresponsable, junto con Dahe Quin, de esta primera parte científica del cuarto informe del IPCC, fue desglosando el contenido del documento. "Los cambios en el siglo XXI serán, muy probablemente, más notorios que en el siglo XX", resumió. El informe presentado ayer es el denominado resumen para responsables políticos y se refiere a la física del clima; aún faltan dos grandes capítulos más que se aprobarán a lo largo del año: uno que estudia los impactos de estos hallazgos científicos y un tercero sobre los efectos socio-económicos y lo que se puede hacer para afrontar el problema. Los tres capítulos juntos integrarán el informe. De su elaboración se han encargado unos 2.500 científicos de 130 países. También se desplazó ayer a París para la presentación del informe Ivo de Boer, secretario general de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Boer habló a EL PAÍS de los resultados del reciente estudio Stern sobre los impactos económicos del clima: "Creo que sí influirán porque el cuarto informe es mucho más preciso desde el punto de vista de los hallazgos científicos que el anterior, con lo que las negociaciones pueden ahora centrarse en las decisiones políticas y ya no en las dudas sobre el cambio climático". Los ecologistas se mostraron ayer satisfechos con las conclusiones del informe y coincidieron en llamar la atención sobre la necesidad de tomar medidas urgentemente para evitar lo peor del calentamiento: "El IPCC ha hecho sonar la sirena de alarma", afirmaron. Sin embargo, destacaron también que las conclusiones debían haber sido aún más contundentes. Greenpeace insistió en que el rango de calentamiento abarca de 1,1 a 6,4 grados centígrados a finales de siglo. "La buena noticia es que la comprensión del sistema climático y sus impactos ha mejorado inmensamente. La mala es que cuanto más sabemos más precario se muestra el futuro", dijo ayer Stephanie Tunmore, de Greenpeace Internacional. WWF destacó que el informe no es suficientemente claro sobre la subida del nivel del mar, teniendo en cuenta los resultados científicos reales. El conocimiento actual del clima está concentrado y resumido en las 14 páginas del informe, en el que ningún párrafo carece de datos significativos. Esta es la información esencial que contiene: - Aumento de los gases de efecto invernadero. La concentración actual de gases de efecto invernadero es de 379 partes por millón (ppm) y aumenta a ritmo acelerado; en la era preindustrial (1650) era de 280 ppm. El aumento del CO2 se debe sobre todo al uso de combustibles fósiles y cambios en el uso de la tierra, y el del metano y del oxido nitroso, a la agricultura. Estos gases refuerzan el sistema invernadero natural de la Tierra, subiendo la temperatura. El nuevo informe indica que el impacto de las variaciones de la radiación solar en el calentamiento es menos de la mitad de lo que se estimó en el informe anterior. - Calentamiento actual. Once de los últimos 12 años han sido de los más calientes desde 1850. La temperatura ha aumentado entre 1901 y 2005 0,74 grados centígrados (0,6 grados en el informe anterior, hasta 2000). Desde 1961 la temperatura media del océano ha aumentado y el nivel del agua ha subido 3,1 milímetros por año entre 1993 y 2003. Los glaciares han disminuido. - Cambios observados. "Se han observado numerosos cambios de largo alcance en el clima a escala de los continentes y las cuencas oceánicas", dice el informe. Dichos cambios se aprecian en: los hielos árticos, las precipitaciones, la salinidad del océano y fenómenos extremos como sequías, lluvias torrenciales, olas de calor y mayor intensidad de los ciclones tropicales. En el Ártico, el aumento de las temperaturas registrado es casi el doble de la media global. Ha aumentado la cantidad de precipitaciones en el norte de Europa, de Asia, y en parte de América, pero han disminuido en el Sahel, el Mediterráneo, el sur de África y el sureste asiático. Ha habido sequías más pronunciadas desde los años setenta en los trópicos y subtrópicos. La mayor frecuencia de lluvias torrenciales también se asocia al calentamiento, así como las temperaturas extremas. - Ciclones tropicales. El informe indica que ha aumentado la intensidad de los ciclones, pero que no se aprecia una tendencia clara de aumento de su número. - Antártida. Las condiciones antárticas tienen mucha variabilidad natural, lo que dificulta identificar cambios climáticos inducidos sustanciales. Los científicos predicen que en el futuro el aumento de las precipitaciones (de nieve) en el continente blanco debido al cambio climático global, y los fríos extremos allí evitarán que se produzca una pérdida neta de hielo que contribuya a la subida del nivel del mar, como sucede con Groenlandia. Incluso podría formarse más hielo que ahora. - Calentamiento futuro. El aumento de temperatura media más probable en 2100 es de entre 1,8 y 4 grados centígrados, dependiendo de cuantos gases de efecto invernadero se emitan y de las opciones tecnológicas y energéticas que se adopten. Teniendo en cuenta los márgenes mínimos y máximos de todos los escenarios analizados, el rango de posible calentamiento se amplía de 1,1 a 6,4 grados. En el informe anterior del IPCC este rango era de entre 1,4 y 5,8 grados. Los resultados presentan aún algunas incertidumbres debido a los complejos efectos de retroalimentación del clima. - Cambios en el siglo XXI. El calentamiento será mayor en tierra que en el mar. La capa de nieve disminuirá. Los hielos polares se encogerán, sobre todo en el Ártico. Aumentará la frecuencia de las olas de calor y las precipitaciones catastróficas. Probablemente los ciclones tropicales serán más intensos. Aumentarán las precipitaciones en latitudes altas y disminuirán en la mayoría de las regiones subtropicales. El nivel del mar subirá entre 18 y 59 centímetros.
Me parece una buena síntesis del mayor peligro que tiene la especie humana por su agresión al medio. Es como un hombre que tiene a medio serrar una rama que pende sobre un precipicio y sobre la que está sentado: "La tierra, el aire y el agua han sufrido un calentamiento. Esto ya es algo seguro, según el informe presentado ayer en París, tras una semana de debates de 500 expertos, por el Panel Internacional para el Cambio Climático (IPCC) creado por la ONU. Y en buena parte, es obra del hombre. "El efecto neto de las actividades humanas desde 1750", es decir, desde la primera revolución industrial, ha sido un calentamiento global, que se ha reforzado desde 1960, esencialmente debido al uso de combustibles fósiles y del cambio en el uso de los terrenos. De seguir así las cosas, la temperatura media en el mundo aumentará probablemente entre 1,8 y 4 grados para finales de siglo, el nivel del mar se elevará entre 28 y 43 centímetros, lo que sería desastroso para países como Bangladesh, y habrá, con casi total seguridad, más olas de calor y tormentas tropicales más intensas. Más que grandes novedades, este informe y otros que seguirán aportan la necesaria base científica en favor de acuerdos de obligado cumplimiento para todos a escala global, con un resumen para quienes toman decisiones. El Protocolo de Kioto se ha quedado corto, y su fecha de expiración, 2012, demasiado larga. No se puede aguardar tanto, y esta vez tienen que subirse al carro Estados Unidos, China e India. Estamos sentados todos sobre una bomba de relojería, que podemos desactivar. El calentamiento puede tener efectos dramáticos sobre la vida individual, colectiva y la seguridad global. Cabe recordar que el anterior informe de Nicholas Stern concluía que, gastando anualmente un 1% del PIB mundial, se podía dar marcha atrás en este calentamiento. De no hacer nada, se perderá un 5% y hasta un 20% del PIB. De hecho, el propio informe reconoce que ha habido progresos, por ejemplo, en cuanto al uso de aerosoles nocivos. Las alarmas están sonando. El alcance de los cinco minutos de apagón voluntario en la tarde del jueves muestra que la conciencia ciudadana está creciendo, y cada vez más políticos van comprendiéndolo. La ciencia llevó a la revolución industrial. Ahora nos llega con este aviso. También puede aportar remedios. No está claro que los humanos seamos los herederos de la Tierra, pero sí los responsables de preservarla, aunque sea por puro egoísmo, pues los efectos del calentamiento son ya un hecho a corto y medio plazo. Rectificar los efectos de la conducta humana en este terreno nos corresponde a todos y obligará a reequilibrar el crecimiento y la solidaridad económica, nuestra forma de vivir y el propio concepto del progreso. De no hacer algo, el último ni siquiera podrá apagar la luz.
Un reportaje del periódico británico The Guardian cuenta que se han ofrecido más de 10.000 dólares a científicos de todo el mundo para que nieguen el cambio climatico. Un lobby estadounidense fundado por una de las mayores petroleras del mundo ha ofrecido a científicos y economistas 10.000 dólares para minar el informe sobre cambio climático de la ONU que se ha difundido hoy en París. Así lo informa hoy el periódico británico The Guardian. El American Enterprise Institute (AEI), un tink-tank fundado por la compañía petrolera ExxonMobil, relacionada con el presidente norteamericano George W. Bush, ha enviado cartas a economistas y científicos ofreciendo 10.000 dólares, además de gastos de viaje y pagos adicionales, a quién escriba artículos que enfaticen los defectos del informe del Panel Internacional para el Cambio Climático.
El AEI ha recibido más de 1.6 millones de dólares de la petrolera estadounidense y más de 21 personas de su plantilla han trabajado como asesores para la actual Casa Blanca. El ex presidente de Exxon Mobil Lee Raymond es actualmente vicepresidente del patronato de ese centro de estudios. David Viner, de la Sección de Investigaciones Climáticas de la Universidad de East Anglia, califica la iniciativa de ese instituto conservador de "intento desesperado de una organización que quiere tergiversar las pruebas científicas en beneficio de sus objetivos políticos". La Cosa Nostra de Bush Según Ben Stewart, de la organización ecologista "Greenpeace", el American Entreprise Institute es algo más que un "think tank" ya que funciona "como la Cosa Nostra intelectual de la administración Bush". "Son los vicarios de la Casa Blanca en los últimos estertores de la campaña negacionista del cambio climático. Han perdido la batalla científica, han perdido la batalla ética. Y lo único que les queda es una maleta llena de dinero", señala Stewart. El próximo lunes, otra organización financiada por Exxon y con base en Canadá, publicará en Londres un estudio que arroja la sombra de la duda sobre el informe intergubernamental. Entre los autores de ese estudio está Tad Murty, un ex científico que niega que la actividad humana tenga algo que ver con el cambio climático. El informe intergubernamental sostiene, por el contrario, que hay un 90 por ciento de probabilidades de que el calentamiento del planeta se deba precisamente a la actividad del hombre.
