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<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title>J. C. García Fajardo</title><link>http://nesemu.blogia.com/</link><description><![CDATA[ Cuaderno de Bitácora sobre Mundo actual  y Sabiduría universal. 
]]></description><ttl>60</ttl><pubDate>Thu,  1 Oct 2009 11:05:17 -0500</pubDate><generator>http://www.blogia.com</generator><item>
<title>Un millón de personas se quitan la vida cada año. (Suicidio 1ª parte)</title>
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	<pubDate>Thu,  1 Oct 2009 11:05:00 -0500</pubDate>
<category>Cuaderno de Bitácora</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";"></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";"> </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Cada día hay en promedio casi tres mil personas que ponen fin a su vida, y veinte intentan suicidarse por cada una que lo consigue.  Cada hora, ciento veinticinco personas ponen fin a su vida, más de dos personas por minuto. Datos de la Organización Mundial de la Salud, (OMS).</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Hablamos de suicidios verificados, no de los camuflados en &amp;ldquo;accidentes&amp;rdquo;, previa ingestión de drogas, de alcohol o de broncas emocionales insoportables que conducen a pisar el acelerador sin freno. </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Está entre las tres primeras causas mundiales de muerte en personas de entre 15 y 44 años, pero el sector que presenta mayor riesgo es el de los adolescentes. Entre poblaciones rurales, son las personas de edad que ya no se sienten útiles, ni necesitadas, ni queridas. </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">También existen &amp;ldquo;suicidios&amp;rdquo; enmascarados en el abandono de tratamientos médicos, para &amp;ldquo;hacer pagar culpas a la familia&amp;rdquo;. <br />Asimismo, muchos ancianos que viven solos en las ciudades grandes, en donde todo egoísmo tiene su asiento, y que &amp;ldquo;aparecen&amp;rdquo; muertos, no se han pegado un tiro, ni se han tirado por la ventana ni ingerido venenos, sencillamente, se han dejado morir poco a poco,  abandonándose en la comida y en la higiene, debilitándose, perdiendo fuerzas, y hasta intuyendo un descanso y una liberación, no en la muerte, que siempre impresiona, sino en dejar de llevar un vivir sin sentido; para ellos, ergo, para el universo entero.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">¿Sabe alguien cuántos soldados se han dejado morir por no poder soportar la tensión inhumana de una confrontación absurda? ¿Hay suicidio más eficaz que dejarse matar por el &amp;ldquo;enemigo&amp;rdquo;, y encima sin &amp;ldquo;deshonor&amp;rdquo; ante la familia pues te los rinden militares? ¿Acaso en la guerra de Vietnam, la droga no se distribuía desde la propia intendencia? </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Para el año 2020, la OMS prevé que el número de muertes por suicidio en el mundo superará el millón y medio. <span style="color: black;">Por ello, es tan importante tratarla como corresponde. Con una</span> <span style="color: black;">aproximación psicológicamente cálida, acogedora, tranquilizadora. Y con el arsenal terapéutico, realmente efectivo, que tenemos a nuestra disposición.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="color: black; font-family: "Century Gothic";">Y con tiempo, paciencia, con ese sumergirse en el drama del enfermo.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="color: black; font-family: "Century Gothic";">Recordemos que "asistir" (<em>assistere</em>) es, "estar al lado del otro".</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Los profesionales que trabajan en la prevención de los suicidios, insisten en que se trata de muertes evitables que, en algunos países, alcanzan a 10,4 por cada cien mil habitantes y, entre los adolescentes, el riesgo es del 30% por la misma proporción.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Ya sabemos que el suicidio se ha convertido en un tabú tan fuerte como el incesto o, hasta hace poco, las denominadas &amp;ldquo;desviaciones&amp;rdquo; sexuales, como la homosexualidad. Como fue tabú durante siglos tratar de la pedofilia, pederastia o, como ahora prefiere denominar el Vaticano para las experiencias de sus clérigos, &amp;ldquo;efebofilia&amp;rdquo;, es decir, atracción por jóvenes de 11 a 17 años.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Hasta en el <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Libro de estilo</em> de muchos medios de comunicación se reglamenta la publicación de estas noticias, &amp;ldquo;porque pueden provocar estímulo de imitación&amp;rdquo;.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">La OMS pide mejorar la educación en el tema, reducir la estigmatización y aumentar la conciencia de que el suicidio es prevenible. Todavía, en muchas legislaciones, el intento de suicidio se castiga como delito.  Y a un enfermo no se le lleva al paredón, se le cura y después se le fusila. La Iglesia católica y otras religiones, castigaban al suicida con la prohibición de ser enterrado en &amp;ldquo;tierra sagrada&amp;rdquo;. Con el progreso en la conciencia de una mayor libertad y responsabilidad, se han avenido con el subterfugio de que &amp;ldquo;no sabían lo que hacían&amp;rdquo;, &amp;ldquo;locura transitoria&amp;rdquo;, &amp;ldquo;fuera de sí, &amp;ldquo;enajenados&amp;rdquo;.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">No hay más que ver las dificultades que tiene un enfermo terminal para tener una muerte digna, mediante suicidio asistido, o mediante eutanasia positiva, por compasión y por justicia. ¿Tanto cuesta reconocer el derecho a disponer de la propia vida? ¿Alguien nos ha pedido permiso para nacer?</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">¿Pueden imponerse <em>manu militari</em> ideologías que parten de peticiones de principio, de falsas premisas y de un fanatismo que condena a vivir, como durante siglos bendijeron las condenas a morir?</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Partiendo del reconocimiento de este derecho inalienable, es necesario prevenir las decisiones fatales que podrían evitarse mediante atención médica y psicológica, comprensión y tratamiento, información adecuada y medios eficaces al alcance de enfermos depresivos, alcoholismo, drogadicción y esquizofrenia. Adolescentes que no asumen su realidad sexual, o de ancianos sin medios para vivir con dignidad porque la sociedad se lo debe siempre ya que las cosas no son de su dueño sino del que las necesita.<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>Y aunque la vida no tuviera sentido tiene que tener sentido vivir, pero con dignidad y sin padecimientos insoportables. No vamos de la vida hacia la muerte, sino hacia la felicidad de saberse uno mismo, libre y responsable.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";"> </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: "Century Gothic";">José Carlos Gª Fajardo</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;"> </span></p>	
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<title>Cuando nuestros representantes nos decepcionan</title>
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		<description><![CDATA[  Me anonada la situación social, económica y política, reflejada en los medios. Los políticos se insultan y descalifican, no aceptan un diálogo ni asumen un error, sestean en el Congreso y son capaces de sosten... 
