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J. C. García Fajardo

Retazos de la Luna azul 021: Otoño en el estanque

Cuando regresaban del monasterio por el hermoso sendero ornado de rododendros fucsias, después de la charla del Maestro a los monjes, uno de éstos, con aspecto algo atormentado, se echó a los pies del Maestro y le preguntó sin atreverse a alzar su rostro “¡Maestro!, ¿cuándo llegará el fin del mundo?” El Maestro lo alzó con enorme ternura, lo arropó entre sus brazos y le hizo volverse hacia los sauces que se extendían hasta el río.
- ¡Mira!” -, le dijo mansamente -. Mira a tu alrededor y contempla la infinita sucesión de vida que alberga este jardín, paradigma de nuestra existencia. Llegará el otoño y parecerá que los arces pierden su belleza, que las vides se retuercen después de habernos entregado sus frutos, que hasta los bambúes pierden hojas que se pudrirán transformadas en mantillo vivificador. Mira, hermano, mira el fin del mundo en cada día y a cada instante. Nada muere, todo se transforma. Lo que parece muerte no es más que un aspecto, un estadio, una dimensión de la vida. Mira tu piel, siente tus pulsos, no hay en ti una sola célula que haya estado en el vientre de tu madre. Todo se mueve, todo danza, todo vibra. No hay muerte como fin absoluto sino transformación perenne.
El joven monje rompió a llorar y el Maestro se lo entregó a Ting Chang, al médico amigo y taumaturgo. Cuando, al atardecer, caminaban los tres por el sendero hacia el estanque de las carpas, el Maestro preguntó al noble Ting Chang.
- ¿Qué le has recetado, sanador de enfermos?
- Que practique taichí chuang con el buen maestro Teng Siao, que habita en este monasterio. Que coma mejor y que procure dormir bien por las noches con una infusión de tila y mejorana.
- ¡Que se divierta! En el auténtico sentido de la expresión. Que gire y se transforme. Que se deje convertir... No es fácil encontrar remedio a los problemas de la mente precisamente en un monasterio – comentó el Maestro mientras arreglaba un recoveco del estanque para facilitar el invierno a las carpas doradas.
- ¡Menuda terapia! – exclamó Sergei -. Algo así también me convendría a mí. No le haría ascos.
- Ay, Sergei, - le dijo el Maestro -. Si tú me hubieras preguntado que cuándo será el fin del mundo, te respondería con las palabras que el Mulá le dijo a otro atormentado.
- ¿Qué le dijo, Maestro?
- Pues que a cual fin del mundo, se refería.
- ¿Cómo? ¿Es que hay varios? – cayó en la trampa el inconstante Sergei que tanta paciencia ejercitaba en el Maestro, pero que también tanto le divertía-.
- “Mira, - le respondió el Mulá a su interlocutor-. Si muere mi mujer, se producirá el menor fin del mundo; pero si muero yo, ¡ese será el mayor fin del mundo!” Le dio un bastonazo al preguntador y se marchó al trote de su burro dando rienda suelta a sus estrepitosas carcajadas.
En ese momento, el comedido y noble Ting Chang no pudo contener las suyas y sostener la roca que tenía entre los brazos y allá se fue, al fondo del estanque, agarrado a ella. El Maestro lo contempló riendo y exclamó solemne: - ¡Ahora sí que ha dado comienzo el Otoño!

José Carlos Gª Fajardo

 

32 comentarios

lAuRaaaaaaa -

Todas las cosas tienen su final. \"Nada es para siempre\"..¿ o quizás si?; ¿quién me asegura que las experiencias adquiridas durante mi juventud no serán de gran ayuda en un futuro?, ¿ el final de una amistad no es el comienzo de otra?, el final de un año ¿ no es el comienzo de uno nuevo?. Puede que las cosas se acaben pero siempre estarán en nuestro recuerdo; una sonrisa, una mirada, una vida.

Laura García -

Como dice una frase que me enseñó alguien especial, \"ya cruzaremos el puente cuando lleguemos al río\". Vivamos al presente que ya tendremos tiempo de estar muertos.

Laura García -

Como dice una frase que me enseñó alguien importante, \"ya cruzaremos el puente cuando lleguemos al río\". Vivamos al presente que ya tendremos tiempo de estar muertos.