A quienes han sido capaces de apagar la luz sin razón ni motivo, sin esperar nada a cambio... porque sí. Acudieron a la llamada: ¡apaguemos la luz por unos minutos y dejemos que alumbre esa luz interior mientras mirábamos por laventana Plegarse ante la naturaleza de las cosas Ante la publicación del Informe sobre el cambio climático es necesario cambiar el chip y centrarnos en las actitudes radicales ante nuestra relación con el medio ambiente, y no limitarnos a poner parches en un modelo de desarrollo que nos conduce a la catástrofe. Quizás una vuelta a las raíces podría ayudarnos a recuperar la identidad perdida y un cierto grado de control sobre nuestro destino. Lo que el Zen denominará "recuperar el rostro originario". El Taoísmo adquiere una enorme relevancia en nuestro tiempo porque puede resolver la crisis ecológica creada por la visión de antagonismo a la naturaleza del pensamiento judeo-cristiano que pretendió "dominarla", y ayudarnos a recuperar el contacto con los ritmos de la naturaleza y con el fluir de las energías en el cuerpo. La mayor felicidad consiste en no hacer algo para obtenerla porque "el gozo perfecto es carecer de él". Si uno está en armonía con el Tao –el Tao cósmico, el que no puede nombrarse -, la respuesta llegará cuando llegue el momento de actuar pues uno actuará con arreglo al modo espontáneo del wu wei que es el modo de acción propio del Tao y es la fuente de todo bien, "hacer sin hacer" y plegarse a la naturaleza de las cosas sabiéndose uno con ellas. Acercarse a los textos sagrados del I Ching, o libro de las mutaciones; al Tao Te King, de Lao Tsé; a El Camino, de Chuang- Tzú; o a las obras de Li- Chi o de Lie-Tzu, es abismarse en la esencia del pensamiento taoísta que, como el sabor del té, no puede explicarse pero puede alcanzarse. Y "saber cuando detenerse". El Taoísmo es el sistema filosófico y religioso fundamental en China. Su fundación se suele atribuir al maestro Lao-Tsé que vivió hacia el siglo V antes de Cristo y fue contemporáneo de Confucio y de Chuang-Tsé. En realidad, el Tao Te King es una recopilación de aforismos de épocas diversas atribuidos a un bibliotecario de la corte imperial de los Cheu que, hastiado de la decadencia de las costumbres, se alejó hacia Occidente montado sobre un carabao azul. Cuenta la tradición que al guardián de la frontera le dejó como recuerdo el famoso tratado, en 5.000 caracteres, Tao Te King o Tratado sobre el Tao, el Supremo Ser inefable, y el Te, la virtud que hace al hombre prudente para andar el Camino. Algunos aventuraron que el Maestro, o más bien su doctrina, se dirigió hacia la India y que su doctrina habría influido en el Budismo. Este llegará desde la India y, en contacto con el Taoísmo, dará lugar al Chang que, más adelante, en contacto con el Sintoísmo, dará lugar al Zen en el Japón. Pocas lecturas habrá superiores al Tao Te King y a El Camino de Chuang Tzú. Podría eliminarse gran parte de la literatura universal sin que la echáramos de menos si podemos gustar con la punta de la lengua la sabiduría del Tao, nada digamos si acertamos a tragarla. El Taoísmo, como otras profundas sabidurías, admite que lo real es, en el fondo, Uno: hay un principio de orden y de unidad que es misterioso e inefable, trascendente e inmanente, al que "por no saber su auténtico nombre, sólo lo llamamos Tao", o el Camino. "Hay algo que lo contiene todo. Es antes que el cielo y la tierra, es inmóvil, incorpóreo, en sí, inalterable, lo penetra todo, por siempre moviéndose. De modo que puede actuar como Madre de todas las cosas. Si ha de ser nombrado, que su nombre sea Grande. La grandeza significa seguir adelante, seguir adelante significa llegar lejos, y llegar lejos significa regresar". El Taoísmo es la realidad suprema que reabsorbe todas las contradicciones, es principio de liberación para quien lo capta. El hombre del Tao escapa al mundo ilusorio y alcanza la plenitud. Después de la época de los emperadores Han, se constituyó el Taoísmo religioso. Por desgracia, posteriormente se mezclaron prácticas mágicas y supersticiones populares que lo desvirtuaron. Pero su esencia está ahí, aquí, en el silencio, en el vacío, en el ritmo y en el caminante que se sabe Camino, Verdad y Vida. Como dirá el shivaísmo de Cachemira: "el secreto es que no hay secreto", por eso, saberse Krishna, Buda, Tao, Cristo es saberse necesario como el hueco vacío del eje en donde confluyen los radios de la rueda, o el vacío que da su ser a la olla de arcilla, o el de las puertas y ventanas que se lo dan a la casa. El Taoísmo excluye el concepto de Ley, tan querido para Confucio y no digamos para el Judaísmo, y prefiere el de Orden, como ritmo que armoniza una infinidad de ritmos menores. Su concepto clave es el de Estructura. Es un "pensamiento asociativo o coordinativo" que reemplaza a la idea de causalidad. Las cosas están relacionadas, más que causadas, "el pensamiento chino desarrolló el aspecto orgánico, visualizando el universo como una jerarquía de partes y todos, infundidos por una armonía de voluntades". El sabio ve todas las cosas a la luz de la intuición. Está en el centro del círculo y ahí se mantiene mientras el "sí" y el "no" se persiguen en torno a la circunferencia. "Los hombres verdaderos no tenían miedo cuando se encontraban solos en sus puntos de vista... respiraban profundamente desde los talones". Como la hierba cuando pasan el viento o la riada. José Carlos Gª Fajardo Me imagino que os habéis enterado de la inciativa de mañana (1 de febrero) que ha circulado por correo electrónico. Consiste en apagar todo lo que suponga un gasto de electricidad entre las 19:55 a las 20:00. Creo que podemos hacer ese esfuerzo porque quizá los resultados nos sorprendan y abran muchos ojos. Al menos, yo lo haré, como signo visible al igual que Röwenty de levantó para apagar la luz innecesaria del pasillo. Nesemu Nota.- En el edificio de la ONU en N.Y.m hay un monolito con esta leyenda: No te quejes, si no hay luz, enciende una vela . Esta noche en la 2ª de TVE, a las 22, quinta entrega de la serie "Voces contra la globalización. ¿Otro mundo es posible?" Su título: Camino de la extinción." aborda el problema del calentamiento global. Participan, entre otros, Susan George, Manu Chao, Eduardo Galeano, Carlos Taibo, Miguel Delibes. Por favor, pasad el mensaje a los amigos por email, SMS o de boca en oreja. (Lo otro es morreo y lleva más tiempo) Nesemu Cada año me sublevo contra esa bárbara carrera que se inició como "Paris-Dakkar" y que después fue cambiando de lugar de salida: Barcelona, Granada y ahora Lisboa, después del show en Madrid con su alcalde a la cabeza. Y aunque cada año cambian parte del itinerario, como este año que no los admiten en Tombuctú, colgaré varios artículos semejantes para expresar mi repulsa, mi indignación y mi desconsuelo porque he conocido todas esas tierras, pueblos y gentes y los admiro y respeto. Recordad que, gracias a las protestas de miles de internautas, llamadas a las emisoras y cartas a los periodicos y a las Tv, de detuvo la locura de ese rally que llegóa atravesar siete países entre los más pobres de Africa saharaiana: Marruecos, Mauritania, Senegal, Mali, Niger, Chad y Egipto, porque Libia se opuso. Un año tuvieorn que alquilar a iones Tupolec a Rusia para aerotransportar a esos centenares de vehículos porque los tuaregs se alzaron contra ellos. Los peridoistas les llamaba "bandidos terroristas". Decenas de miles de personas en cadena difundimos las fotos de la muerte de dos niños africanos al paso de esos pjos aburridos al servicio de la industria del automóvil. Yo llegué a sugerir en Televsión en en no pocas radios "¿Qué diríamos si los africanos pretendiesen solatar algunos millares de elefantes, ñús, cebras, facoceros, rinos, leones, hienas, chacales etc etc en el Bois de Boulogne, o en la Casa de campo o en Hyde Park o en la Selva Negra... porque les divertía? Fue una guerra de SMS, de emails y de llamadas... pero todavía no hemos conseguido acabar con esos depredadores, pero yo sigo y seguiré denunciándolos. Ah, corre Sáinz, el héroe español, por un saco de dinero... porque imagino que se lo pagarán en sacos. Permanezcan atentos a nuestros telediarios, a los de todas las cadenas, y los deportivos de las radios y a las secciones de deportes ¿deporte? de nuestros diarios: al énfasis papanático de los comentaristas, a su lenguaje que revela una incultura y na flata de respeto intolerables. Un años llegeué a escuchar esto ante la muerte d eunnicño de diez años: "El chaval estaba en el lugar equivocado y su familia es la responsable por no haber sabido apartarlo" SIC. Este es el artículo que envié, en 2000, a nuestra Jefa de Internacional en Diario 16, porque refleja el espíritu de los que he publicado cada año ante esta descomunal barbarie. "Adjunto artículo “El árbol del Teneré” para dar testimonio en nuestras páginas de Internacional de ese salvaje rally que ensalzarán en nuestra sección de Deportes sin tener en cuenta que violan pueblos y tierras que ya no son baldías ni lugares de conquista para los invasores europeos. Después iremos con programas de cooperación a recuperar esas tierras de la agresión que padecen. Un abrazo, José Carlos" EL ARBOL DEL TENERÉ Exultan los cronistas deportivos al relatarnos que “las calles de Dakar huelen estos días a una mezcla de neumático quemado, gasolina y aceite”. ¿Qué deporte es ese en el que no hay lance de caballeros sino agresión a las gentes, a las tradiciones y a los más hermosos desiertos? Durante 17 días, centenares de coches, motos y camiones agredirán el medio ambiente durante 11.000 kilómetros por tierras libres que no admiten fronteras de Senegal, Malí, Burkina, Níger, Libia y Egipto. Les acompañan 22 aeronaves y 39 vehículos de la organización que transportan 200 toneladas de comida, dos millones de litros de combustible que envenenarán el aire y dos mil personas que encenderán fuegos con los rastrojos vitales para la subsistencia, que arrojarán millones de plásticos y que contaminarán con su estruendo a los pueblos nómadas y en poblados de adobe con otra dimensión del tiempo. ¡Profanarán las sagradas ciudades de Agadés, de Zínder, de Bilma y los ambientes impolutos del Teneré! Ciudad de Agadés, tan hermosa como Tombuctú, Gao y Djené de donde partían las caravanas hacia Bilma, otras con oro hacia Tamanrasset y otras bajaban con sal hasta el sultanato de Zínder! Tierras del Níger donde un día floreció el Imperio Kanem-Bornu cuya grandeza ignoran esos bárbaros en sus cacharros metálicos y que se extendió hasta el Lago Chad y fue poblada por hausa, songhay y tuaregs. En las tierras del Tassili florecieron bosques de cipreses. Las estepas de Ahaggar eran inmensas praderas donde pacían innumerables rebaños y el desierto del Teneré era un lago profundo y lleno de vida cuyo vestigio es el lago Chad. Dice un proverbio tuareg: “al final de la arena, está la montaña”. Los hombres azules no temían al desierto pero lo respetaban como al “jardín de Alá donde Dios eliminó toda vida superflua para disponer de un lugar donde pasearse en paz" Durante centenares de años el árbol del Teneré era la referencia obligada para las caravanas portadoras de vida, de palabras y de esperanza. Hace unos años, un piloto borracho chocó contra el único árbol del desierto del Teneré durante una bestialidad semejante a esta horda de dos mil personas que mancillarán tierras que tienen vida como el mar con sus puertos en las orillas del Sahel sobre el que no hay rutas trazadas y hay que confiarse a las estrellas. ¿Qué saben esos bárbaros de una tierra sagrada en la que habitan pueblos con costumbres milenarias del respeto que merecen? Ningún medio de comunicación respetable debería de dar noticia de esa siniestra cabalgada organizada por la industria del automóvil que no aporta ninguna riqueza a esas gentes, destroza sus rutas y vegetación y contamina el aire ensordeciendo a los hombres que consideran “la vida como un viaje, siguiendo la vida de los antepasados, en las infinidades desérticas, cara al viento y a los espejismos para ir a la conquista del temible Teneré”, como dice el poema que hoy hay que rezar ante el seco tronco del árbol sagrado en el museo nacional de Niamey. José carlos Gª Fajardo Otro, aunque repito cambiaran etapas y tiempos: ESCANDALO EN EL GRANADA - DAKAR Malí, Níger y Burkina están entre los cinco países más pobres del mundo. La esperanza de vida no supera en Malí los 47 años y la mortalidad infantil en Níger es la más grande de la tierra. La mortalidad materna ocupa el 8º lugar en el mundo. En Malí el 70% son analfabetos y en Níger llegan al 81%. En Malí hay un médico por cada 25.000 habitantes que residen en las ciudades, y en Níger hay uno por cada 50.000 personas. Sólo un 30% de la población tienen acceso al agua potable. El 80% de los habitantes de Níger, Malí, Burkina y Mauritania habitan en zonas rurales en una de las regiones con mayor proceso de desertización de Africa. La absurda carrera Granada-Dakar se ha desarrollado por Marruecos, Mauritania, Malí, Burkina, Níger y Senegal. Durante semanas, más de seiscientos camiones, coches y motos han destrozado sus pistas de arena y, a veces, de gravilla concebidas para sus frágiles medios de locomoción. La mayor parte de tracción animal. Los prepotentes vehículos junto con los de los ayudantes y periodistas no han respetado nada: desviaron crestas de dunas, arrasaron plantas y matorrales cada uno de los cuales supone años de lucha. No han dejado más que deshechos de sus combustibles y de sus envases no biodegradables. Muchas cabras han dejado de dar leche al comer residuos plásticos y de toda índole. Innumerables cambios de aceite de hicieron a cielo abierto y sus vertidos quedaron en la poca maleza que existe para proteger los vehículos de la arena. Algunos tubos de escape incendiaron pastos secos que son vitales para la subsistencia de los ganados. Montaron los campamentos en donde quisieron y vertieron las aguas con detergentes en pleno campo. Las avionetas de seguimiento así como las de filmación para televisión Han contaminado el aire, han atravesado a gran velocidad los poblados, han roto la paz y no han llevado la justicia. ¿A qué pueblos pidieron permiso para violarlos así? ¿Saben los organizadores lo que significa el tiempo, las relaciones y el entorno en esas culturas? ¿Han respetado los espacios sagrados? ¡En pleno Ramadán! ¿Quién les ha autorizado? No valen unos permisos administrativos cuando todos sabemos como se consiguen. Por eso luchamos contra el trabajo infantil, la marginación de la mujer, la ablación, la infibulación, las enfermedades infecto contagiosas, los monocultivos y tantas otras miserias. Produce pavor el estruendoso silencio de las ONG ecologistas ¿dónde están los activistas de Green Peace? y del Ministerio del Medio Ambiente que tendría que haberse opuesto a que la carrera partiera de ningún lugar de España. Y los organizadores y hasta periodistas de quejan de que hayan asaltado a algunos participantes. Los denominan “bandidos”. Será porque siempre les toca estar en el bando de los perdedores. Cualquier pueblo tiene legítimo derecho a defenderse de una invasión agresiva con centenares de miles de “caballos de motor”. Las autoridades de la capital pudieron haber concedido permisos a cambio de regalos y de la falacia de que iban a promocionar la imagen de sus países para el turismo. Todos hemos visto las imágenes desoladoras y los pobres comentarios descarnados y desarraigados de nuestros enviados especiales. ¿Se puede ser tan insensible de creer que se va en un safari, no para matar animales salvajes sino para un verdadero atentado ecológico? Si tanta necesidad tienen de aturdirse y de quemar cientos de miles de litros de combustible de una manera absurda que se construyan pistas especiales y cerradas en sus lugares de origen ya que nunca les permitirían allí esas “hazañas” en los bosques, campos y carreteras. ¡Lástima que los campesinos y los pueblos nómadas no hubieran sembrado las pistas de espinos y cavado zanjas de las que nunca hubieran podido salir los vehículos agresores! En esa lucha desigual es lícito prender fuego al campamento enemigo. Además no había mujeres y niños, sólo vientos de destrucción y de una falta de comprensión y de respeto infinitas. Después organizaremos hipócritas campañas para ayudar a las víctimas de los huracanes. José Carlos García Fajardo (Madrid 14 enero 1999)