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	<pubDate>Wed, 16 Sep 2009 17:23:00 -0500</pubDate>
<category>Cuaderno de Bitácora</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"> </span></span><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">Me anonada la situación social, económica y política, reflejada en los medios. Los políticos se insultan y descalifican, no aceptan un diálogo ni asumen un error, sestean en el Congreso y son capaces de sostener una tesis y su contraria, según se trate de su partido o de los demás. Mienten, niegan las evidencias de corrupciones que les atañen, no son coherentes con sus programas y utilizan los medios como armas arrojadizas. <br />Impresiona ver cómo se habla de Magistrados y de jueces &amp;ldquo;afines al PSOE o al PP&amp;rdquo;, y hasta de los mismos Tribunales Supremo y Constitucional. Asistir a una sesión de control al Gobierno en el Congreso o en el Senado causa vergüenza ajena. No hay &amp;ldquo;parlamento&amp;rdquo;, porque leen las consignas que llevan escritas. Todo vale con tal de imponerse.<br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">Bien está que, en período electoral, defiendan sus programas y denuncien a quienes no han cumplido sus compromisos anteriores, aportando alternativas constructivas y viables. Pero, pasadas las elecciones, los diputados y senadores, los consejeros autonómicos y los concejales municipales, deberán buscar el bienestar de los ciudadanos, el imperio de la justicia, el desarrollo intelectual, científico y económico, un sistema fiscal equitativo y sin fisuras en paraísos, la calidad de la enseñanza, el funcionamiento de los pilares del Estado de Bienestar: enseñanza pública y gratuita para todos, cobertura sanitaria eficaz y plena, mejora de los planes de pensiones,  y aplicación diáfana de la Ley de dependencia que cubre las necesidades apremiantes de tantas personas necesitadas de ayuda y de sus familiares.<br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">La conservación de la naturaleza y del medio ambiente, ¿será posible no ponerse de acuerdo en este tema vital y arrimar el hombro todos los diputados y senadores, sean del partido que sean? <br />La mejora de los transportes, los horarios de trabajo, la incorporación inteligente de las nuevas tecnologías en juzgados, universidades, colegios, hospitales y centros sanitarios, bibliotecas públicas, centros de información a los ciudadanos ¿acaso no deberían de ser de máxima prioridad para los responsables de gobernar como mandatarios de todos los ciudadanos, no sólo de los que les han elegido? <br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">Es inadmisible e insoportable, que permanezcamos en permanente situación de campaña electoral. Los ciudadanos se sienten ninguneados, una vez depositado su voto. De ahí la creciente abstención en las elecciones, porque están obligados a votar en listas cerradas y a candidatos que no conocen y que, una vez elegidos, jamás regresan a sus circunscripciones para dar cuenta de sus compromisos. <br />Era propio de las dictaduras mantener al pueblo en perenne minoría de edad: no podían votar, no podían expresarse en medios de comunicación, libres y responsables, no podían afiliarse a sindicatos independientes, tenían dificultades para viajar a otros países, existían policías secretas y &amp;ldquo;sociales&amp;rdquo; que controlaban a las personas por sus ideas religiosas, políticas, filosóficas o por sus preferencias sexuales.<br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">Era delito disentir de la política del Estado con una confesión religiosa determinada ni de su arbitrario y anacrónico poder en la enseñanza, en los matrimonios y la vida familiar, la interrupción del embarazo, la maternidad y paternidad responsables, dentro o fuera del matrimonio, las uniones de hecho, el divorcio y la constitución de nuevas familias, derecho a una muerte digna. Existía censura de prensa y de todo lo que se publicaba fuera científico, filosófico o de investigación histórica. <br />Aunque eso ya ha pasado, la herida se mantiene abierta porque nuestros políticos no han exigido responsabilidades ni la devolución de lo expoliado, la reparación debida a quienes se persiguió y negó el derecho a una vida de acuerdo con los derechos universales. Aún hoy les niegan el derecho a rescatar los cadáveres de sus familiares asesinados.<br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">¿No se han reconocido como imprescriptibles los crímenes contra la humanidad en países que padecieron la Guerra mundial? Al cabo de 50 años, todavía se recuperan propiedades y obras de arte expoliadas, así como las reparaciones y derechos sociales debidos.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">A mi edad, y después de medio siglo de trabajo en la universidad, en la sociedad y en los medios de comunicación, me siento defraudado por el sectarismo de muchos de estos y por la insoportable perversión del ejercicio del poder político.<br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">Un país moderno con una democracia garantizada por una Constitución, no puede soportar a políticos montaraces, a una clase empresarial insaciable, a banqueros y financieros movidos por la obtención de beneficios por cualquier medio.  <br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Georgia;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;">Por todo esto es necesario alzarnos contra este modelo de desarrollo injusto y perverso, y contra unos gobernantes irresponsables que no nos merecen. <br />Es posible la esperanza si nos rebelamos contra esta forma de tiranía, participamos cívicamente y denunciamos la actual situación insostenible, aportando propuestas alternativas. Todas las conquistas sociales se hicieron realidad porque alguien las soñó primero. El progreso comenzó cuando las personas se atrevieron a pensar y los súbditos se convirtieron en ciudadanos. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">J C Gª F<span style="color: #000080;"><span style="color: navy;">ajardo</span></span></span></span></p><p> </p>	
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<title>Gripe A: Opina un intelectual de prestigio</title>
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		<description><![CDATA[ Ya hace cuatro meses, me ocupé de la gripe A analizando la información que EL PAÍS publicó durante una semana a razón de seis páginas diarias. He vuelto a hacer lo mismo ahora y, tras 10 días de seguim... 
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	<pubDate>Wed, 16 Sep 2009 17:21:00 -0500</pubDate>
<category>Lecturas</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p>Ya hace cuatro meses, me ocupé de la gripe A analizando la información que EL PAÍS publicó durante una semana a razón de seis páginas diarias. He vuelto a hacer lo mismo ahora y, tras 10 días de seguimiento, me veo obligado a concluir: no entiendo cómo EL PAÍS puede dedicar por tantos días tanto espacio a este tema.</p><p>En su diario se afirma por activa y pasiva la universalidad de esta primera pandemia del siglo XXI con consecuencias y efectos devastadores, que hace que la sociedad y Gobierno deban prepararse para combatirla mediante reserva de vacunas para el 60% de la población. Por otra parte, y contradictoriamente, se reitera que la gripe A tiene síntomas muy leves, es mucho más benigna que la gripe común y nos podemos inmunizar contra ella en casa mediante antivirales que ya existen.</p><p>Y si, además, no está probado que ella se haya cobrado ninguna víctima directa y si los países del hemisferio sur, sin descartar a México, donde más se temía su expansión se han olvidado de ella acuciados por otros problemas más serios de salud, economía y política, ¿por qué tanta alarma y tanta demora en fabricar la vacuna en Europa mientras China ya la tiene lista para un porcentaje limitado del 0,6% de la población? ¿Por qué tanta movilización de recursos, instituciones y medios de comunicación para hacerla adquirir y aplicarla precisamente en Europa? ¿Es acaso aquí donde las industrias farmacéuticas, avaladas pomposamente por la OMS, han visto que pueden manipular, vender y hacer su negocio? ¿Ocurrirá de nuevo lo que ya ocurrió con la peste aviar en el 2005.</p><p>Benjamín Forcano</p>	
