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J. C. García Fajardo

Bazofia periodística y falta de criterio de un juez "estrella"

1.- La Corona es una Institución que hemos aprobado democrática y constitucionalmente los españoles en su día. Representa a la nación española y es una forma de gobierno que tuvo su importancia a lo largo de la historia. Cuando queramos y podamos reemplazarla por una República constitucional, social y democrática disponemos de medios en la misma Constitución. O, en caso de tiranía, despotismo o abuso de poder, mediante la fuerza si fuera necesaria, en ejercicio del poder soberano del pueblo a alzarse contra los regímenes que se vuelven tiránicos aunque tuvieran "legitimidad de origen", pero que pierden la "legitimidad de ejercicio". Esta monarquía tiene su origen en una decisión personal y no consensuada del anterior Jefe de Estado, y dictador, pero la legitimamos mediante referéndum (cierto que fue más bien un plebiscito impuesto, pero fue legal, algunos dudan de que fuera legítimo, desde luego no fue justo sino interesado y anacrónico).
Rebus sic stantibus, (tal y como están las cosas) la Institución tiene todos los deberes y derechos que le hemos otorgado (no se olvide) y reconocido constitucionalmente. ¿Que, en no pocas ocasiones, se exceden en algunas formas exteriores, superadas por la evolución histórica, y que puede que confundan sus obligaciones y derechos con los negocios privados de algunos miembros de esa Familia? Está más que demostrado y sólo un tácito acuerdo de los medios de comunicación están hurtando a la opinión pública la fortuna del monarca que llegó sin patrimonio y que ha sido el ejemplo más desastroso de entrega a consejeros áulicos en materia de finanzas e inversiones, catastróficos, hasta el punto de que varios de ellos han pasado o están en la cárcel por delitos económicos. Que la vida personal de algunos miembros de esa Familia, comenzando por su titular, distan mucho de ser ejemplares o ajustados a las normas impuestas por esa moral católiconacional al resto de los ciudadanos, es evidente. Pero es su vida privada y mientras no atente a "la cosa pública", queda para el análisis de comentaristas e historiadores tan pronto como se pueda, y no en programas rosa de facineroso talante en el que una ex-vedette amenza con descubrir "su gran secreto": ¡el secreto de Polichinela! Como lo de Barcelona y tantas y tantas conductas que tradicionalmente se denominaban "cosas de los borbones". No "borboneo" al que fueron tan prioclives y funestos sus predecesores (injerencia en la política militar, económica o administrativa, hoy por hoy, llevada con prudencia por el actual monarca). Al mismo tiempo, es justo reconocer los servicios que la Corona ha prestado al Estado en el desempeño de su misión constitucional... nada menos que ayudarnos a salir del entramado de un régimen sin legitimidad de origen y trufado de arribismo, despotismo y de auténticos crímenes. Muchos dudamos de que su heredero sea capaz de hacerlo. No hay más que ver su tendencia a hacer realidad sus caprichos. Pero esto, hoy por hoy, parece que no repercute en el Estado, ¿o sí? Lo comprobaremos a no tardar mucho. Estoy convencido.
En cuanto a esa bazofia publicada en portada por una diz que revista humorística, para mí, como ciudadano y como periodista, no tiene pase alguno. Es vulgar, obscena y de un mal gusto que roza el esperpento o las limitaciones síquicas de su autor y editores. En democracia no vale todo, ni mucho menos. Atenta a la vida privada de dos ciudadanos, no de la Corona ni de las Instituciones. Es propia de la reprimida y enfermiza "necesidad" de pintar en las paredes de las letrinas. Pero ni yo ni cientos de miles de ciudadanos hubiéramos visto esa indecencia si no fuera por el excesivo celo de un juez "estrella2 (mala cosa) que se ha dejado influenciar por los aledaños de una "corte fantasmal y arribista" que por desgracia existe. Los medios siempre deben ser proporcionados al móvil o a la causa que los desencadena: aquí han pretendido matar moscas a cañonazos y han conseguido una difusión de la infamia a nivel mundial, ya no sólo nacional, gracias a estos formidables medios eléctrónicos. Un juez, como un editor o quien quiera que esté constituido en responsabilidades públicas, está obligado a prever el resultado de sus acciones.
Y no tengo más que decir. Me declaro republicano, ciudadano y respetuoso con todas las personas, entre ellas, los miembros de esa Familia de españoles a la que, como personas, aprecio y, como institución, respetaré siempre que su actuación sea ajustada a derecho. ¡Miren en qué estamos ocupándonos un hermoso domingo de julio en unas tierras maravillosas como son las nuestras de Galicia!