El olor de la pobreza Hace tres años, en un viaje por tierra de Lima a Ayacucho, paramos en medio de una pampa, en lo alto de la cordillera, en una aldea donde había un pequeño puesto de policía. Le pedí al oficial que me permitiera usar su baño. "Desde luego, doctor", me dijo, muy amable. "¿Quiere usted miccionar o defecar?". Le repuse que lo primero. Su curiosidad era académica porque el "baño" del puesto era un corralón a la intemperie donde micciones y defecaciones se confundían entre nubes de moscas y una pestilencia de vértigo. Este recuerdo me ha acompañado sin tregua mientras, tapándome a ratos las narices, hojeaba las 422 páginas de un reciente informe publicado por las Naciones Unidas titulado "Más allá de la escasez: poder, pobreza y la crisis mundial del agua". El prudente título y la fría y neutral prosa burocrática en que está redactado no impide que este extraordinario estudio, inspirado sin duda en la sabia concepción de la economía y el progreso de Amartya Sen -un economista que no cree que el progreso consista en estadísticas-, estremezca al lector enfrentándolo con tanto rigor como crudeza con la realidad de la pobreza y sus horrores en el mundo en que vivimos. La investigación que han llevado a cabo Kevin Watkins y su equipo debería ser de consulta obligatoria para todos quienes quieren saber lo que son el subdesarrollo económico y la marginación social en términos prácticos y los abismos que separan a estas sociedades de las que han alcanzado ya medios y altos niveles de vida. De esta lectura, la primera conclusión a la que llego es que el objeto emblemático de la civilización y el progreso no son el libro, el teléfono, el Internet ni la bomba atómica, sino el excusado. Dónde vacían su vejiga y sus intestinos los seres humanos es el factor determinante para saber si están todavía en la barbarie del subdesarrollo o han comenzado a progresar. Las consecuencias que tiene en la vida de las personas este hecho simple y trascendental son vertiginosas. La tercera parte de la población del planeta -unos dos mil seiscientos millones de personas-, cuando menos, no sabe lo que es un excusado, una letrina, un pozo séptico, y hace sus necesidades, como los animales, al pie de los árboles, junto a arroyos y manantiales, o en bolsas y latas que arroja en medio de la calle. Y unos mil millones utilizan para beber, cocinar, lavar la ropa y su higiene personal, aguas contaminadas por heces humanas y animales. A ello se debe que por lo menos dos millones de niños mueran cada año de diarrea y que enfermedades infecciosas, como cólera, tifoidea y parasitosis, causadas por lo que el informe llama eufemísticamente "carecer de acceso al saneamiento", devasten enormes sectores de África, Asia y América Latina y sean la segunda causa de la mortalidad infantil en el mundo. En un importante barrio de Nairobi (Kenya) llamado Kibera está generalizado el sistema de los llamados "inodoros volantes", bolsas de plástico que la gente utiliza para hacer sus necesidades y que luego arroja por los aires a la calle (de ahí el apodo). Esta práctica motiva que el nivel de enfermedades infecciosas en el barrio sea altísimo. Aquellas golpean sobre todo a los niños y a las mujeres. ¿Por qué a éstas? Porque como son ellas las que se ocupan sobre todo de la limpieza hogareña y del acarreo del agua están más expuestas que los hombres al contagio. En Dharavi, un sector populoso de la ciudad de Mumbai, en la India, hay un solo váter por cada 1.440 personas, y en la estación de las lluvias el agua que inunda las calles convierte a éstas en ríos de excrementos. La abundancia del líquido elemento es, en este caso como en el de muchas ciudades del tercer mundo, una tragedia, porque, dadas las condiciones de existencia, el agua, en lugar de ser la vida, es muchas veces el instrumento de la enfermedad y la muerte. Y, sin embargo, paradójicamente, el problema del agua, inseparable del saneamiento, es acaso el principal que mantiene a los hombres y mujeres prisioneros del subdesarrollo. Los datos del informe son concluyentes. Cuando tienen agua, se trata por lo general de aguas servidas, que acarrean toda clase de bacterias y males que los enferman y matan, pero, en la mayoría de los casos, la pobreza condena a los pobres a una sequía que es todavía más catastrófica para su salud y sus posibilidades de mejorar sus condiciones de vida. Una de las demostra-ciones más chocantes de la investigación es que los pobres pagan mucho más cara el agua que los ricos, precisamente porque los pueblos y barrios donde viven carecen de instalaciones de agua y desagüe y tienen que comprarla a aguateros o servicios comerciales pagando precios exorbitantes. Así, por ejemplo, los habitantes de los barrios pobres de Yakarta (Indonesia), Manila (Filipinas) y Nairobi (Kenya) "pagan entre 5 y 10 veces más por unidad de agua que aquellos de las áreas de ingresos altos de sus propias ciudades y más de lo que pagan los consumidores de Londres o Nueva York". Ese precio desigual del agua hace que el 20% de los hogares más pobres de El Salvador, Jamaica y Nicaragua inviertan la quinta parte de sus ingresos en agua. En tanto que en el Reino Unido el gasto promedio por agua de los ciudadanos es apenas el 3% del ingreso. No me resisto a citar esta estadística del informe: "Cuando un europeo utiliza la cisterna de un inodoro o un estadounidense se ducha, consumen más agua que la que tienen cientos de millones de personas que viven en los barrios urbanos pobres o las áreas urbanas de los países en desarrollo". Y otra es que con el agua que se ahorraría si los "civilizados" cerráramos los caños del lavador mientras nos cepillamos los dientes un continente entero de "bárbaros" podría bañarse. A primera vista, se diría que no hay mucha relación posible entre la falta de agua y la educación de las niñas. Y, sin embargo, la hay y muy estrecha. El informe calcula que se pierden 443 millones de días escolares al año a causa de enfermedades relacionadas con el agua y que millones de niñas faltan a la escuela y reciben una educación deficiente o nula, y en todo caso inferior a la de los varones, porque diariamente deben ir a buscar agua a acequias, ríos y pozos que están a menudo a varias horas de camino de sus hogares. En Los Miserables, Victor Hugo escribió que "Las cloacas son la conciencia de la ciudad", y, en una de esas interpolaciones del narrador que recorren la novela, mientras Jean Valjean pataleaba entre la mierda con el desmayado Marius a cuestas, intentó una curiosa interpretación de la historia a partir del excremento humano. Algo así hace este formidable estudio, sin la poesía y la elocuencia del gran romántico francés, pero con mucho mejor conocimiento científico. Proponiéndose nada más que describir las circunstancias y reverberaciones de un problema concreto que afecta a la tercera parte de la humanidad, este Informe radiografía con dramática precisión el extraordinario privilegio de que gozamos las dos terceras partes restantes, cada vez que, casi sin darnos cuenta de ello, abrimos la canilla de un lavador para lavarnos las manos o la regadera de la ducha para recibir esa lluvia de agua fresca que nos limpia y rejuvenece, o cuando, aguijoneados por un retortijón, nos encerramos en la intimidad de un excusado, aligeramos las entrañas y, solazados, limpiamos con un pedazo de papel higiénico todos los rastros de aquella ceremonia, jalamos una cadena y sentimos, en el torbellino del surtidor, que nuestras suciedades recónditas desaparecen en las entrañas de los desagües, lejos, lejos de nuestras vidas y olfatos, para bien de nuestra salud y buen gusto. Qué infinitamente distinta a la nuestra es la experiencia de esos miles de millones de seres humanos que nacen, viven y mueren literalmente asfixiados por su propia inmundicia, a la que no consiguen arrancar de sus vidas, pues, visible o invisible, la mugre fecal que expulsan regresa a ellos como una maldición divina, en la comida que comen, el agua en que se lavan y hasta en el aire que respiran, enfermándolos y manteniéndolos en la mera subsistencia, sin posibilidades de salir del confinamiento en que malviven. Uno de los aspectos más sombríos de este asunto es que, en gran parte debido al asco y la repelencia que todo lo relacionado con la mierda despierta en los seres humanos, los gobiernos y los organismos internacionales que promueven el desarrollo no suelen darle la prioridad que debería tener; lo frecuente es que lo subestimen y dediquen presupuestos insignificantes a planes de saneamiento. Y la verdad es que vivir en la suciedad no sólo enferma el cuerpo sino también el espíritu, la autoestima más elemental, el ánimo para rebelarse contra el infortunio y mantener viva la ilusión, motor de todo progreso. "Nacemos entre heces y orina", escribió San Agustín. Un estremecimiento como una viborilla de hielo en la espalda debería recorrernos al pensar que un tercio de nuestros contemporáneos nunca sale de la porquería en que vino a este valle de lágrimas. El Gobierno británico ha publicado recientemente el estudio más exhaustivo hasta la fecha sobre los costes y riesgos económicos del calentamiento global y las medidas que podrían reducir las emisiones de gases invernadero, con la esperanza de prevenir en parte las peores consecuencias. El informe, redactado bajo la dirección de sir Nicholas Stern, de la London School of Economics -que fue mi sucesor como economista jefe del Banco Mundial-, expone con claridad que ya no se trata de si podemos permitirnos el lujo de hacer algo para remediar el calentamiento global, sino de si podemos permitirnos el lujo de no hacer nada. El documento propone un orden de prioridades cuyo coste equivaldría al 1% del consumo anual y ahorraría al mundo unos costes de riesgo equivalentes a cinco veces más. Los costes que se atribuyen al calentamiento global son superiores a los de estudios anteriores porque el informe tiene en cuenta las pruebas, cada vez mayores, de que el proceso de calentamiento global es muy complejo y no lineal, y de que es verdaderamente posible que avance a mucha más velocidad y se extienda mucho más de lo que antes se pensaba. En realidad, es muy posible que el cálculo de los costes que hace el estudio se quede muy corto: por ejemplo, el cambio climático puede provocar una mayor variabilidad del tiempo, la posible desaparición o transformación de la corriente del Golfo -que interesa especialmente a Europa- y el florecimiento de diversas enfermedades. Cuando trabajé en el Equipo Intergubernamental sobre Cambio Climático, el grupo científico que evalúa de forma periódica las bases científicas del calentamiento global, existían pruebas aplastantes, ya en 1995, de que la concentración de gases invernadero en la atmósfera había aumentado notablemente desde los comienzos de la revolución industrial, de que la actividad humana había contribuido de forma significativa a dicho aumento y de que eso iba a tener profundas repercusiones en el clima y el nivel del mar. Pero pocos sabían, por ejemplo, que el casquete ártico iba a derretirse con tanta rapidez como se ve hoy. Aun así, algunos sugieren que, dado que no sabemos hasta qué punto va a ser nocivo el calentamiento global, lo mejor sería que no hiciéramos nada o prácticamente nada. En mi opinión, la incertidumbre debería empujarnos a lo contrario, a actuar ya, no con menos decisión sino con más. Como dice un amigo mío científico: si estás conduciendo por una carretera de montaña, cerca de un precipicio, en un coche cuyos frenos pueden estar mal, y aparecen bancos de niebla, ¿conduces con más o con menos cuidado? El calentamiento global es uno de esos casos infrecuentes en los que la comunidad científica tiene más miedo que la población general de lo que puede ocurrir. Los científicos han vislumbrado lo que puede depararnos el futuro. El informe Stern destaca que, como de costumbre, los pobres son los más vulnerables. La tercera parte de Bangladesh estará sumergida bajo el agua a finales de este siglo. Las Maldivas y un montón de Estados situados en islas del Pacífico desaparecerán: una Atlántida del siglo XXI. Para un economista, el problema es evidente: los que contaminan no están pagando plenamente los daños que causan. La contaminación es un efecto externo de alcance mundial y de proporciones inmensas. Los países avanzados no querrán hacer daño a Bangladesh ni a las islas que van a desaparecer, pero ninguna guerra podría tener efectos más destructores. La mejor manera de hacer frente a un efecto mundial es un impuesto acordado por todo el mundo. Esto no quiere decir aumentar la fiscalidad total, sino sustituir en cada país alguno de los impuestos actuales por un impuesto de contaminación (carbono). Es mucho más razonable gravar cosas que son nocivas, como la contaminación, que cosas que son positivas, como el ahorro y el trabajo. Aunque el presidente George W. Bush dice que cree en los mercados, en este caso ha hecho un llamamiento a la acción voluntaria. Sin embargo, tiene mucho más sentido usar la fuerza de los mercados -el poder de los incentivos- que depender de la buena voluntad, sobre todo en el caso de las compañías petrolíferas, cuyo único objetivo es obtener los máximos beneficios, independientemente del coste para otros. Al parecer, Exxon ha financiado supuestos grupos de estudios para minar la confianza en la ciencia que se ocupa del calentamiento global, del mismo modo que la industria del tabaco financió "investigaciones" para poner en duda los datos estadísticos que mostraban la relación entre tabaco y cáncer. Algunas empresas incluso parecen celebrar que el casquete polar se derrita, porque disminuirá los costes de extraer el petróleo existente bajo el océano Ártico. Por fortuna, existen muchas maneras de que unos incentivos mejorados ayuden a reducir las emisiones. Eso puede conseguirse, en parte, eliminando todos los subsidios destinados a usos ineficaces.En el sistema impositivo de Estados Unidos se encuentran, ocultos, miles de millones de dólares en subsidios a las industrias del gas y el petróleo. Y en cambio, ese país impone aranceles al etanol obtenido del azúcar. Lo más importante es que unos precios que muestren los auténticos costes sociales de la energía derivada de los combustibles fósiles fomentarán la innovación y la conservación. Alterar mínimamente las costumbres, cuando lo hacen cientos de millones de personas, puede suponer una tremenda diferencia. Por ejemplo, cambiar el color de los tejados en los climas cálidos para que reflejen la luz solar y plantar árboles alrededor de las casas son medidas que pueden permitir un gran ahorro de la energía que se dedica al aire acondicionado. Tenemos un solo planeta, y debemos valorarlo como merece. El calentamiento global es un riesgo que ya no podemos permitirnos el lujo de ignorar.