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<title>Tiempo de vagar bastante, 33 y 34: El tiempo de Galbraith,  I y II</title>
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	<pubDate>Tue, 15 Sep 2009 13:54:00 -0500</pubDate>
<category>Tiempo de vagar bastante</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <div class="Section1"><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; color: navy; font-family: Arial;"> </span></span><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Siéntese ahí mientras doblo estas cosas. Hace muchos años, cuando empezamos en la ONG, como no teníamos horarios y empleados, recibía a las visitas cerrando sobres, y animando al visitante, periodista, profesor o empresario, a doblar el paquete que le ponía delante, y les decía con una sonrisa &amp;ldquo;Se habla mejor mientras tenemos las manos ocupadas&amp;rdquo; Pues bien, no hace más de un año, le sucedió algo que nos contó en el jardín de Cantarrans, mientras metíamos flores de Lavanda en bolsitas para que los ancianos las pusieran entre sus ropas en los armarios. Sí, cosas así sucedían a menudo y ya no nos extrañábamos. ¿Que qué ancianos? Pues los que fueran, en esa ocasión eran para un asilo con casi dos centenares de ancianos y de madres solteras, que encontró en Pozuelo.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">¿Pues de dónde iba a coger las flores? De los jardines de la universidad cuando ya comenzaban a secarse, en septiembre. Otras veces lo hacía con el romero o con lo que fuera. Ah, no. Decía que las cosas no eran de su dueño sino del que las necesitaba y, además, ¿quién es el dueño de la universidad?, preguntaba retóricamente, pues nosotros, profesores, alumnos y quienes trabajan aquí.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Bueno, eso sí, a sus amigos, a veces nos regalaba esas bolsitas que había cosido su mujer, pero siempre después de haber enviado las primeras a algún ancianato u hospital con enfermos de larga duración. Y yo qué voy a saber. Decía que las personas mayores que visitábamos a veces &amp;ldquo;olían a viejo&amp;rdquo;, como le dijo un día una niña refiriéndose a un anciano. Y él quería ocuparse de esas cosas pequeñas, como que oliesen bien sus ropas o que tuvieran plantas para que las cuidaran.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Que se nos va la olla, volvamos a lo nuestro, ese día contó:     </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">&amp;ldquo;Ahora hago gimnasia y ejercicios todos los días antes de venir a trabajar, si pierdo algún día me he propuesto sacar esas horas del sábado o del domingo. Habían anunciado en mi barrio la apertura de un centro deportivo municipal y que se atenderían las solicitudes por orden de inscripción. A mis años, caí en la trampa e hice cola un sábado por la mañana porque era en mi propia calle. Aproveché la cola para hacer amigos y enterarme de novedades. Quienes me conocen saben que no me gustan las colas y que prefiero renunciar a un evento si tengo que esperar demasiado. Como se escribió de Cicerón, &amp;ldquo;era incapaz de hacer antesala&amp;rdquo;, y por eso acabó como acabó. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">En aquella ocasión, hice cola porque, era una buena concesión del ayuntamiento de mi pueblo a una cadena de gimnasios, spas, piscina etc. avalada por su seriedad.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Conseguimos inscribirnos, previo pago de una cantidad por la reserva. Al cabo de cuatro meses dijeron que podíamos hacernos socios previo certificado de empadronamiento y pago de matrícula y del primer mes. Pero, pasados dos meses, todavía no estaba en pleno funcionamiento y, encima, mis problemas cardiológicos me ayudaron a rajarme, a pesar de que el médico me decía que era necesario que hiciera el ejercicio adecuado. Me di de baja, convenciéndome a mí mismo de que, si paseaba todos los días dos horas, ya cumplía con lo del ejercicio. Además. Como dentro de unos meses ya se abría la piscina de nuestra urbanización pues, ya estaba.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Ya, ya. En la piscina habré nadado cuatro veces, en casi cuatro meses, aunque a veces iba con un libro para sentarme a leer sobre el césped, y luego nadaría. Igual sucedió con los paseos de dos horas, por fas o por nefas, no he sido constante.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Me alarmé cuando, no sólo no bajaba de los 100 kilos, restringiendo algo la dieta, sino que cada vez me sentía más torpe y menos ágil. Que lo pensaba antes de levantarme e ir a buscarlo, que me inventaba argucias para no caminar lo suficiente. Le daba vueltas a estas cosas, así como a lo que me costaba sentarme para el Zen, que había ido dejando, como el Taichí, por una u otra excusa.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Siempre he hecho mucho deporte: montaña, natación, equitación, tenis, golf&amp;hellip; ¿por qué me había ido dejando? Y ya es sabido que los deportistas, cuando aflojan, parecen recuperar rápido los kilos perdidos así como la elasticidad adquirida y conservada durante años. Aunque la hubiera ido adaptando con la edad y cambiado de actividad deportiva.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">No hay peor consejero que uno mismo. Nuestra capacidad para justificarnos, racionalizar miserablemente y auto engañarnos es inmensa. Lo hemos leído en los libros, lo hemos escuchado en conferencias y hasta hemos hablado en público sobre el tema sin el menor rubor.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Hasta que hace unos días, dije: &amp;ldquo;¡Hasta aquí hemos llegado!&amp;rdquo; (Como una amiga mía que no dominaba el inglés, y cuyo marido fue destinado en Nueva York. Ya de vuelta en España, un día nos comentó que lo peor había sido el servicio, que la cocinera, como era mejicana, funcionaba bien pero que el butler, un negro muy buen profesional y recomendado, pero que &amp;ldquo;sólo&amp;rdquo; hablaba inglés, no seguía sus instrucciones y se le hizo insoportable: &amp;ldquo;Hasta que un día, me armé de valor y le dije: ¡Hasta aquí hemos llegado, George!&amp;rdquo; (En EEUU, en ciertos ambientes, llevan siglos dirigiéndose a los negros con ese nombre, se llamen como se llamen. Aún recuerdo que, en un viaje en coche cama, le pregunté al empleado de WL que me atendía por su nombre. Se sonrió y me dijo &amp;ldquo;George, señor, como todos&amp;rdquo;. En los países árabe musulmanes, a las mujeres del servicio se les llama &amp;ldquo;Fátima&amp;rdquo;, sin más, mientras que a los hombres, &amp;ldquo;Mohammed&amp;rdquo;, sea cual sea el suyo.)</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Entonces, el marido, un buen abogado internacional y con un sentido del humor, a veces más que irónico, le dijo, así como si nada: &amp;ldquo;¿Y cómo se lo dijiste, querida?&amp;rdquo;</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">&amp;ldquo;¿Qué cómo se lo dije? Pues como es debido: &amp;ldquo;<em><span style="font-style: italic;">Until here we can arrive!