Carlos Miguélez -

\"En realidad, el hombre es como un viajero que se detiene a descansar unos instantes a la sombra de un árbol y, tras dormir unas horas y soñar, reemprende su viaje. Nuestra vida en la Tierra es como el sueño de ese viajero y, cuando morimos, despertamos y reemprendemos nuestro viaje...\"

Estrada -

No sabemos si la muerte va a ser mejor o peor que lo que estamos viviendo, así que ¿por qué pensar en algo que aún no sabemos cómo va a ser? Vivamos el presente y después ya viviremos lo que venga!

Nacho M. -

El verdadero fin del mundo está representado en distintas teorías: Puede que el Universo se expanda hasta que el enfriamiento no permita la vida, puede que el Universo se expanda hasta que vuelve a converger a un pequeño punto, de donde partió, incluso hay teorías que dicen que el Universo tiene una vida cíclica de expansión y contracción, con lo cual estaremos leyendo esto de nuevo dentro de millones de años. Sin embargo, el ser humano es tan insignificante, tan limitado, y tan incapaz de ver más allá del sistema que él mismo ha creado, que su fin del mundo puede suponer cualquier hecho que le haga pensar que la vida ha dado un vuelco para mal. Ante esto, lo único que podemos hacer, y lo más sensato, es seguir viviendo en nuestros mundos virtuales de modo que nuestro objetivo sea la búsqueda de la felicidad, propia y ajena, y no molestarnos ni lo más mínimo en lo que hay allá fuera. Cuanto más lo piensas, más te das cuenta de que, realmente, no somos capaces de saber nada. Un saludo.

Nacho M. -

El verdadero fin del mundo está representado en distintas teorías: Puede que el Universo se expanda hasta que el enfriamiento no permita la vida, puede que el Universo se expanda hasta que vuelve a converger a un pequeño punto, de donde partió, incluso hay teorías que dicen que el Universo tiene una vida cíclica de expansión y contracción, con lo cual estaremos leyendo esto de nuevo dentro de millones de años.
Sin embargo, el ser humano es tan insignificante, tan limitado, y tan incapaz de ver más allá del sistema que él mismo ha creado, que su fin del mundo puede suponer cualquier hecho que le haga pensar que la vida ha dado un vuelco para mal.
Ante esto, lo único que podemos hacer, y lo más sensato, es seguir viviendo en nuestros mundos virtuales de modo que nuestro objetivo sea la búsuqeda de la felicidad, propia y ajena, y no molestarnos ni lo más mínimo en lo que hay allá fuera. Cuanto más lo piensas, más te das cuenta de que, realmente, no somos capaces de saber nada.
Un saludo.

Jarkoe -

La muerte, el fin del mundo...no puedo ni quiero pensar en ello, quizá porque cuando te acercas, por cualquier motivo, es también entonces un incomprensible. Es dura la impotencia. Pero...¿y esa potencia que nos guía a cada paso? Saber abrazarla con una sonrisa, con toda la que merece (al menos que baile de oreja a oreja) es lo primero, y puede que lo último, dentro de esa armonía que nos alerta de nuestra gran necesidad: ¡divertirnos! (en ese auténtico sentido de la expresión al que anima el maestro). Por eso me tiemblan los sentidos cuando leo todo esto...pff...siempre estaremos ahí, todos.

Cristina -

Siempre tememos a las cosas desconocidas y la muerte es una de ellas, nadie sabe cómo es o lo que pasará,...es la incertidumbre la que hace que nos preguntemos esas cosas, pero el caso es que la muerte llega antes o después y hasta que eso ocurra debemos disfrutar la vida al máximo y sacar lo mejor de nosotros, para qeu cuando llegue nuestra hora sintamos que hemos vivido de verdad.
Quien sabe y a lo mejor la muerte al fin y al cabo, no es el fin... eso sí no debemos vivir atormentándonos por ese momento porque sino no disfrutaremos de la vida.

SEVILLANO -

Vivimos atemorizados por la muerte, pero la muerte y la vida se complementan, unos nacen y otros mueren formando un círculo vicioso que nunca acaba.
Por mucho que nos empeñemos la muerte antes o después llegará, mejor no pensar en ella, porque quien vive temeroso no será nunca libre y no podrá disfrutar de las alegrías de la vida.