Joseph E. Stiglitz es premio Nobel de Economía.
La cumbre del clima celebrada en Nairobi se ha visto marcada por tres elementos clave. Uno es el reconocimiento ya casi general de la enorme gravedad del calentamiento global acelerado del planeta. Otro es la envergadura del precio del riesgo que conlleva, tal como ha sido cuantificado en el reciente informe Stern, muy superior al de las medidas imprescindibles para evitar las peores consecuencias. Y el tercero, la constatación, en contra de todo escepticismo, de que el Protocolo de Kioto está funcionando. Los países desarrollados vienen intentando cumplir los compromisos de reducción de emisiones, aunque con resultados muy modestos. Nairobi tenía que alcanzar el objetivo esencial, aunque nada espectacular, de garantizar la continuidad del proceso de Kioto -con su conjunto de compromisos y mecanismos con impacto real sobre Gobiernos y sectores económicos- e inducir a la toma de medidas más agresivas y ambiciosas de recorte de las emisiones que recalientan el planeta por parte de todos, pobres y ricos. Los acuerdos adoptados ahora, por los que los países desarrollados aceptan un marco de referencia ambicioso (reducción de las emisiones de un 50%), acompañado de un programa para ir detallando todas las condiciones, plazos y cantidades, eran esenciales para mantener y reforzar el impulso de un proceso que sigue avanzando, pese a los juicios escépticos o incluso cínicos que suscita. Los países en vías de desarrollo juegan un doble protagonismo en este esfuerzo de coordinación internacional para hacer frente al cambio climático: recibirán probablemente la peor parte de los impactos del calentamiento y necesitan ayuda para afrontarlos. El peso de China ha sido decisivo para impedir cláusulas más estrictas para estos países que necesitan ayuda, y para afrontar en ellos un desarrollo que eluda las catástrofes ecológicas que la industrialización trajo consigo en los países desarrollados en los dos siglos pasados. La repetición de tales modelos en las actuales dimensiones planetarias tendrían consecuencias desastrosas e irreversibles. Aunque se acepte la obligación moral de ayudar a los países en desarrollo y la responsabilidad histórica de los países desarrollados por el CO2 excesivo que ya está en la atmósfera, todos los datos indican que el clima de la Tierra no admite el actual crecimiento desenfrenado de las emisiones de países con economías en rápido crecimiento. Por eso, hay que lograr que los países en desarrollo puedan sumarse al esfuerzo de contención de emisiones lo antes posible. Esto se intenta poner en marcha en Nairobi con la formalización del proceso de evolución del Protocolo, en cuyo ámbito podrían explorarse incentivos o mecanismos que animen a China, India, Brasil y otros a tomar medidas en este sentido. EE UU sigue rechazando el Protocolo de Kioto, pero la victoria demócrata en las últimas elecciones y el creciente movimiento en ese país han renovado las esperanzas de que algún día se sume a los 166 que ya han firmado el compromiso de reducción de emisiones. La central térmica de As POntes de García Rodríguez emite más que 2,4 millones de coches Los orígenes y la vida entera de este pueblo de 12.000 habitantes, en el noreste de A Coruña, están ligados a la térmica. Aunque ahora sólo trabajan en la planta de energía y en la mina adyacente unos 300 de los 3.000 obreros que empleaba hace una década, la central es As Pontes y As Pontes es la central. Una instalación que emitió en 2004 10,7 millones de toneladas de CO2 Con sus casi 1.500 megavatios de potencia instalada, capaz de cubrir el 5% de la demanda nacional, As Pontes es también el mayor foco de contaminación por CO2 de España. La estrecha relación de este gas con el cambio climático es algo que hoy no se cuestiona. El calentamiento global es el nuevo fantasma que recorre el mundo, y el éxito del documental realizado por el ex vicepresidente estadounidense Al Gore, no deja dudas al respecto. España, que ratificó con entusiasmo el Protocolo de Kioto, se ve ahora incapaz de cumplirlo. Y As Pontes es sólo una de las razones de este fracaso. Pero no se trata sólo de CO2. Ramón Varela, miembro del principal grupo ecologista local, Adega, ha calculado, que las térmicas gallegas (sobre todo As Pontes, de Endesa y Meirama, de Unión Fenosa), "emiten el 30% de todo el dióxido de azufre del estado español". Y el SO2, que se convierte en la atmósfera en ácido sulfúrico, se deposita después en forma de lluvia ácida. Por eso, As Pontes figura en las listas negras de los ecologistas desde hace años, junto a las grandes centrales de carbón europeas. Hoy consume cinco millones de toneladas de lignito al año y tres de carbón subbituminoso importado de Wyoming y de Indonesia, mucho más ecológico. "Lo traen en barco hasta la ría de Ferrol, y desde allí se transporta en camiones hasta la central. ¿Eso no contamina?", se queja Humberto Fidalgo, médico de la zona y miembro de Adega, que ve con horror cómo las instalaciones de Endesa se expanden, "destruyendo el territorio". Primero fue la mina a cielo abierto, prácticamente agotada, que ha dejado en el paisaje una herida espectacular. Y ahora los camiones cargados con carbón importado. Fidalgo es muy activo en la oposición a la nueva terminal portuaria para el gas, prevista en la ría de Ferrol. Para almacenar este combustible se han construido ya dos gigantescos depósitos, a un paso de las casas, en Mugardos. Los prejubilados de Endesa, que se reúnen esta mañana soleada de otoño ante el local de la asociación, culpan al tráfico de todo. "Lo que yo digo es que aquí somos todos muy hipócritas. No quieren las centrales de carbón porque contaminan, ni las nucleares, tampoco les gustan las hidroeléctricas... pero luego bien que queremos la nevera, y el televisor", dice el más locuaz, y los demás le aplauden.
Tres senadores piden a Bush su compromiso en esta nueva etapa El Protocolo de Kioto 2 para luchar contra el cambio climático ya está en marcha y empezó a dibujarse ayer en Nairobi. La Conferencia del Clima, que se clausuró en la capital de Kenia, acordó ampliar el compromiso de los países ricos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero más allá de 2012, la fecha en que concluyen las exigencias pactadas en Kioto. Los nuevos criterios serán previsiblemente más ambiciosos -los países ricos aceptan que deberán reducir en un 50% sus emisiones de CO Las cosas podrían estar cambiando en EE UU en cuanto a las medidas para frenar el cambio climático, tras la reciente victoria del Partido Demócrata en las elecciones legislativas, según la coordinadora estadounidense de grupos de defensa del medio ambiente. La primera muestra tangible es la carta enviada al presidente, George W. Bush, el miércoles pasado por tres senadores que lideran tres importantes comités en dicho órgano legislativo, relacionados con el medio ambiente y la energía. "Le pedimos a Bush", afirman Barbara Boxer, Jeff Bingaman y Joseph Lieberman, "su compromiso para trabajar con el nuevo Congreso para aprobar en 2007 una legislación significativa sobre cambio climático. Estados Unidos debe movilizarse rápidamente para adoptar reducciones de amplio efecto económico sobre las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero y entonces trabajar en la comunidad internacional para forjar un acuerdo global efectivo y equitativo". Los tres senadores se presentan en la misiva como "presidentes entrantes de tres importantes comités del Senado implicados en el calentamiento global" y declaran su disconformidad con la política de la Administración Bush en este ámbito: "Lamentablemente, no estamos satisfechos con el actual nivel de participación de EE UU en las negociaciones internacionales ni con la cuestión de la reducción de nuestras emisiones nacionales". Si la ecología es el estudio del medio ambiente, el Prof. Raimon Panikkar prefiere el término ecosofía pues comprende la realidad de que todos nosotros nos sabemos medio ambiente porque formamos parte del mismo. Y no es lo mismo estudiarlo como objeto que integrarlo como sujeto responsable. Una vez más, “la tierra no pertenece al hombre sino que el hombre pertenece a la Tierra”, como afirmó el Jefe Seattle en su Carta al Jefe Blanco de Washington en 1854. El cambio climático no es sólo un tema medioambiental, como muchos creen: destrozará cosechas, pondrá en peligro a las poblaciones costeras, destruirá ecosistemas, extenderá enfermedades como la malaria y la fiebre amarilla y aumentará los conflictos por lograr recursos, afirmó Kofi Anan en la Cumbre de Nairobi. Por eso es necesario activar posibles escenarios basados en modelos científicos porque, si los escépticos continúan negando el cambio climático actúan contra la evidencia científica que es hoy más completa y más alarmante, pues sugiere que nos estamos acercando a un punto de no retorno. El impacto del cambio climático caerá de forma desproporcionada sobre los más pobres, especialmente en África. Pero todavía hay muchas cosas que podemos hacer. Kofi Annan mencionó el uso más eficiente de combustibles y de energías renovables, y destacó que el reto de luchar contra el cambio climático ofrece oportunidades para la economía pues está demostrado que emisiones bajas no significan menos crecimiento económico. De seguir el aumento del consumo de petróleo al ritmo actual, especialmente por parte de países como China e India, habrá un crecimiento insostenible de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. El Protocolo de Kioto es un paso, pero demasiado pequeño. Los países industrializados no pueden seguir aumentando sus emisiones de forma descontrolada. Es una falacia sostener que “el que contamine que pague”, como se ha enido sosteniendo en los últimos años. A muchas empresas les resulta más barato pagar una sanción administrativa que introducir los elementos necesarios para corregir y evitar los elementos contaminadores que proceden de sus fábricas. No es suficiente con pagar, es preciso que existan leyes que prevengan las contaminaciones y emplear todos los medios coercitivos para que se cumplan, llegando a poder clausurar las empresas que contaminen. "Que nadie diga que no podíamos actuar”, afirmó el Secretario de Naciones Unidas. Sabemos que es más barato reducir emisiones ahora que afrontar las consecuencias más tarde. Sabemos que una economía basada en altas emisiones es un experimento incontrolado sobre el clima global. Porque la cuestión no es si el cambio climático está ocurriendo, sino saber si nosotros somos capaces de poder cambiar lo suficientemente rápido antes de que los daños sean irreparables en la atmósfera, en los océanos, en las riberas de los ríos, en los bosques y en la cadena trófica que transporta, transforma y transmite efectos indeseables y hasta mortales a especies vegetales, animales y humanas aún antes de nacer. Por eso es imprescindible una estrategia para prolongar los acuerdos de Kioto más allá de 2012 con objetivos más ambiciosos y con la participación de los países que todavía no se sienten obligados por dicho acuerdo. Así se deduce de los datos aportados por el informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que sostiene que sólo con una decidida intervención de los poderes públicos en los países más consumidores de energía podrá conseguirse una alternativa energética de futuro que sea "limpia, inteligente y competitiva" frente a la simple prolongación de las tendencias actuales, que nos conducen a un escenario "sucio, inseguro y caro". En este sentido, la primera línea de actuación consiste en impulsar políticas de eficiencia y ahorro energético que permitan invertir a partir de 2015 la tendencia al aumento de la contaminación. Los cálculos del informe demuestran la rentabilidad de dichas políticas, ya que por cada dólar invertido en aumentar la eficiencia energética se ahorran dos dólares en generación, transformación y distribución de energía. Pero el ahorro energético sólo puede ser significativo en los países más ricos mientras que el consumo seguirá creciendo en los de economías emergentes, lo que implica que hay que complementar las políticas de ahorro con las de generación limpia de energía. De ahí que el impulso a las energías renovables sea una necesidad inaplazable, tanto en la generación de electricidad como en los combustibles líquidos para el transporte. El informe también plantea considerar la energía nuclear como una alternativa viable para contribuir a ese escenario más seguro y menos contaminante. Las cifras que avanza son de hasta un incremento del 40% en la potencia nuclear instalada en 2030. La energía nuclear seguirá teniendo un papel que jugar, pero para que sea aceptable será necesario avanzar todavía bastante en su punto débil: la gestión, tratamiento y eliminación de residuos. José Carlos Gª Fajardo El cambio climático "no es un asunto de ciencia-ficción", afirmó el secretario general de la ONU, Kofi Annan ene la Conferencia sobre Cambio Climático de Nairobi. "El cambio climático no es sólo un tema medioambiental, como muchos creen: destrozará cosechas, pondrá en peligro a las poblaciones costeras, destruirá ecosistemas, extenderá enfermedades como la malaria y la fiebre amarilla y aumentará los conflictos por lograr