&amp;rdquo;</span></em></span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Sobran comentarios, porque me he desviado algo de lo que quería contar: La otra tarde recibí un SMS en el que el Club me animaba a reactivar mi inscripción&amp;hellip; Y miren que yo desconfío de la eficacia de &amp;ldquo;esos SMS que son verdaderos spam inútiles&amp;hellip;&amp;rdquo;, pues bien, regresábamos de disfrutar con el delicioso debate entre el anciano Descartes y el joven Pascal y, al pasar ante las instalaciones del Body Center, a 200 metros de nuestra casa, metí el coche en su aparcamiento y entré muy decidido. Mi mujer, me preguntó, sin sorna alguna: &amp;ldquo;¿Vas a venir al gimnasio?&amp;rdquo; &amp;ldquo;Creo que es muy conveniente que vengamos los dos porque&amp;hellip; &amp;ldquo;, le respondí, utilizando ese plural a veces tan conveniente.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">En fin, salimos de allí con todo firmado y el compromiso de incorporarme al día siguiente. A las ocho de la mañana ya estaba allí perfectamente equipado, hablé con el monitor (dos metros de alto, metro y medio de ancho y un peso en acero de unos doscientos kilos) una persona educada e inteligente que debía estar avezado a tratar con especimenes como el que suscribe, estamos acostumbrados a mandar, con una alta opinión de nosotros mismos, a quienes nos venían achaques como a nadie en el mundo, que teníamos que echar por delante los caballos de cómo le podían suceder estas cosas a una persona que había practicado tanto deporte etc. Imagínense el resto, hasta que al final, le dije: &amp;ldquo;Ayúdeme y cuide de mi&amp;rdquo;. Eso sí, añadí &amp;ldquo;por favor&amp;rdquo;</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Aquel armario de cuatro cuerpos habló con suavidad, comprensión y complicidad, me animó, sacó una ficha amarilla de casi medio metro y fue haciéndome una tabla de ejercicios que &amp;ldquo;iríamos&amp;rdquo; haciendo suave y progresivamente&amp;hellip;</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Desde hace unos días, camino en la cinta, luego bici estática, todo esto ante un gran ventanal que da sobre espacios verdes, a pesar de unas pantallas de TV de gigante que, felizmente, están en silencio. Después, hago los ejercicios del circuito verde, después los del azul y dicen que aún me queda uno gris. <br />No me inquieto ni me fuerzo. Pero hago lo que debo hacer, bebo <em><span style="font-style: italic;">Aquarius</span></em> como todo el mundo, de una botella <em><span style="font-style: italic;">ad hoc</span></em> que te regalan junto con una toalla  &amp;ldquo;para el sudor&amp;rdquo;. Y aquí he advertido algo desde el primer día, hay personas que, al llegar a algún aparato, le pasan la toalla, y otros que también lo hacen al terminar. Los miras, y comprendes. Después, 10&amp;rsquo; en el spa para relajarte, ducha, afeitarte, vestirte, camina hacia casa, desayuno y al curro.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';"> </span></span><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Tiempo de vagar bastante, 34: El tiempo de Galbraith, II</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';"> "</span></span><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">¿Veis el peligro, o mejor, el problema que hay que transformar en desafío? A estas edades tenemos la sensación angustiosa de que el tiempo pasa a una velocidad de vértigo, ya es otoño, ya es navidad, ya está el corte inglés, ese, machacándonos. Pues bien, el peligro está en que, como disponemos de todo el tiempo de un jubilado&amp;hellip; necesitamos más que nunca  un orden, un cierto programa, unas actividades que nos ocupen y sirvan a los demás, pero también a nosotros mismos para no sucumbir en un desmoronamiento. Que sí, que amenaza y ante el que muchos sucumben haciéndose &amp;ldquo;invisibles&amp;rdquo;. Asumir un compromiso, aunque sea con uno mismo, nos ayuda a ser mejor nosotros mismos.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">"Recuerdo que, hace ya muchos años, me habían contratado una universidad privada y una multinacional de hidrocarburos&amp;hellip; - sí, padre, me acuso de haber sucumbido al dinero y vendido mi inteligencia como una suripanta cualquiera -  para organizar un Simposium sobre &amp;ldquo;Calidad  de vida y medio ambiente&amp;rdquo;. Los medios económicos que fueran precisos, no iban a ser escasos, pero había que traer a esa ciudad y a ese simposium, precisamente en esas fechas, a unas 20 personalidades, entre ellas varios premios Nobel, al alcalde de Londres y a los mayores expertos en la materia.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">"Bueno, pues se hizo, pues, como le dijo un mariscal a Napoleón, (o a Luis XIV), ante una orden casi imposible de llevar a cabo, &amp;ldquo;Sire, si es posible, está hecho; si es imposible, llevará un poco más de tiempo, pero lo haremos, Sire&amp;rdquo;. Y lo hicieron. Porque, no sé si conocerían aquella norma de los jesuitas que aprendí en Roma: &amp;ldquo;Cuando tenga algo realmente urgente, busque a la persona más ocupada y encárgueselo. Esté seguro de que lo hará&amp;rdquo;. Nunca me ha fallado.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">"Pues bien, la asociación con este tema vino porque tuve que localizar  al profesor John K. Galbraith  y supe que estaba trabajando en un libro en una casa que tenían en Suiza. &amp;ldquo;Pero no pierda el tiempo, profesor, el Dr. Galbraith tiene su agenda comprometida para los próximos tres o cuatro años y no puede aceptar compromiso alguno&amp;rdquo;, me dijeron en su despacho de la universidad norteamericana. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">"Para hacer breve la historia. No sé cómo, yo, al poco tiempo, estaba tomando el té en aquella hermosa casa de los Alpes con Galbraith y con su esposa. Por supuesto que el profesor me repitió lo que me dijeron sus ayudantes y fue entonces cuando me dijo: &amp;ldquo;Cuando yo era joven, como usted, tenía tiempo pero no tenía dinero. Ahora, a mis años, tengo dinero pero no tengo tiempo&amp;rdquo;.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">"En fin, que Galbraith vino a Bilbao, a la universidad de Deusto, al Simposium financiado por Petronor y la Gulff Oil Co. </span></span><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Yo sigo sin dinero, y el tiempo se me escapa como agua en un cesto.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">"Voy a sacar a pasear a este pesado Raitán, y me sentaré con mi mujer para ver a Federer disputándose la final del Open de Nueva York, con ese potro desbocado y poderoso que barrió a nuestro querido Rafa Nadal, que hace aguas por más partes que las físicas, pero esto es otra historia.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">J C Gª F</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Times New Roman;"><span style="font-size: 12pt;"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></span></p></div>	
]]></content:encoded>
</item>

<item>
<title>El ave canta aunque la rama cruja...</title>
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		<description><![CDATA[ "El ave canta aunque la rama cruja porque conoce la fuerza de sus alas"Alvaro Cunqueiro... 
]]></description><comments>http://nesemu.blogia.com/2009/091102-el-ave-canta-aunque-la-rama-cruja....php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 11 Sep 2009 13:05:00 -0500</pubDate>
<category>Aforismos</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p>"El ave canta aunque la rama cruja porque conoce la fuerza de sus alas"</p><p>Alvaro Cunqueiro</p>	
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<title>"El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma", Robin Lane Fox. Edit Crítica</title>
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		<description><![CDATA[  &amp;ldquo;Solo, pues, en el rico viñedo encontró a su padre que acollaba una vid: vestía una sucia túnica de mal ver, con zurcidos; en torno a las piernas llevaba malas grebas de buey por miedo a rasguños y herid... 