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8 comentarios

Jesús Centeno -

Estoy de acuerdo, pero es que El Jueves siempre fue zafio y obsceno, no es Asterix, ni Mafalda. Sus lectores saben que es humor de brocha gorda y sólo puede publicarse los miércoles. Aunque yo particularmente creo que Hermano Lobo era una revista mucho mejor.

pau -

Los reyes joden y tienen pasiones como todo mortal, son hombres como nosotros y pretender lo contrario es de estúpidos.
A un rey, como a ti y a mi, no se le puede hacer responsable de lo que hace su familia. Estaríamos frescos que mi solvencia como hombre dependiera de lo que hace el impresentable de mi primo, o con quien se acuesta mi hija.
Deberíamos preocuparnos más de otras cosas... por ejemplo:
http://www.guerraeterna.com/archives/2007/07/justicia_saudi.html#comments

Un saludo.

José Sámano -

Me gusta como ha tratado un tema delicado pero que anuncia transformaciones necesarias en el trato de la obsoleta monarquía. Nadie ha pensado en la que estará preparando la arribista consorte tomando notas de lo que pasa en La Zarzuela para blindarse cuando llegue el momento del borboneo, que ha de llegar. Aproveche su estancia en Galicia, aunque ahora esté pasada por agua

Emma Bernardo -

Las Instituciones pueden respetarse, pero hay un cierto favoritismo y autocensura respecto a la monarquía, no existente con otras instituciones como por ejemplo el Jefe del Ejecutivo, al que se descalifica e insulta y no tiene tal trascendencia. ¿Por qué hay dos varas de medir? ¿Merece más respeto una Institución elegida en su momento, en cinrcunstancias muy especiales que otra, que cada cuatro años se somete a la voluntad popular?

Xaime -

Esas son, profesor, las posturas republicanas que desde mi rincón republicano no comparto. Las de ciertas personas que, para los que la Republica, es no respetar la Monarquía, atacarla o, incluso injuriarla. No soy amigo de los jueces estrella, aunque a veces se erijen como estrellas sólo por hacer lo que se debe hacer (Grande Marlaska); pero en fin, todos sabemos que los jueces -y fiscal- pueden actuar de oficio, y para los que defienden una ilegitimidad en la Monarquía sin conocer las leyes, les diré que las injurias a la Corona es...delito -que se lo pregunten a Arnaldo Otegi, un año en la cárcel-. Todas las sentencias por injurias a la Corona creo que han sido comenzadas como demandas de oficio o por colectivos ajenos a la Corona, hablo de memoria así que quizás falle en el dato. Pero profesor, se lo he dejado expuesto en multitud de ocasiones y cada vez que leo algo -no me refiero a lo que cuelga usted- en este blog sobre Monarquía y República...más me alegro de ser un indefinido democrático -pequeño...¿chiste?-. Por último, profesor ¡qué envidia me da por Galicia! daría lo que fuese por estar en mi tierra y no aquí, así que disfrútela que sabrá que como en casa, en ningún sitio.

Sdan -

Esto me demuestra, una vez más, que mientras haya monarquía no habrá democracia en España.

Y es que la cantinela ésa ("lo llaman democracia y no lo es") que uno se aprende yendo a las manifestaciones por la República, es una verdad como un templo.

Saludos.

Hugo -

Estimado profesor. Al margen de que esté de acuerdo con las líneas generales de sus consideraciones, creo que la defensa del honor de los individuos corresponde a los individuos, y que yo sepa, ni Don Felipe ni Doña Leticia han pedido defensa alguna por el supuesto honor ultrajado. De hecho, al margen de la evidente falta de imaginación del humorista y la poca falta de recursos del editor, el chiste no cuenta nada que dicho de otro modo pueda por lo menos llegar a ser opinable, cuando no cierto. Vamos, que no miente, la foto no es una foto, es un dibujo, y la publicación es una revista satírica, no periodismo. Si fuera periodismo podría contar verdades que nadie cuenta o mentiras que sólo Losantos se atreve a pregonar. Es un chiste, malo, pero un chiste. Nos podemos reír más del cómico por torpe que de su gracieta. De lo que no podemos reírnos es del juez, que mayor ya para operaciones triunfo le da por definir lo que es de buen gusto de lo que no. Un juicio al gusto, que por otro lado es de lo que más se ha escrito. Pero nos dejamos al fiscal. Si le preguntáramos al editor que le ha movido a publicar la tontería, podríamos saber que ha sido por vocación satírica, por salud democrática, o por vender más, como pasa con los vídeos censurados de Madonna. Pero si le preguntamos al señor fiscal... Pues esa es la cuestión. Quién denuncia y por qué denuncia. Pues no hay respuestas...

Diego Lopez -

No me he enterado de lo que ha pasado porque estoy en Liverpool y conseguir internet con todo lo que tengo que hacer me es casi imposible. De todos modos, aunque no seamos monarquicos hay que respetar a las personas.

Yo estoy a favor de una Republica tambien.

Perdon por la ausencia de tildes, pero no hay en este teclado o no las encuentro.

Saludos y abrazos desde Liverpool.
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