recursos". Son posibles escenarios basados en modelos científicos", insistió Annan. "Si los escépticos continúan negando el cambio climático se debería juzgarlos por lo que son: fuera de contexto, fuera de su tiempo, y carentes de argumentos". La evidencia científica es hoy "más completa y más alarmante, pues sugiere que nos estamos acercando a un punto de no retorno". El impacto del cambio climático "caerá de forma desproporcionada sobre los más pobres, especialmente en Africa". Pero todavía hay mucho que se puede hacer". Mencionó el uso más eficiente de combustibles y de energías renovables, y destacó que el reto de luchar contra el cambio climático "ofrece oportunidades para la economía y está demostrado que emisiones bajas no significan menos crecimiento económico". El Protocolo de Kioto, agregó, "es un paso, pero demasiado pequeño. Los países industrializados no pueden seguir aumentando sus emisiones de forma descontrolada". "Que nadie diga que no podíamos actuar. Sabemos que es más barato reducir emisiones ahora que afrontar las consecuencias más tarde. Sabemos que una economía basada en altas emisiones es un experimento incontrolado sobre el clima global". "La cuestión no es si el cambio climático está ocurriendo, sino (saber) si nosotros somos capaces de poder cambiar lo suficientemente rápido", concluyó Annan. Hace apenas 100 años, las tasas de mortalidad infantil de Washington, DC eran el doble que las tasas de mortalidad infantil actuales del África subsahariana. A finales del XIX, las enfermedades transmitidas por el agua (como la diarrea, la disentería y la fiebre tifoidea) eran responsables de 1 de cada 10 de las muertes infantiles que se producían en Estados Unidos. En Gran Bretaña, la gente se fue enriqueciendo mediante la revolución industrial, pero su salud no mejoró. Mientras la población pobre iniciaba el éxodo del campo a las ciudades éstas se convertían en cloacas al aire libre, y las epidemias de fiebre tifoidea y cólera azotaban regularmente ciudades como Nueva Orleáns y Nueva York. En el caluroso verano de 1858, el Parlamento del Reino Unido se vio obligado a cerrar sus puertas debido al “Gran Hedor”, causado por el drenaje de las cloacas en el Támesis. Para la población rica, suponía una molestia. Para la población pobre, que obtenía el agua para beber del río, suponía la muerte. A finales del XIX, los gobiernos reconocieron que las enfermedades asociadas al agua y al saneamiento no se podían confinar a los más pobres y que había que adoptar medidas por el interés público. En el Reino Unido, Estados Unidos y otros lugares, se realizaron grandes inversiones en alcantarillado y en la purificación de las fuentes de suministro de agua con un enorme éxito. Ningún otro período en la historia de Estados Unidos presenció una reducción tan rápida en la tasa de mortalidad. Estos datos los aporta el Informe sobre Desarrollo Humano 2006 sobre “Poder, pobreza y la crisis mundial del agua”. Esta crisis de agua y saneamiento requiere con urgencia un Plan de Acción Mundial para que se reconozca el acceso a 20 litros de agua limpia al día como un derecho humano cuya carencia provoca cerca de dos millones de muertes infantiles por diarrea cada año. Recordemos que 1.100 millones de personas carecen de acceso al agua, y 2.600 millones no disponen de letrinas. En muchos de los países empobrecidos del Sur, el agua sucia es una amenaza mayor para la seguridad humana que los conflictos violentos. Más de 443 millones de días escolares se pierden a causa de enfermedades relacionadas con el agua; y casi un 50 por ciento de la población total de esos países padece algún problema de salud debido a la falta de agua y saneamiento. A este costo humano de la crisis del agua y el saneamiento se debe sumar un retraso en el crecimiento económico del África subsahariana, que sufre una pérdida anual de un cinco por ciento en su PIB, cifra muy superior a todas las ayudas que reciben. El Informe indica que, a diferencia de las guerras y los desastres naturales que mueven a acciones solidarias internacionales, en este caso sucede como con el hambre, que es una emergencia silenciosa que experimenta la población pobre y que toleran aquéllos que disponen de los recursos, la tecnología y el poder político necesarios para resolverla. Los gobiernos nacionales deben definir estrategias y planes creíbles para abordar la crisis del agua y el saneamiento. Pero también es necesario desarrollar un Plan de Acción Mundial –en el que participen activamente los países del Grupo de los Ocho– para dirigir los esfuerzos internacionales mediante la colocación del problema de agua y saneamiento como una prioridad absoluta. Podemos adoptar medidas coordinadas para proporcionar agua limpia y saneamiento a la población pobre del mundo o condenar a millones de personas a vivir en una situación evitable de insalubridad, pobreza y disminución de oportunidades y perpetuar profundas desigualdades en el interior de los países y entre unos países y otros. El Informe sobre Desarrollo Humano de 2006 recomienda la adopción de tres medidas básicas: 1. Hacer del agua un derecho humano con medidas concretas. Mientras que un habitante de EE UU o de Gran Bretaña gasta 50 litros diarios de agua tan sólo tirando de la cisterna, muchos pobres sobreviven con menos de cinco litros de agua contaminada al día. 2. Elaborar estrategias nacionales para el agua y el saneamiento. Los gobiernos deberían invertir un mínimo del uno por ciento del PIB en agua y saneamiento. El gasto público representa normalmente menos del 0,5 por ciento del PIB. Los estudios realizados muestran que esta cifra queda eclipsada por los gastos militares: en Etiopía, el presupuesto militar es 10 veces superior al presupuesto para agua y saneamiento: en Pakistán, 47 veces superior. 3. Aumento de la asistencia internacional: El Informe propugna una inversión de unos 4.000 millones de dólares que representa menos de los gastos militares realizados en 5 días y menos de la mitad de lo que gastan los países desarrollados al año en agua mineral”. Esta inversión hasta sería rentable, pues se traduciría en un ahorro de tiempo, un aumento de la productividad y una reducción de los costos sanitarios, que descenderían a 8 dólares por cada dólar invertido en el logro de la meta de agua y saneamiento. Sin olvidar que los próximos conflictos armados que amenazan la existencia del planeta tendrán lugar por el control del agua más que por el del gas y el del petróleo que encontrarán sustitutos alternativos. En esta lucha nos va la supervivencia. José Carlos Gª Fajardo
En menos de 50 años, las principales especies de pescado para consumo humano habrán desaparecido, o casi. Esto sucederá si no se pone remedio con urgencia a la sobrepesca, contaminación de las aguas y ruptura de equilibrios entre especies que viene produciéndose desde hace tiempo, según un estudio de la revista Science. Desde que Malthus pronosticó el colapso de la especie humana si proseguía la desproporción entre el crecimiento de la población y el de los recursos, las predicciones catastróficas han ido perdiendo credibilidad. Pero no porque carecieran de fundamento, sino porque se han buscado remedios. El futuro no está escrito, pero los datos sobre el pasado inmediato aportados por el estudio son terribles: desde 1950, el 38% de las especies vivas de los ecosistemas costeros y el 29% de las pescadas en mar abierto han experimentado reducciones superiores al 90%, que es el umbral a partir del cual se considera que una especie está en fase irrecuperable de extinción. Para la generación siguiente a la que ahora va a la guardería, pescados como el bacalao, la merluza o el mero serán tan escasos y caros que deberían venderse en las joyerías. Todo esto afecta especialmente a España, uno de los países (tras Japón, China, Noruega y Portugal) con mayor consumo de pescado por habitante y año. Hace 40 años, la flota del Cantábrico capturaba 80.000 toneladas de anchoa por campaña. En la última no llegaron a 800 toneladas. El estudio de Science alerta de los efectos de la pérdida de la biodiversidad marina, pero sostiene que todavía es tiempo de evitar el colapso. El aspecto más optimista es que la regeneración de los ecosistemas marítimos puede ser muy rápida si se actúa con diligencia, estableciendo moratorias en la pesca y áreas protegidas. Inversamente, el coste de no actuar a tiempo no sólo se mide en relación con la desaparición de uno de los principales alimentos de la humanidad desde el paleolítico, sino en deterioro del ecosistema, con efectos como la reducción del oxígeno, invasiones de medusas en las playas (con riesgo para el turismo) o inundaciones costeras. Los autores del informe intentan demostrar que la defensa de la biodiversidad marina no sólo es deseable por motivos ecológicos, sino también económicos. Lo mismo que viene sosteniendo el ex presidente norteamericano Al Gore, cuyo documental sobre los efectos del cambio climático, estrenado estos días en España, demuestra que la falta de reacción ante riesgos controlables provoca años después cambios tan incontrolables que combatirlos es imposible o demasiado costoso.
La economía mundial caerá un 20% si no se frena el calentamiento del planeta Un estudio británico vaticina una subida de cinco grados si crecen las emisiones contaminantes Tony Blair ha lanzado la alarma. El primer ministro británico ha advertido de que el cambio climático puede tener consecuencias "desastrosas" y ha hecho un llamamiento para que se tomen medidas de inmediato. Las medidas que hay que tomar para evitar graves consecuencias -como la pérdida de parte de la agricultura, la sequía, el calor, la subida del nivel del mar o el aumento de las enfermedades- debido al calentamiento del planeta costaría el equivalente a un punto del PIB mundial. Si no se invierte, advierte el informe, las pérdidas multiplicarán por 20 esa cifra. WALTER OPPENHEIMER - Londres Aunque el autor del trabajo, el economista sir Nicholas Stern, aseguró ayer que se trata de una visión "optimista", porque pone énfasis en que aún se puede dar la vuelta al cambio climático, anunció conclusiones dramáticas si no se toman medidas de forma inmediata. El estudio aborda por un lado las consecuencias económicas del calentamiento de la tierra y por otro propone una serie de políticas para combatirlo. Stern considera que son ya "abrumadoras las pruebas de que el cambio climático presenta serios riesgos globales y eso exige una urgente respuesta global". "Nadie puede predecir las consecuencias del cambio climático con absoluta certeza", admite, "pero sabemos lo suficiente como para entender los riesgos que supone". Mientras los niveles de gases de efecto invernadero se situaban en 280 ppm (partes por millón) de CO2 antes de la revolución industrial, ahora se elevan a 430 ppm. Si las emisiones anuales se mantuvieran al ritmo actual, se elevarían a 550 ppm en el año 2050. Pero si el incremento se acelerara con la misma intensidad con que está creciendo ahora, se podría alcanzar esa cifra en el año 2035. "A ese nivel hay al menos un 77% de posibilidades -y quizás hasta un 99%, según el modelo climático que se utilice- de que la temperatura global aumentara en 2 grados centígrados", afirma el investigador. Si no se tomara ninguna medida para frenar las emisiones, el volumen de gases de efecto invernadero se triplicaría al final del siglo XXI, provocando un aumento de la temperatura de 5 grados. Si así fuera, se perdería un tercio de los cultivos en África y caería la fertilidad de la tierra en grandes extensiones agrícolas de otras zonas del planeta, el nivel del mar amentaría de tal forma que anegaría países como Bangladesh, Vietnam y la costa andina de América del Sur e inundaría grandes ciudades como Londres, Shanghai, Nueva York, Tokio y Hong Kong. Las hambrunas se extenderían por la tierra, más de 1.000 millones de personas se quedarían sin agua dulce, la selva del Amazonas podría desaparecer, al igual que numerosas especies de flora y fauna, los fenómenos meteorológicos extremos se intensificarían: tormentas, huracanes, sequías, olas de calor. Stern da un ejemplo para ilustrar sobre la magnitud de un aumento de la temperatura de ese calibre: 5 grados es la diferencia que hay entre la temperatura actual y la de la edad de hielo. Aunque el calentamiento de la tierra puede beneficiar a las poblaciones de las regiones más frías del planeta, esos beneficios serían efímeros en comparación con los perjuicios que conllevaría, incluso en esas zonas. En términos estrictamente económicos, si no se toman medidas para frenar el cambio climático puede mermar hasta en un 20% la economía mundial. Si se toman las cifras del año 2004, la riqueza generada anualmente en la tierra se mermaría en más de 10 billones de dólares (7,8 billones de euros al cambio de ayer), o incluso más. Stern llega a esa conclusión tras aplicar el modelo PAGE2002 a los datos de predicciones climáticas de 2001. Todo eso se puede evitar con medidas que costarían una vigésima parte. Stern se fija el objetivo de estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero en una horquilla de 450 ppm a 550 ppm. Para eso, las emisiones en 2050 tendrían que equivaler a la cuarta parte de las actuales.