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	<pubDate>Fri, 11 Sep 2009 13:04:00 -0500</pubDate>
<category>Volver  a  casa</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <div class="Section1"><p class="MsoNormal"><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';"></span></span></p><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 11pt; font-family: 'Century Gothic';">&amp;ldquo;Solo, pues, en el rico viñedo encontró a su padre que acollaba una vid: vestía una sucia túnica de mal ver, con zurcidos; en torno a las piernas llevaba malas grebas de buey por miedo a rasguños y heridas y en las manos golubas, reparo de espinos; cubríase de un pellejo cabruno. El dolor le arreciaba en el alma. Una vez que lo vio el pacientísimo Ulises, de vejez consumido y tomado de pena, ocultose bajo espeso peral y dejó que fluyese su llanto&amp;hellip;&amp;rdquo; (Homero, Odisea, 24)</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 11pt; font-family: 'Century Gothic';"> </span></span><span style="font-size: x-small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 11pt; font-family: 'Century Gothic';">Así comienza esta formidable obra de Robin Lane, con la narración del regreso de Ulises a la casa de su padre. ¿Y qué son nuestras vidas sino el camino de regreso a la casa del padre? El profesor Lane Fox, es<em><span style="font-style: italic;"> fellow</span></em> del New College de Oxford y catedrático de Historia Antigua en esa universidad, y es, además, un gran narrador. De esta afortunada combinación ha surgido un libro de historia del mundo clásico distinto, que tiene el rigor del buen  trabajo académico y la amenidad de un relato que los críticos han dicho que es &amp;ldquo;increíblemente entretenido&amp;rdquo; y &amp;ldquo;más épico que la mejor película de romanos&amp;rdquo;.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 11pt; font-family: 'Century Gothic';">Si algo caracteriza a este fascinante recorrido del mundo de la antigüedad clásica, desde Homero a Adriano, es la presencia constante del toque humano: su capacidad de evocar a Sócrates, Alejandro, Cicerón o César y de hablarnos, a la vez, de la vida cotidiana de los ciudadanos, de los últimos días de Pompeya o de los juegos del circo, en unas páginas que nos devuelven el encanto de la mejor narrativa histórica.  Contempla 900 años de historia desde la perspectiva que el emperador Adriano, el gran viajero global de aquel tiempo, no pudo haber tenido. Robin Lane parte de que &amp;ldquo;lo clásico&amp;rdquo; es &amp;ldquo;lo de primera clase&amp;rdquo;, huyendo de los que idealizan el pasado y que no suelen entenderlo: al querer restaurarlo lo mata su cariño.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 11pt; font-family: 'Century Gothic';">Pienso que ya está bien de someternos a los intereses de las editoriales que lanzan al mercado &amp;ldquo;best sellers&amp;rdquo;, porque ellos los han promovido, y rescatar estos libros deliciosos que nos acercan a nuestras raíces. Porque, ¿qué somos nosotros sino grecorromanos, judeocristianos y árabe-musulmanes?</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 11pt; font-family: 'Century Gothic';"> </span></span><span style="font-size: x-small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 11pt; font-family: 'Century Gothic';">J C Gª F </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></span></p></div>	
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<title>Tiempo de vagar bastante, 27: O porque no me da, la gana</title>
	<link>http://nesemu.blogia.com/2009/090903-tiempo-de-vagar-bastante-27-o-porque-no-me-da-la-gana.php</link>
		<description><![CDATA[  Le daba vueltas a estos temas porque quería compartir la desilusión para que no derivara a la frustración. No, eso no, ya sabe usted que era consciente de que un vaso de agua, dado con afecto, bastaba para justificar una ex... 
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	<pubDate>Wed,  9 Sep 2009 13:34:00 -0500</pubDate>
<category>Tiempo de vagar bastante</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: "Century Gothic";"><span style="mso-spacerun: yes;"> </span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Le daba vueltas a estos temas porque quería compartir la desilusión para que no derivara a la frustración. No, eso no, ya sabe usted que era consciente de que un vaso de agua, dado con afecto, bastaba para justificar una existencia. Es como si contribuyeras, decía, a la expansión del cosmos. Claro que yo, a veces, me perdía pero en eso consiste la amistad, también decía, no sólo ni tanto creer a alguien como creer en alguien. Ahí era nada.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Se daba cuenta de que, el cambio a la vejez, la toma de conciencia surge con las limitaciones progresivas. Cosas que antes ni sabías que las podías hacer ni tan siquiera que las hacías, comienzan a ser consideradas, &amp;ldquo;¿la hago o puedo no hacerla?&amp;rdquo; &amp;ldquo;¿Y por qué tengo que hacer esto, ahora&amp;rdquo;, y,<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>sobre todo, &amp;ldquo; por qué antes, no me costaba?&amp;rdquo; Esa fue una fuente de contrariedades que iba mascando en silencio. A veces, se desahogaba y todos trataban de restarle importancia, &amp;ldquo;a todos les sucede&amp;rdquo;, &amp;ldquo;A todos, ¿a quienes? ¿A los viejos?&amp;rdquo; Nadie nos había preparado, claro que lo sabíamos, lo veíamos en los demás, pero no lo &amp;ldquo;sabíamos&amp;rdquo; experiencialmente, y esto es una auténtica cabronada. Eso es, un desvivirse en vida y, para colmo, te van aparcando &amp;ldquo;para que descanse&amp;rdquo; &amp;ldquo;¡Pero si yo no estoy cansado para realizar otras tareas! Si fuera para tirar de un carro&amp;hellip;, para eso no creo haberlo estado nunca, para conducirlo, si&amp;rdquo;&amp;hellip; <br />&amp;ldquo;Y, encima, le llaman jubilación, qué sarcasmo, qué coño de júbilo, la alegría era antes y te das cuenta de que no has sabido aprovecharla&amp;hellip; y eso que lo veíamos en otros, pero desde fuera, aunque se tratase de una visita a un asilo de ancianos o con algún miembro de la familia&amp;hellip;o con otros compañeros jubilados antes que tú y a los que saludabas al pasar, si te los encontrabas&amp;hellip; y si <em style="mso-bidi-font-style: normal;">tenías tiempo</em> <span style="mso-spacerun: yes;"> </span>para charlar un momento y escucharlos. </span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: "Century Gothic";">&amp;ldquo;Ahora, todas estas cosas se alzan ante mí y recuerdo a compañeros jubilados a los que encontrabas en las escaleras, de vez en cuando, en los primeros meses de su jubilación&amp;hellip; luego, ya no los<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>veías, porque a nadie le interesaban sus cosas. Todas esas cosas, ahora pesan y como, encima, dispones de todo el tiempo para pensarlas, pues estamos en un círculo vicioso, y ellos sentirían que y ano nos interesaban ellos. Me duele, me duelo.&amp;rdquo; <br />&amp;ldquo;¿O sería que antes no queríamos pensarlas y, por eso, nos aturdíamos trabajando, o viajando, o llenándonos de deudas, obligaciones y de compromisos, agotándonos en nuestros supuestos tiempos de descanso y de vacación? ¡Qué sarcasmo! Vacación, de <em style="mso-bidi-font-style: normal;">vacare</em>,<span style="mso-spacerun: yes;">  </span>ocio, de <em style="mso-bidi-font-style: normal;">nec-otium,</em> y regresábamos exhaustos, de <em style="mso-bidi-font-style: normal;">ex haurire</em>, sacar aguas de un pozo&amp;rdquo;<br />Lo que más le molestaba es que llamasen <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Edad Dorada</em> a esa progresiva limitación y pérdida de facultades, ¡la memoria, antes rápida como el rayo y que asombraba a sus oyentes! Desde hacía, eso, un par de años, le producía sufrimiento, y eso que él siempre había distinguido entre <em style="mso-bidi-font-style: normal;">dolor</em>, que tiene que ver con el cuerpo, y <em style="mso-bidi-font-style: normal;">sufrimiento</em>, que procede de la mente, aunque se exprese a través del cuerpo y ¡de qué manera le gustaba analizar las somatizaciones a su alrededor, y las suyas propias! También recordará como nos enseñaba a distinguir en <em style="mso-bidi-font-style: normal;">temo</em>r y <em style="mso-bidi-font-style: normal;">miedo: temor</em> era ante un dolor que se esperaba, como en el dentista o en un postoperatorio, mientras que <em style="mso-bidi-font-style: normal;">miedo</em> era ante lo desconocido ausente. Por eso, solía decir, según los Padres, y sobre todo, el Damasceno, o algo así, <span style="mso-spacerun: yes;"> </span>&amp;ldquo;Jesús no pudo tener miedo, sino sólo dolor&amp;rdquo;. ¡Como si no les bastase!