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J. C. García Fajardo

Ampliemos nuestras reflexión sobre la India profunda y emergente

Hace unos días leí este interesante artículo del profesor del CSIC Jesús Mosterín "La India profunda y emergente" al que hoy alude en su post Röwenty. Amplia nuestra mente y abre nuestros horizontes más allá de la mediocridad que nos amenaza. Contra ella, estudiar, leer, viajar, tratar de comprender y abrirse a otras concepciones de la vida, civilizaciones y culturas. Es un regalo al alcance de todos nosotros. La pena es que muchos se quejan de la rutina de las clases, etc etc, y después uno comprueba su falta de interés por aprender y formarse. Nosotros, algunos, seguimos pero a veces se alza esta sabia reflexión "los esfuerzos inútiles producen melancolía". Critican a diestro y siniestro, pasan de cualquier esfuerzo, la universidad los acoge y la sabiduría los persigue... pero ellos corren más. Qué pena. Nesemu

Si China se ha transformado en la fábrica del mundo, que inunda los mercados con sus competitivas manufacturas, la India lleva camino de convertirse en la oficina del mundo, a la que crecientemente se trasladan los servicios informáticos, de contabilidad y de atención a los clientes. China inició su liberalización económica y su despegue industrial en la época de Deng Xiaoping, cuando la India todavía seguía sumida en los sopores del proteccionismo, la pobreza y la burocracia. Sin embargo, en los últimos años, la India se ha despertado, y ahora ambos gigantes asiáticos están creciendo al mismo ritmo frenético. En 2006, el PIB indio ha crecido un 9 por 100. Sin embargo, la India sigue sin resolver dos graves cuestiones: la explosión demográfica y el colapso de las infraestructuras. A diferencia de China, que ha logrado frenar drásticamente el crecimiento de su población mediante la política del hijo único, la India ha sido incapaz de detener su explosión demográfica, principal causa de la pobreza rural. La India, que ya sobrepasa los 1.100 millones de habitantes, superará a China en 2025, alcanzando así el dudoso honor de ser el país más poblado del planeta. Además, la inmensa e inefectiva burocracia india se come casi todo el presupuesto del país, por lo que la inversión en infraestructuras es mínima, a diferencia de lo que ocurre en China, embarcada en una espectacular renovación de todas sus infraestructuras.
El boom de la India, el milagro indio, está siendo llevado a cabo por (digamos con optimismo) el 20 por 100 de la población. Ese 20 por 100 estudia, trabaja, hace negocios, monta empresas, desarrolla programas, produce más películas que nadie, se conecta a Internet y vive en el siglo XXI. El 80 por 100 restante sigue anclado en la Edad Media, en la economía de subsistencia, plagado por una natalidad excesiva y practicando una agricultura ineficiente, sin hablar de los problemas sociales atávicos, como las bodas de niñas menores de edad, el trabajo infantil y las tensiones entre castas. El mismo contraste se da en otros ámbitos, como la educación. Aunque el país está lleno de escuelas, colleges y universidades, el 90 por 100 son mediocres factorías de parados; toda la investigación y la enseñanza de calidad se concentra en el 10 por 100 de las instituciones, cuyos bien formados graduados están tan solicitados que obtienen inmediatamente salarios de ensueño.
El auge del sector de la información es extraordinario, con un crecimiento anual del 30 por 100, lo que genera entre las empresas, tanto indias como multinacionales, una gran competición por obtener los buenos programadores. IBM cuenta ya con 43.000 empleados en la India, pero su presidente, Sam Palmisano, ha anunciado planes para incrementar la plantilla en ese país hasta 100.000 en los próximos tres años, superando así el número de trabajadores americanos. La habilidad de los programadores indios con lo formal y lo numérico viene de lejos. Hace más de dos mil años, los indios introdujeron el cero y el sistema posicional decimal de numeración, que ahora todos usamos; desarrollaron la geometría de los Sulvasutras y ofrecieron en la gramática de Panini un análisis tan preciso del sánscrito que habría que esperar hasta Chomsky para verlo superado. El matemático indio Ramanujan ha sido quizás el más brillante cultivador de la teoría de números del siglo XX. El actual esplendor de la informática de Bangalore (el Silicon Valley indio) hunde sus raíces en esa gran tradición intelectual.
