Blogia
J. C. García Fajardo

Con las construcciones indiscriminadas en el litoral mediterráneo matan el milagro económico español apoyado en el turismo

Los medios de comunicaciónmuestran hasta la saciedad las monstruosidades que los ayuntamientos del litoral meditaerráneo han llevado a acabo esquilmando playas, dársenas, tierras de cultivo, acuiferos etc. Con el pretexto del "crecimiento económico" a cualquier precio, y para llevarse a las arcas municipales los porcentajes que les dan los constructores, aparte de una red de corrupción que en nada envidia a als mafias calabresas han transformado en un erial y en una cordillera de casas construidas para la especulación y no para el turismo una de las zonas que hicieron el milagro económico español.
Entre 1987 y 2005, la superficie edificada en España ha aumentado un 40%. El 34% del litoral mediterráneo, depredado por la especulación urbanística, tiene totalmente edificado su primer kilómetro. El ritmo medio de aumento de suelo construido (1,9% anual) triplica la media de los países europeos. Y si se mantiene este disparatado ritmo de edificación, la superficie construida el año 2010 habrá aumentado el 52%, con la consiguiente destrucción de humedales, el deterioro medioambiental y el crecimiento insostenible del consumo de agua en urbanizaciones para segunda vivienda y en complejos turísticos masivos.
Las razones pueden rastrearse en el caótico modelo de crecimiento económico, impulsor de una burbuja inmobiliaria resistente por ahora a los intentos de corrección del mercado, a un modelo turístico basado en la acumulación de urbanizaciones en las playas y a la descoordinación, entre la autoridad del Estado -departamentos de Vivienda y Medio Ambiente- y las autonómicas y municipales. Sobre los dos primeros puntos, cabe una observación desalentadora. La explosión inmobiliaria no se ha traducido en viviendas más accesibles, sino todo lo contrario; y tampoco contribuye a impulsar el mercado turístico, puesto que el caos urbanístico de la costa es una de las razones que explican el desinterés creciente de los turistas europeos por los destinos tradicionales en España.
El desorden administrativo que avala este urbanismo salvaje sólo se corrige si se admite que la edificación reclama a gritos una gestión coordinada. El modelo actual, que confiere a los ayuntamientos la potestad de autorizar recalificaciones sin tino ni medida, sin apenas limitaciones medioambientales, para financiarse con la explosión del turismo de inmobiliaria, es impracticable ya a corto plazo y puede destruir las bases de nuestro crecimiento económico a medio. Ni las leyes autonómicas del suelo pueden favorecer la destrucción medioambiental del litoral ni el Estado puede permitirse el lujo de observar cómo se perpetran tropelías que ponen en peligro el bienestar ciudadano. Estado, autonomías y municipios deben explorar la posibilidad de constituir una institución independiente y colegiada que sea capaz de ordenar el incontrolado complejo inmobiliario-turístico
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

4 comentarios

Pablete -

Todo gracias a gente como Zaplana que pese a pasar por una de las mayores sequías de la historia, el prefiere construir Terra Mítica, Marina Dor y un largo etcétera.Luego la culpa será del consumo doméstico no?

Elke -

El presidente de la Comunidad Autónoma es amigo del constructor y ambos lo son del Juez. Todos pueden seguir actuando sobre la tierra y los recursos hídricos, sin nadie que les controle a ellos. Entre todos dan y quitan licencias de obra, recalifiquan terrenos y vacían pozos de agua para venderla a sus amigos-socios que han construido campos de golf etc. etc. etc. Mientras, ellos llenan sus bolsillos infinitos y las ventanillas de sus vehículos mantienen ese color ahumado que permite mantener cierta distancia con el resto del mundo, con el mundo de abajo, con el inframundo de cemento sediento que están construyendo.

Varela -

Antes buscábamos la arena bajo los adoquines y ahora no dudamos en cubrirla con cemento.

Antonio Peraza -

No sólo está la especulación. A mi me preocupa aún más la falta de dotaciones (aguas limpias, recogidas de basuras, aguas fecales, servicios públicos de transporte, mobiliario urbano,...) que suele tener esa zona de nueva construcción y no se dota. Por si esto fuera poco, la actividad se centra hacia los nuevos núcleos dejando sin solución los antiguos. ¿Qué pasa con los primeros hoteles? ¿Cómo rentabilizar la rehabilitación y modernización de los mismos? Éstos se conviernte en 2ª residencias y posteriormente en establecimientos de baja calidad o incluso en camas calientes para inmigrantes. El problema no sólo es la ocupación y destrozo de las nuevas zonas es aún más complejo. En muchos municipios las licencias de nuevas obras se convierte en la principal fuente de financiación por lo cual son sus principales promotores. Por último, no conviene centrarse sólo en el Mediterráneo en el Atlántico también tenemos costa andaluza y canaria
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres