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J. C. García Fajardo

Urge que la Unión Europea se dote de una Constitución, afirme su identidad y se deje de aventuras militares en defensa de los intereses de las grandes compañías supranacionales

 "Europa bloqueada" es el título de un sensato editorial de hoy en El País: "La Unión Europea se encuentra en una pausa incómoda tanto en el terreno de la ampliación, más allá de Bulgaria y Rumania, como en el de la Constitución Europea. Una vez más, todo ocurre al margen de los intereses de los ciudadanos. Los límites geográficos de Europa se están fijando por la fuerza de los hechos y de electoralismos varios, sin que medie un necesario debate público sobre esta trascendental cuestión. Es necesario definir quién podrá ingresar una vez que la Unión haya puesto su casa en orden, y qué pasará con los que se queden fuera y con esa otra vecindad, la mediterránea, que tanto interesa a España.
Turquía es zarandeada de mala manera. La hostilidad hacia Ankara de la que muchos creen beneficiarse daña a aquel país, a sus reformas y, por tanto, a los intereses de todos, y genera animadversión a la UE al presentarla como un club cristiano. Es evidente que Turquía ha de recorrer un largo camino, pero deben mantenerse la esperanza y el proceso de ingreso. Con iniciativas para castigar penalmente la negación del genocidio armenio, como ha hecho la Asamblea francesa, la UE y Ankara se alejan en el peor momento para ambas partes.
Aunque la integración dentro de la UE avanza en campos como la política de seguridad común, hay otros que deben ser prioritarios pero siguen sometidos a la cultura del veto, como ocurre con la inmigración. En otros asuntos, como la energía, los tratados no prevén una política común. Para paliar estas deficiencias se redactó la Constitución Europea. El texto se hundió en los refrendos en Francia y Holanda, pero en 15 de los 25 Estados miembros, que incluyen más de la mitad de la población, fue ratificado. ¿Qué hacer? Los gobiernos no presentan propuestas antes de las elecciones francesas de la próxima primavera por miedo a que sean trituradas. Los primeros ministros se niegan a debatir el problema en foros como el Parlamento Europeo. Pero los Veinticinco están obligados a presentar alternativas para superar el bloqueo. Y sobre todo España, por haber sido el primer país en aprobar en referéndum el Tratado Constitucional europeo.
No es el caso, y Zapatero, como otros, prefiere esperar y ver, pese a contar con semejante fuerza moral ante los demás líderes.
Incluso la canciller Angela Merkel, que tomará las riendas del club el 1 de enero, no ve una solución a corto plazo. Va tomando cuerpo la idea de rebajar la frustrada Constitución a un "minitratado", en palabras de Nicolas Sarkozy, aspirante por la derecha a la presidencia francesa. La UE necesita una reforma institucional no ya para avanzar, sino para funcionar. Los ciudadanos necesitan, más que nunca, propuestas que superen los intereses nacionales y pongan en pie un proyecto bloqueado.
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6 comentarios

Noelia (Roja) -

El tener una Constitución innova de forma feroz el abrir una puerta a la democracia participativa dentro de los espacios europeos, que complemente la democracia representativa y potencie movilizar a la sociedad civil haciendo una política coherente. El tener Constitución supone un paso adelante en una política de exterior común.... y como diría un militante de Galicia...”El viejo nuevo reto es el de siempre ser ciudadanos y participar...”

Marta -

Ulises tienes toda la razón en cuanto al apunte que haces de Turquía, pero, ¿no es un tanto contradictorio que no pertenerzca a la Unión Europea y que, sin embargo, sí participe en el Consejo de Europa, cuya materia fundamental son los Derechos Humanos y que tiene un organismo como el Tibunal Europeo de Derechos Humanos para defenderlos?

Marta Gálvez Z. -

Personalmente, creo que los Estados europeos han de poner las cartas sobre la mesa y tratar de encontrar una solución eficiente a los diversos problemas que se plantean. Hay temas prioritarios, como la inmigración, que deberían ser resueltos cuanto antes. ¿Qué ocurre? Que mientras un determinado Estado no tenga un problema que, mientras tanto, afecta a otros, volverá la cara y no se ocupará del mismo. "Si a mi no me afecta, ¿qué mas me da que a ellos sí?", parecen decirse los unos a los otros. Pues sí afecta, señores, afecta a todos por igual porque Europa nace de la unión y del compromiso, y no basta con hacer oídos sordos a los asuntos vecinos y ocuparse de los propios: hay que actúar e intentar llegar a un acuerdo. Si en países como Holanda y como Francia la Constitución Europea no funcionó, es porque esa Constitución no es válida para todos: inténtenlo de nuevo hasta dar con la fórmula, pues de la unión nace la fuerza. Hablen de los problemas, busquen solución conjunta, atáquenlos y triunfen sobre los egoísmos y los particularismos.

DavidCG -

Hay muchos problemas que resolver en Europa, sí. Pero también necesitamos un marco que delimite la manera de resolver esos problemas y que consiga fortalecer la vapuleada política común. De hecho, es vital si queremos resolver problemas comunes como, por poner un ejemplo candente, la inmigración ilegal (no sólo la que llega en patera sino también la que se cuela por agujeros como Holanda). FRONTEX no irá a ninguna parte si no constituímos una serie de instituciones que funcionen al amparo de una ley máxima.

Por otra parte, también convendría definir qué entendemos por Europa, puesto que Turquía apenas tiene suelo en esta península; ya puestos, ¿por qué no integrar a Rusia? Desde luego su potencial energético nos vendría muy bien ahora que seguimos con el lío de las OPAs a las eléctricas. ¿Dónde está el límite de Europa? Habrá que ver cómo se mantiene la economía con la incorporación de los nuevos países. Porque si Europa no es lo suficientemente fuerte como para servir de contrapeso a los EE.UU., apaga y vámonos.

ulises -

Estoy de acuerdo contigo, marta.En cuanto al tema de la ampliación de la unión, ésta se cimenta en unos claros valores a los que se han de adaptar el resto de los paises si quieren entrar. En mi opinión Turquía no está fuera por musulmana sino por sus violaciones de derechos humanos(entre otras cosas). Y eso es algo que ni siquiera su amistad con los EEUU puede minimizar. ¿Delito negar el genocidio armenio?Ellos sabran, pero hoy dia Turquía es un país en ¿guerra? con un miembro de pleno derecho de la UE:Chipre. Cuando deje de ocupar militarmente la mitad de la isla se podrá negociar con Ankara. Y dentro de la misma UE, todo está patas arriba. No creo que el fracaso de la Contitución en Francia y Holanda signifique la paralización de la UE, sino el momento para replantearse cómo se hizo el proyecto y qué proyecto se hizo. Los líderes europeos deben decidir si quieren avanzar junto a la oposición que propone un "minitratado"(conservadores y ultraderechistas de los diferentes países) o con la mitad de la gente que votó NO al considerar insuficientes los avances propuestos en el proyecto(sectores comunistas, ecologistas, antiglobalización, izquierda trotskista e incluso anarquistas). Deben tomar partido por un sector u otro, pues es el único camino para desbloquear la unión. En los próximos meses se decidirá todo.

Marta -

Precisamente esta mañana leía el editorial que cita en su post y no podía evitar dibujar una sonrisa. Sinceramente no sé cómo, hoy por hoy, podemos construir una Europa unida cuando en cada uno de los estados quedan aun tantos cabos por atar.
Europa pide una adaptación cultural y social a Turquía, que instauraría un etnocentrismo en el continente (los turcos deberían preguntarse si realmente están dispuestos a pasar por el aro y renunciar a parte de su identidad), en Hungría acaba de vivirse una crisis gravísima este mismo mes solo porque el primer ministro trataba de adaptar, a la carrera, al país, a las condiciones que la Unión Europea impone para acceder al grupo de los ahora 25 mientras Alemania ha duplicado el deficit máximo permitido durante más de un año sin recibir sanción comunitaria alguna.
En Chipre, griegos y turcos siguen separados como si de la república federal y democrática alemana se tratase, Francia acaba de aprobar una proposición de ley que penaliza la negación del genocidio armenio por parte de los otomanos provocando una tensión diplomática importante, el ministerio de educación británico propone (y aprobará, y si no al tiempo) vigilar a los alumnos musulmanes, y el ultimo informe de la ONU para la tortura califica a los presos etarras de presos políticos.
Y, por supuesto, este año, la Orden de Orange volverá a desfilar por las calles de Belfast, atravesando Ardoyne y los barrios católicos y volverán a hacer que la devolución de la autonomía, la devolución de las competencias de la provincia, suspendida desde hace más de cuatro años corra peligro.
Antes que una Constitución, hay demasiados problemas que resolver en Europa.
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