No sólo de pan vive el hombre. En último término, es la aventura intelectual la que da sentido y nobleza a la efímera existencia humana. Y es aquí donde brilla con luz propia laIndia, una gran potencia espiritual y una de las fuentes más originales del pensamiento humano. No en vano, es la India el único país en que un gran filósofo, Radhakrishnan, ha sido presidente de la República. Acabo de participar en el Congreso Mundial de Filosofía, celebrado en Delhi en diciembre, y todavía estoy impresionado por la profundidad poco habitual de las intervenciones de algunos pensadores indios como Karan Singh o Debi Chattopadhyaya. Alejado por igual de la frivolidad superficial y del fanatismo descerebrado, el pensamiento indio, al menos en sus mejores versiones, parece singularmente preparado para integrar la ciencia moderna y la búsqueda espiritual. Precisamente la tesis final de Karan Singh es que el Advaita Vedanta es la filosofía que mejor puede servir de base intelectual a la sociedad global.  (No dualismo)
El Vedanta es la vía de la liberación espiritual a través del conocimiento y de la conciencia de la unidad. El Vedanta afirma la unidad de toda existencia y de todas las cosas que ha habido, hay o habrá en un mismo Universo divino, el Brahman; se trataría de una búsqueda paralela a la del campo unificado en física. El Brahman se refleja en todas las cosas, y en especial en la conciencia humana. El darnos cuenta de que nuestro atman (nuestra alma o conciencia) es también Brahman, el identificarnos con Brahman, es el paso esencial en la senda intelectual hacia la liberación del ser humano. Para los que son incapaces de seguir el difícil camino del conocimiento, también se aceptan otras aproximaciones a la unión (yoga) con lo divino, incluyendo la devoción religiosa a una divinidad personalizada. De todos modos, se subraya la unidad de la humanidad entera por encima de grupos y naciones, así como la equivalencia de todas las religiones del mundo, concebidas como sendas populares alternativas hacia el Brahman. No
es de extrañar la gran tolerancia y variedad cultural de los indios, que, a pesar de ser en un 80 por 100 hindúes, tienen un presidente musulmán, Abdul Kalam, y un primer ministro sij, Manmohan Singh. En la India se hablan 800 lenguas, de las que 23 son oficiales. Desde luego, a nadie se le ocurre pensar que los escritores indios en inglés sean menos indios que los demás. La India es la democracia más grande del mundo y una de las más genuinas, a pesar de ciertos grupos marginales. En el campo de la teoría, pensadores como Amartya Sen (Premio Nobel de Economía) han hecho contribuciones esenciales a la comprensión de la sociedad.
El pensamiento indio actual también recalca que la vida entera es una gran familia, que abarca a todos los animales, incluyendo desde luego a todos los seres humanos e incluso a las plantas. Su idea ética fundamental, introducida por los jainistas y budistas hace dos mil seiscientos años y adoptada luego por Gandhi y por casi todos los pensadores indios actuales, es la a-himsa, la no-violencia, la renuncia a causar daño a criatura alguna. Evitar incrementar el sufrimiento, contribuir al bienestar de todas las criaturas, he ahí la base de una ética profunda, compatible con la ciencia y que encaja perfectamente con nuestras preocupaciones ecologistas.
La India actual ha adoptado como escudo oficial el capitel de los leones de uno de los pilares en que el emperador Ashoka prohibía la carnicería y la caza y proclamaba la a-himsa (no violencia) como máxima norma de su pacífico imperio. La gran mayoría de los indios son vegetarianos. Por las calles campan a su antojo vacas, monos (langures) y perros, sin que nadie los moleste. Mientras estaba yo allí, los ciudadanos de Noida se dieron cuenta de que un camión transportaba vacas en deplorables condiciones y algunas habían muerto. Los indignados residentes, después de sacar cuidadosamente a las vacas sobrevivientes, prendieron fuego al camión e interrumpieron el tráfico, demandando justicia para las vacas. La policía intervino y detuvo a los camioneros y los encarceló en función de la ley para la prevención de la crueldad hacia los animales. En el congreso, una filósofa jaina se tapaba la boca con una gasa cada vez que la abría para evitar tragarse algún insecto sin darse cuenta. Qué envidia da tanta sensibilidad, sobre todo cuando uno viene de un país moralmente subdesarrollado, como el nuestro.
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34 comentarios

Alberto Luque -

Leo por ahí que todavía le queda mucho por conseguir para alcanzar a los países de Occidente... a lo mejor sería bueno que siguiera lejos...