Karla -

El fin del mundo es el fin de mi mundo, y no es una vanidad ni un vago egocentrismo el mencionar que conmigo se acaba el mundo, la muerte es el siguiente paso de una vida que ha transcurrido, es la transformación del yo, cada muerte trae consigo un paso hacia lo que se puede llegar a ser, pero, ¿Por qué preocuparnos de los que llegaremos a ser, si antes no somos lo que debemos ser? Estamos tan preocupados por lo que vendrá que no nos detenemos a pensar en aquello que disfrutamos hoy.
Si mi muerte, mi transformación, supone un fin, yo esperaré a que llegue, para que huir de algo (o buscarlo, hoy en día ya la gente no sabe lo que quiere) si no se disfruta de lo que ya tengo, sabemos que es algo natural, la culminación de un ciclo, puede que sea el inicio de otro (o no).
La muerte al fin y al cabo tiene que llegar, es un momento, un suspiro, el último; es desconocida, pero será nuestra algún día, pero mientras tanto, como dice Belén, disfrutemos, riamos, sintamos y juguemos, VIVAMOS, porque la muerte está a la vuelta de mi presente y pero mi presente está aquí.
“La muerte está tan segura de su victoria que nos da una vida de ventaja” Sabemos que la muerte llegará, pero mientras tanto juguemos con la vida.

Belén -

Si lo pensamos con detenimiento, algo muy bueno tiene que ser la muerte, por que durante la vida hablamos de ella constantemente y, que yo sepa, nadie que se haya muerto se ha quejado.

Ahora enserio, vivamos, sintamos, hablemos, juguemos, lloremos, pensemos y riamos, no nos preocupemos más, que ya tendremos tiempo de estar muertos, todo el tiempo que queramos.

Javi -

La muerte no es el fin por el que vivimos,es el paso último por el que todos debemos pasar. Vivimos para amar, reír, ver a un hijo nacer, realizarnos profesionalmente...y morir con la satisfacción de haber aprovechado nuestra breve existencia.

Anahi -

La muerte no es más que un fin, el fin de nuestra vida. La vida es lo que nosotros hacemos de ella, \"la vida es lo que te pasa mientras te preocupas en hacer otros planes\" dijo John Lennon. Hagamos de nuestra vida lo que queramos, seamos felices, disfrutemos, estemos con quien queramos estar... Como bien dice Sergei, lo importante es vivir.. ¿qué importa dónde? ¿y con quién? Volemos compañeros, disfrutemos.

Rôvënty -

La belleza, como el bien, no es consecuencia de una acción. Es un estado de armonia y paz con el universo. Cada uno de nosotros es vida que venció a la muerte, es poesía anónima que se expande en la conciencia humana

Dorian Gray -

Tan preocupados estamos algunos por la muerte que no nos damos cuenta de que lo importante es vivir...

Héctor -

Hablando de este tema se me vienen a la mente muchas frases. Una de ellas es el famoso \"Carpe diem\", que se convierte en el mensaje de esa maravillosa película que es \"El club de los poetas muertos\". Me gusta esa frase, porque pienso que la vida está hecha de momentos, no es una sucesión lineal de acontecmientos, son momentos o escenas que se te quedan grabadas en la memoria y que siempre recuerdas con una sonrisa en la boca, por eso valoro tanto la nostalgia y la sensibilidad. ¿Llorar? Si es de emoción, bienvenido sea. Yo vivo de momentos.
Otra frase es un verso de una canción de Revólver(\"San Pedro\") y que la he tomado como mi propio lema: \"la vida son cuatro días y yo por el tercero voy\".

ginesa -

La ilusión de vivir es igual que la ilusión de morir. ¿Hay algo más cierto que la muerte?, ¿para qué vivimos?.

Juanjo Madrigal -

La vida y la muerte se fundamentan en un constante retorno. La vida es un don que brinda la naturaleza, ¿por qué intentar acabar con ella? La tierra en la que vivimos es un cúmulo de sensaciones, actos que generan vida y muerte por y para nosotros.

Carlos Miguélez -

Si nadie pregunta qué eramos antes de nacer, ¿por qué nos atormentamos por lo que seremos cuando muramos? (se lo he robado a no sé quién).

El Cisne Negro -

Qué gozada de texto. Muchas gracias, Maestro. Ayer un visitante se dejó un libro en mi estanque. Abrí por una de las páginas centrales. Ahí vi un texto maravilloso de un tal Heráclito. Hablaba del cambio constante de las cosas. Del \"nada es, todo cambia\" y la patada dialéctica a Parménides...gracias por hacer más comprensible sus palabras...