Con el título de "Pobres resultados", El País editorializa sobre uno de los temas claves ennuestro mundo. la biodiversidad. Si sólo se ha acordado "proteger un 10% de los espacios del planeta con valor biológico" o estamos ciego o locos, o algunos dirigentes los anima un aliento suicida. Con razón Esquilo escribió que cuando los dioses quieren perder a los hombres comienzan por volverlos locos. Quizás ya se ha cansado el Cielo de la humanidad. Nesemu La cumbre de la ONU sobre Biodiversidad, celebrada en Curitiba (Brasil), se ha cerrado con pobres resultados si se tienen en cuenta las expectativas creadas y la gravedad del problema al que se enfrentaba. El único aspecto en el que ha habido una recomendación firme ha sido la protección del 10% de todos los espacios del planeta con valor ecológico, una cifra modesta que, sin embargo, será difícil de llevar a la práctica en lo que se refiere a los espacios marítimos, porque la gran mayoría de éstos son de jurisdicción internacional y no está claro cuál es la autoridad que puede impedir el acceso ni imponer sanciones. (¡Increíble!) Se enfrentaba esta cumbre a la acelerada disminución de la biodiversidad sobre la Tierra, es decir, la desaparición de especies animales y vegetales a causa de la actividad humana, sea ésta la ocupación de espacios naturales para la agricultura, la extensión de los asentamientos urbanos, la presión sobre los recursos naturales de una creciente población humana, las actividades industriales o la incidencia de fenómenos como el calentamiento global. Mantener esa biodiversidad es crucial, pues en ella radica la estabilidad de los ecosistemas, al tiempo que atesora una enorme riqueza en forma de productos biológicos útiles, en especial para la producción de fármacos, pero también en varios otros sectores industriales, muchos de ellos todavía por descubrir. Llegar a acuerdos de protección efectiva de esta biodiversidad supone conciliar intereses en general contrapuestos. Por ejemplo, proteger vastos espacios naturales impide a los países ricos explorarlos en busca de recursos naturales, y a los propios pueblos indígenas utilizar sus riquezas potenciales para impulsar su desarrollo económico. Sería injusto prohibirles ahora prácticas que han sido habituales en los países hoy más desarrollados y, por esta razón, deben ser compensados económicamente y en forma de cooperación. Como deben ser también compensados por la utilización mercantil que la industria hace de productos provenientes de especies que se dan en estas zonas deprimidas. Sobre todo en este tipo de cuestiones apenas ha habido progresos y lo único positivo es que se haya producido la discusión misma, al tiempo que se ha acordado proseguir los trabajos y avanzar en la preparación de acuerdos para 2010. (¡Tade nos lo fían!)
Es criminal Es una aventura perversa: altera la tranquilidad de los pueblos, profana lugares de culto, daña el medio ambiente y las precarias infraestructuras. Seiscientos camiones, coches y motos destrozarán pistas de arena concebidas para sus medios de tracción animal. La horda no respeta nada: desvían crestas de dunas, arrasan plantas y matorrales que suponen años de lucha. Dejarán deshechos de combustibles y detergentes. Cambian el aceite y dejan neumáticos en la maleza. Los tubos de escape incendian pastos vitales.
¿A qué pueblos pidieron permiso para violarlos así? ¿Saben los organizadores lo que significa el tiempo, las relaciones y el entorno en esas culturas? ¿Respetarán los espacios sagrados? ¡En pleno Ramadán! ¿Se imaginan una carrera de camellos en las avenidas europeas? ¿Qué les parecería a nuestros sensibles gobernantes 600 elefantes al galope por los Campos Elíseos o por Hyde Park o por la Casa de Campo? ¡Lástima que los pueblos nómadas no hayan sembrado las pistas de espinos y cavado zanjas! En esa lucha desigual es lícito prender fuego al campamento enemigo. (En Diario 16 y otros periódicos de provincias)
Fueron catatróficos: aumento del alcoholismo, cirrosis hepáticas, envenamientos por adulteraciones, implosión de las mafias y del crimen organizado, enriquecimientos de escándalo. Ahora, con el talante que preside la Ley del Tabaco uno se pregunta qué angustias y fobias padece el legislador y el gobierno con esa especie de saña persecutoria y esa retahíla de multas enloquecidas. ¿Quién se ha beneficiado durante más de un siglo con el monopolio de tabacos? ¿Quiénes promovieron la cultura del tabaco como un paradigma del machismo y de la modernidad para las mujeres? Queda reconocido el derecho de los que no fuman a que nadie les moleste, por supuesto. Pero ¿era necesaria esta paranoia que culpabiliza al honesto ciudadano que se quiere meter en su cuerpo soberano un peta o una caja de puros con envoltura y todo? ¿De qué van estos conversos? Están enloquecidos. ¿Para cuando la persecución de los estragos del alcoholismo, del envenenamiento del medio ambiente que afecta a todos, hasta a los más inocentes? Ah, pero el negocio del alcohol en nuestro país así como la compulsión obsesiva para que todos compremos coches, así como ¡¡¡la infamia por la que se permite a Fórmula 1 la publicidad de los tabacos duranet tres años!!! eso parece harina de otro costal. Dan ganas de mandar parar el planeta y bajarse. Lean esta nota sobre la contaminación en nuestra querida ciudad y la disposición de los gobernantes. Fue muy ilsutradora la entrevista del otro día a la Ministra del Medio Ambiente. Que luego no digan que no lo sabían, como siempre. Nesemu La contaminación en Madrid tiene su principal origen en la combustión de carburantes fósiles generada por el tráfico rodado. Según la Comisión Europea, cada año se producen 370.000 muertes prematuras en los países de la UE, así como 114.000 ingresos hospitalarios. En Madrid, según los estudios de IU, una reducción de cinco microgramos por metro cúbico en los valores medios de partículas en suspensión podría prevenir 526 muertes anuales. El Ayuntamiento ha apostado sólo por cierres parciales al tráfico en la Casa de Campo y en la Dehesa de la Villa, por peatonalizar algunas calles e incrementar las zonas de aparcamiento restringido. Gallardón sólo habló de limitaciones cuando la candidatura olímpica se comprometió a fomentar el uso del transporte público y reducir el tráfico el 10% antes de 2012. Permítanme que añada el ultimo párafo del editorial de El País sobre el tema: Los motivos son, pues, loables y las medidas previstas son sensatas, aunque no de forma general. La ley, por ejemplo, va más allá de lo exigible cuando prohíbe taxativamente la existencia de locales para fumadores en los centros de trabajo, prohibición que no se explica por las razones antes apuntadas, sino que quizá tenga que ver con algunos de los argumentos avanzados durante la tramitación parlamentaria. En efecto, se llegó a afirmar por sus defensores en el curso de los debates, que dicha prohibición estaba dictada no sólo por la necesidad de proteger a los no fumadores de los fumadores, sino también a éstos de sí mismos. Puntos de vista de este cariz no parecen compatibles con la autonomía personal inherente a las personas adultas en una sociedad regida por principios liberales, y no debería nunca aducirse ni servir de motivación para regular los asuntos públicos. Sobre la conveniencia general de una normativa como la que nos ocupa, parece necesario proceder con sentido común y respeto a las libres decisiones de los individuos, siempre que no perjudiquen a los demás. Costa de cemento. Más de medio millón de viviendas están previstas en los proyectos aprobados o anunciados en la Comunidad Valenciana. La presión de la demanda europea (hay 800.000 familias interesadas en instalarse en esa parte de la costa) está provocando una dinámica urbanística incontrolada, al precio de convertir una zona privilegiada en un territorio cada vez menos habitable.. El descalabro se ha evidenciado tras conocerse la decisión del Parlamento Europeo de reclamar una moratoria para frenar planes de recalificación de suelo en la región. La Comisión Europea, por su parte, ha amenazado con denunciar a España ante el Tribunal de Justicia de la UE si el Gobierno valenciano no modifica, para adecuarlo a la normativa comunitaria, el proyecto de nueva ley urbanística, actualmente en tramitación. La ministra de Medio Ambiente, Narbona, apoya esa moratoria y recuerda que el Plan Hidrológico exige que cualquier proyecto urbanístico debe incorporar un informe favorable de sostenibilidad desde el punto de vista del suministro de agua. La experiencia de los años sesenta y setenta del pasado siglo, en que se arrasó gran parte de la costa por falta de normas de ordenación, parecía irrepetible. Se pensaba que las administraciones y el sector inmobiliario se concertarían para evitar matar a la gallina de los huevos de oro. Pero de nuevo los intereses a corto plazo están prevaleciendo sobre los criterios de sostenibilidad. El valenciano es el único segmento de nuestra costa mediterránea que sigue sin un plan global de ordenación. Los socialistas protestan por ello, pero en 10 años no han reclamado al PP el reglamento de la ley urbanística, y en cambio han aplicado en los ayuntamientos en que gobiernan los llamados Programas de Actuación Integrada (PAI), que han permitido operaciones inmobiliarias gigantescas que en ocasiones supondrán multiplicar por 30 el número de residentes. Los ayuntamientos ven en la recalificación de suelo una fuente adicional de ingresos, o de compensaciones de las inmobiliarias (construcción gratuita de campos de fútbol, por ejemplo), que esgrimen como coartada para hacer la vista gorda. Por eso ha resultado tan oportuna la intervención de Bruselas. No siempre la instancia más próxima es la más indicada para decidir en estas cuestiones. Y es de esperar que no entremos ahora en una esgrima entre la Administración central y la autónoma sobre quién es más culpable de los males que la UE denuncia (con el efecto de atrasar las decisiones necesarias para remediarlos).
El espectáculo es pavoroso: 500.000 viviendas, 80 campos de golf, no hay agua, las desaladoras y convertirán el Mediterráneo en nuevos Mar de Aral y Mar Muerto. Sin insaciables y se echan a por tierras vírgenes, pequeñas propiedades, huertas y zonas vitales para el equilibrio del ecosistema. Censuramos a Brasil y a muchos estados de Africa porque talan sus bosques sin pensar que son los pulmones insustituibles para la humanidad. Ni la Amzonía pertenece al Brasil, en exclusiva sino que es patrimonio constitutivo de la humanidad ni las costas y tierras de Valencia, Murica y Almería pertenecen a sus dirigentes políticos encelados por las mafias del ladrillo, de las inmobiliarias, de los bancos y un largo etcétera. ¿Cuantas personas están en la cárcel por una miserables papelinas o el robo de un bolso o de una moto o por falsificar un cheque de 300 euros? Decenas de millares y ahí es adonde había que enviar a esos millares de mafiosos sin escrúpulos, o reinventar los trabajos forzados para tenerlos una enorme temporada restarando el medio ambiente junto con los miserables pirómanos que destruyen nuestros bosques. Menos mal que no gobienro, pero mientras tanto, sugiero leer a mi gran paisano Manuel Rivas: La propiedad era lo sagrado. Y viceversa. A la derecha española nunca le conmovió la causa de la libertad. La de la propiedad, sí. No lo digo por molestar. Creo que es una verdad histórica. Si la derecha no está de acuerdo con esta conclusión, le ruego que se ponga en contacto conmigo lo antes posible o llame urgentemente a la Generalitat valenciana. Porque en el Levante español está ocurriendo algo muy extraño, paradójico y previsible, fantasmagórico pero encarnizadamente real. Se ha desarrollado un capitalismo caníbal que está comiéndose la propiedad privada. El acento, un acento enorme, estilo circunflejo como un tejado de dos aguas, se ponía en la propiedad. Ni tocarla. La redención de los foros, el urbanismo ilustrado, la reforma agraria, la utopía de las ciudades jardín, todos esos intentos democráticos de compartir y racionalizar el uso del suelo fueron siempre recibidos con desconfianza y hostilidad. La libertad era enemiga de la propiedad. Podrían haberse casado, como en otras partes, en matrimonio civil. Se intentó en 1812, con la querida Pepa. Pero ya entonces los propietarios vitalicios de España decidieron que aquella pareja, libertad retozando con propiedad, iba contra natura. Había que joder a libertad, que era la viciosa. La patria era una posesión. Una emanación espiritual del catastro. Una metrópoli tratada como colonia por sus dueños. Ahora, el urbanismo bestial que asola la Comunidad Valenciana, y que amenaza gran parte de la costa española, consentido también por municipios de presunta izquierda, es un ultraje a la libertad y a la propiedad. No se trata de un conflicto entre lo público y lo privado. Ni es un problema de pequeños propietarios. ¿Quién decide aquí lo que es pequeño y grande? ¿Quién tiene las varas de medir el valor de un paisaje? Se trata de puro decisionismo: urbanizaciones impuestas a golpe de maquinaria pesada, valiéndose de una especie de leyes de excepción. Sólo los ecologistas están actuando como patriotas. ¿Dónde están los valedores de la soberanía y la propiedad frente a esta violencia catastral? Espero que el próximo gran discurso en defensa de la integridad territorial se pronuncie en Terra Mítica, ante una magna concentración de excavadoras con estandartes inmobiliarios.