</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Usted lo recuerda bien, buscaba sinónimos, reinventaba estrategias para recuperar un nombre o una fecha o algún encuentro. Llegó a un extremo en el que temía no saludar a alguien conocido, o de que no le saludasen porque no lo reconocieran. Ya sabe, transferencias y demás. &amp;ldquo;Las vejez era esto&amp;hellip;&amp;rdquo; decía, y eso que decía que durante toda la vida había dejado cosas para acometer cuando dispusiera de más tiempo, libros que leer, que escribir, lugares que visitar, cosas que hacer&amp;hellip; Se sentía mal cuando recordaba con que inconsciencia había dicho que sólo los tontos de aburrían&amp;hellip; y él no se aburría, se sentía desconcertado&amp;hellip; porque el tiempo y las cosas se le escapaban de las manos, ¿recuerda? &amp;ldquo;como agua en un cesto, o como en un sombrero lleno de lluvia, o como las hijas de Niobe, condenadas a traer el agua en cántaros, desde el río, para verterla en una orza con agujeros en su base. Claro, ¡no se llenaba nunca! Y él solía añadir con malicia &amp;ldquo;¿Recuerdan cómo hemos resuelto la condena del pobre Sísifo? ¡Que se subiera sobre la roca cuando hubiera caído de nuevo desde la cima de la montaña, que sacase su gaita y se pusiera a mear sobre ella! ¿No ven que no había roca, porque no había montaña y porque Sísifo nunca ha existido?&amp;rdquo; Y se quedaba tan pancho. &amp;ldquo;Pues la maldad de la condena de Niobe y de sus hijas era que el mito decía que vertían el agua en un gran cántaro sin fondo&amp;hellip; ¡qué c&amp;hellip; nada! ¡Qué sevicia y qué ganas de fastidiar, por no emplear otro término! Ese, en el que están pensando. Pues, ya que la orza o alcuza tendría agujeros&amp;hellip; a alguien de esta clase se le podría y debería ocurrir que los taponasen con barro, bosta de vaca o estopa. No, tenía que ser sin fondo.&amp;rdquo;</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Hablaba, a veces, entre su equipo más cercano, de recuperar el Zen, su liberadora disciplina, el vacío, el sansara, la experiencia del satori, la libertad y el humor de los bodishatvas&amp;hellip; pero temía que, en esta situación se le convirtieran en vías de escape, en huidas ante una realidad no asumida. No, no, créame, de la religión hacía tiempo que no se ocupaba en lo que a él se refería, aunque sí como ideologías y estructuras esclerotizadas de poder y de codicia, de engaño y de intencionada narcosis.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: "Century Gothic";">Pero mañana seguimos, porque ahora tengo cosas que hacer&amp;hellip; Sí, por ejemplo, cambiar el curso del agua en las acequias. ¿Qué no sabe cómo se hace? Venga que lo aprende en un pis pás. Claro, si está dispuesto a meter los pies en el fango.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: "Century Gothic";">J J Gª F</span></p>	
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<title>Tiempo de vagar bastante, 26: Porque me da la gana</title>
	<link>http://nesemu.blogia.com/2009/090902-tiempo-de-vagar-bastante-26-porque-me-da-la-gana.php</link>
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	<pubDate>Wed,  9 Sep 2009 12:31:00 -0500</pubDate>
<category>Tiempo de vagar bastante</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">La cosa comenzó a mediodía, o más bien, se supo. Nadie se lo ha podido explicar. Tan bien como se encontraba, a pesar de sus achaques, claro, pero parecía haberse estabilizado. Cierto que ya hacía unos días que, de vez en cuando, decía que no se encontraba muy bien, que le parecía como si por dentro algo se le fuera a desmoronar.<br />No. En la última revisión médica lo encontraron bien y le dijeron que continuase con la misma medicación, salvo que doblase los diuréticos para ver si así aliviaba la hinchazón de los tobillos. Hasta volvió a ponerse medias de goma que, con este calor que estamos pasando, le resultaban incómodas.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">Había salido a dar un paseo, como cada mañana, aunque se quejaba a sí mismo de no ser constante con esa práctica que le venía tan bien desde todos los puntos de vista, desde el cardiológico, hasta el de su propio bienestar. Decía que pasear por el campo lo revitalizaba.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">Sí. También se quejaba últimamente de que no era capaz de cumplir algún plan que se hubiera propuesto. Por ejemplo, toda la vida se había acostumbrado a adaptarse a un horario que solía ser invariable durante todo el curso. Otras veces, cuando tenía que atender a otras ocupaciones, lo variaba para integrarlas en su plan de vida. ¿Qué ocurría? Pues que como solía estar tan ocupado y con tan diversas cosas al día necesitaba organizar su tiempo y administrar sus fuerzas.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">Bueno, eso lo decía cuando, al final de la semana, se encontraba cansado. ¿No iba a estarlo? Pero seguía fiel al principio de que cada problema era un desafío que aportaba la solución si se planteaba como era debido.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">Claro que reflexionó sobre el tema cuando vivió la experiencia del encuentro/descubrimiento de la riqueza de los pueblos de África negra durante su año sabático. Un anciano le había dicho sonriendo y lleno de razón: &amp;ldquo;Los blanquitos dicen que los africanos perdemos el tiempo, que nunca llegamos a la hora, antes o después, pero nunca a la hora. ¡Como si el tiempo existiese! El tiempo lo vamos haciendo según lo necesitamos. Por eso, ¿qué es más importante, llegar a un lugar a una hora &amp;ldquo;en punto&amp;rdquo; o quedar con el amigo al caer de la tarde, al final del día, hacia la puesta de sol? Son muy extraños estos <em style="mso-bidi-font-style: normal;">petit blancs</em>, siempre de prisa, siempre apurados, mirando el reloj y no sabiendo aguardar, ellos dicen esperar. No es lo mismo. Pero qué le vamos a hacer, ellos son así, y por eso se sienten tan solos.&amp;rdquo;</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;"></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">Usted también conocía la historia, pues le gustaba contarla. El problema, al parecer, surgió con la jubilación. Como desde ese momento disponía de todo el tiempo del mundo, como no estaba obligado a ningún horario, ni lo esperaban en ningún sitio ni lo acuciaban para entregar un original o unas pruebas&amp;hellip; sentía como una desolación. A ver si me explico.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;"></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">Durante años, si se apuntaba a un curso de Taichí, o de jardinería o de bonsáis, o practicaba algún deporte, o se comprometía a unas conferencias o a participar en un programa de radio, ya podía caerse el mundo que todo funcionaba como un reloj. El decía que en gran parte se lo debía a la práctica de la meditación, al amanecer, durante tantos años pero que, desde hace un año o cosa así, había ido dejando. Con el pretexto de las consultas médicas, de las esperas, pruebas y análisis. Temores a los diagnósticos y a los postoperatorios.