Pérez S. -

El fin del mundo en realidad no termina nunca para nadie, sino que está en constante cambio. ¿Cuando nosotros morimos se acaba nuestro mundo? Para nada, pues la descomposición da pie a nuevos seres vivientes, que nos guste o no, son parte de nosotros, es decir, nuestra transformación; al mismo tiempo la descendencia continúa siendo parte de nosotros, y lo seguirá siendo a lo largo de siglos y siglos.
El mundo nunca acaba por completo, sino que terminan sus etapas y acto seguido comienzan otras; ahora bien, si se considera el fin del mundo como el fin de la vida de una persona, hay que decir que la muerte puede ser gloriosa cuando así lo ha sido la vida, es decir, que hay que aprovechar todos los momentos, vivir y dejar vivir, y por supuesto disfrutar al máximo de la vida. Y así, cuando llegue la muerte, llegará en su momento justo, lo suficiente para haber tenido una vida digna y ejemplar, y sin la sobra de años nefastos que aplanaran lo que anteriormente había sido la curva de la felicidad. ¿Por qué temer hablar de la muerte cuando se mantiene una vida saludable?. Saludable o no, es el ciclo vital de la vida, salir de la escena para dejar el paso a otros que resultan ser parte de nosotros mismos; además, es el único aspecto que nos hace iguales a todos los seres humanos.

“nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir”

(Jorge Manrique)

Olga -

Si alguien te ha dicho hoy con su mirada: \"Gracias por tu sonrisa\" no esperes el fin del mundo porque siempre quedará ese momento en el recuerdo de esa persona.

Jorge P. -

Todo muere o nace, según se quiera, sin que entre cada instante, por mucho que nos empeñemos, haya abismos. Sólo un pausado cambio que menos mal somos capaces de sentir.

Patricia Palacios -

¿Por qué cuadno vivimos hablamos de muerte? ¿Será que cuando estemos muertos, viviremos?
Debemos dejar de pensar en negativo cuando hablamos de la muerte. Hay que concebirla como si fuera una vida, la auténtica vida; y que la que vivimos ahora constituye, simplemente, una serie de pruebas que nos preparan y TRANSFORMAN para la esa VIDA posterior.

Sonia Sanz -

El fin del mundo, de nuestro mundo, es el principio de la vida de otros: desde las Tierra a la que alimentamos (por poner un ejemplo) hasta los nuevos bebés qur nacen. Incluso nuestra propia materia se convierte en otra cosa. El fin del mundo es cambio, no pérdida de vida.

Patricia Palacios -

¿Por qué cuando vivimos hablamos de muerte?¿será que cuando estemos muertos, viviremos?
No podemos juzgar que la muerte sea mala, simplemente porque sea muerte. Debemos pensar que constituye otra vida y que para alcanzarla, tenemos que pasar primero por esta, que es la que nos prepara el camino.

Mariola -

No podemos agonizarnos con el fin no sólo de la vida, sino con todo en general, porque pese a que sepamos que todo tiene un principio y un fin, no hemos de estar esperando el fin, pues éste llegará sin avisar, y puede que cuando menos lo esperemos. Por eso hemos de vivir el presente sin querer adelantar acontecimientos del futuro, pues todo antes o después llega en esta vida.

Diego Ochoa -

Para mi, el fin del mundo llegará el día en que yo me muera. A pesar de ello, no creo en el fin del mismo en sí, porque tendría que producirse los acontecimentos de Armagedon o una Guerra de las Galaxias. Eso sí, los seres humanos estamos dañando contínuamente (con la contaminación) aquello a lo que pertenecemos: El Planeta Tierra. Pero bueno, como dice Beatriz, A vivir y a ser felices (pero con un poquito de precaución).

beatriz martinez -

No podemos vivir toda la vida preguntándonos cuando llegará el fin del mundo o cuando vamos a morir porque sino estaríamos agobiados siempre. Hay que disfrutar e intentar ser lo más feliz posible.

María -

Todo al destruirse, o mejor dicho, al transformarse, deja huella. Del fin de una determinada cosa surgirá el comienzo de otra, que quizá sea incluso mejor. Asociamos, a priori, el cambio con algo negativo y no tiene en absoluto por qué serlo. Intentemos mirar con otros ojos y desde otra perspectiva

enovilla -

Cada persona tiene su propio fin del mundo, debemos de ser capaces de encontrar el nuestro y afrontarlo lo mejor posible .