El poder de las presiones ciduadanas a través de los medios, de manifestaciones y de pintaads, de concentraciones y sobre todo a través de los bloggers en Internet ha sido decisivo. Estados Unidos ha sufrido un importante revés en la cumbre del cambio climático que ayer concluyó en Montreal: cada vez está más aislado del consenso mundial para hacer frente a los efectos del calentamiento del planeta. Las últimas horas de la negociación resultan paradigmáticas. Tras mantener un rechazo empecinado, la delegación estadounidense acabó aceptando el acuerdo mayoritario, que pretende impulsar acciones concretas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Fracasan así los planes del presidente Bush de dar por liquidado el Protocolo de Kioto, defendido por 157 naciones. Australia, el otro gran país desarrollado que se mantiene al margen de los compromisos del Protocolo, ha marcado en Montreal distancias con Washington. Japón dejó de estar de su parte hace tiempo. China y otros países en desarrollo también le han dado ahora la espalda, aproximándose a las posturas de la Unión Europea y de las demás naciones desarrolladas. La cumbre ha logrado así un acuerdo histórico. Las medidas iniciales de reducción de emisiones nacidas en Kioto en 1997 (y los mecanismos para lograrlo) podrán ahora evolucionar hacia nuevos compromisos de más alcance y ambición. Todo ello resulta necesario si realmente se quiere atenuar el efecto invernadero. Un objetivo que hubiese corrido serio peligro de haber fracasado la reunión de Montreal. Los países desarrollados saben que en el futuro les aguarda una tarea más ardua que la realizada hasta ahora. La Unión Europea pretende que la reducción en la emisión de gases se sitúe entre un 15% y un 30% en 2020; y entre el 60% y el 80% hacia 2050. Otro reto importante consiste en conseguir que los países en vías de desarrollo asuman también compromisos para controlar las emisiones. Naturalmente, las obligaciones no pueden ser ni iguales ni uniformes para todos, y de momento tendrán carácter voluntario. A cambio, los países afectados piden ayuda, sobre todo en forma de transferencia tecnológica y financiación. España deberá hacer un enorme esfuerzo por haber tardado tanto en aplicar medidas correctoras. Las emisiones españolas aumentaron un 45% en 2004 respecto a 1990, y pueden rondar el 50% a final de este año. Los gobernantes anteriores se resistieron a presionar a los empresarios e industriales, y a los bancos que sostienen muchas de sus actividades. Eran contribuyentes netos a las arcas de esos partidos (PP, PNV, CVyU).Resulta preocupante la falta de un programa integral de lucha contra el cambio climático que involucre a los diferentes ministerios implicados y a las comunidades autónomas. La Ministra Cristina Narbona parece moverse en esta línea pero confiesa que tiene que luchar contra una inercia de paquidermos escorados. Nosotros, no podemos bajar la guardia y debemos mantenernos alerta para denunciar los abusos y sostener las mejores iniciativas. Hasta lospoderes hegemónicos, en algún momento, tienen que doblegarse ante las presiones de los ciudadanos.
La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ha aumentado un 30% desde el inicio de la revolución industrial hasta ahora, un cambio sin precedentes en la historia. De esas emisiones extra de CO2 han sido responsables los países que más se han industrializado. Pero el panorama a principios del siglo XXI ha cambiado, y ya no son los países desarrollados los únicos que están inyectando al aire los compuestos que refuerzan el efecto invernadero natural provocando el cambio climático. Los países desarrollados que han ratificado el Protocolo de Kioto (esencialmente los de la UE, Canadá, Japón, Rusia y Nueva Zelanda) emitían a la atmósfera en conjunto 8.131 millones de toneladas de carbono anuales en 2003. Los países desarrollados que no aceptan el Protocolo, es decir, EE UU y Australia, sumaban 7.409 millones toneladas en la misma fecha. Los grandes países en desarrollo (China, Brasil, India, México y Suráfrica) estaban ya en 6.594 millones de toneladas en 1994, último año para el que hay datos oficiales uniformes. Son las cifras barajadas por Josep Garriga, miembro de la delegación española en la cumbre de Montreal y técnico de la Generalitat de Cataluña. Estas cuentas del CO2 ponen de manifiesto, explican los expertos, por qué el compromiso de los países desarrollados dispuestos a cumplir Kioto (reduciendo sus emisiones en una media del 5,2% en el periodo 2008-2012 respecto al nivel de 1990), no es suficiente. Tendrían que subir a bordo del esfuerzo los que ahora rechazan el Protocolo, sobre todo EE UU, para que el efecto fuera significativo. Y mejor aún si el tercer grupo de países considerados en estas cuentas asumen que algo van a tener que hacer en el futuro para ralentizar un problema, el cambio climático, que a ellos les afectará especialmente. Lo ideal, por supuesto, sería que los tres grupos de países aunasen esfuerzos, pero al menos en Montreal las naciones en desarrollo no ha rechazado el considerar su colaboración, en alguna medida, en algún momento. Los científicos han advertido que para frenar el problema habría que reducir las emisiones globales un 50% hacia 2050. Todos los países del mundo, incluido EE UU, se comprometen a iniciar el diálogo sobre el cambio climático aunque sin calendario alguno. La XI Cumbre del Clima ha concluido en Montreal (Canadá) con un acuerdo que obliga a los firmantes del Protocolo de Kioto -entre los que no está EE UU- a mantener nuevas reuniones que fijen las acciones futuras para afrontar el cambio climático más allá de 2012, cuando expira ese Protocolo. Además, se ha aprobado un segundo acuerdo para el inicio del diálogo entre todos los países del mundo, incluido EE UU, sobre la forma de luchar a largo plazo contra el calentamiento global. La Cumbre del Clima, en la que han participado más de 150 países, también ha aprobado un segundo acuerdo para iniciar un diálogo entre todos los países del mundo sobre las formas de cooperación a largo plazo en la lucha contra el calentamiento global del planeta. El presidente de la conferencia, el ministro de Medio Ambiente canadiense, Stéphane Dión, ha anunciado -entre los aplausos de los delegados que, en algunos casos, llevaban 24 horas de negociaciones sin dormir- que los acuerdos son una gran victoria para la comunidad mundial. Dión ha dicho que el mundo se ha unido y juntos paso a paso vamos a ganar esta batalla, para añadir a continuación que vamos a reconciliar a la humanidad con su planeta. Hemos logrado una hoja de ruta para el futuro. Este segundo acuerdo había sido rechazado por Estados Unidos por considerar que le obligaría al inicio de conversaciones formales para establecer reducciones obligatorias de gases contaminantes similares a las que tienen que cumplir los países que han ratificado el Protocolo de Kioto. La Unión Europea, Canadá, Japón y los países en desarrollo han ejercido una intensa presión en los últimos días sobre Estados Unidos para que modificara su postura y aceptara un acuerdo sobre la base del diálogo. Poco antes de la hora prevista para la conclusión de la conferencia de Montreal, Washington presenta una contrapropuesta, pero finalmente ha aceptado el último texto presentado por la Unión Europea. El calentamiento del planeta y la degradación del medio ambiente me parecen de una importancia esencial. A todos nos va la vida en ello. Es una locura que en este problema no colaboren todos los países y todas las instituciones, porque nadie se va a librar de sus consecuencias. En mi opinión, si tuviéramos unas Naciones Unidas auténticas y eficaces al Consejo de Seguridad le debería corresponder la coordianción de todos los esfuerzos. Sobre este tema me parece muy claro y sensato este editorial de El País. Nesemu Kioto no puede esperar Los científicos ya no tienen dudas: el cambio climático es un hecho. Europa sufre la mayor alteración de los últimos 5.000 años; los glaciares alpinos empiezan a fundirse y el desierto avanza en el sur. Es el resultado de la concentración en la atmósfera de gases de efecto invernadero generados básicamente por la quema de combustibles fósiles para obtener energía. Lo que alguna vez pudo verse como una amenaza lejana y nebulosa se ha convertido ya en un problema real y creciente. Nadie puede permanecer indiferente a lo que estos días se discute en la Cumbre del Clima en Montreal. La reunión, con 190 países y más de 8.000 expertos, representa una oportunidad única para atraer hacia posiciones más sensatas a los gobiernos que se niegan a ratificar el Protocolo de Kioto -principalmente Estados Unidos, el mayor productor mundial de emisiones contaminantes-. Y la mejor forma de hacerlo es socavar las bases de sus temores y demostrar por la vía de los hechos que el crecimiento económico es compatible con la reducción de gases. Algo que implica asumir sus costes actuales como una forma de evitar desastres futuros mucho más onerosos. El caso español es poco ejemplarizante. España, pese a sus promesas de cumplimiento, es el país desarrollado que más se aleja de los objetivos del acuerdo. Ya emite un 45% más que en 1990, el triple del tope fijado para 2012. Y lo que es peor, la Comisión Europea, ante estos pésimos resultados, ha advertido que España no podrá cumplir su objetivo aunque implante nuevas medidas. El reto es grande. Hay que arrinconar numerosos prejuicios e insertar el objetivo medioambiental en la política energética e industrial. Porque si alguien piensa que cumplir Kioto es demasiado caro, que recuerde la sequía que atraviesa España. Da igual que se deba o no al cambio climático, lo importante es que nos ha enseñado hasta qué punto somos vulnerables a una alteración del clima.Montreal representa una ocasión única para superar el mayor desafío ambiental del planeta. Y dos son los caminos para conseguirlo: por un lado, aclarar qué medidas hay que tomar para adaptarse al cambio climático; por otro, ser capaces de atraer con flexibilidad a EE UU y a gigantes como China, India o Brasil. Para lograrlo, nada mejor que dar ejemplo. Hace unos días tratamos en este blog la absurda pretensión del Alcalde del pueblo murciano de Alhama, con 17.000 habitantes, de recalificar 20 millones de metros cuadrados de terreno rúsrico para convertirlo en urbanizable. Pretenden crear 60.000 viviendas y hacer ocho campos de golf. Ante tamañan monstruosidad, una zona que exige trasvases de agua desde otras regiones españolas, en este editorial se llama la atención sobre semejante disparate. Si todo vale, porque lo digan los intereses economicos de un partido en un ayuntamiento... entonces la lucha por el medio ambiente estará perdida. Y nosotros con ella. Nesemu Una concejal del PP de Alhama de Murcia, localidad de 17.000 habitantes de esa provincia, ha sido amenazada de expulsión por su partido por impedir con su voto que prosperase una propuesta de recalificación de terrenos del municipio para construir 60.000 viviendas y ocho campos de golf. Con independencia de otras consideraciones, la intención del Ayuntamiento incide en la polémica sobre los usos alternativos del agua, especialmente escasa en esa región, receptora de trasvases procedentes de otras comunidades. La actitud de la concejal ha servido de momento para dar la voz de alarma y evitar que se consumen decisiones que una vez tomadas tienen difícil marcha atrás, como estos mismos días puede comprobarse en diferentes lugares de nuestro litoral. Si se realiza el proyecto que está detrás de la recalificación de estas 2.000 hectáreas, las viviendas de Alhama se multiplicarían por 12. ¿No sería preciso garantizar antes los servicios y comunicaciones para hacer frente a semejante bomba demográfica? Al margen de consideraciones ecológicas, que también hay que tener en cuenta, ¿no es una contradicción que el Gobierno de Murcia tache de "decretazo contra nuestra región" la limitación del trasvase del Tajo al Segura decidida por el Gobierno a finales de septiembre y avale ahora esta operación urbanística? El presidente de la comunidad, Ramón Luis Valcárcel, exige que nadie diga a los murcianos el destino que tienen que dar al agua. "¿Por qué tiene que ser para regar lechugas y no para campos de golf?", ha preguntado. La cuestión no es tan evidente como parece. La Ley de Aguas establece una lógica jerarquía: no es lo mismo solicitar trasvases para cubrir necesidades de abastecimiento de la población que para otros usos. La Declaración Europea de la Nueva Cultura del Agua, firmada en febrero pasado en Madrid, estableció una escala de prioridades en la que los "usos recreativos" aparecen en sexto lugar. Puede ser conveniente rentabilizar de manera más eficiente el agua disponible, pero ello no puede hacerse a la brava, mediante una recalificación de terrenos decidida por un Ayuntamiento con la convicción de que, una vez que el proyecto esté en marcha, la Administración garantizará el suministro. La actitud de la concejal obligará a que tal cosa no ocurra sin un debate público que considere todos los factores implicados.
Pero la inmensa mayoría de los afectados son pobres, negros y sudistas. No lo olvidemos. Todo el mundo sabía el riesgo que corrían millones de personas,existían planes para reconstruir los diues, el Presidente Clinton había declarado no edificable una zona peligrosa que Bush volvió a sacar la mercado. Los estudios demostraban que ese 20% de refino de crudo que se efectuaba en la zona afectaría a su estabilidad atmosférica, el lago arificiall más grande del mundo había logrado canalizar las aguas de los pantanos para convertir esas tierras en edificables y cultivables priovando a sí a la naturaleza de zonas de expansión y de desahogo en las crecidas de los ríos, sobre todo en las del Misisipi. Había zonas en Nueva Orleans y en Luisiana más parecidas a barrios del tercer mundo en Africa o Latinoamérica que las propias de la primera potencia económica del mundo. No podemos pasar página ante este desastre natural que puso de manifiesto las injusticias sociales, la criminalidad, la pobreza y los peligros a que se somete a amplias zonas de la población en aras de un crecimiento salvaje y cancerígeno El prof. Castells una autoridad académica reconocida en EEUU, en España y en el resto del mundo científico analiza este nuevo aspecto de la errática polìtica de un presidnete pato cojo que se va a marchar matando. Toda su ejecutoria como presidente ha estado y está marcada por el servilismo suicida a los intereses de los grandes grupos financieros sostenidos por una mentalidad retrógrada calvinista y sionista, sin entrañas. No es posible callar ante tanta injusticia. Nesemu
Anatomía de un desastre
• El coloso norteamericano ha puesto en evidencia su bajo índice de desarrollo social
El colapso de Nueva Orleans no es un desastre natural sino una calamidad social y política. El huracán Katrina (mujer tenía que ser) no golpeó directamente Nueva Orleans. Su impacto en la costa de Misisipí fue devastador. Pero no comparable a lo que ha ocurrido en Nueva Orleans. En esa histórica ciudad la destrucción provino de la inundación por ruptura y desbordamiento de las aguas porque los diques protectores no eran suficientemente altos. La ciudad, construida bajo el nivel del mar entre lagos y el río Misisipí, se hizo precaria en las últimas décadas porque su protección natural de marismas ha sido erosionada por el desarrollo inmobiliario. Clinton declaró una amplia área no edificable. Pero Bush eliminó la protección federal y la erosión se acentuó. Hace tiempo que los expertos denunciaron que los envejecidos diques necesitaban reparación. En junio del 2002 el periódico local Times-Piscayune predijo que un huracán de nivel 3 inundaría la ciudad. En abril del 2001 un informe del Congreso identificó Nueva Orleans como zona potencialmente catastrófica y recomendó una modernización del sistema de diques. El proyecto fue rechazado porque costaba 14.000 millones de dólares (es el gasto de un mes en Irak). Además, ante las dificultades presupuestarias derivadas de la guerra, Bush ha recortado fondos civiles. En junio del 2005 redujo en 44% los fondos del Cuerpo de Ingenieros de Nueva Orleans de los que depende el mantenimiento del sistema de diques y drenaje. La inundación ha sido selectiva. La zona de hoteles y el histórico barrio francés fueron golpeados por la tormenta, pero apenas inundados. Los diques eran más vulnerables en zonas populares de Nueva Orleans, que han sido las más afectadas. Es una de las ciudades más pobres de Estados Unidos, con un 67% de población negra. Fue esa población la que más sufrió. ¿Por qué no se fueron? En su mayoría porque no pudieron. Hay un 20% de pobres en la ciudad, muchos de ellos no tienen coche y, sobre todo, no tienen dinero ahorrado ni ningún sitio adonde ir. Un diario local, pocos días antes del huracán, cuando ya se sabía que venía, estimó que había 100.000 personas sin coche. La orden de evacuación sólo pudieron seguirla las familias de clase media, con coche, ahorros y conexiones. Pocos de ellos están hoy entre las víctimas.