<br />Ah ¿qué se creía, que era inmune al dolor o que tenía la paciencia de Job? Pero si él mismo confesaba que de los pecados capitales, no le pedirían cuentas por la envidia ni por la gula ni por la soberbia o por egoísmos ni por la codicia, y aquí entre nosotros, respecto a la lujuria&amp;hellip; en estos últimos años, se lamentaba en confianza de no haber disfrutado más y mejor de esa capacidad, pero sí por la impaciencia. Eso le producía desazón porque lo padecían los demás. Él decía que tenía esa cruz como otros sobrellevaban otras, si se le ocurría algo ya lo veía hecho y terminado y, claro, quienes le acompañaban no podían mantener ese ritmo. Puede que fuera eso, pero yo más bien creo que era un hábito que había adquirido a fuerza de cumplir los compromisos y las responsabilidades aceptadas. <span style="font-family: 'Century Gothic';"><font size="3"><p>Ah, eso sí, siempre contaba a sus alumnos y amigos que hacía las cosas &amp;ldquo;porque quería&amp;rdquo;. Por ejemplo, decía, &amp;ldquo;cada mañana vengo desde mi casa a la universidad y conduzco por la derecha&amp;rdquo;. Ante la cara de asombro de los alumnos o de la audiencia, añadía: &amp;ldquo;Cuando estudiaba en Inglaterra conducía por la izquierda, como hacen también en Australia o en Nueva Zelanda&amp;rdquo;. Se incrementaba el silencio y las miradas inquisitivas preguntándose adónde los estaría llevando. &amp;ldquo;Sí, yo podría conducir en Madrid por la izquierda y me pegaría una torta de miedo, pero poder, podría. Igual sucede con el resto de las obligaciones aparentemente impuestas. Uno las debe hacer porque le da la gana, si no quiere, no las hace, y se atendrá a las consecuencias. Ah, esa es la ley del karma: se recoge lo que se siembra&amp;rdquo;.</p></font></span></span></span></p><p> </p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">Por eso estamos así, tan sin saber qué hacer, aunque él siempre lo había dejado claro: ni entierro, ni funerales ni historias: esparcir sus cenizas en el mar o en la montaña al pie de una encina o de su querida acacia africana que se destaca en el horizonte ofreciendo sombra, descanso y reposo para las aves. Pero ya nos ve, así, sin saber qué hacer&amp;hellip; si el cuerpo al menos hubiera aparecido.</span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: 'Century Gothic';"><span style="font-size: small;">(sigue en 27)</span></span></p>	
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<title>No te rindas, no te rindas, tenemos que celebrar la vida</title>
	<link>http://nesemu.blogia.com/2009/090901-no-te-rindas-no-te-rindas-tenemos-que-celebrar-la-vida.php</link>
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	<pubDate>Wed,  9 Sep 2009 12:29:00 -0500</pubDate>
<category>Volver  a  casa</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; color: navy; font-family: Arial;"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; color: navy; font-family: 'Bookman Old Style';">Benedetti, siempre el inconmensurable Mario Benedetti.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; color: navy; font-family: Arial;">Que lo disfrutes. Imprímelo y mételo en tu bolsillo, en algún lugar, en algún momento encontrarás vagar bastante parA saborearlo y subrayarlo</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; color: navy; font-family: Arial;">jc</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-weight: bold; font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">No te Rindas </span></span></strong></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; color: navy; font-family: Arial;"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">No te rindas, aún estás a tiempo </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">De alcanzar y comenzar de nuevo, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aceptar tus sombras, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Enterrar tus miedos, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Liberar el lastre, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Retomar el vuelo. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">  </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">No te rindas que la vida es eso, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Continuar el viaje, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Perseguir tus sueños, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Destrabar el tiempo, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Correr los escombros, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Y destapar el cielo. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">  </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">No te rindas, por favor no cedas, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aunque el frío queme, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aunque el miedo muerda, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aunque el sol se esconda, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Y se calle el viento, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aún hay fuego en tu alma </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aún hay vida en tus sueños. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">  </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Porque lo has querido y porque te quiero </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Porque existe el vino y el amor, es cierto. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Porque no hay heridas que no cure el tiempo. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">  </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Abrir las puertas, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Quitar los cerrojos, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Abandonar las murallas que te protegieron, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Vivir la vida y aceptar el reto, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Recuperar la risa, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Ensayar un canto, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Bajar la guardia y extender las manos </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Desplegar las alas </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">E intentar de nuevo, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Celebrar la vida y retomar los cielos. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">  </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">No te rindas, por favor no cedas, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aunque el frío queme, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aunque el miedo muerda, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aunque el sol se ponga y se calle el viento, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aún hay fuego en tu alma, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Aún hay vida en tus sueños </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Porque cada día es un comienzo nuevo, </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Porque esta es la hora y el mejor momento. </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Porque no estás solo, porque yo te quiero. </span></span></p><p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-weight: bold; font-size: 10pt; color: navy; font-family: 'Bookman Old Style';"><br /></span></span></strong><strong><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-weight: bold; font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">Mario Benedetti </span></span></strong></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Bookman Old Style;"><span style="font-size: 10pt; font-family: 'Bookman Old Style';">  </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></span></p>	
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</item>

<item>
<title>Tiempo de vagar bastante, 26: La libertad de obrar, la responsabilidad de dirigir</title>
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	<pubDate>Fri,  4 Sep 2009 15:49:00 -0500</pubDate>