Patricia Perez Camara -

China y la India futuras grandes potencias, pero también se debería mirar el trato que allí tienen los trabajadores y convertir el mercado internacional en algo más justo. Creo que no dejar expandirse a los países del tercer mundo es un fallo, hay que ayudarles a salir del pozo, pero lo que no puede ser es usar a niños o explotar a trabajadores para levantar la cabeza. Como se puede luchar contra empresas que pagan dos duros a sus trabajadores o hacen turnos de 24 horas, eso nunca será un mercado justo y no es forma de llegar a ser una potencia economica.

María Jesús Fernández-Nogueras Hermoso -

En lo referente a la económia de la India, el avance es esperanzador, pero en mi opinión hasta que la ideología de la poblanción no evolucione, este desarrollo se habrá llevado a cabo en vano. Digo esto tras conocer la nueva ley apobada el pasado mes de diciembre en la India.Se trata de una medida que anula los matrimonios entre menores de edad. Pero la ley en cuestión no es del todo un avance, puesto que si el matrimonio se anula el "marido" o su familia deberá mantener a la "esposa" hasta que esta alcance la mayoría de edad. Con esta mentalidad es imposible que la sociedad evolucione. En India hay más de un millón y medio de niñas casadas según el gobierno. 300.000 niñas menores de quince años tienen ya un hijo. Así no es de extrañar que se espere que en el 2025 la India sea el país más poblado. Mientras que la sociedad no amplie sus miras y se de cuenta de que casar a una niña de quince años (normalmente pobre)es una irresponsabilidad los índices de población continuarán en ascenso. Si el beneficio del desarrollo es disfrutado ahora por unos pocos privilegiados, imaginaros en 2025.

Neus Rodriguez -

es estupendo que un país que va camino de convertirse en una de las grandes potencias tenga una filosofía tan rica y verdaderamente la aplique. espero que más de un país tome ejemplo

Sara Ayllón -

Sólo espero que ese esperado avance económico no influya en su cultura, que la ansiada globalización no deje de lado tantos años de riqueza armónica y sensible.
Que el sistema financiero cambie no debe influir en sus valores

Teresa Villar -

Es admirable el respeto de los habitantes de India hacia el medio ambiente. Pero como dice mi compañero espero que la situación no cambie cuando tengan dos coches cada uno. Porque lo que está claro, y a las pruebas de este mundo me remito, es que la cosmovisión capitalista ha destruído el mundo dejando al planeta vacío de recursos y al ser humano vacío de valores.

Larry -

China también tiene una filosofía milenaria que durante muchos siglos de Historia se reflejó en un progreso mayor que el de Europa; pero, sinceramente, no me imagino en qué puede cambiar su desarrollo "occidentalizado" esta filosofía oriental. ¿Perderán sus valores cuando tengan dos coches cada uno? Ojalá que no.
¿Es India en este aspecto como veo a China o puede aportar algo diferente al futuro?

Rôvënty -

No podemos juzgar la cultura y las creencias de la extensa India en términos de bueno o malo y menos de lo que es bueno para nosotros. Unidad de conciencia...

SEVILLANO -

Los países occidentales deberían o deberíamos aprender mucho de la filosofía de vida de la India. Hay pobreza, no todos pueden acceder a unos estudios que les permitan evolucionar... de acuerdo! pero al menos, lo poco que tienen lo respetan y lo cuidan. El futuro está en sus manos.

jose navareño garrido -

todos los seres humanos deberiamos poder desarrollarnos, sin tener en cuenta el ser pobreo rico. Haber si realmente lo pueden conseguir sin que les pongan impedimentos. Ya que todos deberiamos tener el derecho a desarrollarnos para asi tener que conseguir una vida mejor, con una calidad digna para cualquier tipo de vida.