LA CATÁSTROFE está marcada por clase y raza. Las autoridades dieron la orden de evacuar sin ningún plan, sin proveer transporte, sin asegurar refugio. Lo único que hicieron fue abrir el estadio de fútbol y allí fue la gente desesperada. Pero nadie había previsto retretes, duchas, comida, agua, nada. Al cabo de un día el lugar se convirtió en un infierno. Antes de que llegara ayuda pasaron cuatro días, cuatro largos días en una gran ciudad, en la que cientos de miles de personas deambulaban sin rumbo por aguas infectadas de ratas o se parapetaban en sus techos mientras el agua subía, esperando una ayuda que en muchos casos no llegó a tiempo, ¿Por que? Ineficiencia y desorganización, desde luego. Pero también falta de recursos. La Guardia Nacional de Luisiana, el recurso en estos casos, tiene el 35% de los efectivos y casi todos sus vehículos anfibios en Irak. Y la gobernadora de Luisiana tiene como única obsesión mantener el orden, y ha permitido que se tire a matar, incrementando la tensión. La agencia federal para emergencias no fue capaz de organizar la ayuda hasta que el Ejército tomo el tema en sus manos: la prioridad concentra en los militares la capacidad operativa. Es significativa también la lenta reacción del presidente Bush y del Congreso. En el primer dia de catástrofe ni siquiera interrumpieron las vacaciones. En internet circuló una foto de Bush tocando la guitarra. Y a la secretaria de Estado Condi Rice la vieron en el teatro en Nueva York y comprándose pares de zapatos en la carísima tienda Ferragamo de la Quinta Avenida. Anécdota: a una señora que la increpó, la echaron a patadas. Es posible que la relativa indiferencia al sufrimiento de estos refugiados tenga una coloración racista. De hecho, el presidente del Congreso (republicano) declaró que sería mejor no reconstruir Nueva Orleans. En este contexto hay que situar el pillaje y la violencia que se desataron en Nueva Orleans, lo que más ha alarmado a la élite del país. ¿Por qué disparan contra helicópteros de rescate? ¿Cómo pueden verse en el país de la democracia bandas armadas en camionetas aterrorizando y disparando, mientras la policia se atrincheraba en sus comisarías o abandonaba sus puestos porque la situación era, segun un policía, "como en Somalia"? En parte, fueron gente desesperada que sin comida ni bebida saquearon para sobrevivir. Y de paso, muchos se llevaron lo que pudieron. Algunos para canjearlo por comida. También asaltaron almacenes de armas.
POR OTRA parte, ocurre que en muchos barrios pobres de Estados Unidos la situación social es explosiva, sólo se mantiene con policía y si los jóvenes ven la posibilidad de revancha, se la toman, aunque sea por unas horas. Hacer explotar todo en su desesperación. Y ahora empiezan los incendios. Es otra forma de suicidio antisistema. El desastre de Nueva Orleans, en toda su tragedia humana, denota la debilidad fundamental del coloso estadounidense, tan desarrollado militar y tecnológicamente, como socialmente subdesarrollado y políticamente descontrolado. Su crisis nos afectará a todos.
Manuel Castells Catedrático emérito de Sociología de Berkeley y miembro de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras La inundación de Nueva Orleans, al ser una catástrofe meteorológicamente anunciada, no hizo mover un ápice la política económica, fiscal y de medio ambiente que la Administración Bush puso en práctica a partir de 2001Ernest Ekaizer realiza en El País un incisivo análisis de la catástrofe en Nueva Orleans, Lusiana y la costa de México en donde se realizan a mayor parte de los refinados de crudo de EEUU. Subraya que Las ayudas previas a Nueva Orleans no figuraban en la agenda de Bush, a pesar de estar anunciados en mil ocasiones los riesgos de desbordamineto del mayor lago artificial del mundo,Pontchartrain, y del río Missisipi. Ha sido la crónica de una catástrofe anunciada y no evitada. Nesemu La imprevisión como política
"No creo que nadie anticipara la ruptura de los diques", dijo el jueves, día 1 de septiembre, el presidente George W. Bush, en referencia a la vía de agua abierta al paso del huracán Katrina en la muralla de diques del lago Pontchartrain. ¿Despiste? ¿Mentira? Calificaciones aparte, los hechos permiten conocer hasta qué punto la ruptura de los diques era o no uno de los escenarios de la crónica de una devastación anunciada.
En el año 2004, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos explicó a la Administración que era necesario reforzar la muralla de diques y elevar su altura ante huracanes de mayor fuerza. Para ello solicitó 11 millones de dólares. El presidente Bush cogió las tijeras y pidió al Congreso 3 millones. El Congreso, a su vez, aprobó 5,5 millones.
Fue un año clave. Por dos cosas: por la experiencia del huracán Iván y precisamente por el recorte de la financiación federal. También por una tercera razón: el tijeretazo provocó la paralización de gran parte del proyecto. Era la primera vez en 37 años que ello ocurría.
Si en el caso de los atentados terroristas del 11-S, el presidente Bush recibió advertencias previas del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), George Tenet, y del responsable de la lucha contraterrorista, Richard Clarke, todas clasificadas y, por tanto secretas, las tensiones por la petición de fondos para reforzar los diques de Nueva Orleans llenaron portadas de periódicos, programas de radio y telediarios. Los ingenieros militares estaban solicitando a Bush dinero para preparar las murallas ante un huracán de grado cuatro o cinco.
Uno de los diarios locales, el Times-Picayune, tituló una de sus informaciones así: 'El Cuerpo de Ingenieros alerta: Los diques no están a la altura; muchos no son tan elevados como se pensaba'. Los expertos, por otra parte, no ocultaron sus temores tras la paralización de las obras de reforzamiento. 'Parece que el dinero se ha desplazado en el presupuesto del presidente para hacer frente a la seguridad interior y la guerra de Irak, y supongo que es el precio que estamos pagando. Nadie se siente feliz aquí de que los diques no puedan terminarse, y vamos a hacer todo lo posible para mostrar que para nosotros ésta es una cuestión de seguridad', dijo el 8 de junio de 2004 Walter Maestri, jefe de uno de los equipos de emergencia del consejo local de Jefferson, Luisiana, al Times-Picayune.
Otros periódicos fueron todavía más agresivos en sus titulares. El Pittsburgh Post-Gazette, por ejemplo, encabezó así, el 17 de octubre de 2004, la noticia sobre la reducción de la financiación federal: 'Nueva Orleans en peligro de inundación. El huracán Iván pasó de largo, pero un impacto directo de otro vendaval inundará sus diques y dejará miles de muertos'. La Administración Bush es blanco a estas horas de críticas por su incapacidad manifiesta para haber garantizado la evacuación y, ahora, la ayuda a las víctimas. Pero las lecciones de estos días, según los expertos, son de largo alcance.
. Y ello a pesar de que, como señaló Maestri, estaba en juego una cuestión de seguridad. En la región se concentra el 20% de la capacidad de refino de petróleo de EE UU. Abrimos hoy una nueva sección en este Blog: CAMBIO CLIMATICO porque creo que es un de los temas más graves que azotan a la humanidad. Todos los demás palidecen ante él, hasta el segundo más grave y que no dejaremos de abordar contíuamente: la Explosión demográfica. Están muy conectados entre sí, como iremos comprobando. Nesemu
Me parece m,uy interesante el artículo que Ross Gelbspan, ha escrito para The New York Times y El País:
Katrina y el cambio climático
El huracán que azotó la costa del sur de EE UU fue apodado Katrina por el Servicio Meteorológico Nacional. Su verdadero nombre es calentamiento global. Cuando el año empezó con una nevada de 60 centímetros de nieve en Los Ángeles, la causa fue el calentamiento global. Cuando los vientos de 200 kilómetros por hora cerraron centrales nucleares de Escandinavia y cortaron el suministro eléctrico de centenares de miles de personas en Irlanda y Reino Unido, el impulsor fue el calentamiento global. Cuando una grave sequía en el Medio Oeste reducía los niveles de agua del río Misuri a mínimos históricos este verano, el motivo fue el calentamiento global.
En julio, cuando la peor sequía registrada provocó incendios en España y Portugal y los niveles de agua en Francia eran los más bajos en 30 años, la explicación fue el calentamiento global. Cuando una ola de calor letal en Arizona mantuvo unas temperaturas superiores a los 43 grados centígrados y acabó con la vida de más de 30 personas en una semana, el culpable fue el calentamiento global. Y cuando la ciudad india de Bombay (Mumbai) acumuló un metro de agua en un día, lo que mató a 1.000 personas y desbarató la vida de 20 millones más, el villano fue el calentamiento global.
A medida que la atmósfera se calienta, genera sequías más prolongadas, lluvias más intensas, olas de calor más frecuentes y tormentas más rigurosas. Aunque el Katrina comenzó como un huracán relativamente pequeño que acechaba las costas del sur de Florida, recibió una enorme carga de extraordinaria intensidad de las temperaturas relativamente abrasadoras de la superficie marina en el Golfo de México. Las consecuencias son desgarradoras y aterradoras en igual medida. Por desgracia, muy pocos estadounidenses conocen el nombre auténtico del huracán Katrina, porque las industrias del carbón y el petróleo han invertido millones de dólares para mantener al público con dudas sobre la cuestión.
El motivo es simple: permitir que el clima se estabilice exige que la humanidad reduzca su consumo de carbón y petróleo en un 70%. Eso, naturalmente, amenaza la supervivencia de las mayores empresas comerciales de la historia. En 1995, los servicios públicos de Minnesota descubrieron que la industria del carbón había pagado más de 800 millones de euros a cuatro científicos que mostraban públicamente su disconformidad con el calentamiento global. Y ExxonMobil ha gastado más de 10 millones de euros desde 1998 en una campaña de relaciones públicas y cabildeo contra el calentamiento global. En 2000, los magnates del petróleo y el carbón se apuntaron su mayor victoria electoral hasta la fecha cuando el presidente George W. Bush salió elegido y a renglón seguido aceptó las insinuaciones del sector respecto a su política climática y energética. A medida que el cambio climático acelera el paso, muchos investigadores temen que ya nos encontremos en un periodo de mutación irreversible y descontrolada. Con este telón de fondo, la ignorancia de la ciudadanía estadounidense sobre el calentamiento global destaca como una crítica contra los medios de comunicación estadounidenses. Cuando la prensa de EE UU se ha molestado en abordar el tema del calentamiento global, se ha centrado casi exclusivamente en los aspectos políticos y diplomáticos y no en lo que el calentamiento está haciendo a nuestra agricultura, al suministro de agua, a la vida vegetal y animal, a la salud pública y al clima.
Durante años, la industria de los combustibles fósiles ha presionado a los medios para que confieran el mismo peso a un puñado de escépticos del calentamiento global que a los hallazgos de la Comisión Intergubernamental sobre el Cambio Climático (más de 2.000 científicos procedentes de 100 países que informan a Naciones Unidas). Ahora que la ciencia se ha vuelto incluso más sólida -y los impactos tan visibles como la enorme tormenta que ha alcanzado a gran parte del Golfo de México- la prensa comparte la culpa de la destrucción que nos hemos infligido con los sectores del petróleo y el carbón. Como bostoniano, tengo miedo de que el próximo invierno -al igual que el pasado- sea inusualmente breve y devastadoramente riguroso. A principios de 2005, una mortífera tormenta de nieve dejaba sin suministro eléctrico a miles de personas en Nueva Inglaterra y una capa récord de 1,6 metros de nieve en Boston. El nombre tradicional de aquel mes era enero. El verdadero es calentamiento global.
Ross Gelbspan es autor de The Heat Is On y Boiling Point. Traducción de News Clips. © 2005 The New York Times
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