<category>Tiempo de vagar bastante</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; color: #000080; font-family: Arial;"><span style="font-size: 10pt; color: navy; font-family: Arial;"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Si supierais qué bien están los jardines y qué verde el césped de este gran campus de la Complutense. Para que, en la tórrida Castilla, se puedan mantener así, a comienzos de septiembre, ha sido necesario un trabajo de jardinería constante, que no conoce vacaciones, que riega y poda y limpia y acomoda y protege. Igual están los campos de deportes y sus instalaciones.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">¿Por qué me siento algo triste? Porque dentro de unos días llegará la invasión de los &amp;ldquo;bárbaros&amp;rdquo;, &amp;ldquo;extranjeros&amp;rdquo; &amp;ldquo;alien&amp;rdquo;, en el más genuino sentido del término. No por ser de otros países, que muchos de estos disfrutan de estos espacios durante los cursos de verano. Por supuesto, no significan mucho comparados con las más de cien mil personas que nos movemos por aquí durante todo el curso.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Se trata de &amp;ldquo;matriculados&amp;rdquo; por primera vez, y los que ya llevan años en estas facultades.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Yo opino que los céspedes de los campus universitarios, sus jardines, terrazas, arcadas, paseos son para que los disfruten alumnos, profesores y el personal que trabaja con nosotros en sus ratos de descanso. He tenido el privilegio de estudiar o de visitar universidades de otros países de Europa y de EEUU y sé de lo que estoy hablando.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Si vierais de qué manera quedan destrozados estos céspedes, papeleras, hasta setos y alcorques al aparcar sus vehículos o porque se les ha ido la pelota. Pero no es eso lo que más me afecta, esta es la palabra, sino que tiran papeles, colillas, vasos que sacan de la cafetería, cascos de botellas y botes, así como los periódicos sobre los que asientan sus posaderas, que luego lleva el viento de aquí par allá, junto con los plásticos y demás.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">El jardinero que cuida el jardín y el césped de nuestra Facultad, desde hace 20 años, se llama Antonio. Cuántas mañanas, al llegar tan temprano, nos miramos en silencio mientras él acarrea carretillas y trata de arrancar del suelo los tapones de las botellas y los cierres de los botes. Porque son funestos para las máquinas de segar el césped, y los cristales de las botellas&amp;hellip; son peligrosos para todos. Por supuesto, que hay papeleras por todas partes y grandes contenedores junto a cada facultad o escuela. Llega un momento en que, en algunas zonas,  puedes caminar sobre un lecho de filtros de pitillos y restos de paquetes&amp;hellip; cuando no, los lunes por las mañanas, sobre condones usados rodeados de una nube de pañuelos de papel. ¡Claro que aplaudimos y recomendamos el uso de los preservativos, faltaría más! ¡C&amp;hellip; pero no aquí, precisamente aquí! Como no es imaginable que defequen en los jardines, hasta ahí ya llegan, pero cambiar el agua de la cerveza al pájaro al pie de un árbol de o de un matorral, ya forma parte del paisaje.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Yo me llevo preguntando desde hace más de medio siglo: ¿Pero cómo viven en sus casas? ¿Tiran así las cosas al suelo? ¿No habrá alguno que tenga una terraza o un balcón con tiestos? ¿No son capaces de valorar el esfuerzo de los obreros que lo cuidan, que transportan abonos y plantas, que se llevan cada noche toda esa basura?</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Como las cosas &amp;ldquo;son de todos&amp;rdquo;, pues nadie se responsabiliza y muchos hablan de los obreros, de los trabajadores, de los parados, de la falta de sentido social y de solidaridad&amp;hellip; Cada mañana encuentran las facultades, las clases, los baños, la biblioteca, la cafetería, la sala de fotocopias o de ordenadores&amp;hellip; limpio y en orden. ¿Creerán que eso se hace solo? ¿Saben que hay más de treinta personas de la limpieza, por facultad y escuela, que llegan a las siete de la mañana y han cambiado varias veces de autobús o metro para llegar desde donde viven, en los alrededores de Madrid?</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Por supuesto que hay personas civilizadas que respetan y valoran lo que la sociedad pone a su disposición como estamento auténticamente privilegiado, el de los universitarios. ¿Les habrá alguien enseñado que con lo que pagan de matrícula no se cubre ni el 20% de los gastos reales de una universidad que, por supuesto, pagamos los contribuyentes? Y luego, algunos descerebrados sostienen que no es necesaria la asignatura de &amp;ldquo;Educación para la ciudadanía&amp;rdquo;, mientras exigen enseñanza de ideologías religiosas y ¡que se puedan evaluar como créditos! ¡Qué disparate! Las religiones, sus dogmas, moral y liturgias las debe aprender, quienes lo precisen, en mezquitas y medersas, en sinagogas y escuelas anexas, en templos e iglesias correspondientes.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">En este tema, como en otros que atañen a la dignidad de la persona, a la libertad, a la justicia y a sus derechos fundamentales me declaro beligerante activo. Bastantes décadas he tenido que vivir bajo la losa y la prepotencia de sistemas ideológicos y políticos totalitarios.   <br />Ah y que conste que estoy a favor del botellón y que he explicado y publicado mis razones, pero como es debido, donde no molesten a los vecinos, en donde haya grandes contenedores y servicios higiénicos, en donde se advierta y recuerde que tienen que recoger sus desperdicios y botellas, que haya alguna unidad móvil de ayuda sanitaria que pueda intervenir si fuera preciso, en donde las fuerzas de seguridad del campus o de la zona en cuestión disuadan a cualquier esperpéntico atrabiliario e incivilizado que hay unas normas que tienen que cumplirse. Y al que no lasa cumpla, calle.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Alguno de ustedes se extrañará. Pero, si tienen hijos o nietos entre estos cientos de miles de jóvenes que pueblan nuestras universidades, dotadas de campos, de espacios y de lugares habilitados para que sean utilizados durante  unas horas en las noches de los viernes o de los sábados ¿no lo preferirían a que se pudran en locales llenos de ruidos, con una atmósfera irrespirable, y pagando lo que no alcanzan unas bebidas de garrafa de muy dudosa procedencia?</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Ah, Qué no tienen derecho los jóvenes a reunirse, echarse unas risas, </span></span><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">escuchar música, fumar al aire libre y tomarse unas birras? Lo tienen  y también a que las autoridades académicas, que es el área en la que me muevo, provean de manera sensata, firme y racional. <br />Si fuera con concejal, alcalde o consejero en una autonomía les aseguro que buscaría alternativas. Claro que &amp;ldquo;no se puede hacer todo&amp;rdquo;, &amp;ldquo;ni llegar a todas partes&amp;rdquo; y que &amp;ldquo;hay prioridades&amp;rdquo;. Claro que sí, pero lo que no se alcance por justicia, se tomará por la fuerza. Que no es fácil ya lo sabemos, pero que a nosotros nos incumbe la responsabilidad de ofrecer alternativas está fuera de toda duda. Que no haya protesta sin propuesta alternativa. Gobernar y dirigir es tomar decisiones.<br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">Lo más penoso es que muchos de ellos, más que muchos, dicen que &amp;ldquo;aquí no hay diferencias&amp;rdquo;, &amp;ldquo;nadie tiene que mandarnos&amp;rdquo;, &amp;ldquo;ya somos mayorcitos&amp;rdquo;, &amp;ldquo;todos somos iguales&amp;rdquo;&amp;hellip; sí, pero unos más que otros.</span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';"> </span></span></p><p class="MsoNormal"><span style="font-size: small; font-family: Century Gothic;"><span style="font-size: 12pt; font-family: 'Century Gothic';">J C Gª F </span></span></p><p class="tags">Etiquetas: <a href="http://www.technorati.com/tag/responsabilidad" rel="tag">responsabilidad</a>, <a href="http://www.technorati.com/tag/libertad" rel="tag">libertad</a>, <a href="http://www.technorati.com/tag/botellon" rel="tag">botellón</a>, <a href="http://www.technorati.com/tag/beber" rel="tag">beber</a>, <a href="http://www.technorati.com/tag/fumar" rel="tag">fumar</a>, <a href="http://www.technorati.com/tag/risas" rel="tag">risas</a>, <a href="http://www.technorati.com/tag/amigos" rel="tag">amigos</a>, <a href="http://www.technorati.com/tag/celebrar" rel="tag">celebrar</a></p>	
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