Zola -

No entiendo por qué algunos se escandalizan de que "sólo haya un 10% de la población que salen bien formados". El 10% de una población de 1.100 millones de personas es 4 veces la población de España. Gracias a esos que salen bien formados India se está convirtiendo en el procesador del mundo. En Silicon Valley se pegan tortas por ellos, las multinacionales del sector tecnológico se están trasladando a India y eso está haciendo posible que cada vez sean más los ciudadanos indios que tienen acceso a la educación y a un nivel de vida que contrasta con la pobreza que les rodea. Tambien Ghandi pertenecía a esa elite que pudo recibir formación universitaria y no por ello dejó de buscar la paz y el Bienestar para su país.El desarrollo requiere tiempo, más para un país que fue colonizado y saqueado durante siglos por los portugueses, los holandeses y los ingleses. ¿Cuántos licenciados tenía España hace 70 años y cuántos ahora?
Que sus dirigentes lleven por filosofía "contribuir al bienestar de las criaturas" es algo que se echa en falta al ver a ciertos políticos y dirigentes potencias y naciones desarrolladas.
El principal problema al que se enfreta India es a explosión demográfica y, como dice el autor, lo caro que resulta mantener una administración capaz de atender a más de mil millones de seres humanos.
Es cierto que el sistema de castas, al menos desde nuestra visión occidental y puede que insuficiente por no conocerlo en profundidad, nos siga pareciendo una barrera muy dificil de superar desde el punto de vista del desarrollo humano.
De lo que no hay duda es que el elefante indio camina por camina por buena senda.Aunque, como en todos los lugares, quede mucho por mejorar.

VILLEGAS -

La India sigue siendo el país de las vacas sagradas, de Gandhi y de una pobreza masiva que paralelamente se desarrolla como una potencia emergente y pujante, impulsada por un ejército de jóvenes trabajadores ansiosos de progreso que hablan inglés. Una golosina barata al alcance de las empresas extranjeras.

Marta Gálvez Z. -

Curiosamente ayer en un talgo vi un documental sobre la india, y una mujer afirmaba que para ella el alma es lo que completa el cuerpo: las gentes se unen por medio del alma, y no eres uno solo, sino que todas las almas forman un todo que palpita y se mueve. Me conmovió esa forma tan solidaria de entender su sociedad.

Elia Pesquera -

Con lo de las vacas, que parece que ha tenido exito el tema, cada uno tiene diferentes creencias y ninguna es mejor ni peor que otra, si comen insectos pues igual estan buenos, jeje. El problema más grave es tal vez la alta natalidad. Si estuviesen controlados tal vez podrian permitirse desarrollarse normalmente.

Noelia (Roja) -

Que el crecimiento económico se traduzca en la disminución de la pobreza depende de factores sociales y políticos.

Teresa Montesinos -

Una cultura y tradiciones verdaderamente bonitas y admirables las de la India. Esperemos que poco a poco se lleve a cabo el desarrollo económico que tanto necesitan y puedan mejorar sus condiciones de vida y disfrutar de cosas básicas e importantes como la educación.

Dos Santos -

Ojala India sea capaz de ser un giganto con verdaderas y buenas bases como es su filosofía de vida.

Toribio -

Me apunto a la opinión de Carpintero. India es el futuro; (con el permiso de África y con el respeto de los países económicamente más boyantes).

Sonia Sanz -

Es fundamental que la India se desarrolle siempre y cuando no pierda su identidad personal. Desarrollo y tradición pueden ir de la mano, son necesarios para saber quiénes somos y quiénes queremos ser. Ójala en unos años las cifras cambien y el futuro sea más esperanzador para una gran parte de la población india.

Estrada -

Este texto demuestra que aún nos queda mucho por aprender. India está aprendiendo lo que es el desarrollo y a cambio nos enseña algo más importante, la posibilidad del intercambio de culturas y el respeto a todo ser vivo.

Javi -

India es el país nº 126 en el Índice de Desarrollo Humano. Sin derechos humanos no hay progreso.

Eva Losada -

Es una pena que países como la India sufran tantas carencias en sanidad, educación, etc.
Son países a los que moralmente, deberíamos envidiar por la gran sensibilidad y ética que muestran en temas tan importantes, básicos y necesarios como la naturaleza.
Pero, en definitiva, supongo que unos países tienen unas carencias y otros países muestran otras, por eso la India debe luchar por superar las suyas.

Lucía -

La India es el ejemplo más claro de las dos caras que muestra el desarrollo económico. Aunque el gobierno se empeñe en destacar el gran enorme desarrollo económico experimentado en los últimos años, debe destacar ( y solucionar ) la extrema pobreza y la vulnerabilidad financiera del país. Para superar estas fragilidades se debería, creo, generar más empleo.
Personalmente, me encantaría poder viajar algún día a la India cuando la economía lo permita. Mientras tanto, en la distancia, queda la información....

T. Quiñones -

Cuando uno tiene las necesidades básicas cubiertas busca algo más, añora otra forma de ver la vida, quizá más espiritual, más comprometida y más ligada a la naturaleza.
Ante esta situación de privilegio, el pensamiento indio es un ideal, aunque en nuestra sociedad una utopía.
Sin embargo, cuando sólo uno de cada diez niños recibe una buena formación, cuando en una sociedad pesa tanto la casta de la que provienes... Algo falla. Pensar, hablar según se piensa y actuar según se habla; y esta asignatura todavía no la ha aprobado ningún país.

Irene Moreno Palmero -

La evolución que muestra la India, es esperanzadora.Los niveles tan bajos de educación, dejan ver los grandes problemas económicos y a gran escala que este país atraviesa.
Es destacable la cultura, la ética ambas correctas y sensibles.

NaDiA -

Admito con vergüenza que mucho de lo que se menciona de la India no lo sabía, sobre todo de lo emprendedores y conscientes que son, generalmente la información que más circula al respecto es la lamentable, como los problemas que tienen...De manera personal agradezco la existencia de espacios como este que permiten que muchas personas como yo, que desconocen muchas cosas, tengan la oportunidad de acceder a tanta información interesante y por demás importante que aquí se toca.

alejandro estrada -

La India se está desarrollando pero todavía le queda mucho para llegar a ser como los países de occidente, por lo menos en algunos aspectos... Todavía existe mucha pobreza, hay mucho que hacer para que este país salga adelante.

Carpintero -

el futuro está ahí, queramos verlo o no...

Patricia Bendala -

A mí ese último dato me parece un poco exagerado,lo de intentar no tragarse un insecto.Saliendo de la anécdota me quedo con los datos de la educación,que tan sólo un 10 por 100 de la población puedan salir bien formados me parece realmente dramático; hace darnos cuenta de la suerte que tenemos en España donde, por lo menos se nos da la oportunidad de formarnos a una gran mayoría (otra cosa es que luego se aproveche bien o no,claro)

noemi -

Claramente la moral india está mucho más desarrollada que la nuestra. Pero, la situación de la India es catastrófica, no puede ser que el 80% de la población viva en la pobreza y que se considere la mayor democracia del mundo, yo no lo veo así. Una democracia no es aquel sistema en el que solo puede acceder a estudios, sanidad, vivienda digna,... un pequeño grupo de personas. Una democracia es aquel sistema en el que hay igualdad, libertad, o aunque esto no se cumpla, por lo menos se acerque un poco.

E. Domínguez -

El caso de las vacas me parece algo realmente excesivo, aunque ello podría ser empleado como “modelo extremo” a seguir en nuestra sociedad, que tan poco entiende de ecología.
Es bueno que se hable de un “milagro” indio en cuanto a economía, pero el país debe tener otras prioridades antes que enriquecerse. De todas formas, los problemas de explosión demográfica, analfabetización, desigualdad social... no pueden ser erradicados instantáneamente y algunos de estos casos exigirían medidas drásticas como la mencionada ley del “único hijo”, que seguramente serían criticadas por las sociedades “desarrolladas”.
La India podría destinar su capital actual a la modernización del país o crecer económicamente para llevar una reforma más “agresiva” en un futuro cercano.
En cuanto a la sociedad basada en doctrinas filosóficas, puede que algunos de sus conceptos sean buenos para el bienestar social, pero no debería aplicarse de forma tan extrema como se menciona en el artículo.

Rodrigo -

En el artículo los números hablan por sí solos.Estos números muestran que el acceso a los estudios está en manos de muy pocos,por lo tanto son los pocos que prosperan,mientras que la mayor parte de la población del país vive sumida en la pobreza.
Por otro lado es indispensable que la India mejore y construya infraestructura para asi poder llegar a comvertirse en lo que hoy en día es China.

María Vindel -

Espero que este desarrollo de la India siga adelante y que no se hable sólo de un 20 por 100, sino que sea de un 100 por 100. Pero, a la par de este desarrollo también espero que comiencen a verse respetado los derechos humanos.

A. Olea -

Aunque esa sensibilidad hacia toda criatura viviente es admirable, pienso que antes que preocuparse por no tragar insectos habría que terminar con el hambre, la explotación infantil y la miseria, que como señala el autor del artículo, es aún más espectacular que el superdesarrollo de ese 20% del país.

No me parece demasiado ético escandalizarse por unas vacas maltratadas y al tiempo hacer la vista gorda ante niños de 12 años trabajando 16 horas al día.

Quizá habría que plantearse si es preferible ser una potencia de economía boyante con un 80% de la poblacion viviendo en la miseria a estar en un discreto segundo plano y cubrir al menos las necesidades básicas del pueblo indio en su totalidad.

(Con todo el respeto)
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